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domingo, 28 de septiembre de 2014

John Kaminski - Acerca del Planeta X



     John Kaminski, un escritor estadounidense que vive en la costa de Florida y que tuvo breves amoríos con varias princesas pleyadianas antes de que descubriera que la mayoría de los humanos son animales atemorizados que deben mentir para poder vivir, publicó el siguiente artículo (Collect Call from Planet X) en Enero de 2003, dos meses antes de que Bush el idiota mentiroso emprendiera su asalto sobre Iraq. Aunque se han atenuado considerablemente las noticias que abundaron con respecto a la venida del planeta Nibiru, este texto, que se hace cargo de dicho tema casi diez años antes de la psicosis de 2012, que también incorporaba en su narrativa a ese planeta, creemos que no ha perdido en absoluto su vigencia y la fuerza de su crítica. Escéptico como es, el señor Kaminski sin embargo no se sale del cauce de la sensatez y sus opiniones suelen estar respaldadas por conocimientos confiables. Este artículo que hemos traducido lo hemos tomado del sitio gnosticliberationfront.com.



Una Llamada de Cobro Revertido
desde el Planeta X
por John Kaminski
11 de Enero de 2003




¿Realmente quiere saber usted quién está en la línea?


—Operadora: "Usted tiene una llamada por cobrar desde el Planeta X. ¿Aceptará usted el cobro?".

—Yo: Eh... ¿quién llama?. ¿Y qué quieren ellos?.

     ...¡Ah, vamos! Usted ha oído hablar acerca del Planeta X. Es el nuevo sucesor de las historias que corrieron en torno al año 2000 (Y2K), otra excusa para almacenar alimentos en conserva y cambiar las cortinas en el refugio anti-bombas. El Planeta X, según una avalancha histérica de libros y artículos populares, es un cuerpo celeste que algunos dicen que es tres veces el tamaño de Júpiter, que va a devastar la Tierra con su caos gravitacional y que va a provocar apocalípticos "cambios en la Tierra", y una "inversión de los polos", y que produce mucho dinero para estos gurúes New Age que predican el siempre popular espectro del angustioso Apocalipsis y que lo instan a usted a comprar sus baterías de larga duración.

     Pienso que vale la pena mencionar que a medida que la religión organizada ha decaído hasta llegar a ser una sórdida sopa de escándalos de abusos sexuales y embarazosos enredos políticos —para no mencionar la malversación de fondos, el terror y el asesinato—, la industria de lo Extraterrestre ha prosperado proporcionalmente. ¿Qué es lo que tiene esta triste raza humana que necesitamos algo invisible y fantástico a qué aferrarnos, sobre todo si esto nos deja colgando sobre el abismo de la muerte y la destrucción?.

     ¿Pero es verdad?, usted pregunta. ¿Es el Planeta X realmente la amenaza para nuestra existencia que algunas personas dicen?.

     Ni siquiera sé si merece el tiempo hablar de esto en absoluto... salvo que parece haber una sombría conexión psicológica entre los mitos que la gente decide creer y lo que realmente sucede en el mundo actual. No es tanto que nuestros deseos más salvajes tengan alguna influencia sobre el resultado de las acciones (aunque esto sea verdadero en algunos casos). Más bien, lo que imponemos sobre nosotros es a menudo un caso de que aquello que habíamos esperado es luego desarrollado por otros como una oportunidad comercial, como una manera explotable de hacer rápidamente un dólar o dos.

     Es así como empezaron las iglesias, ¿verdad?: como rituales mágicos para anestesiar nuestro miedo a la muerte. Éste es el mismo principio fundamentalista que los cristianos usan hoy para apoyar a los sionistas israelíes, mientras ellos en secreto esperan que su apoyo provoque el Armagedón (que borrará a todos aquellos sionistas impenitentes que son por ahora sus aliados), cuando Dios aparezca en su brillante nave estelar Nueva Jerusalén y arrebate los espíritus de los fieles —los Elegidos— hacia aquella gran Realidad Virtual en el cielo, que probablemente está estacionada en el mismo sector que el Planeta X.

     Esto también sucede en el mundo geopolítico, digamos, cuando una cierta minoría de piel morena es totalmente creada y culpada por alguna catástrofe colosal [11-S], lo que provoca que miles de palurdos escasamente educados que conducen sus camionetas busquen eliminar al primer cabeza de turco que ellos puedan encontrar.

