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sábado, 16 de agosto de 2014

Paul C. Roberts - Policía de EE.UU. Fuera de Control



     Ayer publicó el analista Paul Roberts en su sitio (paulcraigroberts.org) el siguiente reporte que se refiere al continuado y desbocado ya por tiempo abuso policial a nivel nacional en Estados Unidos. Sin duda esto es un reflejo de una política de militarización que se viene implementando desde los tiempos de W. C. Bush, el intento de imposición de un terrorífico Estado policiaco (vigilancia a todo nivel incluída), cuyos preámbulos vienen siendo las acciones provocadoras de traumas entre la población (¿aprendidas en Isra-hell?), donde el pueblo estadounidense es tratado como son tratados los palestinos o como los chilenos bajo Pinochet. Este artículo que presentamos traducido puede ser complementado con uno que presentamos en Diciembre pasado que se refiere también a EE.UU. (http://editorial-streicher.blogspot.com/2013/12/el-hastio-frente-al-abuso-policial.html).


La Policía Está Fuera de Control
por Paul Craig Roberts
15 de Agosto de 2014



     Ferguson, en Missouri, EE.UU., es una pequeña ciudad mayoritariamente habitada por negros, cuyo gobierno y fuerza policial son Blancos. La policía de Ferguson asesinó [el 9 de Agosto] a un muchacho negro de 18 años que tenía sus manos sobre su cabeza. Además, no está claro que el muchacho hubiera cometido algún delito. (...)

     Esto es un asesinato. No hay ningún cuestionamiento en absoluto de que esto es un asesinato. Pero será encubierto por el gobierno (local) y la policía si las protestas se limitan a la pequeña ciudad de población negra de Ferguson. ¿Quién se preocupa por ellos?. ¿Justicia? Eso es sólo para los mega-ricos.

     Hay otro aspecto asombroso en relación con el asesinato. Manifestantes desarmados en Ferguson están confrontando a una fuerza policial de una pequeña ciudad que está tan bien o mejor armada que las tropas de combate de EE.UU. en los campos de batalla en países invadidos por Washington. La única razón de que haya algún problema en Ferguson es que los policías han asesinado a sangre fría a un muchacho sin causa o justificación, y la comunidad negra sabe que al asesino el Gobierno le dará un pase libre. El Ministro de Justicia estadounidense, negro de tiempo parcial, Eric Holder, no ha enviado a los federales a investigar.

     No es sólo en Ferguson que los imbéciles matones policiales asesinan gente, y ellos no asesinan sólo a negros. Los Blancos también son asesinados. Hay un número enorme de asesinatos cometidos por la policía en "el hogar de la libertad y la democracia". Durante el curso de la guerra de Washington en Iraq, ¡la policía estadounidense asesinó a más civiles estadounidenses inocentes que las tropas que EE.UU. perdió en dicha guerra!.

     La policía estadounidense asesina a tantos civiles, que se requerirían varios gruesos volúmenes para registrar todas sus atrocidades. Las mencionadas en este artículo están simplemente entre las más recientes que han sido reportadas.

     El periódico Atlanta Constitution reporta que una mujer Blanca de 37 años que tuvo una reacción adversa con la medicación prescrita trató de pedir ayuda al 911, pero consiguió en cambio a un imbécil matón de la policía que la asesinó a tiros contra la pared en su propio dormitorio. La policía ha publicado la falsa historia de que la mujer con problemas médicos amenazó al matón imbécil con un arma.

     El periódico relata que el marido de la mujer también llamó al 911, pero dejó de mencionar que el marido dijo que él estaba yendo a casa y vería que la emergencia fuera tratada sólo médicamente y no fuera enviado ningún policía. Pero los matones imbéciles no podían perder la oportunidad de asesinar a otro inocente civil estadounidense.

     Las víctimas de la policía no tienen derechos, y en la gran mayoría de los casos tampoco los tienen las familias de las víctimas asesinadas por la policía. La compensación a las familias de víctimas asesinadas por la policía es tan rara como la responsabilidad por los asesinos policiales. En Estados Unidos una insignia de policía es una licencia para asesinar.

