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lunes, 27 de marzo de 2017

Ramón Bau - Comunismo y Nacionalsocialismo



     El siguiente texto que publicamos aquí, de los tres sitios que lo han reproducido, los tres concuerdan en que fue publicado en la desaparecida publicación "Bajo la Tiranía / Mundo NS". Dos de ellos no le asignan autor, y el tercero lo adjudica a otro. Sin embargo, tras una atenta mirada del estilo, palabras y marcas personales del texto, puede decirse casi con total seguridad que pertenece al señor Ramón Bau y creemos que puede dárselo como su autor. Este breve artículo le hinca el diente a la fraudulenta equiparación que se ha querido hacer entre el nacionalsocialismo y el comunismo, en tanto fenómenos históricos, tratando de establecer claramente las diferencias insalvables que hubo entre ellos.


Comunismo y Nacionalsocialismo:
Una Identificación Diseñada por la Derecha
por Ramón Bau



     Desde hace ya un tiempo se ha ido publicando una serie de textos con la idea de identificar Comunismo y Nacionalsocialismo, con una doble motivación:

—Los intelectuales del Sistema para eliminar propagandísticamente los restos comunistas radicales que aún quedan vivos y culminar su mejor triunfo: la integración de los comunistas en el Sistema de Mercado.

—Y los pensadores de la Derecha de todos los colores, desde la reaccionaria a la alternativa, para acusar a los ex-comunistas, ahora pasados a socialdemócratas, de su pasado stalinista, y de paso librarse de las acusaciones de ser ellos "fascistas".

     La salida de "El Libro Negro del Comunismo" en 1998 ha sido el detonante para que se lanzaran a esa campaña de identificación todas las fuerzas reaccionarias anti-comunistas. Era evidente que si cargaban contra el comunismo sin más, recibirían el mismo trato que siempre han tenido los esfuerzos de mostrar los crímenes del comunismo: ser acusados de "fascistas".

     Desgraciadamente para el comunismo, el poder sionista decidió hace años que la bestia comunista ya no les servía sino que molestaba; habían encontrado en el Mercado un arma mucho más sofisticada y útil para su dominio mundial.

     Así encontramos a un posible miembro del Mossad como César Vidal entre los editores de El Libro Negro del Comunismo. Y la crema y nata del intelectualismo sionista se ha metido a renegar del mismo comunismo que apoyaban hace 20 años. Todos lo hacen con suavidad, desde luego sin la caza de brujas organizada contra los fascistas.

     Por ello el comunismo dejó de estar de moda, pero, siempre condescendientes con sus aliados, se decidió dejar tranquilos a todos los que habían sido comunistas, incluso si habían colaborado directamente en sus crímenes. Simplemente se trataría de ser "anti-comunista" en abstracto, sin nombres ni acusaciones concretas, sin Núrembergs ni recriminaciones especiales. Un error del pasado, simplemente.

     En estas circunstancias, el anti-comunismo recalcitrante de los reaccionarios encontró la fórmula para denunciar el comunismo sin ser acusados de fascistas: Fascismo = Comunismo.

     De la misma forma que el comunismo ha sido fagocitado por el Sistema, una parte de la alternativa de Derecha ha perdido su voluntad de destruír el Sistema, y trata simplemente de presentar ideas e influencias intelectuales suavizadas y sin que se enfrenten directamente a la Bestia. Eso les facilita vivir tranquilos y sin sobresaltos, y a la vez creerse intelectuales y rebeldes de pacotilla.

     Vamos a analizar dos temas: la patraña de esa identificación, y los cobardes que se ocultan tras ella.


EL COMUNISMO Y EL SIGNO DE LOS TIEMPOS

     Sin duda la mayoría absoluta de textos que he leído de los anti-comunistas del Sistema coinciden en algo: el comunismo fue una degeneración de los ideales humanistas y progresistas del marxismo. O sea: el comunismo fue "malo" PESE a estar basado en ideas "buenas".

     Mientras que el NS es intrínsicamente "malo", desde la base.

     El historiador Gabriel Jackson en El País (11 de Junio de 1998) escribía que muchos comunistas y simpatizantes occidentales admiraban al comunismo por sus actividades positivas de lucha anti-colonialista (matanzas en toda Africa con el fin de dominarla), oposición a los regímenes militares (para instaurar otros aún peores), y otras actividades "progresistas", como apoyo a maricones, drogadictos y demás progresistas, lo que les llevaba a justificar en parte los hechos negativos.

