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jueves, 27 de junio de 2019

Por Qué los Globalistas Están Destinados a Perder



     Siguiendo con artículos del analista Brandon Smith (alt-market.com), ofrecemos en castellano esta vez otro publicado hace casi tres años donde examina diversas variables que son consideradas por los globalistas como hechos establecidos, a pesar de ser por definición, en términos matemáticos, incógnitas imponderables. A pesar de que el autor no está lo suficientemente informado en cuanto a ciertos desarrollos históricos del siglo XX, todo el resto de sus pensamientos presentados sí son bastante sensatos y llevan razón en su lucha contra el colectivismo.


Las Razones de Por Qué los Globalistas
Están Destinados a Perder

por Brandon Smith
14 de Julio de 2016





     Bajo la superficie de casi cada acontecimiento sociopolítico y económico en el mundo arde una guerra siempre intensa, pero a menudo invisible. Esa guerra, por el momento, es luchada con ficción y con verdad, con combate periodístico y con silenciosos hechos individuales. Es definida por dos lados que no podrían estar más filosófica o espiritualmente separados.

     En un lado hay una omnipresente red de magnates y élites corporativas, entidades bancarias, consorcios financieros internacionales, grupos de expertos y marionetas políticas. Ellos trabajan incansablemente para reformar la psicología pública y la sociedad en conjunto para convertirla en algo que ellos a veces llaman el "Nuevo Orden Mundial", un planeta completa y científicamente centralizado en el cual ellos controlan cada aspecto del gobierno, el comercio, la vida e incluso la brújula moral. A menudo me refiero a ellos simplemente como los "Globalistas", que es como ellos a veces se refieren a sí mismos.

     Al otro lado hay un movimiento que se ha desarrollado de manera orgánica e instintiva, creciendo sin un "liderazgo" directo de arriba hacia abajo, pero sin embargo guiado por el ejemplo de varios maestros y activistas, conducido por un conjunto concreto de principios basados en la ley natural. Está formado por gente religiosa, por agnósticos e incluso por algunos ateos. Sus soldados son gente de todos los trasfondos étnicos y financieros. Esos grupos están ligados por una singular y enfática creencia en una cosa vital en la que todos ellos pueden concordar: los derechos inherentes e innatos de la libertad. Yo los llamo el "Movimiento por la Libertad".

     Existen aquellos que piensan que ellos no tienen un perro en esta pelea, aquellos que la ignoran, y aquellos que están completamente inconscientes de ella. Sin embargo, CADA UNO puede ser y será afectado por ella, sin excepciones. Esta guerra es por el futuro de la raza humana. Sus consecuencias determinarán si la siguiente generación elegirá las condiciones de su medioambiente y mantendrá la capacidad de alcanzar su verdadero potencial como individuos o si cada aspecto de sus vidas será micro-manejado para ellos por una burocracia sin rostro y sin alma que no tiene los mejores intereses de dicha generación en su corazón.

     Como usted probablemente podrá comprender, no soy imparcial en mi examen de estos dos lados. Mientras algunos de los cínicos de "mentalidad académica" que andan por ahí intentan marginar el conflicto entero acusando a ambos lados de simplemente tratar de imponer "su ideología" al resto de la Humanidad, yo diría que tal gente es generalmente ignorante de lo que está en juego.

     Existe de hecho una fuerza elemental detrás de esta guerra. Yo la llamaría incluso una conflagración entre el bien y el mal. Para un análisis más en profundidad acerca del mal detrás del globalismo, lea este artículo mío [1]. Algunas personas no se adhieren a tales absolutos o piensan que el bien y el mal son fantasías creadas por la religión para mantener a la sociedad bajo control. No tengo ninguna intención de tratar de convencerlos de otra cosa. Todo lo que puedo decir es que he visto y he experimentado esos absolutos de primera mano y, por lo tanto, no tengo ninguna otra opción sino permanecer como un creyente en ellos.

[1] https://personalliberty.com/are-globalists-evil-or-just-misunderstood/


     Yo también señalaría que la experiencia general de la mayoría de hombres y mujeres es que el acto de la opresión organizada y legal es intrínsecamente malo, y el que tales acciones sean realizadas en nombre de la satisfacción del ilusorio narcisismo elitista es aún más malo. Si bien esas experiencias son subjetivas, ellas son también universales, sin tener en cuenta la cultura, lugar o tiempo en la Historia. La mayor parte de nosotros siente el mismo horror y el mismo desafío cuando se ve enfrentado a la tiranía creciente. No podemos explicar necesariamente por qué, pero todos lo sabemos.

