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domingo, 28 de diciembre de 2014

Sobre el Edén, Alienígenas y Arcontes



    El siguiente artículo que presentamos en castellano lo firma alguien con el seudónimo de Illuminatus Maximus, un investigador de lo oculto y un artista visionario, ampliamente reconocido, según se dice, por su rol en introducir el gnosticismo en Internet, cuya obra ha sido publicada en The Independent, New Dawn y Wired. Este texto apareció originalmente en la revista New Dawn Nº 110 (Sept.-Oct. 2008) de donde lo tomamos. Su autor someramente pasa revista a diversas hipótesis que han aparecido relativas tanto al contenido simbolizado en la historia del jardín de Edén como a los hacedores de los humanos, que más que de un espacio exterior acaso provengan de una paralela dimensión.


El Experimento de Edén:
Alienígenas, Arcontes y el Universo Asociativo
por Illuminatus Maximus
1° de Septiembre de 2008



     En la biblioteca atemporal de mitos y leyendas humanos, quizá ninguno es más primordial e inquietante que la historia bíblica de la Caída. Responsable de todo, desde la demonización de las mujeres al horror religioso de la Iglesia por la Naturaleza, el sexo y el cuerpo, escasamente hay una ideología odiadora de la vida o práctica bárbara que no haya usado dicha historia como justificación.

     Por todo aquello, esta historia extraña e inquietante no ha perdido nada de su poder melancólico durante los siglos, permaneciendo tan enigmática e inquietante como una pesadilla vagamente recordada, y casi nada más cerca de ser entendida hoy que el día en que fue primeramente relatada.

     Si "Dios" es todopoderoso, entonces ¿por qué tuvo que poner a prueba a Adán y Eva en absoluto?. ¿No hubiera, un verdadero ser supremo, ya sabido qué iba a pasar?. ¿Por qué parecía la serpiente el único ser que realmente entendía qué estaba sucediendo?. ¿Y a quién se dirigía Dios cuando él estaba preocupado de que Adán hubiera llegado a ser "como uno de nosotros"? [Génesis 3:22]. (...)

     En este ensayo me gustaría dar el inusual paso de examinar el mito de Edén, no a través del lente de la teología tradicional o del reduccionismo ateo, sino en cambio desde la perspectiva de unos fenómenos marginales con los que por lo general no está asociado: los raptos alienígenas y el oculto "poder de la serpiente" del misticismo oriental.

     Como descubriremos, estas aparentes discrepancias no son errores en absoluto sino que en cambio representan las únicas claves sobrevivientes para descubrir su verdadero significado, puesto que la leyenda de Adán y Eva originalmente no tenía nada que ver con pecados humanos o un castigo divino.

      En cambio, la historia del "Jardín de Edén" llega a nosotros como una versión deformada del primer encuentro registrado del hombre primitivo con seres extraños de las estrellas, una tentativa de secuestro frustrado que culmina en la iluminación espontánea de dos cavernícolas muy confundidos.

     Lo que esto significa para la religión en general, y para el monoteísmo en particular, dejaré que el lector lo adivine por sí mismo.

     «Veremos aquello a lo que los perros aúllan en la oscuridad, y ante qué los gatos aguzan sus oídos después de la medianoche. Veremos estas cosas, y otras cosas que ninguna criatura que respira ha visto aún. Saltaremos por encima del tiempo, el espacio y las dimensiones, y sin un movimiento corporal miraremos con atención al fondo de la creación» (H. P. Lovecraft, From Beyond).


OVNIs, ¿Un Problema Moderno?

     Desde el alba de la Era espacial, los sueños del Hombre han sido frecuentados por extrañas visiones de aparatos voladores en forma de puro o de platillo que llevan pasajeros vagamente fetales (o insectoides) que secuestran, lavan el cerebro e incluso fecundan a sus cautivos humanos antes de borrar sus memorias y desaparecer en el éter.

     Tal como las experiencias "fuera del cuerpo" o de posesión espiritual, el fenómeno OVNI permanece como una de aquellas desconcertantes anomalías "psíquicas" que parece existir con el único propósito de burlarse de la razón humana. Afirma una "víctima":

     «Me desperté en medio de la noche y todo parecía raro y extrañamente iluminado. Al extremo de mi cama había un alienígena gris de 1,20 metro de alto. Su cuerpo largo y delgado soportaba una cabeza enorme con dos grandes ojos oblicuos negros y líquidos. Él me obligó, telepáticamente, a seguirlo, y me condujo hacia una nave espacial... una sala de examen [donde]... fui obligado a acostarme mientras ellos... implantaron algo en mi nariz. Pude ver frascos que contenían fetos medio humanos, medio alienígenas, y una guardería llena de niños silenciosos y enfermizos. Cuando finalmente me encontré de vuelta en mi cama, varias horas habían pasado» [Dra. Susan Blackmore, "Alien Abduction: The Inside Story", New Scientist, 19 de Noviembre de 1994, pp. 29-31].

