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domingo, 21 de agosto de 2011

James von Brunn - Prefacio


     Del autor estadounidense James W. von Brunn hemos traducido el prefacio de su libro "Kill the Best Gentiles" escrito en 2002, cuyo título es una frase contenida en el texto llamado Talmud (Sanedrín, 59). En este prefacio el autor revisa brevemente las intenciones de los fundadores de Estados Unidos de crear un baluarte de la cultura occidental en América para su progenie de raza blanca. Las estadísticas del censo estadounidense revelan que los norteamericanos blancos se están extinguiendo. También explora una breve historia de cierto pueblo porque, como demuestra Spengler, y como EE.UU. puede dar testimonio, la historia indefectiblemente se repite. El antiguo parásito está empotrado ahora en los tendones de EE.UU., concluye el señor Von Brunn.


PREFACIO

     "Hemos engañado, hemos desconcertado y hemos corrompido a la juventud de los goyim educándolos en principios y teorías que nosotros sabemos que son falsos, aunque nosotros las hayamos inculcado".
(Protocolos de los Sabios de Sión: Protocolo 9:10).

     "Ustedes no han comenzado a apreciar la verdadera profundidad de nuestra culpa. Somos intrusos. Somos perturbadores. Somos subversivos. Hemos tomado vuestro mundo natural, vuestros ideales, vuestro destino, y hemos causado estragos en ellos. Hemos estado en la raíz no solamente de vuestra última gran guerra, sino de casi todas vuestras guerras; no sólo de la rusa, sino de toda otra revolución en vuestra historia. Hemos llevado discordia, confusión y frustración a vuestra vida pública. Todavía lo hacemos. ¿Quién sabe cuán grande y glorioso destino podría haber sido el vuestro si os hubiéramos dejado solos?".
(Marcus Eli Ravage, revista judía Century, Enero de 1928).


I

     Estamos siendo testigos hoy en la escena mundial de una tragedia de enormes proporciones: la destrucción deliberada de la Raza Blanca y de la cultura incomparable que representa. Europa, la antigua fortaleza de Occidente, está invadida ahora por multitudes de hombres de color y mestizos. Lo mismo es verdad en Australia y Canadá. Las que fueran productivas civilizaciones Blancas de Rhodesia y Sudáfrica, arrancadas a la fuerza por los ILLUMINATI y su aparato impositivo (los Estados Unidos), han sido forzadas a convertirse en gobiernos DEMOCRÁTICOS, dejando así a sus familias Blancas a merced de los Negros numéricamente superiores y mentalmente inferiores, cuyos antepasados fueron incapaces de inventar siquiera la rueda. Los ataques más concentrados contra la Raza Blanca, sin embargo, ocurren en los Estados Unidos de Norteamérica.

     La revista Time (9.4.1990) informa que durante la primera mitad del siglo veintiuno (estadística de la Oficina de Censo estadounidense), la población Blanca de Estados Unidos se convertirá en una minoría en su propia tierra. «El "tostado de EE.UU." lo alterará todo en la sociedad, desde la política y la educación, hasta la industria, los valores y la cultura... el nuevo mundo está aquí. Es ahora. Y es irreversiblemente el EE.UU. que vendrá». Time continúa diciendo: “La antigua mayoría aprenderá como una parte normal de la vida diaria, el sentido del lema latino grabado en nuestras monedas: E pluribus unum, uno formado de muchos”.

     Ben Wattenberg, judío, portavoz de American Enterprise Institute, Washington D.C., comentando sobre el estático índice de natalidad Blanco de EE.UU., el mestizaje y el diluvio de la inmigración de color, declara con entusiasmo: “Hay una gran posibilidad de que el mito norteamericano tenga otro apretón de tuerca en los años '90 y de allí en adelante, hacia esta idea de que somos la NACIÓN UNIVERSAL. ¡Esto da en el blanco sobre el destino manifiesto!. ¡Somos un pueblo con una misión y un sentido de propósito, y creemos que tenemos algo que ofrecer al mundo!”.

