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jueves, 29 de septiembre de 2016

Advertencias Rusas contra EE.UU.



     Presentamos aquí en castellano dos breves artículos que dicen relación con el sentimiento manifestado por gente rusa, tanto en Estados Unidos como en la propia Rusia, acerca de las continuadas provocaciones y ataques de diversa índole que la desesperada gente del gobierno estadounidense ha realizado desde hace un tiempo contra los rusos. Es de recordar la sistemática campaña de mentiras contra Rusia desde el apoderamiento norteamericano de Ucrania, y el papel clave que han asumido los rusos en Siria, incluída la puñalada turca por la espalda. El primer artículo es una declaración de fines de Mayo de gente rusa acerca de las consecuencias al parecer no meditadas que conllevaría un ataque real y efectivo contra Rusia, aparecida en diversos medios pero que hemos recogido del sitio cluborlov.blogspot.com, y el segundo son unas reflexiones del conocido ideólogo Alexander Dugin de hace nueve días, motivadas por el descarado reciente ataque de la aviación estadounidense contra efectivos del ejército sirio, aparecidas en katehon.com. Ambos artículos son bastante reveladores del espíritu ruso actual.


UNA ADVERTENCIA RUSA
31 de Mayo de 2016




     Nosotros, los abajo firmantes, somos rusos que vivimos y trabajamos en Estados Unidos. Hemos estado mirando con creciente ansiedad a medida que las actuales políticas estadounidenses y de la OTAN nos han puesto en un curso de colisión extremadamente peligroso con la Federación Rusa, así como con China.

     Muchos respetados y patrióticos estadounidense, como Paul Craig Roberts, Stephen Cohen, Philip Giraldi, Ray McGovern y muchos otros, han estado publicando advertencias contra una amenazadora Tercera Guerra Mundial. Pero sus voces se han visto casi perdidas entre el estruendo de unos medios de comunicación que están llenos de historias engañosas e inexactas que caracterizan a la economía rusa como estando en el caos, y a los militares rusos como débiles, todo ello basado en ninguna evidencia. Pero nosotros, conociendo tanto la historia rusa como el actual estado de la sociedad rusa y del ejército ruso, no podemos tragar esas mentiras. Ahora sentimos que es nuestro deber, como rusos viviendo en Estados Unidos, advertir al pueblo estadounidense que a él se le está mintiendo, y decirle la verdad. Y la verdad es simplemente ésta:

     Si va a haber una guerra con Rusia, entonces Estados Unidos será muy ciertamente destruído, y la mayor parte de nosotros terminaremos muertos.

     Retrocedamos un poco y pongamos lo que está sucediendo en un contexto histórico. Rusia ha sufrido mucho a manos de invasores extranjeros, perdiendo a 22 millones de personas en la Segunda Guerra Mundial. La mayor parte de los muertos fueron civiles, porque el país fue invadido, y los rusos han jurado que nunca permitirán que un desastre tal suceda otra vez. Cada vez que Rusia ha sido invadida, ella surgió victoriosa. En 1812 Napoleón invadió Rusia; en 1814 la caballería rusa cabalgó por París. El 22 de Junio de 1941 la Luftwaffe de Hitler bombardeó Kiev; el 8 de Mayo de 1945 las tropas soviéticas se desplazaron por Berlín.

     Pero los tiempos han cambiado desde entonces. Si Hitler atacara a Rusia hoy, él estaría muerto 20 ó 30 minutos más tarde, y su búnker reducido a escombros humeantes tras un ataque de un misil crucero supersónico Kalibr lanzado desde un pequeño barco ruso en algún sitio en el Mar Báltico.

     Las capacidades operacionales del nuevo ejército ruso han sido demostradas de modo muy persuasivo durante la reciente acción contra ISIS, Al-Nusra y otros grupos terroristas financiados desde el extranjero que están actuando en Siria. Hace tiempo Rusia tuvo que responder a provocaciones luchando batallas terrestres en su propio territorio, y luego lanzando una contrainvasión; pero eso ya no es necesario. Las nuevas armas de Rusia hacen de la venganza algo instantáneo, no detectable, imparable y absolutamente letal.