     El aspecto realmente peligroso de todo esto es que las personas que deciden creer en una amenaza inminente desde el espacio exterior son, según mis cálculos, mucha de la misma gente que acepta los mismos mitos asesinos que amenazan nuestra supervivencia, de que el conflicto de Oriente Medio es sobre alguna maldición del Libro de Apocalipsis más bien que la mundana estafa sobre tierra y dinero que ciertamente es.

     Un gran horror proveniente del espacio exterior ¿es simplemente una excusa, sólo un modo de desviar nuestra atención de nuestros propios defectos, de nuestros propios crímenes, de nuestra propia culpa?, o, como los creyentes verdaderos harían que nosotros creyéramos, ¿es algún conocimiento de una extraña especie de lo que ocurrió una vez antes y que sucederá de nuevo?.

     He visto a miembros de este último grupo marcando los días en sus calendarios mayas, en una cuenta atrás hasta el 21 de Diciembre de 2012, cuando se supone que ocurrirá la gran "sincronización galáctica", al final del gran ciclo maya de 25.000 años.

     Es una especulación sobre acontecimientos tan demasiado lejanos, que si viajáramos durante toda nuestra vida a velocidades más rápidas que las que hayamos alcanzado alguna vez, todavía no podríamos alcanzarlos... Estos asuntos parecidos a la religión ¿están construídos para engañarnos y para que olvidemos que un día todos nosotros arrojaremos este cuerpo mortal y dejaremos solamente nuestra reputación? Para plantear esto más claramente: la contemplación de la muerte de nuestra especie o de nuestro planeta ¿de alguna manera nos da un consuelo al desviarnos de pensar en nuestro propio inminente fallecimiento personal, lo cual algunas personas insisten en que es el verdadero objetivo de todo comportamiento social?.

     O esta persistente fantasía de la muerte catastrófica llegada desde arriba ¿es realmente un legítimo y evolucionante síndrome astronómico que podría tener más impacto sobre la historia humana que cualquier otro singular acontecimiento anterior, es decir, que el que REALMENTE extinguió a los dinosaurios hace 65 millones de años?.

     Gracias a la máquina del tiempo en nuestras mentes recordamos la famosa consideración de Ronald Reagan acerca de la paz: "De vez en cuando pienso cuán rápidamente desaparecerían nuestras diferencias, en todo el mundo, si afrontáramos una amenaza alienígena desde fuera de este mundo".

     Y en el noticiario de nuestros recuerdos brillan momentáneamente las profecías de Fátima, la emisión de "La Guerra de los Mundos" de Orson Welles, el duradero incidente de Roswell y aquellas enigmáticas luces en el cielo, sin contar la película "ET" y aquel libro de paleontología con el clásico título de "T. Rex y el Cráter del Apocalipsis" (T. Rex and the Crater of Doom, de Walter Álvarez).

     La mayor parte de los estudios sobre asuntos que tienen que ver con el espacio exterior, últimamente —si ellos no son actividades que los astrónomos puedan demostrar que son acontecimientos celestiales legítimos, como los cometas Hale Bopp o Shoemaker Levy, que cualquiera podría ver— han sido relegados a librerías con cristales y dragones que son frecuentadas por mujeres de mediana edad con faldas largas.

     En esta última categoría —comúnmente llamada la New Age— ha surgido una leyenda durante los pasados 20 años, acerca de un misterioso planeta, a veces llamado "Némesis" o "Nibiru", ayudada por arcanas referencias bíblicas y fantasías de viajeros espaciales super-inteligentes. Las más populares de éstas, los más de diez libros de la serie "Guerra en el Cielo" de Zacarías Sitchin, han sido tan populares que han engendrado imitadores de segunda y tercera generación, y han propulsado la cultura prehistórica de Sumer (una región geográfica ahora generalmente conocida como Iraq) a una popularidad nunca antes prevista.

     Dichos libros son también la base de la última manía acerca del Planeta X, lo digan o no los imitadores de hoy.