     El astrofísico francés Jacques Vallée (1939) estudió el fenómeno del rapto (abducción) alienígena durante décadas, preguntándose continuamente acerca de la naturaleza arbitraria e ilógica de la mayor parte de tales informes. ¿Por qué estos supuestos "sabios exploradores de las estrellas" se comportan tan extrañamente? Si ellos tienen la tecnología avanzada necesaria para viajes interestelares, ¿por qué la usarían para visitar este planeta, para no mencionar secuestros de amas de casa, agricultores y empleados de tiendas pequeñas para el propósito de un sondeo anal? El mentor de Vallée, J. Allen Hynek (1910-1986), observó:

     «A mí me parece ridículo que súper-inteligencias viajen grandes distancias para hacer cosas relativamente estúpidas como detener automóviles, recolectar muestras de suelo y asustar a la gente. Pienso que debemos comenzar a reexaminar la evidencia. Debemos comenzar a mirar más cerca de casa» [Jacques Vallée, Forbidden Science: Journals, 1957-1969, p. 426].

J. Allen Hynek y Jacques Vallée

El Rechazo de Vallée de la Hipótesis Extraterrestre del Contacto Alienígena

     Investigando cientos de testimonios de "contactados", narrativas folklóricas y mitologías del mundo, Vallée finalmente concluyó que los OVNIs no son lo que parecen ser. Ellos no vienen de la galaxia Zeta Reticuli, ellos no están aquí para explorar o conducir experimentos genéticos, y su presencia en este planeta no es un acontecimiento reciente en absoluto. En vez de ello, Vallée señala:

     «Los informes de extraños visitantes del cielo han plagado a la Humanidad durante miles de años, lo bastante como para descartar la exploración a corto plazo como un motivo».

     Los testigos frecuentemente describen a los "alienígenas" como bípedos humanoides capaces de respirar en nuestra atmósfera y de ver en nuestro espectro de luz. Pero los extraterrestres genuinos ¿no estarían adaptados a un tipo completamente diferente de ambiente?.

     «Los experimentos supuestamente "científicos" de los alienígenas son "crudos hasta el punto de ser grotescos... a menudo acompañados por una sádica manipulación sexual reminiscente de los encuentros medievales con demonios", ¡no la clase de comportamiento que podríamos esperar de una civilización avanzada!» [Ibid., p. 17].

     «Finalmente, ya que los OVNIs parecen capaces de aparecer y desaparecer a voluntad, ellos probablemente “no son sólo un montón de naves espaciales", sino que en cambio representan "una tecnología mucho más interesante que manipula dimensiones, que manipula el espacio-tiempo. Y si pueden hacer eso, entonces [los alienígenas podrían] estar donde quisieran y en cualquier momento» [1].

[1. "Strange Encounters: An Interview with Jacques Vallée", por Daniel Blair Stewart, extractada de Green Egg Magazine, vol. XXIV, Nº 95, Yule de 1991, republicada en www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_vallee03.htm].

     Frustrado con las presunciones no cuestionadas y el aislacionismo de tipo secta de la ovnilogía contemporánea, Vallée en cambio sugiere tres alternativas a la "Hipótesis Extraterrestre", basado en el "segundo nivel" de lectura del fenómeno OVNI, escenarios especulativos notables, no tanto por lo que ellos dicen sobre los OVNIs como acerca de la estructura de la realidad física misma.


La Hipótesis Inter-Dimensional

     Una posibilidad consiste en que los alienígenas no son de otro planeta, sino que en cambio representan una "evidencia de otras dimensiones más allá del espacio-tiempo" [2], entidades extra-dimensionales que provienen de un mundo extraño que se superpone, pero que sólo de vez en cuando se entromete sobre el nuestro, seres del futuro (o un quizás una copia fantasmal de nuestra propia Tierra) que utilizan "agujeros de gusano de cuatro dimensiones para sus viajes por el espacio e incluso a través del tiempo" [3], a través del "multiverso que está alrededor de nosotros" [Ibid.].

[2. Vallée, Dimensions: A Casebook of Alien Contact, 1988, p. 253].
[3. Vallée, Revelations: Alien Contact and Human Deception, 2008, p. 255].