     El "mito norteamericano” (creado por judíos), alegando que nuestros Padres Fundadores quisieron que todas las razas, desde el pigmeo al Aino, fueran invitadas a nuestras costas, está basado en las palabras de Thomas Jefferson en la Declaración de Independencia: “...todos los hombres son creados iguales”. El sentido de esta tan citada declaración ha sido deformado por los ILLUMINATI, que subjetivamente están reescribiendo la Historia y blandiendo el supuesto "Holocausto" como una hacha de combate en las cabezas de aquellos que proclaman la certeza genética: Los hombres y las razas NO son creados iguales.

     La declaración de Jefferson sólo puede ser entendida dentro del contexto de su época. Nuestros Padres Fundadores eran arios, hombres de buena raza que entendieron, empíricamente, las grandes diferencias que existen entre los distintos tipos de caballos, las variedades de ganado, las razas de hombres, y entre los individuos, conocimiento confirmado hoy por las ciencias naturales de la Genética, la Eugenesia y la Antropología. Hitler, como los bobos norteamericanos comienzan a aprender, no estaba equivocado del todo.

     Los forjadores de nuestra Constitución, representando a trece colonias poseedoras de esclavos, esperaban construír un baluarte de la Cultura Occidental en América para su progenie Blanca. Jefferson, dueño de muchos esclavos, no estaba respaldando la igualdad racial. Ese pensamiento nunca habría entrado en su cabeza (Él también dijo: “...dos razas igualmente libres no pueden vivir juntas bajo el mismo gobierno”). Jefferson se refería a la igualdad ante la ley.

     Los Fundadores también quisieron un gobierno en el cual el poder supremo yaciera en el Pueblo. Los Fundadores sabían, sin embargo, que en este muy imperfecto mundo la gente inteligente y capaz siempre es superada en número por los ininteligentes e incapaces. Ergo, el voto de la mayoría anula el voto inteligente. Los Fundadores también sabían que las masas son fácilmente controladas por hombres inescrupulosos y ambiciosos. Por lo tanto, en su sabiduría los Fundadores crearon una República con fuertes controles y equilibrios –NO UNA DEMOCRACIA–, sabiendo que la Democracia se propone destruír las libertades que supone proteger. En consecuencia, el privilegio fue considerado tan valioso que fue limitado a los hombres Blancos que se estimó que eran capaces de ejercer votos responsables. Los redactores de la Constitución estaban bajo la influencia de los discursos de Platón que desprecian el "gobierno de la mayoría”, y por la historia de aquella notable ciudad-Estado, Atenas, durante la Edad de Oro de Pericles (c. 430 a.C.). La población total de Atenas de 130.000, consistía en 50.000 ciudadanos (griegos, estrechamente emparentados), 25.000 metecos (extranjeros residentes) y 55.000 esclavos. En aquella tan celebrada "Democracia" –que sin parangón produjo a muchos de los más grandes hombres de la Historia– a las mujeres, a los metecos y a los esclavos les fue negado el derecho a voto; y los ciudadanos tenían prohibido casarse con esclavos.

     Alexis de Tocqueville observó que para establecer una base de poder en una democracia sólo se requiere que uno profese la creencia en el igualitarismo. Ésta es precisamente la estratagema iniciada por los Illuminati en EE.UU. durante la última mitad del siglo XIX. Engordados con las ganancias cosechadas en la Guerra Civil, los judíos parecían gusanos atacando un trigal maduro. Su estrategia, de acuerdo con los Protocolos era: 1) Convertir la República estadounidense en una DEMOCRACIA; 2) Establecer un banco central Rothschild; 3) Capturar los medios de comunicación; 4) Decretar un impuesto a la renta personal; 5) Destruír el carácter de nación Blanca, y 6) enganchar los increíbles recursos de EE.UU., su fuerza y energías creativas, a las aspiraciones judías, entre las cuales estaba la destrucción de Alemania, declarada enemiga del LIBERALISMO / MARXISMO / JUDERÍA y Patria de la Raza Blanca. Emma Lazarus, judía (1849-1887), señaló las intenciones de su tribu hacia nuestra República en un poema, (“El Nuevo Coloso”) inscrito en la base de la Estatua de la Libertad, invitando a los “residuos miserables” del mundo a las costas doradas de Estados Unidos —el VERTEDERO DE BASURA de Yahvé. Los judíos tienden a destruír aquello que más envidian.

