BUSCAR en este Blog

domingo, 20 de febrero de 2011

Presidente Francés Espía Israelí



   En Diciembre de 2007 apareció (no sabemos si en otro lugar) esta información tomada de un periódico francés, en tsunamipolitico.com. La escribe el joven filósofo argentino Carlos Belveder bajo su seudónimo Karl Santhrese. La gravedad de la noticia ya ni siquiera nos asombra, pero conviene tenerla presente, porque es un argumento más en contra de quienes con su astucia andan siempre tratando de engañar a los demás.


PRESIDENTE FRANCÉS ESPÍA PARA EL MOSSAD
por Karl Santhrese



     Se ha revelado un secreto que se pretende acallar. El Presidente de Francia Nicolás Sarkozy trabaja para el Mossad (servicio de inteligencia israelí). Existen pruebas incriminatorias que indican que el Presidente de Francia es un traidor a los intereses de los franceses y que su prioridad secreta es el bien de Israel y el pueblo judío al cual pertenece, por sobre cualquier otro interés. Los franceses tiraron su voto a la basura, confiaron en la democracia igualitaria que permite a cualquiera llegar al poder, incluso si es un traidor de esta calaña, de esta estirpe.  

     Este escandaloso descubrimiento puesto a luz pública por el prestigioso periódico francés “Le Figaro” viene a ser la confirmación de las sospechas que muchos interiorizados en estos temas venían intuyendo.

     Numerosos círculos intelectuales y estudiosos franceses llaman ahora al Presidente "Sarco el Sayán". El influyente diario antes mencionado "Le Figaro” reveló la semana pasada, que el Presidente francés trabajó para el servicio de espionaje israelí como sayán (que significa en hebreo: ayudante voluntario) —y no hay pruebas de que haya dejado su servicio—.  El “sayán” es uno de los millares de ciudadanos judíos pertenecientes a otros países fuera de Israel (es decir, de la "diáspora") que cooperan con los Katsas (oficiales del Mossad). Generalmente los sayanim son los que proporcionan información y apoyo logístico a las operaciones de los servicios de espionaje israelíes en todo el mundo. [Sarkozy sería un judío de origen húngaro, hijo de una madre judía sefardita].

     A finales del invierno pasado, una carta enviada a funcionarios de la Policía francesa —mucho antes de la elección presidencial [Mayo de 2007], pero mantenida en secreto— reveló que Sarkozy fue reclutado como espía israelí. La Policía francesa investiga actualmente los documentos relacionados con estas actividades ilícitas que lo vinculan al Mossad. "Le Figaro” va más allá y sostiene que esto se remonta a 1983, según sus fuentes.

     En 1978 el Primer Ministro israelí Menájem Begin ordenó la infiltración del gobernante partido Gaullista francés, Union Pour un Mouvemente Populaire [partido del cual Sarkozy fue presidente entre 2005 y 2007]. Inicialmente fueron identificados Patrick Balkany, Patrick Devedjian y Pierre Lellouche. En 1983 ellos reclutaron al "joven y prometedor" Sarkozy, "el cuarto hombre".

     Ahora este espía israelí ocupa la Presidencia de una potencia mundial europea [desde Mayo de 2007]. Es importante reflexionar sobre lo que esto puede significar. Sólo bajo esta óptica es entendible el viraje de Francia en sus relaciones exteriores, pasando de ser una “resistente” ante el avance hegemónico estadounidense, a ser una república lacaya de los neoconservadores (nombre pomposo dado a los judíos que gobiernan EE.UU.).  


     Es fácilmente entendible por qué ahora Francia apoya a EE.UU. en su maratón genocida: los judíos franceses que llegaron al poder colaboran con los judíos que ya están en el poder de los EE.UU. Pero no todo les es tan fácil: actualmente el Juez Federal de EE.UU. T.S. Ellis ha llamado a declarar ante la Justicia a numerosos judíos del Gobierno por espionaje y traición, entre ellos al asesor de seguridad nacional Stephen Hadley, al asesor asistente Elliott Abrams (con causas pasadas del mismo tenor), a Steven Rosen y Keith Weissman entre otros.

     En términos objetivos el sayán es un traidor a la Patria y a los intereses de las mayorías. Este sistema de reclutamiento convierte automáticamente a todo judío en una potencial amenaza para los no-judíos, puesto que cualquier judío pude ser un sayán y puede operar a favor del Estado extranjero (Israel). Influídos por su religión y su racismo crean un cóctel explosivo y destructivo que las autoridades, gobiernos y pueblos deben tener muy en cuenta si quieren que sus países sean realmente independientes y soberanos. Es una necesidad vital reaccionar contra esta colonización sionista.



No hay comentarios:

Publicar un comentario