     Este "multiverso" podría consistir en mundos paralelos que existen unos junto a otros en dimensiones diferentes del espacio, que alternan mundos pasados y futuros que se suceden en el tiempo, o incluso "mundos virtuales" generados por computador y almacenados en alguna enorme base de datos cósmica (como en la película The Matrix); si este último caso es verdadero, insinúa Vallée, entonces el mundo aparentemente estable y previsible en el cual nos encontramos podría ser un lugar mucho más mágico (o incluso caprichoso) que el que normalmente comprendemos:

     «Si no hay ninguna dimensión de tiempo como por lo general suponemos que hay, [entonces] el cerebro humano puede estar atravesando acontecimientos por asociación... Si vivimos en el universo asociativo de los científicos de software más bien que en el universo secuencial del espacio-tiempo de los físicos, entonces los milagros ya no son acontecimientos irracionales... [y la] ilusión del tiempo y el espacio sería simplemente un efecto secundario de la conciencia a medida que atraviesa asociaciones. En tal teoría, los fenómenos aparentemente paranormales como la visión remota y la precognición serían esperables, y hasta comunes, y los OVNIs perderían la mayor parte de su extraña cualidad...» [Ibid, p. 257].


La Conexión Electromagnética

     Otra prometedora veta de investigación proviene de la obra del doctor Michael Persinger, un neuro-cientista cognitivo de la Universidad Laurentiana en Canadá, cuyo trabajo de 1975 "Teoría de Tensión Tectónica" sostiene que los OVNIs, las experiencias "fuera del cuerpo" y las visiones místicas de santos y ángeles, son los subproductos de micro-convulsiones eléctricas (es decir, episodios epilépticos), que resultan de la exposición a campos electromagnéticos generados por las placas cambiantes en la corteza de la Tierra.

     Los experimentos de Persinger incluyen la construcción del "casco de Dios", un casco de motocicleta especialmente modificado que usa campos electromagnéticos débiles para estimular los lóbulos parietal y temporal del cerebro. De manera chocante, casi el 80% de los 900 sujetos sometidos a examen reportaron estados alterados de conciencia, visiones de Dios y de seres queridos muertos, e incluso verdaderas abducciones alienígenas [4].

[4. www.bbc.co.uk/science/horizon/2003/godonbrain.shtml].

     Más radical todavía es la hipótesis de "Luces de la Tierra" de 1989 de Paul Devereux, en la cual los OVNIs aparecen como alguna clase de "fenómeno terrestre previamente no reconocido" (piense en los "fuegos fatuos"), los cuales o se sustentan en o son atraídos por los campos electromagnéticos generados por la tensión sísmica.

     Devereux indica que las extrañas bolas de luz que aparecen y se ciernen cerca o alrededor de las líneas de fallas de los terremotos se comportan a veces casi como "animales inquisitivos", y especula que ellas pueden ser burbujas "macro-cuánticas" inteligentes de energía de plasma capaces de telepatía, imitación e hipnosis [5].

[5. Paul Devereux, "Earth Lights: Abstracted from a Presentation Given at the Dana Center of the London Science Museum", 9 de Diciembre de 2003, http://www.pauldevereux.co.uk/].

     Ambas teorías por su parte anticipan la investigación de Johnjoe McFadden, un neurocientista inglés de la Universidad de Surrey cuya Teoría del Campo Electromagnético Consciente (CEMI) localiza el pensamiento humano fuera del laberinto húmedo y gris del cerebro, identificándolo en cambio con un campo electromagnético débil que rodea y penetra el cráneo [6].

[6. JohnJoe McFadden, The Conscious Electromagnetic Field Theory, http://www.johnjoemcfadden.com/popular-science/consciousness/].

     Si McFadden está en lo correcto, entonces el medioambiente sensorial entero que percibimos alrededor de nosotros podría ser nada más que una emisión de comunicaciones sumamente sofisticada de alguna clase, quizás sólo uno de muchos "canales" disponibles para el sistema nervioso humano.


La Hipótesis del Sistema de Control

     La alternativa final de Vallée a la Hipótesis Extraterrestre es su hipótesis del "Sistema de Control", un punto de vista marginal en el cual los alienígenas (u OVNIs) aparecen como una inteligencia no-humana estrechamente vinculada a la Tierra, pero no atada a ella: no pequeños hombres verdes de planetas lejanos, sino duendecillos alucinatorios de un hiper-espacio irreal quienes siempre dan la impresión de que aparecen justo de la forma en que esperamos verlos.

     Hubo una época en que éstos se relacionaron con nosotros y se nos aparecieron como dioses, espíritus y ángeles, aceptando sacrificios, enviando sueños e inspirando las grandes religiones de la Humanidad; después, como hadas, trasgos, elfos y espíritus, esparciendo el temor y lo maravilloso en las vidas de los campesinos medievales; y finalmente como "grises" viajeros del espacio, humanoides reptilianos y nobles científicos "pleyadianos", que comunican crípticas advertencias sobre el medioambiente y que siembran nuevas mitologías para la época de la Información.

