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sábado, 3 de julio de 2021

Jüri Lina - Sobre la Vida y Hechos de "Lenin"

 

     En el libro "Bajo el Signo del Escorpión" (Under the Sign of the Scorpion, 2ª ed. 2002) el periodista, escritor y cineasta estonio Jüri Lina (1949), que vive en Suecia, habla del ascenso y la caída del Imperio soviético. Su documentado cuarto capítulo está dedicado a esa joya de la psicopatía que se hacía llamar Lenin (Vladimir Ulianov), el incalificable tirano escapado del Tártaro que tuvo en sus manos los destinos de la gente de Rusia, hablando de su historial, su aberrante naturaleza, el régimen de terror que implantó, ultra-recargado de judíos, y su merecido final. Los simpatizantes de ese héroe se podrán enterar de más detalles suyos, y la gente humana debe tomar cuidadosa nota de toda esta información que, a partir de la versión castellana que circula, hemos retraducido al detectar errores e imprecisiones.

EL DESCONOCIDO VLADIMIR ULIANOV

por Jüri Lina, 2002

 

 

 

     Nos han hecho creer a todos que Vladimir Ulianov nació en Simbirsk el 22 de Abril de 1870. Según las últimas investigaciones, sin embargo, su fecha de nacimiento habría sido cambiada a esa fecha (Akim Arutiunov, El Fenómeno Vladimir Ulianov / Lenin, Moscú, 1992, p. 126). Una investigación está actualmente en marcha para averiguar cuándo nació él realmente. Stalin copió a su gran maestro y, como él, cambió su fecha de nacimiento. Oficialmente, nació el 21 de Diciembre de 1879, pero en realidad nació el 6 de Diciembre de 1878. El periódico Izvestia reveló ese secreto estatal el 26 de Junio de 1990. Tanto Lenin como Stalin deseaban prevenir que sus verdaderas naturalezas se revelaran con la ayuda de horóscopos. Napoleón también falsificó su fecha de nacimiento por razones astrológicas. No era conveniente para un Emperador francés ser un acuariano, por lo que cambió la fecha al 15 de Agosto (1769) para transformarse oficialmente en un Leo.

     En general se sabe que la biografía oficial de Lenin ha sido falsificada de principio a fin. A pesar de eso, se tomó una decisión para publicar una versión aún más eficiente del mito. Así, las bibliotecas fueron purgadas de todas las biografías de Lenin impresas antes de 1970. ¿Quién era realmente Vladimir Ulianov / Lenin? La historia de Rusia está escrita por sus asesinos, un hecho que el director Stanislav Govorukhin enfatiza en su documental "La Rusia que Perdimos" (1992). Una versión fuertemente censurada de esa película se mostró en Suecia.

     El padre de Lenin, Ilia Ulianov, de raza kalmuka, era un inspector de escuela. Ambos abuelos suyos terminaron en instituciones mentales. La madre de Lenin, María (apellido de soltera, Blank) era de una familia noble e hija de un rico hacendado. El padre de María, Israel Blank, nació en 1802 en Starokonstantinovo en la provincia de Volinia. En 1820 Israel Blank planeaba estudiar en la Academia Médica de San Petersburgo junto con su hermano Abel, pero las universidades estatales estaban cerradas para los judíos, por lo que ambos, Israel y Abel, se bautizaron en la Iglesia Ortodoxa rusa. A Israel se le dio el nuevo nombre de Alexander, y su hermano Abel se volvió Dmitri. El nombre patronímico de Alexander también pasó a ser Dmitri (en realidad era Moses). De esa forma a ambos les fue aceptado su ingreso en la Academia Médica. Los hermanos Blank se graduaron en 1824. Alexander se transformó en médico del personal militar y en un pionero de la balneología (el estudio de los baños saludables) en Rusia.

     La escritora Marietta Shaginyan, que en los años '30 descubrió las raíces judías de Lenin, fue advertida de no hacer pública esa información, ya que era un secreto estatal (The Periodical Literator, Nº 38, 12 Sept. 1990, San Petersburgo). Esa información sólo pudo ser publicada en 1990. Hasta entonces la familia Blank había sido presentada como "alemana". La madre de Lenin hablaba yíddish, alemán y también sueco, idioma este último que enseñó a su hija Olga, que pensaba estudiar en la Universidad de Helsinki. La abuela materna de María Blank se llamaba Anna Beata Ostedt, nacida en San Petersburgo en una familia de orfebres que habían inmigrado desde Upsala (Suecia). El abuelo materno de María Blank, el notario Johann-Gottlieb Grosschopf, venía de una familia de comerciantes en Alemania. Los abuelos paternos de María Blank eran judíos. El abuelo paterno de Lenin era de raza chuvasia y su abuela paterna, Anna Smirnova, era una kalmuka. Eso hacía a María Blank por lo menos medio judía, ya que sólo su padre era un judío pleno.

     Hans W. Levy, presidente de la comunidad judía de Gotemburgo, ha declarado: "Todo el que ha nacido de una madre judía es un judío" (Svenska Dagbladet, 22 de Julio 1990). Algunos investigadores, sin embargo, también han dado a entender que la familia Grosschopf era judía. En ese caso, Lenin debe ser considerado como un judío, ya que para entonces su madre era judía. En Rusia se reveló que el abuelo paterno de Lenin, Nikolai Ulianov (un kalmuko) tuvo cuatro hijos con su propia hija Alexandra Ulianova (quien se hacía llamar Anna Smirnova ante las autoridades).

     El padre de Lenin, Ilia, nació como el cuarto hijo cuando Nikolai Ulianov tenía 67 años. (Vladimir Istarkhov, La Batalla de los Dioses Rusos, Moscú, 2000, p. 37). Ilia Ulianov se casó con la judía María Blank, cuyo abuelo paterno, Moisya Blank, había sido convicto por varios crímenes, incluyendo fraude y extorsión. La endogamia probablemente jugó un papel importante en hacer de Vladimir Ulianov / Lenin tan pervertido: su agresividad extrema era hereditaria, y nació con daño cerebral severo, tuvo varios colapsos nerviosos, tres ataques cerebrales, y era bisexual. Y era también un psicópata.

     En la familia se hablaba alemán, un idioma que Vladimir Ulianov conocía mejor que el ruso. En cada formulario Lenin escribía que era escritor, aún cuando su vocabulario ruso era muy limitado y en su pronunciación acentuaba las palabras incorrectamente. Él tenía conocimientos muy básicos de la literatura rusa, pero lo bastantes para sentir una intensa aversión hacia las obras de Fiodor Dostoyevsky.

     Era característico de Lenin que en los diferentes documentos partidistas diera diferente información acerca del año en que ingresó al Partido. En los primeros formularios, afirmó haberse unido en 1893, pero el 7 de Marzo de 1921, en el Décimo Congreso del Partido, declaró en el cuestionario a los delegados que había llegado a ser miembro del Partido en 1894 (Akim Arutiunov, op. cit., p. 116). En uno de sus escritos, el camarada Ulianov afirma haberse unido al Partido en 1895 (Collected Works, vol. 44, p. 284). ¿Cómo pudo ser miembro de un Partido que ni siquiera existía? El Partido Obrero Socialdemócrata ruso sólo se fundó en Marzo de 1898. Parece que cualquier cosa era posible para Lenin.

     De acuerdo al mito oficial, Lenin había sido expulsado de la universidad, pero los archivos especiales del Comité Central afirman claramente que el propio Vladimir Ulianov pidió permiso al rector de la Universidad de Kazan para dejar sus estudios en 1887. Según el mito bolchevique, él fue expulsado del pueblo de Kokushkino en la provincia de Kazan por tomar parte en las actividades revolucionarias estudiantiles. En realidad, él se fue a vivir en la propiedad de su abuelo materno en Kokushkino después de dejar la universidad, una propiedad que el Zar había dado a Alexander Blank. El abuelo Blank de Lenin era dueño de todo el poblado. Posteriormente, Lenin vivió con su tía en Kazan, un hecho sobre el cual el propio Lenin ha escrito. El abuelo de Lenin también poseía otra propiedad (98 hectáreas) en el pueblo de Alakayevka cerca de Samara.

     No existe nada de hechos reales en la biografía oficial de Lenin. Esto puede determinarse estudiando los documentos antes secretos que han sido publicados recientemente. Las personas de buen corazón creyeron en los mitos sobre Lenin. Marie Laidoner, viuda del ex-Comandante en Jefe de Estonia, Johan Laidoner, escribió en sus memorias que si Lenin hubiera vivido en 1940, los estonios no habrían sido tratados tan inhumanamente. Según el mito central, el terror y la opresión sólo habrían sido comenzados en los años '30 por Stalin. Eso también fue afirmado por un editorial publicado en el Aftonbladet el 6 de Junio de 1989. La mitología de la propaganda soviética afirmaba que los padres de Lenin lo educaron conscientemente para ser un Mesías que guiaría al proletariado desde su cautividad en Egipto, como escribió Karl Radek (nombre real, Tobiach Sobelsohn) en Izvestia en la primavera de 1933. La madre de Lenin en realidad deseaba que fuera un hacendado.

     La propaganda leninista tuvo un masivo efecto en el Homo Sovieticus. En una encuesta de opinión en Diciembre de 1989, el 70% de los consultados (2.700 personas tomaron parte) creía que Lenin era el personaje más grande de la Historia (Paevaleht, 4 de Enero de 1991). Otra encuesta de opinión se hizo en Enero de 1991, donde sólo un 10,3% de aquellos consultados pensaba que Lenin fue una persona negativa, aunque más de la mitad de ellos creía que el Golpe de Octubre había sido un error histórico. Es por esto que nada perturba más a los comunistas ortodoxos que las revelaciones sobre Lenin. Ellos se niegan a abandonar la imagen que tienen de Lenin como un cuadro icono, desde que el cristianismo fue reemplazado por el Leninismo ya en los años '20 cuando toda la doctrina fue canonizada. En los comienzos, los marineros llamaban a Lenin "el Padrecito".

     Lenin hizo uso de toda clase de idioteces ya probadas como tales. Un ejemplo: Los "Libros de Trabajo" del tipo que se habían usado con los nativos en las colonias fueron usados en Junio de 1919. Lenin tenía pocas ideas propias. Incluso la idea del Decreto de la Tierra era una herencia de los social-revolucionarios de Izquierda. Entre sus propias estupideces están las llamadas "Tesis de Abril" que no corresponden con la realidad ya que la independencia económica es imposible sin libertad política. Por lo menos Vladimir Ulianov comprendió que el marxismo carecía de todo valor científico. Él le había susurrado al negociante judío Armand Hammer: "Armand, Armand. ¡El socialismo nunca va a funcionar!" (Svenska Dagbladet, 30 de Agosto de 1987).

     Según Engels, Marx había transformado el Socialismo Utópico en una doctrina científica "descubriendo" la visión materialista del mundo (es decir, ateísta). Así es cómo Engels es interpretado en la Enciclopedia Soviético-Estonia). Como un marxista ilustrado, Lenin conocía las instrucciones de Marx según las cuales se suponía que los revolucionarios no eran ni "generosos" ni "honestos". No había ninguna necesidad de ser escrupuloso en cuanto a las intenciones con tal de alcanzar los objetivos, ni tampoco ninguna necesidad de preocuparse por el peligro de una guerra civil (Marx y Engels, Obras, Moscú, vol. 33, p. 172).

     Adam Weishaupt había escrito que todos los medios eran permisibles para alcanzar la meta final. Lenin repitió que todos los medios eran justificables cuando el objetivo era la victoria del Comunismo. La meta de Lenin era dañar a Rusia y, de ser posible, alcanzar el poder y hacerse rico. Él estaba preparado para trabajar con cualquier fuerza a fin de dañar a Rusia, incluso con las autoridades de la Alemania imperial, de acuerdo a hechos que se conocieron después. Lenin fue incapaz de despertar algún interés entre las personas ingenuas por las "actividades revolucionarias" de un simple club marxista, al que la mayoría se unió como conspiradores de sangre fría y aventureros.

     En 1919 el confiado Lenin dijo en "¿Qué Es el Poder Soviético?" (contenido en uno de sus registros fonográficos) que el poder soviético era inevitable y era victorioso por todas partes en el mundo. "Este poder es invencible, ya que es el único correcto", finalizó Lenin con su mal pronunciado acento no-ruso.