     Aunque estoy firmemente del lado de la libertad y estoy dispuesto a luchar y cambiar mi vida para detener el "Nuevo Orden Mundial" con que los globalistas están tan obsesionados, no convertiré este examen de su táctica en una farsa ciega o unilateral. Indicaré dónde las élites son eficaces, tal como señalaré dónde ellas son ineficaces. Haría más daño que bien el retratar a los globalistas como "estúpidos" o hablar torpemente de sus esfuerzos. Ellos no son estúpidos. Ellos son en verdad asombrosamente inteligentes y no deberían ser subestimados.

     Ellos en efecto son astutamente deshonestos y laboriosos, pero ellos no son sabios, ya que si fuesen sabios, serían capaces de ver la inutilidad última de su objetivo, y al mundo se le ahorrarían décadas de tragedia y pérdida. Su celo religioso ha embotado sus sentidos ante la realidad y han abandonado la verdad en nombre del control. A continuación hay algunas estrategias primarias que los globalistas están usando para conseguir el poder y que trabajan a favor de la centralización total, y las razones de por qué su propia mentalidad los ha condenado al fracaso.



Globalismo versus "Populismo"

     Los globalistas han usado el método de falsas dicotomías durante siglos para dividir a naciones y pueblos, unos contra otros, a fin de aprovechar la oportunidad a partir del caos. La susodicha dicotomía es casi tan real como ellos la han promovido. El reciente referéndum acerca del Brexit en el Reino Unido ha provocado una oleada de nueva propaganda en publicaciones de los medios de comunicación del establishment. Lo que esa propaganda impulsa es la noción de que los "populistas" están detrás de la lucha contra la globalización y de que esos populistas van a propiciar la ruina de las naciones y de la economía global. Es decir, el globalismo es bueno y el populismo es malo.

     Hay una lucha real entre los globalistas y aquellos que desean una sociedad libre, descentralizada y voluntaria. Los primeros acaban de cambiar algunas etiquetas y el lenguaje. Tenemos que ver aún cuán efectiva será esa estrategia para las élites, pero es muy útil para ellos en algunos aspectos.

     El empleo del término "populista" es casi tan estéril y está tan distante de la libertad como usted puede suponer. Denota no sólo "nacionalismo" sino el nacionalismo egoísta. Y la asociación que se supone que la gente ha de hacer en sus mentes es que el nacionalismo egoísta conduce al fascismo destructivo (es decir, a los "nazis"). Por lo tanto, cuando usted oye el término "populista", los globalistas esperan que usted piense "nazi".

     Además, tenga presente que la narrativa del ascenso del populismo coincide con graves advertencias de las élites de que tales movimientos causarán el colapso económico global si ellos siguen creciendo. Por supuesto, las élites han estado fermentando un colapso económico durante años. Hemos estado experimentando muchos de los efectos de ello durante algún tiempo. En una brillante maniobra, las élites han intentado etiquetar de nuevo al movimiento por la libertad como "populista" ("nazis"), y usan a los activistas de la libertad como una cabeza de turco para la bomba de tiempo fiscal que ELLOS crearon.

     ¿Comprarán aquello las masas? No lo sé. Pienso que depende de cuán efectivamente expongamos la estrategia antes de que la descomposición se haya enraizado demasiado firmemente. El propio colapso económico, sin embargo, ha sido manejado magistralmente por las élites. Simplemente no hay ninguna solución que puede impedirle continuar. Incluso si cada criminal globalista estuviera colgando de un poste mañana y el liderazgo honesto fuera restaurado en el gobierno, las matemáticas no pueden ser cambiadas, y se requerirían décadas de lucha antes de que las economías nacionales puedan ser hechas prósperas otra vez.


Comunismo versus Fascismo

     Ésta es una estratagema clásica de los globalistas para dividir una cultura contra sí misma e iniciar una calamidad que puede ser usada como una palanca para una mayor centralización posterior. Si usted tiene alguna duda en cuanto a que "fascismo" y comunismo están siendo tramados, le sugiero que usted examine análisis bien documentados de los orígenes de ambos, porque yo no tengo el espacio aquí para hablar de tales investigaciones.

