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jueves, 28 de abril de 2016

Harrell Rhome - De Lucifer y el Tiempo Final



     El doctor Harrell C. Rhome (1946) fue un teólogo, filósofo y escritor estadounidense que vivió en Texas. Los dos siguientes textos suyos que hemos traducido son, el primero (A Lucid Look at Lucifer), un intento de despejar el verdadero significado de la palabra "Lucifer", que sin nada que lo justifique ha venido a ser asociada histórica y falazmente con un supuesto espíritu del mal absoluto; y el segundo (Indo-Aryan End-Times Beliefs), un recorrido por ciertos conceptos de origen indo-ario ya bastante conocidos, relativos a los "tiempos del fin". Estos dos breves trabajos del profesor Rhome aparecieron en la edición especial Nº 10 (2010) de la revista australiana New Dawn, y en The Barnes Review vol. 15 Nº 1 (Ene-Feb. 2009).


Una Mirada Lúcida a Lucifer
por Harrell Rhome, 2010




LUCIFER EN LA BIBLIA

     Tenemos que desconstruír literaria, filosófica y teológicamente ciertos conceptos antes de que podamos realmente entenderlos. Éste es un proceso donde miramos debajo y más allá del folklore comúnmente aceptado. Algunos lectores pueden pensar que Lucifer es un personaje bíblico claramente especificado, y que es la misma figura que Satán. Lucifer es el Ángel Caído de la Biblia, en el Libro del Génesis, ¿cierto? Por supuesto, la respuesta es No en todas las narraciones. Sorprendentemente, la palabra Lucifer aparece sólo una vez en la Biblia, en Isaías 14:12, que traduce la palabra hebrea helel que significa "brillante".

     En la traducción griega del AT, la Biblia Septuaginta, dicha palabra es traducida como heosphoros (Ηωσφόρος, heos = relativo a la mañana, y phoros = que lleva o es llevado) o "portador de luz". Esta palabra viene de Hesperus, una diosa griega del Alba. Cuando los romanos se hicieron cargo de las escrituras cristianas en el siglo IV, Jerónimo tradujo helel y heosphoros como "Lucifer" en su Biblia la Vulgata latina. Ya sea en hebreo antiguo, griego o latín, dicha palabra era el nombre común para Venus, el planeta más brillante, la Estrella de la Mañana, el Portador de la Luz. De esta manera, en el verdadero sentido de Isaías 14:12, Lucifer simplemente describe la imagen vanagloriosa que procuraba cultivar el arrogante rey de Babilonia.

     Algunas traducciones Protestantes de John Wycliffe y otros, siguieron la Vulgata. Pero el repetado exégeta bíblico Protestante Matthew Henry (Comentario de Matthew Henry, 1721) no dice nada sobre Lucifer como equivalente de Satán, enfocándose en el verdadero sentido del texto, que tiene que ver con la nación de Babilonia y sus gobernantes que oprimían a los hebreos del Antiguo Testamento. Demás está decir que una búsqueda simple en Internet entregará montañas de material en contrario, apoyando la opinión "tradicional" de que Lucifer es el ángel caído, el Diablo, el mismo que el Satán citado en Lucas 10:18.

     Pero en verdad, aquel mismo término, Estrella de la Mañana, también es aplicado a Cristo mismo en II Pedro 1:19, Apocalipsis 22:16, y en el antiguo himno latino de Pascua, el Exultet. En una interesante coincidencia, un temprano teólogo y obispo cristiano del siglo IV era llamado Lucifer, de manera que obviamente no era un nombre negativo en ese entonces. Más aún, estoy bastante seguro de que Jerónimo tiene que haber sabido de él ya que ellos eran contemporáneos en la Iglesia temprana.

     En ciertos aspectos, la personificación de Lucifer como Satán es crucial para ciertas versiones del cristianismo. Además de que si la supuesta Caída de Lucifer no explica el origen de Satán, el Antiguo Testamento no tiene nada más que decir sobre el asunto. Sin tener en cuenta esto, sólo algunas versiones de la Biblia siguen la traducción de Jerónimo. Los primeros Protestantes discreparon. La versión inglesa del Rey James usó la palabra Lucifer, pero la traducción alemana de Martín Lutero no lo hizo. Cuando Lutero estaba en el seminario, él estudió la Vulgata, de modo que él a propósito discordó de Jerónimo no usando el término Lucifer. He aquí algunas versiones, comenzando con la King James Version (KJV):

—"¡Cómo has caído del cielo, oh Lucifer, hijo de la mañana! Has sido cortado a tierra, tú que debilitabas las naciones", Isaías 14:12, KJV.

—"Quomodo cecidisti de caelo Lucifer, qui mane oriebaris corruisti in terram qui vulnerabas gentes", Vulgata latina de Jerónimo.

—"¡Oh Lucifer, que ascendías por la mañana!, ¡cómo has caído a tierra tú, que herías las naciones!", traducción inglesa de Douay-Rheims de la Vulgata.

—"Du schöner Morgenstern" (Tú, hermosa estrella de la mañana), Biblia de Lutero.

—"¡Cómo has caído del cielo, oh, estrella de la mañana, hijo del alba!", English Standard Version.

"Oh, estrella brillante, hijo de la mañana, ¡cómo has caído de los cielos!", Literal Translation of the Holy Bible.

