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viernes, 1 de julio de 2016

Eustace Mullins - La Maldición de Canaán (1)



     En 1987 el escritor e investigador estadounidense Eustace Mullins (1923-2010) publicó su libro The Curse of Canaan. A Demonology of History (La Maldición de Canaán), cuyo capítulo primero ofrecemos a continuación en castellano. Basándose esencialmente en fuentes bíblicas, el señor Mullins traza aquí la historia de una lucha ya milenaria entre dos pueblos o linajes, uno bienquisto y otro aborrecido por la Deidad de la Biblia, antagonismo que se prolonga hasta este mismo día, de acuerdo a la interpretación del autor, el cual en este texto se inscribe dentro de la corriente teológica que sostiene que muchos antiguos israelitas, los verdaderos semitas, se establecieron antiguamente en Europa y fundaron reinos y naciones que hasta hoy perduran, no siendo del mismo fondo racial la conocida tribu sino precisamente su antiquísimo antagonista. Así, para Mullins, es lo que se deduce, la Biblia sería la teología del hombre Blanco.




Capítulo 1
LA GUERRA CONTRA SEM


"Ellos sacrificaban a demonios,
 los cuales no eran dioses" (Deut. 32:17).


     En las iglesias de Estados Unidos los cristianos adoran a un dios de algún modo paternal, el patriarca barbudo que Miguel Ángel representó en el cielo de la Capilla Sixtina, una figura autoritaria que es también el Padre de nuestro Maestro y nuestro Salvador, Jesucristo. Dios es reverenciado como el Creador original de nuestro universo, y como la guía moral última. En este escenario, la Humanidad es en alguna medida un grupo inofensivo, colocado en un contexto pastoral, generalmente obediente a las leyes de Dios, y sujeto al castigo cuando ocurre la desobediencia. La observancia religiosa basada en este concepto es adecuada, hasta que ese idealizado escenario es perturbado por desventuras o calamidades. Esto también plantea la cuestión del mal innato o inevitable, de Satán, el ángel caído y el rebelde contra Dios (Satán, una palabra hebrea que significa "adversario").

     Hay frecuentes referencias en la Biblia a la reprimenda de Dios y, a menudo, al castigo de los malhechores, tanto individualmente como en grupos grandes. Aquí otra vez, la persistente aparición del mal a través de toda la historia de la Humanidad es tratada a medida que ocurre, pero es difícil decidir sus fuentes o sus causas. Por lo tanto, la Humanidad ha existido bajo una considerable desventaja, incapaz de reconocer o entender el mal antes de ser dañada por él.

     En efecto, el gran movimiento de la historia moderna ha sido disfrazar la presencia del mal en la Tierra, hacer luz de ello, convencer a la Humanidad de que el mal debe ser "tolerado", "tratado con la mayor comprensión", o negociado, pero de ninguna manera debe ser alguna vez contrarrestado con la fuerza. Éste es el punto principal de lo que ha llegado a ser conocido como el liberalismo de hoy, más popularmente conocido como el humanismo secular. El popular, y aparentemente sensible, atractivo del humanismo es que la Humanidad siempre debería colocar los intereses humanos primero. El problema es que este mismo humanismo puede ser remontado en una línea continuada hasta la bíblica "Maldición de Canaán". El humanismo es el resultado lógico de la demonología de la Historia.

     Los acontecimientos modernos pueden ser entendidos sólo si podemos remontar sus implicaciones en una línea directa desde los registros más tempranos de la Antigüedad. Esos registros tienen que ver con el hombre pre-adánico, una criatura híbrida cuyos orígenes son descritos en libros antiguos. El Libro de Enoc (que en sí mismo es parte de un más temprano Libro de Noé, escrito aproximadamente en 161 a.C.), dice que Semyaza (Satán), el líder de una banda de doscientos ángeles, descendió sobre el monte Carmelo. Ellos habían codiciado a las hijas de los hombres desde lejos, y ahora ellos las tomaron como sus mujeres. Esos ángeles caídos, conocidos como la Orden de los Vigilantes, enseñaron la magia a sus mujeres. El resultado de esas uniones fue una raza de gigantes, conocidos como los Nefilim.

     La Biblia no menciona a los Nefilim expresamente por ese nombre, y la Concordancia Strong no los pone en su lista. Sin embargo, la Concordancia Nelson tiene varios listados bajo Nefilim. Los versículos de la Biblia a lo cual esto se refiere están en Génesis 6:4: "Había gigantes en la tierra en aquellos días". La Revised Standard Version de la Biblia da el nombre de los Nephilim, diciendo aquel mismo versículo: "Los Nefilim estaban en la tierra en aquellos días". Esos gigantes más tarde llegaron a ser conocidos como "los hijos de Anak". En Números 13:33 leemos: "Y allí vimos a los gigantes, los hijos de Anak, que provienen de los gigantes". Esos gigantes constituían una poderosa amenaza para otros pueblos. En Deuteronomio 9:2 está la queja: "¿Quién puede estar de pie antes de los hijos de Anak?". Sin embargo, ellos fueron finalmente muertos o expulsados. "No quedaba ninguno de los Anakim en la tierra de los hijos de Israel" (Josué 11:22).

     Esos tempranos gigantes serían considerados como mutaciones por los científicos modernos. A causa de su peculiar ascendencia, ellos tenían hábitos y deseos que horrorizaban a sus vecinos. Su líder, Satán (el adversario de Dios), también conocido como Satona, era la serpiente que entró y sedujo a Eva, produciendo al primer asesino, Cain (según la mitología). Los Nefilim no sólo eran una amenaza para otros sino que su incontrolable odio y violencia a veces los llevaban a atacar y matarse unos a otros. Ellos entonces comían a sus víctimas, introduciendo el canibalismo en el mundo. Según algunos relatos, Dios acabó con ellos, mientras que el arcángel Miguel encarceló a los ángeles caídos, la Orden de los Vigilantes, en las profundas simas de la Tierra.

     Desafortunadamente para la Humanidad, ése no fue el final del asunto. Satán, mediante sus hijos, los Nefilim, y también por medio de Caín, había establecido ahora una presencia demoníaca en la Tierra. Su rebelión contra el mundo de Dios resultó en un sufrimiento continuo y un penoso esfuerzo en la Tierra durante los siglos por venir. La historia de la Humanidad desde su rebelión es la historia de la lucha entre el pueblo de Dios y el culto a Satán. Entendiendo esto, es posible ahora remontar los acontecimientos históricos que revelan los registros reales de los dos adversarios.

     El Libro del Zohar enfatiza la leyenda talmúdica de que los demonios se originaron tras la relación sexual entre los humanos y los poderes demoníacos. Esto ofrece una explicación razonable en cuanto a por qué todas las ceremonias ocultistas acentúan tres cosas: las drogas, los conjuros (que expresan el odio a Dios), y extrañas prácticas sexuales.

     El estudio de la demonología en la Historia revela respuestas a aspectos por otra parte inexplicables de la historia del hombre. La tortura y el asesinato de niños, los ritos obscenos y los asesinatos masivos de inocentes en guerras mundiales, así como otras catástrofes, son fenómenos que tienen poca o ninguna relación con la la rutina diaria de la Humanidad de labrar la tierra, criar familias y mantener los estándares de la civilización. Por el contrario, esos tipos de calamidades son asaltos directos contra la existencia normal de la Humanidad. Además, ellas son expresiones de la rebelión contra Dios, como ataques contra su pueblo.

     A causa de sus poderes extraordinarios, los demonios siempre han atraído a un cierto número de seguidores en la Tierra. Las organizaciones "secretas", que insisten en ocultar a los "extraños" sus ritos y sus programas deben hacer eso a fin de impedir la exposición y el inevitable castigo. Mientras vagaban en el desierto, las tribus judías adoraron a demonios y monstruos. Ellos reverenciaron a sus míticos monstruos, Leviatán, Behemot y Raheb, los cuales bien puede haber sido sobrevivientes de la tribu de gigantes, los Nefilim. Ellos también hicieron sacrificios al demonio del desierto, Azazel.

     La mitología de ellos desarrolló una cierta jerarquía de demonios. Un Demonarca, que probablemente era Satán, gobernaba sobre todos los demonios en la Tierra. Él también era conocido como el Príncipe del Mal, Belial (el Be'aliah hebreo, que significa Yahvé es Baal). Después en la jerarquía de demonios estaba Asmodeo, el rey de los Demonios, y su esposa Lilith, la principal demonia de los judíos. Lilith es conocida hoy como la diosa patrona de las lesbianas. Su nombre sobrevive en muchas organizaciones actuales, como las Hijas de Lilith. Esta elección de una patrona sugiere que puede haber habido siempre una cierta cantidad de impulsos demoníacos en las prácticas homosexuales. Esta motivación calzaría con los ritos básicos del ocultismo, como el desafío a Dios y el desarrollo de "estilos de vida inusuales". El inevitable justo castigo para esas prácticas ha aparecido ahora entre nosotros en la forma de la extendida plaga del SIDA.

     Lilith es típica de los demonios que fueron creados mediante relaciones sexuales entre las hijas de los hombres y los Vigilantes. Ellos primero aparecieron durante los seis días de la Creación como espíritus incorpóreos, y más tarde tomaron forma física. El Libro del Zohar dice: "Cada polución de semen da a luz a demonios". La Enciclopedia Judaica se refiere a "la impureza de la serpiente que tuvo relaciones sexuales con Eva". La Kabalá afirma que Lilith tuvo relaciones sexuales con Adán y produjo demonios como parte del diseño cósmico, en el cual la derecha y la izquierda son las corrientes contrarias de poderes puros e impuros, llenando el mundo y dividiéndolo entre el Santo y la serpiente Samael (Zohar Bereshit 73b., 53 y ss.).

