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lunes, 15 de agosto de 2011

Varg Vikernes - Irminsul


     Decía William Blake que el camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría. En el caso de Varg Vikernes, aunque exhibe su amplia sabiduría, no deja de ser un tipo rudo, porque ruda es la situación que percibe. Tras su castigo por un crimen, este antiguo músico ha madurado sus reflexiones sobre la mitología nórdica, constituyéndose con este trabajo de 2002 como un graduado en tal ciencia. La explicación e interpretación que hace del viejo símbolo del Irminsul nos lleva a un profundo viaje y a una perspectiva filosóficamente cósmica donde en forma vívida el autor nos comparte pensamientos sumamente pensados, ordenando de manera sencilla lo que a la ciencia le cuesta dar a entender. Se notará en esta traducción que hemos conservado la grafía escandinava original, manteniendo las letras thorn (þ) y eth minúscula (ð) en un par de nombres. Y debe considerarse que esta versión viene del inglés, que a su vez viene del noruego.



IRMINSÛL
por Varg Vikernes


I

     En estos días hay gran incertidumbre acerca de lo que Irminsûl realmente era y qué propósito cumplía este pilar-dios. Hemos aprendido que los sajones adoraban a Irminsûl como un dios.

     Sabemos que ellos hacían sacrificios en este pilar y celebraban reuniones alrededor de él. Sin embargo, el alcance de nuestro conocimiento termina allí. Somos incapaces de aprender más sobre Irminsûl confiando en los libros modernos.

     "Sajones" era un nombre común para una serie de tribus germánicas que residían en la región del norte de lo que ahora se llama Alemania. Muy probablemente ellos recibieron este nombre debido a su uso de algunas espadas de características únicas, que eran llamadas sax. Es una espada corta, con filo por un solo lado, o un cuchillo grande y pesado. La palabra saks [tijeras] en noruego moderno se deriva de aquí.

     El factor vinculante entre estas tribus era una creencia compartida en que Irminsûl era sagrado. Ellos creían que sin este pilar el cielo se vendría abajo estrepitósamente sobre sus cabezas. Para mostrarles que ellos estaban equivocados, Karl [conocido como el franco Carlos el Grande, o Carlomagno] taló el árbol en el año 772. El pilar cayó, pero el cielo no. Los sajones durante este tiempo habían perdido a todos sus caudillos. Karl había asesinado a aproximadamente 5.000 jefes sajones engañándolos en concurridas negociaciones donde éstos debían ir desarmados.

     Los sajones restantes posteriormente abandonaron su lucha contra los cristianos. Sin embargo, la antorcha fue pasada entonces a las tribus de Escandinavia. Así llegamos a la época referida hoy como la era vikinga. Esa época presenció a los escandinavos navegando y luchando desesperadamente contra el supremo poder cristiano.

     Los sajones son retratados como muy primitivos en los modernos libros y películas. Su religión consistía en adorar un árbol, que ellos llamaban Irminsûl. Ellos rezaban a este pilar, sacrificaban en él y bailaban alrededor suyo. En las películas vemos a sucios bárbaros, medio desnudos, que se arrodillaban alrededor del árbol y que aullaron de temor cuando fue cortado. Después de esto, ellos fueron convencidos de que Jesús era el camino correcto, y esto permitió que ellos fueran bautizados.

     Tales películas y libros despectivos sobre Irminsûl y los sajones han sido –por supuesto– creados por cristianos y judíos. Yo podría escribir algo sobre este instrumento de propaganda y para qué objetivo sirve, pero es probablemente innecesario. Diré simplemente que estas descripciones no nacen únicamente de su falsedad intencional y malévola, sino también de una genuina ignorancia. Porque ellos nunca han comprendido lo que Irminsûl realmente era, o por qué este árbol era tan importante para los sajones.

     Alrededor del año 850, Rudolf de Fulda describió a Irminsûl como Universalis columna, quasi sustinens omnia [el pilar del mundo, que lo sostiene todo]. El pilar sostenía el mundo e impedía al cielo caerse. Por supuesto, esto parece ridículo al hombre moderno. No creemos que el cielo pueda venir estrellándose abajo sobre nuestras cabezas; ¿pero acaso no puede?.

