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sábado, 18 de mayo de 2013

Orígenes Alienígenas de la Sociopatía



     Ponemos en castellano este artículo que hallamos hace un tiempo en la Biblioteca Pléyades, la que a su vez dice haberlo tomado del sitio montalk.net. El extenso título que se lee a continuación dice bien a las claras cuál es su interesante temática, que trasciende el campo meramente sicológico y se aventura con hipótesis reencarnacionistas y de vida alienígena, que a esta altura valen casi tanto como la moneda corriente con que hace sus transacciones la ciencia oficial. Pero el artículo no es de ningún modo descabellado.


Orígenes Alienígenas de la Sociopatía
Cómo los Linajes Han Sido Genéticamente Ajustados
para Producir una Abundancia de Psicópatas
que Sirvan a la Agenda Alienígena
por Montalk.net
14 Julio de 2004




     Los sociópatas o psicópatas son individuos que carecen de empatía y se involucran en una conducta predatoria sin remordimiento o culpa.

     En general, esta falta de conciencia puede provenir de una carencia condicionada de identificación emocional con la víctima, un amor narcisista del yo que anula cualquier preocupación por los otros, o la inhabilidad mecánica para sentir alguna emoción fuera de las que son químicas u hormonales en su origen.

     Hay categorías diferentes de psicópatas según la causa subyacente para su condición y según cómo ellos se relacionan con la sociedad.


PSICÓPATAS CRIMINALES Y EXITOSOS

     Los psicópatas criminales son aquellos que demuestran ser bastante burdos en sus manipulaciones al ser identificados y aprehendidos por instituciones legales y médicas.

     Ellos son conocidos como asesinos múltiples, artistas de la estafa, ladrones, gángsters, tiranos locos, violadores y delincuentes. Éstos comprenden un pequeño porcentaje de psicópatas, y son aproximadamente el 1% de la población.

     El resto son psicópatas exitosos que evaden su detección óptimamente conformándose a los ideales sociales sin comprometer su naturaleza manipuladora. Ellos son expertos en emociones falsificadas y se hacen pasar como gente encantadora, preocupada y sociable. Algunos usan su conformidad para parecer corrientes; otros son más ambiciosos y se convierten en símbolos de éxito usando su encanto e intelecto para subir rápidamente la escala corporativa, política, académica, religiosa, militar o social. Entre el 20% y el 50% de la población está incluído en esta categoría.

     En general, los psicópatas criminales casi invariablemente violan las leyes y las normas sociales, mientras que los psicópatas exitosos hacen uso de ellas. El establishment médico ortodoxo actualmente reconoce sólo la primera categoría bajo el término "Desorden Antisocial de la Personalidad". No hay ningún término en el diagnóstico para clasificar a los psicópatas exitosos, que siguen permaneciendo médicamente no identificados.

     Esto no es ninguna sorpresa, considerando que una parte significativa del establishment médico consiste precisamente en estos individuos. Cuando los medios predominantes de comunicación y la literatura médica usan el término "psicópata" o "sociópata", ellos se refieren a la pequeña minoría de psicópatas criminales.

      En este artículo, el término incluye múltiples subcategorías y se aplica a todos los individuos que carecen de empatía, sean ellos criminales o no.


MODELO AMPLIADO DEL COMPORTAMIENTO HUMANO

     Para entender la psicopatía, hay que comprender primero el comportamiento humano.

     El enigma del comportamiento humano es comúnmente reducido a un asunto de "naturaleza versus nutrición", o "genética versus medioambiente".

     Típico del determinismo materialista, este modelo es peligrosamente simplista, porque se concentra sólo sobre la base física y causal del comportamiento humano, excluyendo los factores metafísicos que son igualmente importantes.

     Un modelo ampliado para el comportamiento humano incluiría los siguientes factores:

Medioambiente: influencias físicas, condicionamiento social, programación mental y educación.