—"¡Oh, cómo has caído del cielo, tú, el resplandeciente, hijo del alba!", New World Translation.

—"¡Cómo has caído desde los cielos, oh brillante, hijo de la aurora!", Young's Literal Translation.

"¡Cómo has caído del cielo, lucero, que nace al alba!", versión castellana de Jünemann de la Septuaginta.

     Lucifer o la Aurora o Venus es también una figura en la antigua mitología cananea, no teniendo nada que ver con Satán o seres malignos.

     "La morada de los dioses y la cabalgata en las nubes son ambas conocidas por nosotros por los textos de Ras Shamra en Ugarit en el Norte de Siria, del mismo modo que sabemos que la Aurora es una deidad, de quien esta figura es descrita como un hijo. El Altísimo es Elyon, el título tan a menudo usado para referirse a Dios. Todos estos elementos tienen paralelos en el Antiguo Testamento, sugiriendo cuán ampliamente la religión y la mitología cananeas han influído en el pensamiento del Antiguo Testamento" (The Interpreters One-Volume Commentary on the Bible, 1971).

     Antiguas y nuevas fuentes de referencia nos dicen más:

     "Lucifer. Isaías 14:12. Esta palabra, que significa el portador de la luz, aparece sólo una vez en la Biblia, y luego se aplica al rey de Babilonia para indicar su gloria como una estrella de la mañana o, figuradamente, un hijo de la mañana. Tertuliano y algunos otros suponen que el pasaje está relacionado con la caída de Satán, y de ahí que el término sea usualmente aplicado de esa manera, aunque, como parece, sin una referencia autorizativa específica" (The Union Bible Dictionary, 1842).

     "Su aplicación [de dicho término], desde Jerónimo en adelante, a Satán en su caída del cielo, se inicia probablemente a partir del hecho de que el Imperio babilónico está en la Escritura representado como el tipo del poder tiránico y auto-idólatra, y sobre todo relacionado con el Imperio del Maligno en el Apocalipsis" (Smith's Bible Dictionary, 1884).

     «A pesar de esta interpretación, el nombre propio "Lucifer" no está en el texto hebreo original. En hebreo, "Lucifer, el hijo de la mañana" es helel ben-shachar. Eso podría ser traducido como "el brillante, hijo de la aurora". No es un nombre propio sino un epíteto para el rey de Babilonia» (Bryan Knowles, Who Is Lucifer?, 2009)

http://www.godward.org/hebrew%20roots/Feature%20Articles/who_is%20lucifer.htm

     De aquí que el uso que hace Jerónimo de Lucifer como un nombre propio escrito con mayúscula no es correcto. La Iglesia romana fraguó el mito de Lucifer como Satán después de que ellos se apoderaron del cristianismo emergente a principios del siglo IV, como lo evidencian las referencias tanto de Tertuliano como de Jerónimo. Si Lucifer es tan importante, ¿por qué no se dice nunca nada más de él? Portador de la Luz, Estrella de la Mañana, no hay nada negativo en ello. Lucifer no sólo no significa algo negativo sino que, de hecho, realmente no parece significar nada en absoluto, bíblicamente hablando. De las más de 800.000 palabras que hay en la Biblia y en los libros apócrifos, Lucifer aparece sólo una vez, y en una referencia ambigua. Independientemente de lo que dicha palabra pueda significar para ciertas sectas cristianas, grupos teosóficos y metafísicos, o sociedades secretas, como usted puede ver claramente, ¡no proviene de la Biblia!.


LOS ORÍGENES PAGANOS DE SATÁN

     Satán (hebreo ha-Satán; en árabe, Shaitan) se traduce como "adversario" o "acusador". En las tres religiones semíticas, Satán se refiere a quien se opone al dios bueno, el así llamado Diablo. Esto es, por supuesto, un trasplante directo del Zoroastrismo persa en la antigua religión hebrea, y luego en el Talmud, la Kábala, el Nuevo Testamento y finalmente en el Corán. El Zoroastrismo plantea dos dioses, uno responsable del bien y el otro responsable del mal. Las tradiciones políglotas acerca de Dios encontradas en el Génesis reflejan esta influencia pagana persa. Para algunos, la imagen y el personaje de Satán son completamente fascinantes, en efecto, quizá incluso nobles. Como los lectores de la literatura inglesa saben, John Milton abordó este tema en su famoso magnum opus poético de 1667, El Paraíso Perdido. Considere la hipótesis siguiente, basada en las múltiples deidades semíticas retratadas en el Génesis:

     "El" en egipcio es también el Niño, quien en la temprana época sabea era Sut, el tipo planetario, Saturno. Más tarde "El" fue transformado en Satán, a quien Job presenta como uno de los hijos de Yahvé. Satán era considerado un hijo y un ángel de Dios por todas las naciones semíticas. El docto kabalista Eliphas Levi habla así de Satán: "Es el ángel que es lo bastante orgulloso como para creerse dios; lo bastante orgulloso para comprar su independencia al precio del sufrimiento eterno y la tortura; lo bastante hermoso para hacerse adorar en toda su luz divina; lo bastante fuerte para reinar en la oscuridad entre agonías, y para haberse construído un trono sobre su fuego inextinguible". Él posteriormente dice que el verdadero nombre de Satán es el de Yahvé invertido, ya que Satán no es un dios negro sino la negación de la Deidad.