     Entonces, ¿por qué estos trapaceros que cambian de forma decidieron visitarnos? Quizás la afirmación más polémica de Vallée es que estos misteriosos visitantes son meramente epifenómenos, sombras y reflejos de un enorme (y muy antiguo) "sistema de control" que ha estado funcionando en un segundo plano para manipular los sistemas humanos de creencias desde tiempos inmemoriales, dirigiendo a nuestra especie hacia algún propósito desconocido. Vallée señala:

     «Si los OVNIs tienen una acción [en el nivel del mito] será casi imposible descubrirla mediante métodos convencionales... porque ellos son los medios por los cuales los conceptos del hombre están siendo reajustados. Todo lo que podemos hacer es rastrear su efecto...» [Vallée, Dimensions, p. 246].

     Este "sistema de control", conjetura Vallée, podría representar una proyección del inconsciente colectivo, la actividad de una especie desconocida, o incluso algún tipo de circuito de retroalimentación ecosistémico [Vallée, Revelations, p. 254].


El "Sistema de Control" de Vallée 
y los Orígenes de la Religión Occidental

     Si el largo coqueteo de la Humanidad con dioses, fantasmas, trasgos y "grises" es algo a lo que hay que atenerse, el "sistema de control" alienígena que postula Vallée ha estado con nosotros desde el mismo comienzo; y para una evidencia de su influencia no tenemos sino que mirar los orígenes del monoteísmo abrahámico.

     Tome, por ejemplo, la historia del Jardín de Edén, un cuento misterioso que —sólo con un poco de imaginación— puede ser fácilmente leído como un relato cifrado de una abducción alienígena, un interludio extraterrestre en el cual los primates parlantes son examinados en su obediencia y adaptabilidad:

• Un(os) cuidador(es) omnisciente(s) crea(n) a un hombre (¿o lo remueve(n)?) "de la tierra";

• El sujeto de prueba es anestesiado;

Los encargados producen un espécimen femenino supuestamente reproducido desde su "costilla";

Los sujetos de prueba son colocados en un medioambiente controlado y se les prohibe comer un cierto tipo de comida;

Aparece un holograma que se retuerce (la "serpiente brillante") y los anima a violar las directrices de los Guardianes;

Los sujetos son sancionados y devueltos a su hábitat natural para arreglar su encuentro mutuo.

     Ahora, ¿es esto todo lo que hay en la historia: astronautas antiguos que manipulan al hombre primitivo? Es cierto, aquello sería increíble si fuese verdadero, pero, los científicos alienígenas ¿no habrían sido capaces de ocultar el programa más elaborado de cría y colonización incluso a un par de cavernícolas?.

     ¿Y si la verdadera agenda que estuvo detrás del incidente de Edén no hubiera sido la creación (o una prueba de obediencia) sino completamente otra cosa?.

     Vallée comenta:

     «Si el fenómeno nos está forzando a través de una curva de aprendizaje, entonces no tiene ninguna otra opción sino sólo engañarnos. Cuando Skinner diseña una máquina que alimenta a una rata sólo cuando se presiona la palanca derecha, esto es extremadamente engañoso para la rata. Pero si la rata no oprime la palanca correcta, ella se pone muy hambrienta. El hombre tiene hambre de conocimiento y poder, y si hay una inteligencia detrás de los OVNIs, aquélla debe haber tomado este hecho en cuenta...» [Vallée, Dimensions, p. 246].

     Quizás en vez de mirar la "Caída" bíblica como un experimento fracasado, deberíamos pensar en esa historia, en cambio, como lo que Vallée llama un "sistema de control abierto", un laberinto metalógico cuyos participantes "se gradúan" para el siguiente nivel cuando se activa la secuencia correcta de estímulos, en este caso, el comer el "fruto prohibido".

     En otras palabras, "Adán" y "Eva" no fallaron la prueba cuando ellos comieron del "Árbol del Conocimiento”: ellos la aprobaron.


Sistemas de Control Abierto y Mezcolanzas Mitológicas

      Esta lectura alternativa del mito de la creación en Edén es reforzada en los escritos de los antiguos gnósticos, un movimiento no ortodoxo (algunos dicen "herético") en el cristianismo temprano que compitió con la naciente Iglesia Católica durante varios siglos después del nacimiento de Cristo.