     Hoy, vemos a gente de la élite como George Soros financiando y ayudando a la última encarnación de las hordas comunistas, a saber, grupos de "justicia social" como Black Lives Matter (BLM). La psicosis colectivista y el comportamiento Orweliano exhibido por fanáticos raciales como BLM y feministas de la "tercera ola" están irritando completamente a conservadores que están cansados de que se les diga qué pensar y cómo actuar cada segundo de cada día. Y éste es el punto...

     Si usted quiere conseguir un cuadro de Estados Unidos en 2016, mire hacia atrás a Europa durante los años '30. Provocadores comunistas, algunos verdaderos y algunos fabricados por el propio establishment, circulaban desenfrenados en Europa creando la desintegración laboral y la conmoción fiscal. Las élites entonces financiaron y elevaron al "fascismo" como la solución al comunismo. Los conservadores, normalmente imparciales, estaban tan enfurecidos por los comunistas que escupían y mordían, que ellos se convirtieron en algo igual de malo en respuesta.

     Estados Unidos puede estar en el mismo camino si no tenemos cuidado. Los últimos tiroteos en Texas serán para ventaja de los globalistas. Piense en esto durante un momento: en un lado usted tiene a Obama diciendo a los liberales que la respuesta a la brutalidad policial es federalizar la aplicación de la ley aún más. Al otro lado, usted tiene a algunos Republicanos que sostienen que una presencia policial más militarizada ayudará a impedir que grupos como BLM causen más problemas. ¿Nota usted que la única solución que se nos ofrece aquí es más presencia federal en nuestras calles?

     Veo, sin embargo, una debilidad bastante grande en el plan de encender una lucha de comunistas versus "fascistas" en Estados Unidos, y aquella debilidad es la existencia del propio Movimiento Libertad. El movimiento se ha hecho bastante sofisticado en su presencia en los medios de comunicación y prevaleciente en su influencia. Tiene suficiente influencia ahora para difundir algunos aspectos de una llegada al fascismo en la Derecha política. La única opción que las élites tienen es encontrar un modo de cooptarnos. Si ellos pueden manipular al movimiento por la libertad para que apoye un sistema "fascista", entonces ellos estarían muy cerca de ganar la lucha entera. Eso sería altamente improbable dada la terquedad de los defensores de la libertad en la adhesión a sus principios.

     Las élites podrían ser capaces de conseguir que una gran parte del público tomara partido por el falso paradigma de ellas, pero si ellos no pueden engañar a los millones que componen el movimiento por la libertad para que se unan al rebaño, entonces su trabajo se hace mucho más difícil.


Brújula Moral versus Relativismo Moral

     El relativismo moral es quizá el objetivo final de los globalistas. ¿Por qué? Porque si usted puede convencer a toda una sociedad de que su conciencia inherente debería ser ignorada y que sus sentimientos innatos de moralidad están "abiertos a la interpretación", entonces finalmente CUALQUIER mala acción puede ser racionalizada. Cuando el mal se convierte en el "bien", y lo bueno se hace malo, los hombres malos no tendrán rival.


     El problema es que la conciencia es un producto psicológico innato, un resultado de dualidades arquetípicas inherentes, universales a casi toda la gente. Ella está enraizada en nuestro ADN, o en nuestras mismas almas, si usted cree en tal cosa. No puede ser borrada fácilmente.

     El relativismo moral requiere que una persona trate cada escenario como un "área gris". Eso no es práctico. La conciencia dicta que tratemos cada situación como potencialmente única y que actuemos según lo que sentimos en nuestros corazones que es correcto dadas las circunstancias. Eso no significa, sin embargo, que no hay blanco y negro, o que no hay reglas concretas. Hay casi siempre un lado blanco y uno negro en cualquier situación que tiene que ver con lo correcto e incorrecto. Los "dilemas" morales son sumamente raros. De hecho, no creo que yo haya encontrado alguna vez un verdadero dilema moral en la Historia o en la experiencia personal. La única oportunidad en que alguna vez veo dilemas morales es en las películas y en la televisión.

     Sólo en la fantasía televisiva el relativismo moral es alguna vez la única forma de solucionar un problema. Y a pesar de la preponderancia del relativismo moral en nuestra cultura popular, la ideología todavía está teniendo problemas para asumir el control. Si fuera tan fácil socavar la conciencia, entonces el Nuevo Orden Mundial habría conseguido ya la pacificación completa. Estamos todavía lejos de la pacificación. A quienquiera que haya arraigado en nosotros nuestra conciencia habría que aplaudirlo.