     "El Diablo de los antiguos cristianos, con cuernos, pezuñas y cola, fue introducido desde Babilonia por medio del Talmud judío. La religión cristiana transforma a Satán en un enemigo de Dios, mientras que en realidad con Satán se quiere significar el espíritu divino más alto o la Sabiduría Oculta sobre la Tierra" (E. Valentia Straiton, Celestial Ship of the North).

     Levi también dice que Lucifer es el Espíritu Santo:

     "No hay nada más absurdo y más impío que atribuír el nombre de Lucifer al diablo, es decir, al Mal personificado. El Lucifer intelectual es el espíritu de la inteligencia y el amor; es el Paracleto, es el Espíritu Santo; mientras que el Lucifer físico es el gran agente del magnetismo universal. Personificar el mal y exaltarlo en una inteligencia que es el rival de Dios, en un ser que puede entender pero no amar, es una ficción monstruosa. Creer que Dios permite que esa malvada inteligencia engañe y destruya a sus débiles criaturas es hacer de Dios alguien más malvado que el diablo. Al privar al diablo de la posibilidad de amor y arrepentimiento, Dios lo obliga a hacer el mal. Además, un espíritu de error y falsedad sólo puede ser una locura que piensa, y tampoco merece en verdad el nombre de espíritu. El diablo es la antítesis de Dios, y si definimos a Dios como el que es, debemos definir a su opuesto como él que no es" (Eliphas Levi, Los Misterios de la Magia).

     «Los Yahvistas y los Elohistas reflejaron una etapa muy temprana de la religión israelita. Esto es cuando aquélla era todavía esencialmente una religión de la Naturaleza / fertilidad muy parecida a las otras religiones paganas del mismo tiempo y región. Ella contenía cosas como ángeles (en el texto llamados Elohim), animales parlantes, sueños, y la idea de una deidad antropomórfica. De esa deidad salía el bien y el mal como de cualquier otra deidad antropomórfica. No había ningún Satán para que provocara las catástrofes. Era Dios. Era Dios también cuando él se disgustaba con alguien y simplemente lo "removía" tomando su vida. Entonces era necesario propiciar y adorar a esa deidad a fin de no enfadarla de ninguna manera. Fue más tarde, después del "cautiverio" babilónico, que ese dios se hizo paciente, justo y misericordioso, tal como (el dios bueno Zoroastriano llamado) Ahura Mazda» (Alexander S. Holub, The Gospel Truth, the Heresy of History, 2004).

     Así entonces, cuando nosotros desconstruímos las palabras, los símbolos y las imágenes, resulta que Satán-Diablo-Lucifer, la fuente de todo mal, es originalmente un concepto ni hebreo, ni cristiano ni musulmán, sino que surge directamente de raíces paganas persas mucho más antiguas. Naturalmente, todo este revisionismo bíblico no es popular entre los sacerdotes y los predicadores. Si ellos no pueden asustarlo a usted con Lucifer, el Diablo y las visiones de una quemazón con Satán en el Infierno, podría haber menos donaciones. ¡No podemos tener eso!.


LUCIFER EN LA TEOSOFÍA Y EN LAS SOCIEDADES SECRETAS

     Ahora que entendemos más acerca de los verdaderos orígenes de la palabra según fue mal empleada en la Biblia Vulgata, vemos que diversos grupos metafísicos, órdenes Illuminati y sociedades secretas esencialmente crearon su propia deidad centrada en la imagen de Lucifer como el Portador de la Luz. La señora Blavatsky, al igual que Eliphas Levi, dijo que el Espíritu Santo y Lucifer son la misma entidad:

     «Lucifer representa la Vida, el Pensamiento, el Progreso, la Civilización, la Libertad y la Independencia; Lucifer es el Logos, la Serpiente, el Salvador...

     «Es Satán el que es el dios de nuestro planeta y el único dios... la Virgen Celestial que así se convierte en la madre de dioses y demonios al mismo tiempo, ya que ella es la benéfica deidad siempre amante, pero en la Antigüedad, y en realidad, Lucifer o Luciferius es su nombre. Lucifer es la Luz divina y terrestre, el "Espíritu Santo" y "Satán" al mismo tiempo» (Helena Petrovna Blavatsky, La Doctrina Secreta, 1888).

     Moviéndonos más allá de esto, los rituales mágicos de algunas sociedades secretas Illuminati parecen siniestros y malos. No se requieren muchos comentarios; las citas hablan claramente. Para aquellos que quieran explorar más allá de esto, todas las fuentes citadas, y muchas más, no son difíciles de encontrar. Tampoco hemos tratado con la infinidad de sistemas de creencias modernos llamados el Satanismo, otro tema complejo y diverso. Pero ahora mismo, sólo lea y vea lo que las órdenes iniciáticas secretas y sus altos adeptos tienen que decir acerca de su dios / semidiós / dios-demonio / espíritu santo:

     "Primer Conjuro Dirigido al Emperador Lucifer: Emperador Lucifer, Maestro y Príncipe de los Espíritus Rebeldes, te ordeno que dejes tu morada, en cualquier rincón del mundo en que pueda estar situada, y que vengas aquí para comunicarte conmigo. Te ordeno y te conjuro en nombre del poderoso dios vivo, Padre, Hijo y Espíritu Santo, para que aparezcas" (Arthur E. Waite, El Libro de la Magia Negra, 1913).

