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domingo, 3 de agosto de 2014

Jüri Lina - Sobre el Daño de la Masonería



     El periodista, escritor y productor musical y audiovisual estonio Jüri Lina (1949), quien vive en Suecia tras ser forzado a emigrar de su país natal por el KGB en 1979, autor de unas dos decenas de libros, publicó en 2004 Arquitectos del Engaño (Maailmaehitajate pettus, Architects of Deception), un estudio de la oculta masonería y su perniciosa influencia sobre las sociedades, en cuanto para él los acontecimientos históricos importantes no han ocurrido por casualidad sino que han sido organizados por sociedades secretas, y por ello los libros de Historia están llenos de falsificaciones. "Hemos sido dañados mental, física y genéticamente. Hemos comenzado a preferir la oscuridad a la luz. La mayoría de nosotros ha elegido creer en los ilusorios mitos de los masones y ha apoyado la lucha contra aquellos que han intentado revelar los verdaderos hechos", dice el autor en las Explicaciones Introductorias. Este libro, cuya versión en castellano recorre la red y cuya lectura completa es aconsejable para darse cuenta de la magnitud del daño, contiene como capítulo final las siguientes "Conclusiones Esenciales" que presentamos a continuación, las que obviamente se entienden un poco mejor tras recorrer el libro todo.


Conclusiones Esenciales
(de "Arquitectos del Engaño")
por Jüri Lina, 2004



     Salvo que comprendamos la historia de la masonería, seremos incapaces de entender nada importante sobre la historia real de la Humanidad. Cuando entendemos esto, podemos ver que los masones son los enemigos de la Humanidad. Los masones son como un virus que ha entrado en las células debilitadas de la sociedad, apoderándose de él y dominándolo.

     Los masones son responsables, moral y legalmente, de muchas malas acciones, y tarde o temprano serán formalmente juzgados. Llegará un día en que estos malvados grupos estarán totalmente prohibidos por ser una amenaza para la Humanidad. Sus símbolos negativos deberían ser destruídos.

     Los masones piensan que tienen derecho a estar por encima de la ley, lo que los hace aún más peligrosos. No habrá nunca otro juicio de Núremberg, ya que un hermano masón no puede condenar los abusos de sus compañeros, cometidos en nombre del comunismo y del socialismo.

     En todo el mundo, se han publicado más de 80.000 libros sobre la masonería. Sin embargo, se echa de menos un análisis independiente. Este libro ha intentado satisfacer esta necesidad.

     De alguna manera, nos merecemos tener a estos líderes masónicos gobernándonos, ya que hasta ahora se ve que no hemos protestado lo suficiente. A través de nuestros actos irreflexivos, hemos creado las condiciones para la maldad de la masonería. También hemos fingido, ante los ojos de nuestros compañeros humanos, que somos buenos. Ahora los masones están fingiendo ante nosotros. También somos responsables de lo que hemos dejado de hacer, en relación con las actividades criminales de la élite masónica.

     Nuestro nivel espiritual ha sido demasiado bajo. Debido a su ingenuidad, la gente regaló sus derechos. Los masones aprovecharon la ocasión para traicionar a la Humanidad y aprovecharse del poder ilegalmente. Por lo tanto tienen la autoridad para alterar el mundo en que vivimos. Una sociedad democrática no tiene necesidad de secretos.

     La Iglesia es mayoritariamente culpable, al no permitir otros tipos de vida espiritual. Cuando en el siglo XVIII los masones empezaban a defender su doctrina pseudo-científica, la gente ignorante fue engañada fácilmente. En los países no-cristianos, la propagación de la masonería fue menos efectiva. En particular, fue resistida en los países budistas.

