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jueves, 5 de mayo de 2016

Harrell Rhome - Similitudes entre Islam y Judaísmo



     El fallecido teólogo, historiador y filósofo independiente estadounidense doctor Harrell Crandall Rhome (1946), que vivió en la costa del golfo de Texas, y que fue uno de los editores del sitio Gnostic Liberation Front, autor de variados ensayos y libros, escribió el siguiente texto que primero apareció en la revista historiográfica The Barnes Review de Marzo-Abril de 2005, luego en Marzo de 2008 en algunos sitios, y finalmente como el capítulo octavo de su libro "Lifting the Veil. An Exploration of Islam" de 2011. Puesto que estas últimas dos versiones tienen adiciones y supresiones mutuas, hemos traducido integrando ambos textos en uno para un mejor entendimiento de lo expuesto. El profesor Rhome muestra aquí claramente diversas semejanzas entre ambas culturas y las relaciones que durante la Historia las han acercado, junto con su otro pariente, el cristianismo.


ISLAM y JUDAÍSMO
Algunas Sorprendentes Similitudes
por Harrell Rhome



     Estoy seguro de que algunos lectores discreparán con mi artículo, pero es presentado en interés de la verdad y el entendimiento en un tiempo de conflicto horrible y violento en la escena mundial. La Tercera Guerra Mundial parece haber comenzado ya, y los personajes centrales no son Estados-naciones sino religiones y culturas, un ejemplo de lo cual es la llamada Guerra de Cuarta Generación.


     Nuestras "autoridades" del Estado, de la Iglesia y de los medios de comunicación muy a menudo nos dicen que el cristianismo, el judaísmo y el Islam todos adoran al mismo dios y que por ello comparten una conexión. En efecto, ellos son denominados como "las tres grandes religiones monoteístas", como si hubiera un verdadero parentesco o compatibilidad. Si bien hay similitudes y semejanzas, es la opinión de este escritor que eso nunca debe ser confundido con una verdadera armonía. Aunque muchos cristianos parecen imaginar que existe una armonía y tolerancia, o al menos la posibilidad de ello, muy a menudo ése no es el caso. Ni el Talmud judaico ni el Corán permiten establecer tal relación. En el escenario actual con el conflicto palestino, los lectores ven la mayor animosidad entre judaísmo e Islam. Pero tan irónico como pueda parecer, hay sorprendentes semejanzas entre dichas dos religiones.

     Todas las tres religiones semíticas —judaísmo, cristianismo e Islam— remontan sus orígenes a Abraham, pero las tradiciones abrahámicas judaicas y musulmanas varían algo; por ejemplo, Abraham se supone que construyó la Kaaba en La Meca según el Islam. En verdad, se conoce realmente poco sobre el personaje literario llamado Abram/Abraham de la Antigüedad. ¿Realmente existió él o fue simplemente un arquetipo personificado? En su libro Anacalypsis, Godfrey Higgins dice que Abram/Abraham es simplemente una transliteración del Brahma hindú. Cualquiera sea el caso, hay mucho más en común entre las tradiciones abrahámicas del judaísmo y el Islam que lo que uno pudiera pensar.


¿DESCENDÍA MAHOMA DE ÁRABES JUDAIZADOS?

     En sus días antes de que fuese un profeta, Mahoma puede haber sido probablemente un "Hanif", un miembro de una secta que afirmaba tener un origen espiritual en Abraham. Además, varias tribus árabes habían adoptado el judaísmo de alguna forma. Una de ellas (como los posteriores jázaros de Asia Central) se convirtió en un reino judaico durante un tiempo, en Yemen. El origen exacto de las tribus judías de la Península Arábiga es discutible. Algunos dicen que los antiguos habitantes del distrito de La Meca descendían de los amalecitas, los sabeos, los nabateos y otras antiguas tribus cananeas periféricas a los judeanos, pero que habían adoptado los mismos o similares rituales y religión judaica. Algunos escritores dicen que los judíos modernos, excluyendo a los conversos jázaros turco-mongoles del siglo VIII —los ashkenazim europeos—, son en gran parte los vástagos de los cananeos judaizados, parte de la gente más tarde llamada sephardim, y otras tribus relacionadas. Si aceptamos estas afirmaciones, entonces los "judíos" arabizados habrían sido simplemente tan "judíos" como la mayoría de los de Palestina, quienes se habían entremezclado, como los reyes idumeos herodianos, con idumeos, edomitas, palestinos y cananeos.