     Para entender a Irminsûl, debemos trasladarnos a la esfera de la ciencia moderna. Una de las preguntas hechas por la ciencia es «¿Cómo fue creado el universo?; ¿por una gran explosión?». Otra pregunta que ha sido durante mucho tiempo planteada por la ciencia es si el universo se está expandiendo o está contrayéndose. Fue en los años '60 que un científico noruego, él el primero, descubrió que el universo en efecto se estaba expandiendo con velocidad creciente. El universo morirá debido a su expansión continua. Todas las estrellas se están alejando cada vez más unas de otras. Al final, su combustible se extinguirá y el cielo se oscurecerá para nosotros.

     La otra teoría depende de si la influencia gravitacional obligará a las estrellas a retraerse, de modo que ellas se encuentren en un cierto punto otra vez. Entonces una nueva Gran Explosión [Big Bang] ocurrirá y todo sucederá de nuevo.

     Estas dos posibilidades están descritas en la mitología germánica. Aprendemos que en el Ragnarök [el fin del mundo] «el sol perecerá» y «el cielo se oscurecerá», pero también que «el cielo puede caerse». Si formulamos de nuevo las palabras de Rudolph de Fulda acerca de Irminsûl, podemos interpretarlo como que es un pilar universal, que prevenía que objetos del cielo –del espacio– cayeran sobre nuestras cabezas. Así se hace más confiable y verdadero para nosotros.

     "Sajones", como se indicó, constituye un nombre para una serie de tribus germánicas. Para comprender en qué creían ellos y lo que sus símbolos significan, debemos investigarlos y compararlos con otras tribus germánicas y sus creencias y símbolos. Todas las tribus germánicas realmente creían en lo mismo. Todas tenían una cultura, religión y lengua común, por cuanto compartían un carácter genético común.

     No tenemos ningún Irminsûl en Escandinavia, ni algo que siquiera se le asemeje. Al menos esto es lo que los libros nos dicen. Sin embargo, otra vez debo recordarle que éstos han sido escritos por judeo-cristianos con motivos dudosos. Incluso en las sagas los pilares-dioses hacen su aparición. Dentro de Noruega, en Setesdalen y Telemark, ellos duraron hasta entrados los años 1700.

     Aquí en el norte, llamamos a estas columnas öndvegssûlur (pilares del Asiento Alto [1]), y ellas a menudo estaban de pie en pares, una a cada lado del öndvegi (el asiento alto, el trono o el caudillo). Nuestro nombre para Irminsûl era Veraldarsûla, que significa «el Pilar del Mundo».

[1. A través de toda la literatura escandinava, los Asientos Altos (High Seat) tuvieron un papel importante. Un High Seat era una especie de trono y un símbolo de autoridad. NdelT].

     Sabemos poco sobre el aspecto que tenía Irminsûl. Era un árbol grande o un pilar grande. Sobre los pilares escandinavos, por otra parte, sabemos más. Ellos estaban tallados con caras en la cima de los pilares, una cara para cada pilar. Incluso cuando nuestros antepasados construyeron las nórdicas iglesias medievales de madera más tarde, las construyeron con estos Veraldarsúlur, y a veces hasta con iconografía pagana. Cuando los noruegos colonizaron Islandia, ellos arrojaron los pilares por la borda, y les permitieron decidir dónde ellos se instalarían. Donde los pilares llegaban a tierra, allí ellos serían instalados.

     Los pilares escandinavos también fueron adornados con clavos, llamados Reginnaglar (clavos del dios). Otros nombres para estos clavos fueron Regingaddi (espina del dios) y Veraldarnagli (clavo del mundo). Estos clavos parecidos a una espina se ponían encima de los pilares y señalaban hacia el cielo.

     Los solitarios pilares erguidos simbolizaban al dios del trueno, þórr (Thor). Los que estaban en pares simbolizaban sus dos brazos. Uno de las manos de þórr sostenía el martillo; la otra era sólo una palma vacía. Los clavos metálicos encima de los pilares simbolizaban el relámpago emitido por þórr y su martillo.