     Estas doctrinas antinaturales han apoyado a los inútiles —así como la mayoría de los útiles— idiotas que han vendido su alma a la francmasonería internacional. Estas personas espiritualmente incompetentes han tenido la oportunidad de causar estragos y bloquear el paso para que el talento no pudiera hacer su propio camino. En una sociedad espiritual normal, esto es imposible. La fantasía socialista masónica favorece a los inadaptados, esas almas que sólo sobreviven a costa de los más capaces. La Sociedad Socialista de mendigos y esclavos es un crimen contra natura, ya que es un retroceso en vez de un avance, a la hora de mover la sociedad. Una sociedad socialista, por lo tanto, es el lugar ideal para que los parásitos justifiquen sus atrocidades, ya que necesitan un cuerpo social para su supervivencia.

     La élite hace uso de sus "hermanos" inferiores, sólo para descartarlos más adelante. Son como herramientas que saben muy poco del mundo o de la masonería.

     Los francmasones fanáticos afirman estar construyendo un mundo mejor para todos nosotros. De hecho, han arruinado el mundo tradicional. Han construído su mundo encima de cadáveres, de saqueos, robos y mentiras. Esto nunca ha funcionado. Las mentiras llevan a un callejón sin salida y tarde o temprano serán descubiertas. El mal satánico de los masones es abismal. No hay excusas para los hechos violentos cometidos por estos masones criminales.

     Además, los socialistas defienden la construcción de un nuevo mundo. Durante la década de 1990, en Suecia se publicó una revista para la juventud que se llamaba Los Constructores del Mundo (The Builders of World). Predicaba las ideas de los masones.

     Nos dejamos engañar por consignas que se excluyen mutuamente, como libertad, igualdad y fraternidad, que continúan propagando los esbirros de los masones, los socialistas. Toda esta charla sobre la igualdad de hecho contiene una profunda mentira. Esto se hace evidente en el juramento masónico, que contiene las palabras: "Soy un pobre candidato que está en la oscuridad, que ha sido buena y dignamente recomendado, propuesto regularmente y aprobado en una logia abierta y que ahora viene por su propio libre albedrío y voluntad, debidamente preparado, a pedir humildemente ser admitido en los misterios y privilegios de la masonería".

     Pidiendo ser un privilegiado, como hoy en día lo son los masones, demuestran que realmente no están para nada interesados en la igualdad. El filósofo Giordano Bruno mostró ya a finales del siglo XVI que una sociedad basada en la igualdad era imposible.

     Nunca podríamos ni quisiéramos exponer sus desvergonzadas mentiras y su conspiración. Muchos no-masones niegan este obvio complot y defienden a estos criminales. Así pues los "idiotas útiles" también son responsables de la situación en la que todos nos encontramos. Estos individuos incompetentes perciben las sombras distorsionadas como el mundo real, como los presos de la cueva de "La República" de Platón.

     Cualquiera que ante todos los hechos disponibles se niegue a ver a la francmasonería como una organización conspiradora, demuestra una total indiferencia ante la historia criminal del movimiento y ante el mundo. Cuando nuestros llamados expertos hacen declaraciones erróneas sobre temas importantes, hay dos alternativas: o están mintiendo o simplemente son ignorantes. Ambas alternativas son igualmente aterradoras.

     Como los líderes masónicos no funcionan de acuerdo con las leyes de la Naturaleza, sus actividades no mejoran nuestra calidad de vida, sino más bien al contrario. Los líderes masónicos tienen las manos manchadas de sangre y de sus labios sólo salen mentiras. Dan la impresión de ser personas confundidas y desequilibradas, gravemente enfermas espiritualmente. Sus características psicopáticas, su paranoia social y la creencia infundada de ser los elegidos han provocado un sufrimiento terrible a toda la Humanidad. ¿No es hora de acabar con esta locura?.

     Sólo los que son espiritual y moralmente retardados o totalmente degenerados, roban, matan y atracan a sus compañeros humanos. Cuando estos individuos subdesarrollados o enfermos mentales pretenden construír "un mundo mejor" para los no-masones, tenemos problemas graves. Ya es hora de que comencemos a ofrecer alguna resistencia contra el poder tiránico de los criminales y endurecidos masones sin escrúpulos. Con la ayuda de la verdad, seremos capaces de desarmar el poder de la masonería. Por lo tanto, es nuestro deber exponer a fondo su fraude. El Papa Bonifacio VIII (1294-1303) señaló: "Aquellos que guardan silencio parecen estar de acuerdo". Quien no interviene para detener el crimen es legalmente también responsable del delito.

