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lunes, 18 de septiembre de 2017

Germar Rudolf - Mengele, la Creación de un Mito



     En el sitio inconvenienthistory.com, en el vol. 9 (2017) Nº 2, el doctor en química e investigador de la Historia alemán Germar Rudolf (1964) publicó el siguiente artículo que se refiere a un altamente difamado médico que trabajó en el campo de Auschwitz durante la Segunda Guerra. Lo hemos puesto en castellano porque tiene interés el que se sostenga que lo que se ha dicho de él sólo tiene como respaldo declaraciones verbales incomprobables. Se refiere además a ciertos procedimientos que en otras partes se consideran normales y usuales, y es de destacar que probablemente dicho médico salvó muchas vidas mediante el combate contra ciertos parásitos portadores de enfermedades.


Josef Mengele – La Creación de un Mito
por Germar Rudolf
22 de Abril de 2017



     Quisiera preguntar a mis estimados lectores si reconocen alguno de los siguientes nombres:

     Fritz Klein, Heinz Thilo, Bruno Kitt, Erwin von Helmersen, Werner Rohde, Hellmuth Vetter, Horst Schumann, Carl Clauberg, Hans Wilhelm König, Franz Lucas, Alfred Trzebinski, Oskar Dienstbach, Siegfried Schwela, Franz von Bodmann, Kurt Uhlenbroock, Eduard Wirths, Hans Münch, Johann Paul Kremer, Horst Fischer y Friedrich Entress.

     A menos que usted sea un experto en el área, probablemente no tiene ninguna pista de quién es esta gente. El único apellido que yo reconocería, si dejara de lado mi conocimiento experto, es Clauberg, y eso sólo porque ése era el apellido de mi profesor de arte en la escuela secundaria.

     Todos los hombres enumerados arriba fueron en algún punto u otro médicos SS en el difamado campo de Auschwitz [1].

[1] Vea la lista de todo el personal SS conocido de Auschwitz en https://de.wikipedia.org/wiki/Personal_im_KZ_Auschwitz

     Omití un nombre en la lista, y por una buena razón: porque aquel nombre lo revelaría todo. Ese nombre es Josef Mengele.


     ¿Por qué es que todos reconocemos este único nombre, pero no tenemos idea de todos los otros? Y con "todos", no me refiero sólo a alguno de nosotros. Este "todos" también incluye a los sobrevivientes de Auschwitz. Si leemos o escuchamos los muchos testimonios de los miles de sobrevivientes de Auschwitz, pareciera que sólo hubo una mala persona en todo aquel enorme campo: Josef Mengele. Casi cada sobreviviente lo menciona a él como un malvado médico SS que enviaba a la gente a las cámaras de gas o la  sometía a algunos experimentos crueles, insensatos y tortuosos. Tal como Auschwitz se ha convertido en el símbolo del "Holocausto" en general, del mismo modo Mengele simboliza el mal de Auschwitz. Ellos son sinónimos.

     ¿Por qué esto es así?.


La Histeria de Mengele

     La mayor parte de los individuos nombrados fueron detenidos en algún momento después de la guerra y o bien se suicidaron mientras estaban encarcelados o fueron condenados a extensas condenas de prisión o fueron condenados a muerte. Mengele escapó. Él nunca fue atrapado. Sin embargo, en 1985, años después de su muerte en 1979 en su exilio en Sudamérica, su antiguo paradero fue revelado, y sus restos fueron finalmente exhumados e identificados [2].

[2] Con respecto a la historia ortodoxa, vea https://en.wikipedia.org/wiki/Josef_Mengele

     Sin embargo, Mengele no fue el único médico de Auschwitz que logró escapar. Hans Wilhelm König fue aún mejor que Mengele. König desapareció sin dejar rastro. Pero nadie ha oído hablar alguna vez de ese nombre, ¿o lo ha escuchado usted?.

