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domingo, 21 de abril de 2019

Por Qué Fue Inventada la Historia del "Holocausto"



     Desde el sitio de su autor (wearswar.wordpress.com), el texano abogado e investigador de la Historia (en particular de la Segunda Guerra) John Wear (1953), que ha escrito algunos libros, hemos traducido el siguiente ensayo que fue publicado allí en Agosto de 2017, en el cual plantea de manera esquemática pero documentada las principales razones de que haya sido inventada la patraña religiosa del "Holocuento", que tanto rédito ha reportado a sus enloquecidos, mentirosos, desvergonzados y arrogantes propagadores.



Por Qué Fue Inventada la Historia del "Holocausto"
por John Wear
19 de Agosto de 2017




     Me han hecho las preguntas de por qué fue inventada la historia del "Holocausto", y quién se beneficia de esa falsificación de la Historia. Este artículo contestará estas preguntas.


Justificación para la Guerra con Alemania

     La Segunda Guerra Mundial fue con mucho la guerra más sangrienta y más destructiva en la Historia humana. Muchas personas se preguntaron si toda la muerte y destrucción causada por la guerra había sido necesaria.

     El así llamado "Holocausto" fue usado por los Aliados para demonizar a Alemania y demostrar que su esfuerzo de guerra era necesario para derrotar a una nación tan malvada.

     Con la liberación de Ohrdruf, Buchenwald y Dachau por el ejército estadounidense, y la liberación de Bergen-Belsen por las tropas británicas, grandes grupos de observadores occidentales encararon los horrores de los campos alemanes por primera vez. Las espantosas escenas de enormes pilas de cadáveres y demacrados y enfermos prisioneros sobrevivientes fueron filmadas y fotografiadas para la posteridad por el Cuerpo de Señales del Ejército estadounidense. Prominentes periodistas y políticos fueron llevados en avión a Alemania para que vieran por sí mismos en los campos la horrorosa evidencia. Las horribles escenas de los campos alemanes fueron usadas por los Aliados para justificar su participación en la guerra [1].

[1] Van Pelt, Robert Jan, The Case for Auschwitz: Evidence from the Irving Trial, Bloomington, Indiana University Press, 2002, p. 165.

     El historiador judío Robert Jan van Pelt escribe:

    «Para los Aliados, el descubrimiento de los campos demostró ser una justificación final de su esfuerzo de guerra. En 1940 Churchill había proclamado que una victoria nacionalsocialista traería "una nueva Edad Oscura, hecha más siniestra por la ciencia pervertida". La liberación de los campos demostró que Churchill no había exagerado el peligro. Y aunque Auschwitz había sido liberado por los rusos, los ingleses y los estadounidenses oyeron muchas historias sobre aquel campo» [Ibid.].


Establecimiento de Israel

     La historia del "Holocausto" también ha sido usada para justificar la creación del Estado de Israel. Simon Wiesenthal escribe:

    «La creación de Israel fue la única reacción posible, y la única correcta, a Auschwitz. Tenía que haber un país en el mundo donde los judíos fueran los propietarios en vez de invitados tolerados, un lugar de refugio en el más verdadero sentido de la palabra, incluso para judíos que viven en otros países» [2].

[2] Wiesenthal, Simon, Justice Not Vengeance, New York, 1989, p. 224.

     David Ben-Gurion declaró en los inicios de la Segunda Guerra Mundial que la guerra debería terminar al dárseles a los sionistas su propio Estado. Después de la guerra, Ben-Gurión y otros líderes israelíes dijeron que el "Holocausto" había demostrado una vez más que la única solución al problema judío era un Estado independiente en Israel. David ben-Gurión nuevamente mencionó durante el proceso de Adolf Eichmann que el "Holocausto" sucedió porque los judíos no vivían en su propio país [3].

[3] Segev, Tom, The Seventh Million: The Israelis and the Holocaust, New York, pp. 82, 185 y 330.