 

LENIN COMO FRANCMASÓN

     Si Lenin era un francmasón ya en 1890 no es todavía posible determinarlo, pero él trabajó de la misma manera como trabajan usualmente los grupos subversivos. Los Illuminati, el Gran Oriente, los B'nai B'rith (los Hijos del Convenio) y otras logias masónicas estaban todas interesadas en agitar a los trabajadores hacia ciertas metas "útiles". Es importante enfatizar que Lenin y sus secuaces no trabajaban. Ellos, a pesar de eso, podían permitirse viajar por Europa (en ese entonces relativamente más cara que ahora) y vivir en el lujo. Esos revolucionarios profesionales tenían sólo una tarea: agitar a los obreros. La posterior actividad de Lenin muestra claramente cómo él seguía la línea de Adam Weishaupt. Varias fuentes revelan que Lenin se hizo masón mientras estaba en el extranjero (en 1908). Una de esas fuentes es una investigación exhaustiva: "Sobre la Francmasonería en el Destierro Ruso" de Nikolai Svitkov, publicada en París en 1932. Según Svitkov, los masones más importantes de Rusia eran Vladimir Ulianov / Lenin, León Trotsky (Leiba Bronstein), Grigori Zinoviev (Gerson Radomislsky), León Kamenev (Leiba Rosenfeld), Karl Radek (Tobiach Sobelsohn), Máxim Litvinov (Meyer Hennokh Wallakh), Yakov Sverdlov (Yankel-Aaron Solomon), L. Martov (Yuli Zederbaum), y Máximo Gorky (Alexei Peshkov), entre otros.

     Según el trabajo del cientista político austriaco Karl Steinhauser "EU, la Súper-URSS del Mañana" (Viena, 1992, p. 192), Lenin perteneció a la logia masónica Art et Travail. El famoso político británico Winston Churchill también confirmó que Lenin y Trotsky pertenecieron al círculo de los conspiradores masónicos e iluministas (Illustrated Sunday Herald, 8 de Febrero de 1920). Lenin, Zinoviev, Radek y Sverdlov también pertenecían a la logia judía B'nai B'rith. Investigadores especializados en las actividades de la B'nai B'rith, incluyendo a Schwartz-Bostunich, confirmaron esta información (Viktor Ostretsov, Francmasonería, Cultura e Historia Rusa, Moscú, 1999, pp. 582-583).

     Lenin era un masón del grado 31 (Gran Inspector Comandante Inquisidor) y miembro de la logia Art et Travail en Suiza y Francia (Oleg Platonov, La Corona de Espinas de Rusia: La Historia Secreta de la Francmasonería, Moscú, 2000, p. 417). Cuando Lenin visitó el cuartel central del Gran Oriente en la Rue Cadet en París, firmó el libro de visitantes (Viktor Kuznetsov, El Secreto del Golpe de Octubre, San Petersburgo, 2001, p. 42). Junto con Trotsky, Lenin tomó parte en la Conferencia Masónica Internacional en Copenhague en 1910 (Franz Weissin, El Camino al Socialismo, Munich, 1930, p. 9). La socialistización de Europa estaba en la agenda.

     Alexander Galpern, entonces secretario del Concejo Supremo Masónico, confirmó en 1916 que había bolcheviques entre los francmasones. Yo puedo mencionar además a Nikolai Sukhanov (en realidad, Himmer) y a N. Sokolov. Según el testimonio de Galpern, los masones también le dieron ayuda financiera a Lenin para su actividad revolucionaria. Eso fue certificado por un conocido masón, Grigori Aronson, en su artículo "Los Francmasones en la Política Rusa", publicado en el Novoye Russkoye Slovo (Nueva York, 8-12 de Octubre 1959). El historiador Boris Nikolaievsky también mencionó esto en su libro "Los Francmasones Rusos y la Revolución" (Moscú, 1990). En 1914 dos bolcheviques, Ivan Skvortsov-Stepanov y Grigori Petrovsky, contactaron al masón Alexander Konovalov por ayuda económica. Este último llegó a ser ministro en el Gobierno Provisional. Radio Rusia también habló de las actividades de Lenin como masón el 12 de Agosto de 1991.

 

LOS PRIMEROS FRANCMASONES EN RUSIA

     Las primeras logias masónicas en Rusia fueron fundadas en la década de 1730. Catalina II prohibió todas las organizaciones masónicas en Rusia el 8 de Abril de 1782 ya que ellas tenían lazos políticos secretos con importantes círculos en el extranjero. La francmasonería fue legalizada nuevamente en 1801, después de que Alejandro I ascendió al trono. Él mismo se convirtió en un masón, a pesar del hecho de que su padre había sido asesinado por los masones. Los líderes Decembristas (Pavel Pestel, Sergei Trubetskoi y Sergei Volkonsky) pertenecían a las logias masónicas Los Amigos Reunidos, Las Tres Virtudes y La Esfinge. Las principales sociedades secretas de los Decembristas eran Los Eslavos Unidos y Las Tres Virtudes. La francmasonería fue prohibida nuevamente en 1822, cuando el gobierno descubrió que las logias masónicas eran realmente sociedades secretas que planeaban transformar el sistema estatal e infiltrar al gobierno.

     El Zar Alejandro I había descubierto que los masones eran controlados por una mano invisible. Naturalmente prohibió sus actividades en Rusia. Esa decisión iba a costarle su vida. Nicolás I, que gobernó desde 1825 a 1855, se puso especialmente estricto con respecto a la masonería. Todas las logias fueron obligadas a operar en forma clandestina. Los principales enemigos de los masones rusos eran la monarquía nacional y el cristianismo. Esta es la razón por la cual ellos trabajaron con "propaganda de ilustración". Los masones rusos también tendieron hacia el cosmopolitismo. Motivos del judaísmo y el cabalismo dominaban la ideología y el simbolismo político de la masonería. Para alguien de afuera, todo eso habría parecido confuso e irreal.

     El 31 de Octubre de 1893 Vladimir Ulianov llegó a la capital, San Petersburgo, donde comenzó su actividad subversiva. Él se llamaba a sí mismo un revolucionario profesional. En el otoño de 1895, después de un período en el extranjero, Vladimir Ulianov, junto con otros conspiradores en San Petersburgo, fundó la Liga Combatiente por la Liberación de las Clases Obreras, que se transformó en un grupo terrorista. Fue Israel Helphand (o Geldphand), alias Alexander Parvus, un multimillonario judío de Odessa, quien realmente financió ese proyecto. Él era un hombre de negocios y un masón. Según la historiadora británica Nesta Webster, Parvus llegó a ser miembro del Partido Socialdemócrata Alemán en 1886. En Diciembre de 1895 Vladimir Ulianov fue encarcelado por actividades ilegales. Pasó los años 1898 a 1900 desterrado en Shushenskoye, cerca de Yenisei en Siberia. Él recibió los generosos beneficios del Estado. Vivía en una casa espaciosa y comía bien.

     En Marzo de 1898 los principales líderes socialdemócratas judíos se reunieron en Minsk, aquellos que representaban la línea internacional, (la lucha por el poder en la nación anfitriona) así como aquellos que representaban la actitud nacionalista de la Unión de Obreros Judíos que fue fundada en Vilno (Vilnius) en 1897 y propagaba la fundación de un Estado sionista. Ellos decidieron unir los grupos marxistas subversivos y formar ilegalmente el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. Sólo nueve delegados estuvieron presentes en su Congreso Constitucional y aquéllos eligieron un Comité Central que consistía en Aron Kremer, Boris Eidelman y Radshenko. Otros socialdemócratas conocidos eran Pavel (Pinchus), Axelrod (Boruch), León Deutsch, Vera Zasulich, Natan Vigdorchik, V. Kosovsky (Levinson), y el único ruso era Georgi Plejanov cuya esposa Roza era Judía.

     En Febrero de 1900 Vladimir Ulianov viajó a Suiza. Después él vivió en Munich, Bruselas, Londres, París, Cracovia, Ginebra, Estocolmo y Zurich. Para intensificar la propaganda marxista, Lenin, de roja barba, junto con Parvus, fundó el periódico subversivo Iskra (La Chispa), en Munich en 1900, cuya primera edición salió el 24 de Diciembre de 1900. El periódico pasaba de contrabando a Rusia. Por razones tácticas, Lenin hizo que Georgi Plejanov, el famoso socialdemócrata ruso, fuese el primer editor del periódico. Sin embargo, Plejanov no tenía ningún deseo de ser el títere de Lenin, y así fue que el judío L. Martov (en realidad, Yuli Zederbaum) pronto lo reemplazó. En el Segundo Congreso del Partido en Bruselas en 1903, Plejanov apoyó la sugerencia de Martov de introducir el Socialismo camuflándolo con la democracia. Lenin exigía la introducción de una dictadura socialista dura. En Suecia los masones han usado exitosamente las ideas de Martov para construír una socialista "casa del pueblo" e introducir la esclavitud de los impuestos.

     En ese congreso, el judío Martov sugirió que el Partido debía subordinarse a los judíos, el "pueblo elegido". En contraste, el semi-judío Lenin quería que los judíos se subordinaran al Partido. Una mayoría apoyó la sugerencia de Lenin y ésos fueron por lo tanto llamados los bolcheviques (la mayoría). La minoría (los mencheviques) apoyó la sugerencia de Martov y actuaron de la manera clásica de los socialdemócratas, usando demagogia y astucia. El Partido fue dividido. Las verdaderas razones han sido hasta ahora dejadas fuera de la historia oficial del Partido.

     León Trotsky estaba en aquel entonces entre los mencheviques. Él consideraba a Lenin como un déspota y un terrorista (Louis Fischer, La Vida de Lenin, Londres, 1970, p. 68). El periódico Iskra quedó bajo la influencia de los mencheviques. Lenin, que detestaba las disputas, dejó de ser parte del personal editorial y comenzó su propio periódico, Vperyod. Un famoso magnate y capitalista textil judío de Moscú, Savva Morozov, financió eso (Fischer, p. 68). Los hermanos Morozov habían dado al escritor proletario Máximo Gorky una casa de dos pisos y proporcionaron a los bolcheviques grandes sumas de dinero.

 

LA NATURALEZA DE LENIN

     Lenin intentó desarrollar su propio "ismo", una doctrina que difería muy poco de las enseñanzas básicas de los Illuminati. El Leninismo se convirtió en un freno tan terrible y eficaz en todas las áreas del desarrollo social, que el uso de tal ideología debe considerarse como un crimen contra la Humanidad. Rusia está intentando ahora salvarse a sí misma a través del proceso de desmantelar el Leninismo. Esa es la única forma, ya que Vladimir Ulianov, conocido bajo el seudónimo de Lenin, fue la raíz de todos los males del Comunismo en Rusia.

     La verdadera naturaleza de Lenin sólo recientemente ha sido revelada. Existen dudas si algún otro líder ha mentido en un grado tan asombroso sobre sí mismo y sobre todo lo demás. Una increíble cantidad de mitos ha sido creada en cuanto a él para esconder su malvada naturaleza y sus actos destructivos. Él introdujo la "logocracia" (el poder a través del uso de mentiras descaradas), que se transformó en un arma política. El Camarada Ulianov sabía que la mentira podía ser cambiada en la verdad si tan sólo era hecha creíble y atractiva y luego repetida muchas veces. Él entendió que las personas nuevamente se harían fuertes e independientes si eran mantenidas bien informadas sobre el estado de los asuntos, si decidieran acerca de su propia existencia y trabajaran con cosas sensatas (Obras, vol. 26, p. 228). Por esa razón él introdujo una severa censura y se basó en medias verdades para que fueran un arma más eficaz contra un desarrollo sensato.

     Sólo en 1991-1992 los investigadores tuvieron acceso a 3.724 documentos secretos. Esos papeles mostraron claramente el tipo de bestia que Lenin realmente era. También revelaban que Lenin había sido un abogado no exitoso, que había tenido sólo seis casos, en los cuales él defendió a ladrones de tiendas. Perdió los seis casos. Una semana después, él había tenido bastante con eso y abandonó la profesión. Él nunca tuvo un trabajo real después de eso.

     Según los documentos, tanto antiguos como otros, que han estado disponibles sólo recientemente, está claro que Lenin fue el peor, el más demagógico, sanguinario, implacable e inhumano dictador en la Historia del mundo. El socialista estadounidense John Reed, que se reunió con Lenin, lo describió como una persona extraña, aburrido y sin humor. A pesar de eso, él fue propagandista del comunismo en Estados Unidos, ya que fue bien pagado para hacer aquello. En 1920 se le pagó la gigantesca suma de 1.080.000 rublos por sus servicios (Dagens Nyheter, 30 de Mayo 1995).

     "Lenin estaba preparado para aniquilar al 90% de la población para que el restante 10% pudiera vivir bajo el Comunismo", escribió el escritor Vladimir Soloukhin en el periódico Ogonyok en Diciembre de 1990. Eso fue publicado como una gran sensación en el Dagens Nyheter el 13 de Enero de 1991. Lenin se expresó así: "¡Que el 90% del pueblo ruso perezca si el 10% puede experimentar la revolución mundial!" (Obras Escogidas, vol. 2, p. 702). Lenin enfatizó: "Debemos utilizar toda la astucia y los métodos ilegales posibles, debemos negar y ocultar la verdad". Lenin exigía: "El pueblo será enseñado a odiar. Comenzaremos con los más jóvenes. Los niños serán enseñados a odiar a sus padres. Podemos y debemos crear un nuevo lenguaje, que entre las masas siembre odio, aborrecimiento y sentimientos similares contra aquellos que no están de acuerdo con nosotros".