     El Diccionario Webster dice de Lilith: "Hebreo, significando noche. 1. Folklore judío, un demonio vampiro femenino. 2. Folklore judío, primera esposa de Adán antes de la creación de Eva". Muchas leyendas identifican a Lilith como la primera esposa de Adán. Esos mitos afirman que Dios formó a Lilith a partir de barro y suciedad. Ella pronto se peleó con Adán. A causa de su excesivo orgullo ella rechazó permitirle estar por encima de ella. Es por esa razón que ella fue adoptada como la patrona de las lesbianas. Ella abandonó a Adán y huyó a las orillas del Mar Rojo, donde se decía que ella se permitió sus fantasías sexuales con demonios, viviendo entre las bestias salvajes y las hienas. Su presencia dio ocasión a muchas leyendas aterradoras; ella se convirtió en la jefe de las demonias judías y se decía que sus víctimas eran niños recién nacidos, sorbiendo la vida de ellos. Ella también era conocida por sorber la sangre de hombres que dormían solos, y es mencionada como "la bruja de la noche" (Isaías 34:14: "Y las bestias salvajes se reunirán con las hienas, y el macho cabrío llamará a sus compañeros; Lilith [el espectro nocturno] acechará allí, y encontrará para ella un lugar de descanso"). Excepto por este versículo, su nombre fue removido de toda la Escritura debido a su desagradable reputación.

     Otras leyendas afirmaban que Lilith y sus demonias acompañantes gobernaban sobre las cuatro estaciones, como Lilith-Naameh, Mentral, Agrath y Nahaloth. Se decía que ellas se juntaban en una cumbre cerca de las montañas de oscuridad, y allí celebraban el Sabbath de las Brujas, cuando ellas tenían cópula con Samael, el Príncipe de los Demonios.

     Fue debido a que Dios había tenido un resultado tan desafortunado con Lilith, después de crearla de barro y suciedad, que él decidió ir a la costilla de Adán para su siguiente creación, Eva. Ésta fue conocida posteriormente como "Haw-wah", la "Madre de Todos los Vivientes" y también como "la Madre Serpiente" debido a su asociación posterior con Satán. El Príncipe de la Oscuridad tenía varios disfraces, pero cuando él encarnaba el deseo sexual, como lo hizo para Eva, él siempre aparecía como una serpiente.

     Como el mal se había establecido ahora en la Tierra, mediante la presencia de los demonios y sus seguidores, fue necesario para Dios castigar a la Humanidad. Al infligir ese castigo, él resolvió ser justo. Para eso, era necesario que él seleccionara a aquellos que estaban sin mancha, a quienes les sería permitido sobrevivir al castigo. Su método de selección era simple: Él eligió a aquellos que no habían sido contaminados. Su elección fue Noé y su familia. Noé es descrito en Génesis 6:9: "Noé era perfecto en sus generaciones". La palabra "generaciones" aquí es una traducción imperfecta de la palabra hebrea "to-led-aw", que significa descendientes. Una traducción más temprana y más apropiada es: "Noé era un hombre justo, y perfecto, sin defecto en sus descendientes". Él fue la elección de Dios porque él y su familia eran los últimos Adamitas restantes de pura sangre en el mundo. (La Revised Standard Version de la Biblia tiene un error aún mayor en su expresión: "Noé era sin culpa en sus generaciones", ya que esto no declara por qué él habría sido culpado).

     El sitio del Diluvio, que fue el castigo prescrito por Dios para la Humanidad, no fue en el área del Cercano Oriente, como es comúnmente supuesto. Los arqueólogos han estado perplejos durante años porque no han podido encontrar ninguna evidencia de tal inundación en dicha área. De hecho, por causa de que Caín había sido desterrado "al Este de Edén", Noé y su familia vivían en la cuenca de Tarim, localizada en la provincia de Sinkiang Superior [Oeste de China]. Esa cuenca estaba alimentada por el río Tarim, y allí tuvo lugar el Diluvio.

     Habiendo sido advertido por Dios de la inminente catástrofe, Noé tuvo éxito en construír el Arca, una de las mayores hazañas de ingeniería de todos los tiempos. Pesando 36.750 toneladas, fue construída completamente de madera. Era de 137 metros de largo, 22,8 mts. de ancho, y 13,7 mts. de profundidad. Dios ordenó que Noé "tomara de cada criatura de toda carne" y la pusiera en el Arca. A causa del limitado espacio en el Arca, no podía haber ninguna posibilidad de reproducción de esas especies durante su tiempo a bordo, y Dios ordenó que ninguna cópula debía ocurrir. Ese mandamiento fue violado por un habitante del Arca, Cam, el segundo hijo de Noé. Cam tuvo una relación sexual con una mujer pre-adánica en el Arca, una persona de piel oscura. Su descendiente fue un hijo negro llamado Cush, quien llegó a ser el símbolo de Etiopía.

     Noé quedó consternado cuando él se enteró de que su hijo había violado el mandamiento de Dios, porque él sabía que vendría el justo castigo. Después de que el Diluvio había disminuído y la vida en la Tierra volvió a su rutina habitual, Noé siguió siendo visitado por sus miedos. Los acontecimientos subsecuentes han tenido desde entonces consecuencias extremas para toda la Humanidad. En la Biblia aparece algo como un enigma, ya que los personajes son identificados y luego mal identificados en versos secuenciales. Ni la secuencia exacta de los acontecimientos, su explicación, ni la identificación de los principales puede ser seguida según aparece en Génesis, posiblemente debido a traducciones erróneas o ediciones a través de los siglos.

     Aunque la vida en la Tierra hubiera reanudado su felicidad pre-Diluvio, Noé siguió estando afligido por la transgresión de Cam. Tan molesto estaba él, que bebió demasiado vino, y él quedó expuesto [desnudo] en su embriaguez. Según es relatado en Génesis 9:24-27, Canaán, el hijo de Cam, vio a su abuelo expuesto, aunque en cierta ocasión él es mencionado como "el hijo más joven de Noé", en vez de la designación correcta como su nieto. Los otros hijos de Noé, Sem y Jafet, viendo a su padre desnudo, se apresuraron a cubrirlo con una capa. Sin embargo, cuando él despertó, Noé estaba enormemente enfurecido por lo que había ocurrido, y pronunció una maldición contra Canaán: "Maldito sea Canaán; un esclavo de esclavos va a él ser para sus hermanos (Sem y Jafet)".

     Aquí otra vez hay una especie de enigma, ya que Sem y Jafet eran los tíos de Canaán, no sus hermanos. El "enigma" es probablemente intencional, porque está destinado a inducir un estudio especial de estos versículos para llegar a comprender estos muy importantes mensajes, advertencias para todas las futuras generaciones.

     Diversas explicaciones han sido ofrecidas para la enorme cólera de Noé contra Canaán, y su Maldición de Canaán. Una, que ha sido en gran parte descartada ahora, es que Cam puede haber dormido con la esposa de Noé, o que él había hecho un intento de hacer eso. Ninguna base para esta conjetura ha sido establecida alguna vez. Otra explicación consiste en que Noé maldijo a Canaán porque él todavía estaba molesto por la violación de Cam del mandamiento dado por Dios a los habitantes del Arca, de que ellos deberían abstenerse de la cópula mientras estuvieran a bordo. Como Cam había dormido con la mujer pre-adánica en el Arca, Noé finalmente expresó su ira en la Maldición de Canaán. Esto también deja de sonar verdadero; los hombres del Antiguo Testamento eran muy directos en su trato; si Noé hubiera estado enfadado con Cam, él habría maldecido a Cam, no a Canaán.

     Ninguna de estas explicaciones ofrece una razón válida de la vehemencia de la maldición de Noé, una maldición que ha arruinado a la Humanidad durante tres mil años. La única explicación racional para la maldición es la cólera de Noé debida a que Canaán había hecho algo que indignó profundamente a su abuelo. Observar a éste mientras él estaba expuesto difícilmente habría causado tal reacción. Los eruditos finalmente concluyeron que Canaán había hecho algo tan degradante que Noé tuvo que pronunciar una maldición sobre él. ¿Qué habría sido aquello? La Biblia, como está actualmente traducida, realmente no nos da ninguna pista. Esos estudiosos decidieron que Canaán, siendo de raza mezclada, y por lo tanto no obligado por el rígido código moral de los adamitas, había cometido probablemente un acto homosexual con su abuelo. Siendo de linaje puro, Noé habría quedado sumamente furioso por tal acto, y habría reaccionado como lo hizo.

     La Maldición de Canaán se extendió a la tierra que fue nombrada por él, la tierra de Canaán. Los cananeos mismos, la gente de esa tierra, se convirtieron en la mayor maldición sobre la Humanidad, y así ellos permanecen hoy. Ellos no sólo originaron las prácticas de adoración de demonios, ritos ocultos, sacrificio de niños y canibalismo, sino que cuando ellos fueron al extranjero, llevaron esas obscenas prácticas a cada tierra en la cual ellos entraron. Ellos no sólo llevaron su culto demoníaco a Egipto, sino que, conocidos por su posterior nombre de fenicios, como fueron llamados después de 1200 a.C., ellos se convirtieron en los demonizadores de la civilización a través de sucesivas épocas, siendo conocidos en la historia medieval como los Venecianos, quienes destruyeron la gran civilización cristiana bizantina, y más tarde como la "Nobleza Negra", que se infiltró en las naciones de Europa y gradualmente tomó el poder por medio del engaño, la revolución y la prestidigitación financiera.

     La reputación de Canaán debe ser encontrada en muchos registros antiguos, aunque su sucia historia haya sido cuidadosamente borrada de la mayoría de los archivos históricos y bibliotecas. En 1225 a.C. el faraón Merneptah, quien, debido a sus victorias en la región cananea, era conocido como el "Cosechador de Gezer", erigió una estela para conmemorar sus éxitos. Entre las inscripciones colocadas sobre ella estaba ésta: "Saqueado está Canaán, junto con cada mal. Todas las tierras están unidas y pacificadas".