     Durante la década pasada, o quizá desde antes, el Gobierno federal ha militarizado sistemáticamente a las fuerzas policiales locales y estatales en todos los 50 Estados. La policía ha sido entrenada por entrenadores contratados federalmente para que consideren al público estadounidense como enemigo. La policía es adoctrinada con que ellos no deben correr el riesgo de encontrarse con miembros del público sobre una base de confianza, sino que deben considerar al público como armado y determinado a asesinar a la policía.

     He observado en varias ocasiones a la policía equipada totalmente en forma militar entrenándose, con 30 de ellos alineados y vaciando los cargadores de sus armas de alta capacidad sobre un mismo objetivo. Como la mayoría de las pequeñas ciudades en EE.UU., Doraville, en Georgia, con una población de 8.500 personas, tiene un escuadrón SWAT [Special Weapons And Tactics, pero también swat = manotazo, golpe violento] equipado con las armas de los militares estadounidenses.

     El Congreso debería sostener audiencias para determinar qué presupuesto federal fue usado para entrenar a la policía estatal y local para asesinar a estadounidenses. Estados Unidos ha estado en guerra durante 13 años, con un costo enorme, contra musulmanes considerados como una amenaza para nuestra seguridad; pero la policía estadounidense ha asesinado a más ciudadanos que los que perdimos en la guerra de Iraq.

     Tenemos que descubrir quién entrenó a nuestra policía para asesinarnos, y debemos considerar responsables tanto a los criminales a cargo del "entrenamiento" como a los criminales en el Gobierno que financiaron el "entrenamiento".

     El error más fatal que puede cometer cualquier estadounidense es llamar a la policía.

     A continuación publico de nuevo mi contribución a la edición de este verano (boreal) del Trends Journal de Gerald Celente:


Se Incrementa la Violencia Policial
contra el Público


     En los años '60 hubo un esfuerzo en la ciudad de Nueva York para establecer un comité civil examinador de la policía. Las quejas sobre la violencia policial y el acoso de neoyorquinos negros habían crecido hasta el punto de que la realidad del problema era obvia. El alcalde de Nueva York John Lindsay era condescendiente, pero los conservadores conducidos por William F. Buckley e igualmente la policía se levantaron en armas. Los medios conservadores de información calificaron al comité examinador de la policía como "la propiedad de libertarios peligrosamente compasivos y odiadores de policías". La agitación del miedo fue usada para reunir a los votantes Blancos, a quienes se les dijo que el comité examinador trataría con indulgencia a los criminales, desmoralizaría a la policía y conduciría a un aumento del delito.

     El alcalde Lindsay estableció un comité examinador por medio de una orden ejecutiva, pero la oposición creciente obligó a los partidarios del comité examinador a decidir el asunto mediante votación. El miedo había hecho su trabajo, y el comité examinador fue abolido por una votación del 63% en contra y el 36% a favor. Esto, en la "liberal Nueva York".

     En el medio siglo que ha pasado, la violencia policial gratuita se ha propagado contra el público en general. Hoy no son sólo negros e hispánicos los que experimentan la brutalidad policiaca. Cada uno sufre de ella. Ser Blanco ya no es una protección. En una columna reciente, "Llame a la Policía bajo Su Propio Riesgo" [1], hice un informe de algunas de las atrocidades recientes que la policía ha cometido contra el público. Pearlie Golden, de 93 años, fue tiroteada en su patio delantero en Hearne, Texas. En Miami, 23 policías dispararon 377 balas, literalmente volando en pedazos a dos hombres atrapados dentro de un automóvil destrozado. La policía no estaba bajo ninguna amenaza en absoluto de la mujer de 93 años o de los dos hombres atrapados dentro de un auto accidentado. En Cornelia, Georgia, un equipo SWAT hizo una entrada inesperada a las 03:00 horas y lanzó una granada de conmoción en la cuna de un bebé. La granada estalló en la cara del bebé, dejándolo desfigurado, incapaz de respirar sin un ventilador, y con una posibilidad del 50% de supervivencia. Según el Atlanta Constitution Journal, la incursión no encontró drogas, ni armas, ni fajos de dinero en efectivo, y ningún sospechoso de tráfico de drogas. Éste fue sólo otro de los miles de errores rutinariamente cometidos por los imbéciles de SWAT que ponen a los ciudadanos estadounidenses en peligro cada vez que ellos irrumpen sin dar aviso en una casa, por lo general en un domicilio equivocado.