     En el Tercer Congreso de la Comintern, el 5 de Julio de 1921, Lenin dijo: "La dictadura es un estado de guerra intensiva". En esa guerra él fue misericordioso con los "tontos útiles" (término de Lenin) sólo al principio. Dzerzhinsky (Rufin), jefe de la Cheka (policía política), decía la verdad cuando dijo: "No necesitamos la justicia". Lenin, Trotsky y Zinoviev habían declarado una guerra santa en el nombre de Comunismo el 1º de Septiembre de 1920. Zinoviev había llamado a Dzerzhinsky (Rufin) "el santo de la revolución". Stalin lo consideró como "la llama eterna". En realidad, él era un sádico y un drogadicto. Lenin declaró: "Paz significa, muy simplemente, el dominio del Comunismo sobre el mundo entero" (Lenin, Tesis sobre las Tareas de la Juventud Comunista). Los antagonistas de Lenin en esa guerra eran todos aquellos que tenían ideas diferentes sobre la vida y en materias espirituales, ya que tales personas eran físicamente repugnantes para él. Constantemente él estaba dando órdenes para que esas personas fuesen colgadas, se les diera un tiro o se les quemara. Así, él ordenó a un hombre ejecutar a los sacerdotes en Shuya. Ordenó incendiar la ciudad de Baku, si su resistencia no podía ser aplastada de alguna otra manera.

     Al mismo tiempo, Lenin era sumamente caprichoso. Lenin gobernó con la ayuda de decretos. Ya no había ninguna ley en vigencia. Cuando las primeras leyes penales soviéticas fueron elaboradas en 1922, Lenin ordenó en sus instrucciones que las leyes penales "en principio deberían justificar y legalizar el terror, claramente, sin embellecimiento".

     Previamente, las revelaciones de esta clase han involucrado fundamentalmente a Joseph Stalin, el fiel alumno de Lenin. Es tiempo ahora de destruír los últimos mitos restantes sobre Lenin. Lenin se transformó en un sinónimo de injusticia y falsedad. Él prometió dar tierras a los campesinos, pero finalmente lo confiscó todo. En 1918 reemplazó el slogan sobre la nacionalización de la tierra con demandas acerca de la socialización de la tierra (Yuri Chernichenko, ¿Quién Necesita al Partido de los Campesinos y Por Qué?, Literaturnaya Rossiya, 8 de Marzo 1991). Marx había escrito que la tierra debe confiscarse en seguida. Lenin aplazó hacer eso. Después, ofreció 100.000 rublos por cada hacendado granjero colgado. Lenin prometió a los obreros que ellos serían sus propios patrones, pero en cambio los hizo esclavos. Prometió abolir el aparato burocrático, pero incluso durante su vida creció hasta convertirse en un inmenso ejército de parásitos. Había 231.000 burócratas en Rusia en Agosto de 1918. En 1922 había ya 243.000, a pesar de las órdenes de Lenin de disminuír las cifras. En 1988 había 18 millones de burócratas en el Imperio Soviético, el 11% de la población activa de 165 millones.

     Lenin afirmó que el Partido no debía esconderle ningún secreto al pueblo, pero el aparato entero del partido comunista fue rodeado en el secreto. Lenin prometió paz, pero hubo en cambio guerra civil. Prometió pan, pero provocó una hambruna catastrófica. Él prometió hacer feliz al pueblo, pero dejó caer terribles calamidades sobre ellos. Fue Lenin el que prohibió los periódicos de oposición. Dos días después de tomar el poder, emitió un decreto que abolía la libertad de prensa. Durante la primera semana cerró diez periódicos y diez más en la semana siguiente, hasta que todos los periódicos que él detestaba habían cesado de existir.

     Lenin también disolvió todos los otros partidos políticos (excepto los judíos Bund y Po'alei Zion). El 17 de Noviembre de 1917 varios comisarios protestaron contra la decisión de Lenin de formar un gobierno que consistía en sólo un Partido, los bolcheviques, ya que había otros Partidos representados en los concejos de los obreros. No mostró misericordia con su buen amigo L. Martov, el líder judío de los mencheviques (uno de los pocos con quienes Lenin usó términos familiares para dirigirse a él). En 1920 él desterró a Martov de la Rusia soviética, por lo menos salvando su vida con esa medida.

     Fue Lenin quien comenzó los primeros juicios-farsas. Así, él sometió a proceso a doce social-revolucionarios en 1922. El propio Lenin había propuesto todo tipo de engaños necesarios para provocar ese caso. Stalin usó métodos similares durante los años 1936-1937. Fue Lenin quien ordenó el arresto de socialistas y comunistas extranjeros en Rusia. Y le dio rienda suelta a la gente de la Cheka. Fue Lenin quien propuso el slogan: "¡Recuperen lo que fue robado!". De acuerdo a esa exhortación, los bolcheviques se lanzaron a robar todas las riquezas de Rusia. El 22 de Noviembre de 1917 él emitió un decreto en que ordenaba que todo el oro, joyas, pieles y otros valores fueran confiscados durante los allanamientos de las casas (Lenin, Collected Works, Moscú, vol. 36, p. 269).

     La falsificación completa de la biografía de Lenin involucraba incluso los detalles más pequeños e insignificantes. Sin embargo, la mentira grande comienza con las pequeñas. El 21 de Enero de 1954 el diario Pravda escribió acerca de las condiciones de vida de Lenin en la Rue Bonieux en París: "Vladimir Ilyich vivió en un departamento pequeño, donde un diminuto cuarto sirvió como su estudio, y donde la cocina se usaba para cenar y como cuarto de recepción". Pero el propio Lenin escribió el 19 de Diciembre de 1908 en una carta a su hermana: "Encontramos un departamento muy agradable. Cuatro cuartos, una cocina y despensa, agua, gas". Su esposa Nadezhda Krupskaya confirmó en sus "Memorias": "El departamento de la Rue Bonieux era grande y luminoso y había incluso espejos sobre las estufas. Incluso teníamos allí un cuarto para mi madre María". Lenin pagaba 1.000 francos por mes por el departamento. Lenin también alquiló un departamento caro de cuatro habitaciones en Kaptensgatan 17 en Ostermalm (centro-Este de Estocolmo) en el otoño de 1910. Ahí fue donde se reunió con su madre por última vez.

     Las muchas historias acerca del "buen corazón de Lenin" jugaron un rol importante en la mitología soviética. El escritor proletario Máximo Gorky advirtió sobre Lenin con las siguientes palabras: "Cualquiera que no desee gastar todo su tiempo argumentando debería alejarse de Lenin". Debe enfatizarse que Lenin tenía muy pocos amigos. Él sólo usó términos familiares para dirigirse a sus parientes y con otros dos, L. Martov y G. Krizhanovsky. También hablaba familiarmente con sus dos amantes, Inessa Armand y Yelena Stasova. Sus camaradas de Partido lo detestaban. Ni siquiera le informaron sobre el golpe de Febrero en 1917. Él se enteró de eso al leerlo en el Neue Ziircher Zeitung. Incluso entonces, tuvo dificultad para creer que eso era verdad.

     El sovietólogo Mijaíl Voslensky enfatizó en su libro "Dioses Mortales" (1989) que Lenin fue uno de esos pocos dictadores que dejaron detrás de sí bastante evidencia escrita de sus crímenes contra la Humanidad. Entre otras cosas, Lenin exigió: "Mientras más representantes del sacerdocio reaccionario logremos fusilar, tanto mejor". Antes de que los bolcheviques tomaran el poder había 360.000 sacerdotes en Rusia. Al final de 1919 sólo 40.000 permanecían vivos (Vladimir Soloukhin, A la Luz de Día, Moscú, 1992, p. 59). Voslensky afirma que Lenin fue personalmente responsable de los asesinatos de 13 millones de personas. Él creía que Lenin expresó claramente el verdadero valor del marxismo. Él dijo: "¿Qué puede uno extraer de plantas venenosas excepto veneno?".

     Voslensky era de la opinión de que Lenin se había hecho cargo del credo de Marx, de acuerdo al cual él estaba en lo correcto incluso cuando estaba equivocado. Finalmente, Voslensky declaró que la ideología comunista debe ser criminal, ya que ha dado origen a tantos terribles tiranos y demagogos. Según Mijaíl Voslensky, Lenin era uno de los peores, y el más vulgar de ellos. "La crueldad y la brutalidad estaban unidas con la cobardía en la naturaleza de Lenin". Esto fue afirmado por un ex trabajador del Partido, Oleg Agranyants, en su libro "¿Qué Hacer? o la Des-Leninización de Nuestra Sociedad" (Londres, 1989). Él dio el siguiente ejemplo de la cobardía de Lenin: T. Alexinskaya escribió en el periódico Rodnaya Zemlya Nº 1, 1926: "Cuando vi por primera vez a Lenin en una reunión cerca de San Petersburgo en 1906, me sentí verdaderamente defraudado. No fue tanto por su superficialidad sino por el hecho de que cuando alguien gritó: —¡Los cosacos!, Lenin fue el primero en  salir corriendo. Yo lo miraba. Él saltó sobre la barricada. Su sombrero se cayó".

     Pueden encontrarse notas similares sobre Lenin entre los papeles de la Okhrana (la policía secreta zarista), donde se menciona que el Lenin que huía cayó a un canal, del cual tuvo que ser sacado. Nadie presente en esa reunión subversiva fue detenido. A pesar de los secretos y criminales ingresos monetarios, Lenin constantemente exigió dinero a su madre hasta la muerte de ella en 1916. Stalin entregaba dinero a los bolcheviques de Lenin, dinero que obtenía de robos a bancos y trenes. Maxim Litvinov también cometió robos a bancos, entregando el dinero a los bolcheviques. Oleg Agranyants también se refirió a un informe en los archivos de la Okhrana acerca de las visitas de Lenin a la embajada alemana en Suiza. Más tarde fue revelado que Lenin fue un agente alemán.

     Lenin era muy consciente del poder seductor del dinero. Ésa fue la razón de que él repartiera generosamente cheques con grandes cantidades a granjeros y nacionalistas no-rusos en el otoño de 1919. Algunos de ellos fueron engañados con esa estafa y quizá creyeron que los bolcheviques eran un Partido de Santa Claus. Nadie podría suponer que esos cheques carecían de fondos (Paul Johnson, Tiempos Modernos, 1987, p. 109). Un año antes (otoño de 1918), Lenin había enviado bandas de obreros armados a varios lugares en el campo con las órdenes de volver con tantos productos de comida como fuese posible (Paul Johnson, p. 128).

 

EL TERROR DE LENIN

     La esposa judía de Lenin, Nadezhda Krupskaya, escribió acerca de la sed de sangre, la crueldad y la codicia de Lenin en sus "Memorias", publicadas en Moscú en 1932. Krupskaya describió cómo Lenin una vez remó en un bote hasta una pequeña isla en el río Yenisei, lugar donde muchos conejos habían emigrado durante el invierno. Lenin apaleó hasta la muerte a tantos conejos con la culata de su rifle que el bote se hundió bajo el peso de todos los animales muertos, un acto casi simbólico. Lenin disfrutaba de la caza y de matar.

     Posteriormente, después de que había tomado el poder, mostró una actitud similarmente salvaje contra aquellos que no estaban de acuerdo con sus planes de esclavización. ¿Y cuántos realmente apoyaron sus bárbaros métodos? En 1975 se publicó en Moscú una colección de documentos, "Lenin y la Cheka", que explican que Lenin había adoptado los métodos del terror de Maximilien "de" Robespierre. Este último había sido despiadado, sobre todo con la aristocracia espiritual. Tan pronto como el 24 de Enero de 1918 Lenin dijo que el terror comunista debería haber sido mucho más implacable ("Hay un largo camino para llegar al terror real", dijo). El 28 de Abril de 1918 los diarios Pravda e Izvestia publicaron el artículo de Lenin "Las Tareas Actuales del Poder Soviético", donde escribió, entre otras cosas: "Nuestro régimen es demasiado blando". Lenin pensaba que los rusos no eran lo suficientemente capaces para llevar a cabo el terror de él, ya que eran demasiado bien intencionados. Por ello es que él prefería a los judíos. Naturalmente, no todos los judíos se unieron, sólo los peores, los más llenos de odio y los más fanáticos.

     Ese hecho, el que Lenin creyera que los judíos eran mucho más eficaces en la "lucha revolucionaria", fue mantenido como un secreto de Estado por orden de Joseph Stalin, a pesar del hecho de que María Ulianova había querido hacerlo público unos años después de la muerte de Vladimir Lenin. La hermana de Lenin creía que ese hecho habría sido útil en la lucha contra el anti-judaísmo (Dagens Nyheter, 15 de Febrero de 1995). El subjefe de la Cheka, Martyn Lacis (en realidad, Janis Sudrabs, un judío letón), escribió lo siguiente en su libro "La Guerra de la Cheka contra la Contrarrevolución" (Moscú, 1921, p. 8): "Nosotros los israelitas debemos construír la sociedad del futuro sobre la base del miedo constante". Lenin escribió una carta en 1918 donde comenta la naturaleza crítica de la situación. Está claro que Lenin logró movilizar a 1.400.000 judíos, la mayoría de los cuales trabajaban para la Cheka, y ellos tenían rienda suelta.

