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lunes, 9 de septiembre de 2013

John Kaminski - Arresten al Presidente Ahora



     El siguiente breve pero valiente y notable artículo del señor John Kaminski fue publicado en Julio en el sitio therebel.org, anterior a los últimos sucesos en Siria. Sin embargo, la vigencia de su análisis y sus consejos es absoluta. Por ello lo hemos traducido.


¡Arresten al Presidente Ahora!
(EDICIÓN DEL DÉCIMO ANIVERSARIO)
por John Kaminski
21 de Julio de 2013
   


     Hace diez años, en los primeros días de la confusión posterior al 11-S, escribí una historia titulada "¡Arresten al Presidente Ahora!" porque yo ya había sido convencido de que la demolición de las torres del Centro Mundial de Comercio y el premeditado asesinato de masas de miles de estadounidenses inocentes eran claramente un trabajo interno tramado por los niveles más altos del gobierno estadounidense, supervisado por los adinerados titiriteros judíos que han controlado la política estadounidense a lo largo del siglo XX, y tergiversado como si hubiera sido un ataque efectuado por terroristas extranjeros que hasta este día nunca han sido identificados de manera concluyente.

     Como también escribí entonces,

     «Lo que esto significa es que George W. Bush es culpable de complicidad en el crimen más atroz en la historia estadounidense: el asesinato premeditado de más de 3.000 personas y la destrucción de una parte significativa de la ciudad más grande de Estados Unidos. Y por supuesto, de traición. No hay espacio aquí para esbozar todas las otras acusaciones de asesinato de masas y obstrucción a la justicia contra este pequeño y vanidoso demagogo que se robó la presidencia estadounidense y que ahora está violando al mundo.

     «También culpables son el vicepresidente Cheney y el Gabinete entero, los Jefes de Estado Mayor de las fuerzas armadas, y muchos otros miembros de las ramas legislativa, ejecutiva y judicial del gobierno, además de muchos otros empleados federales y militares, y muchos funcionarios reguladores estatales y federales y ciudadanos privados que eran o amigos de la conspiración de Bush o conspiraron para su encubrimiento».

     ¿Quién se atreve ahora a sugerir que Estados Unidos y el mundo no habrían estado mejor si hubiera sido seguida mi recomendación?: Sólo los imbéciles y los criminales pagados que están conduciendo ahora al mundo hacia el olvido irreversible.

     No sólo millones de vidas desperdiciadas injustamente desde entonces habrían sido salvados, sino que este remolino demoníaco conocido como la amenaza terrorista nunca habría llegado a despegar una vez que la mayoría de los estadounidenses hubiera comprendido que el 11-S fue un engaño ideado para permitir que la máquina de guerra estadounidense controlada por los judíos desencadenara su propio malintencionado terrorismo sobre el mundo entero.

     Pocos de nosotros conjeturamos entonces que este monstruo sería soltado pronto sobre el pueblo estadounidense mismo.

     Hoy, cada miembro del Congreso y cada miembro de los medios predominantes de comunicación saben sin duda que el 11-S fue un embaucamiento. Pero todos ellos fingen que su guerra contra el mundo es tan genuina como necesaria. Los beneficios ilegales e inmorales que ellos obtienen por su complicidad hacen que dicha guerra se convierta en obligatoria, lo que explica por qué el demagogo israelí Netanyahu recibió tales serviles aplausos en su visita al Congreso estadounidense.

     Por consiguiente, todos ellos son accesorios complacientes para el crimen monumental de ocultar el hecho indesmentible de que la estructura de terror llamada al-Qaeda fue fraguada por la CIA, el Mossad y varias otras agencias de Inteligencia y sus despiadados supervisores, que son los financieros judíos que controlan la Reserva Federal, la City de Londres y todas las redes de los medios de comunicación controladas por los judíos por todo el mundo.

     Con la visión retrospectiva de una docena de años, las falacias evidentes de la historia "oficial" del 11-S se han hecho deslumbrantemente visibles, y conocidas por millones de personas en todo el mundo:

• La FBI nombró a 19 secuestradores dentro de unas pocas horas después del acontecimiento. Pero en los doce años desde entonces, ninguna estructura planificada de terrorismo ha sido identificada alguna vez, y sólo tres chivos expiatorios lavados de cerebro, todos reclutados y entrampados por las autoridades, han sido encontrados culpables de la participación en el crimen.

• Numerosos expertos han demostrado que los golpes de los aviones cerca de las cumbres de los rascacielos del WTC no podrían haber derribado los edificios, haciendo de los debates sobre los secuestradores y sobre la existencia o no de los aviones algo irrelevante frente a la cuestión de por qué los edificios cayeron. Pero miles de "escépticos" del 11-S siguen detrás de este estéril asunto, que no conduce a nada en cuanto a la identificación los criminales planificadores del acontecimiento. Cada uno de estos grupos de "escépticos" tiene implícitamente prohibido mencionar la palabra "Israel".