[1. http://www.paulcraigroberts.org/2014/05/08/call-cops-peril-paul-craig-roberts/].


Nueva táctica: Mate al perro

     Una táctica favorita de la policía es asesinar a los animales domésticos de la familia. Cuando los Middleton, rancheros en el condado Rains, en Texas, llamaron el departamento del sheriff para reportar un robo en su casa y el robo de armas de fuego, la primera cosa que el comisario hizo cuando llegó fue pegar un tiro en la cabeza a Candy, el perro pastor australiano de tres años y 20 kilos de los Middleton. En el condado Prince George, en Maryland, los policías en una equivocada incursión anti-drogas irrumpieron en la casa del alcalde y asesinaron a su dos no-agresivos perros labradores negros, mientras tenían al alcalde y a su suegra apuntados con armas.

     Otra táctica favorita de la policía es humillar a sus víctimas detenidas, sobre todo a mujeres, desnudándolas completamente. El abuso de mujeres se ha hecho rutinario. En un caso reciente en New Albany, Indiana, una madre Blanca de 31 años, que tiene 4 hijos, fue detenida por conducta desordenada y por resistirse al arresto después de una pelea con su marido separado. En el lenguaje de la policía, conducta desordenada y oponer resistencia significa que la mujer protestó por el falso arresto y levantó su voz. Como la mayoría de los estadounidenses no tiene idea sobre la policía, ellos se sorprenden y dudan cuando experimentan un encuentro con ésta. Mientras no tengan un encuentro con la policía, ellos son grandes partidarios de ella. Incapaz de creer lo que le estaba sucediendo, la mujer de New Albany fue despojada de su ropa por dos varones y dos mujeres policías, hecha caminar desnuda por la cárcel delante de la policía, y arrojada después desnuda en una celda. Ella se volvió histérica a consecuencia de este tratamiento. Disfrutando de atormentar a su víctima, los policías rociaron gas pimienta sobre ella. El sheriff del condado dijo que él no cree que las políticas o los procedimientos carcelarios hayan sido pasados a llevar. En otras palabras, el sheriff admitió que el abuso, la humillación y el uso excesivo de la fuerza son rutinarios.

(http://www.infowars.com/cops-strip-parade-pepper-spray-woman-and-lock-her-in-cell-for-7-hours/ y también: http://www.policestateusa.com/2014/tabitha-gentry/).

     Mientras escribo esto, hice una búsqueda de "videos de brutalidad policiaca estadounidense", y aparecieron 7.660.000 resultados en 0,31 segundo. Hay más casos de violencia policial gratuita, casi siempre contra inocentes, que los que una persona puede asimilar durante toda su vida. Los organismos policiales golpean a gente enferma y anciana, electrocutan a inválidos en sillas de ruedas, rocian gas pimienta y lacrimógeno y electrocutan a muchachos, mujeres jóvenes y madres con bebés en sus brazos. Tan sólo el otro día la policía disparó y mató a un muchacho de 13 años que caminaba por la calle con un rifle de juguete no haciéndole daño a nadie. Sólo los policías imbéciles lo consideraron como una amenaza. Los policías imbéciles simplemente no podían dejar pasar la oportunidad de experimentar la emoción de matar a una persona.

     Vemos la misma cosa en el video militar estadounidense dado a conocer por Bradley Manning de la ametralladora del helicóptero estadounidense que asesina a periodistas y ciudadanos que caminan pacíficamente a lo largo de una calle, y que luego asesina a un padre con dos bebés que se detuvo para ayudar a los heridos. Nada les ocurrió a los asesinos, pero Bradley Manning fue encarcelado por hablar de ellos.

     Hemos llegado al punto en que la policía trata de asesinar a adolescentes que se están acariciando en un automóvil estacionado.

(http://www.lewrockwell.com/2014/06/no_author/cop-shoots-teenage-couple/).