     El historiador israelí Tom Segev explica por qué la historia del "Holocausto" es tan importante para Israel:

    «Israel se diferencia de otros países, en que necesita justificar —ante el resto del mundo, y ante sí— su derecho mismo a existir. La mayor parte de los países no necesitan ninguna de tales justificaciones ideológicas. Pero Israel sí, porque la mayoría de sus vecinos árabes no lo ha reconocido, y porque la mayoría de los judíos del mundo prefiere vivir en otros países. Mientras estos factores permanezcan siendo verdaderos, el Sionismo estará a la defensiva. Como una justificación para el Estado de Israel, el "Holocausto" sólo es comparable a la promesa divina contenida en la Biblia: parece ser la prueba definitiva del argumento sionista el que los judíos puedan vivir con seguridad y con plena igualdad de derechos sólo en su propio país, y que ellos por lo tanto deben tener un Estado autónomo y soberano, y lo bastante fuerte para defender su existencia» [Ibid., p. 514].

     Tom Segev posteriormente escribe:

    «La demonización del Nacionalsocialismo y su mitologización, en general, eran también necesarias ya que el "Holocausto" sirvió como la principal justificación para la creación y la existencia del Estado de Israel» [Ibid., p. 480].


Justificación de la Violencia Israelí

     Hubo al menos 33 masacres de pueblos palestinos durante la "Guerra de Independencia" de Israel. Las fuerzas sionistas eran más grandes y estaban mejor equipadas que sus opositores, y hacia el final de la guerra más de 750.000 palestinos fueron despiadadamente expulsados de sus casas [4]. Como escribe Tom Segev, "Israel nació del terrorismo, la guerra y la revolución, y su creación requirió una medida de fanatismo y de crueldad" [5].

[4] Weir, Alison, Against Our Better Judgement: The Hidden History of How the U.S. Was Used to Create Israel, 2014, p. 58.
[5] Segev, Tom, op. cit. p. 63.

     Ciudades enteras y cientos de pueblos en Israel fueron vaciados y repoblados con nuevos inmigrantes judíos. Éstos se contaban en 100.000 en Abril de 1949, la mayor parte de ellos sobrevivientes del así llamado "Holocausto". Los palestinos perdieron todo lo que tenían y llegaron a ser refugiados indigentes, mientras los inmigrantes judíos a Israel robaron la propiedad de los palestinos y confiscaron todo lo que ellos necesitaban [Ibid., pp. 161-162].

     La historia del "Holocausto" ha sido usada repetidamente para justificar la agresión de Israel contra sus vecinos. El Primer Ministro israelí Menájem Begin justificó la demolición de una presunta instalación nuclear iraquí en Junio de 1981 con las palabras "Debemos proteger nuestra nación, un millón y medio de cuyos hijos fueron asesinados por los nacionalsocialistas en las cámaras de gas" [Ibid., p. 399].

     Antes de la invasión por parte de Israel del Líbano en Junio de 1982, Begin le dijo a su gabinete:

    "Ustedes saben lo que he hecho y lo que hemos hecho todos para prevenir la guerra y pérdida de vidas. Pero tal es nuestro destino en Israel. No hay ningún camino aparte de luchar desinteresadamente. Créanme: la alternativa es Treblinka, y hemos decidido que no habrá más Treblinkas" [Ibid.].

     Unas semanas después de la invasión de Israel del Líbano, Begin declaró que después del "Holocausto" la comunidad internacional había perdido su derecho a exigir que Israel responda por sus acciones. Begin declaró en el Knesset [Parlamento]:

    "Nadie, en ninguna parte del mundo, puede predicar moralidad a nuestra gente".

     Una declaración similar fue incluída en la resolución adoptada por el gabinete de Begin después de las masacres en campamentos de refugiados palestinos en las afueras de Beirut [Ibid.].

     Hacia finales de los años '80 difícilmente pasaba un día sin que la historia del "Holocausto" fuera mencionada en uno de los periódicos israelíes. Tal exposición constante animó a muchos soldados israelíes a planear modos de exterminar a los árabes. Según el funcionario israelí del cuerpo educacional Ehud Praver, «demasiados soldados estaban deduciendo que el "Holocausto" justifica toda clase de acción ignominiosa» [Ibid., pp. 407 y 412].