     En todos los lugares colonizados en el Hejaz (Yathrib, Taima, Khaibar, La Meca y Taif) había colonias de judíos arabizados. Si bien ellos mantenían algunos elementos de la fe de los antiguos hebreos, ellos hablaban árabe y algunos habían adoptado nombres árabes. Muchos emigraron a España y Portugal con la invasión islámica en 711 d.C., donde fueron llamados Sephardim, que significa judíos "de España". Cuando los musulmanes fueron derrotados en la Reconquista de finales del siglo XV, ellos y los judíos fueron obligados a dejar el país o a convertirse (al catolicismo). La mayor parte de los musulmanes volvieron a sus patrias del Norte de África, pero muchos judíos sefarditas, bien establecidos y prósperos, a menudo se convirtieron en católicos, tomando también apellidos hispánicos.

    Pero nuestro foco está puesto en una época anterior, cuando había una cercana interacción multicultural entre los judíos arabizados y los árabes paganos, más tarde islamizados. Entre los diversos eruditos que abordaron el asunto estaba el famoso arabista británico David G. Hogarth.

     «A mediados del siglo V había aún bastantes judíos en Yemen para imponer su predominio a las tierras altas de Himyar, y de ahí que algunos de aquellos encontrados más tarde en Hejaz pueden haber vuelto con los migrantes árabes. Otros eran nativos del país del Éufrates y habían sido arabizados antes de dejar sus hogares. Entre éstos, vale la pena recordar, había antepasados de la tribu koreichita de La Meca (la tribu de Mahoma), si estaba bien fundamentada una creencia árabe posterior. El califa Ali, de quien recibimos dicha tradición, era sólo un hablador; y aquello no es inconsistente con la afirmación de Mahoma de ser un árabe auténtico "del linaje de Kuraish y del habla de Beni Saad", o con el credo general de los musulmanes desde entonces. Pero un grano de verdad en ello ayudaría a explicar el notable instinto comercial y de empresa de los koreichitas, y la capacidad excepcional para asuntos de negocios y comerciales mostrada por algunas de sus familias... cuyos verdaderos orígenes habían sido olvidados en la época de Mahoma» [1]

[1] D. G. Hogarth, Arabia, Oxford, 1922, pp. 6-7. https://ia800302.us.archive.org/25/items/arabiaho00hoga/arabiaho00hoga.pdf

     La presencia de esos judíos arabizados también explicaría la tradición de monoteísmo en un área de intenso politeísmo pagano, y la preferencia por parte de Mahoma de ellos y los de la tribu koreichita. Algunos dicen que las tradiciones monoteístas derivaban de influencias cristianas; así es, pero dichas tradiciones derivan de fuentes mucho más antiguas.

     En 1878 un comandante del Ejército turco, Osman Bey, escribió un libro, La Conquista Mundial Judía, en el cual él abordó el origen y el parentesco del pueblo judío y los árabes.

     "Los judíos habían sido previamente una tribu árabe, que vivía, como las otras tribus árabes, del saqueo y de los productos de sus rebaños. El Antiguo Testamento no hace ninguna declaración de la que pudiéramos concluír la descendencia de los judíos a partir de los árabes. La tradición árabe, sin embargo, y sobre todo el Corán, establece el hecho de que Abraham, un patriarca árabe, vivió con su tribu y sus rebaños en Arabia (Hiddjaz) y puso los fundamentos de la santa Raaba (Kiabeh) [Kaaba], el templo en La Meca, que ha sido en todas las épocas la sede de la adoración monoteísta, y donde, hasta este día, son ofrecidos rezos al dios de Abraham, Ismael y Mahoma.