     Nos hemos convertido en una sociedad asesina, y el Gobierno estadounidense es el principal asesino del mundo.


Quién es el verdadero peligro

     Los casos de violencia policial gratuita contra el público son tan numerosos que es imposible informar sobre ellos. Todo lo que puede hacerse es clasificarlos en tipos. La conclusión es que la policía es un peligro mucho mayor para el público que los criminales.

     Además, la policía está libre de responsabilidad. Ellos pueden asesinar impunemente, pero si usted incluso por casualidad o por reflejo toca a uno de ellos, usted se va a la cárcel, si es que sobrevive a la paliza. Cecily McMillan, sobre quien recientemente escribí, era una manifestante del movimiento Occupy. Sus pechos fueron agarrados por detrás por un policía. De manera refleja, su codo subió cuando ella se dio la vuelta y con él se golpeó el policía. Recientemente un jurado cobarde o corrupto, incitado por un juez y un fiscal corruptos, la encontró culpable de asaltar a un oficial, y ella fue condenada a prisión. Nada le sucedió al policía que la asaltó sexualmente y la arrestó falsamente.

     Los fiscales están interesados en las condenas, no en la justicia. Los acusadores rutinariamente procesan a inocentes sobre la base de acusaciones falsas proporcionadas por la policía, y los jueces a menudo son cómplices en las condenas falsas. Ningún fiscal honesto habría llevado el caso contra Cecily McMillan. Su proceso fue un juicio político, y su condena fue una conclusión inevitable. El objetivo era enviar el mensaje de que, independientemente de los derechos constitucionales, las protestas contra el Establishment no son permitidas. El juez garantizó la condena de ella dictaminando que ninguna evidencia de la herida a su pecho podía ser presentada en su defensa y que los jurados no podían ser informados del registro del oficial arrestador de uso excesivo de la fuerza y abuso de ciudadanos. El jurado no estaba dispuesto a defender a una persona inocente. En vez de servir a la justicia, el jurado sirvió al objetivo corrupto del Estado policiaco.

(Vea http://www.opednews.com/articles/The-Betrayal-of-Cecily-McM-by-Marc-Ash-Cecily-Mcmillan_Jury_Justice_Political-140603-414.html y http://www.paulcraigroberts.org/2014/05/21/justice-dead-amerika/).

     Independientemente de lo que los policías hagan, rara vez ellos sufren alguna consecuencia. Como resultado, ellos se han hecho más atrevidos y más violentos. Cualquier encuentro con la policía estadounidense es peligroso.

     La "guerra contra el terrorismo" ha quitado todas las restricciones restantes sobre la policía. El gobierno federal ha militarizado a la policía estatal y local, y los ha equipado como si ellos fueran una fuerza militar. La policía es entrenada para considerar al público como un peligro y para no correr ningún riesgo de sus vidas cuando confrontan a los ciudadanos. A la policía se le enseña que hacer preguntas cortésmente a fin de llegar a una evaluación de una situación podría exponerlos al peligro, y que ellos deberían evitar todo riesgo para ellos dominando la situación con la fuerza, tal como lo haría una unidad de ejército o marina al enfrentar a un enemigo.

     He presenciado ejercicios de entrenamiento en los cuales 30 policías se alinean y vacían cargadores de alta capacidad sobre un mismo objetivo. Estamos hablando aproximadamente de 450 tiros en unos pocos segundos sobre un objetivo del tamaño de una cabeza. Fue este tipo de entrenamiento el que causó que 23 policías dispararan 377 balas sobre dos hombres en Miami, uno de los cuales era totalmente inocente de cualquier acusación.


Armados para la batalla diaria

     Los escuadrones SWAT han llegado a ser ubicuos y están armados con tanques, con vehículos blindados de combate MRAP (Mine-Resistant Ambush Protected), y con carros BEARCAT (Ballistic Engineered Armored Response Counter Attack Truck). Estos vehículos militares están en uso rutinariamente, y el policía que llama a su puerta para presentar una citación judicial ha sido reeplazado por un equipo SWAT que destroza la entrada de su casa.

(http://rt.com/usa/164816-american-police-militarization-war/).