     El hecho de que Irminsûl es idéntico a nuestro pilar-dios es algo que podemos ver en su nombre. Para los germánicos, el nombre conocido más antiguo para þórr es realmente IrminiaR. El nombre significa «el grande» y «el fuerte» y se refiere a la enorme fuerza física y fuerza de voluntad de þórr. Irminsûl es así el «pilar de þórr».

     þórr con el martillo es conocido en nuestra mitología como el dios que siempre lucha contra los Jotuns y los Trolls. Él esgrime su martillo y aplasta sus cráneos uno tras otro. Los Jotuns y los Trolls son las fuerzas incontrolables de la Naturaleza, que constantemente amenazan tanto a los dioses como a los humanos. Por lo tanto, ellos deben ser domados por þórr con el martillo.

     La fuerza en nuestro sistema solar que impide al cielo caer sobre nuestras cabezas es, primera y principalmente, la atracción gravitacional de Júpiter. Si no hubiera sido por Júpiter, enormes meteoritos habrían chocado con la Madre-Tierra [madre Jörð] y extinguido toda forma de vida hace muchas eras. Éste es þórr, y la atracción gravitacional de Júpiter es su martillo. Las fuerzas incontrolables de la Naturaleza son los meteoritos, que viajan desde el gran más allá, el espacio desconocido, los Jotunheimen (los reinos de los gigantes).

     En la mitología romana, þórr con el martillo es el equivalente de Júpiter. El hecho de que Júpiter es el planeta rojo explica por qué þórr tiene una barba roja en nuestros mitos. Los anillos alrededor de Júpiter son el cinturón de fuerza de þórr.

     El pilar al lado del trono (high-seat) es la gravedad, la atracción gravitacional de Júpiter, que impide al cielo caer sobre nuestras cabezas. Es lo que þórr usa como un martillo para aplastar los cráneos de Jotuns y Trolls, y que protege tanto a dioses como a humanos.

II

     El dios más antiguo en la mitología germánica es Búri, conocido entre los sajones como Tuisto o Tuiscon. Nuestro þórr se deriva de este proto-dios, el mismo origen que los otros dioses que tenemos. El proto-dios germánico es figurado en los tallados sobre roca con sus dos palmas hacia el cielo. Una de las palmas es el Sól del cielo (el Sol), y la otra es el Máni del cielo nocturno (la Luna). Cuando decimos que el lobo devora a la Luna, es una referencia al mito del Fenriswolf devorando una de las manos de Týr. La manifestación natural de esto es el eclipse lunar. Como con los otros dioses, Týr se deriva de Tuisto.

     Los dos brazos del dios del trueno son también idénticos a las dos palmas de Tuisto. Uno de ellos simboliza el martillo de þórr; el otro representa al Sol. Éste es el papel del proto-dios como þórr. El martillo es la fuerza conservadora de la vida en el universo. El Sol, la fuerza creadora de vida.

     Hay tres proto-fuerzas en el universo. Los llamamos por muchos nombres:

Óðinn (Odin), Vílir (Vilje) y Véi (Ve);
Istwô, IrminiaR e IngwaR;
Óðinn, Lóðurr (Loki) y Hoenir;
Óðinn, þórr y Freyr.

     La fuerza de Óðinn es la explosión, la fuerza de þórr es la gravedad y la fuerza de Freyr es la quietud. Es decir, respectivamente: expansión, implosión y el estado armónico del equilibrio, que siempre ocurre en medio de la transición del dominio de una fuerza por sobre las otras fuerzas –es decir, el equilibrio entre las dos proto-fuerzas originales. La fuerza de Óðinn es la que lanza la pelota al aire; la de þórr es la que la hace caer; y la de Freyr, el momento cuando la velocidad de la pelota en el aire es igual a cero.

     Es del universo del cual realmente estoy hablando aquí, y si cambiamos la palabra "pelota" de la metáfora por "estrellas", tenemos el ritmo del universo. Óðinn es la Gran Explosión, que lanza la materia en todas las direcciones. þórr es la fuerza que trata de reunir todo otra vez.