     "No conocemos las circunstancias que indujeron a Abraham a dejar Arabia con su tribu pero fue, indudablemente, un deseo de mejorar su condición lo que lo condujo a emigrar. Esta presunción es tanto más justificada cuando el mismo deseo ha obligado, en toda época, a las poblaciones nómadas a invadir las tierras que lindan con la Península Arábiga... [Además, una herencia religiosa similar claramente se encuentra] en las doctrinas del Talmud así como en el Corán, dos libros que son una rica mina de ideas y tradiciones semíticas... Tras su partida desde Arabia, Abraham y su gente dieron vuelta hacia Mesopotamia. Pero su permanencia allí fue de corta duración, habiéndolos atraído la proverbial fecundidad de la tierra de Canaán... Después de su regreso desde Egipto [presentado por Osman como una parada en el camino] los judíos cayeron con renovada furia sobre las ricas tierras de Canaán, donde ellos se hicieron ricos y poderosos a costa de los habitantes nativos" (Osman Bey, Jewish World Conquest, 1878).

     Los más recientes estudios genéticos del ADN indican una cercana relación entre los árabes palestinos y los judíos israelíes, tan cercana que es muy difícil distinguir a unos de otros. Mi ensayo inédito "Of Genes, Jews and Jumps to Judgment: Has Genetic Testing Closed the Question of Jewish Origins?" trata de manera más extensa con los resultados de las pruebas genéticas. Vea también los artículos publicados en www.khazaria.com, que detallan la más reciente investigación científica. Si bien no hay espacio para justificarla en este ensayo, es mi posición que el vector genético común estaba entremezclado con los turcos. Los conversos jázaros de c. 740 d.C. eran una tribu turco-mongola, y los árabes, los judíos arabizados (o árabes judaizados, según usted prefiera) y los judíos de Palestina, se habían cruzado con turcos durante los largos siglos de gobierno otomano. De aquí que todos ellos comparten una herencia genética, a pesar de que los judíos ashkenazis jázaros convertidos nunca pusieron pie en Palestina sino hasta tiempos relativamente modernos.


LA YIHAD DE MAHOMA CONTRA LOS JUDÍOS

     Mahoma mató aproximadamente a 3.000 personas, incluyendo la decapitación de 700 judíos de la tribu Banu Qurayza en Medina, en 627 d.C.:

     «Los judíos se rindieron y Mahoma los confinó en Medina... Entonces el apóstol salió al mercado... y cavó trincheras allí. Entonces él envió por ellos y cortó sus cabezas en aquellas trincheras cuando ellos le fueron llevados por grupos... Había 600 ó 700 en total, aunque algunos estiman la cifra tan alta como 800 ó 900. Cuando ellos estaban siendo llevados en grupos al apóstol, preguntaron a Ka'b [ibn al-Ashraf, el líder judío de Medina] qué pensaba que se haría con ellos. Él contestó: "¿Ustedes nunca entenderán?. ¿No ven ustedes que el convocador nunca se detiene y aquellos que son llevados no vuelven? ¡Por Alá, esto es la muerte!". Eso continuó hasta que el apóstol los eliminó a todos ellos» (Sirat Rasul Alá, Vida del Mensajero de Alá).

     «Mahoma dio la orden, y las cabezas de los dos jefes fueron cercenadas de sus cuerpos. La escena de tortura y matanza apenas había terminado cuando Mahoma envió a Bilal para que le trajese a la esposa de Kinana... Él puso su manto alrededor de ella como señal de que ella debía ser de él» (La Conquista de Khaybar, 628 d.C., en Sirat Rasul Alá).