     Alguna vez fue el caso que integrarse a la policía implicaba un riesgo de bajo nivel. Un oficial podía morir, y de vez en cuando ello ocurría, en el cumplimiento de su deber. Hoy ningún nivel de riesgo es aceptable para la policía. Por lo tanto, todo el riesgo ha sido transferido al público cada vez que los miembros del público tienen encuentros, desatinados o no, con la policía. Por consiguiente, la policía mata a muchos más miembros inocentes del público que criminales matan a policías. La policía ha llegado a ser como Wall Street y el Gobierno federal. La policía no sirve a ningún interés público.

     Cuando yo era niño en los años '40 y '50, entendimos que la policía atraía a los matones debido al poder de la insignia, pero a diferencia de hoy, la policía no tenía carta blanca. En los años '40 y '50 el pueblo estadounidense no había sido reducido a la impotencia o a la condición de rebaño en que ellos están hoy. Los periódicos todavía tenían dueños independientes y servían como un freno para el poder policiaco. Los negros no siempre conseguían esta protección, pero en las grandes ciudades del Sur, como Atlanta, donde Ralph McGill era el editor y publicador del Atlanta Constitution, los negros tenían la protección de la prensa. Recuerdo la primera marcha por los derechos civiles en Atlanta. No había ningún policía ni perros sobre los manifestantes. Sé esto porque yo estuve allí.

     Los matones eran una cosa, pero no existía la hostilidad hacia el público que es inculcada en el entrenamiento policial hoy. Defender los derechos constitucionales de alguien en un encuentro con la policía hoy, es un modo perfecto de enfurecer a un matón cuya autoridad es cuestionada. El probable resultado es una paliza y un arresto. El servilismo es la manera más fácil de sobrevivir a un encuentro con la policía. Usted podría ser un cirujano cerebral o un ex-alto funcionario del Gobierno y el policía podría ser alguien que con suerte salió de la escuela secundaria. Pero si usted quiere salir de ese encuentro sin daño corporal y sin imputaciones en su registro, actúe como un campesino que se ve confrontado por un barón, un conde o un duque hace siglos. Esto es Estados Unidos hoy.

     Intente algo más y usted podría ser historia.

     De ese modo, ¿son los comités examinadores de la policía la respuesta? Por lo visto, no. En 1993, 27 años después del fracasado intento del alcalde Lindsay de Nueva York de imponer un poco de responsabilidad sobre la policía, el alcalde David Dinkins estableció el Comité Examinador de Quejas Civiles, en gran parte impotente. La policía se alzó como oposición y fue azuzada por Rudolph Giuliani, quien, cuando se convirtió en alcalde, dio carta blanca a la policía. Los neoyorquinos Blancos aplaudieron a Giuliani. Finalmente ellos estaban seguros otra vez, mientras no tuvieran un altercado con la policía o en tanto el equipo SWAT no fuera al domicilio equivocado, quizás un acontecimiento más probable que una aparición criminal en la puerta.

     Varias ciudades hoy tienen comités examinadores. Algunos tienen poderes. La mayoría no. Incluso aquellos que tienen poderes han sido reacios para usarlos. Cuando el terrorismo es una amenaza tal que el país permanece en Alerta Naranja, un nivel debajo de la Alerta Roja, durante años, sólo un liberal-izquierdoso-comunista amante de los terroristas querría refrenar a la policía.

     Mientras Estados Unidos permanezca en las manos del Establishment, los comités examinadores de la policía serán ineficaces. Wikipedia informa que en 2006, hace ocho años, el Comité Examinador de Quejas Civiles de Nueva York recibió 7.699 quejas, de las cuales aproximadamente el 6% dio origen a un "mandato justificado". En otras palabras, el 94% de los casos no llegó a ninguna parte.

     La policía ha sido desencadenada sobre nosotros por los conservadores de "la ley y el orden público" y por la "guerra contra el terrorismo". La policía nos está haciendo mucho más daño que los criminales y los terroristas.

     Queda por verse si los estadounidenses sobrevivirán a su policía.

     Mientras tanto, la masa rebañiega seguirá pagando los sueldos de aquellos que representan la mayor amenaza para ellos.–





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