     Posteriormente Lenin escribió: "Estos elementos judíos fueron movilizados contra los saboteadores. De esta forma, ellos tuvieron éxito en salvar la revolución en esta etapa crítica" (Todor Dichev, La Terrible Conspiración, Moscú, 1994, pp. 40-41). Personalmente conozco a varios judíos anti-comunistas que se han distanciado de las terribles atrocidades de los judíos fanáticos en la Unión Soviética, ya que esos crímenes han desacreditado a todos los otros judíos.

     El 26 de Junio de 1918 Lenin dio órdenes para "expandir el terror revolucionario". En opinión de Lenin, era imposible provocar una revolución sin ejecuciones. Él especialmente quería disparar contra todos aquellos responsables de la contra-propaganda. Según el testimonio de León Trotsky, Lenin habría gritado aproximadamente diez veces al día durante el mes de Julio de 1918: "¡¿Es ésta una dictadura?! ¡Esto es sólo un budín de sémola!". Aquel mismo año ordenó la ejecución de 200 personas en Petrogrado por la única razón de que ellos habían asistido a la iglesia, estaban trabajando en artes manuales o habían vendido algo.

     Aquí hay algunos ejemplos de los telegramas "moderados" de Lenin en 1918: "Una troika de dictadores debe ser establecida, y el terrorismo masivo debe comenzar de inmediato. Las prostitutas que beben con los soldados y ex-funcionarios deben ser fusiladas o deportadas en seguida. ¡No podemos esperar un solo minuto! ¡A toda velocidad con los arrestos masivos! ¡Ejecuten a los poseedores de armas! ¡Comiencen la deportación masiva de los mencheviques y de los otros sospechosos!" (Collected Works, 3ª ed., vol. 29, p. 489). "En la lucha de clases, hemos apoyado siempre el uso de terrorismo" (Collected Works, 4ª ed., vol. 35, p. 275.) "¡Las ejecuciones deben aumentarse!" (Collected Works, 5ª ed., vol. 45, p. 189).

     El historiador de guerra Dmitri Volgokonov encontró en los archivos del KGB un terrible decreto que publicó en su libro. En ese decreto Lenin ordenaba que se debiera colgar a todos los campesinos que se resistieran a los bolcheviques. El tirano especificó: "¡Por lo menos cien de ellos, para que todos los puedan ver!". Los campesinos en la provincia de Penza comenzaron a resistirse a principios de Agosto de 1918. Lenin envió en seguida un telegrama al comité ejecutivo local con las instrucciones de comenzar a practicar el terror implacable contra los kulaks (granjeros acomodados), contra los sacerdotes y los Guardias Blancos. Recomendaba que todas las "personas sospechosas" fueran enviadas a campos de concentración. Tres días después, envió un nuevo mensaje en el cual expresaba sorpresa por no haber recibido ningún mensaje en respuesta a sus demandas. Él esperaba que nadie estuviera mostrando alguna debilidad al tratar con la revuelta, y escribió que las posesiones de los granjeros (sobre todo el maíz) debían ser confiscadas.

     Winston Churchill llamó a los bolcheviques "mandriles enfadados" el 26 de Noviembre de 1918. Las listas de aquellos que fueron fusilados y ejecutados de otras formas fueron publicadas en el periódico semanal de la Cheka. De esta manera, puede demostrarse que 1,7 millón de personas fueron ejecutadas durante el período 1918-1919. Un río de sangre fluyó a través de Rusia. La Cheka tuvo que emplear a contadores de cuerpos. Según los informes soviéticos oficiales de Mayo de 1922, 1.695.904 personas fueron ejecutadas entre Enero de 1921 y Abril de 1922. Entre esas víctimas hubo obispos, profesores, médicos, oficiales, policías, gendarmes, abogados, funcionarios civiles, periodistas, escritores, artistas, enfermeras, obreros y granjeros... Su crimen era tener "pensamiento anti-social".

     Aquí debe señalarse que la Cheka estaba bajo el control de judíos, de acuerdo a los documentos ahora disponibles. Mucho de esto ya era conocido en 1925. El investigador Larseh escribió en su libro "La Sed de Sangre del Bolchevismo" (Wurttemberg, p. 45) que el 50% de la Cheka lo formaban judíos con nombres judíos, y el 25% eran judíos que habían tomado nombres rusos. Todos los jefes eran judíos.

     Lenin estaba bien informado sobre todos esos serios crímenes. Todos los documentos eran puestos en su escritorio. Lenin contestaba: "¡Pongan más fuerza en el terror... ejecuten a una de cada diez personas, pongan a todos los sospechosos en campos de concentración!". La idea de "campos de concentración" no fue invención de Hitler, como tantos ahora creen. En realidad, los primeros campos de concentración fueron construídos en 1838 en Estados Unidos para los indios. Ese método de aislar a las personas también atrajo a otros gobernantes crueles. En 1898 se construyeron campos de concentración en Cuba, donde los españoles encarcelaron a todos los elementos de la oposición. En 1901 los ingleses usaron la misma fórmula de encarcelamiento colectivo durante la Guerra de los Bóers, donde el nombre "campos de concentración" también fue usado. 26.000 mujeres y niños Bóers fueron hambreados hasta la muerte en los campos británicos; 20.000 de ellos tenían menos de 16 años de edad.

     Lenin encarceló a las personas sin juicio ni sentencia, a pesar del establecimiento de los tribunales revolucionarios, tal como fue el caso en Francia bajo los Jacobinos. Lenin afirmó realmente que los campos de concentración eran escuelas de trabajo (Mijaíl Heller y Alejandro Nekrich, "La Utopía en el Poder", Londres, 1986, p. 67). Lenin también afirmó que la fábrica era la única escuela de los obreros, y que ellos no necesitaban ninguna otra educación. Él enfatizaba que cualquiera que supiera aritmética simple podía dirigir una fábrica.

     Tal como el terror de los Jacobinos en Francia, los funcionarios bolcheviques judíos usaron barcazas para ahogar a las personas. Bela Kun (en realidad, Aaron Kohn) y Roza Zemliachka (en la realidad, Rozalia Zalkind) ahogaron a oficiales rusos de esa manera en Crimea en el otoño de 1920 (Igor Bunich, El Oro del Partido, San Petersburgo, 1992, p. 73). El judío inusualmente cruel Mijaíl Kedrov (en realidad, Zederbaum) ahogó a 1.092 oficiales rusos en el Mar Blanco en la primavera de 1920. Lenin y sus cómplices no arrestaban simplemente a cualquiera. Ellos ejecutaban a los más activos de la sociedad, a los pensadores independientes. Lenin dio órdenes para matar a tantos estudiantes como fuese posible en varios pueblos. La Cheka arrestaba a cada joven que llevara una gorra escolar. Ellos fueron liquidados porque Lenin creía que los próximos intelectuales rusos serían una amenaza para el régimen soviético (Vladimir Soloukhin, A la Luz de Día, p. 40). El rol de los intelectuales rusos en la sociedad fue asumido por los judíos.

     Muchos estudiantes (por ejemplo en Yaroslavl) aprendieron rápidamente y escondieron sus gorras escolares. Después, los Chekistas detenían a todo joven sospechoso y revisaban su cabello buscando la marca dejada por la gorra escolar. Si la raya era encontrada, el joven era ejecutado en el acto. El escritor Vladimir Soloukhin reveló que los hombres de la Cheka estaban especialmente interesados en los muchachos guapos y en las muchachas bonitas. Éstos fueron los primeros en ser asesinados. Se creía que habría más intelectuales entre las personas atractivas. Los jóvenes atractivos por consiguiente eran aniquilados como un peligro para la sociedad. Ningún crimen tan terrible como éste ha sido descrito hasta aquí en la Historia del mundo. El terror era coordinado por el funcionario de la Cheka Joseph Unschlicht.

     ¿Cómo ellos cometían los asesinatos? Los Chekistas judíos sazonaban los asesinatos con varios métodos de tortura. En su documental "La Rusia que Perdimos" el director Stanislav Govorukhin cuenta cómo el sacerdocio en Kherson fue crucificado. El arzobispo Andronnikov en Perm fue torturado: sus ojos fueron sacados, sus orejas y nariz fueron cortadas. En Kharkov, el sacerdote Dmitri fue desnudado. Cuando él intentó hacer la señal de la cruz, un Chekista le cortó su mano derecha.

     Varias fuentes cuentan cómo los Chekistas en Kharkov pusieron a las víctimas en una fila y clavaron sus manos a una mesa, hacían un corte en sus muñecas con un cuchillo, vertían agua hirviente sobre las manos y les arrancaban la piel. Eso era llamado "sacar el guante". En otros lugares, la cabeza de la víctima era puesta sobre un yunque y era lentamente aplastada con una prensa a vapor. Aquellos que deberían sufrir el mismo castigo al día siguiente eran obligados a mirar. Los ojos de dignatarios de la Iglesia eran arrancados fuera de sus órbitas, sus lenguas eran cortadas, y ellos eran enterrados vivos. Hubo Chekistas que acostumbraban a abrir el abdomen de sus víctimas, seguido de lo cual, cortaban un trozo de su intestino delgado sacando una pequeña porción y ésta la clavaban a un poste del telégrafo y, con un látigo, forzaban a la desafortunada víctima a caminar en círculos alrededor del poste hasta que todo el intestino había sido desenredado y la víctima moría. El obispo de Voronezh fue hervido vivo en una olla grande, después de lo cual se obligó a los monjes, con revólveres apuntados a sus cabezas, a que bebieran esa sopa. Otro Chekistas aplastaban las cabezas de sus víctimas con prensas, o las taladraban usando herramientas dentales. La parte superior del cráneo era aserrada y el que estaba más cercano en la fila era obligado a comer el cerebro, después de lo cual el procedimiento se repetía hasta el fin de la fila. Los Chekistas arrestaban a menudo a familias enteras y torturaban a los niños delante de los ojos de sus padres, y a las esposas delante de sus maridos.

     Mijaíl Voslensky, un ex funcionario soviético, describió algunos de los crueles métodos usados por la Cheka en su libro "Nomenklatura" (Estocolmo, 1982, p. 321): "En Kharkov, a las personas les arrancaban el cuero cabelludo. En Voronezh, las víctimas de torturas eran puestas en barriles en los que se martillaban clavos para que sujetaran a quien estaba en el interior y luego hacían rodar los barriles. Una estrella de cinco puntas (normalmente usada anteriormente en la magia) era marcada con fuego en las frentes de las víctimas. En Tsaritsin y Kamyshin se amputaron las manos de víctimas con una sierra. En Poltava y Kremenchug las víctimas fueron empaladas. En Odessa las asaron vivas en hornos o las descuartizaron. En Kiev las víctimas fueron puestas en ataúdes con un cadáver en descomposición y enterradas vivas, sólo para ser sacadas nuevamente después de media hora". Lenin estaba descontento con esos informes y exigía: "¡Pongan más fuerza en el terror!". Todo eso sucedía en las provincias. El lector puede intentar imaginar cómo era ejecutada la gente en Moscú.

     El periódico ruso judío Yevreyskaya Tribuna declaró el 24 de Agosto de 1922 que Lenin había preguntado a los rabinos si ellos estaban satisfechos con las ejecuciones particularmente crueles.

 

EL TRASFONDO IDEOLÓGICO DEL TERROR

     Compare los crímenes mencionados en el capítulo anterior con la lectura en el Antiguo Testamento de las masacres del rey David de poblaciones civiles completas de un pueblo enemigo ("así lo hizo él con todas las ciudades de los hijos de Amón [los amonitas]"). Él los "cortó con sierras y los puso bajo flechas y hachas de hierro y los puso en los hornos de ladrillos" (1 Samuel 12:31). Después de la Segunda Guerra Mundial, ese texto fue cambiado en la mayoría de las Biblias europeas. Ahora, muchas Biblias declaran que las personas fueron "puestas a trabajar" con las herramientas mencionadas y que estaban ocupadas aprendiendo a hacer ladrillos, algo que los habitantes habían estado haciendo continuamente ya durante varios miles de años. (1 Crónicas 20:3 también habla de David: "Sacó de la ciudad a todos sus habitantes y los hizo despedazar con sierras, con trillos de dientes de acero y con hachas"). Los terribles crímenes de los judíos extremistas en Rusia fueron cometidos dentro del verdadero espíritu del Antiguo Testamento:

El dios de los israelitas exige el asesinato masivo de Gentiles (es decir, los goyim = los no-judíos), incluyendo las mujeres y niños (Deuteronomio 20:16).

• Yahvé desea difundir el terror entre los Gentiles (Deuteronomio 2:25).

• Yahvé exige la destrucción de otras religiones (Deuteronomio 7:5).

• Los judíos pueden dividirse el botín de los despojos (Isaías 33:23).

• Los judíos pueden hacer de los Gentiles sus esclavos (Isaías 14:2).

• Aquellos que se nieguen a servir a los judíos perecerán y se pudrirán (Isaías 60:12).

• Los Gentiles serán obligados a comer su propia carne (Isaías 49:26).