     Cuando seamos suficientemente fuertes, tanto espiritual como moralmente, para ser capaces de crear de forma independiente un orden social estricto y leyes más justas y sensatas, el poder de la masonería se derrumbará.

     En el mundo actual, el budismo aún representa el verdadero bien y la masonería el mal camuflado. La masonería nunca habría tenido éxito en su batalla contra la Humanidad si no hubiera ocultado su naturaleza malvada tras una máscara de bondad. Todo pensamiento budista es ofensivo para los masones.

     Sólo ellos y sus secuaces, los comunistas y los socialistas de diversa índole, han luchado contra el budismo (por ejemplo en la Unión Soviética, Mongolia y el Tíbet). En general, las personas espiritualmente desarrolladas nunca han puesto ninguna objeción en contra de esta filosofía de la bondad. La francmasonería es lo contrario de la espiritualidad.

     Paso a paso, los masones han bajado nuestros valores morales. Tienen una apariencia angelical, a pesar de sus esfuerzos para ocultar sus pezuñas.

     Los malvados actos de los masones son permitidos por las leyes del karma. Si no hubiéramos merecido los crímenes de estos "nobles" señores, nunca los habríamos sufrido, según los filósofos budistas.

     El karma es una ley natural, que regula todos los actos. Esto asegura que las energías liberadas por ciertas acciones, tarde o temprano retornen a sus orígenes. Cuanto mayor es la acción, más tiempo tarda en producirse la respuesta. La única excepción es cuando una persona comienza a reparar sus malas acciones.

     Todas las malas acciones rebotan, devolviéndonos exactamente el mismo sufrimiento que el de la víctima. Esto lo ilustra el budista "Dhammapada":

     «Una mala acción, cuando se hace, no sale
—como cuando se ordeña la leche— inmediatamente .
Esto persigue el necio, quemando como un fuego
oculto en las cenizas.
Para su propia ruina el tonto adquiere conocimientos,
por eso se rompe la cabeza y destruye su bondad innata».

     También hay karma colectivo, que afecta a grupos más grandes tales como organizaciones, logias, movimientos, naciones o todo el mundo. Los masones pueden estar seguros de que —aunque los hermanos inferiores e ignorantes puedan ser inocentes del mal— todos los francmasones se verán afectados por las reacciones del karma cuando el tiempo haya madurado. Ningún miembro de esta malvada comunidad será capaz de escapar. El mal es recompensado con mal, así como al contrario. El "Dhammapada" explica:

     «Mientras el mal aún está por madurar,
el tonto lo confunde con la miel.
Pero cuando este mal madura,
el necio cae dentro del dolor».

     Por lo tanto, es comprensible que a los masones se les haya permitido cometer sólo tantos hechos malvados como los permitiera nuestro karma colectivo. Esto depende en gran medida de nuestra actitud. Si permitimos que nuestras autoridades se comporten escandalosamente, estaremos creando las condiciones para nuevas atrocidades. Nadie protestó cuando el emperador loco Calígula nombró senador a su caballo. Sólo condujo a más dolor causado por los nuevos horrores. Hoy permitimos los locos actos de los masones, y ni siquiera queremos saber la finalidad de sus actos.

     Unos pocos millares de asesinos masónicos y ejecutores causan sufrimiento a millones de personas, aunque estas personas quieren escapar de su sufrimiento. Éste es su karma. La mayor parte del tiempo estas personas han creado las condiciones que permiten que hombres malvados les hagan daño. Los rusos no quisieron sacar a la luz la naturaleza malvada de Lenin, y los alemanes no comprendieron las malas intenciones de Hitler.

     Esta desagradable situación sólo se puede cambiar a través de la expansión de la conciencia de la gente. A veces, quizás necesiten experiencias duras y amargas como éstas antes de empezar a aprender.

