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viernes, 2 de abril de 2021

Razones para No Vacunarse y Enajenación Grupal

 

     Dentro de las oraciones católicas del Viernes Santo (como hoy) antes del Concilio Vaticano II estaba la siguiente: "Oremos también por los pérfidos judíos para que Dios Nuestro Señor les quite el velo de sus corazones a fin de que reconozcan con nosotros a Jesucristo Nuestro Señor. Dios Omnipotente y eterno, que no excluyes de tu misericordia a los pérfidos judíos, oye las preces que te hacemos por la obstinada ceguedad de aquel pueblo, para que reconociendo la luz de verdad, que es Jesucristo, sean sacados de sus tinieblas". Con esto, presentamos aquí en castellano dos breves escritos de un rabino israelí, Chananya Weissman. El primero (31 Reasons Why I Won't Take the Vaccine), publicado en Febrero en su sitio (chananyaweissman.com) es una serie de lúcidos motivos en contra de las nuevas vacunas. El segundo (Herd Immunity or Herd Insanity?), que presentamos no entero, apareció en jewishpress.com el último día del año pasado, y reflexiona sobre el estado espiritual en que ha quedado la gente después del gigantesco montaje del coronavirus.

31 Razones de Por Qué No Me Pondré la Vacuna

por Chananya Weissman

2 de Febrero de 2021

 

 

1. Esto no es una vacuna. Una vacuna por definición proporciona inmunidad ante una enfermedad. Esto no proporciona inmunidad ante nada. En un escenario del mejor de los casos, simplemente reduce la posibilidad de tener un caso severo de un virus si uno es contagiado. De ahí que esto es un tratamiento médico, no una vacuna. No quiero recibir un tratamiento médico para una enfermedad que no tengo.

2. Las compañías farmacéuticas, los políticos, el sistema médico y los medios de comunicación han unido fuerzas para referirse universalmente a esto como una vacuna cuando no lo es, con la intención de manipular a la gente para que se sienta más segura al someterse a un tratamiento médico. Por cuanto ellos están siendo engañosos, no confío en ellos, y no quiero tener nada que ver con su tratamiento médico.

3. Los supuestos beneficios de este tratamiento médico son mínimos y no durarían mucho tiempo en cualquier caso. El sistema establecido reconoce esto, y está hablando ya de inyecciones adicionales y números siempre crecientes de nuevas "vacunas" que serían requeridas de manera regular. Rechazo convertirme en un paciente crónico que recibe inyecciones de nuevos productos farmacéuticos de manera regular simplemente para reducir mis posibilidades de tener un caso severo de un virus que esas inyecciones ni siquiera previenen.

4. Puedo reducir mis posibilidades de tener un caso severo de un virus reforzando mi sistema inmunológico de manera natural. En el evento de que me contagie un virus, hay vitaminas y fármacos bien establecidos que han tenido maravillosos resultados en rechazar la enfermedad, sin los riesgos e incógnitas de este tratamiento médico.

5. El sistema establecido insiste en que este tratamiento médico es seguro. Ellos no pueden saber eso porque los efectos a largo plazo son completamente desconocidos, y no serán conocidos durante muchos años. Ellos pueden especular que es seguro, pero es deshonesto que ellos hagan tal afirmación que no puede ser responsablemente sostenida. Como ellos son falsos, no confío en ellos, y no quiero ninguna parte de su tratamiento.

6. Las compañías farmacéuticas tienen cero responsabilidad si algo sale mal, y no pueden ser demandadas. Lo mismo ocurre con los políticos que están impulsando este tratamiento. No me inyectaré un dispositivo médico nuevo y experimental cuando la gente detrás de ello no acepta ninguna responsabilidad si algo sale mal. No arriesgaré mi salud y mi vida cuando ellos se niegan a arriesgar nada.

7. El Primer Ministro de Israel [Netanyahu] ha admitido abiertamente que la gente israelí es el laboratorio del mundo para este tratamiento experimental. No estoy interesado en ser un conejillo de indias o en donar mi cuerpo a la ciencia.

8. Israel consintió en compartir datos médicos de sus ciudadanos con una compañía farmacéutica extranjera [Pfizer] como una parte fundamental de su acuerdo para recibir este tratamiento. Yo nunca consentí para que mis datos médicos personales fueran compartidos con ninguna de tales entidades, ni tampoco siquiera se me preguntó. No contribuiré a esta sórdida aventura.