     A menudo despreciado como una herejía primitiva que cayó bajo el peso de sus propias tendencias oscurantistas, el gnosticismo era en cambio un sofisticado sistema de hermenéutica oculta cuyos acólitos empleaban técnicas neurolingüísticas especiales inductoras de trance para involucrarse en una especie de sabotaje memético [de los contenidos mentales], juntando, remezclando y transformando las historias bíblicas en una manera aparentemente calculada para causar la máxima ofensa e incomodidad psicológica. Pero ¿por qué? Un crítico literario señala:

     «Las drogas, el sexo y el poder controlan el cuerpo, pero "candados verbales e icónicos" controlan la mente, es decir, nos "encierran" en modelos convencionales de percepción, pensamiento y de habla que determinan nuestras interacciones con el medioambiente y la sociedad. El cutup [técnica literaria de reordenamiento del texto] es un modo de exponer los controles verbales e icónicos, y así liberarse de ellos, una alteración de la conciencia que ocurre tanto en el escritor como en el lector del texto» [7].

[7. William S. Burroughs, citado en "William S. Burroughs Cut-ups", http://www.languageisavirus.com/articles/articles.php?subaction=showcomments&id=1099111044&archive=&start_from=&ucat=&#.VJ-mdpAE].

     Para los gnósticos, las historias bíblicas de la creación no eran revelaciones divinas sino los fragmentos destrozados de un hechizo monstruoso y malévolo: el sistema de control. Reajustando y contando de nuevo los mitos judeo-cristianos, los gnósticos buscaron pistas que les pudieran permitir que ellos programaran de nuevo la creación misma, cambiando el pasado, tomando el control de los cielos, y derrocando al falso dios de la Biblia.


La(s) Versión(es) Gnóstica(s) del Mito de Edén

     Desde el punto de vista gnóstico, el Edén no era un paraíso sino un laboratorio en la selva donde una raza oportunista de parásitos alienígenas condujo una serie de extraños experimentos como un intento de producir una variedad sumisa de esclavos bípedos.

     Desterrados de las estrellas en el alba de los tiempos, estos "arcontes" (en griego, "gobernantes") huyeron a la Tierra, donde ellos secuestraron a un cavernícola llamado "Adán" y asaltaron sexualmente a su compañera "Eva", implantándole a ambos falsos recuerdos (o pantallas):

     «Cuando ellos [los Arcontes] vieron a Eva hablando con [Adán], ellos se dijeron el uno al otro... "Vamos, tomémosla y pongamos nuestra semilla en ella, de modo que... aquellos que ella procree nos sirvan. Pero no debemos decirle a Adán que ella no se ha derivado de nosotros, sino que provoquemos un estupor sobre él, y... enseñémosle en su sueño como si ella naciera de su propia costilla..."» [Willis Barnstone (editor), The Other Bible, "On the Origin of the World", 1984, p. 70]

     Temidos y adorados como "dioses" y "ángeles", los Arcontes dependen para su misma existencia de la energía capturada y drenada del sistema nervioso humano mediante diversos sistemas de control, termostatos biológicos y meméticos que permiten que ellos regulen el flujo de información y energía mediante palabras e imágenes, y mediante placer y dolor:

     «Ellos dicen que el alma es el alimento de los Arcontes y las Potencias, sin las cuales ellos no pueden vivir, porque ella es del rocío de lo alto y les da fuerza...» [Hans Jonas, The Gnostic Religion, 1958, p. 169].

     Adán y Eva "cayeron" cuando los Arcontes los programaron con prohibiciones y mandamientos, transformándolos desde primates que viven en el eterno "ahora" a "máquinas suaves", autómatas biológicos en guerra con sus propios instintos, parasitados por replicantes egoístas y paralizados por órdenes contradictorias:

     «Cuando los Gobernadores [arcontes] vieron a Adán y a la mujer que estaba con él, errando en la ignorancia... ellos se regocijaron enormemente... Ellos se acercaron a Adán... [y] le dijeron: "Cada árbol que está en el Paraíso, cuyo fruto puede ser comido, fue creado para ti. ¡Pero, cuidado! No comas del Árbol del Conocimiento...". Ellos le dieron un gran temor...» [Barnstone, Ibid., p. 71].

     Lamentablemente para los Arcontes, esa extraña prohibición parece haber provocado su propio quebrantamiento, ya que, como los escritos gnósticos nos informan,

     «[Los arcontes] no entienden lo que ellos han dicho [a Adán]; más bien... ellos dijeron eso de tal modo que él pudiera de hecho comer» [Barnstone, Ibid., "The Hypostasis of the Archons", p. 77].

     Impulsados hasta el límite por una misteriosa serpiente habladora, Adán y Eva participaron del fruto y se convulsionaron de éxtasis cuando los muros del Jardín cayeron para revelar el mundo más grande de afuera. Como ratas de laboratorio repentinamente liberadas de un laberinto, Adán y Eva pudieron percibir ahora su propia situación claramente por primera vez:

     «Entonces su mente se abrió. Ya que cuando ellos comieron... vieron que ellos estaban desnudos, y se enamoraron uno de otro. Cuando ellos vieron a los que los habían hecho, ellos los aborrecieron ya que aquéllos eran formas bestiales. Ellos entendieron mucho...» [Barnstone, Ibid., "On the Origin of the World", p. 71].