     Debemos ver la forma pervertida del materialismo para darnos cuenta de que este camino materialista conduce al mal y de allí hacia el abismo. Mefistófeles dijo al doctor Fausto: "Yo soy una parte de la fuerza que provoca el mal, pero esta vez cometeré el mal con el pretexto de la felicidad universal".

     Los masones se han comprometido a esta tarea con la ayuda del comunismo, del socialismo nacional e internacional y de otras ideologías. Y a la mayoría de nosotros se nos ha traicionado. ¿Cuánto tiempo más aún? El "Dhammapada" dice:

     «Tontos, su débil sabiduría,
es su propio enemigo
tal como pasan por la vida,
hacen el mal que da un fruto amargo».

     No es necesario que uno sea un bodhisattva (una persona sagrada) para desear aprender de nuestros errores más comunes. Cualquiera lo haría, si tuviera la voluntad.

     Los que están detrás de todos los fenómenos destructivos descritos en este libro son un grupo de brutales líderes y banqueros judíos extremistas masónicos, que se consideran los elegidos para transformar el mundo según sus pervertidas nociones. Su base es un racista "libro de la sabiduría", el Talmud, que destaca que "sólo los judíos son hijos de Dios, y todas las demás personas son hijos del diablo" (Berachoth, fol. 47 b).

     El rabino Yitzhak Ginsburgh tiene el mismo espíritu. En The Jewish Week (26 de Abril de 1996, p. 12) preguntó retóricamente: "Si un judío necesita un hígado, ¿se le puede poner el hígado de un inocente no-judío para salvarlo? La Torá probablemente lo permitiría".

     Afortunadamente, hay judíos con un carácter más humano, que se oponen duramente al racismo de los judíos extremistas. Un ejemplo sería Morton Mezvinsky, profesor de Historia jubilado de la Universidad Central del Estado de Connecticut, e Israel Shahak de Israel, profesor de química orgánica, retirado (que murió en 2001). Otros que han aparecido son el profesor Henry Makow y el periodista Israel Shamir. Hay muchos opositores pasivos en Israel.

     La masonería internacional, con la ayuda de idiotas útiles socialistas, ha transformado el Reino de Suecia en la "República Soviética" de Absurdistán, donde incluso las leyes se utilizan selectivamente. Los socialistas han empezado a llamar como "piojos" a sus oponentes nacionalistas. (Véase mi libro "La Influencia Soviética en Suecia"). Esta actitud tiene un origen puramente masónico.

    Cualquiera que no piense como un socialista ortodoxo, se ve obligado a esconder sus verdaderas opiniones para hacer una carrera en Suecia. Hay que mentir para salir adelante. Éste era el caso también en la Unión Soviética.

     En Suecia hay una democracia autoritaria, donde rara vez se escucha a los disidentes. La libertad de expresión está estrictamente limitada. En la Unión Soviética era considerada una democracia socialista. Sólo se admiten los puntos de vista políticamente correctos. La gente ha sido tan profundamente arrebatada que tienen dificultades para orientarse. Todos los enfrentamientos con la realidad causan enormes sufrimientos. Los socialistas están perjudicando sobre todo a los intelectuales. Los periodistas sólo pueden informar de aquellos hechos considerados "políticamente correctos". Las autoridades son libres de tratar a los ciudadanos como les parezca.

     No necesitamos música horrible que nos contraiga el aura, ni comida basura que nos dañe la salud, ni ropa fea de mal gusto, anunciada y comercializada por empresas masónicas. No necesitamos sus juegos de computador para niños de seis años, que los atraen a imaginar los asesinatos más brutales. No necesitamos chicles con imágenes violentas de un niño sangrado por la boca, el cerebro saliéndole por un agujero y el intestino que le sale por el estómago.

     Los socialistas y los liberales son entusiastas defensores de la sociedad multicultural. ¿Qué significa esto? El escritor judío Umberto Eco nos sugiere en la prensa: "Sencillamente deberíamos hacernos a la idea de que pronto estaremos viviendo en una cultura totalmente nueva. Y será afro-europea". Se le "olvidaba" mencionar que esta "cultura" significa falta de cultura.