     LIBERALISMO / JUDERÍA / MARXISMO fue la fórmula usada por Woodrow Wilson y por Franklin D. Roosevelt, ambos Demócratas, para traicionar a su Nación. El primero, un ingenuo y populachero sofista, extorsionado por los sionistas estadounidenses; el segundo, un egoísta despiadado, portador de un rencor profundamente arraigadado hacia su propia raza (“Algunos de mis mejores amigos son comunistas”). Bajo Wilson, la DEMOCRACIA sustituyó a nuestra República, el sistema monetario de EE.UU. fue colocado en manos Illuminati, y los judíos recibieron la Declaración Balfour (garantizando una "Patria" judía), en retribución [quid pro quo] por llevar a EE.UU. a la Primera Guerra Mundial. Bajo Roosevelt, el LIBERALISMO / MARXISMO / JUDERÍA triunfó sobre la Civilización Occidental. A los judíos se les garantizó el Estado de Israel como compensación [quid pro quo] por llevar otra vez a EE.UU. a la guerra contra Alemania (2ªGM). “El venado más gallardo puede ser puesto de rodillas con suficientres perros en su garganta” (William G. Simpson).

     El "pueblo con una misión” a que se refería antes Ben Wattenberg, judío, es el PUEBLO ELEGIDO DE DIOS, cuya misión mesiánica, como el Antiguo Testamento, el Talmud y los Protocolos lo dejan abundantemente claro, es la destrucción de todas las naciones Gentiles por medio del mestizaje y las guerras. El resultante desmoralizado "rebaño del proletariado marrón” debe ser conocido de manera eufemística como la NACIÓN UNIVERSAL.

     Desde la 2ªGM el GOBIERNO OCUPADO POR LOS SIONISTAS de Estados Unidos (ZOG) ha dado la bienvenida a enormes cantidades de fecundos inmigrantes de color, afirmado en la ideología de que la diversidad es mejor. Paradójicamente, el establishment LIBERAL está empeñado en una campaña de contracultura diseñada para eliminar la diversidad a través del mestizaje racial. Estos incongruentes conceptos comparten un objetivo Illuminati singular: la destrucción de la raza aria.

     La aceptación del apareamiento inter-racial es afirmada en el idiota dogma cristiano de que los hijos de Dios deben amar a sus enemigos (un concepto que los judíos rechazan totalmente), y en la propaganda LIBERAL / MARXISTA / JUDÍA de que todos los hombres y razas son creados iguales. Se espera que estas ideologías genocidas, predicadas desde los púlpitos estadounidenses, enseñados en las escuelas estadounidenses, legisladas en las salas del Congreso (confirmando la convicción talmúdica de que los goyim son ovejas estúpidas), produzcan una población "norteamericana" única, superinteligente, hermosa, no-Blanca, eliminando para siempre el racismo, la desigualdad, la intolerancia y la guerra.

     Como ocurre con TODAS las ideologías LIBERALES, el mestizaje es totalmente inconsecuente con la Ley Natural: las especies son mejoradas mediante la endogamia, la selección natural y la mutación. Sólo los fuertes sobreviven. El cruzamiento de Blancos con especies inferiores en la escala evolutiva, disminuye el fondo genético Blanco mientras aumenta el número de mestizos fisiológica, psicológica y conductualmente desfavorecidos. A través de toda la Historia los imprevisores Blancos se han mezclado. El concepto de "hermandad" no es nuevo (como pretenden los Liberales), así como tampoco sus resultados —que son inevitablemente desastrosos para la raza blanca— evidentes hoy, por ejemplo, en las arruinadas poblaciones de Cuba, México, Egipto, India, y las ciudades interiores del EE.UU. contemporáneo.