     Ninguno de estos libros, de Sitchin o de cualquier otro, ha pasado alguna vez la prueba de la ciencia, en las mentes de la gran mayoría de los lectores calificados. Las descripciones de Sitchin de la cultura mesopotámica prehistórica están llenas de malas notas a pie de página, de espurias malas traducciones y de graves errores de física que han arruinado completamente sus posibilidades de credibilidad científica, aunque estas faltas no han disminuído su popularidad entre legiones de potenciales creyentes. Un poco de pseudo-ciencia recorre un largo camino en las mentes del auditorio-objetivo de P. T. Barnum [el estadounidense que popularizó el circo].

     La recaudación financiera bruta de tantos sitios web, libros, grupos de apoyo, canalizadores y detractores que giran en torno a Sitchin ha alcanzado proporciones considerables, el campeón de la cual categoría hoy parece ser un libro de 50 dólares escrito por un tal Mark Hazlewood llamado "Blindsided: Planet X Passes in 2003". Así es. Tenga preparadas aquellas baterías.

     Hay muchos otros aspirantes a lumbreras en este carro de la victoria astral que no mencionaré aquí. Para una mirada sobre todo este embaucamiento del espacio exterior, recomiendo muchísimo la página web "Bad Astronomy" de Phil Plait [1] si usted desea desintoxicarse tras sumergirse en los últimos elíxires apocalípticos de una naturaleza muy dudosa.

[1. http://www.slate.com/blogs/bad_astronomy.html].

     Como con Sitchin (y sus apóstoles Alan F. Alford, Arthur Horn y David Icke), esta última tropa de farsantes podría ser muy fácilmente barrida con un irritado gesto de la mano, excepto por una pequeña cosa: el número de gente que, creyendo en disciplinas tan cuestionables como la astrología, el contacto con los espíritus y el poder de los cristales, representa un porcentaje no menor de la población. Y luego surge la pregunta, otra vez en la mente de aquellos creyentes: si ellos creen que sucederá, ¿eso significa que ocurrirá realmente?.

     Hay dos caminos para llegar a convertirse en un promotor del mito del Planeta X. Un camino pasa a través de la ciencia, que implica sólo una intrigante alusión al espíritu, mientras que el otro camino serpentea a través de los impulsos altamente subjetivos del espíritu y es endulzado sólo por la suficiente ciencia como para conseguir que el creyente concluya que él no puede entender el asunto sin apelar a un poder superior.

     Despachemos el enfoque espiritual primero porque es muy claramente absurdo. Consideremos los comunicados urgentes de un tal Christos Lightweaver, que llegaron por correo electrónico hoy e insisten:

     «Lo que es conocido como algo cierto es que un enorme cometa "Planeta X" está viniendo desde detrás del Sol. [Como si algo pudiera esconderse detrás del Sol]. Está siendo encubierto y silenciado por los controlados medios de comunicación, pero en la web las fotos de la sonda SOHO de astrofísicos independientes lo muestran siendo altamente magnético y causando ya una masiva eyección de la corona solar cuando pasó entre Venus y el Sol. Cuando pase por la Tierra podría hacer lo mismo, atrayendo eyecciones solares con efectos que irían desde un abrasador "fuego desde el cielo" a enormes tormentas relampagueantes y pulsos electromagnéticos. También podría provocar el cambio de los polos con vientos de casi 500 kms. por hora, olas gigantes de tamaño kilométrico, terremotos masivos y un volcanismo sin precedentes que crearía un efecto de "invierno nuclear" (frío extremo) durante los años siguientes».

     El señor Lightweaver intenta parecer empíricamente razonable diciendo: "Encima de esto, hemos tenido tantas películas de desastres durante los últimos años que la gente ha sido inoculada (insensibilizada) contra lo realmente verdadero". Él dice que se trata de una estrella enana café, cita a Mark Hazlewood, y se suma a la inquietud política post-11-S que está barriendo ahora al país. Él le atribuye el colapso económico global y el terrorismo políticamente conveniente, e incluso cita al recientemente canonizado Padre Pío como siendo todos éstos indicadores seguros de que el Planeta X se está dirigiendo hacia nosotros, mientras él patéticamente se consigue apoyo con frases clichés de cualquier disciplina que capture su atención.

