BUSCAR en este Blog

domingo, 14 de agosto de 2011

Varg Vikernes - Selección Sobrenatural



     En burzum.org hemos encontrado este breve artículo del joven noruego escritor Varg Vikernes. Su interés es variado, fundamentalmente por razones mitológicas y por su sabiduría práctica, absoluta y recalcitrantemente nórdica. El dejo de nostalgia es innegable, pero mayor aún es su actitud desafiante. Creemos que no será lo único que de él pongamos en nuestra lengua.


Selección Sobrenatural
por Varg Vikernes
27 de Febrero de 2006



     El paganismo es a menudo visto como una ideología social darwinista que está a favor de la selección natural, pero realmente eso está tan lejos de la verdad como la que usted pueda conseguir. ¿Sorprendido?. Tome un minuto para pensar en ello, Una selección natural significa la supervivencia del más capacitado, eso está bien, pero es básicamente la supervivencia del más astuto. Los depredadores sobreviven y prosperan no porque sean valientes, nobles y fuertes, sino debido a que utilizan todos los medios de engaño a su alcance para sobrevivir, porque en general sólo atacan a los más débiles que ellos, y porque no tienen absolutamente ninguna empatía, honor , misericordia o piedad alguna. Los así llamados orgullosos leones matan a la presa más indefensa y débil, y siempre mediante una emboscada. Los gatos torturan hasta la muerte a los roedores que son la décima parte de su propio tamaño, de nuevo emboscándolos. Las águilas caen desde el cielo y matan a criaturas desprevenidas, indefensas y pequeñas. Los lobos atacan en manada, y cazan a presas solitarias. Las serpientes matan con veneno. ¿Dónde está el honor en todo esto?. Los depredadores son todos unos cobardes, asesinos y carentes de cualquier tipo de decencia y honor.

     Si usted emplea esta selección natural en el mundo humano, usted cultivará lo animal en el hombre. El más astuto realmente sobrevivirá, a costa de todos los demás, pero el mundo se convertirá en un horrible planeta animal. Nosotros verdaderamente ya tenemos un nombre para estas criaturas más astutas entre nosotros: ¡a ellos se les llama psicópatas!. Ellos son criaturas animales, subhumanos, porque carecen de los rasgos divinos y de las capacidades que nos hacen humanos y diferentes de los animales.

     El hombre es una criatura paradójica, en parte terrenal y en parte divina, porque cuando fuimos creados por los dioses ellos lo hicieron usando la mejor sangre de los gigantes terrestres. Ellos nos dieron una apariencia divina y una mente (o "alma", si prefiere), pero la naturaleza de los gigantes todavía está allí, en nuestra sangre, y nunca debemos olvidarlo. Podemos ya sea escuchar la llamada de nuestra naturaleza gigante, "la llamada de Cthulhu", y llegar a ser como animales (id est psicópatas), o podemos seguir los dictados de la mente y permanecer humanos, y eventualmente llegar a ser dioses. El hombre que emplea la supervivencia del más capacitado en su sociedad quiere en la práctica introducir la regla de los gigantes y simplemente convertirse en un animal.

     La mitología escandinava nos advierte sobre el hecho de que si dejamos a Loki (la inteligencia) trabajar sin la ayuda de Oðin (la mente), nos llevará a la ruina. Loki no es "malo" o algo por el estilo, pero sin la guía de la mente él destruye el mundo de todos modos —porque su naturaleza inquisitiva lo ve todo como un desafío ("¿Es Baldr realmente invulnerable?. Hmm... Tengo que averiguarlo"), y porque él no tiene moral (mente) que lo guíe.

     Honestidad, valentía, fidelidad, benevolencia, empatía, misericordia y todo lo demás que vemos como bueno y positivo es antinatural, o más bien sobrenatural. Éstos son rasgos y capacidades divinas, transmitidas a nosotros por los dioses, ¡y no por la Naturaleza!. Todas las criaturas vivientes, incluyendo los animales, tienen trazas de lo divino en ellos, porque todos ellos han sido creados por los dioses, pero de acuerdo a nuestra mitología sólo los humanos del tipo de Jarl (el hombre Nórdico [= el hombre europeo]) tienen los requisitos necesarios para convertirse en dioses. Nuestro deber y nuestro propósito es permitir que los dioses prevalezcan, y asegurarse de que los gigantes no. Nuestro deber y nuestro propósito es llegar a ser dioses: nobles benévolos, honestos, leales, empáticos, valientes y fuertes. Necesitamos a la inteligencia también, por cierto, pero nunca sólo la inteligencia.

     En el comienzo del tiempo los dioses mismos enseñaron al hombre nórdico cómo vivir para llegar a ser divino, y hasta finales de la Edad del Bronce (o en Escandinavia y en la Europa centro-norte y nor-oriental hasta la época de los vikingos) hemos seguido estas reglas y leyes. Dispusimos competencias deportivas, como los juegos Olímpicos, para encontrar a los hombres con la mejor sangre, para después permitirles que se casaran con varias mujeres (sacerdotisas) para asegurarnos de que la mejor sangre dominara las tribus; cultivamos al hombre noble en ceremonias religiosas y misterios; desarraigamos a los psicópatas y a los débiles entre nosotros, y removimos los genes defectuosos empleando un sistema de higiene racial; no permitimos a los individuos inferiores aparearse con nosotros; hemos vivido desafiando vidas para ser capaces de separar al débil del fuerte, y así sucesivamente. Nosotros, los europeos, eramos paganos rubios, de ojos azules o grises, bellos y hermosos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario