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viernes, 12 de noviembre de 2021

Sobre Alienados, Soberbios y Manipuladores

 

     Presentamos en esta entrada traducidos tres breves artículos de claro pensamiento firmados por el carpintero, escritor y activista político estadounidense Richard Hugus que fueron publicados en su sitio (richardhugus.com) en Septiembre, Octubre y hace cuatro días. El foco central del autor es un grupo de gente con mucho poder y que actúa en las sombras, oligarcas cuyos proyectos, declarados e inferidos, él denuncia, poniendo en particular el acento en estos escritos en las inyecciones que están impacientes por que la gente se las coloque.

Enloquecimiento

por Richard Hugus

4 de Septiembre de 2021

 

 

     Viendo el último año y medio, parece que la gente ha olvidado que el mal es una fuerza significativa y real en nuestro mundo. El término tiene connotaciones religiosas que a las sociedades seculares les gustaría evitar, pero haríamos bien en recordar la vieja historia del bien contra el mal. La gente mala no es estúpida. Ellos saben muy bien cómo mentir mientras aparentan ser el alma de la virtud. ¿Cómo podríamos dudar de que el sencillo filántropo Bill Gates, o el sonriente Justin Trudeau, o Anthony Fauci con su acento de Brooklyn, o el paternal Joe Biden, pudieran tener otra cosa que las mejores intenciones para nosotros? Bien, así es como el juego funciona. Esa gente fue elegida para su trabajo porque ellos son mentirosos eficaces, uno de los privilegios de vender la propia alma.

     La "pandemia" es un ataque contra la libertad humana siendo llevado a cabo de manera creciente. Comenzamos con una cuarentena de tres semanas para aliviar hospitales supuestamente sobrecargados y a los trabajadores de la asistencia médica. Ahora, 18 meses más tarde, "habrá consecuencias" para la gente que rechaza ser "vacunada", dice Trudeau en Canadá. En Australia, a la gente que ha estado bajo estrictos confinamientos durante meses le dicen ahora que no hablen unos con otros ni que lleven a sus niños a patios de recreo. Los campos de internamiento han sido mencionados, y algunos dicen que ellos están siendo construídos para aquellos que rechazan el pinchazo. Los niños les están siendo quitados a padres "no vacunados". Si las actuales tasas de inyección son alguna indicación, la mitad de la población del mundo puede terminar en tales campos, pero ésa no es una locura demasiado lejana para nuestros aspirantes a amos.

     Los globalistas parecen preocuparse muchísimo por hacer que algo sea inyectado en nosotros. Ellos saben mejor que nosotros lo que eso es y lo que se supone que hace. Nosotros sólo podemos especular. ¿Se trata de un veneno de acción lenta como el glifosato, promovido durante muchos años por el mismo elenco de personajes? ¿Es un implemento para la enfermedad crónica para mantener a la industria farmacéutica y a la institucionalidad médica en el negocio, como las vacunas convencionales? ¿Es un agente de esterilización para reducir la población mundial? ¿Es un código para modificar genéticamente a los seres humanos? ¿Es el trabajo base para el sistema de circuitos eléctricos que nos conectará a la 5G de modo que podamos ser completamente vigilados? ¿O es la 6G, la cual tendrá suficiente amplitud de banda para llevarnos a la realidad completamente fabricada de The Matrix? No lo sabemos. Pero claramente hay una agenda oculta.