     "Mediante esto prometo al Gran Espíritu Lucífugo, Príncipe de los Demonios, que cada año le traeré un alma humana para que haga con ella lo que le plazca, y a cambio Lucífugo promete otorgarme los tesoros de la tierra y cumplir cada deseo mío mientras dure mi vida natural. Si dejo de traerle cada año el ofrecimiento especificado, entonces mi propia alma le será entregada. Firmado... El invocante firma el pacto con su propia sangre" (Manly P. Hall, masón de grado 33, La Enseñanza Secreta de Todas las Épocas, 1978).

     "Cuando el masón aprende que la Llave para el guerrero en riesgo es la aplicación apropiada del motor del poder viviente, él ha aprendido el Misterio de su Arte. Las desbordantes energías de Lucifer están en sus manos, y antes de que él pueda avanzar adelante y arriba, debe demostrar su capacidad de aplicar correctamente esa energía" (Manly P. Hall, Lost Keys of Freemasonry, 2006).

     "Aquello que debemos decir a una muchedumbre es: adoramos a un dios, pero es el dios que uno adora sin superstición. A ustedes, Soberanos Grandes Inspectores Generales, decimos esto, que ustedes pueden repetirlo a los Hermanos de los grados 32, 31 y 30: la Religión Masónica debería ser, por todos nosotros los iniciados de los grados superiores, mantenida en la pureza de la Doctrina Luciferina. Si Lucifer no fuera dios, Adonai, cuyos hechos demuestran su crueldad, su perfidia y su odio al hombre, su barbarie y su repulsión por la ciencia, Adonai y sus sacerdotes, ¿lo difamarían? Sí, Lucifer es dios, y lamentablemente Adonai también es dios".

     "Ya que la ley eterna es que no hay ninguna luz sin sombra, ninguna belleza sin fealdad, ningún blanco sin negro, puesto que el absoluto sólo puede existir como dos dioses, ya que la oscuridad es necesaria para la estatua, y el freno para la locomotora".

     "Así, la doctrina del Satanismo es una herejía; y la religión filosófica verdadera y pura es la creencia en Lucifer, el igual de Adonai; pero Lucifer, dios de la Luz y dios del Bien, lucha por la Humanidad contra Adonai, el dios de la Oscuridad y el Mal"...

     "¡Lucifer, el portador de la Luz!. ¡Nombre extraño y misterioso para darle al Espíritu de la Oscuridad!. ¡Lucifer, el hijo de la mañana!. ¿Es él quien porta la Luz, y con sus esplendores intolerables ciega a las Almas débiles, sensuales o egoístas? ¡No lo dude!" (Albert Pike, masón de grado 33, Moral y Dogma, 1871).


LUCIFER EN RESUMEN

     Varias conclusiones se presentan por sí mismas. En primer lugar, el Lucifer de la Biblia es sólo un personaje menor, a lo sumo, mencionado sólo una vez, realmente no destacándose ni significando una gran parte de algo.

     El verdadero personaje retratado en el texto de Isaías es un arrogante monarca babilónico que oprimía al pueblo hebreo.

     En segundo lugar, las interpretaciones místicas acerca de Lucifer como Satán fueron añadidas por rabinos kabalistas, sacerdotes católicos, mulás islámicos y predicadores Protestantes, todos con intereses propios claramente creados de antemano.

     En tercer lugar, varios filósofos y metafísicos ocultistas exploraron y ampliaron el personaje y paradigma de Lucifer, creando una rara figura divina.

     Finalmente, en los márgenes externos de esta magia y misticismo están las sociedades secretas y órdenes iniciáticas Illuminati, especialmente masones de una clase u otra.

     Recuerde que hay logias secretas, grados y rituales encubiertos, desconocidos fuera de los adeptos de nivel superior de las órdenes Illuminati. Sus peculiares doctrinas y dogmas luciferinos siempre han tenido y todavía tienen un impacto significativo sobre la Historia mundial y los asuntos geopolíticos, no tanto debido a los rituales mismos sino a la gente que practica esa extraña religión cultual. Tal como cualquier sistema de creencias, sus enseñanzas básicas, su moral y sus valores influyen en las decisiones tomadas por los creyentes realmente fieles. Algunos están en posiciones muy altas en el gobierno, las Iglesias y el orden social.

     Espero que algunos de ustedes continúen sus exploraciones en el submundo ocultista y su impacto en el mundo que nos rodea. Si mi desconstrucción de las leyendas y saberes de Lucifer ha sido un Portador literario de Luz, entonces ¡que así sea!.–



CREENCIAS INDO-ARIAS acerca del FIN de los TIEMPOS
Una Visión Alternativa de las Doctrinas
de la Historia Mundial y del Fin de los Tiempos Global
desde una Perspectiva Indo-Aria
por Harrell Rhome
Enero de 2009


     Los símbolos y arquetipos básicos, primordiales y tradicionales de los mitos espirituales indo-arios son parte de una revelación universal, comenzada hace épocas inmemoriales, de un cuerpo de conocimiento revelado a iniciados y a veces llamado los Antiguos Misterios. Las raíces más profundas de esas antiquísimas tradiciones se remontan directamente al subcontinente indio, la "colmena" cultural y espiritual, como Godfrey Higgins la llamó, el nido y el semillero que produjo muchas de las grandes civilizaciones y religiones del mundo.

     Entre las ideas propias de esa riqueza de material está la de que la Historia mundial es cíclica en su naturaleza, dividida por los antiguos místicos y gurúes en varias edades o Kalpas. Cada rotación del ciclo es acompañada por ciertos desarrollos culturales y espirituales. Esto es, por supuesto, bastante diferente de la visión occidental tradicional de la Historia como en gran parte lineal y progresiva (aunque con ocasionales reveses, tiempos de estancamiento y edades oscuras).

     Las ideas de la Historia tanto en Oriente como entre los occidentales están arraigadas en conceptos y escritos religiosos, y algunos de los temas y conceptos básicos acerca de los acontecimientos del "fin de los tiempos" (para aquellos que creen en tiempos finales) son similares. Le solicitamos entonces su atención a medida que echamos un vistazo a la más antigua de las épocas, en búsqueda de indicios para la nuestra actual mediante una visión alternativa de la Historia y de los acontecimientos culturales, mucho más antigua y quizá igualmente válida.

     El objetivo de este ejercicio es presentar a los lectores occidentales algunos conceptos básicos que son generalmente desconocidos o mal presentados, en cuanto a nuestro asunto. En las conferencias de la doctora Annie Besant, publicadas posteriormente como Siete Grandes Religiones, ella dijo: "Me he esforzado por esbozar cada religión en su mejor, más pura y más oculta forma, y cada una como si yo perteneciera a ella y la predicara como mía propia". Como usted verá, yo he adoptado una posición similar.

     Entre las religiones mundiales, las predicciones de los tiempos del fin realmente no se diferencian tan grandemente. Lea las profecías cristianas, y muchas otras, estudie la Revelación o Apocalipsis de Juan desde cualquier perspectiva que usted desee, o revise las doctrinas de los tiempos finales de cientos de sectas religiosas de todo el mundo: ellas esencialmente están de acuerdo unas con otras en más que lo que discrepan. Según muchas religiones y tradiciones espirituales, estamos viviendo en uno de aquellos "tiempos interesantes" cerca de la fase de cierre de un ciclo cósmico. Si bien yo podría haber seleccionado de varias colecciones de escrituras sagradas, debido a mi interés personal en la primitiva Aryana volveremos a la "colmena" etno-cultural por medio de las profecías de nuestra antigua cultura raíz indoeuropea.

     Un concepto básico es que Dios está profundamente presente en las sagradas rotaciones del tiempo. Los antiguos veían la Historia como cíclica, con cada fase marcada por la venida de diversos avataras como elementos en el despliegue de la Historia del mundo. Si bien la palabra "avatara" ha entrado en nuestro vocabulario moderno, es en gran parte mal entendida, ya que avatar / avatara / avataram es una palabra sánscrita no completamente traducible. Es quizás mejor y más simplemente traducida como "descendido" o "manifestación corporal". Los símbolos de las venidas son siempre visibles de maneras especiales. Para aquellos que abren su visión, los signos de los tiempos del fin están ya aquí, y la conclusión es clara: estamos viviendo en las etapas de cierre del Kali-yuga.

     Tal como la Trinidad indo-aria precede a la cristiana en muchos siglos, igualmente el concepto de Salvador / Preservador o, como dice Veronica Ions, el "Espíritu Universal", manifestado como Vishnu, siendo su encarnación más conocida Cristna / Krishna, y más tarde el Buda. En el antiguo esquema de los acontecimientos, al comienzo de un ciclo, las cosas son más o menos parejas entre el bien y el mal. Como sabemos bien, la situación siempre cambia, con las fuerzas oscuras ganando la ventaja. Ahí es cuando Vishnu interviene, descendiendo a este mundo en una encarnación humana para restablecer el equilibrio. Esas apariciones no son sólo "avataras" de Vishnu: ellas son Vishnu mismo.

     Mientras hay 10 de dichas encarnaciones en las edades / eones / yugas más grandes, algunos eruditos dicen que hay 22. Quizá ellas son innumerables, manifestándose a medida que surge la necesidad en tiempos y lugares específicos. En muchos casos, el Gran Avatara (Maha-Avatara) es reconocido sólo por unos pocos, o no hasta después de sucedidos los hechos. Lo que es más, dichos descensos no son acontecimientos fortuitos. Durante cada encarnación, Vishnu tiene una tarea específica que realizar y un papel específico que jugar. Términos mundanos como "fracaso" o "éxito" tienen poco sentido en el superior esquema divino de los acontecimientos.


AVATARAS

     "Para la protección del bien, la destrucción del mal y el establecimiento de la justicia, llego a la existencia de época en época" (Bhagavad-Gita 4:8).

     Los avataras vienen en diversas épocas, entre diversas razas, naciones y grupos de gente. El trabajo germinal de Godfrey Higgins (Anacalypsis, 1836) dedica su extenso estudio a un ciclo de 6.000 años de 10 avataras, que aparecen cada 600 años. Los poderes y gobernantes del mundo, si ellos realmente creyeron en esto o no, estaban conscientes de los ciclos, tal como ellos estaban y están conscientes de otras fechas astrológicamente determinadas. A veces este conocimiento influyó en ciertas decisiones cruciales.

     En el ciclo de 6.000 años, si Jesús fue un avatara, entonces otro vendría después cerca del año 600, correspondiendo a Mahoma. El siguiente se esperaría alrededor de 1200, paralelo con la Tercera y Cuarta Cruzadas. El momento de esas Cruzadas no fue casual en absoluto, ya que el Vaticano quería estar presente en la Tierra Santa si el Mahdi islámico o alguna otra figura mesiánica llegase a venir. Incluso aunque nada pareció suceder, había un trono papal especial, con símbolos tanto islámicos como cristianos grabados en él, para ser usado si ese acontecimiento realmente ocurría, y la Iglesia romana abrazaría entonces el Islam.

     Se ha dicho que ese trono estaba bien escondido en los sótanos del Vaticano cuando Godfrey Higgins escribió a principios del siglo XIX. Puede parecer extraño que la Iglesia católica considerara aquello, pero en el mundo de hoy, cuando el Islam está creciendo rápidamente, vemos al Papa Benedicto XVI tender la mano a los musulmanes, y vemos que su sello papal contiene un curioso símbolo semi-islámico, el "moro Negro".

     Además, el Papa anterior, Juan Pablo II, no sólo visitó una mezquita en Iraq sino que también besó respetuosamente el Corán, un gesto innecesario a menos que él estuviera tratando de hacer un planteamiento importante. Cuando el sacerdote besa la Biblia, las vestiduras o el altar, el significado es claro. El gran santuario de Fátima, una ciudad en Portugal llamada así por la hija de Mahoma, está siendo polémicamente recreado como un "centro inter-fe", incluyendo al hinduísmo, al budismo y, por supuesto, al Islam. Dado que no hay coincidencias en tales cosas, el sentido es claro.

     Pero debemos volver a un punto un poco antes en el drama de 6.000 años. No está muy claro quién podría haber sido la figura del año 1200 (¿quizá oculto?), pero otro avatara habría aparecido cerca del año 1800. Si bien es dudoso que Napoleón realmente calce con la descripción, él puede haber pensado que él era tal encarnación, y él ciertamente sabía, junto con otros líderes mundiales, acerca de los ciclos de los avataras. De ahí que esas ideas puedan haber influído en decisiones estatales. Ese hombre era una figura muy carismática, dirigido por una poderosa fuerza y espiritualidad interiores. Como conquistador triunfante, el republicano reinventado como emperador, se involucró enormemente en asuntos religiosos. Él intervino de manera muy destacada, entre otras cosas, conquistando Roma, apoderándose del Papa, obligando a los Habsburgo a abandonar el título de Sacro Emperador Romano, y recreando el antiguo Sanedrín judaico.

     Además, Napoleón tuvo un acercamiento más bien conciliatorio al Islam, y admiró muchísimo a Mahoma, incluso memorizando partes del Corán. Si él realmente pensaba que él era un avatara o una figura similar, como el Mahdi, eso podría explicar su terrible fracaso en Rusia.

     Él puede haber creído que era invencible, ya que él estaba en una misión santa. Si bien pueden ser citados otros ejemplos históricos, este espacio no lo permite, y esto es suficiente para que el lector vea que la hipótesis del señor Higgins en cuanto al ciclo de 6.000 años de avataras y su impacto en la Historia mundial es a la vez posible y plausible. Este ciclo de 600 años puede haber concluído ya, o funciona fuera de la vista, pero la manifestación mayor de los 10 avataras continúa.

     Vea si esta selección de Verónica Ions (Indian Mithology) suena como lo que está ocurriendo hoy en día:

     «El Kali-yuga o edad de la degeneración es aquella a través de la cual estamos pasando ahora. El Dharma es cojo y está inerme, y... la virtud ha desaparecido. En esta edad, que dura 432.000 años (numerológicamente igual a 9, un número que simboliza la completitud), durante la cual la deidad es negra, la mayoría de los hombres son sudras o esclavos. Ellos son malvados, pendencieros y parecidos a mendigos, y ellos son desafortunados porque no merecen ninguna buena suerte. Ellos valoran lo que es degradado, comen de manera voraz e indiscriminada, y viven en ciudades llenas de ladrones. Ellos son dominados por sus mujeres, las cuales son superfluas, charlatanas y lascivas, y engendran demasiados hijos. Ellos son oprimidos por sus reyes y por los estragos de la Naturaleza. Su miseria sólo puede terminar con la venida de Kalki, el destructor (de la inmoralidad)».

     La mayor parte de esto no necesita ningún comentario en absoluto. Hoy en día estamos más esclavizados que nunca antes, y más pronto de lo que usted piensa, tal como los esclavos de las novelas de ciencia-ficción, tendremos implantes para un monitoreo eterno y para realizar transacciones financieras, seguramente la "marca de la Bestia" si alguna vez hubiera una. Vivimos en una cultura malvada, corrupta y degradada, llena por todas partes de comedores glotones y abusadores problemáticos de sustancias, y de muchos ladrones en las ciudades, tanto en sitios "altos" como "bajos". Aunque el texto de algún modo apunta a las mujeres, ambos sexos tienen amplios ejemplos de gente "superflua, charlatana y lasciva". En cuanto a "demasiados hijos", eso es increíblemente obvio en bastantes ejemplos de gente joven enormemente descuidada y sub-educada de todas las razas, programada para no ser nada más que esclavos en empleos serviles bajo el actual orden mundial.