     Además, él toma prestados puñados enormes de la mitología de Sitchin para respaldar sus argumentos: los replicantes reptilianos Anunnaki están ahora entre nosotros, una súper-raza alienígena. Existen aquellos que creen que los Anunnaki de Nibiru están llegando a la Tierra pronto. Ellos creen que el Planeta X va a pasar por la Tierra en Mayo o Junio de 2003, en su órbita de 3.600 años alrededor de nuestro Sol. Tales creyentes están aterrorizados de las consecuencias que una pasada cercana de Nibiru podría traer. Ellos temen que eso cause terremotos, olas gigantes, inundaciones severas, escasez de alimentos debido a las condiciones climáticas, enfermedades, tormentas de fuego de meteoritos, erupciones volcánicas y otras cosas por el estilo. Ellos están con miedo de que esto resultará en la imposición de una gran catátrofe de pérdida de la vida en la Tierra.

     El señor Lightweaver también señala que la civilización Anunnaki además está "esparcida en los sistemas de Orión y las Pléyades". Esta declaración es un signo seguro de un charlatán.

     Amo cuando la gente hace esto, porque ellos no pueden ni siquiera comprender que las constelaciones, como son vistas desde la Tierra, son como cuadros en una pared; pero ellas no son de ninguna manera grupos de estrellas en tres dimensiones, porque las estrellas que conforman cada constelación están todas a diferentes distancias de la Tierra, algunas mucho más lejos unas de otras que lo que lo están de la Tierra. Así, cada vez que alguien usa términos como "pleyadianos", "arturianos", o el nombre de cualquier otra constelación, usted sabe que ellos son buhoneros idiotas, a pesar de la naturaleza a menudo seductora de sus comentarios políticos terrenales. Algunos de los mejores comentarios políticos socialistas que yo haya leído alguna vez provinieron del Comandante Hatonn, que fue anteriormente un prominente estratega pleyadiano con sede en Las Vegas.

     Oh, sí, el señor Lightweaver tiene otro consejo para usted para cuando pase el Planeta X, que él cree que ha sido traído hacia nosotros por las nefastas influencias de los agentes Anunnaki que están todavía en la Tierra. ¿Cuál es?:

     "Apunte a las fuerzas del anti-amor de los Anunnaki con su arma de rayos rubíes".

     Está bien. Más allá de lo estúpido. Pero estoy seguro de que él está haciendo mucho dinero con este shtick [palabra yíddish = retorcido engaño].

     Abordemos el enfoque pseudo-científico, que es algo más realista y atrayente, en tanto usted no mire bajo las rocas ilógicas que llenan el camino.

     El fanático seguidor de la NASA Richard Hoagland alcanzó la categoría de Sitchin de persuasivo comediante New Age cuando él convenció a millones de que el "rostro" que está en Marte era realmente un vestigio de una antigua gran civilización que realmente vivió allí. Por suerte, las recientes fotos de la NASA han revelado el asunto por lo que es: una colina con unos cuantos pliegues en ella.


     Pero tal como los verdaderos embaucadores a través de toda la Historia, Hoagland se ha dirigido hacia un asunto más grande y mejor, y ocupa una posición destacada en la nueva jarana del Planeta X con una explicación de prestidigitación mental brillantemente construída que intenta utilizar las disciplinas nuevas y difusas de la Física hiperdimensional, la Electromagnética escalar y la Mecánica celeste.

     Para que acortemos una historia larga y complicada, Hoagland insiste en que usando indicadores geométricos hiperdimensionales que él descubrió en Marte, lo que condujo a una nueva apreciación de las revelaciones perdidas de la Física del científico del siglo XVIII James Clerk Maxwell, llamadas quarternions cuestionables, más una fotografía que muestra un planeta expulsado de su propio sistema solar por unos soles gemelos, más la tendencia aún no verificada de algunos planetas a emitir su propio calor, más una pequeña dosis de Física hiperdimensional propuesta por Michio Kaku, más una buena dosis de teorías electromagnéticas escalares de Thomas Bearden, más la insistencia en que los físicos modernos no logran comprender eso, más el descubrimiento de que la energía de la tensión hiperdimensional indica que los planetas de nuestro sistema solar afectan al impulso angular de nuestro Sol mucho más que lo que antes se pensaba, todo eso indica que existe un planeta desconocido, uno de tipo joviano (como Júpiter), aproximadamente a 450 años-luz del Sol.

     Eso, como se dice, es bastante lejos, ya que unas buenas 20 estrellas conocidas existen dentro de la distancia de 20 años-luz de nuestro Sol.