     Algunos dicen que la agenda de la "inmunización" de masas es para instituír "pasaportes de vacuna" para establecer el control social totalitario. Pero si ése era el único objetivo, ¿por qué los astutos tecnócratas, con toda su cuidadosa planificación, han decidido inyectar a la gente con una "vacuna" que no impide ni detiene la transmisión del presunto virus y es tan dañina que no mucho tiempo después de que ella fuera desplegada comenzó a matar y a dañar a la gente en cantidades tan grandes que no podía ser encubierto? Los genios tecnócratas lo habrían hecho mucho mejor utilizando una solución salina, y luego declarando la victoria sobre la "pandemia" sin efectos secundarios. No, parece que hay algo realmente importante en la inyección, y que la idea es cambiar a toda la Humanidad con ella. De ser así, no habrá ningún crimen más diabólico en la Historia del mundo. Mientras los patriotas pensaban que su amor al país y sus armas los protegerían, Klaus Schwab [fundador del Foro Económico Mundial] caminó directamente hasta la puerta principal y les robó sin que lo vieran. La guerra psicológica total de 2020 se convirtió en guerra biológica en 2021, y ni un solo tiro fue disparado. Nuestro enemigo era el amable personal médico con jeringuillas. Las balas no detienen la nano-escala del ARN mensajero.

     En una charla de 2017, Tal Zaks, el israelí principal funcionario médico del laboratorio Moderna, se jactó acerca de haber "hackeado el software de la vida". En este punto, la ciencia reveló un orgullo desmedido (hybris) quizá no visto desde el desarrollo de la bomba atómica. Aprendemos de la tragedia griega que hay siempre un ajuste de cuentas cuando el hombre se mete con fuerzas de las que él no sabe nada, en este caso, el genoma humano. "A quien los dioses quieren destruír, ellos primero lo vuelven loco". Esa misma historia se remonta  los Antiguos.

     A medida que los globalistas se vuelven locos, ellos están en una carrera hacia el fondo. Ellos quieren tener a tantas personas inyectadas como puedan antes de la gente comprenda que las inyecciones no sólo no están deteniendo la enfermedad sino que ellas la causan. Los amos del universo tienen que suprimir la prueba clara de que fármacos convencionales seguros tratan con eficacia cualquier cosa que sea la enfermedad llamada "covid" (¡cómo odiamos esa palabra!). Ellos quieren a tanta gente como puedan afiliada en su sistema de crédito social antes de que las personas comprendan que ellas han caído en una trampa. Ellos quieren tanto del crimen llevado a cabo que ya no pueda ser revertido.

     La carrera es desesperada. El alcalde de Nueva York deBlasio ha declarado que los 8 millones de personas que viven en la ciudad sean segregados de acuerdo a su status de inyección, tal como Jim Crow [las antiguas leyes de discriminación contra los negros estadounidenses]. El dictador Daniel Andrews [gobernador del Estado de Victoria, Australia] está realizando de nuevo el Experimento de Milgram [*] en la población entera de Australia. Emmanuel Macron quiere que los franceses pasen hambre hasta la muerte si ellos no consiguen el "pass sanitaire". Joe Biden ha dicho a los empleadores que requieran sin excepción el pinchazo como una condición para el trabajo, ya que el gobierno federal no puede hacerlo legalmente. Él tiene a los medios sociales haciendo lo mismo con la censura. Los institutos y las universidades están haciendo del status de inyectado una condición de matrícula, destruyendo carreras y la enseñanza superior.

[*] https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram

     A las variantes del "virus" se les está dando una amplia publicidad para crear más temor, siendo que nunca hubo una prueba válida para el original. El oscuro ritual del enmascaramiento está volviendo. Los niños nuevamente están siendo abozalados en la escuela, y nuestra sociedad entera está siendo humillada cuando los más inocentes y menos protegidos entre nosotros —los niños— son públicamente abusados. Los propios niños pueden llegar a ver a sus padres y a todos los adultos como cobardes por no protegerlos. Los "no vacunados" están siendo vilipendiados, con los hipócritas que fingen ser virtuosos abiertamente sugiriendo que ellos merecen ser castigados. Todo esto está sucediendo rápidamente porque tantas personas comenzarán a enfermarse por las inyecciones, que no habrá ningún modo de encubrirlo. Los globalistas están actuando más como científicos locos que como líderes serenos y confiados en su poder... porque ellos están locos.