     Podemos hacernos una idea de lo que está en la base del "Mito de Mengele" si escuchamos a uno de los más determinados cazadores de "nazis" del mundo, el israelí Efraim Zuroff. Mientras intentaba cazar a Josef Mengele durante los años '80, él tropezó con el hecho notable de que los sobrevivientes inmediatamente después de la guerra no describieron a Mengele como el mismo malvado criminal que fue descrito en los años '80 o incluso más tarde. Examinando cuidadosamente boletines de noticias publicados justo después de la guerra por y para "sobrevivientes", él se encontró con noticias (falsas) de que Mengele había sido detenido a principios de 1947. En aquella ocasión, los boletines de noticias para sobreviviente pedían a sus lectores que presentaran testimonios incriminatorios contra Mengele, y tales testimonios fueron entonces incluso publicados. Pero, como Zuroff resume:

    «El contenido de esos artículos resultó ser completamente sorprendente porque ellos claramente indicaban que el Mengele de 1985, quien se había convertido en un símbolo del mal y la personificación de la perversión de la ciencia, no disfrutaba de la misma mala fama en 1947. [...Zuroff notó] que Mengele no era considerado como un criminal de muy alto rango [en 1947], ni tampoco su supuesta detención fue considerada como un acontecimiento de significado excepcional. [...] Esa noticia era, en efecto, la primera indicación de que el status del así llamado "Ángel de la Muerte" había crecido con extraordinaria rapidez durante los años. [Mengele], en un cierto sentido, no [era] la misma persona que fue cazada simultáneamente en Sudamérica» [3].

[3] Efraim Zuroff, Occupation Nazi-Hunter: The Continuing Search for the Perpetrators of the Holocaust, New Jersey, 1994, pp. 127 y s.

     Por supuesto, los recuerdos son más exactos poco tiempo después de un presunto acontecimiento que décadas más tarde, de manera que la imagen de Mengele que tenían los sobrevivientes en 1947 era muy ciertamente más exacta también.

     En 1986, poco después de que la caza de Mengele había terminado, el historiador checo-alemán Zdenek Zofka escribió estas memorables líneas acerca de cómo Mengele se había convertido en el centro de la atención de la Industria del "Holocausto":

    «Después del cuadragésimo aniversario de la liberación de Auschwitz y después de que había sido establecido en Jerusalén el "Tribunal de Mengele" con ocasión de aquel aniversario, la búsqueda de él se intensificó drásticamente. La recompensa por su captura fue aumentada por el gobierno del Estado alemán de Hesse desde 40.000 a un millón de deutschmarks, y la recompensa finalmente alcanzó la asombrosa cifra de diez millones de deutschmarks debido a donaciones privadas. Junto con la intensificada búsqueda de Mengele, el interés de los medios de comunicación por el caso aumentó también. El "Ángel de la Muerte de Auschwitz" ofrecía oportunidades perfectas para un incesante diluvio de noticias sensacionalistas, y los testigos fueron revelando crímenes cada vez más crueles y espantosos cometidos por Mengele. El asesino de masas Mengele fue convertido en el mal encarnado como tal, el demonio sobrehumano absoluto, como escribe Robert Lifton» [4].

[4] Zdenek Zofka, "Der KZ-Arzt Mengele zur Typologie eines NS-Verbrechers", en: Vierteljahrshefte für Zeitgeschichte, vol. 34, Nº 2 (1986), pp. 245-267, aquí p. 245 y s.; www.ifz-muenchen.de/heftarchiv/1986_2.pdf



     El objetivo de Zofka en su informe era intentar "corregir la imagen de Josef Mengele, que ha sido distorsionada y desorbitadamente exagerada por los medios de comunicación sensacionalistas". Él admite que, al tratar de evaluar los delitos supuestamente cometidos por Mengele, básicamente no hay ninguna prueba documental en la cual basarse, y que confiar en relatos de testigos en tal atmósfera de histeria es problemático, por decir lo menos. Él continúa declarando:

     «Demasiado a menudo, es imposible estar seguro de que sus recuerdos [de los testigos] realmente se refieran a Mengele en absoluto. Demasiado a menudo es posible mostrar que Mengele ha sido confundido con otros médicos SS. Casi todos los presidiarios declaran que ellos fueron seleccionados por Mengele en la rampa [para ser enviados a la cámara de gas]. Pero los médicos del campo realizaban las selecciones por turnos; Mengele no realizó más selecciones que alguno de los demás» (Ibíd., p. 246).