     «El apóstol ocupó las fortalezas judías... tomando prisioneros cuando él fue. Entre aquéllos estaba Safiya, la esposa de Kinana... El apóstol eligió a Safiya para él. Los otros prisioneros fueron distribuídos entre los musulmanes» [2]

[2] Sirat Rasul Alá, en William Federer, "Jesús y Mahoma", WorldNetDaily, 2008. http://www.wnd.com/2008/02/57615/

     Además de notar la extrema crueldad y violencia encontrada en el Islam temprano, ¿qué podemos aprender de ese acontecimiento histórico? Aparentemente, en el año 627 los árabes recientemente islamizados —algunos de los cuales habían sido judíos— mataron a cientos de sus propios congéneres semíticos que rechazaron convertirse a la nueva religión. Como dijimos previamente, Mahoma mismo puede haber sido de ascendencia judaica al menos parcialmente. Note que el nombre de la tribu masacrada era Banu Qurayza, de modo que parece relacionada con la tribu koreichita de Mahoma. ¿Provenía este último de una tribu de árabes judaizados, y luego lanzó una de las primeras yihads importantes contra ellos cuando rechazaron seguirlo? Con toda seguridad podría ser.


INFLUENCIAS CRISTIANAS EN MAHOMA

     Las viejas tradiciones hebraicas y el talmudismo tardío no fueron la única influencia temprana sobre el fundador del Islam. Algunos escritores dicen que Mahoma era un cristiano antes de crear su propia extraña mezcla religiosa, pero, como con el material anterior, no hay manera de determinar eso de manera concluyente. Había una comunidad cristiana que existía en Yemen cuando estaba bajo gobernantes abisinios en el siglo IV, con la excepción de intervalos de predominio judío. Se dice que un obispo cristiano predicó con gran elocuencia en La Meca, y que fue escuchado por Mahoma. Incluso el gran panteón de dioses y diosas paganos en la Kaaba pre-islámica estaba bajo la influencia de creencias monoteístas judaicas y cristianas. El doctor Hogarth nos cuenta más:

     "La historia de que un icono de la Virgen Bizantina estaba asociado en la Kaaba con los ídolos femeninos de los árabes, las diosas lunares Uzza y Allat, no debería ser livianamente descartada; y hay alguna razón para sospechar que Alá mismo no era más antiguo en La Meca que el advenimiento de los (judaizados) koreichitas".

     Una vez más, la perspicacia comercial de la tribu es importante de recordar.

     "Los habitantes de La Meca estaban en la excepcional posición de ser capaces de hacer más a partir del paganismo politeísta que por el monoteísmo".

     Ellos introdujeron las tradiciones de que el pozo Zemzem [o Zamzam] y la Kaaba fueron establecidos por Abraham, el padre de los semitas.

     "Pero uno sospecha que el pozo había conocido a una diosa antes de que conociera a un dios. Incluso en la leyenda local, Ibrahim (Abraham) encuentra a una anciana en posesión del pozo. Si los koreichitas importaron a Alá, que algunos piensan que era el dios particular de la tribu de ellos, ellos bien pueden haber importado también a Abraham". Y eso era muy provechoso. "El hospedaje y el avituallamiento de los peregrinos parecen haber estado regulados en un sistema fijo; y su lugar de visitas anuales era una causa activa de las relaciones comerciales y políticas con otras comunidades".

     Taif y Yathrib eran rivales, pero carecían de la organización de La Meca. La antigua Petra ya no fue más un rival puesto que estaba bastante fuera de la península, y además estaba ya en decadencia.


EL CORÁN HABLA INEQUÍVOCAMENTE ACERCA DE JUDÍOS Y CRISTIANOS

     Dado que la mayoría de los lectores muy probablemente no están familiarizados con el Corán, la siguiente sección es presentada para su conocimiento. Esencial y fundamentalmente, el Corán no permite ninguna otra religión. Los paganos son particularmente despreciados, como bien lo saben los actuales animistas de Sudán del Sur, así como los igualmente despreciados cristianos de aquella triste región. La destrucción de las centenarias estatuas de Buda por parte de los talibanes afganos representa cómo un musulmán, rigurosamente hablando, debería tratar con tal barbarie pre-islámica. La "Gente del Libro", es decir, judíos y cristianos, deben ser tolerados (apenas), pero deben cobrárseles impuestos. Como sucede con todos los críticos de cualquier religión, seré inevitablemente acusado de sacar todo esto de contexto. Pero aquella conclusión provoca la pregunta básica de por qué, en primer lugar, los versos [del Corán] están allí. Para todos los musulmanes, ellos son las palabras irrevocables de Alá, y para los extremistas islamistas y yihadistas, ellos tienen una importancia crucial. Con esto dicho, por favor considere los siguientes textos del Corán:

2:62. Aquellos que creen (en el Corán), y aquellos que siguen las escrituras judías, y los cristianos y los sabeos, quienesquiera que crean en Alá y en el Último Día, y que obran justicia, tendrán su recompensa con su Señor; en ellos no habrá ningún temor, ni se afligirán.