     Deberíamos entender que lo que las autoridades fingen que es incompetencia y desafortunados errores son objetivos realmente queridos. Ellos no han destruído economías y negocios o llevado a la pobreza, dañado y muerto a miles de personas por equivocación. Ellos saben lo que están haciendo, y están haciendo todo lo posible para encubrirlo. La siguiente temporada de gripe puede ser desastrosa, con grandes números de personas enfermándose porque sus sistemas inmunológicos han sido seriamente dañados por las inyecciones. En aquel punto, el plan puede ser tan obvio que hasta el lavado de cerebro se despertará.

     Depende de nosotros poner un alto al programa de inyecciones masivas. Si sólo una persona cambia de opinión después de ver nuestras protestas, habremos hecho una diferencia. No es demasiado tarde.–

 


"Mi Nombre Es Bill Gates, Rey de Reyes"

por Richard Hugus

4 de Octubre de 2021

 

"Mi nombre es Ozymandias, Rey de Reyes,

Contemplen mis obras, ustedes poderosos, ¡y desespérense!"

(Percy Bysshe Shelley, Ozymandias).

 

     La evidencia está disponible. Las inyecciones que manipulan genes, anunciadas como una "vacuna para el Covid-19", han matado y han dañado a millones de personas. En vez de proporcionar inmunidad ante un presunto virus, las inyecciones realmente dañan el sistema inmunológico y lo ponen en contra de nosotros. Las proteínas de punta creadas por las inyecciones se difunden para atacar órganos importantes en el cuerpo, conduciendo a muchísimos diferentes problemas de salud, incluyendo ataques cardíacos, miocarditis, pericarditis, ataques cerebrales, coágulos sanguíneos, abortos espontáneos, desórdenes neurológicos, depresión, y muerte. Sin embargo, la institucionalidad médica insta a que cada uno, incluyendo mujeres embarazadas y niños, reciba el pinchazo. El fantasma que suplanta al Presidente estadounidense recientemente decretó que si la gente rechaza la inyección, ellos perderán su trabajo. Ésta es la coacción para aceptar una intervención médica conocida por ser un peligro para la salud humana, un crimen contra la Humanidad. La mitad de la población del país está enfrentando ahora esta coerción.

     Esto sólo tiene sentido si razonamos que las autoridades quieren dañarnos, o que hay algo tan importante en la inyección que a ellos no les importa dañarnos, con tal de que recibamos el pinchazo. Bill Gates dijo a principios de 2020 que cada uno en el planeta debería ser "vacunado". Quizá su sueño [húmedo] era que cuando eso sea llevado a cabo no quedará nadie que no esté genéticamente modificado (de acuerdo a las especificaciones secretas de Gates) y de esa manera no quedará nadie para hacer que él responda.

     Uno de los argumentos más insidiosos propuestos por las autoridades es que estamos enfrentando una crisis de salud tan seria que la libertad individual debe ser sacrificada en favor del bien común, y por lo tanto nadie tiene el derecho moral de rechazar la Frankenvacuna. Ese argumento rápidamente se reduce a si los seres humanos tienen derechos inalienables, derechos dados a nosotros por Dios, los cuales el Estado no tiene el poder de arrebatar o invalidar. Aceptar o rechazar cualquier sustancia dada a nosotros es obviamente uno de tales derechos. Y después de eso podemos hablar de los detalles: que el objetivo de la "vacuna" no es claro, que sus contenidos son desconocidos, que ha demostrado ser dañina para millones de personas, que no fuimos informados de sus efectos adversos, que la inmunidad natural debería ser reconocida, que los tests que establecen la supuesta enfermedad son fraudulentos, que no hay ninguna emergencia, que hay tratamientos alternativos seguros, etcétera. Pero si entendemos que el Estado es un poder menor, entonces entendemos que él no tiene la autoridad para ordenar que ciertas sustancias sean inyectadas en nuestros cuerpos.

    "Sostenemos que estas verdades son evidentes, que todos los hombres son creados iguales, que ellos están dotados por su Creador con ciertos Derechos inalienables, que entre éstos están la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad" (Declaración estadounidense de Independencia).