     Así, si mañana estallara una guerra entre Estados Unidos y Rusia, está garantizado que Estados Unidos sería aniquilado. Como mínimo, ya no existiría una red de suministro eléctrico, no habría Internet, ni petróleo ni gasoductos, ni un sistema de carreteras inter-estatales, ni transporte aéreo ni navegación basada en GPS. Los centros financieros estarían en ruinas. El gobierno en cada nivel dejaría de funcionar. Las fuerzas armadas estadounidenses, estacionadas por todo el mundo, ya no serían abastecidas de nuevo. Como máximo, la tierra continental entera de Estados Unidos quedaría cubierta por una capa de ceniza radiactiva. Les decimos esto no para ser alarmistas, sino porque, basados en todo lo que sabemos, estamos alarmados. En caso de ser atacada, Rusia no retrocederá; ella responderá, y aniquilará completamente a Estados Unidos.

     Los dirigentes estadounidenses han hecho todo lo que han podido para empujar la situación hasta el borde del desastre. Primero, sus políticas anti-rusas han convencido a los dirigentes rusos de que hacer concesiones o negociar con Occidente es algo inútil. Se ha hecho evidente que Occidente siempre apoyará a cualquier individuo, movimiento o gobierno que sea anti-ruso, ya se se trate de oligarcas rusos evasores de impuestos, convictos criminales de guerra ucranianos, terroristas wahabíes apoyados por los sauditas en Chechenia, o rufianes juveniles que profanan la catedral en Moscú ["Pussy Riot"].

     Ahora que la OTAN, en violación de sus promesas anteriores, se ha expandido directamente hasta la frontera rusa, con fuerzas estadounidenses desplegadas en los países del Báltico, con San Petersburgo, la segunda mayor ciudad de Rusia, al alcance de la artillería, a los rusos no les queda  ningún lugar para retirarse. Ellos no atacarán; pero tampoco se echarán atrás ni se rendirán. La dirigencia rusa disfruta de más de un 80% de apoyo popular; el 20% restante parece sentir que es demasiado suave en su oposición a la invasión occidental. Pero Rusia responderá, y una provocación o un simple error podrían provocar una secuencia de acontecimientos que terminarán con millones de estadounidenses muertos y con Estados Unidos en ruinas.

     A diferencia de muchos estadounidenses, que ven la guerra como una excitante aventura victoriosa en el extranjero, los rusos odian y temen la guerra. Pero ellos también están listos para ella, y han estado preparándose para la guerra durante varios años. Sus preparativos han sido muy eficaces.

     A diferencia de Estados Unidos, que malgasta incontables miles de millones en dudosos programas de armas demasiado caros, como el avión caza de tarea conjunta F-35, los rusos son extremadamente tacaños con sus rublos para defensa, consiguiendo tanto como 10 veces de rendimiento por su inversión, comparado a la hinchada industria de defensa estadounidense. Si bien es verdad que la economía rusa ha sufrido por los bajos precios de la energía, está lejos de estar en el caos, y se espera un retorno al crecimiento tan pronto como el próximo año. El senador John McCain una vez calificó a Rusia como "una estación gasolinera enmascarada como un país". Bueno, él mintió.

     Sí, Rusia es el mayor productor de petróleo del mundo, y el segundo mayor exportador de petróleo, pero es también el mayor exportador del mundo de cereales y de tecnología de energía nuclear. Rusia es una sociedad tan avanzada y sofisticada como Estados Unidos. Las fuerzas armadas de Rusia, tanto convencionales como nucleares, están ahora listas para luchar, y ellas son más que un simple rival para Estados Unidos y la OTAN, sobre todo si una guerra irrumpe en algún lugar cerca de la frontera rusa.