     Esa inscripción no significaba que Merneptah había usado cada mal para saquear Canaán; significaba que él había encontrado en su estancia allí cada mal practicado por esa conocida tribu. Cam tuvo cuatro hijos: Cush, quien fundó la tierra de Etiopía; Mizraím, quien fundó Egipto; Put, que fundó Libia, y Canaán, que fundó la tierra de los cananeos, el área ahora en disputa como el Estado de Israel. En la Aggadah se dice que Cush es de piel negra como castigo porque Cam había tenido una relación sexual en el Arca. "Tres copularon en el Arca, y todos ellos fueron castigados: el perro, el cuervo y Cam. El perro fue condenado a ser atado, el cuervo descarga su semilla en la boca de su compañera, y Cam fue castigado en su piel (San. 108b); es decir, de él descendía Cush, el negro, que es de piel negra". En la literatura talmúdica Cushi siempre significa una persona negra o la raza negra. Cushita es sinónimo de negro (Yar Mo'ed Katan 16b).

     La Biblia, según actualmente está traducida, no hace ninguna referencia al color de Cush. La referencia a sus descendientes, los cushitas, aparece sólo en Números y en el Libro Segundo de Samuel. Números 12:1 revela que "Miriam y Aarón hablaron en contra de Moisés debido a la mujer cushita con la que él se había casado, porque él se había casado con una mujer cushita". Aquí otra vez, no se da ninguna explicación en cuanto a por qué Miriam y Aarón se volvieron contra Moisés, aunque el asunto es obviamente de alguna importancia, porque el mismo versículo enfatiza por repetición que él se había casado con una mujer cushita. Encontramos la explicación recurriendo al Talmud, que nos dice que "cushita" siempre significa negro. El versículo en Números debería decir, y originalmente puede haber dicho: "Miriam y Aaron hablaron en contra de Moisés debido a la mujer negra o cushita con la que él se había casado". El Libro Segundo de Samuel contiene siete referencias a los cushitas, pero, otra vez, no se da ninguna descripción.

     El profesor Sayee, el célebre erudito egipcio, autoridad en el Cercano y Medio Oriente antiguos, explica que Canaán significa "bajo", y que Elam significa "alto". Los cananeos eran aquellos que habitaron los sitios bajos; los elamitas ocuparon las tierras altas. El coronel Garnier, en su gran obra "La Adoración de los Muertos", cita la observación de Estrabón de que "los cushitas habitan las regiones costeras de toda Asia y África". Ellos nunca fueron lo bastante agresivos para luchar por o permanecer en las tierras altas, y fueron obligados a permanecer en las áreas bajas y pantanosas, expuestas a los elementos, áreas que otros pueblos no les disputarían.

     Garnier continúa, en la p. 78 de "The Worship of the Dead": "También hemos visto que Osiris era negro, o de la raza cushita, y ésta era la característica de los egipcios. Heródoto habla de los egipcios generalmente como con cabello negro y lanudo. Había dos razas en Egipto: los mizraimitas, que colonizaron primeramente el país, y los egipcios negros, recibiendo estos últimos su nombre de Aegyptus, el hijo de Belus, es decir, Cush. Puede haber poca duda, por lo tanto, de que Aegyptus, el padre de los egipcios negros, e hijo de Belus, es el mismo que el Osiris negro".

     En la p. 92 Garnier nos informa: "La inmigración aria y el brahmanismo fueron posteriores a la inmigración de una raza cushita más o menos hostil a ellos y a su religión. Encontramos tradiciones arias que hablan de ellos mismos como blancos y de los Dasyns como negros, es decir, cushitas". Garnier cita una descripción de los cushitas como sigue: "Ellos los llaman demonios y adoradores del diablo, y despreciables lascivos que hacen un dios del Sisna [o Shishan], el Lingam y el Falo".

     Garnier continúa (p. 131) observando que "Buda debe ser identificado con aquellos dioses cuyo origen humano era cushita, de Cush, el gran profeta y profesor del Paganismo antiguo, el padre de la raza negra o etíope. Buda, aunque el principal dios de la raza amarilla, es constantemente representado como negro con pelo lanudo y rasgos negros, la nariz chata y los labios gruesos, en muchas de las estatuas antiguas que hay en el Indostán, ya que éstos son claramente los bien conocidos rasgos del genuino negro africano; el origen humano de Buda era Cush".

     Los posteriores actos de Cam no hicieron nada para limpiar su reputación. Él robó las ropas que Dios había hecho para Adán y Eva antes de que los expulsara del Jardín de Edén. Cush heredó esas ropas de Cam y las traspasó a su hijo, Nemrod. A causa de esas vestimentas, Nemrod se hizo conocido como "el poderoso cazador". Él era considerado invencible mientras llevara puestas esas ropas, que están mencionadas en Génesis 3:21. Los animales y los hombres se acobardaban ante la embestida de Nemrod debido a esa vestimenta, que le confería grandes poderes (Enciclopedia Judaica). Nemrod, que nació el 25 de Diciembre, el Gran Sabbath de Babilonia, fue el fundador de Babilonia y de la ciudad de Nínive.

     En la historia de la Humanidad, Nemrod no tiene igual por su simbolismo de prácticas malvadas y satánicas. A él se le acredita haber fundado la masonería y haber construído la legendaria Torre de Babel, en desafío de la voluntad de Dios. En la literatura talmúdica él es señalado como "el que puso a toda la gente I'ubel contra Dios" (Pes. 94b). La leyenda del Midrash relata que cuando Nemrod fue informado del nacimiento de Abraham, él ordenó que todos los niños varones fueran muertos, para estar seguro de la eliminación de él. Abraham fue escondido en una cueva, pero posteriormente él fue descubierto por Nemrod, quien entonces le ordenó adorar al fuego. Abraham se negó y fue lanzado en el fuego.

     El legendario símbolo para Nemrod es "X". El uso de este símbolo siempre denota brujería. Cuando "X" es usado como una forma acortada para significar la Navidad [Xmas, Christmas], ello realmente significa "celebrar el banquete de Nemrod". Una doble X, que siempre ha significado traición [to double-cross = traicionar], en su sentido fundamental indica la traición de alguien en las manos de Satán. Cuando las corporaciones estadounidenses usan la "X" en su logotipo, como "Exxon", la histórica firma de Rockefeller de Standard Oil de New Jersey, puede haber poca duda de este significado oculto.

     La importancia de Nemrod en ningún estudio de lo oculto puede ser exagerada. A causa de los poderes dados él por la ropa de Adán y Eva, Nemrod llegó a ser el primer hombre que gobernó el mundo entero. Él se permitió aquel poder introduciendo excesos y horrores que nunca han sido igualados. Desde la época de Nemrod, Babilonia ha sido el símbolo de depravación y lujuria. Nemrod también introdujo la práctica de genocidio en el mundo. Su abuelo, Cam, habiéndose casado con mujeres de otras razas, y habiendo traído al mundo a hijos de raza mezclada, fue persuadido por su consorte, la malvada Naamah, para practicar el asesinato ritual y el canibalismo. Ella informó a Cam que matando y comiendo a la gente de piel blanca, sus descendientes podrían recobrar sus cualidades superiores. A lo largo de los siglos siguientes, los descendientes de piel blanca de Sem, el hijo mayor de Noé, han sido ritualmente asesinados por los descendientes más oscuros de Cam y Nemrod, en la más persistente campaña mundial de persecución racial y religiosa.

     Nemrod no sólo mató y comió a los descendientes de piel blanca de Sem, sino que en su furia y odio él a menudo los quemaba vivos. El tipo de sacrificio humano que implica comer a las víctimas humanas asesinadas derivó su nombre de los nombres combinados de su tío, Canaán, y del demonio dios Baal, los dos nombres que forman la palabra "caníbal". Nemrod también era conocido en la historia antigua por los nombres de Marduk, Bel y Merodac. A causa de su importancia en su historia, Babilonia era conocida como la Tierra de Nemrod. Nemrod también es citado en las constituciones masónicas más antiguas como el fundador de la masonería.

     La perdición de Nemrod según se dice ocurrió cuando él comenzó a construír la Torre de Babel, un ziggurat o torre-templo, que fue planeada para elevarse hasta el cielo. A causa de esa infracción contra Dios, Sem, el hijo mayor de Noé, pronunció un juicio contra Nemrod, y lo ejecutó. Josefo dice que "el nieto negro de Cam, Nemrod, fue degollado por Sem". Otros relatos añaden que Sem luego cortó en trozos el cuerpo de Nemrod y envió los pedazos a los templos paganos de Babilonia, como una advertencia para los sacerdotes de que sus orgías sexuales y sacrificios de niños provocarían un juicio similar de ejecución. En vez de abandonar sus horribles ceremonias debido a esta advertencia, los sacerdotes pasaron a la clandestinidad. Ya no más "sus altares humearon con sangre humana", como los decribió Kitto, la gran autoridad palestina. Los sacerdotes llevaron los pedazos de Nemrod como reliquias a sus lugares secretos de reunión, los que fueron escondidos en "arboledas" y "lugares sagrados".

     Ése fue el origen de los secretos cultos de Misterio, cuyas orgías ya no podían ser realizadas en templos públicos. A causa del poder de Sem, los sacerdotes a partir de aquel tiempo ya no realizaron sus orgías prohibidas a la luz de día, sino en sus escondrijos secretos. Sus reuniones estaban llenas de ritos secretos, que a nadie fuera de su orden le estaba permitido conocer, bajo pena de muerte. Ése fue el origen de los gnósticos, Los que Saben, quienes conocían los secretos. Puede ser por esta razón que Nemrod se hizo conocido como el fundador de la masonería, porque sus ritos fundamentales fueron establecidos e invocados después de que él fue asesinado, a fin de continuar su trabajo del mal.