     La conspiración que está detrás de la tiranía médica que enfrentamos no cree que tenemos derechos dados por Dios porque ellos, en primer lugar, no creen que haya un Dios. Ellos por lo visto piensan que porque son multimillonarios, y los multimillonarios tienen mucha influencia sobre su alrededor, ellos pueden ser dioses. Ellos también parecen creer no hay nada que les esté prohibido hacer a otra gente porque la otra gente no tiene alma y para ellos dichas personas son sólo entidades biológicas que evolucionaron por una naturaleza azarosa, a las cuales los ricos, en virtud de su poder, son libres de manipular y "mejorar". Para los tecnócratas, nada es sagrado. Entonces tiene sentido para ellos arriesgar dañar a mujeres embarazadas y niños e incluso experimentar con la raza humana entera (aparte de sus pocos elegidos). Aquellos que se resisten están ahora siendo segregados y castigados, igual que los palestinos en su propia tierra. Quizá la Palestina ocupada es el modelo de los oligarcas para nuestro futuro.

     El objetivo último puede ser el poder que las anteriores relaciones entre amo y esclavo no fueron capaces de conseguir: una capacidad de "lectura/escritura" en la cual el amo tiene el poder de vigilancia total sobre los esclavos y da las órdenes que ellos han de seguir. Sustraídos de la población de esclavos, por supuesto, estarán aquellos pocos miles de millones de disidentes y "comedores inútiles” que no calzan en el plan. Ellos serán eliminados. Desde este punto de vista, también se sigue que la composición genética de cualquier cosa viviente es sólo el software que los sofisticados científicos de hoy pueden combinar, suprimir, modificar, o re-crear según le parezca a los amos. Desde este punto de vista los humanos no son diferentes que el maíz, la soya o el algodón genéticamente modificados. Los humanos genéticamente modificados pueden ser usados para que aporten satisfactorias ganancias también porque los amos poseerán sus patentes. Quizá la agroindustria de Monsanto es otro modelo para nuestro futuro.

     Llevado esto a su extremo lógico, la realidad misma está en las manos de nuestros aspirantes a amos. Con el apropiado control de los medios de comunicación, a la gente se le puede hacer creer cualquier cosa, como que una enfermedad similar a la gripe es una "pandemia", o que alguien que no tiene ningún síntoma de la enfermedad está realmente enfermo, o que los no vacunados están egoístamente amenazando a todos los demás con la muerte, o que cualquiera que se aparte de la narrativa establecida está difundiendo "desinformación", o que si alguien entra en convulsiones justo después de ser pinchado no es debido al veneno que fue inyectado recién en ellos, o que un suero que daña y mata es "seguro y eficaz". En ese mundo, la verdad es lo que los poderosos dicen que es, independientemente de los hechos. Los poderosos son una locomotora lo bastante grande para simplemente correr por delante de cualquier anomalía y contradicción, dejándonos desconcertados.

     Sin embargo, lo ambicioso de ese desquiciado programa pronostica su fracaso. La Historia está llena de grandes tiranos con grandes proyectos que consiguieron una fama espectacular, pero que repentinamente cayeron en desgracia, borrados por el tiempo. La principal debilidad de los oligarcas es su carencia de cualquier sentido de los límites. Ganando un poco de poder, ellos entonces lo quieren todo. Ellos llegan demasiado lejos, demasiado pronto, y se exponen a sí mismos en el proceso. Y luego la Humanidad común —siempre soportando pacientemente malas situaciones— finalmente decide levantarse y convertirse ella misma en una locomotora, retrocediendo por encima del plan entero y devolviéndonos a la cordura.

     Si el mundo va a ver un gran reinicio, no será aquel en el cual Klaus Schwab y sus gángsters de Davos estaban pensando.

     Deberíamos cobrar ánimo. ¡Mucho ha sido revelado! Es como si los peores criminales del mundo irrumpieran en la sala de tribunal e hicieran una horrenda confesión pública.