Culpa Alemana

     El llamado "Holocausto" también ha sido usado con eficacia para inducir la culpa en la gente alemana. Como escribe el historiador británico Ian Kershaw, "Ni en décadas se borraría totalmente el sentimiento simple pero apremiante... de estar avergonzado de ser alemán" [6].

[6] Kershaw, Ian, Hitler 1936-45: Nemesis, New York, 2000, p. 840.

     A Friedrich Grimm, una renombrada autoridad alemana en derecho internacional, se le mostraron ejemplares de los nuevos panfletos impresos en alemán poco después de la guerra para ser distribuídos por los Aliados a través de toda Alemania. Describiendo crímenes de guerra alemanes, los panfletos eran el primer paso del programa de reeducación diseñado para Alemania. Grimm sugirió a un oficial Aliado que ya que la guerra había terminado, era tiempo de parar el libelo. El oficial Aliado contestó:

    "Claro que no, recién hemos comenzado. Seguiremos esta campaña de atrocidades, la incrementaremos hasta que nadie quiera oír más una sola palabra buena sobre los alemanes, hasta que cualquier simpatía que quede hacia ustedes en otros países sea completamente destruída, y hasta que los propios alemanes queden tan confundidos que ellos no sabrán lo que están haciendo" [7].

[7] Tedor, Richard, Hitler’s Revolution, Chicago, 2013, p. 263.

     La campaña Aliada para hacer que los alemanes se sintieran culpables acerca del llamado "Holocausto" ha sido muy exitosa. La culpa alemana es tan poderosa que ella ha hecho que el gobierno alemán pague enormes reparaciones y se disculpe ante los Aliados. Millones de expulsados alemanes han pagado reparaciones a sobrevivientes de los campos de concentración alemanes aunque a esos expulsados alemanes les fueron robados su tierra y sus bienes privados.

     James Bacque escribe en cuanto a los sentimientos alemanes de culpa:

    «La culpa impregna a Alemania como una religión. Ésta es la república humillada, penitente de dolor ante sus jueces. La culpa es tan poderosa que ella ha hecho que Alemania repetidamente niegue cualquier intención de reclamar soberanía sobre las tierras del Este, aunque es un principio bien establecido de Naciones Unidas que ningún gobierno tiene derecho a renunciar a las reclamaciones de individuos a su propiedad, ni tampoco puede impedir su derecho de retorno a su antigua patria» [8].

[8] Bacque, James, Crimes and Mercies: The Fate of German Civilians under Allied Occupation, 1944-1950, 2nd edition, Vancouver, British Columbia, 2007, pp. 175-176.


Encubrimiento de Crímenes de Guerra Aliados

     La historia del "Holocausto" también ha sido usada para encubrir e ignorar crímenes Aliados contra los alemanes después de la Segunda Guerra Mundial. Las muertes alemanas después de la guerra pueden ser divididas en tres grupos de personas. El primer grupo son los prisioneros de guerra alemanes tanto en Europa como en la Unión Soviética. El segundo grupo son los expulsados alemanes [de las tierras del Este], y el tercer grupo son los alemanes que ya residían en Alemania. Si bien nadie sabrá nunca cuántos alemanes murieron entre 1945 y 1950, es algo cierto que las muertes exceden por lejos las estimaciones más tradicionales. La gran mayoría de esas muertes fue causada por las políticas letales impuestas por los Aliados contra Alemania después de la guerra.

     Una estimación conservadora de muertes alemanas en los campos Aliados para prisioneros de guerra pone la cifra en 1,5 millón. Esto incluye más de 517.000 muertes de prisioneros de guerra en la Unión Soviética, 100.000 muertes de prisioneros de guerra en Yugoslavia, Polonia y otros países, con las restantes muertes ocurridas en campos estadounidenses y franceses. Los alemanes que murieron en esos campos Aliados para prisioneros de guerra sufrieron miserablemente de exposición a la intemperie, enfermedad y una lenta hambruna. Esa bien documentada atrocidad Aliada todavía es negada por la mayoría de los historiadores hoy.

     Probablemente un mínimo de 2,1 millones de expulsados alemanes murieron en lo que se suponía que era una transferencia "ordenada y humana". Se reconoce por parte de los historiadores más tradicionales que la estimación de 2,1 millones de muertes de expulsados alemanes es válida. Destacadas autoridades han estimado un número mucho más alto de muertes de expulsados alemanes [Ibid., p. 124].