     La historia de la Humanidad durante los pasados tres mil años ha sido la historia de la lucha entre los descendientes de piel blanca de Sem y los descendientes de piel oscura de su hermano, Cam, y sin embargo usted no encontrará esta lucha definida en ninguna obra histórica. Los registros del genocidio contra la gente de Sem son revelados a través de todos los registros de la Historia, pero no existe una escuela o universidad cuya facultad instruya a sus alumnos en cuanto a este simple hecho. Esto en sí mismo explica mucho que es por lo general descartado como "más allá de la explicación". La razón de este raro hecho es que los descendientes de Cam tradicionalmente han usurpado el proceso educativo, por medio de su temprana usurpación del clero para llevar a cabo su trabajo satánico. Ellos han controlado el sistema educacional desde entonces, convirtiéndolo para sus propios malvados objetivos. Es de aún mayor interés que ni una sola escuela de teología en ninguna parte del mundo tome nota de este hecho central de la Historia, un hilo conductor que corre continuamente por entre el registro de los acontecimientos.

     En la lengua griega, Sem aparece como Ehu; en la mitología egipcia, él es Shu, el hijo de Ra, el Dios Sol. Fue gracias a una supuesta descendencia de Sem que Luis, el rey de Francia, se llamó a sí mismo el "Rey Sol". Sin embargo, un punto mucho más importante, y uno que ha sido otra vez obscurecido o escondido por los sacerdotes que controlaron el sistema educacional a lo largo de los tres mil años pasados, es el hecho de que fue Sem quien fundó y construyó la gran civilización de Egipto.

     Los gobernantes de Egipto eran llamados Faraones, de la palabra hebrea pira, que significa "cabello largo". Los egipcios nativos eran de pelo corto. Sem no sólo era de pelo largo, sino que era también rubio. En sus registros, los sacerdotes llaman a Sem "Shufu", o "Khufu", que significa cabello largo. Siendo un gran guerrero, Sem fácilmente condujo a su gente a la conquista de los egipcios nativos. Él inmediatamente empezó a conmemorar su reinado construyendo la Gran Pirámide en Gizeh. Babilonia fue vencida entonces por el hijo de Sem, Elam; un descendiente posterior, Ciro de Persia, un elamita, completó la conquista final de Babilonia y construyó el gran Imperio persa. Fue para significar sus grandes éxitos militares que Sem adoptó como su símbolo el león, que es todavía el símbolo de los gobernantes hoy. La Gran Pirámide fue llamada más tarde Khiut, el Horizonte, en el cual Khufu había sido tragado, cuando el horizonte occidental tragaba al Sol cada tarde.

     Después de extensas investigaciones arqueológicas, el Astrónomo Real de Escocia concluyó que las pruebas de que la Gran Pirámide en Gizeh había sido construída por Sem eran irrefutables. Él encontró el nombre Shufu dentro de la pirámide, pintado en rojo, lo que significaba el pelo claro de Sem. También dentro de la pirámide hay una inscripción colocada allí después de la muerte de su descendiente, Amenhotep IV: "Él detuvo las bárbaras prácticas de los sacerdotes que habían sido introducidas por Naamah y sus seguidores de Babilonia, incluyendo a Nemrod". Los sacerdotes asesinaron a Amenhotep IV, para que ellos pudieran reanudar sus orgías de lujuria y sacrificios de niños. Ellos habían admitido ante Heródoto que la Gran Pirámide había sido construída por "un pastor errante", una rara observación, ya que los pastores no crean por lo general tales monumentos grandiosos para ellos mismos. Sin embargo, ése era uno de los nombres de escarnio por el cual ellos siempre se referían a Sem después de su muerte.

     Otras inscripciones de los sacerdotes a lo largo de los siglos de la historia egipcia injurian a Sem como "cerdo", "enano", y otros términos que dan a entender su odio contra él, posiblemente porque él mató al mentor de ellos, Nemrod. En las mismas áreas, otras inscripciones alaban al degenerado Cam, quien había sido corrompido por su consorte, la malvada Naamah, e introducido en las prácticas de sacrificio humano y canibalismo.

     La civilización egipcia alcanzó su auge durante el reinado de Sem. Se admite ahora que la Esfinge es un retrato de él. Después de su muerte, los sacerdotes no sólo reanudaron sus malvadas prácticas sino que emprendieron una exitosa campaña para extinguir su nombre de la Historia registrada, una campaña que en gran parte ha tenido éxito durante los tres mil años siguientes. Ellos también lanzaron terribles acciones punitivas contra los descendientes rubios de Sem, a menudo asesinándolos, o quemándolos vivos. Los sacerdotes no sólo falsificaron los registros relativos a Sem sino que también tuvieron éxito en eliminar la mayor parte de la posterior historia de sus descendientes de piel blanca, los semitas.

     El erudito árabe Murtadi notó que Num y Khufu (Shufu), los constructores de las Pirámides, vivieron con Noé (Catálogo del Museo Británico, 1909). Sem también fue mencionado por el nombre de Menes, del hebreo meni, hombre, que aparece en el egipcio Libro de los Muertos, refiriéndose a Urano y sus tres hijos, una referencia obvia a Noé. Cam más tarde se hizo conocido como el dios egipcio Amón.

     Heródoto escribe que el primer rey de Egipto reinó hasta 2320 a.C. Eusebio dice que trescientos soberanos sucesivos descendieron de él, los reyes tinitas [de la ciudad egipcia de Thinis], que habían sucedido a los semidioses. El historiador Murtadi se refirió a Sem como Menes. Como el hijo más capaz de Noé, Sem ejemplifica las cualidades sobre las cuales han sido construídas todas las civilizaciones posteriores: el coraje, el deseo de construír, y la disposición a someter a aquellos que han adoptado una forma inferior de vida. Él es el Adamita que creó las civilizaciones como las hemos conocido.

     Por otra parte, los descendientes de Cam, los cananeos, ejemplifican el impulso satánico de destruír la civilización, y la rebelión contra Dios. J. Hewlitt indica que Adamita significaba un "pensador", y mena o man produjeron Menes, el hombre pensador. La distinción fue hecha para distinguir el linaje de Adán de los pre-adamitas, u hombres no pensadores (Ruling Races of Prehistoric Man, v. 2, p. 364). La Enciclopedia Judía dice que Sem se convirtió en el rey de Jerusalén como el representante de YHWH, de modo que él pudiera llevar a cabo la batalla contra el pueblo esclavo, los cananeos.

     En Génesis encontramos este versículo: "¡Bendito sea el Señor, el dios de Sem!" (Génesis 9:26). Sem tuvo cinco hijos: Elam, de quien provino el Imperio persa; Asur, de quien provino el Imperio asirio; Arfashad, Lud y Aram. Tan grande era la reverencia por el nombre de Sem en el mundo antiguo que su nombre en muchos registros llegó a ser sinónimo de YHWH. La palabra Yahvé se deriva directamente del verbo hebreo Hava, significando "yo soy". Históricamente, esto era leído como el más antiguo Khufu, o HWFW, en vez de YHWH, y así esto se refiere a Kufu, o Sem, el constructor de la Gran Pirámide. Fue por causa de las persecuciones contra los pueblos de piel blanca por los sacerdotes, que Khufu, que fonéticamente es casi idéntico con el hebreo Hava, se convirtió en YHWH, el dios del Éxodo desde Egipto.

     La Encyclopaedia Britannica señala de "Jehová" que dicha pronunciación es un error que resulta entre los cristianos al combinar las consonantes YHWH con otras vocales, comúnmente llamado el Tetragrammaton, o cuatro consonantes. El nombre "Jehová" apareció primeramente en el manuscrito del siglo XIII Pugio Fidei de Raimundo Martí.

     A fin de entender por qué el nombre de Sem fue sistemáticamente denigrado y ocultado a través de toda la Historia, debemos volver al registro de su completamente degenerado y malvado sobrino, Canaán. Canaán era tan malo, que su última voluntad y testamento a sus hijos era una fórmula para el vicio. Decía: "Ámense unos a otros (es decir, sólo de esa tribu), amen el robo, amen la impudicia, odien a sus amos, y no digan la verdad". Este notable documento, el Testamento de Canaán, debe ser encontrado en sólo un lugar en toda la literatura teológica del mundo: el Talmud babilónico (Pesachim 113b).

     El Testamento de Canaán ha sido la prescripción de los cananeos para todas sus operaciones durante los siguentes tres mil años. Mientras tanto, la gente de Sem, no sabiendo nada de ese documento, en vano intentaron "convertir" a los cananeos y apartarlos de sus malos caminos. Si los descendientes de Sem hubieran sido advertidos de los preceptos impartidos por ese documento, la historia de los últimos tres mil años podría haber sido muy diferente. El Testamento de Canaán hoy permanece como las instrucciones de operaciones de los herederos de los cananeos, que actualmente controlan el Orden Mundial. Al mismo tiempo, permanece desconocido para los pueblos a quienes los cananeos siguen robando, esclavizando y masacrando.

     El Testamento de Canaán contiene las instrucciones necesarias para resistir a los resultados de la Maldición de Canaán, que los condena a la esclavitud. Las instrucciones para que "odien a sus amos", es decir, Sem y Jafet y sus descendientes, es una orden para cometer genocidio contra la gente de Sem. Por esta razón, todos los posteriores ritos cananeos están basados en estas exhortaciones para luchar y cometer actos de violencia contra la gente de Sem. Ésta no es sólo la base para todas las revoluciones y "movimientos de liberación" desde aquel tiempo, sino que es también una incitación básica para cometer genocidio y llevar a cabo guerras raciales. A causa de la amnesia histórica de tres mil años, la gente de Sem nunca ha entendido su peligro, y ellos frecuentemente han sido sometidos a masacres porque su bondad esencial hacía imposible para ellos creer la vileza de los cananeos.

     El Testamento de Canaán siempre ha estado escondido de ellos porque es el programa básico de conspiración y ritos secretos que permite a los cananeos desahogar su odio sobre los descendientes de Sem.