     Pero tal lucha sería suicida para ambos bandos. Creemos firmemente que una guerra convencional en Europa tiene una fuerte probabilidad de convertirse en nuclear muy rápidamente, y que cualquier golpe nuclear de EE.UU./OTAN contra fuerzas o territorios rusos provocará automáticamente un vengativo golpe nuclear ruso contra el Estados Unidos continental. Contrariamente a las irresponsables declaraciones hechas por algunos propagandistas de Estados Unidos, los sistemas estadounidenses de misiles anti-balísticos son incapaces de proteger al pueblo norteamericano de un ataque nuclear ruso. Rusia tiene los medios para golpear sobre objetivos en Estados Unidos con armas nucleares de largo alcance así como convencionales.

     La única razón de por qué Estados Unidos y Rusia se han encontrado en un curso de colisión, en vez de desactivar las tensiones y cooperar en una amplia variedad de problemas internacionales, es el obstinado rechazo de los dirigentes estadounidenses a aceptar a Rusia como un socio en términos iguales: Washington está completamente decidido a ser el "líder mundial" y la "nación indispensable", incluso cuando su influencia constantemente decrece como consecuencia de una serie de desastres de política exterior y militares, como Iraq, Afganistán, Libia, Siria, Yemen y Ucrania.

     El continuado liderazgo global estadounidense es algo que ni Rusia, ni China, ni la mayor parte de los otros países quiere aceptar. Esta pérdida gradual pero evidente de poder e influencia ha hecho que los dirigentes estadounidenses se hayan puesto histéricos; y hay sólo un pequeño paso desde estar histérico a convertirse en suicida. Los líderes políticos de Estados Unidos tienen que ser puestos bajo una vigilancia para impedir que se suiciden.

     Antes que nada, apelamos a los comandantes de las Fuerzas Armadas estadounidenses para que sigan el ejemplo del almirante William Fallon, quien, cuando se le preguntó sobre una guerra con Irán, supuestamente contestó: "No durante mi período". Sabemos que ustedes no son suicidas, y que ustedes no desean morir por el bien de un desmedido orgullo imperial que ha perdido contacto con la realidad. De ser posible, por favor díganles a su personal, colegas y sobre todo a sus superiores civiles, que una guerra con Rusia no sucederá mientras ustedes estén a cargo. Por lo menos, adquieran aquel compromiso ustedes mismos, y, si debiese llegar el día alguna vez cuando la orden suicida sea publicada, rechacen ejecutarla a causa de que es criminal.

     Recuerden que según el Tribunal de Núremberg, "Iniciar una guerra de agresión... no sólo es un crimen internacional, sino que es el crimen internacional supremo que se diferencia sólo de los otros crímenes de guerra en que contiene dentro de sí el mal acumulado de todos". Desde Núremberg, sostener que alguien sólo estaba cumpliendo órdenes ya no es una defensa válida. Por favor, no se conviertan en criminales de guerra.

     También apelamos a la gente estadounidense para que emprenda acciones pacíficas pero efectivas para oponerse a cualquier político o partido que se involucre en un irresponsable y provocativo hostigamiento contra Rusia y que justifique y apoye una política de innecesaria confrontación con una súper-potencia nuclear que es capaz de destruír Estados Unidos en aproximadamente una hora. Hablen sin temor, ábranse camino a través de la barrera de propaganda de los medios de comunicación, y hagan conscientes a sus compatriotas estadounidenses del inmenso peligro de una confrontación entre Rusia y Estados Unidos.

     No hay ninguna razón objetiva de por qué Estados Unidos y Rusia deberían considerarse el uno al otro como adversarios. La actual confrontación es completamente el resultado de las opiniones extremistas de la secta de los neoconservadores, a cuyos miembros se les permitió infiltrarse en el gobierno federal estadounidense bajo el Presidente Bill Clinton, los cuales consideran a cualquier país que rechace obedecer sus dictados como un enemigo a ser aplastado.

     Gracias a los esfuerzos incansables de ellos, más de un millón de personas inocentes ha muerto ya en la ex-Yugoslavia, en Afganistán, en Iraq, Libia, Siria, Paquistán, Ucrania, Yemen, Somalia y en muchos otros países, todas debido a su insistencia maníaca en que Estados Unidos debe ser un Imperio mundial, no sólo un país regular y normal, y que cada líder nacional debe o doblegarse ante ellos, o ser derrocado. En Rusia, esa fuerza irresistible ha encontrado finalmente un objeto inconmovible. Ellos deben ser obligados a dar pie atrás antes de que nos destruyan a todos nosotros.


     Estamos absoluta y categóricamente seguros de que Rusia nunca atacará a Estados Unidos, ni a ningún Estado miembro de la Unión Europea; de que Rusia no está interesada en absoluto en recrear la URSS, y que no existe ninguna "amenaza rusa" o "agresión rusa". Gran parte del reciente éxito económico de Rusia tiene mucho que ver con el deshacerse de antiguos hábitos soviéticos, lo que le ha permitido perseguir una política de "Rusia primero".

     Pero estamos igualmente seguros de que si Rusia es atacada, o incluso amenazada con un ataque, ella no retrocederá, y de que los líderes rusos no se someterán. Con gran tristeza y un corazón apesadumbrado ellos cumplirán su deber jurado y desencadenarán una andanada nuclear de la cual Estados Unidos nunca se recuperará. Incluso si todos los dirigentes rusos resultasen muertos en un primer ataque, la así llamada "Mano Muerta" [decisiones tomadas con antelación] (el sistema "Perimetr") lanzará automáticamente suficientes bombas nucleares para borrar a Estados Unidos del mapa político.

     Sentimos que es nuestro deber hacer todo lo que podemos para prevenir tal catástrofe.

—Evgenia Gurevich, Ph.D. (thesaker.ru),
—Victor Katsap, Ph.D., científico superior en NuFlare Technology America, Inc.
—Andrei Kozhev
—Serge Lubomudrov
—Natalya Minkovskaya
—Dmitry Orlov (cluborlov.blogspot.com)
—Irina Petrova, RP
—A. Raevsky, The Saker (thesaker.is).–




La Tercera Guerra Mundial Nunca Ha Estado Tan Cercana

por Alexander Dugin
20 de Septiembre de 2016


     Como hemos dicho ya muchas veces, el principal aspecto de esta temporada política no son las elecciones sino la guerra. Pero si las elecciones realmente tienen importancia en algún lugar, entonces ése es Estados Unidos donde, una vez más, ellos están estrechamente relacionados con la guerra. Hace dos días, el sábado 17 de Septiembre, la probabilidad de esta guerra fue impresionantemente alta. Como sabemos, las tropas estadounidenses, a las que nadie nunca invitó a Siria, bombardearon las posiciones del ejército sirio en Deir ez-Zor. A consecuencia de ese bombardeo, 60 soldados sirios resultaron muertos.

     Ese ataque fue extremadamente importante para los militantes de ISIS, a quienes Estados Unidos está asesorando y armando informalmente mientras que supuestamente los está combatiendo. Aquello cruzó la línea. Bombardear soldados sirios es una cosa, pero eso significa declarar la guerra no sólo contra Siria sino también contra Rusia, que está luchando en Siria del lado de Assad. Y esto significa que hemos alcanzado un punto culminante.

     Por cierto, el mando estadounidense inmediatamente reportó que el ataque aéreo fue un error, y advirtió a los dirigentes rusos que no expresaran ninguna emoción. Pero los estadounidenses sólo pueden estar mintiendo, ya que la tecnología moderna permite que los satélites vean los objetos desde un escritorio. Teóricamente, los bombarderos estadounidenses no pudieron simplemente haber confundido tal ataque. Y lo que es más importante: si ellos le hubieran dicho que ellos se estaban preparando a bombardearlo a usted, y usted no dijo nada, entonces ¿significa eso que usted está de acuerdo?.