2:113. Los judíos dicen: "Los cristianos no tienen nada sobre lo cual estar; y los cristianos dicen: "los judíos no tienen nada sobre lo cual estar". Sin embargo ellos dicen estudiar el (mismo) Libro. Como sus palabras es lo que dicen aquellos que no saben; pero Alá juzgará entre ellos en sus peleas en el Día del Juicio.

2:120. Nunca los judíos o los cristianos van a estar satisfechos contigo a menos que tú sigas su forma de religión. Di: "La Guía de Alá, ésa es la (única) guía". Si siguieras sus deseos después del conocimiento que ha alcanzado hasta ti, entonces no encontrarías ni protector ni quien te ayudara contra Alá.

2:135. Ellos dicen: "Háganse judíos o cristianos para que sean guiados (a la salvación)". Díles: "¡No! Yo más bien sigo la Religión de Ibrahim el Verdadero, que no puso dioses junto a Alá".

2:140. ¿O dicen ustedes que Ibrahim, Isma'il, Isaac, Jacob y las Tribus eran judíos o cristianos? Di: ¿saben ustedes más que Alá? ¡Ah! ¿quién es más injusto que aquellos que ocultan el testimonio que ellos tienen de Alá? ¡Pero Alá está bastante consciente de lo que ustedes hacen!.

4:160. Por la iniquidad de los judíos hicimos ilegal para ellos ciertos alimentos buenos y sanos que habían sido legales para ellos, porque ellos dificultaron mucho el camino de Alá.

5:15. Con aquellos, también, quienes se llaman a sí mismos cristianos, hicimos un convenio, pero ellos olvidaron una buena parte del mensaje que les fue enviado: entonces sembramos la discordia entre ellos, con enemistad y odio entre uno y otro, hasta el día del juicio final. Y pronto Alá va a mostrarles lo que ellos han hecho.

5:18. Tanto los judíos como los cristianos dicen: "Somos hijos de Alá, y sus amados". Di: "¿Por qué entonces Él los castiga por sus pecados? No, ustedes son sólo hombres, de los hombres que él ha creado: Él perdona y castiga a quien quiere: y a Alá pertenece el dominio del cielo y la tierra, y todo lo que está entre ellos: y Él es el objetivo final de todo".

5:41. ¡Oh, apóstol! No te entristezcas por aquellos que se precipitan a la incredulidad, ya sean aquellos que dicen "Creemos" con sus labios, pero cuyos corazones no tienen ninguna fe; o los judíos, hombres que escucharán cualquier mentira, que escucharán incluso a otros que nunca han venido a ti. Ellos cambian las palabras de sus tiempos y lugares correctos.

5:47. Fuimos nosotros los que revelamos la ley (a Moisés), en la que había guía y luz. En base a ella han sido juzgados los judíos por los profetas que se inclinaron a la voluntad de Alá, por los rabinos y los doctores de la ley: porque a ellos fue confiada la protección del libro de Alá, y ellos fueron testigos de ello además: por lo tanto no temas a hombres sino a mí y no vendas mis signos por un precio miserable. Si alguno no juzga de acuerdo a la luz de lo que Alá ha revelado, él no es mejor que los incrédulos.

5:57. ¡Oh, ustedes que creen! No tomen a los judíos y a los cristianos como sus amigos y protectores: Ellos son sólo amigos y protectores unos de otros. Y aquel que entre ustedes se vuelva a ellos (buscando amistad) es de ellos. Verdaderamente Alá no guía a una gente injusta.

5:72. Aquellos que creen, aquellos que siguen las escrituras judías, y los sabeos y los cristianos, cualquiera que cree en Alá y en el Último Día y que obran justicia, sobre ellos no habrá ningún temor ni se afligirán.