Colectivismo versus Individualismo

     El núcleo mismo del globalismo y el Nuevo Orden Mundial es la posición de que la soberanía y el individualismo deben ser sacrificados por el "bien del grupo"; en otras palabras, ellos promueven el colectivismo. Por supuesto, los grupos, por su misma naturaleza, son abstracciones; ellos sólo existen mientras los individuos dentro de ellos los reconocen como viables. Lamentablemente, los colectivistas no aceptan este hecho porque eso significaría que el grupo, no importa cuán utópico, no es el pináculo de la existencia humana, sino que más bien lo es el individuo, que siempre será el pináculo de la existencia humana.

     Las élites DEBEN convencer a la gente de que el individualismo es peligroso y que el colectivismo es el único modo de impedir las tragedias provocadas por aquellos que desean estar separados. Por supuesto, la mayor parte de las tragedias que experimentamos a una escala nacional o global realmente son tramadas por las élites, no por individuos salvajes o naciones soberanas que buscan problemas. Ellos entonces culpan al concepto mismo de soberanía como un bárbaro ritual del pasado que debe ser abolido por el bien de todos.

     Para que los globalistas refuercen la necesidad del colectivismo, sin embargo, ellos deben involucrar a la gente en un nivel psicológico individual. La mayor parte de los seres humanos tiene un deseo inherente de interactuar con su prójimo, pero ellos también tienen una identidad inherente y una tendencia a perseguir su propio desarrollo sin interferencia. Nos gusta ser parte de un grupo siempre que nuestra participación sea sana y voluntaria, y nuestras asociaciones son un asunto de opción.

     Los seres humanos son por instinto tribales, pero tenemos límites psicológicos y biológicos en cuanto al tamaño de la tribu de la que preferimos ser parte. Robin Dunbar, un profesor de psicología evolutiva, que era predominante en los años '90, encontró que hay un límite cognoscitivo en cuanto al número de individuos con los que cualquier persona puede mantener relaciones estables. Dunbar encontró que ese número estaba entre 100 y 200 personas. Una limitación también se extiende al tamaño de grupos efectivos frente a grupos inefectivos. Él encontró que las tribus y las comunidades eficaces tienden a permanecer entre 500 y 2.500 personas.

     La mente humana no se adapta bien a unos grupos tribales enormes, y se aparta de la idea de una "tribu global". La verdad es que los seres humanos funcionan mucho mejor en grupos más pequeños, y no les gusta ser forzados a participar en cualquier grupo, mucho menos en grupos más grandes. Eso puede explicar el sentimiento de aislamiento que es común entre la gente que vive en áreas metropolitanas. Ellos están rodeados por millones de vecinos y quizá cientos de asociados, y sin embargo aún así se sienten solos porque ellos no tienen una tribu que funcione que sea de tamaño aceptable.

     Enormes cantidades de personas pueden unirse en torno a un ideal que resuena en ellos, que es el único objetivo para que las naciones se formen (para proteger aquel ideal), pero eso es hasta donde llega la asociación voluntaria. El colectivismo globalista es simplemente antinatural. La gente lo sabe inconscientemente; ellos saben que eso es un acto de fuerza y opresión, e invariablemente se moverán para sabotear su falso tribalismo cuando ellos comiencen a ver sus verdaderos colores.


Control Total versus Realidad

     Aquí es donde la filosofía de los globalistas realmente comienza a colapsar. La búsqueda elitista de una total conciencia de información y un control social total es realmente perversa e insana, y la insanidad engendra falsas ilusiones y debilidad. El hecho es que ellos NUNCA completarán el objetivo de un micro-control completo. Eso es matemática y psicológicamente imposible.

     Primero, en cualquier sistema, y más que nada en los sistemas complejos, hay siempre elementos que no pueden ser cuantificados o predichos. Para entender esta cuestión, recomiendo estudiar el Principio de Incertidumbre de Heisenberg [2]. Para resumirlo, el principio de incertidumbre sostiene que alguien que observe un sistema en acción, incluso desde la distancia, aún así puede afectar el comportamiento de aquel sistema indirectamente o inconscientemente de modos que nunca se podrían predecir. El observador también está limitado por su capacidad de percibir objetivamente todos los elementos disponibles de lo que él observa. Se producen cantidades desconocidas, la predictibilidad sale por la ventana y el control total de aquel sistema se hace inalcanzable.