     Es completamente obvio que Estados Unidos se está preparando para comenzar una guerra contra Rusia. Los incidentes fronterizos representan operaciones de reconocimiento. Pero ¿cómo van a reaccionar Moscú, Putin y el Kremlin? El punto de no retorno no ha sido cruzado todavía, pero la reacción de Moscú ¿no mostró simplemente cuántos rusos están listos para una confrontación directa y frontal con Estados Unidos y la OTAN? Por eso el ataque aéreo fue lanzado contra posiciones del ejército sirio.

     Los dirigentes globalistas estadounidenses obviamente no pueden gobernar el mundo entero y, lo que es más, la amenaza representada para ellos por Trump pone en cuestión el propio control que ellos tienen sobre Estados Unidos. Ahora, mientras la marioneta Barack Obama está todavía en el poder y la candidata globalista Hillary Clinton se está desmoronando delante de los mismos ojos de los votantes estadounidenses, es la última posibilidad para comenzar una guerra. Eso permitiría que ellos pospusieran las elecciones o que forzaran a Trump, si él llegara a ganar, a comenzar su presidencia en condiciones catastróficas. Así, los neoconservadores y globalistas estadounidenses necesitan la guerra. Y rápido, antes de que sea demasiado tarde. Si Trump entra en la Casa Blanca cuando haya paz, entonces no habrá ninguna tal guerra, al menos durante el futuro previsible. Y eso significaría el final de la omnipotencia de las maníacas élites globalistas.

     Así, todo en este punto es muy, muy serio. Los ideólogos de la OTAN y los globalistas estadounidense que están cayendo en el abismo necesitan la guerra ahora mismo, antes de las elecciones estadounidenses. La guerra contra nosotros. No tanto por la victoria sino por el proceso mismo. Ésa es la única manera de que ellos prolonguen su dominio y distraigan la atención de los estadounidenses y del mundo entero de su interminable serie de fracasos y crímenes. El juego de los globalistas ha sido revelado. Bastante pronto, ellos tendrán que retirarse del poder y aparecer ante los tribunales. Sólo la guerra puede salvar la situación de ellos.

     Pero ¿qué hay de nosotros? Nosotros no necesitamos la guerra. No ahora, no mañana, nunca. Nunca en la Historia hemos necesitado la guerra. Pero hemos luchado constantemente y, de hecho, casi nunca hemos perdido. El costo implicó terribles pérdidas y esfuerzos colosales, pero ganamos. Y siempre ganaremos. Si no hubiera sido así, entonces hoy no tendríamos un país tan enorme libre del control extranjero.

     Pero, en este caso, necesitamos comprar tanto tiempo como nos sea posible. Los estadounidenses esencialmente han atacado nuestras posiciones, tal como los georgianos en Tskhinvali en Agosto de 2008. Los rusos están bajo fuego, y esto no puede ser ignorado. Nuestra reacción es extremadamente cautelosa y equilibrada. Hemos expresado lo que pensamos sobre este acto estadounidense de agresión, pero en términos muy meditados.

     La fatalidad de la situación radica en que, si Washington decide optar por la guerra ahora, entonces no podemos evitarla. Si ellos insisten y repiten la situación del 17 de Septiembre una y otra vez, entonces nosotros tendremos que o aceptar el desafío e ir a la guerra, o a sabiendas admitir el fracaso.

     En esta situación, el resultado de la lucha por la paz que está, como siempre, totalmente en nuestros intereses, no depende de nosotros. Realmente necesitamos la paz, ganar tiempo hasta el 8 de Noviembre, y luego todo será mucho más fácil. Pero ¿nos permitirá dicho tiempo el coloso que está colapsando?.

     Que Dios no permita que eso no suceda. Pero aquellos que podían rezar, oraron en vísperas de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. En cualquier caso, nuestro objetivo es siempre y únicamente la victoria. Nuestra victoria.

     Los estadounidenses están bombardeando a nuestros muchachos. Una Tercera Guerra Mundial nunca ha estado tan cercana.–




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