     De esta "cultura" sin alma nacen la ingratitud y la falta de respeto y la demanda de que sean los nativos del país los que deben integrarse, en vez de los inmigrantes (o migrantes, como se les llama ahora). Aftonbladet (28 de Julio de 2000) instó a sus lectores: "¡Intégrate, blanquito! ¡O Cállate!". Ésta es la opinión de una mujer inmigrante en una "sociedad multicultural". En otras palabras, su objetivo era destruír la cultura nacional sueca obligando a los suecos a olvidar su carácter sueco. Esto encaja muy bien con las exigencias de la Unión Europea en cuanto a la prohibición de los partidos nacionalistas.

     Los periodistas incompetentes que distorsionan los hechos son ahora una seria amenaza para la sociedad. Ciertos periodistas suecos rojos y "liberales" hicieron un gran revuelo por un supuesto delito racial en la zona de Estocolmo en la víspera de Año Nuevo de 1999, pero se les "olvidó" mencionar que había sido un joven sueco, defendiendo a su novia de varios inmigrantes, quien había matado al más agresivo de los atacantes. El sueco recibió una condena de prisión. Defenderse uno mismo o a aquellos más cercanos ya no está permitido en Suecia.

     Lord Ampthill, diputado y gran maestro de la Gran Logia de Inglaterra, declaró en la reunión del Club Masónico Internacional de Londres el 1º de Noviembre de 1910: "La francmasonería incluye a muchos periodistas, a quienes se les ha otorgado un poder prácticamente ilimitado" (Recht und Wahrheit, Nº 3-4, 2001, p. 16).

     Los sádicos masones sólo son felices viendo conflictos entre diferentes grupos étnicos, que muy a menudo han provocado ellos mismos. Al mismo tiempo, la élite masónica está utilizando películas y propaganda para hacernos creer que lo peor está por venir.

     No podemos ver la realidad tal como es, a menos que entendamos que hay una red política secreta ejecutando el espectáculo entre bastidores. Los conspiradores admiten sus insidiosos planes en los documentos originales. La mayoría de nosotros, sin embargo, ignoramos los hechos. Esto ha hecho que el siglo XX fuera el siglo masónico. Estas fuerzas oscuras continúan conduciéndonos a la destrucción mediante sus actividades secretas.

     Ya es hora de luchar contra los cínicos mitos de aquellos que ostentan el poder, mitos que son defendidos con impaciencia por los socialdemócratas, los más ignorantes pero también los más peligrosos de todos los perros guardianes de la masonería. Toda nuestra vida está construída sobre mitos de diversa índole. El mito más flagrante afirma que no hay ningún tipo de conspiración de la élite financiera ni de la masonería.

     Honrado lector, ¡no creas a aquellas personas que están en el poder ni al autor de este libro!: ¡Descubre por ti mismo qué es lo que está bien o qué está mal! O bien exponemos el fraude de los constructores del nuevo mundo, o nos destruirán. Esperemos que el autor de este libro en cierta medida haya conseguido hacer visible la oscuridad de la masonería.

     Hasta que la gente no lo haya visto a través de los arquitectos del engaño, seguirán siendo engañados. Cuanta más incertidumbre haya en el mundo de los no-masones, más seguro parece el éxito de los masones.

     Muchos lectores han afirmado que leyendo mi libro "Bajo el Signo del Escorpión" encontraron la llave mágica que les faltaba, la llave para abrir las puertas de nuestra realidad política y cultural. Quizás este nuevo libro ensanchará aún más los horizontes del lector.