     La presidente de honor de la Liga de Derechos Humanos, Magdeleine Rebenoux, decía: "La URSS nunca organizó exclusión de grupos humanos de la ley común" (lo que además es falso), demostrando que incluso entre los más "humanistas" el comunismo era "algo malo pero por error, no por sí mismo".

     Jean Reck decía: "El humanismo es la base del comunismo, y en el NS es lo contrario".

     En fin, podríamos dar docenas de ejemplos de cómo el anti-comunismo del Sistema ve claramente que una cosa es el error a donde llevó el comunismo, y otra es que su "origen" y su "sentido de la Historia" era progresista, era "bueno".

     Y tienen razón al decir que el comunismo sale de las mismas ideas "progresistas" que sustentan el Sistema. El marxismo apoya radicalmente las ideas básicas de la democracia (casi todos los regímenes comunistas se titulaban "democráticos"), el progresismo materialista, la igualdad, el internacionalismo mundialista, la negación de todo valor espiritual, y el apoyo al arte decadente (casi todos los artistas de esa basura han sido marxistas y la mayoría comunistas); en fin, la esencia del comunismo es un paso adelante en el sentido de la Historia marcado por la decadencia ética y estética del hombre, eso que llamamos "progresismo".

     La conversión del materialismo en la esencia del hombre, la eliminación de la diferencia, la calidad sobre la cantidad. El Signo de los Tiempos es precisamente ese triunfo de la Cantidad, que tiene en la democracia y el igualitarismo comunista su reflejo actual.

     El fin del comunismo era la sociedad de iguales en un mundo económico feliz... que es el mismo ideal de la democracia capitalista, con la única diferencia de que es Capitalismo progresista y acepta toda la igualdad excepto en el dinero. La aceptación por parte del comunismo de esa salvaguarda, la de mantener la diferencia sólo en el Mercado económico, pero forzarla en todos los demás aspectos (igualdad por lo bajo es lo racial, moral, artístico, cultural, nacional) ha sido suficiente para lograr su integración en el Sistema.

     El comunismo era una táctica distinta para seguir el mismo signo de los tiempos.

     Por ello luchó junto a los capitalistas en 1939, por eso se ha fundido en el Sistema sin problemas, por eso siempre ha sido tratado muy diferentemente que los demás por la prensa y la intelectualidad de la democracia capitalista, por eso una gran parte de los fundadores comunistas era judíos y progresistas en el sentido sexual, artístico y ético.

     El comunismo sufrió un trauma con Stalin, quien realmente rompió esa línea de los tiempos, y efectuó una nacionalización comunista que confundió totalmente al Partido, significó el asesinato de la crema y nata de la intelectualidad progresista comunista, y desconcertó totalmente al Sistema, al mantener una parte "comunista" y otra "imperialista", provocando una dicotomía entre "ideas" y "praxis".

     Pero fue algo puntual. Tras su muerte el comunismo volvió al sentido marxista de la Historia y languideció ya sin remedio en su convergencia al Sistema. Cuando Krushev indicó que su objetivo era lograr el nivel de vida estadounidense, había mostrado que el ideal era el mismo: el hombre del mercado y consumo. Ya no había más visión que el materialismo democrático.

     Creo que la mejor prueba de la convergencia ideológica y cosmovisual de comunistas y demócratas (o sea, capitalistas) está en ver al comunismo actual comer de la mano del Mercado, agradecido y convertido en guardia de la porra de los principios demo-liberales: igualdad racial, libertad sexual, eliminación de reglas éticas, mezcla mundialista, apoyo a la inmigración, liberalidad ante los delincuentes y los drogadictos, ocio del placer, arte masivo y sin calidad... Los comunistas y la extrema Izquierda están siendo financiados por Fundaciones y gobiernos del Sistema para apoyar todo este camino claramente en consonancia con los principios del Mercado, con el Signo de los Tiempos.

     Como decía Jean F Revel: "El monstruo comunista está muerto como fenómeno político, pero está bien vivo como factor cultural dentro de la sociedad progresista".

     Por ejemplo, Maximo d’Alema, actual jefe de gobierno en Italia y ex comunista, declaró en La Vanguardia (3 de Julio de 1998):

     "El movimiento comunista fue concebido en sus orígenes como un proyecto de liberación humana, pero en todos los países donde conquistó el poder se transformó rápidamente en una fuerza opresora que cometió delitos enormes.