9. De los ejecutivos y los miembros directivos de Pfizer está registrado que ellos no han tomado su propio tratamiento, a pesar de toda la fanfarria y sus declaraciones. Ellos afirman que les parecería injusto "saltarse la fila". Ésa es una excusa absurda, y se requiere una cantidad increíble de desfachatez para siquiera decir tal cosa. Tal "fila" es un invento de su propia imaginación; si ellos tomaran un par de inyecciones para sí mismos nadie se quejaría. Además, los millonarios con aviones privados e islas privadas no son conocidos por esperar en una fila hasta que cientos de millones de campesinos de todo el mundo vayan primero a recibir algo que esos millonarios quieren para ellos mismos.

10. Los medios de comunicación del sistema han aceptado esa ridícula excusa sin cuestionar ni prestar atención. Además, ellos alaban a los ejecutivos de Pfizer por su supuesto sacrificio al no recibir su propio tratamiento experimental hasta que nosotros vayamos primero. Ya que ellos consideran que somos tan imbéciles, no confío en ellos, y no quiero su nuevo tratamiento. Ellos pueden tomar mi lugar en la fila. Yo me iré hasta el último lugar de la fila.

11. Tres hechos deben ser reunidos:

    —Bill Gates está ofreciendo estas "vacunas" como esenciales para la supervivencia de la raza humana.

    —Bill Gates cree que el mundo tiene demasiadas personas y tiene que ser "despoblado".

    —Bill Gates, quizás el hombre más rico en el mundo, tampoco ha sido inyectado. No tiene ninguna prisa.

     No, no. No tomaré ningún tratamiento médico que él quiera que yo reciba.

12. El sistema institucional ha sido completamente unilateral al celebrar este tratamiento. Los políticos y los medios de comunicación están instando a la gente a recibirlo por un deber moral y un deber cívico. Los beneficios del tratamiento están siendo enormemente exagerados, los riesgos están siendo ignorados, y las incertidumbres están siendo dejadas de lado. Por cuanto ellos están siendo engañosos y manipuladores, no apostaré mi bienestar personal a la integridad de ellos.

13. Hay una intensa campaña de propaganda para que la gente reciba ese tratamiento. Los políticos y las celebridades se toman "selfies" de ellos mismos siendo inyectados (quizá en algunos casos simulando ser inyectados), y los medios de comunicación están promocionando esto como la cosa más sensacional, la más inteligente, la más feliz y divertida de hacer. Ésta es la campaña de márketing más difundida en la Historia. Esto no es en absoluto apropiado para algún tratamiento médico, mucho menos uno enteramente nuevo, y eso me hace retroceder.

14. Las masas de gente están siguiendo bajo esa influencia, publicando imágenes de ellos mismos siendo inyectados con un fármaco, alimentando la presión de masas para que otros hagan lo mismo. Hay algo muy alarmante y enfermizo en cuanto a esto, y no quiero ninguna parte de ello. Nunca consumí drogas sólo porque "todo el mundo lo está haciendo y es fantástico". Ciertamente no voy a comenzar ahora.

15. Aquellos que plantean inquietudes sobre este tratamiento médico están siendo intimidados, difamados, ridiculizados, censurados, condenados al ostracismo, amenazados, y despedidos de sus empleos. Eso incluye a profesionales médicos que tienen preocupaciones basadas en la ciencia acerca del fármaco y gente de enfermería que ha presenciado a personas bajo su cargo sufriendo reacciones horribles y muerte poco después de ser inyectadas. Cuando el sistema institucional está purgando a gente buena que arriesga todo simplemente para plantear inquietudes sobre un nuevo tratamiento médico —incluso si ellos no se oponen completamente a él— confiaré en esa gente valiente más que en el sistema cada vez. No recuerdo ningún caso similar en la Historia en que la verdad y la moralidad resultaron estar del lado del sistema establecido.

16. Éste es el mayor experimento médico en la historia de la raza humana.

17. Esto deliberadamente no está siendo descrito como el mayor experimento médico en la historia de la raza humana, y el hecho de que esto es un experimento médico del todo está siendo severamente minimizado.

18. Si ellos fueran francos y honestos con las masas, muy pocos consentirían en participar en tal experimento. La manipulación de las masas para que participen en un experimento médico bajo pretextos falsos viola los fundamentos de la ética médica y de la ley democrática. Yo no permitiré que gente inmoral que se involucra en tal conducta me inyecte nada.