     El profesor de filosofía suizo A. Mercier, secretario general de las Asociaciones Internacionales de Filósofos, expresó el actual callejón sin salida de la ciencia y la cultura con las siguientes palabras: "La ciencia se ha vuelto agresiva y está tratando de conseguir una posición de liderazgo en el ámbito intelectual. Sigue adelante y busca un monopolio, a través de su negligencia irresponsable de todo lo que es diferente, con demasiada facilidad. Desde que la gente ha perdido el arte, que es una reflexión, profunda, intuitiva y genuina, ha buscado algún sustituto, incluso en las drogas y la pornografía, pisoteando así toda sabiduría... en vez de celebrar la ciencia y acreditarla con lo que le falta, necesitamos avanzar en este proceso, que nos permitirá crear un equilibrio espiritual en el mundo de hoy".

     Este libro puede ayudar al lector a entender más fácilmente la crisis espiritual descrita por el profesor Mercier. Sólo después de que hayamos conseguido romper la magia de la francmasonería a través de contramedidas efectivas, seremos capaces de escapar del pantano espiritual donde nos encontramos.

     En Ginebra en 1977, el representante iroqués Hau De No Sa Nee destacó que "la espiritualidad es la forma más elevada de conciencia política".

     La sociedad masónica sólo nos da falsas esperanzas, mentiras dañinas y grandes desigualdades. Los masones no tienen ningún respeto por la vida. La élite masónica se ha adherido sistemáticamente al principio de que para salvar el mundo, primero hay que destruírlo.

     Oficialmente, la Orden de los Masones de Suecia tiene una serie de buenas intenciones, como el desarrollo de la personalidad, la comunión y la fraternidad y el amor a la Humanidad. El lector puede descubrir algunas intenciones muy diferentes basándose en los hechos que figuran en este libro. Uno de los principales defensores de las ideas Illuminati fue el periodista político estadounidense Walter Lippmann (miembro de la Sociedad Fabiana, y francmasón). Él señaló los principios que nos hacen avanzar hacia el Nuevo Orden Mundial. Cuando el público ya no podía ser controlado por el uso de la violencia, los masones encontraron un nuevo método en el arte de la simulación democrática. Quieren estandarizarnos haciéndonos ignorantes y forasteros curiosos, confundir a las masas, para hacernos creer en nuestros dirigentes, estos hombres "responsables". Quieren que las masas sean los espectadores no los participantes, en lo que ellos llaman una sociedad democrática.

     En vez de acosar a la gente, los políticos masónicos utilizan métodos más sofisticados para fabricar el consentimiento. Es lo que solía llamarse propaganda. En una sociedad democrática, esta insidiosa propaganda es necesaria como nunca antes. Tan pronto como alrededor de 1750, el filósofo escocés David Hume señaló que el poder está en manos del pueblo, y si el pueblo entendiera esto, los gobernantes tendrían problemas. La gente no debe darse cuenta de que tiene el poder, y por lo tanto sus opiniones deben ser controladas. Un país más libre necesita más control que otro más vicioso. En la Unión Soviética no importaba si la gente no creía en la propaganda. Los disidentes siempre podían ser enviados a los campos de trabajo. En los países más libres, la disidencia es algo peligrosa, donde las personas tienen la oportunidad de actuar. Cuando ya no se puede utilizar la fuerza, y participa más gente, las autoridades se vuelven dependientes del consenso. Esto ya no es un secreto, como declaró Noam Chomsky en una entrevista para la televisión educativa sueca (UR) el 7 de Noviembre de 2002. Destacó que los medios de comunicación tienen una creencia acrítica en la ideología actual. Dijo: "Todo periodista honesto debería tratar de averiguar la verdad y difundirla".

     Esto es particularmente importante en la aparentemente normal sociedad masónica, ya que la mayoría de la gente es obtusa y vive en un estado de trance de consenso. La propaganda convincente no suele dejar ningún espacio al pensamiento alternativo.

     Los masones quieren controlar y manipular a la Humanidad de una manera más eficaz. En Diciembre de 2002, la Food and Drug Administration (FDA) de EE.UU. aprobó una propuesta para comenzar a inyectar chips de identificación en cuerpos humanos para supervisar a la población. La Applied Digital Solutions es la empresa que ha desarrollado el VeriChip, del tamaño de un grano de arroz y que emite una radiofrecuencia de 125 kHz, que se puede recibir a una distancia de unos metros. Con la ayuda de la tecnología moderna, las personas que llevan los chips pueden ser controladas por satélites. El chip se inyecta en el cuerpo con una herramienta similar a una jeringa.