 

     OZYMANDIAS [Ramsés II, 1279-1212 a.C.]

«Encontré a un viajero de una tierra antigua,

que dijo: "Dos enormes piernas de piedra, sin su tronco,

están en el desierto... Cerca de ellas, en la arena,

medio hundido un rostro destrozado está, cuyo ceño fruncido,

y el labio arrugado, y el desdén de la fría orden,

revelan que su escultor leyó bien aquellas pasiones

que aún sobreviven, estampadas en esas cosas sin vida,

la mano que se burlaba de ellas, y el corazón que las alimentaba.

Y en el pedestal, estas palabras aparecen:

"Mi nombre es Ozymandias, Rey de Reyes,

¡Contemplen mis obras, ustedes poderosos, y desespérense!".

No queda nada a su lado. Alrededor de la decadencia

de aquella ruina colosal, ilimitadas y desnudas

las solitarias y planas arenas hasta muy lejos se extienden».

     (Percy Bysshe Shelley, 1817).–

 


Destruye Tu Televisor (y Tu Smartphone)

por Richard Hugus

8 de Noviembre de 2021

 

     Hace un mes, una coacción ilegal y criminal con respecto a las inyecciones covid en el lugar de trabajo fue anunciada por la Administración Biden. Muchos han perdido sus empleos por correctamente rechazar ese procedimiento médico inseguro, ineficaz, y posiblemente alterador de la vida. Ahora ha sido anunciado por la FDA, poseída por la industria farmacéutica, y por el CDC, que a los niños de entre 5 y 11 años puede dárseles la inyección. Los comentarios de médicos y científicos públicos y renombrados estuvieron de manera aplastante contra aquello, pero como ocurre con tantas otras juntas directivas a través del país, los funcionarios a cargo votaron unánimemente de manera favorable a ello, como si ellos nunca hubieran escuchado nada.

     Esa inyección será exigida ahora a pesar de que los niños mayores que ya han sido inyectados han experimentado problemas cardiacos y otras reacciones serias, incluyendo la muerte. Ninguna de esas categorías de edad ha estado alguna vez en peligro, y las inyecciones sólo pueden hacerles daño. Después serán los recién nacidos hasta niños de 4 años. ¿Qué debemos hacer frente a un gobierno dispuesto a sacrificar a niños para que se beneficien las compañías farmacéuticas, o para fines aún peores?

     Las inyecciones impuestas, sin valor para su propósito declarado, y ahora probablemente dañinas, son claramente un medio para conseguir algún fin. Eso podría incluír el control social por medio de pasaportes digitales, vigilancia totalitaria, la reingeniería de la Humanidad por medio de la manipulación genética, la reducción de la población del mundo (un sueño de mucho tiempo de los eugenistas), enganchar a la gente a la "Internet de los cuerpos", o todo lo anterior.

     Una cosa es cierta: nada de esto fue alguna vez acerca de la salud pública. Aquella mentira es imposible de creer cuando miramos a trabajadores de la asistencia médica siendo despedidos, dejando hospitales faltos de personal; cuando las noticias de daños provocados por las "vacunas" son censuradas; cuando los médicos de salas de emergencia no hacen caso de los daños de las inyecciones y dejan de reportarlos; cuando se ve que la institucionalidad médica está bajo el control obvio de la política y las corporaciones; cuando las líneas de la meta son removidas, nuevas reglas son inventadas, y se cambian las definiciones; cuando se deja que se vayan los recogedores de la basura y ésta se amontona en las calles; cuando a los bomberos y a la gente que responde a las emergencias se les dice que si se van es sin paga; cuando los trabajadores a través del país pierden sus empleos y ya no pueden proveer para ellos o para sus familias; cuando la salud mental declina producto del aislamiento, el temor y la tensión nerviosa; cuando la inmunidad natural repentinamente ya no es reconocida; y cuando fármacos eficaces son retenidos mientras medicinas dañinas son el protocolo. El objetivo por lo visto no es promover la salud pública, ni tampoco el orden social, sino destruírlos. Uno podría pensar que el gobierno respondería al obvio deterioro de la sociedad, pero los dos últimos años han mostrado que eso es realmente lo que los gobiernos quieren. Ésta es una guerra desde el interior. Es nuestro propio gobierno el que está tratando de matarnos.