     "Una Izquierda moderna debe estar dispuesta a admitir incluso que existan menos garantías para los beneficiarios del modelo de Asistencia Social actual, a cambio de dar tutela y oportunidades a los más débiles, los jóvenes, las mujeres, los enfermos y los más desventajados".

     Ya vemos, el comunismo convertido en una parte del Mercado, apoyando la eliminación de las leyes sociales (¡que en Italia promulgó Mussolini!) para aceptar por lo menos limosnas a los más desvalidos... Eso es el comunismo ahora, una parte del Mercado que recoge las limosnas del Sistema.


EL NACIONALSOCIALISMO:
ÚLTIMO INTENTO CONTRA EL SIGNO DE LOS TIEMPOS

     Lo gigantesco del Nacionalsocialismo no es su historia o hechos, ni siquiera sus mártires y héroes, lo que ya es mucho; lo gigantesco es que representa un combate contra el Signo de los Tiempos. Es un intento de restaurar la Calidad y la Diferencia frente al camino descendente secular.

     El mundo sufre en lento, pero aparentemente imparable, camino descendente en lo espiritual, que se compagina con un aumento de lo material. Somos más, con más "cosas", más mezclados, más imperfectos como personas pero más posesivos en materias. Vamos perdiendo calidad a cambio de cantidad. Es un proceso que no sólo afecta a los hombres, sino que la Naturaleza entera sufre una degradación de calidad, de variedad, de identidad, a cambio de masificarse, ser accesible, caminos y edificios, basura y asfalto, comodidad a cambio de calidad.

     Este proceso no es lineal ni irreversible ni fatal, no hay ley que lo marque sino la propia ley del egoísmo humano, la fatalidad con que el hombre es tentado por la cantidad y los deseos materiales frente al menguante poder de las élites de calidad humana, sustituídas por el detritus de los adoradores del dinero.

     De vez en cuando, como llamas en una noche negra, aparecen momentos estelares de la Humanidad, momentos en que se lucha contra la cantidad. Es la lucha contra el Enemigo del Mundo, contra el Signo de los Tiempos.

     Es el romanticismo contra el colonialismo y capitalismo naciente, es Hitler contra la democracia del número, son intentos heroicos y grandiosos de lucha contra el egoísmo de las masas y la tentación constante provocada por los que sólo desean dinero y cantidad.

     Los "tradicionalistas" tienen una visión similar, pero con dos aspectos que nos diferencian: nosotros los nacionalsocialistas no creemos en una visión predestinada y cíclica de la vida, entre otras cosas porque no se puede demostrar ni asegurar. Y nosotros los NS deseamos la elevación del pueblo, el socialismo popular jerárquico, a cada cual según su valía humana, no según lo que tenga, ni todos iguales. Por ello buscamos la "modernidad técnica" como ARMA para conseguir calidad junto a medios materiales. O sea, poner lo material al servicio de lo humano y la calidad. No creemos en el retorno a las cavernas ni en los "diablos" materiales; las "cosas" no son malas ni buenas sino que son medios en manos de "malos" o "buenos".

     Esta lucha contra la cantidad y el placer material en favor del Arte, la Naturaleza y la Calidad es lo que concede al Nacionalsocialismo un carácter intemporal, de lucha fuera del Tiempo, pues mientras haya un hombre que combata al dinero, a la igualdad y la mediocridad, al poseer y el mero placer, y lo haga por el Pueblo, por el amor a la diferencia y la calidad, allí habrá Nacionalsocialismo.

     Los textos de la Derecha tratan de presentar al Nacionalsocialismo como un producto de la mentalidad moderna, de la Revolución francesa e incluso del liberalismo. Para ello parten de la mentalidad "tradicional" que carece de Socialismo y amor al Pueblo, y del éxito del NS en lograr no sólo una gigantesca revolución del alma sino también en dar un nivel de vida adecuado. Eso no lo perdonan esos reaccionarios del egoísmo del YO, que no pueden presentar nada real en su haber, de forma que a cambio tratan de denostar todo como "moderno", y recluírse en un pesimismo irreversible de élites egoístas que no sienten nada por el dolor del mundo.