     En Madrid, la capital española, tienen la intención de suministrar un chip electrónico a todos los recién nacidos, siempre que los padres estén de acuerdo. El chip contiene información sobre el niño, así como de la madre. Básicamente la información son las huellas del bebé y de su madre. Se inyecta bajo la piel de la muñeca. La excusa para este procedimiento es que hay riesgo de que haya una confusión entre los niños, o de que sean secuestrados.

     Los chips de identificación hacen posible identificar al portador almacenando el nombre, la fotografía, las huellas dactilares, la dirección, el empleo, los antecedentes penales, las deudas por impuestos y otras informaciones. El microchip puede ser utilizado para inducir shocks, comportamientos perturbados, emociones y otros efectos. Chips de 7 mms. ya se colocan bajo la piel de soldados y correos del gobierno. El número en clave del microchip, así como el de las tarjetas magnéticas de los cajeros automáticos y el de los códigos de barras, es el 666, el código secreto de los Illuminati.

     Los masones están ejerciendo un poder insidioso sobre la gente. Su gloria superficial desaparece, sin embargo, para aquellos que conocen los medios que los masones utilizan para alcanzar sus objetivos. Por sus hechos los conoceréis.

     La élite masónica ha esparcido enfermedades terribles, sufrimientos horribles y accidentes devastadores desde la caja de Pandora. La esperanza se mantiene, pero el mal no puede nunca hacer el bien.

     Los conspiradores, sus seguidores y las personas vacilantes dentro de un profundo estado de trance de consenso no están interesados en ninguna de las pruebas que podrían legalmente ligar a los masones con la conspiración. Este libro debería iluminar a una persona normalmente desarrollada. Hay un montón de evidencias de las actividades masónicas contra la Humanidad. Aquí hay unos cuantos ejemplos macabros más de confesiones jactanciosas.

     En 1910, el diario masónico francés L'Acacia admitió: "Hemos socavado, derribado, borrado y destruído —a menudo con una furia ciega— para poder construír en algún momento algo un poco más suculento y estable. Ya que nuestro entorno está en ruinas debido a nuestras actividades, ahora es realmente el momento de que aprendamos los oficios de los constructores y seamos verdaderos francmasones".

     El gran maestro de la Gran Logia francesa, Georges Marcou, señalaba en una carta a los miembros: "La francmasonería gobernará todo el mundo, y desde sus principios inmortales, heredados de generación en generación... se construirá una base estable, la base de una sociedad ideal más perfecta..." (como declaró en la Convención del Grand Orient de France en 1929).

     En 1991 Hans Tietmeyer, masón y presidente del Banco Central alemán, explicó: "La moneda común de Europa obligará a los pueblos a abandonar su independencia financiera y políticas salariales. Es ilusorio que los países miembros sean capaces de mantener su independencia con una política fiscal común".

     Los masones se nos presentan como benefactores prudentes y sinceros. Pero es imposible que una persona prudente y sincera quiera hacerse francmasón. Un miembro de una logia masónica no puede ser al mismo tiempo prudente y sincero. Si es francmasón e inteligente, posiblemente no podrá ser honesto. Esto es especialmente cierto en los comunistas. Nunca he conocido a ningún comunista que también fuera inteligente y honesto. Son o bien peligrosos o bien los llamados idiotas útiles.