Genética: tendencia instintiva, limitaciones físicas, y carácter neuroquímico.

Naturaleza del alma: composición metafísica basada en el nivel de evolución metafísica,     
    adquirida y formada por las experiencias de encarnaciones previas.

Destino: experiencias predestinadas y organizadas sincronísticamente que perfeccionan la   naturaleza del alma y cambian así el comportamiento; también la modificación involuntaria del comportamiento de alguien para adecuarse al destino de otro.

Libre voluntad: acción personal realizada por elección, completamente no determinista.

Influencias no físicas: inspiración divina, persuasión telepática, formas del pensamiento etérico, y varias tecnologías hiperdimensionales.


PSICÓPATAS CON ALMA Y SIN ALMA

     El término "alma" puede ser definido como una unidad no física de conciencia cuyo núcleo de individualidad principal sobrevive a la muerte y al renacimiento.

     Según esta definición, algunas personas tienen almas individualizadas, pero otras no. Estas últimas encarnan con una energía de alma definida pero insuficientemente individualizada para evitar la disolución después de la muerte.

  La conciencia individualizada de los humanos con alma les otorga la capacidad para elegir qué hacer con las condiciones genéticas, ambientales y kármicas que ellos adquieren al encarnar.

  Los humanos sin alma carecen de esta opción y son completamente el producto de su ambiente y su genética.

  Los psicópatas existen dentro de ambas categorías.

     Los psicópatas con alma están o ambientalmente programados para actuar contra su propia conciencia, o bien han hecho la decisión consecuente de comportarse de una manera narcisista y predatoria.

     Aquellos que están programados tienen la posibilidad de recuperarse, mientras que el intento de cambiar a aquellos que eligen la psicopatía sólo refuerza su comportamiento. Los psicópatas con alma sienten amor y odio, pero sólo amor para sí mismos y odio para los demás.

     Esta condición está bien ilustrada por ciertos grupos que aman a su propia raza, pero no sienten ninguna culpa al asesinar a otras. Los psicópatas con alma también tienen empatía y conciencia, pero éstas están pervertidas y reservadas para casos especiales. Por ejemplo, algunos gángsters parecen actuar dentro de un estricto código moral, de manera que aparecen como héroes íntegros ante aquellos a los cuales protegen, pero son sin embargo psicópatas criminales.

       Los más grandes tiranos de la Historia fueron psicópatas con alma que persiguieron apasionadamente sus distorsionados objetivos.

     Puesto que el amor, la empatía y la libre voluntad son cualidades asociadas con tener un alma, los humanos sin alma son por definición psicópatas. Esto no significa que todos actúan de una manera evidentemente predatoria, sino sólo que la severidad de su comportamiento manipulador depende sobre todo de factores ambientales y genéticos, que varían enormemente de persona a persona.

     Aquellos que se enfrentan a la adversidad durante la infancia a menudo maduran como psicópatas criminales, mientras que aquellos que tienen una formación más afianzada son menos inadaptados y se convierten en psicópatas exitosos. Ninguna cantidad de educación, medicación o programación puede infundir la empatía genuina y el amor dentro de ellos, ya que están desprovistos de la naturaleza del alma necesaria para manifestar estas cualidades.

     Tanto los psicópatas con alma como los sin alma muestran indiferencia ante el sufrimiento de otros.

      Mientras el psicópata con alma se ama a sí mismo más que a todos los demás, y así se siente justificado para explotarlos, el psicópata sin alma explota libremente a los otros porque carece de la capacidad de amar o sentir empatía con algo.


GENÉTICA

     Las características genéticas determinan las tendencias físicas, las limitaciones y las capacidades de un individuo.

     Una persona sin alma estará a merced de estas características, mientras que una persona con alma puede elegir cómo utilizarlas. Las almas a menudo escogen los cuerpos en los cuales ellas se encarnan, buscando los que les proporcionan la "caja de herramientas" óptima para sus necesidades metafísicas y les sirven mejor para su agenda de aprendizaje o su misión.