     Y de la misma forma que el apoyo del Sistema al comunismo y la asimetría de las condenas contra el comunismo estalinista nos muestran el origen común, el odio satánico del Sistema a cualquier mínimo atisbo de NS nos muestra nuestro carácter de revulsivo contra el signo de los tiempos. Por otra parte, NINGÚN nacionalsocialista ha aceptado comer con el Sistema, jamás, nunca ha pretendido aceptar el Sistema, ni reformarlo. Algunos NS aceptan y otros no la vía legal, como hizo Hitler, pero todos tienen la clara intención de destruír el Sistema hasta la raíz. Por eso las cárceles actuales están llenas de NS y no de extremistas de Izquierda... ni de "tradicionalistas", de esa Derecha que nos identifica con el comunismo, que no se atreve a salir a la calle sino que se queda en debates intelectuales de salón, y desde luego soslayando los temas peligrosos.

     Los que cuando no era peligroso se atrevían a hablar de biología o raza, de sionismo o revisionismo, de arte NS e intelectuales NS, ahora callan y tratan de "cambiar de rumbo", se declaran anti-racistas y se refugian en filosofía para cuartos oscuros, sin sangre ni valor, discursos de horchata en vez de fuego.


LA TEORÍA DE LA ASIMETRÍA DE INDULGENCIA CON EL COMUNISMO

     Sólo una vez que se ha comprendido esta base es posible entender la tremenda asimetría de juicio que muestran tantos textos y libros, entre ellos los de Alain de Benoist o Hespérides, sobre la diferencia de juicio cuando se trata de un hecho comunista o uno atribuído a los "nazis".

     La diferencia es tan escandalosa, tan enorme, que ha hecho pensar a muchos sobre por qué un Picasso puede dedicar una obra a Stalin sin que nadie se lo recuerde, cómo Pablo Neruda puede dedicar una poesía laudatoria a la bomba atómica de Stalin, y tantos cientos de casos similares, y sin embargo ser Neruda o Picasso santos de los altares del capitalismo, de los museos y Fundaciones de multinacionales y capitalistas, los mismos que jamás perdonarán a Leni Riefensthal el sólo haber dirigido una película NS, o a Winifred Wagner el haber sino amiga de Hitler.

     Hay tantísimos casos, que están perfectamente documentados en varios libros, de esta asimetría brutal, que no vale la pena insistir en ella, ya que todos aceptan que es así.

     La asimetría de juicio con el comunismo respecto a los fascismos, y mucho más aún respecto al NS, no se ha de buscar básicamente en una "conspiración" premeditada, sino en una "identificación" de los ideales democráticos con el progresismo marxista. De alguna forma los demócratas y capitalistas "sentían" los "errores" del comunismo, lamentaban no poder apoyar esas ideas que en sus bases les eran amigas. Los liberales y demócratas veían en el progresismo y materialismo marxista un aliado, que era enemigo sólo por su voluntad errónea de desviarse del camino plausible. Mientras que veían en el Nacionalsocialismo un movimiento con el que no se podía pactar jamás y que tenía la firme voluntad de destruír la esencia misma de la mentalidad democrática y materialista. El capitalismo pacta fácilmente con los dictadores que aceptan el Mercado y sólo reclaman orden o respeto a unas normas o personas. Pero no pueden aceptar un movimiento que vaya a eliminar la base materialista y desmontar el sistema de Mercado.

     Era precisamente la oposición al Mercado lo que les molestaba del comunismo, y en cuanto cedieron en este punto, pudieron ser integrados como perritos falderos.

     Pero lo más lamentable de estos estudios de asimetría de condena entre comunismo y fascismos es que las publicaciones reaccionarias de la Derecha dan por "aceptados" los crímenes de los que se acusa al NS, pese a que éstos los niegan, cosa que no hacen los comunistas con los suyos.

     Es penoso ver cómo los propios intelectuales de Hespérides dan por "probados" hechos que promueve la propaganda del Sistema, cuando ellos mismos han sufrido en su carne las mismas mentiras: saben que el Sistema miente, pero no se atreven a reconocer que también mienten cuando acusan al NS de muchas cosas infundadas, y más cuando el propio Sistema prohíbe la defensa o la investigación de esos presuntos hechos... convirtiéndolos en verdad de fe. Pero la Derecha no de atreve a dudar de lo prohibido, y acepta comparar los crímenes aceptados del comunismo con los no aceptados jamás por los NS.

     Indica Benoist que el comunismo está acusado de 100 millones de muertos, y el NS de sólo 25 millones... pero el problema no es ése. El problema es que el comunismo ha aceptado que mató a 100 millones de personas, pero el NS jamás ha aceptado haber asesinado a 25 millones. Y lo más jocoso, puestos a ver crímenes, lo que falta de verdad es el libro sangriento de la democracia y el capitalismo, con cientos de millones de asesinatos, de hambre, de torturas, de explotación, de drogados, de abortos, de palestinos y árabes torturados... el genocidio masivo más brutal jamás conocido, el de los demócratas.