El Ascenso del Poder de la Serpiente

     Unos cuantos detalles más completan este curioso cuadro: Adán, nos enteramos, fue creado con "siete almas" [8]; la "serpiente" era realmente una diosa "Madre oculta" llamada "Sofía" que luchó contra los Arcontes desde su posición secreta dentro de los "intestinos" de Adán [9]; y finalmente, cuando Eva huyó de los Arcontes, ella tomó refugio dentro del "Árbol del Conocimiento” [10] (en el hebreo bíblico, la palabra para "árbol" también puede significar "columna vertebral").

[8. Marvin W. Meyer, The Secret Teachings of Jesus: Four Gnostic Gospels, "The Secret Book of John", 1986, pp. 69-70].
[9. Barnstone, Ibid., "The Sethian-Ophites", p. 664].
[10. Willis Barnstone (editor), The Other Bible, 1984, "On the Origin of the World", p. 70].

     Si algo de esto parece familiar, pues debería, ya que como innumerables investigadores han notado, la historia entera no parece ser nada más que una descripción alegórica de la serpiente Kundalini del yoga budista e hindú:

     «Un yogui tántrico ve a la gran Madre presente dentro de su propio cuerpo humano como Kundalini. Ella yace escondida por su auto-creada ignorancia, como una serpiente, enrollada y rápidamente dormida... en el fondo de la médula espinal. Mediante [meditación], el tántrico despierta a la Madre y la estimula para ir hacia arriba... [hasta que él] llega a iluminarse...» [Elizabeth U. Harding, Kali: The Black Goddess of Dakshineswar, 1993, pp. 70-71].


Teorías sobre la Serpiente Kundalini

     Frecuentemente mal entendida como una singularidad exótica única del misticismo de Oriente, la energía kundalini en cambio representa un fenómeno transcultural de gran antigüedad (y plasticidad) que (como el fenómeno OVNI) tiene muchos rasgos en común con las experiencias fuera del cuerpo (OBE, Out of Body Experience), las experiencias cercanas a la muerte (NDE, Near Death Experience), la posesión por espíritus y la iniciación chamánica.

     En resumen, la creencia es que el cuerpo humano posee siete (a veces más) centros de energía llamados "chakras", aproximadamente localizados cerca de o en el ano, los genitales, el estómago, el corazón, la garganta, las cejas y la cima del cráneo. Normalmente obstruídos con los traumatismos de la vida diaria, estos "chakras" se abren cuando son estimulados por una energía serpentina que normalmente está durmiendo y enrollada en la base de la columna vertebral.

     En sueños, esta serpiente toma la forma de una diosa durmiente que proyecta la ilusión del mundo; despertada, ella sube por la columna vertebral para abrir el "tercer ojo" en la corona de la cabeza, provocando un crecimiento emocional, psicológico y espiritual explosivo, incluído el éxtasis, la iluminación y la adquisición de poderes ocultos.

     Aunque el estudio científico de la kundalini esté todavía en su infancia, existen muchas teorías plausibles que podrían explicar algún día cómo ella funciona. Aquí hay algunas de ellas:


Teoría Reichiana/Bío-Energética

     Wilhelm Reich (1897-1957) fue un discípulo [judío] renegado de Freud que descubrió que un tipo de energía libidinal llamada orgón, que fluye a través de los "siete segmentos" [11] del cuerpo, pareciendo principalmente por su "lenta ondulación" al "movimiento de un intestino o una serpiente" [12].

[11. Roger M. Wilcox, "A Skeptical Scrutiny of the Works and Theories of Wilhelm Reich as Related to Psychiatric Orgone Therapy (character-analytic vegetotherapy)", 25 de Julio de 2005, http://members.dslextreme.com/users/rogermw/Reich/orgone_therapy.html]
[12. Wilhelm Reich, The Cancer Biopathy: Volume II of the Discovery of the Orgone, 1973].

     En la mayoría de nosotros, la programación social y cultural hace que esta elusiva fuerza vital se bloquee en la temprana infancia, de modo que se almacena en los músculos y se endurece como una "armadura de cuerpo rígido". Desviada así de la vida, la energía estancada se convierte en una parodia maquinal de sí misma que atrofia y deforma las emociones humanas, convirtiendo las sanas expresiones de amor y sexualidad en dependencia, resentimiento y temor.

     A largo plazo, los sofocantes obstáculos impuestos por este exoesqueleto invisible causan incontables miserias, exacerbando la división de mente y cuerpo, y creando las condiciones necesarias para la aparición del cáncer (en los individuos) y del totalitarismo (en las sociedades).