19. El sistema médico establecido no está informando a la gente sobre nada de esto. Ellos se han convertido en agentes de márketing para un fármaco experimental, sirviendo a enormes compañías y a políticos que han hecho tratos con ellas. Eso está en directo conflicto con su mandato para ocuparse exclusivamente del bienestar de la gente que está bajo su cuidado. Ya que el sistema médico se ha corrompido, y se ha convertido sólo en un instrumento corporativo y político, no confío en su fármaco experimental que ellos tan ansiosamente quieren inyectarme.

20. Estamos siendo presionados de varias maneras para ser inyectados, lo cual viola la ética médica y los fundamentos de la sociedad democrática. El mejor modo para conseguir que yo no haga algo es presionarme para que lo haga.

21. El gobierno ha decidido no hacer público su protocolo relacionado con el virus y tratamientos durante TREINTA AÑOS. Ésta es la información que el público tiene derecho a saber y que el gobierno tiene la responsabilidad de compartir. ¿Qué están encubriendo ellos? ¿Realmente esperan ellos que yo crea que todo en esto es kosher [legítimo y honesto], y que ellos antes que nada están preocupados de mi salud? La última vez que ellos hicieron esto fue con el Caso de los Niños Judíos Yemenitas [1]. Ahora ellos están haciendo el mismo truco. Ellos no me engañaron la primera vez, y definitivamente no me están engañando ahora.

[1] https://en.wikipedia.org/wiki/Yemenite_Children_Affair

22. El gobierno puede compartir nuestros datos médicos personales con corporaciones extranjeras, pero ¿no compartirán ellos su propio protocolo con respecto a este asunto con nosotros? Yo me salgo de esto.

23. El sistema institucional ha reclutado a médicos, rabinos, a los medios de comunicación y a las masas para criticar a la gente que no quiere ser inyectada con un nuevo fármaco. Nos están insultando con la peor clase de adjetivos. Nos dicen que creemos en locas conspiraciones, que estamos contra la ciencia, que somos egoístas, que somos asesinos, que no nos preocupamos por los ancianos, y que es nuestra culpa que el gobierno siga imponiendo restricciones draconianas al público. Todo es porque no queremos ser inyectados con un tratamiento experimental, sin hacer preguntas. Nos dicen incluso que tenemos una obligación religiosa de hacer esto, y que somos pecadores graves si no lo hacemos. Ellos dicen que si no consentimos en ser inyectados, deberíamos ser obligados a quedarnos dentro de nuestras casas para siempre y ser exiliados de la vida pública.

     Esto es horroroso y repugnante, una perversión del sentido común, de la moralidad y de la Torá. Me hace retroceder, y sólo refuerza aún más mi desconfianza de esta gente y mi oposición a recibir su fármaco experimental. ¿Cómo se atreven ellos?

24. Sé de muchas personas que fueron inyectadas, pero ninguna de ellas estudió la ciencia en profundidad, ni comparó cuidadosamente los potenciales beneficios contra los riesgos, ni comparó esta opción con otras alternativas, ni estaba realmente informada, y aún así decidió que este tratamiento médico era la mejor opción para ellas. Por el contrario, dichas personas fueron inyectadas debido a las exageraciones, la propaganda, la presión, el miedo, la confianza ciega en lo que "la mayoría de los expertos" supuestamente creía (suponiendo que TODOS ELLOS estudiaron todo en profundidad y eran completamente objetivos, lo cual es muy dudoso), la confianza ciega en lo que ciertos rabinos influyentes las instaron a hacer (suponiendo lo mismo que en el caso anterior), o debido al miedo histérico en que la única opción era ser inyectado o ponerse seriamente enfermo por causa del virus. Cuando veo la histeria colectiva y el comportamiento parecido a un culto que rodea a un tratamiento médico, seré extremadamente desconfiado y lo evitaré.

25. Las compañías farmacéuticas tienen un largo y extremadamente exitoso historial de causar la matanza de masas con fármacos maravillosos que ellos empujan sobre poblaciones confiadas, incluso después de que serios problemas se habían hecho ya conocidos. En vez de presionar el botón de pausa y detener el márketing de esos fármacos hasta que esos problemas pudieran ser adecuadamente investigados, las compañías farmacéuticas hicieron todo lo que estaba en su poder para suprimir la información y siguieron impulsando sus productos. Cuando las compañías y la gente han demostrado tal grosera carencia de preocupación por la vida humana, no confiaré en ellos cuando ellos hacen una exagerada promoción de un nuevo fármaco maravilloso.

