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jueves, 24 de noviembre de 2016

Israel Shamir - La Liberación de los Esclavos



     En el sitio unz.com el analista político judío nacido en Rusia pero nacionalizado sueco Israel Shamir (1947), convertido al cristianismo Ortodoxo, publicó hace dos días el siguiente breve e interesante artículo que ofrecemos aquí en castellano, donde, a la luz de la victoria del señor Trump en Estados Unidos, analiza sus implicaciones en términos de un final del que fue llamado "Nuevo Orden Mundial", con su tiranía liberal destructora de las naciones occidentales, que hizo uso de esclavos condicionados para que amaran su propia esclavitud, y a la vez del fin del así llamado "Siglo Judío". Así de trascendental ve el señor Shamir la asunción de Trump al poder.


La Liberación de los Esclavos
por Israel Shamir
22 de Noviembre de 2016



     La victoria electoral de Donald Trump liberó energías tectónicas encerradas, a una escala sin precedentes. El mundo ha sido cambiado, mucho más de lo que podría ser esperado de cualquier elección de un Presidente estadounidense. Sólo un breve tiempo ha pasado desde el día de las elecciones, pero parece que el Nuevo Orden Mundial (NOM) ha recibido un golpe aplastante. Hay una gran sensación de libertad en el aire, como si el voto hubiera roto las cadenas de una generación y repentinamente nos encontráramos liberados.

     Como el primer signo de esta nueva libertad, hay informes de que los temidos TTIP y TTP, los acuerdos gemelos casi impuestos por la administración de Obama al mundo, están prácticamente muertos. Trump mató los acuerdos, dijeron los alemanes, y ésa es una muy buena noticia. Sólo por eso, valió la pena haber elegido a Trump.

     Los tontos activistas dicen que ellos detuvieron el TTIP y el TTP por sus propios esfuerzos. ¡Tonterías! Sin Trump, los acuerdos habrían sido debidamente firmados y ratificados a pesar de todas las protestas. Démosle a él su reconocimiento.

     Congratulo a Trump por haber elegido a Stephen Bannon [como estratega jefe y consejero]. Éste ha sido tan fuertemente demonizado por las fuerzas del NOM, tan fervientemente llamado un "anti-semita", que ha llegado a ser bueno. Si Trump persevera y lo mantiene, ésa será una prueba adicional de que Trump es intrépido, que la magia de la "corrección política" ha dejado de funcionar, y de que el calificativo "anti-semita" ya no arruina más una carrera.

     Compadezco a los pobres tipos y tipas que recorren las ciudades estadounidenses proclamando su amor y lealtad a Obama y a la Clinton. Ellos han sido zombificados para confiar ciegamente en que el régimen del NOM era para siempre, que los dóciles negros, los emocionales hispánicos, los delicados gays y los astutos judíos siempre votarán como les digan que lo hagan inteligentes mujeres con pantalones, mientras los trabajadores de Detroit se someterían para siempre bajo el azote del privilegio de varones Blancos. Ellos miraron demasiadas películas y perdieron contacto con la realidad, como monárquicos que adoran retratos del rey depuesto y muerto.

     Éramos todos esclavos, pero esclavos de dos clases: esclavos voluntarios e involuntarios, esclavos de casa y esclavos de campo del NOM. La muchedumbre que vocifera "[Trump] No Es Mi Presidente" son esclavos de casa; ellos aprendieron a amar y a obedecer a sus amos. Trump los liberó también, pero ellos disfrutan todavía de ello y piden ser devueltos a la esclavitud.

     Europa está llena de esclavos de casa. Para toda una generación, el único modo de avanzar era llegar a convertirse en un esclavo feliz, y entonces ellos hicieron eso. Hay decenas de miles de felices esclavos de casa en Suecia, que aprendieron de memoria todos los slogans del NOM, aunque ellos llevaran a Suecia al desastre. Ellos estuvieron de acuerdo con la dominación feminista radical y con la absorción inmigratoria, y de repente eso ya no es necesario. Ahora ellos afrontan la libertad y no les gusta.

     Pero para nosotros, para los esclavos de campo, la victoria de Trump es una completa felicidad. Odiamos la esclavitud, y disfrutaremos de la libertad, y percibiremos la verdadera naturaleza de los trucos baratos de nuestros antiguos esclavizadores que tratan de atemorizarnos para que volvamos a la jaula.


El Nuevo Orden Mundial Está Muerto

     Llamábamos al viejo régimen "El Nuevo Orden Mundial", y temimos que durara mucho tiempo. Éste nació en algún momento a finales de los años '60, se expandió en los años '80, llegó a su apogeo a principios del tercer milenio, y colapsó justo unos minutos antes de destruír el mundo. Dentro de ese breve período de vida, Occidente experimentó una inusual forma de gobernabilidad altamente ideológica, de la futurista esclavización del Hombre, como lo había predicho Orwell.