     No impresionado por el lento ritmo y la ineficacia de la psicoterapia tradicional, Reich favoreció un acercamiento directo y práctico diseñado para debilitar la armadura del cuerpo mismo. Con el tiempo, Reich y sus seguidores encontraron que los acontecimientos inesperados de gran intensidad emocional podrían provocar que el orgón ascendiera por los siete segmentos del cuerpo espontáneamente, purgando las enormes reservas de energía emocional reprimida y haciendo al cuerpo vibrar incontroladamente a medida que la nociva "armadura corporal" se desintegra de una vez para siempre.


Teoría Mecánica

     El inventor [judío] checo Itzhak Bentov dedicó años al estudio de la conciencia humana, desarrollando finalmente lo que es conocido hoy como el "modelo holográfico" del cerebro humano.

     En opinión de Bentov, la "experiencia kundalini" es principalmente un fenómeno mecánico que surge cuando el cerebro comienza a vibrar con una resonancia coincidente con el latido del corazón (7,5 hz), liberando cantidades fabulosas de tensión músculo-esquelética almacenada, a medida que el sistema nervioso es temporalmente transformado en un circuito polarizado.

     Esto por su parte hace que la columna vertebral oscile como un diapasón, permitiéndole recibir y transmitir información directamente desde la ionosfera, la misma parte de la atmósfera responsable de hacer rebotar las ondas electromagnéticas a la Tierra [vea el artículo de Wikipedia sobre Kundalini, y www.crystalinks.com/kundalini.html].


La Glándula Pineal y el Tercer Ojo

     Finalmente, el antiguo psiquiatra de la Universidad de Nuevo Méjico Rick Strassman (1952) teoriza que el yoga kundalini de alguna manera estimula a la glándula pineal para secretar cantidades más grandes de lo normal de DMT que naturalmente ocurren en el cerebro, haciendo de ello el verdadero "tercer ojo" [Ibid.].

     La DMT (dimetiltriptamina) es un potente alucinógeno, también encontrado en la ayahuasca, la "vid de las almas" usada por los chamanes amazónicos para inducir visiones místicas; la glándula pineal, mientras tanto, tiene su propia sorprendente analogía en el fotosensible "tercer ojo" que se encuentra en muchas especies de reptiles, un órgano rudimentario con lentes y retina sepultado bajo la piel en el centro de la frente [13].

[13. Schwab y O’Connor, "The Lonely Eye", Marzo de 2005, www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=1772576].

     Las conexiones con el mito bíblico aquí son muchas y obvias, de manera que ¿qué significa todo esto?.

     Procurando entender las raíces de la experiencia religiosa humana, Strassman inyectó a más de 60 voluntarios con altas dosis de DMT, conduciendo más de 400 de tales sesiones desde 1990 a 1995; quizás no es nada sorprendente que sólo un poco más de la mitad de sus sujetos de prueba relató visiones dichosas de unidad eterna y cósmica, comunión con deidades benévolas y "clásicas experiencias cercanas a la muerte", que incluían vuelos a través de túneles de "luz radiante" [14].

[14. John Horgan, "The God Experiments: Five Researchers Take Science where it’s Never Gone Before", Discover Magazine, 20 de Noviembre de 2006].

     El otro 47% no fue tan afortunado, describiendo a seres de pesadilla sacados directamente del mundo de horror crepuscular del contra-Edén gnóstico: intimidadores "payasos, elfos [y] robots" que amenazaban e incluso atacaban a sus víctimas humanas. Strassman finalmente terminó sus experimentos antes de lo previsto cuando uno de sus sujetos relató ser "comido vivo" por insectos gigantescos.


Dragones en la Oscuridad

     Los hallazgos de Strassman aquí repiten las espeluznantes experiencias de Michael Harner, un antropólogo estadounidense que penetró la selva tropical del Amazonas cuarenta años antes para experimentar por sí mismo con la poción de la "vid de almas".

     Harner relató haber visto "criaturas reptilianas gigantescas" habitando en y alrededor de su propio tronco cerebral, seres "parecidos a dragones" del espacio profundo que colonizaron la Tierra hace milenios; horripilantemente, esos seres oscuros afirmaban haber sembrado la Tierra con vida con el único propósito de crear varias especies anfitrionas en las que ellos pudieran esconderse.

    "Aprendí que las criaturas como dragones estaban así dentro de todas las formas de vida, incluído el Hombre", sostiene Harner. "Ellos eran los verdaderos amos de la Humanidad y el planeta entero, me dijeron ellos. Nosotros los humanos éramos sólo [sus] receptáculos y sus sirvientes" [Michael Harner, The Way of the Shaman, 1980, pp. 4-5].