     ¡Cuán diferentemente los Talmudistas protegen su fondo genético!. La judería no tiene ninguna intención de llegar a formar parte de la NACIÓN UNIVERSAL que ellos están creando para los estúpidos goyim. El representante de Naciones Unidas Conde Folke Bernadotte, antes de que el Irgún lo asesinara, propuso que los palestinos y los judíos vivieran juntos bajo un gobierno democrático. Los Palestinos aceptaron. Los judíos se negaron violentamente, exigiendo un Estado exclusivamente para judíos. ¡La DIVERSIDAD DEMOCRÁTICA es buena sólo para los goyim!. Los judíos —que han hecho del antisemitismo un negocio provechoso, que bombardean sus propias sinagogas, que garabatean graffiti en sus propias tumbas, que pronuncian mentiras del "Holocausto"— se revelan hoy como los ANTI-SEMITAS más virulentos del mundo, asesinando árabes en cada oportunidad y chillando por ayuda estadounidense cuando los desposeídos "terroristas" contraatacan.

     La supervivencia de la nación judía depende del mantenimiento de su status como el PUEBLO ELEGIDO DE DIOS. El Talmud, por lo tanto, hace un delito para los judíos el casarse con no-judíos. Pero no siempre. Los machos judíos, procurando vigorizar los genes tribales enfermizos, pueden recibir la dispensación rabínica para casarse con mujeres robadas a los Gentiles. La descendencia mestiza (bastardos) de aquellos matrimonios mezclados es considerada no-judía; sin embargo, los hijos de aquellos matrimonios pueden rescatar el linaje judío casándose con judías, cuyos ejemplares siempre son considerados judíos. ¡Selah: la Tribu captura saludables genes de Gentiles! En una sociedad patriarcal como la de los judíos, la susodicha exención descrita indica una necesidad biológica. Era una práctica común de los judíos ricos, después de las guerras, buscar entre las ruinas de Europa a viudas y huérfanos arios hambrientos para devolverlos a su situación.

     Steven Spielberg, judío, pusilánime director de Hollywood, pagó 22 millones de dólares a Kate Capshaw, una esforzada empresaria Blanca, antes de que ella se metiera a la cama matrimonial (Vanity Fair, Octubre de 1997). Ella entonces sumisamente le engendró dos futuros candidatos para la floreciente industria de la cirugía plástica de nariz de EE.UU. Tal es la vida de un pájaro en una jaula dorada. No está claro qué remuneración recibió el Vice-Presidente Al Gore, quid pro quo, para arreglar el matrimonio de su rubia hija con el vástago de la rica tribu Schiff (Kuhn, Loeb and Co., judíos), una conspiración bancaria célebre por financiar la Revolución Bolchevique, en la cual millones de musulmanes y cristianos desarmados fueron asesinados de la misma manera que los rancheros de Texas acorralan y matan a las liebres norteamericanas.

     En 1933 los alemanes en elecciones democráticas optaron por un Estado alemán exclusivamente para alemanes (arios), ofreciendo ayudar a los sionistas a colonizar Palestina con judíos. La judería mundial se enloqueció declarando unilateralmente la guerra a Alemania (1933). Es inconcebible para los judíos que cualquier raza salvo los ELEGIDOS DE DIOS debiera tener su propio Estado. Los Illuminati ordenaron a las fuerzas Aliadas incinerar a los alemanes en sus ciudades, granjas y aldeas, advirtiendo al Mundo que las naciones-Estados no serían toleradas –excepto en Israel–, y que la judería mundial puede vivir dentro de cualquier nación extranjera que desee.

     La frase E pluribus unum, que aparece en las monedas estadounidenses, se refiere a los inmigrantes Blancos que, llegando a Estados Unidos, abandonaron su pertenencia étnica y se asimilaron en un fondo genético Blanco (Nación): la misma Nación aria que pobló los grandes Estados de Europa. Aquí, en vez de llamarse ingleses, franceses, escoceses, alemanes, polacos, et al., ellos se llamaron norteamericanos. Por lo tanto, hasta la 2ªGM el mundo entero pensó en los norteamericanos como Blancos. Ya no. Somos conocidos hoy como "el feo norteamericano”. Éste ya no es nuestro país. Vergonzosamente, la Norteamérica blanca capituló ante los judíos sin disparar un tiro —mientras los indios norteamericanos lucharon por su tierra casi hasta el último hombre, dejando una herencia de valentía.

     La población mundial de homo sapiens hoy es de 6 mil millones, de los cuales 800 millones (el 13%) son Blancos. La democratización del mundo proporcionará el mismo resultado que verter un contenedor de leche en una alcantarilla de Nueva York. La población Blanca simplemente va a mezclarse en el fango y desaparecer –para siempre–, como conviene a una especie que carece de la voluntad para sobrevivir.