     Nos han mentido con una sarta de engaños de 20 meses de duración, pero las mentiras, con el paso del tiempo, tienen un modo de desgastarse. En la tentativa de explicar evidencias contradictorias, las explicaciones oficiales se hacen cada vez más complicadas, y mientras más eso sucede, más fácil es para nosotros ver tanto las mentiras como a los mentirosos. Nuestra gran ventaja consiste en que la verdad no necesita los enormes recursos de Estados y medios corporativos para ser dicha. Cuando se llegó al punto en que el Estado se vio forzado a simplemente censurar la verdad completamente, ésa fue sólo otra lección para nosotros. Mientras más grande el encubrimiento, más obvio es el crimen. La claridad crece cada día.

      La tiranía que estamos enfrentando no comenzó sólo en Marzo de 2020. Estamos en medio de un sistema que ya nos había rodeado cuando comenzó la operación "pandemia". Es por eso que un fraude tan obvio ganó tanto territorio tan rápidamente a través del mundo. La operación misma fue cuidadosamente planeada, pero fue construída sobre un fundamento establecido. Durante casi 60 años —contando atrás hasta el asesinato de John F. Kennedy— el mundo ha estado sometido a una larga lista de ataques planificados en los cuales operadores negros crearon un acontecimiento público traumático, manipularon al público para que creyera que el acontecimiento fue realizado por chivos expiatorios seleccionados, e hicieron los cambios institucionales deseados sobre la base de aquel acontecimiento. El ataque del 11 de Septiembre de 2001 pareció el pináculo de cualquier ambición que esos operadores pudieran posiblemente haber tenido, hasta que vino el covid-19 y de alguna manera golpeó a 193 países con los mismos resultados catastróficos, todos al mismo tiempo.

     Entonces comenzaron a desplegarse estadísticas manufacturadas de casos y muertes, fueron producidos videos de gente muriendo en las calles, y la narrativa de una terrible emergencia de salud pública sin precedentes estaba en todas partes alrededor de nosotros. El verdadero acontecimiento era la enfermedad respiratoria estacional exagerada como una "pandemia", con tal vez un toque de una bio-arma real añadido. El chivo expiatorio fueron los murciélagos en China que difundieron un misterioso virus mortal. Y el cambio institucional profundo parece como una reorganización al por mayor de las economías nacionales, los recursos y las poblaciones para satisfacer la fantasía de un gobierno mundial de banqueros especialistas en inversiones, camarillas secretas, y la abiertamente conspiradora élite de Davos. Muchas más personas fueron inmediatamente muertas por política de asistencia médica y negligencia médica en los primeros días de la operación Covid —por ejemplo, los ancianos enviados a morir en clínicas de ancianos, los asesinatos con ventiladores— que las 3.000 personas que murieron el 11 de Septiembre.

     Sin la muerte y la sangre, no hay ningún trauma, y la escala de esta operación requería mucho trauma. Según se pretendió en la operación 11-S, Estados Unidos procedió con una serie de guerras contra los enemigos de Israel. Tal como se pretendió con la operación Covid-19, los oligarcas se han puesto a destruír las economías por todo el mundo. El 11-S condujo a millones de muertes; el Covid-19 (la operación) producirá muchas más.