• La falaz histeria de los medios de comunicación provocó las guerras en Iraq y Afganistán, por cuanto ningún país había tenido algo que ver con lo que pasó en Nueva York el 11-S. Todas aquellas miles de vidas estadounidenses, y todos aquellos millones de vidas islámicas, fueron desperdiciados a cambio de nada. Inútil como venganza sobre aquellos grupos étnicos culpados por la mentira del 11-S, ellos fueron sólo la fachada de los daños colaterales para la más grande estafa financiera de todos los tiempos.

     Sin estos sociópatas homosexuales que siguen un libreto, conocidos como Bush y Obama, que merecen en el mejor de los casos cumplir cadenas perpetuas múltiples en la peor prisión que podamos encontrar para ellos, el mundo no estaría afrontando las circunstancias extremas que vienen a consecuencia de las mentiras que ellos han dicho.

• Obama, un hombre sin una historia verificable, que ha reclamado el derecho de matar a cualquiera que él desee en nombre de la guerra contra el terrorismo, exige una seguridad sin precedentes en Estados Unidos, pero libremente da armas químicas a terroristas que violan grupalmente y matan a ciudadanos inocentes en Siria, uno de los muchos países que él trata de destruír al servicio de los monstruos judíos de Israel.

• Bush y Obama han conspirado ambos para colocar el control del suministro de comida del mundo en las manos de una prominente familia judía apellidada Monsanto, que se hizo rica primero vendiendo esclavos y en segundo lugar fabricando armamentos usados para matar a grandes cantidades de personas simultáneamente. ¿Cómo puede algún estadounidense que afirme tener un cerebro creer que este arreglo es legal o cuerdo, y no saber que esto es una parte integral de un plan bien desarrollado para exterminar a tantas personas —la gente estadounidense— como fuere posible?.

• Enfermos homosexuales han sido catalogados como "normales" por una conspiración psicótica de doctores judíos llamados psiquiatras. Esos enfermos han ocupado la Casa Blanca durante una docena de años. Ellos infectan los niveles superiores de los militares, forman casi una mayoría en la Corte Suprema, contaminan a la jerarquía de la mayoría de las denominaciones religiosas Protestantes, forman el núcleo del Vaticano que ahora se esconde de la ley por sus delitos sexuales contra niños, y todos ellos hacen declaraciones orientadas a fomentar sus perversiones a costa de la gente común que sólo trata de vivir vidas normales.

     Ahora se ha vuelto inútil pedir que sean arrestados, porque no queda ningún sistema de justicia legítimo para detenerlos. En los tribunales estadounidenses hoy, los abogados se coluden con los jueces unos con otros para maximizar sus ganancias, y los policías, entrenados en los métodos israelíes, están dispuestos a cometer toda clase de delitos para cumplir con sus estadísticas de condenas judiciales.

     Las prisiones son construídas con fines de ganancia, no de justicia, para debilitar el mercado de trabajo y empobrecer a todos los ciudadanos estadounidenses y hacerlos dependientes de las dádivas del gobierno, el cual por lo tanto prohíbe la crítica política, o no morder la mano que los alimenta.

     Todos estos fenómenos son vallas publicitarias en el camino hacia el totalitarismo, las cuales, debido a lo que los judíos han hecho a la educación estadounidense, nadie es capaz de leer mientras ellos marchan hacia su inevitable desilusión y destino, todo lo cual ha sucedido porque el mundo no aceptó mis sugerencias de arrestar al principal autor de la miseria del mundo cuando todas las tragedias que acabo de enumerar todavía podrían haber sido hechas descarrilar.

     Ahora, para nuestro horror eterno, ellos no pueden ser frenados, porque las varias enfermedades que ellos han propuesto, puesto en práctica y conseguido, simplemente han avanzado demasiado lejos para ser revertidas... gracias a toda aquella gente que negaba que la amenaza judía existiera realmente.

     Más importante aún, todas las declaraciones políticas hechas por los candidatos estadounidenses DESDE EL 11-S han sido postulados deliberadamente falsos, ficciones cínicas, basadas en algo que no ocurrió de la manera en que ellos insisten que pasó. En consecuencia, todos los funcionarios públicos que ahora sirven y que respaldan esta mentira deben ser alejados de sus cargos por apoyar esta mentira, así como juzgados por traición y ejecutados donde fuere posible.

     La alternativa es el final de Estados Unidos como lo conocimos, y la creación de una prisión masiva a través de todo el Hemisferio Occidental, donde las únicas garantías serán enfermedades deliberadamente inducidas y la muerte prematura.

     George W. Bush era un drogadicto no reformado y un sociópata que hacía bromas sobre la matanza de la gente.

     Barack Obama es un varón homosexual cuya historia nos la han ocultado, el cual nos dice que las pandillas de Negros analfabetos que devastan nuestros decadentes centros de las ciudades con una violencia empapada de drogas merecen nuestro respeto.

     No siento ningún placer al decir que esto ya lo dije hace mucho tiempo, porque la gente que está ahora creando arbitrariamente y haciendo cumplir nuestras nuevas leyes draconianas es la misma que debería estar en la cárcel. Porque si no son ellos, seremos nosotros.

     Y esto ya no es una cuestión de que quizás.−





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