     La mayoría de la población ha sido demonizada; las personas corrientes que trabajaban, que tenían cariñosas mujeres e hijos y que iban a la iglesia, fueron llamados "fascistas", o "privilegiados varones Blancos"; su tradicional fe cristiana fue proscrita y sacada del espacio público; las relaciones normales de género fueron puestas bajo una luz negativa; la propaganda del homosexualismo se hizo tan omnipresente como la propaganda comunista en los días de Leonid Brezhnev; se destruyó la armonía de las relaciones entre padres e hijos, y palabras completamente comunes fueron prohibidas.

     El "discurso de odio" se convirtió en el principal delito dentro del NOM; el calificativo "intolerante", un suave término antes aplicado a coroneles entrados en años, se convirtió en la peor etiqueta que uno puede poner contra un hombre, mientras los pecados mortales fueron tolerados o incentivados. El "anti-semitismo" se convirtió en un crimen imperdonable, e incluía la desaprobación de la Reserva Federal, la aversión a Janet Yellen, a Goldman Sachs, y el rechazo del New York Times. Cuando Donald Trump habló en contra de los financieros internacionales, la organización judía ADL gritó "¡Anti-semitismo!", aunque él no mencionara en absoluto a judíos, ya que sabemos quiénes son esos financieros. La palabra "avaricia" salió completamente de uso, aunque fuera antes considerada el peor pecado o el padre de todos los pecados. Probablemente "avaricia" se convirtió también en una palabra de odio.


El Siglo Judío Se Ha Acabado

     Yuri Slezkine [historiador ruso-estadounidense, n. en 1956] describió nuestros tiempos como El Siglo Judío. Parece que este siglo judío se ha terminado, con la elección de Trump. Los estadounidenses reunieron bastante coraje para votar a favor de sus intereses, en vez de hacer lo que se les dice. Aquélla fue una gran sorpresa para los judíos, que ya habían planeado disfrutar del milenio judío. El NOM había sido construído para durar, pero así también lo fueron muchas otras empresas humanas, incluído el Imperio Comunista.

     Probablemente usted no disfrutó de estos últimos años del dominio del NOM, a menos que usted pertenezca al 1% de los muy ricos y muy poderosos, y tal vez ni siquiera así. Probablemente usted tenía menos seguridad en su trabajo y sus ingresos; probablemente usted tuvo que cuidar lo que decía más diligentemente; probablemente usted se sintió fuera de lugar sólo por ser un hombre cristiano Blanco y heterosexual. Quizá a usted no le gustó que su país le hubiera sido robado y poblado de nuevo por extranjeros. Quizá usted no disfrutó de ello cuando Lena Dunham [actriz, escritora y directora judía de televisión, n. en 1986] pidió vuestra extinción. Pero usted no tenía ninguna forma de oponerse siquiera sin ser llamado un "nazi", y aquélla era una etiqueta mortal.

     Sin embargo, los judíos disfrutaron del mejor momento de su historia. A quienquiera que ellos acusaran de "anti-semitismo", era expulsado de la vida pública. Chemi Shalev, un columnista judío estadounidense-israelí del periódico Haaretz, derramó lágrimas por estos grandes tiempos: "Probablemente no es ninguna coincidencia que durante el período de Obama los judíos estadounidenses alcanzaran el pináculo de la aceptación social y cultural. Ser un judío estadounidense estaba de moda. Era algo fantástico. Era lo que había que ser. Las encuestas de Pew Research confirmaron repetidamente que los judíos eran el grupo religioso más amado y más admirado en todo Estados Unidos".

     ¿Y qué deseaban ellos, éstos los estadounidenses más amados y más admirados, y, a propósito, los más adinerados? "Ellos apoyan la inmigración, el pluralismo, el multiculturalismo, la reforma social, la intervención del gobierno, la separación de Iglesia y Estado, el matrimonio gay, el derecho de aborto, etcétera. Es fácil ver, de hecho, por qué tantos de los partidarios radicales de Trump verían a los judíos como sus enemigos mortales", concluye Shalev.

     La realidad es más complicada que lo que él afirma. Shalev dijo que "los judíos" querían el NOM. Quizás eso es verdadero en cuanto a los dirigentes no elegidos de los judíos estadounidenses. Pero una minoría importante y poderosa de judíos no está de acuerdo con "los judíos". Algunos de ellos prefieren el Sionismo. El sionismo es la negación completa de todo lo que "los judíos" quieren: ninguna separación de Iglesia judía y Estado judío, ninguna inmigración de goyim. "Los judíos" defienden a los musulmanes de ser catalogados por Trump, mientras los sionistas ponen en registros a cada musulmán que cae bajo su dominio. Hasta ahora, los sionistas y los judíos liberales no se han peleado, ya que los sionistas organizaron el Estado judío, mientras "los judíos" le dijeron a los goyim cómo ellos deberían vivir.