     Fiel a su estilo, cuando Harner le exigió una explicación al médico-brujo que le dio la poción responsable de esta visión siniestra, el anciano sólo se rió y explicó que "ellos están siempre diciendo eso. Pero ellos son sólo los Amos de la Oscuridad Exterior" [Ibid.].


Conclusión

     Claramente Harner está hablando aquí de seres muy parecidos a los Arcontes del mito gnóstico o a los manipuladores "grises" de la ovnilogía moderna; pero ¿no son estas entidades nada más que proyecciones simbólicas del cerebro reptiliano, como la narrativa de Harner parece implicar?.

     Los alienígenas y los arcontes ¿provienen del espacio exterior o del espacio interior?. ¿Por qué el "contacto" con alienígenas (o arcontes) es tan a menudo acompañado por vibraciones o temblores, ya musculares o tectónicos?. ¿Qué deberíamos pensar acerca de la "serpiente" ahora que sabemos que es probablemente un mecanismo evolutivo inactivo de alguna clase?. ¿Y son las "tres grandes" religiones abrahámicas del Islam, el judaísmo y el cristianismo realmente nada más que mecanismos de control alucinatorios empleados por los parásitos alienígenas para esclavizarnos y manipularnos?.

     El historiador alemán Klaus Theweleit ha escrito lo que parecería ser la última palabra posible sobre el asunto, señalando que:

     «La "caída del hombre" representa una revolución fracasada desde el punto de vista del vencedor. Por intentar poner en práctica su lema "Nuestros cuerpos nos pertenecen a nosotros" los rebeldes fueron condenados a una vida de trabajo forzado... "¡Vuestros cuerpos pertenecen a vuestro Gobernante!", fue la respuesta. (El "paraíso" del que ellos fueron expulsados era el dichoso estado de ser gobernado sin comprenderlo. Incluso hoy, ser expulsado del "paraíso" es el castigo por tratar de crear un paraíso)» [Klaus Theweleit, Male Fantasies: Women, Floods, Bodies, History, 1987, pp. 414-415].

     Si la historia de Edén es realmente sobre OVNIs o kundalini, y si tales fenómenos son electromagnéticos o químicos en su origen, no lo puedo decir de cierto (¡ni siquiera he visto nunca un OVNI!), pero sé realmente esto:

     He ingerido hongos y he visto grandes mantarrayas negras volantes que me perseguían a través del suelo del desierto, abrumándome telepáticamente con pensamientos de paranoia y desesperación. He tomado DMT y he dejado a mi cuerpo entrar en un mundo cristalino de decaedros eufóricos y pirámides de cuatro dimensiones; me he extendido debajo de una gran membrana abovedada que respiraba, y supe en aquel instante que esa membrana era el umbral entre el tiempo y la eternidad.

     He practicado el yoga tántrico con una Dakini y he sido lastimado y quebrantado cuando me sobreexcité bajo la tutela de un terapeuta Reichiano; y he estado en cuartos oscuros iluminados sólo por velas parpadeantes, mirando a amigos y miembros de familia jadeando mientras sus ojos giraban en sus cabezas y sus miembros temblaban sin control, "montados" por los espíritus de los muertos y fuerzas personificadas de la Naturaleza, conocidas por los hechiceros de todo el mundo.

     Cualesquiera que resulten ser finalmente los orígenes de estos fenómenos "psíquicos" y otros relacionados —memorias genéticas, complejos arquetípicos autónomos, problemas técnicos en la Matriz o incluso actividades intrusas de civilizaciones extraterrestres—, nada cambiará para nuestra especie hasta que finalmente nos pongamos de pie, nos quitemos las cadenas de la superstición y la ignorancia y reclamemos nuestra herencia, no como infantiles "sujetos de prueba" a los cuales se les da órdenes y se les castiga, sino como adultos progresando en el cosmos con los ojos bien abiertos, listos a asumir la responsabilidad de nuestra propia evolución.

     El mito de Edén, como todos los mitos, se supone que es para ser vivido, no estudiado sino experimentado, de manera que tratemos la Biblia con sus interminables mandamientos y su sofocante autoritarismo no como la autoridad final sobre la vida humana sino como un trampolín para el redescubrimiento del cuerpo humano como un texto sagrado por derecho propio, un libro de carne y sangre con sus propios sonidos, olores y texturas, e incluso sabiduría también, puesto que, al final, esto puede ser lo único que realmente podamos conocer alguna vez de todos modos.

     O, como los escritos gnósticos lo declararon,

     «Usted es el Árbol del Conocimiento, que está en el Paraíso, del cual el primer hombre comió y que abrió su mente, de modo que él se enamoró de su co-semejanza, y condenó a otras semejanzas alienígenas, y las aborreció» ["On the Origin of the World", pp. 67-68].–





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