     Por supuesto, las magnitudes en su fórmula son experimentalmente inalcanzables (ciertamente), pero por medio de su dedicada investigación, él ha descubierto que el gran secreto es que hay de hecho un cuerpo celeste tipo Planeta X viniendo hacia nosotros.

     Suspiro. Como ha señalado el crítico web Michael Goodspeed, Hoagland ha afirmado, entre otras cosas, ser el descubridor de numerosos primeros elementos en el espacio exterior: estructuras de vidrio en la Luna, océanos en la luna Europa, una señal de una nave espacial en la constelación Pegaso (que se suponía que había llegado hace algunos años), falsos asteroides enviados por ETs para advertirnos de verdaderos asteroides, y ciudades subterráneas en Marte [2]. Goodspeed concluye: "De todos los personajes cuestionables en la escena alternativa de hoy, quizás ninguno ha sido acusado de tales faltas de juicio más a menudo que Richard C. Hoagland". Y ha sido Hoagland quien ha construído el escenario más creíble acerca del Planeta X.

[2. http://www.mactonnies.com/imperative34.html].

     Ahora, he dicho todo lo que hay que decir con respecto a esto. Cuando usted recibe aquella llamada de cobro revertido desde el Planeta X, cuando algún individuo completamente sincero intenta informarle a usted de los más nuevos detalles de esta última apocalíptica amenaza para la vida en la Tierra, sólo cuelgue el teléfono. Sólo se trata de otra visita sin previo aviso de alguien que no puede dominar los hechos, si él los tuviera, y que trata de venderle algo que usted no necesita.

     Lo que realmente me molesta es cuando uno de estos "canalizadores" trata de juntar los acontecimientos políticos actuales con estos supuestamente actuales "acontecimientos" celestes, porque todo lo que se logra es degradar y desacreditar completamente el duro trabajo de miles de investigadores honestos que han estado tratando de decirle a usted que hay algo equivocado con el cuadro político actual que ha estado siendo presentado por nuestros medios de comunicación completamente corrompidos.

     Cuando estos dos temas llegan a ser relacionados, ambos se convierten en falsos. Pero el hecho es que uno de estos escenarios —el que está ocurriendo en la Tierra— es muy real, mientras que el otro —ocurriendo "allá afuera"— es definitivamente una fantasía paranoide para engañar al público con el propósito de hacer dinero a partir de la gente fácilmente crédula, fantasía que —ahora que pienso en ello— es muy similar a la fantasía paranoide del Presidente Bush de que es correcto y honorable usar una historia totalmente falsa para apoderarse de los yacimientos petrolíferos de otro país [Iraq]. Si algo es verdadero, tal vez sea que el Presidente Bush es realmente el Planeta X que está a punto de traer el Apocalipsis al mundo entero, y si nos estamos enfocando en alguna amenaza imaginaria y mitológica del espacio exterior, es muy probable que no veamos el desastre inminente que está ahora mismo delante de nuestra puerta.

     Todos estos rumores de moda sobre el Planeta X son simplemente los ecos de la propia condición de mortales. Esto es el eco de nuestra propia culpa por destruír un planeta que, excepto por la presencia de la especie humana, sigue siendo absolutamente encantador y que es muy probablemente el lugar más hospitalario en el universo entero.

     La posibilidad de que a finales de la primavera de este año estemos a punto de ser borrados por un gran invasor del espacio, no es real, y no merece ni un momento adicional de estudio por parte nuestra. La probabilidad de que los bebés estén a punto de ser borrados por bombas de uranio empobrecido guiadas por láser lanzadas por aviones de combate estadounidenses ES real, y merece cada momento despierto de nuestra más profunda atención.



     Post Scriptum: Un destacado sitio web canalizador de ETs insiste en que todos los actores mencionados (excepto el señor Lightweaver) son agentes de un gobierno u otro, expresamente comisionados para ensuciar el campo de juego para los investigadores legítimos en las áreas de la Mecánica celeste y la Electromagnética escalar. Aunque no le otorgo ningún crédito a los canalizadores, yo tendría que estar de acuerdo con su aseveración de que las entidades canalizadas de vez en cuando dicen la verdad cuando ello conviene a sus propósitos.–





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