5:84. Entre los más fuertes enemigos de los creyentes encontrarás a los judíos y los paganos; y entre los que más aman a los creyentes encontrarás a aquellos que dicen "Somos cristianos": porque entre éstos hay hombres dedicados al aprendizaje y hombres que han renunciado el mundo, y ellos no son arrogantes.


CUANDO LA CONVERSIÓN FALLA, LA YIHAD ES EL PASO SIGUIENTE

     A causa de sus influencias cristianas, gnósticas, judaicas y cuasi-abrahámicas, Mahoma naturalmente esperaba que cristianos y judíos, y más especialmente aquellos de las tribus árabes-judías, vieran la luz y se convirtieran a su nueva revelación. Seguramente, pensó Mahoma, ellos lo seguirían y reconocerían a Alá; pero por supuesto, ellos no lo hicieron. Entonces como ahora, los judíos de cualquier clase son los más contrarios a la conversión. Cuando esos esfuerzos de conversión fracasaron miserablemente, la yihad se convirtió en la estrategia elegida. Así como libró de idólatras y cristianos las tierras islámicas recién conquistadas, Mahoma más tarde aniquiló las tribus judías-árabes de África del Norte en una de las primeras sangrientas yihads islámicas.

     Ésta es una característica del Islam. Los que están sometidos a Alá (musulmanes) deben tolerar a los infieles sólo por algún tiempo. Deben darle a los infieles una posibilidad para convertirse, pero si ellos se niegan, entonces la conversión por la conquista mediante la guerra santa (yihad) es vista no sólo como legítima sino exigida por el Corán. Incluso así, esto debería ser juzgado en su contexto. Como está ejemplificado ampliamente en el Antiguo Testamento, y presagiando a los cruzados cristianos aún por llegar, el Islam temprano sigue una antigua tradición (abrahámica y posteriormente mosaica) de guerra santa y asesinato en nombre de su deidad ultra-etnocéntrica. Sir Richard Burton dijo:

     "¿Y desdeñó Moisés colocar armas carnales en las manos de su pueblo? El gran Legislador de Israel autorizó el asesinato a sangre fría de mujeres y niños cautivos. Incluso los reyes fueron cortados en pedazos delante del Señor" (R. Burton, El Judío, el Gitano y el Islam, 1898).

     Ésta es una fascinante línea de investigación para seguir ya que lleva a la conclusión de que lo que hoy conocemos como la crueldad de la yihad (y la violencia cristiana) tiene raíces tanto mosaicas como judeo-talmúdicas. Lea el ultra-violento Antiguo Testamento. Todo está allí. Una de las muchas historias famosas sobre Mahoma tiene que ver con un envenenamiento intentado por una judía. Después de eso, para no mencionar los sistemáticamente constantes y a menudo violentos rechazos por parte de los judíos, él finalmente desistió de convertirlos. Por supuesto, la yihad ya había eliminado a la mayor parte de aquellos que se habían atrevido a rechazarlo, de modo que ése fue un gesto de algún modo carente de significado. Sin embargo, como resultado del permanente rechazo judío, a los musulmanes entonces se les dijo que se orientaran hacia La Meca para rezar, siendo que antes ellos se orientaban hacia Jerusalén.


OTRAS SEMEJANZAS RITUALES

     Veamos algunos otros parentescos judaicos-islámicos y similitudes rituales.

     En algún grado, tanto el Islam temprano como el cristianismo primitivo pueden ser vistos como esfuerzos para reformar, purificar y unificar las creencias hebreo-israelíticas judaicas y pre-judaicas. Pero mientras que la Iglesia renunció a la mayoría de los códigos legales mosaicos y más tarde talmúdicos/farisaicos (ley de la Halajá), la circuncisión, los alimentos rituales y otros por el estilo, el Islam no lo hizo. De hecho, las preparaciones rituales de los alimentos son casi idénticas. Puede recurrirse a la comida Halal musulmana cuando no está disponible una comida kosher talmúdica, y viceversa. Tanto el judío Ortodoxo como el musulmán devotamente observante prefieren la barba no afeitada, aunque los islamistas omiten los mechones hasídicos. La mayor parte de las mezquitas, al igual que las sinagogas Ortodoxas, separan a los adoradores entre hombres y mujeres. Las mujeres no son realmente consideradas muy altamente en ninguno de esos credos.