     Esto subraya el punto al que hice referencia antes.


     Cuando evaluamos los pretendidos crímenes de Mengele, tenemos que distinguir tres grupos diferentes:

    1) La selección de presidiarios para las cámaras de gas.
    2) Experimentos con gemelos.
    3) Experimentos médicos arbitrarios.

     Hablemos de esos tres grupos aquí brevemente, con referencia a lecturas adicionales para aquellos que quieran aprender más. Comencemos primero con el último, porque puede ser tratado bastante rápidamente.


Experimentos Médicos Arbitrarios

     Existen numerosos testimonios de "testigos oculares" acerca de experimentos completamente insensatos y crueles supuestamente realizados por Mengele, como cambiar colores de ojos inyectándoles tinturas, trasplantar miembros y órganos a lugares arbitrarios en el cuerpo, y otras tonterías. Estudiando cientos de testimonios de "sobrevivientes", me he encontrado con una buena parte de estos insultos al intelecto, tan insultantes en realidad que no gastaré mi tiempo enumerándolos aquí. Busque y revise Internet, y usted tropezará con esas historias de horror de tipo Halloween por todas partes. A la gente evidentemente le gusta contemplar entrañas y sangre, de modo que los sobrevivientes, protegidos del escrutinio por su aura de santidad, satisfacen aquella necesidad.

     De manera interesante, las presuntas víctimas de esos experimentos, siendo muy frecuentemente los mismos testigos los que cuentan esos cuentos, no presentan ningún signo en absoluto de esos crueles procedimientos. Y demás está decir que no existe la más mínima prueba de nada de ello: ningún documento, ninguna autopsia, ningún chequeo médico en sobrevivientes que lo demuestren. Nada. Todo es una sarta de mentiras, pura y simplemente.


Gemelos

     Los supuestos crueles experimentos que se dice que Mengele realizó con gemelos deportados a Auschwitz eran tan letales que la mayor parte de los gemelos a los que él había hecho participar en su investigación no sólo sobrevivieron a la guerra sino que fueron incluso capaces de formar una asociación en 1984, en el momento más alto de la histeria de Mengele, destinada a hacer lobby para los intereses de ellos y de sus descendientes: Children of Auschwitz Nazi Deadly Lab Experiment Survivors (CANDLES). Lea y piense de nuevo en el nombre de dicha asociación: ¿Cómo pudieron unos mortales experimentos de laboratorio tener algún sobreviviente?.

     De hecho, como el historiador italiano Carlo Mattogno ha mostrado en su informe acerca de la investigación de Mengele en gemelos [5], hay tres hechos que demuestran claramente que Mengele no cometió ningún crimen sobre aquellos gemelos:

    a) Todos los documentos sobrevivientes muestran claramente que su investigación estuvo limitada a estudios antropológicos y conductuales, pero no incluyó ningún procedimiento quirúrgico u otro de tipo intrusivo.

    b) Todos los gemelos involucrados en su investigación fueron reclutados en aquel programa durante meses continuos, con ninguno de ellos que haya muerto.

    c) La mayor parte de aquellos involucrados —los gemelos así como los presidiarios ayudantes de Mengele— sobrevivieron a Auschwitz y a la guerra.

[5] Carlo Mattogno, «Dr. Mengele’s "Medical Experiments" on Twins in the Birkenau Gypsy Camp», en Inconvenient History, vol. 5, Nº 4 (2013); http://inconvenienthistory.com/5/4/3223

     De manera separada, piense en esto: No se supone que los niños hayan conseguido pasar más allá de la rampa del ferrocarril del campo. Ya que ellos eran obviamente incapaces para el trabajo, la ortodoxia del "Holocausto" sostiene que ellos eran enviados a la cámara de gas en seguida, pero eso evidentemente no es lo que sucedió, no sólo con los niños gemelos de Mengele sino en general.