     No, de ése no se habla si se quiere comer en la mano del Sistema.

     No es que el comunismo sea peor que el fascismo, como pretende probar la Derecha reaccionaria, sino que el comunismo y la democracia son los dos sistemas más genocidas jamás vistos, mientras que el Nacionalsocialismo niega totalmente los crímenes de que se le acusa, y no puede defenderse de ellos pues lo prohíbe la ley democrática.

     Un día habrá caido el poder del dinero y se podrá comprobar la realidad. Mientras, lo único cierto es que el capitalismo y el comunismo son los culpables de dos siglos de miseria y crímenes.


STALIN Y HITLER

     Como hemos dicho, Stalin significó una excepción en el comunismo, no por su actuación brutal, que es común en todos los regímenes comunistas, sino por el abandono del sentido "progresista" y la adopción de una concepción imperial eslava que dio al comunismo soviético.

     Esto ha hecho que muchos de los que tratan de identificar NS y Comunismo se fijen en ese hecho y quieran establecer paralelismos entre Hitler y Stalin como personas.

     Es como tratar de comparar a Hitler con Atila. Hitler era una persona culta, artista, enamorado de la música, la lectura y las artes, su dinero personal iba dedicado a montar un museo en Linz, vegetariano por amor a los animales, amaba los paseos de montaña y la Naturaleza, tenía una concepción espiritual de la mujer a las que trataba con suma educación, y jamás cayo en vicio alguno, ni fumaba ni bebía ni tenía amantes o actos indecentes.

     Stalin era ignorante, borracho, le pegaba a sus mujeres, trataba brutalmente a sus amigos a la menor sospecha, no le interesaba en nada el arte ni la Naturaleza, jamás se le ocurrió pensar en animales sino para comérselos, y nunca pinto ni se interesó por la cultura.

     Y a una personalidad tan diferente corresponde una visión absolutamente diferente del mundo y la vida.

     Los enormes libros que se han escrito para tratar de comparar a Hitler y Stalin se basan, claro, en una visión de Hitler dictada por el sionismo, sin base real alguna: un Hitler drogado e histérico, que disfrutaba matando y que estaba loco por ver sangre judía, que sólo intentaba ser dios y dominar sobre el mundo con violencia y brutalidad. Sí, es evidente que para los que creen en esa versión neurótica de Hitler, se pueda establecer paralelismos entre Hitler y Stalin.

     Para acabar, es evidente que cuando Stalin pretendió nacionalizar el comunismo se enfrentó a la línea progresista del comunismo, la que pretendía seguir el signo de los tiempos. Esa línea estaba repleta de judíos, de forma que Stalin arremetió en las famosas purgas contra una parte de la élite judía del comunismo, lo que le valió ser acusado de anti-judío y comparado a Hitler.

     En realidad, Stalin estaba casado con una judía, y nunca dejó de tener como responsables de alto nivel en su policía a judíos, y no persiguió a "los judíos" sino a la "conspiración troskista", infectada de judíos. La manía obsesiva de ver complots que tenía Stalin lo llevó a exterminar a la inteligencia judía del comunismo que no supo mostrarse plegada totalmente a la idea imperial comunista.

     En Hitler el sentimiento contra los judíos se basa en su idea de expulsarlos de Alemania, esta es su decisión absoluta, desea su marcha, por considerar su Arquetipo vivencial y cultural absolutamente contrario al germánico. No tiene nada que ver pues con la visión de Stalin.

     Basta leer el libro de Kubicek y una biografía de Stalin y se puede ver que como personas son no sólo diferentes sino absolutamente incompatibles. Hitler es sensible y artista; Stalin, brutal y absolutamente desentendido del arte y la cultura.

     Quien conozca la personalidad íntima de Hitler no puede menos que reírse cuando ve que se dedican libros de mil páginas a comparar un borracho grosero con un wagneriano artista.


NOLTE: EL NACIONALSOCIALISMO COMO ANTI-COMUNISMO

     Creo que una de las bases de la pésima comprensión del Nacionalsocialismo viene de la teoría de Ernst Nolte sobre su base esencial anti-comunista.