     Volviendo al terror bolchevique: a fin de controlar el odio del pueblo hacia sus torturadores y verdugos judíos, las personas sospechosas de tener una actitud anti-judía también fueron ejecutadas. Aquellos que estaban en posesión del libro "Los Protocolos de los Sabios de Sión" fueron ejecutados en el acto. Al final de Marzo de 1919 Lenin se vio obligado a explicar: "Los judíos no son los enemigos de la clase trabajadora... ellos son nuestros amigos en la lucha por el socialismo". Pero el pueblo odiaba precisamente ese socialismo y a aquellos que practicaban el terror en su nombre.

     La pasión de Vladimir Ulianov era matar a tantas personas como fuese posible sin pensar en las consecuencias. Por supuesto, él nunca se preguntó si era posible construír un Estado sobre la violencia y el mal. Lenin mostró el mismo tipo de irreflexión que en el río Yenisei, donde había cargado su bote con tantos conejos asesinados, con sus cabezas aplastadas, que el bote se hundió bajo el peso. En Agosto de 1991 el Estado-bote que Lenin había lanzado, se hundió. ¿Qué otra cosa podía esperarse? A principios de los años '20 ya había 70.000 prisioneros en 300 campos de concentración, según "La Revolución Rusa" de Richard Pipes de la Universidad de Harvard, aunque en realidad había probablemente muchos más. Fue de esa forma que Lenin construyó su archipiélago de gulags [campos de prisioneros].

     Lenin a menudo demostraba una visión limitada o una estupidez completa. Por ejemplo, él odiaba el ferrocarril. Según él, el ferrocarril era conveniente para la civilización evolucionada sólo en opinión de profesores burgueses. En opinión de Lenin, las vías férreas eran una arma con la cual se podían suprimir millones de personas (Collected Works, 2ª ed., vol. 19, p. 74). Esa cita no fue dada a conocer a los obreros en la vía férrea de Baikal-Amur para que la leyeran en sus barracas. En 1916 Lenin afirmó que el capitalismo moriría muy pronto; pero su comunismo cayó primero.

     Lenin no estaba interesado en lo más mínimo en la herencia cultural del mundo. Él nunca visitó el Louvre mientras estuvo en París. En 1910 calificó a París como un agujero despreciable. La revolucionaria judía María Essen, en su libro "Memorias de Lenin" (parte 1, p. 244) confirma que Lenin nunca visitó museos o exhibiciones. Gorky, sin embargo, lo obligó a que visitara el Museo Nacional de Nápoles. Él evitaba los barrios de los obreros de pueblos (Paul Johnson, Tiempos Modernos, p. 82). De hecho, Marx había dicho que los obreros eran un ganado estúpido.

     A Lenin no le gustaba escuchar música. ¿Por qué desperdiciar el tiempo en tal basura? En su opinión, la música despertaba pensamientos hermosos innecesariamente. Por eso él tampoco quería que nadie más escuchara música, y mucho menos ópera. El intérprete de Stalin, Valentin Berezhkov, revela en su memorias que Lenin quiso cerrar el Teatro Bolshoi de Moscú, ya que la clase obrera no tenía necesidad de óperas. Sólo cuando se le explicó a Lenin que la música de ópera era una parte de la cultura rusa, cedió de mala gana. Él había visitado el Teatro de las Artes sólo unas pocas veces, afirma Anatoli Lunacharsky, quien también confirmó que Lenin era completamente ignorante en arte. Lenin enfatizaba que el arte debía utilizarse para propósitos de propaganda. El propósito de las artes y la cultura era, según Lenin, servir al Socialismo, nada más. Por eso fue que muchos judíos pintores de arte abstracto y otros payasos del arte fueron inmediatamente empleados, entre otros Vasili Kandinsky, Kazimir Malevich e Isaac Brodsky, para hacer brillar todos los espacios públicos con los símbolos, slogans y carteles comunistas. La Proletkult (la cultura del proletariado = la falta de cultura) fue fundada bajo las órdenes de Lenin. Más tarde, se usaron métodos represivos para establecer el "realismo socialista", la violación de las artes en público. De esa forma, las artes aristocráticas y nobles fueron destruídas. A la cabeza de los decadentes pintores de carteles estaba el judío y masón Marc Chagall, quien durante un tiempo actuó como Comisario de Arte en Vitebsk.

     Las campañas electorales eran un método no científico, pensaba Lenin. Al mismo tiempo él juzgaba de manera gravemente incorrecta la situación política. Lenin dijo en Cracovia en 1912 que "la guerra mundial no puede venir" (Collected Works, 4ª ed., vol. 16, p. 278). Sin embargo, aún cuando el "gran líder" del proletariado intentó arduamente aprender a usar una máquina de escribir, nunca pudo (Oleg Agranyants, ¿Qué Debería Hacerse?, Londres, 1989).

     Él odiaba a todos los intelectuales; quizá ése fue el resultado de un complejo de inferioridad. Anatoli Lunacharsky (realmente Bailikh Mandelstam), Comisario del Pueblo para Asuntos de Educación entre 1917 y 1929 y miembro del Gran Oriente masónico, recordó cómo Gorky se había quejado ante Lenin en 1918 por el encarcelamiento de los mismos intelectuales que antes habían ayudado a Lenin y sus compañeros en Petrogrado. Lenin contestó con una cínica sonrisa: "Sus casas deben ser allanadas y ellos mismos ser encarcelados, precisamente porque ellos son personas buenas. Ellos siempre muestran compasión por los oprimidos. Ellos están siempre contra la persecución. Por eso ellos pueden ser sospechosos ahora de dar albergue a cadetes y Octobristas" (Colección "Lenin y la Cheka", Moscú, 1975). Según Lenin, no había inocentes entre los intelectuales. Todos ellos eran los principales enemigos del comunismo. Ellos estaban en contra o eran neutrales, y siempre simpatizaban con aquellos que eran perseguidos en ese tiempo.

     Al responder una carta a M. Andreyeva el 19 de Septiembre de 1919, Lenin fue honesto al admitir: "No encarcelar a los intelectuales sería un crimen". Él pensaba que ellos estaban en condiciones de ayudar a la oposición y eran por lo tanto potencialmente peligrosos. El objetivo primario de Lenin era exterminar al sector más inteligente de la población rusa. Cuando los gigantes se han ido, los enanos pueden celebrar. Los Chekistas normalmente inventaban los cargos contra los intelectuales. A veces Lenin liberaba a un científico que él necesitaba especialmente. Máximo Gorky solía hacer averiguaciones. Lenin hábilmente utilizaba a Gorky como un autor famoso y popular, ya que lo necesitaba por razones de propaganda. Por ello es que a veces liberó a ciertos intelectuales a quienes Gorky quería librar de las garras de la Cheka. Posteriormente, Lenin comenzó a utilizar sistemáticamente el conocimiento de científicos encarcelados para sus propios propósitos.

     Lenin comenzó la persecución de intelectuales inmediatamente después de su llegada al poder. Los llevó a la muerte por hambre o los obligó a emigrar, o los encarceló o los asesinó. Así, dio órdenes para asesinar a cientos de miles de intelectuales. En una carta a Máximo Gorky del 15 de Septiembre de 1919 él calificó a la gente instruída como "mierdas". También calificó a los intelectuales rusos como espías que pretendían llevar a los estudiantes jóvenes a la destrucción. El 21 de Febrero de 1922 ordenó el despido de entre 20 a 40 profesores de la Universidad Técnica de Moscú, ya que ellos "nos están haciendo estúpidos". El 10 de Mayo de 1922 emitió un decreto que ordenaba que los intelectuales rusos debían ser expulsados sistemáticamente del país por razón del control de plagas. Él quería que esa comunicación se mantuviera en secreto.

     Entre el 16 y el 18 de Septiembre de 1922, "160 de los más activos ideólogos burgueses" fueron expulsados por decreto gubernamental. Entre aquéllos estaba León Karsavin, rector de la Universidad de Petrogrado, y Novikov, rector de la Universidad de Moscú. También expulsó a Staranov, jefe del departamento de matemáticas de la Universidad de Moscú, a biólogos mundialmente famosos, zoólogos, filósofos, historiadores, economistas, matemáticos, varios escritores y publicistas. Filósofos como Nikolai Berdiayev, Sergei Bulgakov e Ivan Ilyin, así como también Vladimir Zvorykin y el escritor Ivan Bunin, que recibió el Premio Nóbel de Literatura en 1933, pueden ser mencionados también. No había ningún nombre importante entre ellos, si ha de creerse a la GPU (policía política).

     Los bolcheviques callaron el hecho de que casi todos aquellos expulsados pertenecían a varias sociedades secretas, entre otras, la Light Blue Star. Trotsky pidió ya en 1918 que la Cheka dejara en paz a esa organización. De esa forma, Lenin drenó al país de sus mejores mentes. Eventualmente, Lenin logró purgar a Rusia casi completamente de gente educada, sabia y libre pensadora. Los peores comenzaron a gobernar sobre los mejores que todavía quedaban. Lo que había sido considerado como erróneo durante siglos, ahora se transformaba en una virtud. De esa manera, Lenin introdujo el derecho a la deshonestidad. Lenin se había embriagado completamente con la posibilidad de asesinar y saquear con total impunidad. En lugar de la palabra "saquear", él prefería "confiscar", "incautar", "tomar y no devolver", ¡tal como un verdadero bandido!. Él escribió: "No quiero creer que usted mostraría alguna debilidad al confiscar la riqueza" (Lenin, Collected Works, 2ª ed., vol. 29, p. 491).

     Él carecía de misericordia por la gente común, y no dedicaba ningún pensamiento al destino de ellos. Al mismo tiempo, controlaba constantemente la eficiencia de la gente de la Cheka. El 2 de Abril de 1921 ordenó una disminución en el número de bocas a alimentar en las fábricas. Él quería decir que aquella gente de exceso debía ser ejecutada. Un verdadero terrorista, Lenin ordenó que los bolcheviques tomaran rehenes que debían ser ejecutados implacablemente si no se lograba el objetivo. Ordenó que se debían tomar rehenes en todas las expediciones de saqueo. Esos rehenes debían ser asesinados si no se entregaban las riquezas y las posesiones a los Guardias Rojos, o si se hacía algún intento de ocultar alguna parte de sus riquezas. Eventualmente, todos los ciudadanos soviéticos se transformaron en rehenes de todos modos, encerrados en un ghetto amurallado por la cortina de hierro. Aquellos que podrían representar una amenaza para el dominio de los bolcheviques fueron aislados dentro del ghetto, en los campos de concentración. Lo siguiente puede leerse en "La Decisión sobre el Terror Rojo", 5 de Septiembre de 1918: "La República Soviética debe deshacerse de los enemigos de clase aislándolos en campos de concentración..." ("Decretos del Poder Soviético", Moscú, 1964, p. 295).

     El escritor Máximo Gorky, que estaba bastante consciente de la intolerancia de Lenin, lo caracterizó de esta manera: "Lenin no fue ningún mago todopoderoso sino un fanfarrón de sangre fría al que no le importaba ni el honor ni la vida de los proletarios" (artículo de Gorky "A la Democracia", publicado en el periódico Novaya Zhizn, Nº 174, 7 (20) de Noviembre de 1917). Cuando el judío Vladimir Bonch-Bruyevich, un socio muy cercano de Lenin, trató de refrenarlo de algún modo, creyendo que el jefe revolucionario provocaría la destrucción total de Rusia si él no era detenido, Lenin contestó: "Escupo sobre Rusia, porque soy un bolchevique" (Igor Bunich, El Oro del Partido, 1992, p. 17). Esa expresión también se transformó en un slogan para los otros bolcheviques principales, y Rusia se convirtió en un Estado de bandoleros.

     "El socialismo es la ideología de la envidia", declaró el filósofo Nikolai Berdiayev en 1918. Si él hubiera dicho eso abiertamente, habría recibido un disparo en el acto. Eso era verdad, ya que Lenin, después de aprovecharse de la envidia de los obreros y de los campesinos pobres, comenzó a eliminar despiadadamente a aquellos que se le resistían, de la misma forma como cuando apaleó a los conejos. Él dio órdenes de abrir fuego contra los obreros si era necesario, lo cual realmente sucedió cuando pacíficos manifestantes en Astracán fueron baleados en Marzo de 1919. Dos mil trabajadores fueron asesinados (Igor Bunich, El Oro del Partido, pp. 58-59). En Yekaterinoslavl cien obreros que construían la vía férrea fueron baleados por haber intentado organizar una huelga. El tiroteo de obreros de esa forma continuó hasta mediados de Abril de 1919. Sólo en los primeros tres meses de 1919, 138.000 obreros fueron fusilados. Los bolcheviques finalmente lograron aniquilar a casi todos los mejores trabajadores. Los activistas entre los trabajadores también recibieron disparos durante el reinado de Nikita Jrushev. Los soldados soviéticos dispararon a 80 manifestantes en Novocherkask, cerca del Mar Negro, en Junio de 1962.