     Ahora la discrepancia provocó una división: los enemigos del NOM afirmaron que su apoyo a Israel y al sionismo debería protegerlos de la acusación (todavía peligrosa) de "anti-semitismo". Aunque el sionismo sea bastante malo, se trata de un mal localizado, en comparación con el mal universal que está siendo difundido por todo el mundo por "los judíos". Sería mejor rechazar ambas variedades, y así lo hacen muchas personas (incluso aquéllas de origen judío). Esperamos que más pronto que tarde alcanzaremos el punto en que la acusación de "anti-semitismo" será contestada con un desinteresado "¿Es así la cosa?", y eso eliminará la desagradable necesidad de elegir entre dos males, pero no estamos allí aún. Un político cauteloso elige un mal, independientemente de que él lo considere un mal menor.

     En Inglaterra, Jeremy Corbyn prefirió el anti-sionismo, pero él tuvo que pagar por ese privilegio "luchando contra el anti-semitismo". Él despidió a algunos de sus partidarios, ofreció una protección extra a los judíos, pero éstos inmediatamente lo atacaron. En Estados Unidos, Trump y su gente prefieren coquetear con los sionistas, y los sionistas lo defendieron contra los judíos liberales. En Francia, también, Marine Le Pen ofreció su amistad a los sionistas para poner a su movimiento a salvo contra el ataque judío en amplios frentes.

     Los sionistas están dispuestos a aceptar a Trump y a Le Pen. El sionismo prosperó en los años '30 como un movimiento nacionalsocialista judío; fue construído para hacer calzar a la judería en la Europa dominada por los fascistas y en el Oriente Medio. Los sionistas amaban a Mussolini y admiraban a Adolf Hitler. Ellos no tienen ningún problema con ofrecer su amistad a cualquier movimiento derechista (con esto no se pretende ninguna comparación). Si ellos hubieran construído su Estado judío en una remota isla desierta, eso habría sido su asunto interno, pero su proyecto en Palestina creó demasiados problemas para otros.

     Los sionistas son aliados problemáticos para Trump, y los neo-conservadores son un vástago extremadamente peligroso de ellos. Ellos deberían ser mantenidos tan lejos del poder como sea posible, ya que ellos cobrarán un alto precio por su apoyo, y arrastrarán a EE.UU. a nuevas guerras.

     Donald Trump puede encontrar mejores aliados judíos que los sionistas o judíos liberales partidarios del NOM. No olvide: muchos judíos (así como no-judíos) votaron por Sanders o por Jill Stein [ex-candidata presidencial de EE.UU. por el Partido Verde]. Ahora Bernie Sanders [judío] está buscando una nueva apertura, y Jill Stein [judía] está disponible. Ambos son conocidos por sus posiciones anti-NOM y por ser moderadamente no-sionistas; ellos podrían ser adoptados en la administración de Trump. Sanders realmente expresó su disposición a trabajar con Trump.

     Tal paso fue dado por Menájem Begin, el líder derechista israelí, cuando él subió al poder en Israel en 1977. Él nombró a Moshé Dayan, una figura principal del laborismo a quien él derrotó en las elecciones, como su ministro de Asuntos Exteriores. Ese sabio y audaz paso reforzó enormemente las posiciones de Begin, y debilitó al laborismo israelí durante muchos años.

     La administración de Trump con Bernie Sanders o con Jill Stein en una posición importante (¿ministerio de Asuntos Exteriores?, ¿secretaría de Comercio?, ¿secretaría de Trabajo?) sería inmune a muchos ataques y acusaciones, y aquello sanaría las heridas en la sociedad. Eso también solucionará el problema judío de Trump y hará irrelevantes a los judíos pro-NOM y sionistas extremos.


Salvando a Europa

     Aunque los excesos del NOM fueron bastante malos en Estados Unidos, ellos fueron aún peores en Europa, y para los europeos del Oeste, la victoria de Trump es tan importante para ellos como el nombramiento de Mijaíl Gorbachev lo fue para los europeos del Este. Las tropas estadounidenses están todavía estacionadas en Europa, pero el espíritu se ha ido. Europa está a punto de llegar a ser independiente, justo antes de que el punto de no retorno hubiera sido cruzado.

     El problema es que muchos años de dictado estadounidense borraron al liderazgo europeo nativo. Los políticos europeos fueron entrenados para gobernar en nombre del NOM y con el permiso estadounidense. La Derecha nacionalista tiene ambiciones, pero ningún líder serio de calibre nacional (exceptuando a Francia).