     Aproximadamente 5,7 millones de alemanes que ya residían en Alemania murieron por las políticas de hambre puestas en práctica por los Aliados después de la guerra. James Bacque detalla cómo ese total de muertes de 5,7 millones es calculado:

     "La población de toda la Alemania ocupada en Octubre de 1946 era de 65 millones, según el censo preparado bajo la ACC. Los prisioneros que retornaron que fueron añadidos a la población en el período entre Octubre de 1946 y Septiembre de 1950 se contaban en aproximadamente 2.600.000, según los registros de los archivos de los cuatro principales Aliados. Los nacimientos según la agencia estadística alemana oficial, la Statistisches Bundesamt, añadieron otros 4.176.430 recién llegados a Alemania. Los expulsados que llegaron totalizaron 6 millones.
     Así, la población total en 1950 antes de las pérdidas habría sido de 77.776.430, según los propios Aliados. Las muertes oficialmente registradas en el período 1946-1950 fueron 3.235.539, según el Anuario de Naciones Unidas y el gobierno alemán. La emigración fue de aproximadamente 600.000 personas, según el gobierno alemán. De esta manera, la población encontrada debería haber sido de 73.940.891. Pero el censo de 1950 hecho por el gobierno alemán bajo supervisión Aliada encontró sólo 68.230.796 personas. Había un faltante de 5.710.095 personas, según las cifras Aliadas oficiales" [9].

[9] Bacque, James, op. cit., pp. 115-116.

     La suma de 1,5 millón de prisioneros de guerra alemanes, 2,1 millones de expulsados alemanes, y 5,7 millones de residentes alemanes, iguala la estimación mínima de 9,3 millones de alemanes que murieron innecesariamente después de la guerra. Esto es, muchos más alemanes que los que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Millones de esos alemanes pasaron lentamente hambre hasta la muerte mientras los Aliados retenían la comida disponible. La mayoría de esos alemanes muertos de posguerra eran mujeres, niños y hombres muy ancianos. Sus muertes nunca han sido honestamente reportadas por los Aliados, por el gobierno alemán o por la mayoría de los historiadores. En vez de eso, todo lo que escuchamos siempre es acerca del presunto genocidio de la judería europea.  


Culpa y Apatía de los Aliados

     Los Aliados también han sido declarados culpables de no haber hecho más para impedir el presunto genocidio de la judería europea. La historiadora judía Deborah Lipstadt escribe:

    "Una verdadera antipatía hacia los judíos ciertamente afectó la respuesta Aliada. Si bien nadie entre los Aliados o en la prensa quería ver asesinados a los judíos, prácticamente nadie estaba dispuesto a abogar para que se tomaran medidas para tratar de detener la matanza. Muchos funcionarios Aliados en posiciones de poder en Londres y Washington estaban cansados de oír acerca de judíos, y aún más cansados de que se les pidiera hacer algo sobre ellos, aunque hubo medidas que podrían haber sido tomadas" [10].

[10] Lipstatdt, Deborah E., Beyond Belief: The American Press & the Coming of the Holocaust 1933-1945, New York, 1986, p. 277.

     Elie Wiesel escribe en cuanto al fracaso de los Aliados en rescatar a la judería europea que "casi parece como si tanto diplomáticos como estadistas hubieran pasado más tiempo inventando motivos para no salvar a los judíos que intentando encontrar un modo de salvarlos" [11].

[11] Wyman, David S., The Abandonment of the Jews: America and the Holocaust, 1941-1945, New York, 2007, p. x.

     Los Presidentes estadounidenses Jimmy Carter, Ronald Reagan y George Bush I han hecho todos declaraciones en cuanto a que Estados Unidos nunca dejará otra vez de actuar para detener algo tan malvado como el genocidio de la judería europea. En la dedicación del estadounidense Museo Conmemorativo del "Holocausto" en Washington, el Presidente Bill Clinton habló en un tono similar:

     "Aquellos de nosotros aquí hoy que representamos a las naciones de Occidente, debemos vivir para siempre con este conocimiento: incluso cuando nuestra fragmentaria conciencia de crímenes se convirtió en hechos indiscutibles, demasiado poco fue hecho" [Ibid., pp. 342-343].