     El descanso (sabbath) judío comienza el viernes por la tarde. El Islam no tiene ningún otro verdadero día de descanso sino el viernes, a menudo por la tarde, que se convirtió en el día en que un mulá o imán predica un sermón y lee del Corán. El Islam, como el judaísmo, no tiene ninguna música o baile litúrgicos (excepto en las sectas místicas sufíes). Una mezquita (masjid en árabe) y una sinagoga no tienen estatuas ni imágenes. Ellas son sencillas y sin adornos de modo que los adoradores no sean distraídos. Si hay algún elemento central además del púlpito, es una copia de las respectivas escrituras.

    Las escrituras del Islam y del judaísmo tienen un lugar similar en ambas religiones. Tenemos el Corán, que tiene extensos textos que refutan o abrogan ("abrevian", dicen los musulmanes) a otros versículos, y el Talmud, que es célebre por distinguir entre minucias legalistas. Puesto que los capítulos coránicos están ordenados de acuerdo con su longitud, no hay ningún modo de decir qué texto podría haber venido primero. Y luego tenemos los Hadiths (hadices = "Tradiciones"), que funcionan de alguna manera como el Talmud, como una guía o escrituras secundarias, para interpretar, quizá reflexionar, evitar y evadir, lo que se encuentra en el Corán.

    Si miramos el clero de todas las religiones, vemos que un Mulá es más parecido al modelo rabínico, ya que él es, sobre todo, un juez, un intérprete de la Sharia de Alá, tal como el rabino interpreta la Torá y el Talmud y el código legal de la Halajá. La ley de la Sharia funciona como la rabínica Ley talmúdica. Uno presenta pleitos a un tribunal de mulás (la palabra mulá significa "juez") y son eruditos coránicos los que deciden el caso. Eso es esencialmente lo mismo que un tribunal beit din judaico en el cual los rabinos y los eruditos talmúdicos determinan los resultados. Tanto el judaísmo como el Islam podrían ser descritos mejor como sistemas legales a la vez que como religiones.


MÁS SEMEJANZAS

     En otro interesante paralelo, muy a menudo la gente cambia su nombre después de convertirse al Islam o al talmudismo ortodoxo. Prácticamente cada convertido al Islam cambia su nombre, y algunos judíos hacen lo mismo. Los inmigrantes idóneos a Israel tienen derecho a adoptar legalmente un nombre judío al trasladarse allí. Hay otras similitudes también, y algunas de ellas son misteriosamente reflejadas en rituales y prácticas educativas. El estudio coránico, como el estudio talmúdico, es intenso. Si él (porque tal como entre los judíos, las mujeres no son animadas a estudiar la escritura) aprende a recitar el Corán de memoria, dicho musulmán entonces lleva el honorífico título de Hafiz agregado a su nombre.

     Mire a los jóvenes muchachos islámicos en sus escuelas las madrasas, con sus gorros y bamboleándose hacia atrás y adelante recitando el Corán, tal como los muchachos judíos con sus yarmulkes recitan rítmicamente las escrituras judaicas en sus escuelas las yeshivas. El bamboleo y cabeceo judío a menudo es visto en el "Muro de los Lamentos" en Jerusalén. La secta mística ashkenazi de los Hasídicos (hasidim) practica comúnmente esa técnica monástica hipnótica.

     Las prácticas de entierro son similares también. Los ritos actuales son simples. Lo que vemos por televisión en los funerales de los mártires musulmanes son las partes públicas, fuertemente politizadas, especialmente los desfiles con las ubicuas fotografías de los mártires (posar para eso es algo importante, acompañado de una celebración) impresas en grandes carteles llevados por la apesadumbrada muchedumbre, siempre acompañados por una cacofonía de ululantes mujeres musulmanas. Los musulmanes, como lo hacen los judíos ortodoxos talmudistas, entierran el cuerpo muy rápidamente, de ser posible no después de 24 horas después de la muerte. A menos que sea requerido por alguna ley externa al mundo musulmán, ninguna autopsia está permitida.