     Un profesor ruso-estadounidense comparó la inminente liberación de Occidente con la liberación del Este hace 27 años [1989]: "El sistema de partido único que Occidente tuvo desde el colapso de la Unión Soviética se ha terminado, e igualmente el dominio de una ideología única y de una prensa simplista y moralizadora". En efecto, tal como en los días soviéticos, el sistema multipartidista había sido prácticamente desmantelado en Europa.

     No había ninguna diferencia entre "Izquierda" y "Derecha", ya que los dos partidos llegaron a ser idénticos, compitiendo por cuál mostraría más fervor abrazando la inmigración, luchando contra el "anti-semitismo", denunciando el privilegio masculino Blanco, imponiendo la austeridad, recortando el Estado social, arrebatándole a los padres sus niños, eliminando empleos productivos, restringiendo a la Iglesia, dando más dinero a ricos banqueros, esquilando a los trabajadores y reforzando los servicios de seguridad y al ejército de la OTAN.

     Ese proceso comenzó después de la Segunda Guerra Mundial, cuando Europa fue dividida y sojuzgada. Europa occidental ha sido tan completamente colonizada por Estados Unidos, como la Europa del Este había sido subyugada por la URSS. A los colonizadores de Europa Occidental, los constructores del NOM llegados desde Estados Unidos, dudo en llamarlos "estadounidenses", puesto que muchas de esas personas eran emigrantes de Europa que usaron a EE.UU. como su instrumento para crear un Gobierno Mundial Único. Para ellos, la victoria de 1945 fue una gran posibilidad para aplastar a las fuerzas nacionalistas, y promover a políticos dóciles que estuvieran en armonía con sus planes.

     Después de la retirada soviética en 1990, la gente del NOM se apoderó de toda Europa. El control de lo "políticamente correcto" se hizo total; el feminismo radical y los tribunales para menores de edad destruyeron a la familia europea; el concepto mismo de paternidad, masculina y femenina, había sido deslegitimado; millones de migrantes fueron transferidos hacia Europa para sustituír su población, y a cualquier objetor de aquello se lo calificó como un "nazi".

     Los alemanes son un caso especial: después de los terribles bombardeos aéreos de 1945, después de la intensiva educación acerca del "Holocausto", ellos fueron infectados con una exagerada forma de sentimiento de culpa. Dicho pueblo, alguna vez orgulloso y laborioso, había sido abatido y convertido en obedientes esclavos. Ahora ellos no quieren separarse de sus amos estadounidenses. Merkel le prometió a Obama mantener encendido el fuego hasta el retorno de él, después de que pasaran los años de Trump.

     Esto me recuerda la retirada del Imperio romano desde Gran Bretaña. Aunque las legiones se fueran a casa, los jefes británicos post-romanos afirmaron que ellos gobernarían en nombre de Roma. Quizá esa estratagema será implementada otra vez en Europa, y los nuevos líderes europeos afirmarán que ellos todavía tienen la aprobación oficial estadounidense, hasta que los europeos encuentren por sí mismos sus nuevos líderes independientes.


Los Rusos Están Cautelosos, pero Alborozados

     Los rusos están felices con la victoria de Trump, pero ellos todavía no están seguros. ¿Podría eso realmente llegar a suceder?; ¿ven ellos lo que piensan que están viendo? Sin embargo, el advenimiento de la Trumpmanía está justo a la vuelta de la esquina. Si Trump la alcanza para su inauguración, y si mantiene a los neocons y a los guerreros de Washington alejados de posiciones importantes, él tendrá al oso ruso comiendo de su mano. Y eso probablemente solucionará muchos problemas del mundo, desde el Oriente Medio a Europa del Este.

     Si Donald Trump es una respuesta tardía a la iniciativa de paz de Mijaíl Gorbachev, él puede retirar las tropas estadounidenses y llevarlas a casa, y la Edad de Oro probablemente descenderá sobre la aproblemada Humanidad.

     Mientras tanto deberíamos estar felices con la venidera marcha atrás de la agenda transhumanista, con el final de la tiranía liberal, con el acabamiento de las migraciones de masas y con la tentativa de restaurar el arruinado tejido de nuestra sociedad.–





2 comentarios:

  1. Muy interesante y esclarecedor. No soy tan optimista, pero se abre una nueva oportunidad para el mundo, cuando no había ninguna...

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  2. Ojalá sea así, como lo analiza el escritor, pero yo tampoco soy muy optimista, si Trump llega ser como un Kennedy ,hay peligro que lo puedan eliminar,tal vez con la ayuda de Rusia eso no pueda pasar-
    Solo queda esperar a partir del 20 de enero ,como Trump va a gobernar, si Trump se apunta con la élite satánica, como dicen en nuestro país, no llevo la trampa....solo queda cruzar los dedos ,pedir al Universo que ilumine a Trump por el bien de la humanidad...en Dios confiamos

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