     Es evidente que en los años '20 y '30 el comunismo fue un peligro realmente abrumador, y la barbarie que extendieron en los paises que dominaban fue aterradora, con millones de muertos, matanzas en masa, torturas y una ola de desprecio total por todo lo espiritual. Pensemos que mucho antes de que Hitler llegase al poder el comunismo ya había exterminado a cientos de miles de campesinos rusos, había arrasado Ucrania y torturado a miles de sacerdotes. Sus mandos eran masivamente judíos, y sus llamamientos al dominio absoluto no eran ningún secreto. Mientras eso pasaba, el capitalismo, que había llevado a millones de personas al hambre y la miseria, sin seguridad social, haciendo trabajar a los niños y con despido libre, se mantenía bajo la careta democrática pero en plena crisis. Las democracias estaban tambaleantes, podridas, decadentes... En ese momento todo parecía predecir que el gran peligro era el comunismo.

     Por ello se ha hablado mucho del NS como una reacción contra el comunismo, como si ésa fuera su esencia básica. De ahí sale una visión maniqueísta: comunismo y NS como dos caras de lo mismo, de una locura colectiva de los años '20 y '30, como una "misma cosa", cara y cruz de lo mismo.

     Ésa es una visión ideal para la Derecha y el capitalismo: dos locuras de extremistas y violentos que ocultan así al verdadero culpable: el capitalismo democrático.

     La realidad es bien distinta. Hitler no inició su revolución para ir contra el comunismo. Leed a Kubicek otra vez. Hitler lo que ve es una sociedad decadente, corrupta, que explota a la gente, que ha olvidado lo espiritual y el arte, ve a unos banqueros sin escrúpulos, odia los negocios y ese estilo de comerciante obsesionado. El comunismo no lo obsesionaba sino como sublimación del mismo materialismo economicista.

     Schopenhauer, Wagner, Nietszche, el Romanticismo, Gobineau, Bernard Shaw, toda la base de una concepción del mundo la quieren reducir a un mero anti-comunismo, como si fuéramos asustados pequeños burgueses.

     Sólo después, más tarde, se debe enfrentar con el peligro comunista, y logra atraer sus juventudes a las SA. Muchos NS fueron comunistas, pero ninguno había sido banquero o financiero.

     Para el Sistema, como para los derechistas, es muy cómoda esa visión de un "fascismo" convertido en matón de la Derecha, en mera reacción contra la brutalidad de Stalin, de su misma ralea aunque en dirección contraria. Y por tanto esa forma de presentar al NS se ha puesto de moda, es la forma de ignorar su lucha contra el Signo de los Tiempos, eliminar su esencia real, una Cosmovisión absolutamente distinta del hombre y la Naturaleza.

     Desde luego, muchos personajes de la Derecha se pasaron a los fascismos, sobre todo una vez que ya lograron el poder, por motivo del anti-comunismo, pero eso no fue la base del NS sino más bien su lastre.


¿EN QUÉ NOS PARECEMOS? ¡EN NADA!

     La realidad es que ni Hitler se parece en nada a cualquier líder comunista, ni el NS se parece en nada al comunismo. Gorbachov se hizo capitalista, pero Hess no. Del comunismo se puede ir al progresismo democrático. Del NS no hay camino hacia el Sistema.

     Veamos los puntos que normalmente usa la Derecha para tratar de identificar el comunismo y el NS:

     «La palabra clave que los identifica es "totalitarismo"».

     Se nos dice que comunismo y NS son "totalitarios", que quieren abarcar todos los aspectos de la vida, y oponen a ellos el "liberalismo" democrático... Es jocoso: no hay nada más totalitario que el capitalismo, todo lo convierte en Mercado, en Dinero, todo está bajo el poder de la usura... y nos llama totalitarios a los demás.

     Todo Sistema es totalitario, pues todos se basan en una concepción del mundo que ilumina todo aspecto. El materialismo progresista no deja nada fuera de su control, y desde luego una revolución socialista y espiritual tampoco iba a dejar sitio para la decadencia.

     Las democracias tienen leyes que prohíben a los grupos no democráticos, leyes de protección de la democracia, leyes que obligan a que las asociaciones se rijan por sistemas democráticos, leyes prohibiendo pensamientos sobre razas o Historia "incorrectos", leyes que prohíben cualquier cosa que sea molesta al Sistema, pero, además de las leyes, todo el poder de la prensa y televisión aplasta a cualquiera que no sea "correcto", llamándolo criminal y terrorista, atacando las pocas librerías "no correctas" y creando todo tipo de persecución.