     Allí donde los masones hacen sonar sus tambores, los reinos son arruinados y corre la sangre. Mediante la difusión de la desesperación, los masones satisfacen sus enfermizas fantasías de fundar una república mundial sin raíces nacionalistas. Cuando los diferentes grupos masónicos luchan entre sí, la Humanidad sufre. Los psicópatas masónicos ya no matan gente en aquellas cantidades como lo hicieron una vez, pero en cambio han intentado convertirnos en zombies útiles, robots biológicos demasiado enfermos como para ocuparnos de cualquier otra cosa que no sean nuestros propios problemas, incapaces de preocuparnos por las cuestiones más amplias de la sociedad. En general, los masones han tenido éxito. La mayoría de la gente todavía no se ha dado cuenta de que la francmasonería es una cosa del pasado. No han entendido que si se actúa sin el apoyo del público, el fracaso es seguro, y donde haya implicado un gran poder, los errores serán desastrosos.

     En el mundo de los masones, todo es virtual, la realidad está distorsionada. La mayoría de la gente ve una paloma como símbolo de paz, pero para los Illuminati es una imagen de su diosa Semíramis (originalmente Shammuramat, la reina de Babilonia).

     La diosa masónica de la libertad, en una isla del río Sena en París (isla St. Louis), donde fue ejecutado Jacques de Molay, y la copia de la misma que se regaló a Nueva York en 1886, son imágenes de Semíramis sosteniendo una antorcha. Para el público, la antorcha es un símbolo de libertad, pero para los masones significa control y manipulación.

     Ahora el lema principal para los masones de Pensilvania es: "¡Comparte la luz!" (The Pennsylvania Freemason, Nº 1, 2002, p. 3). Este libro muestra cómo los masones están haciendo esto.

     Los Illuminati desean ser libres e independientes. Cuanta más libertad adquieren los masones, más esclavizados son los no-masones. Para atrapar a la gente, los masones deben afirmar que ellos son ángeles de luz y que todos los que hablan de sus malas intenciones no son otra cosa que expresiones de una imaginación enferma. En la mayoría de los países, el engaño siempre ha sido considerado una acción horrible.

     Los masones chinos, encabezados por el Presidente Yuan Shikai, prohibieron el diario más antiguo del mundo, el King Bao, después de alcanzar el poder en Febrero de 1912. El King Bao jugó un papel importante en la historia del periodismo chino. Fue fundado el año 400 y se publicó durante más de 15 siglos sin interrupción (Dagens Nyheter, 11 de Agosto de 1912). ¡Así es cómo los masones defienden la cultura y las tradiciones!.

     Era característico que el masón de alto rango francés Jean Baptiste Bernadotte, a quien hizo heredero al trono sueco el rey Carlos XIII, llevara en su brazo izquierdo tatuadas las palabras: "¡Muerte al rey!".

     El librepensador sueco Lars Adelskogh ha señalado: "La ignorancia de la gente es la fuerza de los gobernantes". En otras palabras, cuanto menos conocimientos tenemos, más poder tienen los masones.

     El profesor Charles Tart escribió: "Que la Humanidad haya caído en la locura del trance de consenso y haya perdido el contacto con nuestras verdaderas posibilidades y funciones, es una tragedia".

     El escritor George Orwell ha manifestado: "Decir la verdad en tiempos de engaño universal es un acto revolucionario".

     Parece que la élite masónica tiene un cierto indicio de que pronto terminará su tiempo. A mediados de la década de 1980, yo predije en mis conversaciones que la Unión Soviética caería en la década de 1990. Sólo unas pocas personas lo tomaron en serio, pero sucedió.

     Ahora observo que según las leyes del karma, los masones han sido afectados por un golpe tras otro. Todo esto se ha intensificado, a partir de mediados de esta década.

     Según el calendario maya, la presente era oscura finalizará el 21 de Diciembre de 2012. Entonces nos moveremos hacia tiempos más brillantes, donde no habrá lugar para los masones. Podremos librarnos de este movimiento criminal. La francmasonería es, como hemos visto, una criminalidad política, así como tradicional.

     Cuando el mal de la masonería internacional alcance su masa crítica, la masonería será destruída desde dentro. Ésta es una ley de la Naturaleza. El poder secreto de la masonería lleva dentro de sí las semillas de su propia destrucción, y el crecimiento está muy avanzado. ¿Cabía esperar otra cosa?.–



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