26. En efecto, las historias de horror [de efectos adversos de las "vacunas"] ya están llegando a la velocidad de la luz, pero los políticos no están preocupados en lo más mínimo, la institución médica las deja de lado como no relacionadas o insignificantes, los medios de comunicación las ignoran, las compañías farmacéuticas siguen adelante a toda velocidad, y aquellos que levantan una bandera roja siguen siendo intimidados, censurados y castigados. Claramente mi vida y mi bienestar no son la preocupación primaria de ellos. Yo no seré su siguiente conejillo de indias en su laboratorio. No me arriesgaré a ser la siguiente desafortunada "coincidencia".

27. Aunque muchas personas hayan muerto poco después de ser inyectadas —incluso gente joven absolutamente sana— no se nos permite sugerir que la inyección tuvo algo que ver con ello. De alguna manera esto es anti-ciencia y hará que más personas mueran. Creo que negar cualquier vínculo posible, maltratar a la gente que especula que podría haber un vínculo, y no mostrar la curiosidad más leve por siquiera explorar si podría haber alguna relación, es aquello en lo que consiste la anti-ciencia y podría muy bien hacer que más personas murieran. Esa misma gente cree que yo estoy obligado a ser inyectado también. No, malditas gracias.

28. Me repugna la adoración religiosa, parecida a un culto, de un producto farmacéutico, y no participaré en ese ritual.

29. Mi proveedor de "asistencia médica" sigue fastidiándome para que yo sea inyectado, y sin embargo ellos no me han proporcionado ninguna información con respecto a este tratamiento o sobre cualquier alternativa posible. Todo lo que sé lo aprendí de otros fuera del sistema establecido. El consentimiento informado se ha convertido en consentimiento conformado. Yo me rehúso.

30. Veo todas las mentiras, la corrupción, la propaganda, la manipulación, la censura, la intimidación, la violación de la ética médica, la carencia de integridad en el proceso científico, la supresión de reacciones adversas inconvenientes, el descarte de preocupaciones legítimas, la histeria, el comportamiento similar a un culto, la ignorancia, la cerrazón de mente, el temor, la tiranía médica y política, el ocultamiento de protocolos, la carencia de verdadera preocupación por la vida humana, la falta de respeto por las libertades y los derechos humanos básicos, la perversión de la Torá y del sentido común, la demonización de gente buena, el mayor experimento médico de todos los tiempos conducido por gente codiciosa, poco fiable y atea, la carencia de responsabilidad de aquellos que exigen que yo lo arriesgue todo... veo todo esto y he decidido que ellos pueden tener todos mi lugar en la fila. Yo pondré mi confianza en Dios. Usaré la mente con que Él me bendijo y confiaré en mis instintos naturales. Lo cual conduce a la razón final que resume por qué no seré "vacunado":

31. Todo el asunto apesta.–

 

 

 

¿Inmunidad Grupal o Enajenación Colectiva?

por Chananya Weissman

31 de Diciembre de 2020

 

     (...) Hemos sido reducidos a una comunidad de hipocondríacos paranoides, con miedo a que cada aliento nos mate, temerosos de que el contacto humano más básico sea un riesgo irracional, pensando que todo lo que una vez consideramos normal y hasta obligatorio debe estar fuera de los límites indefinidamente, y en algunos casos incluso para siempre.

     Esto es demencial. Está contra todo lo que la Torá nos enseña.

     No niego que el Covid-19 sea verdadero, y debería ser tomado en serio. Pero al mismo tiempo niego que el ángel de la muerte esté deambulando entre nosotros, talando a la gente a diestra y siniestra. Esto no es una plaga bíblica. Hay un millón de modos en que podemos morir, y el Covid-19 es simplemente otro más.

     No quiero contagiármelo, y no quiero transmitírselo a algún otro, pero el terror con el que hemos estado viviendo durante el último año es injustificado. A causa de ese terror, un tercio de Israel está viviendo actualmente en la pobreza, con muchos otros apenas manteniéndose. El abuso de drogas y alcohol aumentó, el maltrato doméstico aumentó, los suicidios aumentaron, los trabajadores sociales están abrumados, la gente mayor está muriendo de soledad, los niños están traumatizados, los padres se están separando, miles de negocios han cerrado para siempre, y muchísimo más.

     Ellos nos dicen que si esto salva una sola vida, vale la pena. Eso es una ridícula pieza de propaganda. No estamos salvando ninguna vida. Estamos destruyendo nuestra sociedad y a cada uno en ella, excepto por unos pocos muy privilegiados y poderosos.