KALI: LA DEIDAD NEGRA

     Si usted se pregunta acerca de la deidad negra, ésta se refiere a Kali, una deidad hindú muy mal entendida. El negro simboliza la transcendencia, y es el color en el cual todos los otros se mezclan y son absorbidos. Kali es una manifestación de Dios como el Destructor, el "Exterminador" si usted prefiere. Los hindúes no adoran tanto a Kali sino que más bien ellos reconocen, con temor y respeto, su terrible poder destructivo. Si ella debe presidir la muerte de la civilización, entonces esto no va a ser bueno en absoluto; Kali simplemente no es una muchacha agradable.

     «Incluso más aterradora... es Kali, la negra madre-tierra, cuyos ritos implican matanzas de sacrificio —en un tiempo de humanos— y que está asociada con ritos oscuros y obscenos y adoración del diablo. Ella tiene la piel negra y una horrible cara colmilluda, untada con sangre, llevando sobre sus cejas un tercer ojo... Ella tiene cuatro brazos, y sostiene en uno un arma, en otro la cabeza de un gigante, goteando sangre, y los otros dos levantados para bendecir a sus adoradores; las manos terminan en garras. Su cuerpo está desnudo excepto por sus "ornamentos", que incluyen pendientes hechos de pequeños niños, un collar de serpientes, otro de cráneos, otra de las cabezas de sus hijos, y un cinturón del cual cuelgan cabezas de demonios».

     Si usted piensa que estas palabras son espeluznantes y espectrales, entonces usted obviamente no ha visto una película de "horror" últimamente, donde los arquetipos del mal y la perversidad actúan repetidas veces para nuestros hijos, no importa qué hora del día o de la noche sea. Así entonces, ¿somos nosotros "desafortunados porque no merecemos ninguna buena suerte", debido a las elecciones que hemos hecho, incluyendo aquellas de indecisión, inmoralidad, pereza y descuido? Usted decide.

     Kalki (también Kalkin y Kalaki) es el décimo y final Maha-Avatara de Vishnu el Preservador. El nombre Kalki es a menudo una metáfora para "eternidad" o "tiempo". Los orígenes del nombre probablemente están en la palabra kalka, que se refiere a "suciedad", "mugre" o "inmoralidad", y de ahí denota al "Destructor de la Inmoralidad", "Destructor de la Confusión", "Destructor de la Oscuridad, o "El Aniquilador de la Ignorancia". En hindi, kalki avatar significa "avatara del mañana". En la tradición budista del Kalachakra, Kalki (o Kulika) es el gobernante del legendario reino de Shambala, donde toda la sociedad consigue la iluminación.

     «Varios mitos cuentan cuán incontrolable es la energía de Kali. Una vez ella bailaba con Shiva, el Señor de la Danza. Ellos se pusieron cada vez más salvajes y más competitivos en su baile, hasta que parecía que el mundo se desharía a pedazos, y así lo hará, ya que bajo todas las apariencias, aquella danza continúa» (Patricia Monaghan, Encyclopedia of Goddesses and Heroines, 2010).

     Vishnu y Kalki harán su paseo al comienzo de la fase final, y Vishnu agitará su espada, no como un loco e indiscriminadamente sino para tareas específicas. Es Kali, la diosa oscura, quien llevará a cabo la destrucción total y la desintegración de este orden mundial. Ella y Shiva, el Señor de la Destrucción, figuran en un segmento relacionado con los cambios de los ciclos cósmicos. El mundo bajo los pies de Kali se romperá cuando ella termine su Danza de Destrucción, comenzada hace muchísimo. Los Dioses Superiores escribieron la música, pero es Kali quien bailará la danza. ¿Está usted listo para otra paradoja? La creación y la destrucción son una y la misma. Después de que el escenario es limpiado, un fresco nuevo mundo aparece.

     Si no está todavía convencido de que vivimos en el ciclo concluyente, entonces considere estas palabras adicionales que describen los tiempos muy cerca del final. Según la cronología, hay diez edades con 10 avataras, siendo Buda el noveno. Si usted "cree en esto" o no, lea y piense en nuestros actuales tiempos.

     «La décima y última encarnación de Vishnu está por venir aún. Ella se mostrará al final de nuestra actual época. La vida social y espiritual habrá degenerado hasta su punto más bajo. Los soberanos marcarán las pautas para la decadencia final; ellos serán de mentes perversas y de poder limitado, pero durante sus cortos reinados ellos intentarán beneficiarse al máximo de su poder. Ellos matarán a sus súbditos, y sus vecinos seguirán su ejemplo, y nada contará sino la apariencia externa. Incluso los brahmanes no tendrán nada que los distinga sino su cordón sagrado, mientras la riqueza aparente de los materialistas será una demostración vacía, ya que el verdadero valor se habrá apartado de todo. La verdad y el amor desaparecerán de la Tierra; la falsedad será el dinero común de la existencia social, y la sensualidad será el único nexo entre el hombre y su esposa... La Tierra será adorada sólo por sus tesoros minerales. Los ritos sagrados desaparecerán... el consentimiento mutuo sustituirá a la ceremonia del matrimonio; el engaño sustituirá al aprendizaje; y el ropaje del cargo concederá el derecho de gobernar.