     Para la lista larga de gemelos y niños en Auschwitz que sobrevivieron a dicho campo, vea el informe de Mattogno.


Selecciones para la Cámara de Gas

     Esto me lleva al punto final: las selecciones en las rampas de ferrocarril cerca del campo de Auschwitz y (posteriormente) dentro del campo Auschwitz-Birkenau. No puede haber ninguna duda de que esas selecciones ocurrieron. Ellas sucedieron en Auschwitz, y también en otros campos alemanes del tiempo de la guerra. Ellas eran por lo general realizadas por médicos, y se puede decir con seguridad que a Mengele, como uno de los muchos médicos de Auschwitz, le ordenaron hacerlas también.

     Pero ¿de qué se trataban dichas selecciones? Aquellos que estaban a cargo, Mengele entre ellos, ¿decidían quién podía vivir y quién debía morir en el gas?.

     Responder a esta pregunta de manera exhaustiva requeriría el análisis de decenas de miles de documentos que sobrevivieron a la guerra. No voy a hacer eso aquí, principalmente porque no hay ninguna necesidad de inventar de nuevo la rueda. Otros han hecho eso ya, y remitiré al lector a ellos.

     La cuestión se reduce a dos preguntas:

    a) ¿Existe algún documento que indique que existieron cámaras de gas homicidas en Auschwitz?
    b) ¿Qué revelan los documentos acerca del propósito de la selección hecha?

     En cuanto a la primera pregunta, permítame citar de un artículo publicado a finales de 2016 en la publicación conservadora online Taki’s Magazine [de Taki Theodoracopulos]. Fue escrito por el activista judío David Cole, quien en los años '90 se ocupó de manera amateur en la investigación de Auschwitz. En ese artículo Cole, que cree en todos los otros aspectos de la narrativa ortodoxa del "Holocausto", explica por qué él tiene problemas con Auschwitz:

    «Ah, Auschwitz. Sí, aquí es donde todavía tenemos un problema. [...] hay problemas genuinos con lo que comúnmente se afirma que es la parte 3 [del "Holocausto"], que en 1943 el campo de Auschwitz-Birkenau fue "renovado" para convertirse en un recinto de exterminio ultra-excelente y modernísimo. Para mí, la evidencia simplemente no está allí, y las pruebas que existen realmente ponen en duda aquella afirmación. [Los historiadores ortodoxos] retrocedieron ellos mismos hacia una esquina al poner a Auschwitz, con su falsa "cámara de gas", atracción turística de posguerra, y su carencia completa de pruebas documentales que apoyen un programa de asesinatos, de manera destacada como el núcleo y centro del "Holocausto". Ellos están tan profundamente metidos en ello a esta altura, que no pueden dar pie atrás.


    «Es sorprendentemente fácil conseguir que los principales argumentos de la anti-negación [del "Holocausto"] sean admitidos directamente por otra persona. Rick Eaton ha sido el investigador mayor en el Centro Simon Wiesenthal durante treinta años. Él es un actor tan principal en la lucha contra la negación del "Holocausto" como cualquiera en la Tierra. Hace dos años, tuve correspondencia con él (bajo un seudónimo, por supuesto... ¡él nunca hablaría directamente con gente como yo!) en cuanto al problema de Auschwitz. Le expliqué mi tesis, que Auschwitz, teniendo varios "asuntos" que ponen en duda la credibilidad de las afirmaciones de exterminio, no debería ser usado para simbolizar el "Holocausto". Él estuvo de acuerdo con eso [...].

    «Tenga presente que aunque yo estaba usando un seudónimo, yo no estaba afirmando falsamente ser alguien importante. En otras palabras, Eaton admitió aquello ante un completo don nadie, un completo extraño. Uno tiene la sensación de que muchos de esos expertos están añorando en secreto el día en que ellos puedan ser francos en cuanto al "problema de Auschwitz" y dejarlo atrás...» [6].