     Gran parte de la hostilidad continua entre estas dos fuerzas es mencionada en la Biblia, pero nunca en la forma básica que ha sido declarada aquí por primera vez. En su libro "El Misterio de las Eras" comenta Herbert Armstrong: "Los cananeos, que eran racialmente oscuros, habían colonizado la tierra; Dios ordena que los israelitas los expulsen" (p. 172). Armstrong cita Números cap. 33 como la base para su referencia.

     Durante los siglos de opresión y asesinato de masas, Yahvé no ha permanecido aparte de su pueblo. Por el contrario, él frecuentemente los ha exhortado a atacar y librarse del peligro de los cananeos. En los primeros años de esta lucha, era todavía posible para sus hijos oír y obedecer. La visión de Abdías es contada en Abdías 1:20: "Los cautivos de este ejército de los hijos de Israel poseerán lo de los cananeos hasta Sarepta, y los cautivos de Jerusalén que están en el Bósforo poseerán las ciudades del Neguev". Significativamente, la Revised Standard Version omite la mención de los cananeos completamente.

     La batalla continuó durante siglos. En Josué 17:13 leemos: "Y sucedió que después, cuando los hijos de Israel llegaron a ser más fuertes, sometieron a los cananeos a trabajos forzados, pero no los expulsaron completamente".

     Yahvé expresó su voluntad en los términos más fuertes a sus hijos en Números 33:52-56: «Habla a los hijos de Israel y diles: "Cuando hayáis cruzado el Jordán a la tierra de Canaán echaréis de vuestra presencia a todos los habitantes de la tierra, destruiréis todas sus esculturas, destruiréis todas sus imágenes de fundición y devastaréis todos sus lugares altos. Tomaréis posesión de la tierra y habitaréis en ella... Pero si no echáis de delante de vosotros a los habitantes de la tierra, sucederá que los que dejéis de ellos serán como aguijones en vuestros ojos y espinas en vuestros costados, y os hostilizarán en la tierra que vosotros habéis de habitar. Y sucederá que os haré a vosotros lo que pensé hacerles a ellos"».

     Los hijos de Israel, es decir, los descendientes de Sem, obedecieron a Yahvé, e hicieron la guerra contra los cananeos, pero en generaciones posteriores ellos perdieron el rastro de ese objetivo, permitiendo a los cananeos vivir con ellos. Durante ese período de la Historia hubo grandes victorias contra su enemigo histórico, como se relata en Jueces 1:17: "Después fueron los de la tribu de Judá con sus hermanos de la tribu de Simeón y derrotaron a los cananeos que vivían en Sefat, ciudad a la que destruyeron por completo".

     Esa victoria ocurrió porque los hijos de Israel estaban extremadamente preocupados, y ellos buscaron la dirección de Yahvé. Jueces 1:1-5: «Aconteció, después de la muerte de Josué, que los hijos de Israel consultaron a Yahvé preguntando: —¿Quién subirá primero por nosotros para combatir contra los cananeos? Y Yahvé respondió: —Judá subirá. He aquí que yo he entregado la tierra en su mano. Entonces Judá dijo a Simeón su hermano: —Sube conmigo a mi territorio y combatamos contra los cananeos... Entonces subió Judá, y Yahvé entregó en su mano a los cananeos y a los ferezeos... Y derrotaron a los cananeos y a los ferezeos».

     Más tarde, los vencedores otra vez cayeron en las malas prácticas de aquellos a los cuales habían conquistado, y otra vez ellos fueron castigados por Yahvé. Jueces 4:1-2: "Después de la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Yahvé, así que éste los entregó en manos de Jabín, rey de Canaán, quien reinaba en Hazor". Un versículo posterior en Jueces nota que los israelitas prevalecieron contra Jabin y lo destruyeron a él y a los cananeos. Éxodo 15:15 dice: "Los príncipes de Edom se estremecieron, se angustiaron los poderosos hijos de Moab y todos los habitantes de Canaán temblaron".

     La Concordancia Nelson enumera más de 85 versículos bíblicos que se refieren a los cananeos. La mayor parte de las referencias son desfavorables, e invariablemente ellas revelan la determinación de Yahvé de castigar a su pueblo por sus fechorías. Ezequiel 16:1-3: «Entonces vino a mí la palabra de Yahvé, diciendo: Oh, hijo de hombre, haz conocer sus abominaciones a Jerusalén. Dile que así ha dicho el Señor Yahvé a Jerusalén: "En cuanto a tu origen y a tu nacimiento, eres de la tierra de los cananeos"». Considerando la frecuencia de las referencias a los cananeos en la Biblia, es sorprendente que los líderes religiosos hagan raramente alguna mención de ellos. De hecho, muchos de los líderes religiosos más ricos hoy están activamente en asociación con los cananeos, lo que les permite recoger millones de dólares en contribuciones de cristianos crédulos.

     Ciertamente las bárbaras prácticas de los cananeos nunca fueron secretas, ni tampoco eran desconocidas en la Antigüedad, como queda evidenciado por el número de referencias disponibles. Salmos 106:37-38: "Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios; derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que sacrificaron a los ídolos de Canaán". A causa de este bien documentado registro de sus diabólicas prácticas, Yahvé publicó numerosas órdenes para que otras tribus no se intercasaran con ese pueblo. Isaac transmitió una de esas órdenes a Jacob. Génesis 28:1: "Entonces Isaac llamó a Jacob, lo bendijo y le mandó diciendo: —No tomes esposa de entre las mujeres de Canaán". Hemos notado antes que Miriam y Jacob se volvieron contra Moisés por casarse con una cushita, o negra. Los hombres de antaño estaban conscientes de la necesidad de proteger su herencia genética, y ellos estaban igualmente conscientes de que ella podría desaparecer en tan sólo una generación, si tuvieran lugar matrimonios incorrectos.

     La prohibición contra la mezcla con los cananeos adoradores de demonios permaneció como una de las órdenes más fuertes de Yahvé. Éste dijo: "Y ¿cómo se conocerá que he hallado gracia ante tus ojos yo y tu pueblo sino en andar tú con nosotros, para que seamos glorificados ante todos los pueblos, cuantos hay sobre la tierra?" (Éxodo 3:16).

     Yahvé caracterizó a los cananeos de la siguiente manera: "Los convertiré en motivo de espanto y de calamidad para todos los reinos de la tierra. En todos los lugares por donde yo los disperse, serán objeto de escarnio, desprecio, burla y maldición" (Jeremías 24:9).

     Así vemos a los cananeos, ahora llamados los fenicios, dispersándose a lo largo de todas las rutas comerciales a través de toda la Tierra. Tal como Yahvé lo había predicho, ellos esparcieron la corrupción, el terror y la devastación dondequiera que él los dispersó. Más tarde conocidos como los Venecianos, ellos dominaron las rutas comerciales; cuando ellos se establecieron tierra adentro, se especializaron como comerciantes, y más tarde, como banqueros, comprendiendo al final un grupo ahora generalmente conocido como la "Nobleza Negra" que tiene un poder aparentemente irresistible hoy.

     Yahvé posteriormente advirtió a su pueblo contra los dispersados cananeos. Deuteronomio 7:2-5: "Y cuando Yahvé tu dios haya entregado a esas naciones delante de ti y tú las hayas derrotado, entonces destrúyelas por completo. No harás alianza con ellas ni tendrás misericordia de ellas. No te emparentarás con ellas: No darás tu hija a su hijo, ni tomarás su hija para tu hijo. Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirá a otros dioses, de modo que el furor de Yahvé se encenderá sobre vosotros y pronto os destruirá. Ciertamente así habéis de proceder con ellos: Derribaréis sus altares, romperéis sus piedras rituales, cortaréis sus arboledas consagradas a Ashera y quemaréis sus imágenes en el fuego".

     Ésta era una orden directa para destruír las arboledas y los santuarios de los cultos de Misterio adoradores de demonios, ahora conocidos como la Francmasonería. La prohibición contra "imágenes" talladas ha sido mal entendida por muchos cristianos bien intencionados. Yahvé no prohibió las imágenes esculpidas sino las imágenes obscenas de los cultos de Baal y Astoret, que eran hechas para crear excitación sexual como parte de sus ritos obscenos. La batalla contra la obscenidad continúa hoy, aunque a menudo parezca que los cristianos estadounidenses la están perdiendo.

     Al hacer esas exigencias (porque no eran peticiones), Yahvé no estaba ofreciendo un programa para un picnic escolar; él estaba presentando el único programa que permitiría que su pueblo sobreviviera en esta Tierra. Por otra parte, él advirtió: "Y una raza bastarda morará en Asdod: así destruiré el orgullo de los filisteos" (Zacarías 9:6). Si su pueblo dejaba de realizar sus instrucciones, Yahvé expresamente describió lo que sucedería, y al hacer eso, él describió exactamente el mundo de hoy:

     "Pero si no escuchas la voz de Yahvé tu dios a fin de procurar poner por obra todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te mando hoy, todas estas maldiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán: ...El forastero que habite en medio de ti subirá cada vez más alto que tú, pero tú descenderás cada vez más bajo. El podrá prestarte a ti, pero tú no podrás prestarle a él. Él será la cabeza, y tú serás la cola" (Deuteronomio 28:15, 43-44).

     Ciertamente ésta es la situación que existe hoy en Estados Unidos. Los Venecianos controlan el Sistema de la Reserva Federal; ellos nos prestan, pero nosotros no les prestamos; ellos son la cabeza, y nosotros somos la cola.