     Fue Lenin quien introdujo el método de balear a las personas en el acto. Él calificó a los hombres de negocios rusos como enemigos del pueblo y luego dio órdenes para que ellos fueran fusilados por ser especuladores. La Cheka usó ciertos trucos para atraer a sus víctimas a su lugar de ejecución. 2.000 oficiales zaristas fueron llamados a un teatro en Kiev para un control de papeles de identidad. Todos fueron ejecutados sin misericordia. Otros 2.000 fueron fusilados en el acto en Stavropol. Lenin animaba a los soldados a que mataran a sus oficiales, a los obreros a que mataran a sus ingenieros y directores, y a los campesinos a que mataran a sus hacendados.

     Hacia el fin de 1922 prácticamente no quedaban personas inteligentes en Rusia, y los pocos que quedaban no tenían ninguna posibilidad de publicar o de dar a conocer de otra forma sus ideas. Al gran escritor Mijaíl Bulgakov se le permitió hablar abiertamente después de la muerte de Lenin, pero el payaso agitador Vladimir Mayakovsky (de extracción judía) inmediatamente amenazó: "Fue por puro azar que permitimos que Bulgakov chillara, y eso fue lo que él hizo, para deleite de la burguesía. Pero esa fue la última vez". Luego los burócratas judíos atormentaron a Bulgakov hasta el fin de sus días. "Todo ha sido prohibido. Me han aplastado, soy perseguido y estoy totalmente solo", escribió en una carta a Gorky. Trece de los quince críticos de Bulgakov eran judíos (Dagens Nyheter, 10 de Agosto de 1988). Muchos poetas perecieron bajo Lenin. Entre aquellos ejecutados estaba el poeta de 35 años Nikolai Gumilev, asesinado el 21 de Agosto de 1921. Fue Grigori Zinoviev quien dio la orden para ejecutar a Nikolai Gumilev. Al principio de la Nueva Política Económica, Lenin estaba disconforme con que el terror debía ser refrenado, pero prometió continuarlo más intensamente en el futuro. "Es el error más grande creer que la NEP significa el fin del terror. Continuaremos el terror después, y también el terror económico", escribió Lenin a León Kamenev (realmente Rosenfeld) el 8 de Marzo de 1922.

     En su niñez, al pequeño Vova Ulianov le gustaba dar órdenes y aterrorizar a su hermana menor Olga. También disfrutaba destruyendo sus propios juguetes. Lenin estaba sumamente disgustado con los resultados de la agitación de los campesinos en 1905: "Desafortunadamente, los campesinos destruyeron sólo la quinceava parte de las propiedades, sólo un decimoquinto de lo que ellos deberían haber destruído" (Lenin, Collected Works, 2ª ed., vol. 19, p. 279). En Francia los "revolucionarios" jacobinos habían pedido que los campesinos destruyeran los castillos y feudos. Lenin también ordenó que las iglesias fueran saqueadas y destruídas. De esa forma recolectó 48.000 millones de rublos en oro ("A la Luz de Día" de Vladimir Soloukhin, Moscú, 1992, p. 59). El monasterio de Solovetsk fue convertido en un campo de concentración. De la misma manera, los museos fueron saqueados y el botín fue contrabandeado al extranjero. La mayor colección del mundo de cuadros de Rembrandt fue mantenida en el palacio L'Hermitage [en San Petersburgo], pero luego fue vendida, tal como todos los tesoros de arte de las mansiones rusas.

     El 7 de Noviembre Lenin dijo en un discurso al pueblo ruso: "¡Ustedes deben prepararse para sacrificarlo todo para conquistar el mundo!". Lenin nunca quiso alcanzar la verdad a través de la discusión. Él sólo estaba interesado en reforzar la intención de su organización criminal a través del engaño, el saqueo y los asesinatos. Ya que el pueblo ruso rechazó aceptar el demencial sistema de los bolcheviques, éstos se vieron obligados a liquidar a una tercera parte de la población, escribió el escritor Vladimir Soloukhin en el periódico Ogonyok en Diciembre de 1990. Vladimir Lenin hizo uso de muchos de los métodos del terrorista anarquista Sergei Nechayev (1847-1882), quien tenía planes para introducir el comunismo de barracas en Rusia. Lenin llamó a su propio método "comunismo de guerra". Nechayev había trabajado con el illuminatus Mijaíl Bakunin. Debido a la influencia de Bakunin, Nechayev llegó a creer que todo era moralmente justificable para un revolucionario. Él incluso recomendaba unirse a los delincuentes, de los que también podría decirse que pertenecían a los verdaderos revolucionarios. Esa idea se convirtió en la base de las tácticas posteriores de Lenin. Mao Tse-Tung también usó esas mismas tácticas.

     Nechayev había tomado parte en los disturbios estudiantiles en 1868 e intentó establecer en Moscú el año siguiente una organización terrorista llamada El Hacha o El Asentamiento del Pueblo. Él fundó más tarde el grupo terrorista Infierno en el cual el terrorista marxista Nikolai Fedoseyev (1871-1898) se transformó más tarde en una importante figura. Este último envenenó a su padre para donar su herencia a la actividad revolucionaria. Fedoseyev fundó los primeros clubes marxistas en Kazan. Uno de los miembros de ésos fue Vladimir Ulianov (Lenin), quien se unió en 1888 (Colección "Chernishevsky y Nechayev", Moscú, 1983). Sergei Nechayev escribió "El Catecismo de la Revolución" en 1868-1869, en el cual afirmaba: "Existe una necesidad para los conspiradores con disciplina de hierro de que la revolución tenga éxito. Ellos deben espiar incluso a sus camaradas y deben informar cada acto sospechoso". De esa manera, Nechayev organizaba personalmente el asesinato de algún miembro crítico. Después de eso, huyó al extranjero en 1872. La policía suiza lo extraditó a Rusia aquel mismo año, y fue sentenciado a 20 años de trabajo forzado. En su "Catecismo de la Revolución" Nechayev enfatizaba que un revolucionario debe ser despiadado contra toda la sociedad, sobre todo contra los intelectuales, pero también debe aprovecharse del fanatismo de los terroristas individualistas. Éstos más tarde debían ser olvidados o incluso destruídos, según la necesidad. Como sabemos, Stalin comenzó a liquidar a los terroristas social-revolucionarios, en línea con las instrucciones de Lenin.

     Una muy conocida canción infantil en alabanza de Lenin dice así: "El gran Lenin era tan noble, considerado, sabio y bueno". Pero al "buen" Lenin no le preocupaban las condiciones de vida del pueblo. Él odiaba a los niños. Lenin sólo estaba interesado en su propio poder y bienestar. Él también se preocupaba de que su pandilla de bandidos viviera bien, y también sus propios parientes. Lenin organizaba fiestas para sus parientes en diversos balnearios, pagadas por el Estado, y les daba subsidios estatales. Existe evidencia escrita de cómo Lenin dio órdenes a Sergo Ordzhonikidze para que cuidara de su amante Inessa Armand de la mejor manera posible cuando ella llegó a Kislovodsk. El primer teléfono especial le fue dado a la misma "camarada Inessa". Fue Lenin quien introdujo los privilegios de la Nomenklatura [los poderosos del partido comunista], mientras cambió la vida de la gente normal en una absoluta pesadilla.

     Puede mencionarse aquí que cuando Lenin pasó 14 meses en una cárcel en San Petersburgo en 1895-1896, recibía las comidas directamente de un restaurante. También pedía un agua mineral especial desde una farmacia. Como dictador, los feos atributos de Lenin salieron al frente. Él mantuvo en un banco suizo su fortuna personal, que había ganado de obras de arte, objetos de valor y joyas que habían sido saqueados y que él había vendido. Sólo en 1920 Lenin transfirió 75 millones de francos suizos a su cuenta (Igor Bunich, El Oro del Partido, 1992, p. 83). Eso fue confirmado por el New York Times aquel mismo año. El mismo periódico escribió el 23 de Agosto de 1921 que el camarada León Trotsky tenía dos cuentas bancarias personales en Estados Unidos, en las cuales tenía un total de 80 millones de dólares. Entretanto, Lenin afirmaba que no había dinero para ayudar a los hambrientos o para apoyar la cultura. Según el mito, Lenin pensaba sólo en los demás.

     Lenin antes había robado dinero de los fondos del Partido, a pesar de que recibía su sueldo de esos mismos fondos. Una vez vació todos los fondos para comprar los votos de los miembros del Comité Central. Uno puede leer lo siguiente en "Las Memorias de un Socialista Ruso" de T. Alexinskaya (París, 1923): "Según las instrucciones de Lenin, Nikolai Shemashko transfirió todos los fondos del Partido a la cuenta de un comité ficticio... Lenin sobornó a ciertos miembros del Comité Central para que ellos votaran por él". En una reunión del Departamento Internacional del Socialismo en Bruselas el 20 de Junio de 1914, Georgy Plejanov dijo, entre otras cosas: "Ulianov no quiere devolver el dinero del Partido del que se ha apropiado como un ladrón" (cita que aparece en las minutas). En Inglaterra se levantaron cargos contra Lenin por una deuda impaga. En 1907 él había tomado prestado dinero del fabricante de jabón Feltz, dinero que había prometido reembolsar, pero no lo hizo. La policía buscaba a Ulianov.

     La policía en Francia también lo buscaba en 1907, por lo cual él viajó a otros países, incluyendo Suecia. Él le debía 10.000 rublos de oro a una banda de ladrones que deberían haber recibido armas a través de Lenin. El líder de la banda, Stepan Lbov, fue capturado y colgado. Con eso, Lenin creyó que el problema estaba resuelto, pero uno de los bandidos fue a exigir el dinero. Lenin huyó, pero fue buscado por la policía. Él también se había apropiado de la herencia del millonario Schmidt, que sumaba 475.000 francos suizos. Al hacer eso, Lenin actuaba de acuerdo con el principio jesuíta-iluminista de que el fin justifica los medios.

     Las personas de pensamiento independiente estarán conscientes de que los inmensos crímenes del partido comunista soviético nunca podrán ser expiados. Es igualmente imposible justificar los actos de "camaradas individuales", los de Lenin entre otros. De hecho, Lenin estaba fascinado con la violencia. Hablaba de la así llamada Revolución francesa y sobre todo alababa la violencia que había involucrado. Lenin se fascinaba con la violencia, y solía relamerse los labios cuando se presentaba la posibilidad de usarla.

     Mark Yelizarov, el esposo de la hermana mayor de Lenin, Anna, dijo al camarada Georgi Solomon que Lenin era anormal (Georgi Solomon, Lenin y Su Familia, París, 1931). Charles Rappoport afirmó en 1914 que Lenin era un estafador de la peor clase. Viacheslav Menzhinsky calificó a Lenin como un jesuíta político, en el periódico de exiliados rusos Nashe Slovo (París, Julio de 1916). Menzhinsky fue nombrado Comisario del Pueblo para Asuntos Financieros después de la toma bolchevique del poder. En 1918 fue cónsul general en Berlín de la Rusia soviética y después, en 1919, tuvo importantes posiciones dentro de la Cheka. En 1926 se convirtió en jefe de la OGPU (la policía política), una posición que mantuvo hasta 1934, cuando Stalin lo hizo ejecutar. En 1916 Menzhinsky había declarado abiertamente que el objetivo de los leninistas era suprimir la voz de los obreros, pero él más tarde se transformó en un infame asesino de masas. Incluso el sádico despiadado León Trotsky tildó a Lenin de matón en una reunión del Politburó, porque Lenin, cuando estaba enfadado, acostumbraba calificar a sus compañeros criminales como saqueadores, idiotas, mestizos, ladrones, carroña, delincuentes, parásitos, especuladores...

     El 7 de Noviembre de 1990 la televisión sueca mostró un programa sobre el golpe de Octubre y sus consecuencias. Había entrevistas tanto de leninistas-estalinistas y de los Guardias Blancos. Alexander Kondratievich, ex oficial en el ejército ruso zarista, que vivía ahora en París, había visto a Lenin personalmente. Dijo que los ojos de Lenin eran malvados e irradiaban odio, y que Lenin se estremecía con el mal y el odio cuando hablaba. Kondratievich tenía la impresión de que Lenin de alguna forma padecía de paranoia. El escritor ruso Alexander Kuprin (1870-1938), que emigró de su patria en 1919 para volver en 1937, describió a Lenin de la siguiente manera: "Bajo, con hombros anchos y flaco". Él consideraba que Lenin era superficial.

     El escritor Nikolai Valentinov escribió el libro "El Lenin Menos Conocido" (París, 1972). Él pensó que los feos ojos pequeños de Lenin irradiaban un desprecio penetrante, una frialdad compacta y una maldad sin fondo. Valentinov afirmó que la mirada de Lenin le recordaba la mirada fija de un jabalí encolerizado. El filósofo inglés Bertrand Russell sostuvo que Lenin fue la peor persona que había conocido alguna vez. Él describió en sus memorias cómo Lenin le habló de los campesinos que había colgado y comenzó a reírse como si hubiese sido un chiste. Ha sido hecho público en la prensa rusa cómo, cuando Félix Dzerzhinsky (realmente Rufin), jefe de la Cheka, le contó a Lenin de la ejecución de 500 importantes intelectuales en 1918, el gran dictador, en su alegría, comenzó a relinchar como un caballo. Entró en éxtasis y gritaba de satisfacción.