[6] David Cole, "OY VEY! Denial Is Dead", Taki’s Magazine, 29 de Sept. de 2016; http://takimag.com/article/denial_is_dead_david_cole

     El hecho es que cuestionar la narrativa ortodoxa de Auschwitz —y la de Mengele— es un delito en muchos países, y en aquellos países donde no lo es, hacer aquello todavía convertiría a los que la cuestionan en parias sociales. De ahí que usted no oirá ni una palabra de ningún erudito predominante con respecto al hecho de que "la evidencia simplemente no está allí". Cuando los científicos tienen que actuar bajo la amenaza de una represalia legal o profesional, no podemos confiar ni en ellos ni en los resultados de sus investigaciones.

     Todo lo que queda son los estudios de aquellos que no se doblegan ante la presión, quienes literalmente arriesgan la pérdida de sus vidas, su integridad física y su libertad cuando publican los iconoclastas resultados de sus investigaciones. Puedo señalar dos de aquellos estudios que pueden dar al lector una buena descripción en cuanto a por qué tenemos un "problema de Auschwitz":

1. "The Real Case of Auschwitz", del ya mencionado Carlo Mattogno [7]. Ese grueso volumen de aproximadamente 750 páginas discute a fondo todas las pruebas documentales relevantes con respecto a aquellos edificios que se ha dicho que contenían cámaras de gas homicidas. Éste es el principal fundamento sobre el cual Cole basó su conclusión de que las pruebas para la existencia de cámaras de gas homicidas en Auschwitz "simplemente no están allí", y de que "la evidencia que existe pone en duda aquella afirmación".

[7] Carlo Mattogno, The Real Case for Auschwitz: Robert van Pelt’s Evidence from the Irving Trial Critically Reviewed, 2ª ed., Uckfield, 2015; www.holocausthandbooks.com/dl/22-trcfa.pdf

2. "The Chemistry of Auschwitz", de mí mismo [8]. Este libro de 440 páginas resume la situación documental de manera sucinta (lo que le ahorra a usted la necesidad de leer las 750 páginas del primer libro mencionado) y de manera forense evalúa diversas clases de pruebas materiales de la supuesta escena del crimen.

[8] Germar Rudolf, The Chemistry of Auschwitz: The Technology and Toxicology of Zyklon B and the Gas Chambers. A Crime-Scene Investigation, Uckfield 2017; http://www.holocausthandbooks.com/dl/02-tcoa.pdf

     Hay muchos otros estudios que podrían ser enumerados, pero el lector interesado puede aprender sobre ellos leyendo detenidamente los dos trabajos recién mencionados.

     El resultado de todos estos estudios es muy simplemente que no puede haber habido ninguna cámara de gas homicida en Auschwitz. La evidencia forense y documental refuta positivamente incluso la posibilidad de su existencia.

     Esto nos lleva al punto b). Si las selecciones no fueron diseñadas para enviar a la gente a las cámaras de gas, ¿para qué propósito servían ellas? Bien; si un campo recibía cientos de presidiarios de golpe, ¿qué se suponía que hiciera la SS?: ¿sólo dejar que aquellos deportados entraran e hicieran lo que quisieran? Alguna especie de procedimiento de admisión tenía que estar en funcionamiento donde se determinara qué deportado debía ser alojado en cual edificio de tal parte del campo, o quién de ellos sería incluso enviado a otro campo. Tal procedimiento de admisión tiene lugar en cada prisión y campo en cada país. No era algo diferente en Auschwitz. Tener médicos a cargo de evaluar la salud de los deportados entrantes tiene sentido también. Un análisis detallado de la documentación sobreviviente muestra claramente con respecto a esto que tampoco había nada siniestro o extraño en aquellas selecciones en Auschwitz [9].

[9] Véase C. Mattogno, Healthcare in Auschwitz: Medical Care and Special Treatment of Registered Inmates, Uckfield 2016; www.holocausthandbooks.com/dl/33-hia.pdf


Testigos

     ¿Pero qué se debe hacer con todos aquellos testigos? Bueno; si examinamos a los testigos que dieron su testimonio con respecto a sus experiencias con el doctor Mengele justo al final de la guerra, antes de que los recuerdos fueran corrompidos por la histeria de Mengele que comenzó a finales de los años '70 y principios de los '80, hay realmente sólo un testigo que dice algo substantivo: el médico judío Miklos Nyiszli de Hungría, quien durante varios meses de su encarcelamiento en Auschwitz fue el ayudante del doctor Mengele, si hemos de creerle.