     «Ambos son partidarios de la violencia para llegar al poder».

     Es curioso: los primeros demócratas llegaron al poder por un golpe sangriento llamado Revolución francesa. Los comunistas por un golpe aún más sangriento en Moscú... los NS por elecciones populares en Alemania. Pese a ello siguen con la propaganda de la violencia NS.

     En los 6 años de gobierno NS en Alemania en paz casi no hubo ejecuciones, poquísimas; desde luego, muchísimas menos que en los 6 primeros años de comunismo o democracia.

     Hoy en día todos los NS serios (dejemos aparte a algunos skinheads que deben tratarse como bandas urbanas que "imitan" formas vistas en televisión sin idea alguna) apoyan esa misma idea de libertad dentro de una Ética, y no una dictadura estricta.

     «Tratar de imponer una dictadura».

     El comunismo cerró las fronteras durante 60 años. En Alemania se podía uno ir del país sin problemas desde el primer día de gobierno.

     Las leyes NS sobre libertades no son distintas a las leyes democráticas contra los anti-demócratas. Coged la Ley de Defensa de la Constitución de la actual Alemania y cambiad donde dice "defender la democracia" por "defender el NS" y tendremos el mismo espíritu que había en el NS.

     Por otra parte, habían muchas tendencias dentro de la Alemania NS, con una libertad de acción mucho mayor que en el comunismo. No hubo en Alemania purgas ni una unidirección absoluta. La gente podía moverse y trasladarse sin permisos ni líos, y desde luego no tuvo nada que ver con el sistema comunista en el control absoluto de la individualidad.

     En 6 años de paz sólo hubo una purga interna, contra el complot de Roehm, muy reducida y concreta; fuera de ello no hubo detenciones masivas ni campos ni deportaciones de poblaciones, etc., como hubo en el comunismo durante los años de paz.

     Nunca se produjo en el NS en paz juicios masivos como los de Stalin, decenas de miles de comunistas ejecutados tras confesiones bajo tortura y juicios increíbles. Todo ello en época de paz.

     «Estado policiaco».

     La Gestapo tenía unos 7.000 miembros. La GPU soviética unos 350.000 miembros. Nunca la Alemania NS montó una policía abrumadora y omnipresente, sino que tuvo siempre efectivos reducidos. Nunca se montaron organizaciones de espías de barrio o sistemas de delación masivos, como montó oficialmente el comunismo.

     Nunca Hitler mandó matones a matar a disidentes en el extranjero, nunca se dieron casos como el de Trotsky, entre otros cientos, como hizo el comunismo.

     De 1.900 delegados en el 17º Congreso del PCUS en Moscú, sólo 39 sobrevivieron a las purgas de la policía política!. Eso es impensable en el NS.

     «El odio de clases corresponde al odio de razas».

     Pero es que el NS jamás fomentó el odio a las demás razas, si exceptuamos el tema judío que es un tema especial. Es absolutamente falso que el NS fomente el odio a negros o asiáticos, por ejemplo. No es así, sino que por el contrario fomenta el amor y respeto a la identidad de cada pueblo, a su diferencia, en su entorno. Jamás el NS propuso una "dictadura del ario" similar a la "dictadura del proletariado". El NS quería una Alemania para los alemanes, y un Congo para los congoleños, amigos, respetados e incluso colaborando y ayudándose.

     Y en el tema judío, donde sí hay una cierta realidad sobre el enfrentamiento entre NS y judaismo en general, hemos de constatar dos temas:

—El odio de clases es la base del comunismo, mientras que el tema judío es absolutamente secundario en el NS. El NS puede existir y desarrollar su cosmovisión del mundo sin necesitar para nada el tema judío.

—Realmente el NS no debía enfrentarse al pueblo judío sino contra una parte de ese pueblo, una parte arquetípica. Fue evidentemente un error generalizar ese sentimiento de aborrecimiento mutuo (esa misma parte de los judíos mostró su agresividad total contra el NS al mismo tiempo, y fue más bien un "odio a primera vista") a todos los judíos por el mero hecho de serlo; eso es un error que además no tiene lógica dentro de la visión ideológica NS.

     En una palabra, el odio y lucha de clases es la base del marxismo, mientras que en el NS no hay nada de lucha u odio o rechazo contra otras razas fuera del tema judío, que debe leerse en una clave no racial realmente: fue un rechazo a la gran concentración de judíos en el comunismo y en la finanza capitalista, no por un motivo racial en sí. Y si lo asimiló a un tema racial fue por una simplificación errónea y en todo caso en modo alguno básica en la ideología NS.