     En Agosto de 1990 el artista Ilia Glazunov estaba en el programa de televisión más popular de Leningrado, 600 Segundos, cuando el presentador le preguntó: "¿Quién cree usted que es el mayor criminal del siglo XX?". Glazunov contestó: "¿No es obvio? Todo el mundo sabe quién es". El presentador insistió: "No, no tengo idea de a quién se refiere usted. Dígame, ¿en quién está pensando?". Glazunov dijo: "En Lenin, por supuesto".

     Muchas personas que conocieron personalmente a Lenin declararon que principalmente era el odio y la crueldad implacable lo que lo alimentaba. Siempre recibía las noticias de ejecuciones con una sonrisa. Deseaba que los allanamientos y arrestos ocurrieran por las noches. El verdadero líder de la organización terrorista Cheka era realmente Lenin. En el Séptimo Congreso Soviético en Diciembre de 1919 Lenin enfatizó que era necesario un terror bien organizado. Él explicó que un buen comunista debe ser al mismo tiempo un buen Chekista. Otro mito afirma que Stalin tomó el poder del así llamado Concejo de los Trabajadores contra la voluntad de Lenin. Pero Lenin escribió lo siguiente, ya en 1918: "¡Todo el poder para los Concejos de los Trabajadores! fue el slogan de la revolución pacífica. Eso ya no es aplicable" (Lenin, Collected Works, vol. 25, p. 156).

     Según otro mito, Lenin defendió la democracia y la libertad. Si él hubiese tenido un tiempo más largo en el poder, todo habría sido diferente. Lenin enfatizó tan temprano como en 1917 que los trabajadores no necesitaban ninguna libertad, igualdad o fraternidad (Lenin, Collected Works, vol. 26, p. 249). También dijo que el marxismo carecía de ética, y que la única ética del marxismo es la lucha de clases (Lenin, Collected Works, vol. 26, p. 378). Stalin no se desvió del camino del Leninismo, como se afirmó después. Él desmanteló la NEP, la que por entonces ya había servido a su propósito. Lenin había dado instrucciones para ese efecto. Gorbachev también actuó de acuerdo a esas pautas. Lenin escribió: "Si los ataques en la línea del frente fallan, deberemos ir por otro lado y continuar más lentamente. Debemos tomar ventaja del capitalismo". Eso fue en 1921 antes del comienzo de la Nueva Política Económica (Lenin, Collected Works, vol. 32, p. 318). Olgerts Eglits, miembro de la Academia de Ciencias letona, el 17 de Abril de 1989 en el periódico Atmoda (El Despertar) declaró que Stalin había seguido cuidadosamente los principios Leninistas.

     Es probable que todos recordemos los sangrientos acontecimientos que tuvieron lugar en Riga [Letonia] y Vilnius [Lituania] en Enero de 1991. Ellos también fueron un resultado de la política Leninista. Entre otros documentos descubiertos en los archivos de Trotsky había una carta de Lenin al judío Yefraim Shklansky, Comisario del Pueblo para Asuntos Militares, escrita en Agosto de 1920. Lenin se enteró de que en Estonia estaban siendo reclutados voluntarios para el ejército polaco. Así que Lenin decidió: "No es suficiente con enviar una protesta diplomática... Use medios militares, es decir, Letonia y Estonia deben ser castigadas militarmente (siga, por ejemplo, a Balakhovich por la frontera y cuelgue de 100 a 1.000 oficiales y personas adineradas)". Lenin prometió pagar 100.000 rublos por cada persona colgada. El artero plan de Lenin consistía en disfrazar a sus terroristas como guardias Blancos de Stanislav Bulak-Balakhovich. Esa carta fue dejada fuera de la Obras Completas y fue publicada por primera vez en Das Landund die Welt Nº 4, en Munich en 1984, y también en Rusia después de la caída del Comunismo. ¿No fue un típico truco Leninista hacer responsable a Vitautas Landsbergis de la masacre realizada por los soviéticos en Vilnius en Enero de 1991?

     Alexander Solyenitsin ha enfatizado que Lenin no tenía virtualmente nada en común con la cultura rusa, ya que él pertenecía a los así llamados internacionalistas. Es por eso que él emprendió una guerra contra toda forma de cultura nacional. Su política en asuntos nacionales recomendaba la fusión de nacionalidades y culturas nacionales diferentes. El santo de los bolcheviques escribió en 1919: "Los pueblos deberán ser mezclados. El estancamiento nacional debe cesar" (Lenin, Collected Works, vol. 20, p. 55). Seis años antes, en 1913, él había declarado: "Desde un punto de vista socialdemócrata, la cultura nacional no debe ser fortalecida, ya que la vida espiritual de toda la Humanidad estará internacionalizada ya bajo el capitalismo. Bajo el socialismo será internacionalizada completamente" (Lenin, Collected Works, vol. 19, p. 213). Los sucesores de Lenin han intentado llevar a cabo esa tesis para transformar a Rusia en la cloaca étnica sobre la que Marx escribió.

     Oleg Agranyants trabajó como secretario del Partido en la comuna soviética en Túnez en 1985. Su libro "¿Qué Hay que Hacer? O la Tarea Más Importante de Nuestro Tiempo: la Des-Leninización de Nuestra Sociedad" fue publicado en Londres en 1989. Fue realmente sorprendente cómo cuán vehementemente él desenmascaró a Lenin. Oleg Agranyants afirmó, entre otras cosas, que Lenin confiaba en Stalin completamente. Stalin, entretanto, sentía desprecio por Nadezhda Krupskaya, la esposa de Lenin. Stalin incluso la amenazó de la siguiente manera: "¡Si es necesario, diremos que la verdadera esposa de Lenin era Stasova!". Stalin probablemente tenía una buena razón para hacer esa declaración, ya que la famosa bolchevique judía Yelena Stasova, mejor conocida por su dirección del MOPR o Ayuda Roja, afirmó muchas veces en sus 93 años que Lenin había usado su nombre, Lena, como su seudónimo.

     La primera vez que Vladimir Ulianov se hizo llamar Lenin fue en Diciembre de 1901. Krupskaya nunca llamó a su marido Lenin. Antes de la captura bolchevique del poder ella firmaba todos los documentos como Ulianova. Después de la introducción de la dictadura roja ella firmó como Krupskaya. Oleg Agranyants explicó que la carta de Lenin al Congreso del Partido, que es mejor conocida como su testamento, en donde describía a Stalin con duras palabras y no lo recomendaba para el liderazgo, es de hecho una vulgar falsificación. Krupskaya escribió esa carta. Durante ese período, la salud de Lenin era tan mala que a veces olvidaba su propio nombre. El tirano, que sufría un progresivo deterioro mental y físico, no era capaz de dictar una carta. El Politburó supo eso y por consiguiente nunca tomó en serio esa carta. También, por su lenguaje, difería de las otras notas y escritos de Lenin.

     Si se estudian los primeros escritos de Lenin, pueden encontrarse sólo dos o tres documentos en que no alaba a Stalin, mientras que era extremadamente severo con sus otros colaboradores. Él siempre tenía algo desagradable que decir sobre Trotsky o Kamenev o Zinoviev o Bujarin. Como el lector habrá notado, él no se refrenaba particularmente en su modo de expresión. Stalin nunca hizo algo divergente de las opiniones o escritos de Lenin. Fue Lenin, no Stalin, quien comenzó a deportar a los familiares de sus oponentes políticos. Debe señalarse aquí que la toma de rehenes fue una política estatal que había sido planeada por Lenin y Trotsky y no simplemente un resultado de la crueldad y falta de compasión de terroristas individuales. Fue Lenin quien comenzó las expediciones de saqueos y asesinatos masivos. Lenin incluso ordenó que todas las personas sin hogar fueran ejecutadas en el acto. Stalin siguió el mismo patrón. Él sólo siguió el decreto de Lenin de Enero de 1918, que instaba a que Rusia fuese purgada de toda alimaña posible para el futuro previsible.

     Yo podría mencionar aquí que la actitud de Stalin hacia los valores culturales era algo más moderada que la de Lenin. No había, por supuesto, ningún desvío desde la verdadera doctrina Leninista. Stalin quería parecer democrático. Por ello introdujo supuestas elecciones generales por razones demagógicas. En contraste, Lenin había dicho que el pueblo no tenía nada que opinar en esa materia, ya que él, Lenin, lo había previsto todo. Stalin también era de la opinión de que él lo sabía todo mejor que cualquier otro. Stalin reintrodujo la tradición del árbol de Año Nuevo, y en 1942 permitió el uso de las camisas del ejército zarista (gimnastiorka)... Lenin había despreciado esas cosas.

     Stalin no ascendió al trono por sí mismo. Fue Lenin quien lo hizo secretario general del Comité Central, ya que Trotsky no deseaba ser visto en esa posición pública debido a su origen manifiestamente judío. Stalin fue un digno seguidor de la herencia Leninista hasta que Lazar Kaganovich lo envenenó en 1953. Por supuesto, Stalin fue el tirano más sangriento en la historia de la Humanidad, pero él estaba simplemente siguiendo el camino Leninista. Stalin fue el verdugo que ejecutó las sentencias del juez Lenin y llevó a cabo sus planes de esclavización. Una vez más es posible citar una orden correspondiente de Lenin: "Comiencen una implacable campaña de terror y una guerra contra los granjeros y otros elementos burgueses que están escondiendo un exceso de granos".

     Un secreto particularmente oscuro sobre Lenin permaneció escondido hasta el fin de los años '90. Eso es evidente de acuerdo a su correspondencia con su camarada de partido y hermano masónico Grigori Zinoviev (Radomislsky). Lenin le escribió a Zinoviev el 1º de Julio de 1917: "¡Grigori! Las circunstancias me han obligado a dejar Petrogrado en seguida... Los camaradas sugirieron un lugar. Es tan aburrido estar solo... Ven y únete a mí y pasaremos días maravillosos juntos, lejos de todo...". Zinoviev escribió a Lenin: "¡Querido Vova! Tú no me has contestado. Tú probablemente te has olvidado de tu Gershel [Grigori]. He preparado un agradable escondite para nosotros... Es una casa maravillosa donde viviremos bien y nada perturbará nuestro amor. Viaja hasta aquí en cuanto puedas. Estoy esperando por ti, mi pequeña flor. Tu Gershel". En otra carta, Zinoviev quería estar seguro de que Lenin no estaba durmiendo con otros hombres en la casa de ellos. Él finalizó su carta enviando un beso marxista a su Vova. Él sugirió que nada debería escondérsele a la esposa de Lenin, Nadezhda Krupskaya, y le recordaba la primera vez que ella los había sorprendido (Vladislav Shumsky, El Hitlerismo Es Terrible, pero el Sionismo es Mucho Peor, Moscú, 1999, p. 47). De esta forma, los dos hermanos masones practicaron el amor de David hacia Jonatán. Quizá esto hace más fácil para nosotros entender por qué los masones son tan entusiastas para apoyar la "liberación" homosexual.

     Al hombre soviético no se le permitió ser independiente del Estado, incluso en los alimentos. Stalin se aseguró de acabar finalmente con eso imponiendo la colectivización masiva. En eso él también seguía las órdenes de Lenin. Éste había dicho que un granjero independiente que tuviera un exceso de granos era un peligro para la revolución social (Lenin, Collected Works, 2ª ed., vol. 19, p. 101). Pero Stalin, igual que un loro, repitió que debían tomarse medidas contra los granjeros, igual que contra los burgueses, si ellos obtenían una buena cosecha, para proteger la revolución social. Es comprensible entonces por qué las personas contaban este chiste: A Radio Yerevan se le pregunta: "¿Por qué existe siempre escasez de alimentos en la Unión Soviética?" Radio Yerevan contesta: "Porque el Palacio de Invierno fue muy mal defendido". Lenin sabía que la mayoría del pueblo ruso estaba en contra de su sanguinario partido. Por consiguiente él emprendió una terrible guerra contra ese pueblo, para esclavizarlo por medio de slogans justos pero carentes de sentido. Su sucesor continuó esa horrorosa guerra, pero usó métodos diferentes. Vladimir Ulianov-Lenin sabía que el poco talentoso Stalin seguiría sus órdenes al pie de la letra.

     Fue también Lenin el que creó los problemas entre diferentes naciones. El 21 de Febrero de 1921 entregó el Kars armenio y Ardagan a Turquía a cambio del pueblo de Batumi. Stalin no pudo dar Nagorno-Karabaj a Azerbaiyán sin el permiso de Lenin. Lenin no hizo ningún secreto del hecho de que él, tal como los judíos turcos gobernantes, detestaba a los armenios. El ingrato Lenin incluso persiguió a sus aliados, sobre todo a los social-revolucionarios en la Izquierda, que estaban preparados para apoyarlo en toda clase de formas y que entraron en su gobierno en Diciembre de 1917. Lenin ordenó que su líder, María Spiridonova, fuese encarcelada un año después de la toma del poder. Stalin la hizo ejecutar en 1941. Muchos de aquellos que ayudaron a Lenin tuvieron un final muy malo.