     Habiéndose convertido en la maldición de Satán sobre la Humanidad, los cananeos ahora se extienden a través de la tierra como alguna mala plaga. Génesis 10:18: "Y después de esto disemináronse los pueblos de los cananeos". Esa diáspora llevó problemas a cada nación a la cual esa gente llegó. Ezequiel 16:3, 45-46 enumera las tribus raciales de los cananeos, denunciándolas individualmente: "Así ha dicho Yahvé a Jerusalén: En cuanto a tu origen y a tu nacimiento, eres de la tierra de los cananeos; tu padre fue un amorreo y tu madre una hetea... Tu madre fue una hetea, y tu padre un amorreo. Tu hermana mayor es Samaria, la cual con sus hijas habita al Norte de ti. Y tu hermana menor es Sodoma, la cual con sus hijas habita al Sur de ti". Jesús, el ministro de la compasión, cuando le pidieron curar a un cananeo, los denunció como perros. Mateo 15:22-23: "Entonces una mujer cananea que había salido de aquellas regiones, clamaba diciendo: —¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero él no le respondía palabra". Por fin él le contestó realmente, v. 26: "Él contestó: –No es correcto quitarle el pan a los hijos y dárselo a los perros". Por hijos, él quería decir los hijos de Israel, y que los cananeos eran perros. Ella persistió y él finalmente curó a la hija de ella.

     Los partidos políticos cananeos eran los fariseos, los saduceos, los zelotes, los esenios, los asesinos (sicarios), los herodianos y los escribas. Un grupo posterior, los edomitas, descendía de Esaú y más tarde se inter-casó con los turcos, produciendo una mezcla turco-edomita que más tarde llegó a ser conocida como los jázaros, los actuales ocupantes de Israel, según el erudito judío Arthur Koestler.

     Los cananeos se dividían en amorreos, hititas, moabitas, madianitas, filisteos, amonitas, edomitas, sidonios, sepharvaim, fereceos, y tribus afiladas, todas las cuales son rutinariamente denunciadas en la Biblia. Los ferezeos eran enemigos de Yahvé; los ammonitas adoraban a Moloc-Quemos y estaban poseídos por demonios. Los ashdoditas adoraban al dios-pez Dagón, eran ladrones y odiaban a Yahvé. Los egipcios eran conocidos como adoradores de magia negra, lo que provocó el rechazo por parte de Yahvé de Agar. Los amorreos fueron maldecidos por Yahvé (Esdrás 9:1). La palabra "hitita" era definida como significando destruír o aterrorizar; la palabra "ferezeo" venía a significar lucha y desorden; los sepharvaim (más tarde sefardim) eran revolucionarios; "jebuseo" significa pisotear bajo los pies.

     En su monumental obra "La Historia de los Judíos" Joseph Kastein escribe, p. 19: "Los cultos cananeos estaban estrechamente relacionados con el suelo y eran expresivos de las fuerzas de la Naturaleza, en particular la fuerza de la fertilización... Esa fuerza o divinidad era llamada Baal... Siempre que surgía alguna cuestión que involucrara la existencia de ellos como nación, ellos conocían sólo a un dios, y reconocían sólo una idea: la teocracia".

     De esta manera, Kastein admite que los cultos de los cananeos eran de fertilidad, pero él no explica que la adoración de Baal como dios de la fertilidad, con los ritos obscenos de su reina, Astoret, era tan detestada en el mundo antiguo que siempre que Baal era usado en ese contexto, en referencia a nombres propios, el sufijo para Baal era "bosheth" o vergonzoso; así tenemos los nombres Isboset, Mefiboset, etc.

     La naturaleza destructiva de los cananeos sobre otras naciones en las cuales ellos se asentaban en ninguna parte es más fuertemente demostrada que en Egipto, la primera tierra en ser corrompida por sus bárbaras prácticas. Originalmente, "Baal" simplemente significaba Señor en la lengua cananea. La obscenidad de los ritos pronto desarrolló una imagen popular de Baal que tenía tres cabezas: la cabeza de un gato, la cabeza de un hombre, y la cabeza de un sapo. Su esposa, Astoret, también conocida como Astarté e Ishtar, era la diosa principal de los cananeos. Ella también representaba el principio reproductivo en la Naturaleza, y por si alguien pudiera pasarlo por alto, todos sus ritos eran observancias sexuales.

     En Babilonia los templos de Baal y Astoret estaban por lo general juntos. Principalmente, ellos servían como casas de prostitución, en las cuales las sacerdotisas eran prostitutas, y los sacerdotes varones eran sodomitas que estaban disponibles para los adoradores que eran de aquella creencia. La adoración de los dioses cananeos consistía en orgías, y todos sus templos eran conocidos como centros del vicio. Ellos también originaron ceremonias vudú, que se convirtieron en los ritos de observancia en Etiopía gracias al etíope Jethro, el tutor de Moisés. Esos mismos ritos ahora cautivan a los turistas en el Caribe.

     No pasó mucho tiempo antes de que las simples ceremonias del vicio comenzaran a cansar a los adoradores de Baal. Ellos buscaron una mayor excitación en ritos de sacrificios humanos y canibalismo, en los cuales se realizaba tortura y asesinato de pequeños niños. Para consolidar su poder sobre la gente, los sacerdotes de los cananeos afirmaron que todos los niños primogénitos estaban adeudados a sus dioses demonios, de modo que fueron entregados para su sacrificio. Esa práctica obscena y bárbara fue notada en Isaías 57:3-5: "¡Pero acercaos acá vosotros, oh, hijos de bruja, descendientes de adúltero y de prostituta! ¿De quién os mofáis? ¿Contra quién abrís la boca y alargáis la lengua? ¿No sois vosotros hijos rebeldes y descendencia mentirosa? Vosotros ardéis de lujuria entre los robles y debajo de todo árbol frondoso. Degolláis a vuestros hijos en los valles y debajo de las hendiduras de las peñas".

     Así Isaías se quejó no sólo contra las obscenas expresiones de los orgiastas enloquecidos por la sangre y sus muecas lascivas, sino también su ahora bien establecida costumbre de practicar sus ritos horribles en "arboledas" y "lugares sagrados", donde ellos podían asesinar niños sin ser vistos ni castigados por los descendientes de Sem.

     El rey Salomón estuvo bajo la influencia de los asesinos de niños, y él reconstruyó un altar a Milcom (Molec, del hebreo melekh, rey, I Reyes 11:5-8). Molec, o Moloc, era honrado por sus adoradores mediante un gran fuego en su altar. Los padres eran obligados entonces por los sacerdotes a lanzar a sus hijos en el fuego. En excavaciones en Gezer (el faraón Merneptah se había llamado a sí mismo el Cosechador de Gezer después de que él acabó con los ritos obscenos de los cananeos en Gezer), Macalister, bajo los auspicios del Fondo de Exploración de Palestina, entre 1904 y 1909 encontró en el estrato cananeo, de aproximadamente 1500 a.C., las ruinas de un "Lugar Alto", un templo a Astoret, que contenía diez toscos pilares de piedra, de entre 1,5 y 3,3 mts. de alto, ante los cuales eran ofrecidos los sacrificios humanos. Bajo los escombros en ese "Lugar Alto" Macalister encontró grandes números de vasijas que contenían restos de niños que habían sido sacrificados a Baal. «Otra práctica horrible consistía en lo que ellos llamaban "sacrificio de fundación". Cuando una casa debía ser construída, un niño sería sacrificado y su cuerpo incorporado en la pared, para traer buena suerte al resto de la familia. Muchos de éstos fueron encontrados en Gezer. Ellos han sido encontrados también en Megiddo, Jericó y otros sitios» (Halley's Bible Handbook)

     Halley también nota que en ese "Lugar Alto" Macalister encontró grandes cantidades de imágenes y placas de Astoret con órganos sexuales groseramente exagerados, diseñados para estimular los actos sexuales. Las imágenes de Astoret encontradas en muchas áreas de influencia cananea enfatizan los pechos de gran tamaño, las sonrisas sensuales, los ojos fuertemente acentuados, y la desnudez. La naturaleza demoníaca de esa adoración sexual se remonta directamente a la cópula de Cam con la bruja Naamah en el Arca. El coronel Garnier en su libro "Adoración de los Muertos" escribe: "Naamah era celebrada por su belleza, talento, energía, concupiscencia y crueldad, y ella era pariente de los Nefilim (ángeles caídos)".

     La Enciclopedia Judaica describe la demonología cananea presentando a Lilith, el vampiro; Reseph, el dios de la plaga; Dever, el dios de la pestilencia; y el dios del inframundo, Mot, de mavet, la palabra hebrea para muerte.

     A pesar de su prominencia como influencias destructivas en el mundo antiguo, los cananeos y su demonio-dios Baal rara vez aparecen en las obras autorizativas acerca del Oriente Próximo antiguo. La gran historia de Egipto de Gastón Maspero, "El Alba de la Civilización", publicada en 1894 y re-publicada en 1968, no menciona a Baal o a Canaán. La "Historia Antigua del Oriente Próximo" de H. R. Hall no menciona a Sem o a Canaán en el índice. Baal tiene una sola mención. Cuánto de esto es debido a la deliberada falsificación y destrucción de los registros históricos por parte del clero egipcio, no puede ser averiguado, pero los resultados son obvios. Otro factor que contribuyó es la repentina desaparición de los nombres "Canaán" y "cananeos" de todos los registros históricos después de 1200 a.C. ¿Cómo ocurrió esto? Fue muy simple. Ellos simplemente cambiaron su nombre.

     La Chambers Encyclopaedia señala que "Después de 1200 a.C. el nombre de cananeos desapareció de la Historia. Ellos cambiaron su nombre a fenicios". Así, la gente más conocida y más odiada en la tierra recibió una nueva oportunidad en la vida. Los bárbaros cananeos habían desaparecido. Los más civilizados fenicios, pueblo mercante aparentemente inofensivo, tomaron su lugar. Habiendo obtenido un monopolio de las tintas moradas, que eran muy apreciadas en todas partes del mundo antiguo, los cananeos publicitaron su control sobre ese producto llamándose fenicios, de Fenicia (Phoenikiea), la palabra griega para "púrpura". Desde el comienzo de su historia, los cananeos fenicios siempre lograron conseguir un monopolio sobre algún producto esencial. Ellos más tarde tuvieron el monopolio del estaño durante algunos siglos, hasta que los griegos descubrieran estaño en Cornualles en 233 a.C. De José de Arimatea, el tío de Jesús, se decía que había poseído grandes minas de estaño en Cornualles.