[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Relaci%C3%B3n_de_indeterminaci%C3%B3n_de_Heisenberg

     Este principio también se aplica a la psicología humana, como numerosos psicoanalistas han descubierto tratando a sus pacientes. El médico, o el observador, nunca es capaz de observar a su paciente sin afectar indirectamente el comportamiento de su paciente de modos imprevisibles. Por lo tanto, nunca puede ser obtenido un análisis completamente objetivo de aquel paciente.

     Lo que las élites buscan es un sistema por medio del cual ellas puedan observar e influír sobre todos nosotros hasta el mínimo detalle sin provocar una reacción que ellas no esperarían. Las leyes de la física y la psicología hacen descarrilar ese nivel de control. Siempre habrá cantidades desconocidas, radicales libres, cartas comodines, etcétera. Incluso una utopía aparentemente perfecta puede ser destruída por un solo desconocido.

     Para analizar esto aún más hasta el nivel de las matemáticas puras, recomiendo el estudio de Kurt Gödel y su Prueba de Incompletitud [3]. Éste, me parece, es el ejemplo último de las élites luchando contra el hecho de cantidades desconocidas, y fracasando.


[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Teoremas_de_incompletitud_de_G%C3%B6del

     El trabajo de Gödel giró alrededor de probar o refutar la idea de que los matemáticos podrían definir la "infinitud" en términos matemáticos, ya que si la infinitud puede ser definida, entonces puede ser entendida en axiomas matemáticos de base, y si la infinitud puede ser entendida, entonces el universo en su totalidad puede ser entendido. Gödel descubrió lo opuesto. Su prueba de la incompletitud estableció de una vez para siempre que la infinitud es una paradoja auto-inclusiva que NO PUEDE ser definida por medio de las matemáticas. Tenga presente que una prueba es un conjunto de leyes matemáticas que nunca pueden ser quebrantadas. Dos más dos siempre será cuatro, y nunca será igual a algo más.

     El conocido globalista Bertrand Russell trabajó incansablemente para mostrar que la totalidad del universo podría ser descompuesta en números, escribiendo una monstruosidad en tres volúmenes llamada Principia Mathematica. Los esfuerzos de Russell fueron infructuosos y la posterior prueba de Gödel aplastó más tarde su teoría. Russell criticó amargamente la prueba de Gödel, pero fue en vano.

     Ahora, ¿por qué un elitista como Russell, que abiertamente defendió la dictadura científica, estaba tan preocupado por Gödel? Bien, porque Gödel, en términos matemáticos, destruyó el núcleo mismo de la ideología globalista. Él demostró que las aspiraciones globalistas de divinidad nunca serían realizadas. Hay límites al conocimiento del hombre, y limites a lo que él puede controlar. Esto no es algo que los globalistas puedan aceptar alguna vez, ya que si lo hicieran, cada esfuerzo que ellos han hecho durante décadas, si no siglos, habría sido inútil.

     Como mencioné antes, la cuestión es de cantidades desconocidas. ¿Puede la sociedad humana alguna vez ser dominada totalmente? O, ¿es el acto de rebelión contra el estancamiento y sistemas opresivos una parte de la Naturaleza?. ¿Es posible que mientras más las élites envuelven al mundo en una jaula, más ellas inspiren reacciones imprevisibles que podrían debilitar su autoridad?

     Esto podría explicar la constante atención del establishment a la idea del "lobo solitario" y al daño que una persona que actúa fuera de los dictados del sistema puede hacer. Esto es lo que las élites más temen: la posibilidad de que a pesar de todos sus esfuerzos de vigilancia y manipulación, los individuos y los grupos puedan ser poseídos un día por un impulso imprevisible de tomar un rifle y sacar a los globalistas de la miseria de cada uno. Ninguna charla, ningún rastro electrónico, ninguna advertencia.

     Es por eso que ellos están destinados a perder. Ellos nunca pueden conocer todas las variables desconocidas. Ellos nunca pueden controlar a todos los radicales libres. Siempre habrá rebelión. Siempre habrá un movimiento por la libertad. La totalidad de su esquema utópico gira alrededor de la necesidad de remover las incógnitas. Ellos rechazan reconocer que el control en esos niveles es tan frágil que se hace inútil y mortalmente peligroso. En su arrogancia, ellos han ignorado las advertencias de las mismas ciencias que ellos adoran, y han grabado en piedra su eventual final. Si bien ellos pueden dejar un considerable camino de destrucción a su paso, ya está escrito: ellos no lograrán ganar.–





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