     Michael Goldberg dice en cuanto al estadounidense Museo Conmemorativo del "Holocausto":

    "El museo permanece como un sombrío recordatorio de que a pesar de todos sus pretendidos ideales, Estados Unidos sin embargo volvió la espalda a los judíos que huían de Hitler... De aquí que el recuerdo del museo de lo que le sucedió a judíos en el pasado pueda conmover a los estadounidenses y a sus políticos nacionales en Washington para apoyar a Israel en el presente, no sea que en el futuro el mismo destino aguarde a los judíos otra vez, y el mismo fracaso moral espere a los estadounidenses una vez más" [12].

[12] Goldberg, Michael, Why Should Jews Survive?: Looking Past the Holocaust Toward a Jewish Future, Oxford University Press, 1995, p. 55.

     El Presidente Barack Obama afirmó en el aniversario Nº 70 de la liberación de Dachau: "Nosotros juramos fervorosamente que tales atrocidades nunca sucederán otra vez" y que "la Historia no se repetirá" [13]. Por supuesto, el Presidente Obama olvidó decir a su auditorio que la mayor parte de los presidiarios en Dachau murieron de causas naturales. Obama también convenientemente dejó de mencionar que la mayor atrocidad que ocurrió en Dachau fue el asesinato masivo por tropas estadounidenses de 520 guardias alemanes durante el día en que Dachau fue liberado [14].

[13] http://www.jpost.com/Diaspora/Obama-vows-never-again-on-70th-anniversary-of-liberation-of-Nazis-Dachau-camp-400570
[14] Buechner, Howard A., Dachau: The Hour of the Avenger, Metairie, LA, 1986, pp. 5, 29, 96-97.


Reparaciones a Judíos

     La culpa alemana por el así llamado "Holocausto" ha resultado en reparaciones masivas pagadas a sobrevivientes del "Holocausto" y al Estado de Israel. Las reparaciones alemanas a judíos fueron un tema de discusión desde el principio de la Segunda Guerra Mundial. Tom Segev escribe:

    "La idea [de reparaciones] parece haber estado en el aire desde el momento en que la guerra comenzó, aparentemente estimulada por los punitivos pagos de reparaciones impuestos a Alemania al final de la Primera Guerra Mundial. Ben-Gurión recibió un memorándum sobre el asunto tan pronto como en 1940. Berl Katznelson habló de ello en público hacia el final de aquel año. Hacia Diciembre de 1942 había ya una organización privada en Tel-Aviv llamada Justicia [sic] que ofrecía ayudar a las víctimas de los nacionalsocialistas a redactar demandas de compensación" [15].

[15] Segev, Tom, op. cit., p. 104.

     En Israel el odio a los alemanes era intenso después de la guerra. Muchos abogaban por una ley especial que impidiera a los israelíes todo contacto social con ciudadanos alemanes. Sin embargo, puesto que la mayoría de los israelíes sentía que los alemanes les debían inmensas reparaciones por el supuesto "Holocausto", Alemania e Israel comenzaron a negociar reparaciones el 20 de Marzo de 1952. El Acuerdo de Luxemburgo fue alcanzado seis meses más tarde y comprometió al gobierno alemán al pago de reparaciones masivas a sobrevivientes del "Holocausto" [Ibid., pp. 190-191, 227 y 233].

     Nahum Goldmann dijo en una entrevista en 1976 que el Acuerdo de Luxemburgo "constituía una extraordinaria innovación en materia de derechos internacionales". Goldmann también se jactó de que él había obtenido 10 a 14 veces más del gobierno de Bonn que lo que él había esperado originalmente [16].

[16] "West Germany’s Holocaust Payoff to Israel and World Jewry", The Journal of Historical Review, vol. 8, Nº 2, Verano de 1988, p. 245.