     Ya he dicho que el universo se está expandiendo con velocidad creciente. Esto es visto como prueba de que la fuerza de gravedad es demasiado débil para hacer más lenta la expansión del universo. Lo que estos científicos olvidan es que si la fuerza de la explosión está todavía activa, agregará fuerza sobre las estrellas, de modo que ellas puedan acelerar. Las ondas de la explosión perderán su poder y luego la atracción gravitacional tomará el control, y el universo comenzará otra vez a reunirse, después de un corto momento de calma, un momento en que los poderes de Óðinn y de þórr infligen una cantidad igual de fuerza sobre la masa del universo.

     La diferencia entre sus poderes es que el poder de þórr es constante. La frecuencia de Óðinn fluctúa desde una enorme fuerza hasta la ausencia de ella, hasta que otra vez llegue a ser enorme.

     El segundo pilar, entonces, es la explosión, que nosotros constante y activamente vemos en el Sol y las otras estrellas. Éste es el ojo de Óðinn y la fuerza creativa, la que de una vez creó el universo en una violenta explosión. ¡La Gran Explosión! (Big Bang).

III

     El pilar que está entonces localizado entremedio de los dos, entre el martillo de þórr y el ojo de Óðinn, es el asiento del jefe. La tarea del jefe es dirigir los ritos en el santuario (Véi). Él hace esto para mantener el equilibrio en su reino. Él quiere la lluvia de þórr, que cae a la tierra debido a la fuerza de gravedad, pero él también quiere que los rayos de Óðinn brillen en los campos. Él quiere la paz, pero también la guerra. Él quiere la riqueza, pero no demasiada –eso sólo conduce a la decadencia. Él quiere el equilibrio. La razón de lo negativo en su reino es aumentar las posibilidades de que el aspecto positivo haga su trabajo. Él debe conducir a la tribu en el progreso.

     Este equilibrio de Freyr no es constante. Constantemente cambia hacia adelante y hacia atrás. Es el Sol y la lluvia, la guerra y la paz, el invierno y el verano, las mujeres y los hombres, el trabajo y el descanso, lo afortunado y lo desafortunado. Juntas, las manos de Tuisto trabajan como la fuerza creativa y progresiva, que nosotros aquí en Escandinavia llamamos Élivágr. Es el constante movimiento del universo como un mar; las olas se despliegan hacia adelante y hacia atrás. Es el ritmo del pulmón del universo.

IV

     Nuestro mundo fue creado con la cooperación de estas tres proto-fuerzas. Entre Múspellheimr (las estrellas) y Niflheimr (la materia congelada en el espacio) existía Gínungagap (el vacío). El universo descansaba. Estaba inactivo. Estaba en un completo estado de equilibrio.

     El universo despertó después de este descanso de Freyr. La fuerza de Óðinn lanzó la masa en todas las direcciones otra vez. Las estrellas comenzaron a derretir la materia congelada en el espacio cuando ellas se reunieron una con otra, ahí en Gínungagap, en el vacío.

     En Múspellheimr estaba el divino seno, la explosión que da nueva vida al universo. En Niflheimr estaba el pensamiento divino descansando, congelado. El hielo se derritió y se hizo activo otra vez.

     En Ragnarök, las fuerzas opuestas se anulan una a otra, hasta que sólo una prevalece. Ya que la fuerza de gravedad es constante, mientras que la explosión sólo actúa durante un tiempo limitado, la gravedad siempre ganará. Siempre, después de un período de tiempo, forzará a la masa del universo a juntarse otra vez.

     La señal de esto es la preparación de los dioses para el Ragnarök. Óðinn se ha esforzado por ganar la batalla, aunque él sepa que siempre perderá al final. Él siempre morirá, no importa cuánta fuerza él ponga en su explosión –porque la gravedad es constante–, mientras que su propio poder, después de algún tiempo, dejará de funcionar. Aquello que después debe venir, es la destrucción de nuestro mundo por el Jotun. Es destruído entonces cuando los planetas y las estrellas son amontonados en un punto otra vez. El cielo se cae.