 

LOS ÚLTIMOS DÍAS DE LENIN

     El viaje de Lenin a través de la vida acabó muy trágicamente. Las circunstancias que rodean su muerte han sido cuidadosamente ocultadas. Oficialmente se afirmó que él padecía de constantes dolores de cabeza como resultado de una herida de bala, causada por Fanny Kaplan, debido a lo cual nunca pudo dormir apropiadamente. Eso fue afirmado por última vez por Chazov, el ministro de Salud soviético, en el periódico Ogoniok Nº 42, 1988. Esa mentira fue realmente expuesta por el propio Pravda, en el Nº 18, de 1929, donde el bolchevique letón Janis Berzins-Ziemelis habló sobre su reunión con Lenin en 1906. Él dijo, entre otras cosas: "Vladimir Ulianov sufría de insomnio y dolores de cabeza incluso en ese tiempo. Por eso se levantaba tarde y casi siempre estaba de mal humor". Entonces Lenin sufría de dolores de cabeza incluso 12 años antes del atentado contra su vida. Era menos conocido en ese tiempo que Lenin también sufría de un constante dolor en sus ojos lo cual, de acuerdo con Vladimir Soloukhin, apuntaba a problemas con su cerebro.

     En la tarde del 12 de Diciembre de 1922 Félix Dzerzhinsky le dijo a Lenin que Theodor Rothstein, su representante judío, ya no podía sacar dinero del Partido de la cuenta bancaria en Suiza. Todos los códigos habían sido cambiados y el dinero había sido transferido a tres nuevas cuentas con nuevos códigos. Ese dinero, en parte, había sido usado para la infiltración de naciones de Europa. Lenin había ordenado a Maxim Litvinov y a Theodor Rothstein que construyeran una red de infiltrados a lo largo de Europa ya en 1917. Esa fue la razón por la cual los diamantes del Partido habían sido vendidos en Inglaterra todo el tiempo... Sólo quedaba el dinero en las cuentas personales de Lenin. Lenin estaba sumamente disgustado. Al día siguiente, el 13 de Diciembre, sufrió un segundo ataque cerebral aún más intenso.

     El 16 de Diciembre de 1922, cuando Lenin apenas se había recuperado, dio la orden de que lo llevaran desde su villa en Gorky (cerca de Moscú) al Kremlin, donde se quedó. No escuchó las protestas de médicos y familiares. En el Kremlin Lenin descubrió que alguien había hecho un registro completo de su oficina, habían abierto su armario de archivos y lo habían saqueado, tomando documentos secretos, los detalles de los códigos, las libretas de cheques, cartas de autorización y varios pasaportes extranjeros. Su arrebato de rabia lo llevó a sufrir otro ataque, de aproximadamente 30 minutos de duración, aquella misma noche.

     Las circunstancias del nuevo ataque de Lenin fueron mantenidas en secreto por el Partido Comunista hasta que el historiador Igor Bunich las reveló en su libro "El Oro del Partido" (p. 94). Lenin finalmente colapsó tanto física como mentalmente. Durante el año que precedió a su muerte, él estuvo en un estado constante de decaimiento general. El tercer y peor ataque que condujo a una hemorragia cerebral, ocurrió el 9 de Marzo de 1923, cuando prácticamente perdió la capacidad de hablar.

     Uno podría preguntar: ¿Cómo terminó él sus proyectos escritos? Hay historiadores que dicen simplemente que los últimos textos fueron escritos por León Trotsky. No deseo pensar acerca de todas las atrocidades que el inhumano y sanguinario Lenin podría haber cometido si hubiese estado con mejor salud. Trotsky insinuó, en su famoso artículo de 1939, que Stalin podría haber envenenado a Lenin. Es verdad que Lenin le pidió veneno a Stalin después de su primer ataque el 26 de Mayo de 1922. Stalin habló en el Politburó sobre eso, y ellos pospusieron ese punto de la agenda de discusión. Está ahora claro que Stalin no envenenó a Lenin. En 1991 todavía se afirmaba oficialmente que Lenin padeció de coágulos sanguíneos en las endurecidas arterias de su cerebro. Esos coágulos afectaron áreas vitales del cerebro. En Junio de 1992 fue reconocido oficialmente en Moscú que Lenin murió de sífilis (Aftonbladet, 23 de Julio de 1992).

     El Instituto Central para el Marxismo-Leninismo publicó notas completas que la hermana mayor de Lenin, María, había guardado durante los últimos meses de vida de él. Según ella, Lenin contrajo la sífilis en París en 1902. Los dolores de cabeza de Lenin se volvieron especialmente severos en 1922. Él también padecía de catarro gástrico y ataques de rabia desenfrenada. Finalmente, quedó paralizado. Los hechos sobre su sífilis eran confidenciales. León Trotsky, no obstante, declaró que Lenin murió de sífilis (León Trotsky, Retratos: Político y Personal, Nueva York, 1984, p. 211). Según la propaganda mitológica soviética, Lenin había llevado una vida familiar muy ejemplar. En una etapa temprana, Viktor Chernov, uno de los líderes de los Social Revolucionarios, reveló algunos de los detalles sobre la vida íntima de Lenin. El mito fue aplastado completamente en 1960 cuando un libro sensacional fue publicado en Francia, "Lenin y los Burdeles", en el cual se revelaba que Lenin estaba extremadamente obsesionado con el sexo. Es por eso que él odiaba a Platón tan intensamente. Algunos periodistas franceses habían visitado los burdeles en París que Lenin había frecuentado. Viejas prostitutas fueron entrevistadas acerca de los hábitos sexuales de Lenin. Fue durante ese período que Lenin contrajo la sífilis.

     En 1991 fue revelado por primera vez en Rusia que el líder del "proletariado mundial" visitaba frecuentemente los prostíbulos para satisfacer sus apetitos sexuales cuando su esposa y sus dos amantes no eran suficientes. Oficialmente, Lenin había alcanzado la fase más alta de la evolución humana. ¿Cómo calza eso con su interés por el nivel más bajo de la cultura sexual? El partido bolchevique llamó a varios médicos alemanes famosos y les pidió que examinaran a Lenin. Todos los médicos alemanes hicieron el mismo diagnóstico: sífilis. Eso no fue popular entre los dirigentes del partido, por lo que el profesor judío Salomón Eberhard Henschen, de 76 años, un experto cerebral de Estocolmo, fue invitado a Moscú. Él viajó junto con su hijo, Folke Henschen, que era profesor de patología. Ellos dos hicieron un diagnóstico satisfactorio: arteriosclerosis (Dagens Nyheter, 23 de Agosto de 1992).

     Las autoridades se atrevieron a revelar la verdad sólo en Julio de 1992. En 1923 Lenin sólo podía gritar palabras y frases incoherentes: "La revolución... Ayúdeme... El pueblo... Vete al infierno". Él gritaba ruidosamente, estremecido con lágrimas, y suspiraba desesperadamente (Dagens Nyheter, 23 de Agosto de 1992). Normalmente, él sólo podía decir: "Justo ahora... Justo ahora...". En la Navidad de 1923, sólo unas semanas antes de su muerte, Lenin estaba sentado en su balcón y aullaba a la Luna llena como un lobo (Igor Bunich, El Oro del Partido, p. 95). Fotografías tomadas en el otoño de 1923 en las afueras de la casa de campo de Lenin en Gorky fueron publicadas en 1992. Ellas muestran sin adornos la enferma apariencia de Lenin, con su lado derecho paralizado.

     El 21 de Enero de 1924, alrededor de las seis de la tarde, la temperatura de Lenin subió hasta 42,3°C. Ya no había espacio en la parte superior del termómetro para mostrar más. En sus espasmos finales, balbuceó en alemán: "Weiter, weiter!". Murió a las 6:30 PM. Todo el material sobre el examen del cerebro de Lenin fue guardado secretamente y los estudios adicionales fueron detenidos. Eso fue revelado por el periodista Artyom Borovik (Aftonbladet, Sept. 1991).

     Sólo en 1992 fue revelado por primera vez en Rusia que, de acuerdo a los descubrimientos de los médicos, un hemisferio del cerebro de Lenin había sido no-funcional desde su nacimiento. El otro hemisferio estaba cubierto con depósitos de calcio tales que era absolutamente imposible entender cómo Lenin había sobrevivido sus últimos años; y surgió la pregunta: ¿Por qué él no había muerto cuando niño? Yuri Annenkov afirmó en 1966 en su libro "El Diario de Mis Reuniones" que él logró dar una mirada al cerebro de Lenin, donde el hemisferio izquierdo estaba muy arrugado, desfigurado y encogido. Los médicos llegaron al consenso de que era imposible para un ser humano vivir con tal cerebro (Igor Bunich, El Oro del Partido, p. 75). Pero ¿era Lenin realmente un ser humano normal? En conclusión, se puede decir que el cerebro de Lenin estaba seriamente enfermo desde su nacimiento, pero que allí ocurrió, casi milagrosamente, una cierta compensación por el daño. Sin embargo, eso permitió un margen muy pequeño para sobrevivir a un ataque sifilítico progresivo en el cerebro.

     Una idea macabra surge, a saber, que una cierta enfermedad del cerebro podría destruír las funciones espirituales superiores que nos hacen humanos, pero dejar intacto el tipo de inteligencia robótica que es necesaria para ser un instrumento al servicio de poderes malignos. Para hacer peor las cosas, la dieta de Lenin consistía casi exclusivamente en pan blanco. Eso significa que padecía una severa deficiencia de minerales y vitaminas necesarios para que su cuerpo y su mente funcionaran adecuadamente. Él no sabía nada de nutrición (Ogoniok, Nº 39, Oct. 1997). Incluso el hermano menor de Lenin, Dmitri Ulianov, sufrió de una enfermedad cerebral. Él se convirtió en un infame asesino de masas en Crimea en su lucha por el poder soviético durante 1917-1921. Él finalmente enloqueció y quedó totalmente paralizado. Murió el 17 de Julio de 1943 en Gorky a los 68 años de edad.

     El arquitecto Alexei Shchusev (1873-1949), que diseñó el mausoleo de Lenin, usó el altar central del templo satanista de Pérgamo como prototipo. Los nacionalsocialistas alemanes habían transferido el original a Berlín en 1944, desde donde fue transportado un año más tarde a Moscú (Alexei Shchusev, La Tarde Inolvidable, en Svenska Dagbladet, 27 de Enero de 1948). Ése también fue un secreto de Estado. El periódico SN escribió el 14 de Mayo de 1981 que el altar central de los satanistas estaba en el mausoleo de Lenin.

     Finalmente, los secretos que habían estado bajo la sombra de Plutón, han comenzado a salir a la luz. Aquellos que temían que la sociedad se desintegraría totalmente si la verdad se conociera, estaban en lo correcto. Aquellos que afirmaban que el maligno Comunismo no podía ser reformado, también estaban en lo correcto. Ésta es otra razón de por qué Lenin odiaba a los historiadores honestos y neutrales. Cuando Máximo Gorky le pidió que salvara la vida del príncipe Nikolai Mijaílovich, que era un historiador, Lenin contestó: "La revolución no necesita historiadores" (Igor Bunich, El Oro del Partido, p. 47).

     En 1990 comenzó la demolición de los monumentos a Lenin en Polonia, Hungría, Georgia, en los Estados bálticos y en otros países europeos. El primer y último Presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachev, intervino. El 14 de Octubre de 1990 emitió un decreto que prohibía la remoción o destrucción de las estatuas de Lenin y otros monumentos al comunismo. Gorbachev describió la destrucción de los monumentos a Lenin como actos "incompatibles con... el respeto por la historia de la patria y la moral generalmente aceptable". El decreto de Gorbachev para proteger los monumentos a Lenin no tuvo efecto. La destrucción continuó.

     Cuando el monumento a Lenin en Lvov (Ucrania) fue removido, las aclamaciones cesaron abruptamente cuando se descubrió que la estatua de Lenin había sido erigida sobre tumbas de ucranianos, judíos y polacos. Bastante simbólico, ¿no? (Dagens Nyheter, 17 de Oct. 1990). Los últimos monumentos a Lenin en Estonia fueron demolidos el 21 de Diciembre de 1993 en Narva, que había sido colonizada por rusos simpatizantes de los bolcheviques. Ellos lo mantuvieron como un ángel guardián para sus injustos planes contra la independiente Estonia. Lenin todavía permanece por aquí y por allá en Rusia, Cuba y en Asia, especialmente en China, pero también en Calcuta. Los comunistas han estado en el poder en esa ciudad india durante 22 años. Ellos todavía creen que el Marxismo-Leninismo es la única respuesta a los problemas económicos y políticos de los pobres (Dagens Nyheter, 26 de Enero de 1993).

     El 1º de Abril de 1991 vi cómo alguien había garrapateado un texto casi simbólico en una pared en Sevilla, España: "Sin el marxismo-leninismo hoy no habría comunismo en el mundo!". El sistema súper-centralizado que fundó Lenin ha caído ahora a pedazos. Lenin no trajo nada bueno a Rusia. La Historia ya ha juzgado a Vladimir Ulianov, un gran maestro al servicio de la oscuridad y la falsedad. ¿Cuándo la gente entenderá y aceptará ese juicio?.–

 

 


 

 

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