     El fallecido historiador alemán de la corriente principal y experto en la historia del Tercer Reich profesor doctor Werner Maser dijo sobre Nyiszli simplemente que él "mintió de manera excesiva" [10]. Él, sin embargo, no justificó esa dura valoración porque eso habría requerido citar escritos de herejes, lo que Maser no quiso hacer para evitar meterse en problemas (así él me lo confesó).

[10] Werner Maser, Fälschung, Dichtung und Wahrheit über Hitler und Stalin, Múnich, 2004, p. 348.

     En el ya mencionado informe sobre Mengele, Mattogno dio un breve resumen de las principales razones de por qué Nyiszli era en efecto un impostor y un mentiroso excesivo. El lector interesado en una completa crítica en inglés, de 300 páginas, de las diversas improbables historias de Nyiszli tendrá que esperar, sin embargo, hasta comienzos del próximo año [Marzo de 2018], cuando debiese aparecer un estudio dedicado a ese testigo clave [11].

[11] Carlo Mattogno, Miklos Nyiszli, An Auschwitz Doctor’s Eyewitness Account: The Tall Tales of Dr. Mengele’s Assistant Analyzed, Uckfield; www.holocausthandbooks.com/?page_id=37; un estudio más antiguo y más breve está disponible en italiano: C. Mattogno, "Medico ad Auschwitz: Anatomia di un Falso", Parma 1988.


El Legado

     Mengele es especial, tan especial en efecto, que éste es el único apellido alemán poco común del que mi corrector ortográfico en inglés no se queja. Al igual que "guerra relámpago" (blitzkrieg) y "Auschwitz", este término ("Mengele") se ha convertido en una parte fija de la lengua inglesa. ¡Qué orgulloso legado de un difamado médico de campo de concentración!.

     En el caso de Mengele, sin embargo, es seguro decir que eso no es culpa de él. Como escribe correctamente Wikipedia, citando el libro que fue más influyente en la solidificación de la histeria de Mengele:

    «Rolf [Mengele, hijo de Josef], quien no había visto a su padre desde las vacaciones en un centro de esquí en 1956, lo visitó allí [en São Paulo, Brasil] en 1977 y encontró a un nacionalsocialista no arrepentido que afirmó que él nunca había dañado personalmente a nadie y sólo había cumplido su deber» [12].

[12] Gerald L. Posner y John Ware, Mengele: The Complete Story, Nueva York, 1986, pp. 2, 279.

     Mengele era un ayudante del médico de guarnición de Auschwitz el doctor Eduard Wirths. Wirths, a su vez, fue celebrado por cientos de presidiarios de Auschwitz como un héroe, como el "Ángel de Auschwitz" que salvó las vidas de decenas de miles de ellos con sus desinteresados esfuerzos para mejorar la suerte de ellos y combatir las epidemias que realizaron una espantosa cosecha en Auschwitz [13].

[13] Véase de Christoph M. Wieland, "Eduard Wirths, M.D., Garrison physician of Auschwitz – A Key Witness to the Holocaust!?", en C. Mattogno, Healthcare in Auschwitz, op. cit. (nota 9), pp. 219-269.


IMAGEN: Un dibujo de un prisionero muestra al doctor Wirths, médico de guarnición en Auschwitz entre Septiembre de 1942 y principios de 1945, como un caballero con uniforme luchando contra la plaga de piojos, y por lo tanto contra el tifus.

     Mengele fue el hombre mano derecha de Wirths en la batalla por salvar tantas vidas como fuera posible de aquellos a quienes las autoridades del Tercer Reich habían deportado imprudente e irresponsablemente a Auschwitz.

     Mengele no sólo era inocente de los crímenes de los que él es acusado. Junto con Eduard Wirths y los otros médicos en Auschwitz, sus incansables esfuerzos salvaron las vidas de decenas de miles de presidiarios.–



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