     Pero los humanos retornarán todavía otra vez. Porque Líf (la fuerza de la vida) y Lífþrasi (la voluntad de la vida) se esconden en el bosque Hoddmímis. Allí, ellos se alimentan del rocío de la mañana. Cuando el universo nuevamente explote, el hielo se derretirá y la fuerza de la vida se hará activa otra vez. Ningún Ragnarök puede destruír este tesoro de la memoria.

V

     El universo es el pulmón de Tuisto, que respira rítmicamente, inspirando y espirando. Su cerebro es el pensamiento que se congela en el colapso del universo. Este pensamiento se hace activo otra vez cuando Tuisto espira, y permite que la explosión de Óðinn lo caliente. El pensamiento de Tuisto entonces crea y da forma a un universo nuevo y vivo.

     El pensamiento de Tuisto maneja sus dos redondeadas palmas. La fuerza de la explosión está en una de ellas, y la gravedad en la otra. Una de ellas es el agujero blanco del universo, la otra es el agujero negro del universo. Con éstos, Tuisto puede moverse alrededor de los cuerpos celestes, irradiarlos y aumentarlos o disminuírlos.

     En cada agujero negro existen las así llamadas singularidades desnudas. Además de éstas, existen invisible agujeros en el universo, que llamamos agujeros de gusano. En éstos, los objetos pueden entrar y luego salir a un lugar completamente diferente en el universo, independiente tanto del tiempo como del espacio. Las salidas de estos agujeros son lo que llamamos agujeros blancos. La masa que fue arrastrada hacia el agujero negro (por la fuerza de gravedad) se abate en cambio sobre un agujero de gusano, para salir después irrumpiendo precipitadamente por el agujero blanco con una fuerza enorme.

     Los agujeros negros sólo llegarán a ser cada vez más masivos, y sólo gravitará cada vez más la materia en el universo, hasta que un agujero llegue a ser tan grande que sea capaz de absorber toda otra masa en el universo. Aquí es donde Irminsûl juega un papel, porque es realmente Tuisto, el pilar-dios en el centro, el trono, que se supone que equilibra a las otras dos proto-fuerzas. El cerebro de Tuisto, el pensamiento, puede instalar agujeros de gusano dentro de los agujeros negros, de modo que ellos se vacien de masa más rápidamente de lo que son llenados. Así una mano niega las acciones de la otra mano, lo que resulta en un equilibrio.

VI

     Las preguntas eternas en relación a la Creación son: ¿Cómo fueron creados los seres humanos?; ¿cómo fue creado el primer ser humano?; ¿dónde, cómo y por qué?. Ni la teoría de la casualidad, mantenida por la ciencia, ni la creación por el dios de la religión son hipótesis muy realistas o creíbles.

     En nuestra cultura tenemos en general tres alternativas. Tenemos la ciencia, las religiones semíticas, y nuestra propia teoría germánica. Las primeras dos las aprendemos, lo queramos o no, cuando somos llevados a la escuela para el lavado de cerebro. Nuestra propia teoría, por otra parte, es completamente desconocida. La hemos olvidado.

     Tengo razones para creer que nuestra raza no puede haber sido creada aquí en la Tierra; mejor dicho fue recreada. Robots de otra estrella pudieron haber sido enviados para crear una familia humana aquí también. (Si usted desea una descripción detallada de cómo esto pudo haber sido hecho, revise mi tercer libro, "EihwaR"). Afirmo que el motivo más probable para esta creación es que nuestros hermanos raciales en el espacio exterior deseaban inmortalizarse. Ésta no es la verdad completa sin embargo, porque no explica por qué querían inmortalizarse.

     El universo puede ser comparado a un niño saltando en un trampolín. Mientras más poderoso es el impacto en el trampolín, mayor altura alcanza el niño antes de que sea luego atraído hacia abajo por la fuerza de gravedad. Por eso Odín construye el Valhalla y desea retrasar el Ragnarök lo más posible. Él no puede detener el final del mundo, pero sí puede retrasarlo.