     El cambio de nombre no significó que los cananeos habían abandonado su adoración de Baal y Astoret. Ellos se hicieron más prudentes en su adoración de Baal, y en las colonias que ellos establecieron a lo largo del Mediterráneo construyeron sus templos a la mujer de la especie, Astoret. En la ciudad egipcia de Menfis, el templo fenicio de Astoret era el edificio religioso más grande. Ella era conocida allí como la esposa del dios supremo, El, y sus 70 deidades. En sus rituales, Astoret era a veces adorada como el demonio masculino Astarot, que sobrevivió en los ritos europeos como Astara u Ostara.

     El puesto avanzado más occidental de los fenicios era Cádiz, una colonia fenicia que derivaba su nombre del semítico gadir, o fortaleza. Su colonia más importante, que pronto se convirtió en un rival de Roma misma, era Cartago, que ellos establecieron aproximadamente en 900 a.C. El nombre se derivaba del hebreo Kart-hadshat, o nueva ciudad. Los fenicios a menudo llamaban a sus ciudades con el prefijo "nueva". Durante el siglo V a.C. los cartagineses habían luchado contra los griegos y habían sobrevivido, pero en 264 a.C. Roma atacó con toda su fuerza. Una serie de guerras siguió, llamadas las Guerras Púnicas, porque los cartagineses se llamaban a sí mismos los púnicos. Agustín notó que los púnicos entre sí se referían a su pueblo como los "chanani", o cananeos, pero ese nombre parecía un código secreto; ellos nunca lo usaron para referirse a otros pueblos.

     Ya fuera por motivos puramente comerciales, o porque ellos temían una potencia militar a horcajadas sobre sus rutas de comercio en el Mediterráneo, los romanos determinaron destruír completamente Cartago. Ellos tuvieron éxito en esa resolución tan absolutamente que los actuales arqueólogos no están seguros de dónde estuvo localizada Cartago. Entre 264 y 201 a.C. Roma emprendió tres Guerras Púnicas contra Cartago, que culminaron en la derrota de su líder, Aníbal, por los ejércitos romanos bajo la orden de Escipión Africano. Los romanos mataron o llevaron en esclavitud a cada cartaginés y arrasaron la ciudad. Ellos completaron su tarea sembrando la tierra con sal, de modo que nada floreciera alguna vez allí otra vez. Nada nunca lo hizo.

     Esa derrota, aunque fue un importante revés, no destruyó las operaciones mundiales de los cananeos, pero inculcó en ellos un odio feroz hacia todas las cosas romanas, que desde entonces ha sido caracterizado por la escuela cananea de propaganda como "fascismo", por las varas romanas o fasces que eran llevadas por el magistrado para simbolizar su determinación de mantener el orden. El posterior asalto masónico sobre la Iglesia Católica fue en gran parte dictado por el hecho de que la masonería tuvo su sede en la ciudad de su enemigo más antiguo, Roma, y por lo tanto el Papado se convirtió para los fenicios en la encarnación moderna de la fuerza que había destruído su cuartel central más importante. Pocos estadounidenses comprenden que cuando la Nueva Escuela de Investigación en Nueva York denuncia el "fascismo", junto con los columnistas del New York Times y el New York Post, ellos simplemente están repitiendo su antigua cólera por la destrucción de Cartago. Aquí otra vez, nuestros historiadores tienen sólo un objetivo: obscurecer el pasado e impedirnos comprender la naturaleza de las fuerzas en juego.

     No fueron sólo los cananeos los que se extendieron a través de la Tierra. Los descendientes de Sem también se multiplicaron y viajaron para encontrar mayores oportunidades para sus familias. Ellos se trasladaron de país en país, fundando grandes reinos y dinastías, los que han sobrevivido hasta el día presente. Hay muchas personas que pueden estar de acuerdo en que los reyes y los líderes de las naciones occidentales descienden de la tribu de Judá, pero ellos dejan de reconocer un importante hecho, que es completamente omitido en la versión del rey James de la Biblia: que había tres ramas de la tribu de Judá. Aquellos que ponen a todos los descendientes de la tribu de Judá juntos no comprenden que había una rama corrompida. Estaban las familias de [los gemelos] Fárez y Zéraj, los hijos de raza pura de Judá y Tamar, y había una tercera rama, los descendientes de Judá de una madre cananea, Shuah, que fueron conocidos siempre después como "los malditos selanitas". Tamar era la hija de Aram, el hijo más joven de Sem. Shuah llamó bastardos a los hijos de Tamar porque ellos habían nacido fuera del matrimonio, mientras los gemelos afirmaban ser los herederos legítimos de Judá porque ellos eran de linaje de pura sangre, la variante adámica. De los selanitas descendían 31 tribus malditas de cananeos de Judea y Samaria, incluyendo a los sepharvaim, un nombre que los cananeos habían adoptado para propósitos de engaño.

     Al nacer Fárez y Zéraj, la partera, viendo que había gemelos en la matriz, comprendió que sería necesario marcar al primogénito, quien tendría la primogenitura. Ella rápidamente envolvió un hilo rojo alrededor de la muñeca de Zéraj, pero fue Fárez quien salió primero de la "fisura". El Mesías descendía de Fárez, y se decía que él había sido enviado por Dios para curar la "fisura" que había existido desde el nacimiento de Fárez y Zéraj.

     Tamar, la madre de Fárez y Zéraj, tuvo una descendiente llamada Tamar Tephi, conocida en la leyenda irlandesa como "la hija de Faraón". Ella se casó con Eochaidh, rey de Irlanda, que era conocido como el Príncipe del Hilo Escarlata. Así, las dos líneas de Fárez y Zéraj fueron otra vez reunidas. El Hilo Escarlata posteriormente se convirtió en una parte integral de la historia británica. Un hilo rojo es simbólicamente tejido en cada cuerda que es usada por la Marina británica; y a cada monarca británico le han entregado documentos oficiales que son envueltos con una cuerda roja. El término también sobrevive en la "cinta roja" (red tape = burocracia), es decir, la cuerda roja oficial que debe ser desenrollada antes de que cualquier negocio estatal sea tramitado. Está también la alfombra roja, que la tradición requiere que sea desenrollada antes de que la realeza camine por allí.

     Antes de que él diera a Tamar en matrimonio, Heremon, el padre de Tamar, exigió que se renunciase a la adoración de la serpiente y a los ritos de Bel, que eran practicados entonces en Irlanda. Las serpientes entonces desaparecieron de Irlanda, y no hay ninguna serpiente venenosa allí hoy. Una leyenda posterior es que Patrick [s. V d.C.] expulsó a las serpientes de Irlanda. Ambas leyendas llaman la atención hacia las prácticas demoníacas de los cananeos, así como a su descendencia de la serpiente; su destierro estableció a Irlanda como una tierra de la verdadera religión de YHWH, o de los descendientes de Sem. La desaparición de las serpientes también significó que los malvados poderes de los cananeos habían desaparecido de Irlanda.

     Tanto España como Irlanda muestran en sus nombres su conexión directa con los descendientes de Sem. España ocupa la Península ibérica, de Iber, o Hebreo; Irlanda es conocida como Hibernia, la tierra de los hebreos, como lo son las islas Hébridas. En su Historia de Irlanda, Roger Chauvire dice que Irlanda es la última parte restante de la Atlántida que está todavía por sobre la superficie del mar. En su Historia de Irlanda, A. M. Sullivan escribe acerca del origen legendario de la actual raza irlandesa:

     "La colonia milesiana alcanzó Irlanda desde España, pero ellos no eran españoles. Ellos eran un pueblo del Este que se había quedado en aquel país en su camino hacia el Oeste, buscando una isla prometida a la posteridad de su antepasado Gadelius. Gadelius era el hijo de Niul, que era el hijo más joven del rey de Escitia. Cuando niño, Gadelius había sido mordido por una serpiente venenosa. Él estuvo cerca de la muerte cuando su padre persuadió a Moisés para que usar su vara para curarlo. A partir de aquel día, los milesianos llevaron hacia el Oeste su bandera, que fue engalanada con una serpiente muerta y la vara de Moisés, hasta que ellos encontraron una isla que no tenía serpientes venenosas".

     Los hijos de Milesius, los descendientes de Gadelius, que navegaron desde España a Irlanda, eran Heber el Blanco, Amergin, Colpa, Heber el Moreno, Ir y Heremon. Sus descendientes gobernaron Irlanda durante mil años, siendo establecida la dinastía por Niall (Niul), quien gobernó en Tara desde 310 a 405. Él es descrito por Sullivan como «un espléndido héroe de sangre gaélica, alto, rubio y de ojos azules, un gran y generoso guerrero, "gentil en los salones y feroz en la lucha"; de él descendían los reyes de Irlanda, los Neills».

     Esos conquistadores de Irlanda, los milesianos, derivaron su nombre de Milesius, el soldado (del latín miles, de donde tenemos la palabra milicia). Gadelius, el fundador del linaje, derivó su nombre del hebreo "gadil", que significa hacerse grande, o, en plural, los exaltados, los buscadores de fortuna, o los afortunados. A causa del gran orgullo de ellos y sus habilidades naturales, los irlandeses fueron mencionados más tarde como siendo de "la Tierra de Reyes". De casi cualquier irlandés podría ser jactanciosamente dicho: "Seguramente él es descendiente de reyes".

     En los registros más tempranos los irlandeses y los británicos son mostrados como enemigos históricos. Apuleyo escribió en 296 d.C. de las "dos razas, los británicos e Hibernia". Eumenio siempre escribió de Hibernia como el enemigo de los británicos. En sus Notas acerca de las Guerras Galas (58-50 a.C.), Julio César escribió "Hibernia, al Oeste de Bretaña".