     Anteriormente, todas las tres religiones prohibían la usura financiera (cobro de interés). El cristianismo renunció a eso en el siglo XVI, y los judíos talmúdicos siempre han podido practicar toda la usura que ellos han querido, sólo con los no-judíos, pero el sistema bancario islámico todavía cumple con el modelo no-usurero. Naturalmente, al cártel bancario y comercial internacional le gustaría suprimir y destruír ese sistema rival, pero parece contentarse meramente con cooptarlo. Ya sea que el interés sea cobrado o no, cada cultura debe tener dinero, y el dinero viene a través del cártel bancario internacional. Nuevamente, éste es un tema digno de exploración ulterior ya que el sistema bancario islámico podría quizá proporcionar un útil paradigma no-usurero para la banca.

     En otra semejanza, tanto judíos como musulmanes son completamente exclusivos, esencialmente en cuanto a aquellos que no practican la religión verdadera de ellos, en tanto paganos, en el mejor de los casos, y como un sub-humano ganado/goyim, en el peor. Alguien que se ha sometido a la pureza del Islam no hace amigos o confidentes de tal tipo. En un fuerte reflejo del Talmud, el Corán dice: "¡Oh, ustedes que creen! No tomen a judíos o cristianos como sus amigos y protectores; ellos son sólo amigos y protectores unos con otros. Y el que entre ustedes se vuelva a ellos, es de ellos. Verdaderamente, Alá no guía a un pueblo injusto" (sura 5:51).

     Piense en ese verso, y luego piense en todos los problemas que los países islámicos tienen con la presencia militar y cultural estadounidense en tierras musulmanas. No es de extrañar que Osama bin Laden y muchos otros piensen que la familia Real saudita apostató y traicionó el Corán permitiendo protectores militares estadounidenses en el suelo santo. Y quizá la parte medular del verso no está tan equivocada cuando uno piensa en el pro-sionista y "judeo-cristiano" Estados Unidos y su apoyo al terrorismo estatal israelí contra los palestinos.


CONCLUSIÓN

     Hay otras semejanzas irónicas e incongruentes entre las dos religiones también, pero esta breve revisión tendrá que bastar por el momento. Como se dijo al principio, los lectores no deberían de ninguna manera confundir dichas semejanzas con una armonía y tolerancia entre judíos y musulmanes. Sin embargo, debemos notar que antes del conflicto palestino que comenzó en 1948, musulmanes, judíos y cristianos vivían en una paz relativa unos con otros en todas partes del Oriente Medio, pero especialmente en Palestina, Líbano, Siria y otras áreas del viejo Imperio otomano llamadas el Levante. En agudo contraste con la actualidad, si bien ellos nunca fueron realmente iguales, había, más o menos, una atmósfera de tolerancia.

     Todo eso cambió radicalmente, y quizá irrevocablemente, con el establecimiento del artificialmente diseñado mini-Estado sionista equívocamente llamado Israel, justo en el centro del mundo musulmán. El movimiento judío Ortodoxo Neturei Karta propone buscar la paz desmantelando dicho mini-Estado, diciendo que aquél es el mayor peligro para los judíos de todo el mundo. Pero incluso si ese muy improbable escenario llegase a ocurrir, los intensos odios y la animosidad actuales requerirían, en el mejor de los casos, generaciones para sanar.

     En cuanto a la así llamada Tierra Santa, no debemos olvidar nunca que Jerusalén es una ciudad sagrada para todas las tres religiones abrahámicas semíticas. Quizá judíos, cristianos y musulmanes podrían vivir allí en paz un día, ¿o es eso mucho pedir? Una vez más, sólo el tiempo lo dirá.–






1 comentario:

  1. Les recomiendo este vídeo, tal vez deberían traducir y transcribir lo que dice:
    https://www.youtube.com/watch?v=YSy6ENVAJlY

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