     Hay sólo un modo de retrasar el colapso del universo, además de hacer la Gran Explosión más poderosa, y es mediante la ayuda de los agujeros blancos y negros, es decir, con la ayuda de las dos manos de Tuisto. Estas dos manos deben ser manejadas por Tuisto –por Irminsûl. Este Irminsûl puede así, en teoría, mantener el universo expandiéndose eternamente. Con el cerebro de Tuisto –el pensamiento– los agujeros de gusano pueden ser movidos, y los agujeros blancos pueden "vaciar" los agujeros negros que llegan a hacerse demasiado grandes. De esta forma, el pensamiento puede manipular la masa del universo por toda la eternidad, dependiendo de si este pensamiento es lo suficientemente poderoso, y si vive el suficiente tiempo para ser capaz de hacer aquello. No debe llegar a congelarse y hacerse inactivo otra vez, pues entonces el colapso y una nueva Gran Explosión serían inevitables.

     Los seres humanos tienen el poder del pensamiento; pensamos, creamos. El motivo detrás de la creación del hombre está así unos cuantos pasos más cerca. Volvemos atrás a la mitología, y encontramos que el hijo de Búri, que es el hijo de Tuisto, Börr/Mannus, tenía tres hijos; Óðinn/Istwô, Vílir/IrminiaR y Véi/IngwaR.

     Al principio, tres hijos podían crear un mundo de Ymir, el primer gigante (la masa total). Tuisto mismo no podía, y tampoco podía su hijo. La razón de esto era que los nietos de Tuisto eran una manifestación simultánea del pensamiento, Börr/Mannus, y la materia, Bestla. Bestla era una hija de Bölþorn. Estos dos últimos nombres significan respectivamente «la mejor sangre» y «la imperfecta thorn (materia)». En otras palabras, Tuisto tuvo que aglutinar lo mejor de la imperfecta materia antes de que él pudiera crear el mundo (de los humanos).

     Los seres humanos son una combinación de espíritu y materia, de mente y cuerpo. El mito de los tres nietos de Tuisto es un mito de la creación del hombre. Son realmente los seres humanos mismos quienes crean el mundo. Somos nosotros los que construímos y nos movemos alrededor de los cuerpos celestes. Nuestros lejanos antepasados, si realmente ellos enviaron robots aquí para crearnos, estaban muchísimo más adelantados que nosotros en desarrollo. Ellos tenían la tecnología para enviar robots muy inteligentes e independientes. Ellos tenían una tecnología muy superior comparada con la nuestra.

     El pensamiento de Tuisto, que mueve y usa agujeros blancos y negros, es así la tecnología. Es sólo con tecnología avanzada que podemos influír en la evolución del universo. La humanidad –que está sentada en el trono (high-seat)– es aquella fuerza que puede equilibrar las proto-fuerzas.

     No podemos hacer esto hoy, pero seremos capaces de hacerlo en el futuro, siempre que nuestros descendientes se desarrollen en una dirección positiva. Necesitamos aumentar nuestro poder del pensamiento, nuestra inteligencia, mediante la eugenesia y una cultura que venere y enfatice la inteligencia. Esto es así una respuesta a la pregunta de por qué los humanos fueron creados. Somos Freyr, quien se sienta en el trono entre las dos manos de Tuisto, y a quien con su esposa nuestros antepasados dibujaron, cuando éstos arrastraban carretas por todo el país, mostrándolos como humanos, que ellos decían que eran dioses. Ellos tenían razón.

VII

     Cómo, o dónde, el primer ser humano fue creado es una pregunta difícil de contestar. Nuestra mitología nos dice que Óðinn, Lóðurr y Hoenir una vez caminaban por la orilla de una playa. Allí, ellos encontraron dos trozos de madera que se les parecían. Ellos, respectivamente, les dieron el espíritu y la vida; el sentido y el movimiento; claros y agradables colores, la vista, el habla, el oído y el aspecto. Es todo lo que sabemos: el pensamiento unido con la materia y puesto en movimiento. Cómo y dónde esto pasó, permanecerá siendo un misterio hasta que tengamos informaciones adicionales

     Si sólo mantenemos nuestros pensamientos enfocados en por qué el hombre fue creado, seremos capaces de comprender con mucha mayor facilidad por qué el universo fue creado, y por qué deberíamos tratar de mantenerlo en un estado de expansión tanto como sea posible.