     Lo peor de todo es que estamos perdiendo nuestras mentes, perdiendo nuestros espíritus, perdiendo nuestra misma humanidad.

     Nuestros sabios (Chazal) nos enseñan que una persona empobrecida es como una persona muerta. El gobierno no tiene ningún derecho moral a empobrecer a millones de personas, destruyendo sus vidas y sus familias, diciendo que con eso puede proteger posiblemente las vidas de otra gente. Ellos no tienen ningún derecho de decidir cuál modo de ganarse la vida es esencial y cuál no, ni la vida de quién es más esencial. Aquellos que "encierran" a sus poblaciones deberían en cambio ser ellos encerrados.

     Si sabemos que alguien tiene Covid, no deberíamos compartir el aire que él respira. Sin embargo, no es la manera judía el vivir en el terror de que cada uno alrededor de nosotros esté infectado y de que cada objeto sea portador de un virus mortal. Está prohibido pensar así y vivir así.

     Está prohibido distanciarse de los seres amados, de los amigos y de los forasteros sólo porque usted tenga miedo del aliento de ellos o de que tocarlos lo matará a usted, o de que vuestro aliento los matará a ellos, cuando usted no tiene ninguna razón concreta para creer que alguien está infectado.

     No hay ningún precedente en nuestra historia para que los judíos vivan de esta manera, incluso durante la peor de las plagas. Durante un tiempo corto, tal vez. Y aún así, nunca fue como esto. Los enfermos eran puestos en cuarentena, y aquellos que tenían miedo de estar cerca de ellos eran exonerados de hacer eso. Pero nunca [una cuarentena] fue impuesta a cada uno; nunca se afirmó que fuera una obligación de la Torá que borrara el resto de nuestra existencia.

     En efecto, los reverendos (gedolim) y los santos (tzaddikim) a menudo atenderían a los enfermos cuando otros tenían miedo de acercarse a ellos. Algunos de aquéllos eventualmente se enfermaban y morían, pero muchos no. Eso es parte de la vida, y a veces así es cómo finaliza la vida. Si era el tiempo de que alguien partiera, al menos era ayudando a otra persona y realmente viviendo, ya que de otro modo, habría sucedido de una manera diferente.

     La noción de que debemos vivir en el terror, con todo nuestro foco dedicado a maximizar nuestras posibilidades de sobrevivir a costa de realmente vivir, nunca la hemos considerado. Ésa no es la manera judía. Eso es demencial.

     Se presume que un judío que es paranoide, que vive en el temor de peligros invisibles y completamente especulativos, es un pecador (Berachos 60a). Se supone que un judío debe temer pecar, pero no se supone que él redefina el comportamiento humano normal como un pecado, de modo que él pueda justificar el miedo que tiene. Se supone que un judío teme a Dios, pero no se supone que él afirme que Dios quiere que él viva temiendo a todos y a todo simplemente para prolongar su existencia en este mundo. (...)

     Ésta es la condición que nos ha alcanzado a casi todos nosotros. Estamos atormentados por el comportamiento humano normal y por la compañía social, aterrorizados de que cada aliento o contacto podrían matarnos. Ésa no es una reacción apropiada ante un virus, incluso ante un virus severo. Ésa es una enfermedad mental, y nos está destruyendo.

     Es, en efecto, remotamente posible que el apretón de manos, el ir a trabajar, abrir un negocio, subirse a un autobús, y otros tales comportamientos humanos básicos sean indirectamente la causa de nuestra muerte. Sin embargo, según la Torá no nos está permitido preocuparnos de tales cosas, aun cuando haya un virus alrededor.

     Es probable que si nos abstenemos de tales comportamientos normales prolonguemos nuestras vidas. Sin embargo, debemos reconocer que aquellos que viven de esa manera están mentalmente enfermos. Está prohibido imponer la enfermedad mental a otros. Está prohibido declarar que debemos vivir con paranoia e histeria por el bien de la vida. ¿Cuál vida?

     La gran mayoría de nosotros por suerte ha sobrevivido al año que ha pasado. Pero algo dentro de la mayor parte de las personas está muerto. Pueda Dios ayudarnos a despertar y traer a los muertos de vuelta a la vida.–

 

 


 

1 comentario:

  1. Muchas Gracias por su Valor Humano. La dignidad de la vida esta siendo avasallada su comportamiento la vuelvuelve a eregir. Un gran abrazo Hermano Humano.

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