     Así, la genética y la naturaleza del alma tienden a corresponderse.

     Una persona sin alma con un buen juego de herramientas, de acuerdo con la programación ambiental, puede usar sus capacidades intelectuales para engañar y manipular con perfección. Por ejemplo, el alto ejecutivo de una firma que manipuló su ascenso en la escala corporativa puede ser simplemente un psicópata sin alma que usó sus dones genéticos para representar la norma social del éxito material.

     Los defectos genéticos también pueden causar anormalidades cerebrales que dificultan la expresión equilibrada de la emoción, una condición común en los psicópatas criminales.

     Los factores químicos y electromagnéticos pueden exacerbar estas tendencias.


EL SIGNIFICADO METAFÍSICO DE LOS LINAJES

     Como la naturaleza del alma y la genética están estrechamente relacionadas, el significado metafísico de los linajes se hace claro.

     Los linajes se caracterizan por concentraciones de rasgos genéticos específicos transmitidos a través de las generaciones. De acuerdo con esto, los miembros con alma pertenecientes a un cierto linaje comparten entre sí características metafísicas comunes, sugiriéndose así que los linajes proporcionan el vehículo físico para la realización de objetivos metafísicos, requiriéndose de múltiples generaciones para llevarlos a cabo.

     De este modo, existe una variedad de linajes, cada uno con predisposiciones metafísicas únicas. Mientras unos son altruístas y nobles por naturaleza, otros existen para emplearse en un elitismo parasitario y están genéticamente predispuestos hacia la psicopatía exitosa.

      En este caso, los miembros sin alma de ese linaje tendrían una alta probabilidad de ser activamente psicopáticos. Entre sus miembros con alma, la mayoría encarna para llevar adelante óptimamente sus malévolas agendas, mientras que unos pocos se desvían y usan sus adquiridas capacidades para el bien. Rastreando los linajes genealógicamente y correlacionándolos con datos históricos, uno puede determinar el destino fundamental de sus descendientes.

      Por ejemplo, es bien conocido que los candidatos presidenciales estadounidenses cuyos linajes están más cercanos a la realeza son los que llegan a ser elegidos.


DIFUSIÓN DE LINAJES PSICOPÁTICOS

     Debido al cruzamiento, muchos linajes trascienden los límites raciales y no están geográficamente aislados.

     Una excepción serían los linajes reales donde se toman medidas activas para conservar la pureza de la descendencia y mantenerla geográficamente concentrada. Sin embargo, el punto importante es que las ramas de los linajes que tienden hacia la psicopatía inevitablemente se difunden entre la población general y existen en todas las razas.

     Esto implica varias cosas.

Primero, esto muestra que no sólo el prejuicio racista es moralmente repugnante, sino que también es lógicamente defectuoso porque sus criterios obtusos condenan equivocadamente al inocente entre la raza odiada y perdonan al linaje virulento dentro de la raza favorecida. Por ejemplo, los nacionalsocialistas condenaron al pueblo judío entero como psicópatas infrahumanos cuando sólo unos pocos linajes no-semíticos que se hacen pasar como judíos justificaban esta afirmación; había igual concentración de linajes psicopáticos dentro de la raza caucásica misma, obviamente pasados por alto por los nacionalsocialistas debido al obcecado favoritismo de su ideología.

Segundo, a menos que un linaje esté geográficamente aislado o sea fisiológicamente único, es imposible identificar a los psicópatas sólo por estas características. El objetivo de su identificación no es perseguirlos, sino identificar tal comportamiento cuando éste ocurre y entender por qué ocurre.

     El éxito de los psicópatas depende en demasía de los otros que perdonan sus acciones con racionalizaciones construídas sobre falsas presunciones.