     Millones de judíos finalmente recibieron una compensación personal por su dolor y sufrimiento en el así llamado "Holocausto". El gobierno federal alemán desde 1998 ha pagado reparaciones a Israel y a las víctimas del Tercer Reich por aproximadamente 61.800 millones de dólares. Además, los alemanes habían pagado muchos miles de millones adicionales en fondos privados y otros públicos a los trabajadores forzados de los tiempos de guerra [17]. Los pagos reparatorios alemanes a Israel y a los judíos continúan hasta este día [18].

[17] “Germany Has Paid Out More than $61.8 Billion in Third Reich Reparations”, The Journal of Historical Review, vol. 17, Nº 6, Nov./Dic. 1998, p. 19.
[18] Véase http://www.nytimes.com/2012/11/18/world/europe/for-60th-year-germany-honors-duty-to-pay-holocaust-victims.html  y 
http://www.jpost.com/Diaspora/Germany-to-pay-250-Million-to-child-Holocaust-survivors-374596


Solidaridad Judía

     La historia del "Holocausto" es descrita por muchos líderes judíos como un acontecimiento singularmente malvado. Un ejemplo de esa visión fue expresado por Abraham H. Foxman cuando él era el director nacional de la Liga Anti-Difamación de la logia B'nai B’rith:

    «El "Holocausto" es algo diferente. Es un acontecimiento singular. No es simplemente un ejemplo de genocidio, sino un atentado casi exitoso contra la vida de los hijos elegidos de Dios y, así, contra Dios mismo. Se trata de un acontecimiento que es la antítesis de la Creación como está registrada en la Biblia; y como su opuesto directo, que es vuelto a vivir cada semana con el Sabbath y cada año con la Torá, debe ser recordado de generación en generación» [19].

[19] ADL on the Frontline, Enero de 1994, p. 2.

     Michael Goldberg confirma que la historia del "Holocausto" se ha convertido en una religión para muchos judíos: «A medida que el "Holocausto" ha llegado a ser la historia maestra de muchos judíos contemporáneos, así también su observancia perpetua se ha convertido en la práctica judía suprema, su veneración y su religión. Y como con cualquier iglesia organizada, este culto del "Holocausto" tiene sus propios principios de fe, sus ritos y sus lugares sagrados» [20].

[20] Goldberg, Michael, op. cit., p. 41.

     Los israelíes están obsesionados con la historia y la herencia del "Holocausto". Un estudio de 1992 de estudiantes universitarios israelíes encontró que cerca del 80% de aquellos preguntados se identificaba con la declaración "Somos todos sobrevivientes del Holocausto". El así llamado "Holocausto" ha llegado a ser una forma para que los judíos seculares se sientan conectados con su herencia judía [21].

[21] Segev, Tom, op. cit., pp. 513, 515-516.

     El "Holocausto", que es recordado ritualmente por la observancia del Día de Conmemoración del "Holocausto", es un importante medio para crear la solidaridad entre judíos. Si bien algunas comunidades judías experimentan conflictos entre Ortodoxos, Conservadores y Reformados, ellos ponen sus diferencias aparte y se unen para recordar el llamado "Holocausto". Cualquier verdad que haya en el slogan del judaísmo "Los Judíos Son Uno", se manifiesta ritualmente durante el Día de Conmemoración del "Holocausto" [22].

[22] Goldberg, Michael, op. cit., p. 50.


Conclusión

     El presunto genocidio de la judería europea ha sido usado

—para justificar el esfuerzo de guerra Aliado,

—para establecer el Estado de Israel,

—para justificar la violencia israelí contra sus vecinos,

—para inducir la culpa en los alemanes y en las naciones Aliadas,

—para encubrir e ignorar crímenes Aliados contra los alemanes,

—para permitir que los judíos recibieran inmensas reparaciones de Alemania, y

—para crear la solidaridad en la comunidad judía.

     La importancia extrema de la historia del "Holocausto" para hacer progresar los intereses sionistas / judíos asegura que esa falsificación de la Historia continuará en el futuro.–





1 comentario:

  1. Puede pasar dos cosas, o los alemanes terminan desapareciendo mezclada y diezmada ante los musulmanes, o los alemanes al final despiertan y por tanto rompan relaciones con Israel y le pida reparaciones morales contra Alemania a Israel y por tanto será la desaparición del estado judío como pasó a los blancos de Sudáfrica.

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