     El mundo fue barrido entonces por dos mareas diametralmente opuestas de la Historia. Por una parte estaban los muy creativos y productivos descendientes de Sem, que se han hecho desde entonces conocidos como los semitas, y en el lado contrario estaban los "malditos cananeos", quienes históricamente fueron los anti-semitas, los enemigos de los altos, rubios y de ojos azules descendientes de Sem. Puesto que los semitas siempre fueron conocidos como grandes guerreros, ellos derrotaron sin dificultad a los cananeos en cada encuentro militar, y en muchos casos obedecieron la orden de Dios de expulsarlos y destruírlos completamente. Pero los anti-semitas parecían tener un gran poder de permanencia; cuando eran expulsados de un país, ellos aparecían en otro para continuar su mismo tipo de corrupción y traición.

     Mientras los semitas estaban afanosamente estableciendo un gran Imperio después de otro, Asur construyendo el Imperio asirio, Ciro el Grande edificando el Imperio persa, y Sem mismo creando la gran civilización egipcia, los anti-semitas estaban desarrollando sus propios talentos. Éstos incluían un talento para el comercio, para los viajes, para sentirse como en casa en cualquier país y entre cualquier raza de gente. Generalmente ellos establecían sus colonias comerciales a lo largo de las costas, ya que carecían del coraje para arriesgarse en los grandes páramos de Europa, donde los semitas siempre se sentían como en casa.

     Los cananeos siempre permanecieron fieles a los preceptos del Testamento de Canaán; ellos eran fieles unos con otros, sin tener en cuenta las circunstancias; ellos eran constantes en su amor al robo, su amor a la impudicia, y su odio a los señores, es decir, cualquiera que tratara de interferir con su corrupto estilo de vida. Y ellos siempre rechazaban decir la verdad. Permaneciendo leales a estos preceptos sin alterar, los anti-semitas tuvieron a su disposición armas vitales para su guerra contra el pueblo de Sem. Los semitas, por otra parte, siendo ferozmente individualistas, nunca vacilaron en azuzar a sus Imperios unos contra otros, o incluso a familia contra familia, tomando precedencia su desmedido orgullo ante cualquier imperativo racial o histórico.

     Durante la Edad Media la gente de Sem encontró sus características típicas mejor expresadas en organizaciones tales como los Caballeros Teutónicos, un grupo de guerreros que fue invencible durante cientos de años. Al mismo tiempo, los anti-semitas estaban afanosamente expandiendo sus rutas comerciales, y acumulando sus ganancias del comercio (hasta este día, la aristocracia británica profesa desdén por cualquiera que ensucie sus manos con el comercio, un antiguo prejuicio contra los cananeos); con esas ganancias, ellos finalmente se convirtieron en banqueros del mundo. En la persecución de ese objetivo, ellos encontraron una gran oportunidad durante las Cruzadas. Las Cruzadas no sólo abrieron rutas comerciales a través de todo el mundo conocido, sino que ellas también abrieron nuevas rutas de soborno y corrupción, lo que permitió que los cananeos acumularan ganancias aún mayores.

     Cuando los caballeros cristianos partieron para las Cruzadas, dedicándose al servicio de Cristo, los cananeos, que prudentemente permanecieron en casa, perfeccionaron entonces varios planes para robar a los Caballeros su dinero y propiedades mientras ellos estaban lejos. En "Antigua Caballeria y las Cruzadas" encontramos que algunos Cruzados

     "Encontraron refugio y protección en las manos de los Caballeros Teutónicos, que estaban involucrados en averiguar los fraudes perpetrados por los rapaces monjes y el clero, quienes habían falsificado escrituras de propiedad e hipotecas sobre tierras y propiedades de los Cruzados ausentes o de aquellos que habían caído en defensa de la Cruz en la Tierra Santa... tiempo para la reflexión y el estudio de las causas de las Cruzadas dentro y fuera del país, cuando, aparte de la basura de Europa que se asentó sobre sus restos, la mejor gente había sido casi completamente borrada de la faz del continente.

     "La rapacidad desde los Papas y el clero hasta los monjes más bajos fue espantosa para aquellos abnegados y corajudos guerreros de la Cruz que habían retornado y habían encontrado a unos completos extraños en los sitios y hogares de sus parientes. Tras una investigación se descubrió que los fraudes, las falsificaciones de escrituras de propiedad y las confiscaciones bajo pretextos de herejía habían despojado a sus parientes, y los escasos pocos que habían sobrevivido eran mendigos sobre las carreteras y veredas, pereciendo como vagabundos a la orilla del camino".

     Los Caballeros de la Orden Teutónica construyeron la ciudad de Riga en Letonia en 1201; ellos conquistaron Estonia en 1220; ellos conquistaron Prusia en 1293, estableciendo una tradición militar allí que terminó sólo después de la Segunda Guerra Mundial. Aunque ellos fueran disueltos en 1809, los Caballeros Teutónicos permanecieron como la inspiración del establishment militar alemán que guió a Alemania a través de dos Guerras Mundiales. Fue el propio Hitler quien escribió el "finis" a sus orgullosas tradiciones, cuando él concluyó el Pacto Molotov-Ribbentrop en 1939. Dicho pacto no sólo cedió las naciones de Estonia, Letonia y Lituania, las antiguas fortalezas de la Orden Teutónica, a los comunistas o cananeos, sino que posteriormente todos los grandes Estados de los últimos herederos de la tradición prusiana, los últimos sobrevivientes de la Orden Teutónica, cayeron en manos de las crecientes hordas soviéticas.

     A esta altura, el lector debe estar completamente confundido. Los así llamados "semitas" son realmente los "anti-semitas" o cananeos, los herederos de la Maldición de Canaán, cuyos actos corruptos son dictados por el Testamento de Canaán; los verdaderos semitas son los guerreros rubios que construyeron una gran civilización tras otra. Entonces ¿cómo reconocemos esas diversas fuerzas en el mundo de hoy? "Por sus hechos los conoceréis". Aquellos que están involucrados en conspiraciones homicidas, aquellos cuya única lealtad es para organizaciones internacionales secretas, aquellos que promueven el uso de drogas, extrañas prácticas sexuales y tareas criminales, en resumen, aquellos que continúan la rebelión contra Dios, ésos son los cananeos, los anti-semitas. Aquellos que permanecen fieles a Cristo son los semitas.

     A pesar de grandes calamidades y el barrido de poderosas fuerzas históricas, las reservas genéticas del pueblo original de Sem, así como las de los cananeos, permanecen casi las mismas. ¿Cómo reconoceremos a un grupo del otro? Usted no debería tener ningún problema en mirar alrededor suyo y decidir quiénes son los verdaderos descendientes de Sem, a menudo rubios, de piel blanca, predominantemente de ojos azules, saludables, creativos, productivos, orgullosos, desdeñando involucrarse en cualquier actividad deshonesta, y siempre ferozmente individualistas; éstos son la gente que permanece fiel a la tradición del pueblo de Sem.

     Los cananeos, por otra parte, son generalmente más bajos, más oscuros, más furtivos, y casi siempre involucrados en algún tipo de actividad criminal, por lo general con aprobación o licencia especial del gobierno. Roget compara la licencia con "la anarquía, el interregno, el gobierno de la muchedumbre, la ley de la muchedumbre, la ley del linchamiento, el nihilismo, el reinado de la violencia"; en otras palabras, los actos de los cananeos. Sin embargo, en Estados Unidos hoy, hemos impuesto sobre los ciudadanos requisitos para obtener licencia para hacer cualquiera de las cosas que los hombres libres no necesitarían licencia para hacer: conducir o poseer un automóvil, involucrarse en una profesión, y muchas otras intrusiones en la individualidad de la gente de Sem. La "licencia", que no aparece en la Constitución escrita por y para la gente de Sem, significa establecer exigencias que sólo los cananeos pueden satisfacer, o licencia que sólo los clubes secretos de los cananeos concederán a los suyos, para la que ningún otro necesita postular. Ésta es la cohesión requerida por el Testamento de Canaán en todo lo que ellos hacen, socialista y comunista, al individuo sumergido en la masa, y comprometidos con prácticas sociales y comerciales conspirativas. Ellos también están frecuentemente implicados en alguna clase de actividad sexual extra-matrimonial que puede ser trazada directamente a las orgías de Baal, el sacrificio humano, y obscenos ritos sexuales.

     Al mismo tiempo, estos "anti-semitas" harán grandes esfuerzos para ocultar su verdadera identidad y su verdadera lealtad. En sus comunidades, ellos a menudo son encontrados como líderes en actividades anunciadas como "compasivas" y "caritativas"; ellos a menudo son encontrados en cargos del gobierno, en los medios de comunicación y en las instituciones educacionales. En esas áreas ellos promueven despiadadamente los intereses de su propia clase, a la vez que presentan una sólida falange de oposición a cualquiera de los individualistas descendientes de Sem que entran en esas profesiones. La gran ventaja de los cananeos es que la gente de Sem no tiene idea de lo que está ocurriendo; ellos raramente encuentran el éxito en una profesión a pesar de sus grandes talentos naturales y disposición para el trabajo duro. Durante todas sus carreras ellos son oprimidos por la comprensión de que la "suerte" nunca parece favorecerlos mientras otros encuentran una promoción casi automática, si ellos son miembros de sus rivales, los cananeos.

     Ahora el tiempo se acorta. La Historia no permitirá a la gente de Sem siglos adicionales, o siquiera décadas, para recobrar su juicio y comprender lo que está ocurriendo. Así como ellos han sido víctimas de masacres y genocidio durante siglos, la gente de Sem ahora enfrenta la determinación de los cananeos de exterminarlos completa y finalmente, un objetivo que ellos esperan conseguir hacia el final de este milenio.–




Capítulo 2
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