     Por ejemplo, un psicópata sin alma puede abusar de su esposa y después de que ella lo abandona, él puede prometer cambiar y usar palabras dulces para parecer arrepentido. La presunción falsa es que esta persona es capaz y está dispuesta a cambiar para bien. En verdad, él es incapaz de sentir empatía o remordimiento y falsifica estas cualidades para perpetuar sus manipulaciones.

     El entendimiento de la base física y metafísica del comportamiento humano le permite a uno evitar hacer tales falsas presunciones y ver a través de las falsas apariencias que de otra manera aparecerían como genuinas.


PSICOPATÍA Y SISTEMAS DE CONTROL NEGATIVOS

     Los psicópatas más inteligentes y poderosos tienden a usar a los inferiores para llevar a cabo sus designios.

      Esto conforma una red de control, una jerarquía negativa de manipulación que atraviesa desde conspiraciones globalistas de la élite hasta el vecindario delincuencial o el cónyuge psicopático. Esto no debe sugerir que la élite global está directamente manejando a los psicópatas locales, sino más bien que existe un elemento oculto que unifica esta jerarquía.

     Este elemento oculto proviene de más allá de nuestra esfera y consiste en avanzados psicópatas no humanos de una naturaleza alienígena o demoníaca, quienes usan tecnología hiperdimensional o influencia telepática para dirigir a todos los psicópatas menores, y más fácilmente a los que no poseen un alma y que carecen de una voluntad libre y que son, por esa razón, controlados con total soltura.

     Este sistema de control hiperdimensional puede ser apropiadamente llamado "la Matriz", y los psicópatas menores pueden ser llamados "los agentes de la Matriz", debido a la similitud entre sus funciones y los temas representados en dicha película (The Matrix).

     La empatía es incompatible con el establecimiento del control, lo que explica por qué los sistemas de control exigen la psicopatía como el modo estándar de funcionamiento. A la sociedad se la logra manipular mejor por medio de una abundante distribución de psicópatas a la vez entre las escalas más bajas y más altas de la sociedad. Para lograr este fin, ciertos linajes han sido creados o "mejorados" por fuerzas alienígenas negativas para asistir a la encarnación de individuos con almas malévolas, y así puede decirse que algunos casos de psicopatía tienen orígenes extraterrestres.

     Aquellos que no están genéticamente predispuestos hacia el comportamiento psicopático son sin embargo fácilmente programados para apoyar o idolatrar tal comportamiento, sobre todo si ellos carecen de una voluntad libre y discernimiento asociado con el tener un alma bien desarrollada.


LA CONDICIÓN HUMANA

     El problema de la psicopatía radica en el hecho que sólo la minoría de los psicópatas con alma que han sido programados contra su conciencia es capaz de cambiar para bien.

     Las otras dos categorías, los psicópatas sin alma y aquellos que eligen el camino de la depredación, están en su mayoría difundidas entre la población, y están fuera de toda rehabilitación.

     Su simulación de los ideales sociales y su carencia de culpa permiten que ellos asciendan alto en la sociedad y exploten a las masas de una manera amplia. Nuestra pleitesía cultural de cualidades psicopáticas tales como el egocentrismo, la ambición despiadada y la superficialidad les proporciona aguas cálidas a estos tiburones.

     Así, la ignorancia de la gente acerca del predominio, sutileza y astucia de los psicópatas sólo perpetúa su comportamiento.

     A causa de la ignorancia de los factores metafísicos, corrientemente se presume que todos los psicópatas son médicamente tratables. En verdad, los psicópatas con alma que eligen su camino y los psicópatas sin alma no merecen ninguna esperanza. Cualquier energía invertida para "cambiarlos" será un desperdicio, o lo que es peor, servirá para reforzar su comportamiento predatorio. En resumen, ellos abusan de vuestro respeto, explotan vuestra empatía, y se alimentan con la energía que usted pone en ellos.

     Es mejor evitarlos.–


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