     El niño que salta en el trampolín realmente no preferiría simplemente saltar; el placer de ello está en ser capaz de elevarse en el aire, o aún mejor, ¡ser capaz de volar!. Esto es lo que buscamos: ser capaces de sostener el universo en el aire, "volar" con el universo.

     ¿Pero por qué deberíamos volar?. ¿A dónde estamos yendo con el universo?.

     El objetivo básico de todo en este mundo es la búsqueda del mejoramiento y el desarrollo. Esto es verdadero para el feto en el vientre de su madre, para el ser humano después de su nacimiento, para los planetas y las estrellas, para las plantas y los animales, y para el universo, el cerebro y los pulmones de Tuisto. El desarrollo no consiste en la expansión del universo, sino en su existencia en el tiempo. El universo debe existir durante algún tiempo para alcanzar un nuevo nivel de desarrollo, al igual que un niño debe vivir durante algún tiempo para alcanzar la adultez. La tarea del hombre es mantener vivo el universo tanto como sea posible, de modo que también pueda crecer.

     De la misma manera que un niño desarrolla nuevas características a través de los años, el universo también lo hará. El niño alcanza la pubertad y puede reproducirse. La vista del niño mejora y su inteligencia crece. El niño se hace más fuerte. No sabemos exactamente qué atributos el universo desarrollará con el tiempo, pero sabemos realmente que es nuestra tarea ver que el universo tenga la oportunidad de desarrollarse tanto como le sea posible, antes de que finalmente sufra un colapso y debamos comenzar desde el principio otra vez.

     En cuanto a los atributos que nuestro universo ha desarrollado ya, puedo mencionar la vida, y así una posibilidad para el mejor mantenimiento del universo. El universo ha desarrollado así un potencial para la autopreservación por medio del potencial del ser humano de acrecentar la tecnología que nos permita manipular agujeros blancos y negros.

     Las posibilidades son infinitas, y para cada ser humano ya tan sólo la simple posibilidad debería ser suficiente para dedicarse a desarrollar un tipo humano mejor y más inteligente.

VIII

     El registro evolutivo de la Humanidad llega más allá de las sombras de la raza Polar, las formas brumosas de la raza Hiperbórea, la andrógina raza Lemuriana de gigantes, los gigantes de la raza Atlántica y el hombre creativo de la raza aria (ver mi segundo libro, Germansk mytologi og verdensanskuelse [La Mitología Germánica y su Visión del Mundo] para más detalles sobre esto).

     En nuestra cadena evolutiva, hay siete razas: las cinco mencionadas anteriormente y otras dos. Sólo la séptima es completa, y para entender y desarrollar la tecnología tenemos que llevar el universo a un nivel evolutivo más alto.

     La sexta raza será llamada la raza Solar y consistirá en arios puros con una inteligencia y un cuerpo muy desarrollados. Todos los verdaderos camaradas de raza se congregarán en Escandinavia, o estarán ligados a Escandinavia mediante alianzas políticas y militares de sus propios países natales.

     La nueva Europa será, en otras palabras, conducida y dirigida desde Escandinavia, la elevada Fortaleza de la tribu aria. Escuelas y otros centros educativos serán construídos en una Escandinavia pagana, y los parientes desde todo el mundo –pero principalmente de Europa y EE.UU.– emigrarán allí para aprender el pensamiento de Irminsûl.

IX

     El ser humano es el espejo del universo. Somos el microcosmos en el macrocosmos. El desarrollo de un universo es como el de otro. El niño que salta en el trampolín y que es atraído hacia abajo otra vez por la fuerza de gravedad, tiene su equivalente en la humanidad mediante su relación con la vida y la muerte. Nacemos y somos atraídos de vuelta a la muerte otra vez por el tiempo. Podemos retrasar la muerte, pero siempre nos atrapará. La muerte es la fuerza de gravedad del microcosmos.