     Lo que es seguro es que ¡JAMÁS el NS llegó a promocionar tanto el odio al judío como hace la democracia ahora con el odio al NS!. Hoy en día la democracia promociona y financia mil veces más un odio y mentira contra el NS.

     «Ambos son responsables de millones de muertos y campos de concentración».

     El comunismo ha aceptado que cometió esos crímenes, se han encontrado los documentos sobre las órdenes para su ejecución, están las actas firmadas y la documentación de la policía política sobre ello. Los comunistas que los cometieron los han reconocido y los líderes ex soviéticos han aceptado esos crímenes. En el NS nada de eso ha pasado.

     Los dirigentes NS negaron totalmente haberlos cometido, nunca los han aceptado ni siquiera los mandos NS de segundo orden, ni los NS actuales que han hablado con los supervivientes de entonces. Hay toda una rama de historiadores que los niegan, aunque para ello deban ir a prisión, perder el trabajo y ser apestados.

     No hay ni un solo documento ordenando matar masivamente a nadie ni de construír cámaras de gas o ejecutar de otra forma masivamente a personas por su pertenencia racial. No se han encontrado nunca esas órdenes ni a primer nivel ni a nivel inferior. Sí hay constancia de deportar y de trasladar a campos a personas por su raza, lo que es ya algo lamentable y condenable, pero no de eliminarlas físicamente. Es más: hay órdenes claras de no hacerlo y de que iban a trabajar para el esfuerzo de guerra, y luego ser instaladas fuera de Alemania, una vez acabada la guerra. Eso es un delito de genocidio según la ley actual, pero no tiene nada que ver con asesinar.

     En España y muchos otros paises la policía política ha impuesto censura en este tema y persigue penalmente a quienes tratan de presentar pruebas de esos temas...

     Conclusión: no se puede afirmar nada científica e históricamente, pues al estar prohibido no hay libertad de expresión en este tema. Pero evidentemente no está claro por qué se prohibe investigar... ¿de qué tienen miedo?.

     Lo más importante sin embargo es: la democracia capitalista es culpable de muchísimos más crímenes y genocidios que el comunismo. De hambre, de opresión, de trabajos inhumanos y de abortos, de guerras coloniales y miserias del capitalismo han muerto asesinados muchísimas más personas que incluso del comunismo.


EL ÚNICO ENEMIGO: EL CAPITALISMO MUNDIALISTA

     Ya no es enemigo el comunismo, y por tanto la Derecha reaccionaria, incluso nacionalista, ya no disimula su raíz burguesa y anti-fascista.

     Creo una bendición que no haya ya comunismo, pues nos hemos quitado de encima a los simpatizantes reaccionarios y cobardes.

     Hay aún gente que sigue con denuncias al comunismo... no ha logrado aún superar el trauma. Ya no hay comunismo, es un espejismo lo que queda. Fidel Castro vive del turismo sexual y las multinacionales del ocio, prostitución y lujo de sus playas caribeñas.

     China es parte completa del Mercado. Ved las declaraciones de Hong Ying, china y escritora demócrata que luchó en Tiananmen y ha escrito una novela, "Verano de Traición", sobre la represión comunista (1997):

     «Cada vez me entristece más ver cómo los oficiales chinos, los nuevos ricos, incluso los intelectuales, se han vuelto tan cómodos con el mal llamado "milagro económico" que se ha unido al patriotismo. Ya nadie se acuerda de Tiananmen, como si nunca hubiera ocurrido, además de ser un tabú oficial que nadie puede ni mencionar» (¡Caramba!, aquí tenemos otro tabú: el llamado «revisionismo del "Holocausto" judío»... todos tratan de ocultar cosas a base de tabúes).

     «Los oficiales y los intelectuales chinos están totalmente satisfechos con su status, son capaces de aceptar cualquier dictador que les permita ganar dinero, y por eso ningún escritor chino quiere escribir de Tiananmen».

     Ya sólo importa la mano de obra barata china para fabricar a bajo costo trastos para los consumidores occidentales y estadounidenses... El régimen comunista chino es ahora un empresario que puede suministrar mano de obra barata.

     El enemigo está claro ahora: el capitalismo. Por eso la Derecha nacionalista y conservadora no es más que una parte de ese enemigo. No hay más que dos campos: por o contra el Mercado y la democracia, la careta hipócrita del capitalismo.–



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