     Actores oscuros con malvados planes han estado perfeccionando su arte a través de toda la Historia, pero nunca han sido capaces de engañar a más personas que en la época de Edward Bernays, medios de comunicación, e ingeniería social. Hoy, una falsedad estremecedora puede ser creada a partir de la nada. El "alunizaje" de 1969 es un buen ejemplo. Por suerte esa psy-op fue llevada a cabo sin asesinato de masas. Aquella fue una hazaña asombrosa. Desde el acorazado Maine al Golfo de Tonkin, pasando por las "armas de destrucción masiva", el bombardeo de autobús de Londres, el 11-S, el bombazo en la maratón de Boston, la masacre del tirador del hotel en Las Vegas, la "insurrección" en la Casa Blanca el 6 de Enero, y muchísimas otras incitaciones de la policía para cometer crímenes, y matanzas fraudulentas; todo realizado por una verdadera industria de actores de crisis, informantes, cabezas de turco, policías secretos, agentes, infiltrados, provocadores, asesinos y espías; enormes mentiras han sido despiadadamente producidas sobre un público inconsciente y cansado de las crisis, y las mentiras han tenido éxito en su mayor parte porque la gente no puede creer que alguien cometería crímenes de tal magnitud.

     Quizá es tiempo de repensar nuestra relación con la fuente de la mayor parte de esta manipulación: la pantalla de televisión. Literalmente no vemos nada real cuando llega a nosotros por ese medio. La imagen en la pantalla no es la realidad. Ella puede mostrarnos fácilmente lo que algún otro quiere que nosotros creamos. El formato es un campo abierto de par en par para los propagandistas. Nuestra experiencia personal es limitada. La televisión hace que nuestra experiencia parezca casi ilimitada, y llegamos a creer que esa experiencia expandida es auténtica. Hemos sido seducidos por los medios y la tecnología hasta tal punto que hoy la mayor parte de nuestra "realidad" no es ni siquiera real: es virtual. Todo esto se trata de epistemología: qué es verdadero y qué realmente sabemos es una de las preguntas centrales de la Filosofía. Pero por el bien de nuestra supervivencia, obtener conocimiento mediante nuestra propia experiencia directa, tratar con la gente cara a cara, estando allí en persona, relacionarse con el mundo natural en nuestros alrededores inmediatos (no mediados), parece ser el primer paso para tratar de escapar del lavado de cerebro que conseguimos de los medios electrónicos.

     Al igual que la comida basura, los medios electrónicos son omnipresentes y adictivos. No estamos físicamente o psicológicamente preparados para tratar con ello. Simplemente no somos capaces de "conocer" a toda la gente, sitios, ideas y eventos traídos a nosotros en el alud de contenido en Internet. Los anfitriones del mundo virtual, como Facebook y Google, están felices de vernos ocupados con teléfonos inteligentes y medios sociales con un círculo antes inimaginable de cientos de "amigos". Podemos incluso organizarnos con nuestros cientos de amigos para romper Facebook y Google en mil pedazos, pero Silicon Valley no se preocupa porque ellos ganan mucho más de recolectar y vender nuestros datos.

     La tecnología una vez pareció estar allí para hacer la vida más fácil, pero entonces ella silenciosamente nos esclavizó. Para luchar contra la tecnocracia —es decir, el gobierno que saca su poder de la tecnología— nosotros sólo tenemos que mirar los medios de control de los tecnócratas —códigos QR, bases de datos, cámaras de vigilancia, lectores de matrículas de autos, algoritmos, inteligencia artificial, exploradores de cuerpos, microchips, juegos de video, películas éxitos de ventas, televisión por cable, smartphones, y puntajes de crédito— y sacarlos uno tras otro de nuestras vidas. Ciertamente está dentro de nuestros medios deshacernos de los dispositivos que nosotros mismos llevamos. ¿Está opuesto usted a los "pasaportes de vacuna"? Entonces no lleve o no posea el smartphone que los hace posibles.

     Facebook recientemente anunció que quiere cambiar su nombre a "Meta", la palabra latina para "más allá". Para los depredadores de pensamiento avanzado que dirigen Facebook, el "metaverso" es la siguiente frontera en la tentativa de capturar y controlar las mentes humanas. Con audífonos de casco de Realidad Virtual, uno realmente cree que está en un programa dado, y puede creer incluso que está interactuando con el programa. El siguiente paso será una plataforma sin audífonos, o inalámbrica, de Realidad Virtual.