II


     Desde los más tempranos días de su historia los judíos vivieron entre naciones ajenas. Estrabón, el gran geógrafo (c. 100 a.C.), escribió que los hebreos controlaban clandestinamente a casi cada pueblo próspero sobre la tierra. Parece una afirmación justa. Josefo, historiador judío de aproximadamente el mismo período, se jactaba de que no había nación donde los hebreos no hubieran penetrado. Cuatrocientos años después de la primera pirámide de Cheops, un pequeño arroyo de inmigrantes hebreos cruzó el istmo de Suez hacia el próspero Egipto durante el reinado de Pepi II (2738-2644 a.C.). El arroyuelo se convirtió luego en un torrente. El soborno y la corrupción política y moral florecieron con vigor. La dinastía egipcia casi llegó al colapso. Nefer-rohu escribe: «Cada boca pide: "¡Ténme cariño!", y todo lo bueno ha desaparecido. El ladrón es ahora el poseedor de la riqueza... Te muestro a ti al dueño en la escasez y al forastero satisfecho...». Los hebreos no estaban sometidos a la esclavitud por el Faraón. Era más bien al revés. Finalmente el camello fue echado a patadas de la tienda y Egipto comenzó un renacimiento cultural y económico.

     Las doce tribus hebreas a quien Yahvé prometió el mundo estuvieron unidas por menos de cien años ("los años dorados") bajo los reyes Saúl, David y el bastardo Salomón. Desgarradas por una lucha de aniquilación recíproca y por el cobro de unos pesados impuestos para sustentar los excesos del rey "sabio", las tribus insensatamente se dividieron en dos partes (922 a.C.): Israel con 10 tribus, al norte, y Judá (conteniendo Jerusalén) con 2 tribus, al sur. Los asirios (Siria, semitas) mataron o asimilaron a las tribus del norte, que desaparecieron para siempre de la Historia. Luego Judá fue derrotado en batalla por los babilonios (iraquíes, semitas). Los Judeanos sobrevivientes fueron llevados en cautiverio a Babilonia. Más tarde éstos ascendieron hasta posiciones de confianza (530 a.C.), traicionando a Babilonia con los persas (Irán, arios) del mismo modo como los Judeanos más tarde traicionaron a las ciudades greco-romanas de Asia Menor con los Patricios, y tal como los judíos en el siglo XX revelaron los secretos militares de EE.UU. a la Unión Soviética, Israel y China. (El Libro de Ester del A.T. revela el concepto judío de una heroína). Persia permitió a los Judeanos volver a Jerusalén y reconstruír su templo. En 330 a.C. Alejandro el Grande (macedonios, griegos, arios) conquistó Persia. Finalmente el helenismo fue sustituído (27 a.C.) por la gran hegemonía romana (aria).

     Bajo el helenismo y más tarde bajo Roma el objetivo era juntar como una entidad funcional a las heterogéneas poblaciones de Asia y el Oriente Medio. Grandes progresos fueron hechos en el gobierno y los asuntos cívicos; caminos y acueductos fueron construídos, se establecieron rutas comerciales y negocios (más hebreos vivían en Alejandría que en Jerusalén). El concepto occidental de la Razón fue introducido en la educación, es decir, la búsqueda objetiva de hechos, como opuesta al razonamiento subjetivo (hebraico). Todas las áreas conquistadas obtuvieron beneficios. Sin embargo, los Elegidos de Dios tenían su propia agenda. Los hebreos se dividieron en dos grupos diferentes: por un lado los Sumos Sacerdotes y la comunidad comercial que cooperó con los gobiernos sátrapas para obtener favores políticos y ganancias monetarias; y los tradicionales dementes zelotes religiosos que buscan el martirio y la muerte para los Gentiles.