     Para evitar que el universo colapse, primero que nada debemos procurar que nosotros mismos evitemos la muerte. ¡La muerte, en sí misma, no es peligrosa, sino el olvido!. Todo el conocimiento que un ser humano reúne durante una larga vida desaparece (en la inconsciencia) cuando este humano muere. El re-nacimiento una vez más sólo trae recuerdos vagos de lo que alguna vez estuvo en la conciencia. Debemos ser educados nuevamente desde la partida. Todo debe ser aprendido desde el principio.

     Cuando el universo muere, el pensamiento de Tuisto se congela. Todo lo que existió en la antigua vida debe ser creado y encontrado de nuevo. Éste es también el caso de los seres humanos. El niño que desea volar, en la metáfora del trampolín, es igual al ser humano que desea nunca olvidar (nunca morir). No era a la muerte a lo que los viejos hechiceros (que buscaban la inmortalidad) temían, sino al olvido.

     Con la sexta raza, procuramos así anular el efecto del nacimiento y la muerte. Procuraremos desarrollar a la humanidad y la tecnología que será lo suficientemente avanzada para transferir las experiencias de un ser humano a la siguiente vida. Viviremos en un nuevo cuerpo, pero nuestra conciencia será la misma. En otras palabras, el ego anterior será el mismo; sólo el cuerpo será nuevo. Todo el conocimiento, toda la experiencia y todos los sentidos serán los mismos. Ésta es la inmortalidad de nuestra conciencia personal. La inmortalidad física será buscada posteriormente.

     El mantenimiento de la higiene racial es absolutamente necesario, porque los defectos en el ADN del cuerpo deben ser mínimos. Todos los desacuerdos y contradicciones que existen en los cuerpos que contienen sangre de múltiples razas, son muy peligrosos en este contexto. Es como la mecánica: mientras más valiosa es la maquinaria, menos defectos pueden ser tolerados en ella. Así, sólo deberíamos venerar al humano inteligente, al fuerte (física y espiritualmente), al limpio y al hermoso (¡lo exterior refleja el interior!); esto es lo más cercano a la perfección. Con la abolición del olvido por la muerte y la introducción de la inmortalidad física, la séptima raza nacerá –la raza Astral. El proceso hacia estos dos objetivos es el sexto nivel de desarrollo de la humanidad: la raza Solar.

X

     La brujería de la que oímos en los cuentos de hadas, la magia que nuestra fantasía puede crear, son, en realidad, recuerdos de una edad largamente olvidada. Son los recuerdos de lo que una vez era. El universo anterior desarrolló a estos suprahumanos y sus fantásticas capacidades. Ahora es tarea nuestra regresar a lo que hemos olvidado y desarrollar nuestros seres en adelante.

     Incluso en el desarrollo de nuestra propia raza hemos olvidado cosas que alguna vez entendimos: el conocimiento del fuego griego, la arquitectura que fue necesaria para construír las pirámides de Kemet [en egipcio, nombre del antiguo Egipto], la electricidad de Sumér (que hemos recobrado) y muchas cosas de las que no sabemos hasta esta etapa. El incendio por los judeo-cristianos de la biblioteca de Alejandría nos llevó de vuelta a miles de años más atrás.

     No sabemos cuánto ha obstaculizado a la evolución la plaga espiritual judeo-cristiana, pero sabemos que debemos encontrar nuestro camino de regreso a nuestro pensamiento indoeuropeo, para el desarrollo de la Naturaleza, y mediante este movimiento avanzar nuevamente. ¡La huella que debemos seguir para conseguir esto es Irminsûl!.

     Los arios sanos deben juntarse alrededor de Irminsûl. La inteligencia debe ser venerada; la pureza de la gente debe ser venerada. Esto sólo puede ser llevado a cabo si nuestra gente adopta el concepto de la vida que en el AHF (Allgermanische Heidnische Front, Frente Pagano Pangermánico) apoyamos. Debemos ver, por lo tanto, que ellos hagan así.






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