     Ya que los oligarcas quieren usar a aquellos de nosotros que sobrevivamos a las Frankenvacunas como trabajadores esclavos, ellos querrían que nosotros fuéramos más que sólo baterías pasivas en una vaina con cables conectados a nuestras cabezas, como en The Matrix. Humanos móviles cuya realidad les es alimentada inalámbricamente sería una mejora enorme. Quizá la tecnología para eso está contenida en las "vacunas", con sus extraños efectos magnéticos, hasta ahora no reconocidos e inexplicados. En efecto, eso puede ser por qué Bill Gates dijo que "lamentablemente cada uno en el planeta tendrá que ser vacunado". Obviamente, los pocos privilegiados ¡no pueden tener a gente no autorizada andando por ahí en su propia realidad!

     La actual operación para la esclavitud digital de la Humanidad es demencial. No somos un experimento de Frankenstein. No somos programas de software. No somos computadores. No somos unos y ceros. No somos transhumanos. Somos milagros creados por Dios, no para ser manipulados. Es tiempo de des-digitalizar el mundo alrededor de nosotros y volver a nuestras conexiones espirituales y nuestra humanidad. Al igual que el gobierno, la tecnología está para servirnos, no al revés. Al igual que con el gobierno, no debemos confiar en la tecnología. Cuando el gobierno y la tecnología trabajan juntos, el potencial para el abuso se incrementa exponencialmente. Para salvarnos a nosotros mismos, aquellas dos fuerzas deben ser permanentemente puestas en su lugar.

     Por estos días muchos de nosotros estamos en las calles protestando. El beneficio de esto no es que pudiéramos llamar la atención de políticos que nos consideran con desprecio, sino que nos vemos y hablamos unos con otros en persona, y damos fuerza a aquellos que están al margen, al ver una oposición sana y fuerte a la locura. Cuando llegue el tiempo de encarar realmente a las autoridades, ellas no tendrán ninguna otra opción sino escuchar, y a ellos no les va a gustar. En el camino a aquel día, y quizá a fin de alcanzarlo, tenemos que sacar de nuestras cabezas 60 años de una muy sofisticada y altamente manipuladora programación de los medios. Los fraudes y las banderas falsas serán inmediatamente obvios entonces, y ya no serán usados contra nosotros. La "pandemia" y el elenco de personajes que instigan esta atrocidad de dos años desaparecerán como una pesadilla. Es como si pudiéramos derrotar esta operación simplemente evolucionando.–

 

 

 

2 comentarios:

  1. Todo esto que he leido,solo tiene probabilidad de ser cierto en Occidente.No debe de olvidarse que mas de la mitad del planeta se esta vacunando con vacunas rusas,chinas,cubanas e iranies,los cuales no son amigos precisamente de los sionistas que controlan occidente y sus vacunas de RNAmensajero.Desde luego la pregunta del millon es la insistencia aqui en España,EEUU.Canada,Australia,Europa,etc.en inyectar a la poblacion con ese preparado que no inminiza y solo provoca "efectos adversos"(muertes,trumas graves,etc.)Como minimo se han quitado de encima a nuestros abuelos y sus pensiones.

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  2. El poder acumulado por estos alienados, es aparentemente inconmensurable y lo suficientemente desbocado, como para que se lo crea imparable. Sembraron el miedo pánico que les sirvió para que Miles de millones buscarán ser inoculados, coaccionando a otros, y buscando forzar a los que ven la farsa y se niegan lógicamente a obedecer sus chifladuras criminales. No es llevado por ninguna esperanza inspirada en el mar de idiotas adictos al dogmatismo como vía de escape a la información, que coincido con el muy lúcido autor, en que el mundo que venga (si es que algo queda en pie), no será el planeado por estos delincuentes y mamarrachos escatológicos que se autoperciben como élite. Una presunción tan soberbia como idiota. Tan parecidos en lo esencial a sus creyentes y víctimas entusiastas.

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