     Ante Grecia-Roma, los Judeanos parecían de poca importancia, hasta que una traicionera quinta-columna se esparció por toda la región. El aire se llenó de rumores, difamación, supersticiones y presagios terribles. La usura, el soborno y la extorsión elevaron su vuelo. La moral y los negocios sufrieron. Los funcionarios del gobierno y los oficiales de ejército fueron asesinados. Más que colmada su paciencia, como muchas naciones lo han estado, primero Grecia y luego Roma devolvieron el golpe con fuerza. Y ellos han sido demonizados por sus acciones desde entonces. Antíoco IV Epifanes, el gobernante Ptolomeo, intentó ganar la cooperación hebrea mediante edictos que apoyaban a la Torá, al Sumo Sacerdote y a la comunidad comercial. Sin embargo, su paciencia se agotó cuando supo de otra rebelión armada judía (169 a.C.). “Rabiando como una bestia salvaje” marchó Antíoco contra Jerusalén donde, después de que sus partidarios hebreos traidoramente abrieron las puertas de la ciudad, los griegos mataron a 80.000 judíos en tres días, y vendieron a muchísimos como esclavos.

     Roma, habiendo también experimentado cien años de traición y mentiras hebreas (7 millones de hebreos vivían dentro del Imperio romano), y sufriendo con otra rebelión en Palestina, ordenó que el templo de Jerusalén fuera destruído (70 d.C.). Además, según Tácito, 600.000 de los 2.5 millones de israelitas que vivían en Palestina fueron muertos en combate (Josefo, el Elie Wiesel de su época, afirmó que 1.197.000 hombres, mujeres y niños fueron asesinados).

     En 115 d.C., los hebreos y los Gentiles se mataron unos a otros en Egipto, Mesopotamia, Chipre y Cirene. Durante la Diáspora (es decir, los hebreos desterrados de Canaán) los “Elegidos de Dios” se dispersaron por todas partes del litoral del Mediterráneo. Trágicamente para el Occidente, muchos de ellos se integraron en el enclave hebreo en Roma, donde tan pronto como el año 63 a.C. está registrado que los hebreos causaron problemas económicos exportando el oro de Italia. Su influencia corrupta era lo bastante poderosa como para sobornar a los jueces romanos e influír en la política exterior. El triste cuento de los judíos obligados a vivir en la Diáspora es otro ENGAÑO. Sólo una pequeña población hebrea vivió alguna vez en Palestina; genéticamente ellos están impulsados a vivir entre naciones anfitrionas. La capital administrativa judía no era Jerusalén, sino Babilonia. Allí, un Nasi (Príncipe) administraba la lejana nación hebrea. Josefo Ben Tobías, judío (c. 240 a.C.) es descrito como “el prototipo del FINANCIERO INTERNACIONAL para quien no existen ni fronteras ni restrictivas consideraciones éticas... el primer gran banquero judío” (Peter Green, Alexander to Actium).

     Desde los Faraones y Hammurabi hasta los tiempos modernos, los judíos han sido objeto de temor y repugnancia:

CICERÓN: Los judíos pertenecen a una fuerza oscura y repulsiva. TÁCITO: Ellos están siempre listos a mostrar compasión el uno hacia el otro, reservando una amarga enemistad hacia todos los otros. CONSTANTINO: Los judíos son una secta infame y perversa. El CORÁN: Satán ha prevalecido sobre ellos. Los judíos son el partido de Satán. GOETHE: Esta raza mañosa tiene un solo gran principio: mientras el orden prevalece no hay nada que pueda ser obtenido. VOLTAIRE: Todos los judíos nacen con un fanatismo furioso en sus corazones, como los bretones y los alemanes nacen con el pelo rubio. Yo no estaría sorprendido si estos judíos llegaran a ser algún día mortales para la raza humana. WASHINGTON: Los judíos trabajan con mayor eficacia contra nosotros que los ejércitos del enemigo. JEFFERSON: Dispersados como judíos ellos todavía forman una nación, extranjera en la tierra en la que viven. FRANKLIN: Concuerdo plenamente con el general Washington en que debemos proteger esta nación joven de una influencia y penetración insidiosas. Aquella amenaza, señores, son los judíos. NAPOLEÓN: Los judíos son los ladrones maestros de la edad moderna; ellos son las aves carroñeras de la humanidad. LISZT: La presencia de los judíos en medio de las naciones europeas es una causa de muchos males y un peligro serio. HEGEL: El Estado es incompatible con el principio judío. LORD HARRINGTON: Los judíos siempre han sido los mayores enemigos de la libertad. HUME: Los judíos tienen un carácter peculiar y son conocidos por su fraude. ULISES S. GRANT: Los judíos, como clase, al violar cada regulación establecida por la Tesorería, son por esto expulsados de aquel ministerio. SOMBART: Las guerras son las cosechas de los judíos. DOSTOYEVSKY: Los judíos están extenuando la tierra agrícola de Rusia. JUNG: El judío nunca ha creado una forma cultural de sí propio y por lo que podemos ver nunca van a hacerlo. R. L. STEVENSON: Los judíos llevan a los agricultores hacia el endeudamiento irrecuperable y siempre los conservan después como sus esclavos por deuda. R. WAGNER: En una cosa estoy muy claro: en que la desviación y la falsificación de nuestras tendencias culturales puede ser atribuída a la influencia judía. LINDBERGH: Estamos preocupados sobre el efecto de la influencia judía en nuestra prensa, radio y cine. NESTA WEBSTER: Inglaterra ya no está controlada por los británicos. Estamos bajo una invisible dictadura judía. KEROUAC: El verdadero enemigo es el comunista, el judío. J. R. LOWELL: ¿Qué sería del judío en una sociedad de hombres primitivos sin bolsillos?. MALCOM X: Usted no puede decir ni siquiera Judío sin que él lo acuse de anti-semitismo. H. L. MENCKEN: Me parece, excepto por unas pocas frases brillantes, que el Talmud es completamente indistinguible de la basura. G. B. SHAW: Éste es el verdadero enemigo... el parásito oriental; en una palabra, el judío. SOMBART: Vea las páginas del Talmud... A los judíos se les enseña desde temprano a buscar su principal felicidad en el dinero. MARK TWAIN: Leí en la Enciclopedia Británica que la población judía en Estados Unidos era de 250.000; escribí al editor diciéndole que yo personalmente estaba enterado de un mayor número de judíos que ésos. Opino que tenemos una población judía inmensa en Estados Unidos. THOMAS WOLFE: Los judíos seducen a jóvenes muchachos cristianos decentes (y también muchachas) porque ellos los aman y quieren destruírlos. [1]

[1. Las citas están tomadas del libro "Antizion", compilado por William Grimstad, Noontide Press].

     Detrás de todas las guerras y revoluciones Occidentales está al acecho el Judío Internacional, eternamente gimiendo contra un antisemitismo, mientras sorbe la sangre de los Gentiles.

     "No somos judíos y luego un guión: somos judíos sin calificaciones ni reservas... Vuestro espíritu es ajeno a nosotros... vuestras ambiciones y aspiraciones nacionales son ajenas a nosotros. Somos un pueblo extranjero en medio de vosotros, y enfatizamos que deseamos permanecer de esa manera... reconocemos una unidad nacional de los judíos de la Diáspora no importando en qué tierra residamos. Por lo tanto ninguna frontera puede restringirnos de perseguir nuestras propias políticas judías..." (Dr. Jakob Klatzkin, judío, “Krisis und Entsheidung”).

     En la Era Moderna la judería ha sido expulsada, castigada o denunciada por muchos Estados arios, incluídos los siguientes:

1215 4º CONCILIO LATERANENSE CATÓLICO — Restringió a la judería por trata de esclavos, prostitución y proxenetismo.
1253 FRANCIA — Restricciones por violar el Derecho Civil.
1255 INGLATERRA — 18 ahorcados por asesinato ritual.
1275 INGLATERRA — Proscripción parlamentaria de la usura judía.
1290 INGLATERRA — Expulsados de Inglaterra por traición, etc.
1300 RUSIA — Guerra en curso entre los arios Rus y los Jázaros, que culmina en la Revolución Bolchevique y la toma de control Illuminati de Rusia, Europa del Este y Norteamérica.
1348 SAJONIA — Expulsa a los judíos a Polonia y Turquía, por traición.
1360 HUNGRÍA — Expulsa a los judíos por violaciones al Derecho Civil.
1370 BÉLGICA — Expulsa a los judíos por usura y traición.
1380 ESLOVAQUIA — Expulsa a los judíos por usura, traición y proxenetismo.
1420 AUSTRIA — Expulsa a los judíos por violación del Derecho Civil.
1444 PAÍSES BAJOS — Expulsan a los judíos por usura, traición y proxenetismo.
1492 ESPAÑA — Expulsa a los judíos por blasfemia y traición.
1495 LITUANIA — Expulsa a los judíos por violación del Derecho Civil.
1498 PORTUGAL — Expulsa a los judíos por blasfemia y traición.
1540 ITALIA — Expulsa a los judíos por blasfemia, asesinato y proxenetismo.
1551 BAVIERA — Expulsa a los judíos por traición.
1776 FRANCIA/BAVIERA — Prohibidos los Illuminati.
1913 RUSIA — Expulsa a los bolcheviques por traición y asesinato.
1935 ALEMANIA, RUMANIA, HUNGRÍA, AUSTRIA, CROACIA Y FRANCIA DE VICHY — Expulsan a los judíos por actividades traicioneras, usura y asesinato.
1953 EE.UU. — El Congreso identifica y condena a espías judíos.
1966 EE.UU. — El senador McCarthy demuestra ser correcta la condena a espías judíos.
1990 CANADÁ — Los procesos a E. Zundel demuestran que el "Holocausto" es un ENGAÑO.
1999 EE.UU. — Espionaje judío.

"El judío ya se ha emancipado a sí mismo a la manera judía: el judío que es por ejemplo apenas tolerado en Viena, determina por su poder monetario el destino del Imperio alemán entero. El judío que carece de derechos en el más pequeño Estado alemán decide el destino de Europa" (Karl Marx, “Un Mundo Sin Judíos”, 1840).


III

     En la Naturaleza todos los organismos se alimentan de otros organismos. En ese sentido la Humanidad es parásita porque se alimenta de otras criaturas. Sin embargo, el único parásito humano que se empotra en los tendones de otra gente es el judío. Su genio yace en su astucia, en su capacidad parecida a la del camaleón para engañar, y, como Cicerón señala, en su malevolencia para apelar a la bajeza que existe profundamente en las almas de todos los hombres. En público los judíos evocan la COMPASIÓN. Se presentan a sí mismos como Judeanos que vagan para siempre en una Diáspora: ¡víctimas trágicas, indefensas, perseguidas por TODOS en un mundo intolerante, anti-semita!. Bajo esta quimera la judería internacional es una TÉTRADA virulenta, organizada, poderosa, enormemente rica, que combina NACIÓN / LEY / RELIGIÓN / CULTURA, que sólo ordena fidelidad, que cruza todos los límites nacionales, y que mantiene un total desprecio hacia las naciones Gentiles que su Dios genocida ha ordenado que ellos destruyan.

     "La indignación del Señor está sobre todas las naciones y su furia sobre todos sus ejércitos. Él los destruirá completamente... sus muertos también será arrojados y sus cadáveres exhalarán un hedor... porque ha llegado el día de la venganza del Señor y el año de la recompensa para Sión" (La Biblia: Isaías 34:2-8).

     Edward Gibbon, en su Decadencia y Caída del Imperio Romano, describe a los judíos como “una raza de fanáticos... con un odio irreconciliable hacia la Humanidad”. Arnold Toynbee llama al judaísmo “una religión fósil”. Winston Churchill denuncia a los judíos como “Una banda de personajes del submundo CONSPIRANDO para derrocar a la Civilización Occidental”. El rabino Stephen Wise, líder de la judería "norteamericana" durante la 2ªGM, y un instrumento para la creación del "Holocausto" (Engaño) dijo: “No soy un ciudadano estadounidense de fe judía. Soy un judío. He sido un judío durante mil años. Hitler estaba en lo correcto: somos un pueblo”. Sí, Hitler estaba en lo correcto.


     RECUERDE: Los genes blancos no pueden ser creados, ellos sólo pueden ser transmitidos. Nosotros los arios siempre podemos construír otro Estado sobre las ruinas del viejo; pero una vez que el fondo genético blanco esté contaminado ¡USTED PUEDE BESAR A LAS RUBIAS, PELIRROJAS Y TRIGUEÑAS DE PIEL CLARA CON UN ADIÓS PARA SIEMPRE!.


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