     «Finalmente, incluso la apariencia de civilización desaparecerá; la gente volverá a una existencia animal... En ese punto de la degeneración, Vishnu aparecerá en persona en la Tierra, montando un caballo blanco, Kalki, que es la décima encarnación. Vishnu cabalgará a través del mundo, con su brazo en alto y llevando una espada desenvainada ardiendo como un cometa. Él llevará a cabo la destrucción final de los malvados y preparará la renovación de la creación y el resurgimiento de la virtud en el siguiente Mahayuga (Gran Edad)».


CABALLO Y JINETE

     «Y miré, y he aquí un caballo pálido, y el nombre de su jinete era Muerte, y el Hades lo seguía; y a ellos se les dio poder... para matar con espada y con hambre y con pestilencia y con bestias salvajes de la tierra... Entonces vi el cielo abierto, y he aquí un caballo blanco. El que lo monta es llamado Fiel y Verdadero, y en justicia él juzga y hace la guerra... De su boca sale una espada aguda para herir a las naciones» (Apocalipsis 6:8; 19:11 y 15).

     ¿Suena eso como Jesús, que caminó o montó burros, predicó la paz, el amor y el perdón, incluso prohibiendo a sus discípulos aplicar la violencia cuando él fue traicionado y detenido, y quien nunca hizo la guerra? Si no, ¿quiénes podrían ser el caballo y el jinete? Diversos investigadores plantean sólidos argumentos lingüísticos en cuanto a que los textos sánscritos antiguos y los textos budistas posteriores forman la verdadera base del Nuevo Testamento griego, reunido mucho más tarde. Los griegos, mucho antes de que apareciera el cristianismo, llamaban al gran cielo el semental Pegaso. Por supuesto, el "Hombre sobre un Caballo Blanco" es también un logotipo político secular (usado por el amante del nuevo orden mundial el Consejo de Relaciones Exteriores).

     El simbolismo básico de nuestra cultura raíz indo-aria, sin disputa, precede a las escrituras cristianas en miles de años. De este modo, ¿cuál es el origen más probable del tema del caballo blanco y el jinete? Pero más allá de este símbolo, al menos algunos lectores deben comprender que las escrituras y las profecías de bastantes tradiciones son sorprendentemente parecidas, señalando a acontecimientos y símbolos catastróficos similares en los tiempos del fin.

     Los occidentales a menudo tienen dificultad para comprender los símbolos. Algunos degradan y deshonran las enseñanzas llamándolas "Nueva Era". Por supuesto, no hay absolutamente nada "nuevo" con respecto a ellas. Satya Sai Baba dice todo esto de un modo simple pero profundo:

     "El advenimiento de este avatara ha sido conocido y predicho durante miles de años en diversos libros sagrados y textos obscuros, incluyendo el Libro del Apocalipsis, Nostradamus en su libro Centurias y El Océano de Luz (un antiguo manuscrito persa de las revelaciones del profeta Mahoma); y el Shuka Naadi Granthi contiene profecías detalladas del avatara Kalki en cientos de manuscritos de hoja de palma escritos por el sabio Shuka hace más de 5.000 años".

(http://www.cosmicharmony.com/Av/SatyaS2/SatyaS2.htm)


TIEMPO DE GRAN MALDAD

     Sai Baba dijo esto también:

     "El tiempo de la gran maldad mencionado en las profecías corresponde al día presente con sus guerras mundiales, regímenes de dictadores locos y gobernantes autoritarios, armas nucleares, hambrunas, enfermedades, contaminación, crímenes, violencia, catástrofes y declinación mundial de la moralidad.

     "La mente occidental es capaz de creer en Jesús como el Hijo de Dios, al menos por parte de un sector de la población, pero parece incapaz o reacia a comprender el concepto del Avatara como una encarnación de Dios. Por contraste, el hindú promedio está consciente de personalidades divinas históricas, y la literatura oriental está llena de descripciones de los diversos avataras. El texto Bhagavata trata precisamente acerca de los distintos descensos de lo Divino en la Tierra.

     "El Avatara viene para revelar al hombre quién es éste mismo, para restaurarle su patrimonio de la felicidad psíquica. Él no viene a fundar un nuevo credo, a formar una nueva facción, a inculcar un nuevo dios... El Avatara viene como hombre a fin de demostrar que el hombre es divino, y para estar al alcance del hombre".

     Ni el gurú ni yo queremos "convertirlo" a usted, pero si usted está de acuerdo con Godfrey Higgins y otros en cuanto a que nuestras raíces culturales más profundas están en la "colmena" de la India, entonces el material podría adquirir un sentido más profundo. Pero el único objetivo de este breve ejercicio es educativo, echando un vistazo a un sistema teológico e histórico más complejo y dinámico. Las acciones y las intervenciones del Gran Avatara no siempre son perceptibles cuando ellas llegan a ocurrir, y a menudo son entendidas de manera incompleta, aun cuando ellas sean reconocidas más tarde. "Los tontos me desprecian cuando tomo forma humana; mi esencia, la fuente suprema de los seres, se les escapa" (Bhagavad-Gita 9:2).

     Estamos en el desenlace del actual orden mundial, precediendo a una fase completamente nueva de acontecimientos. A corto plazo, éste es un escenario deprimente y negro, pero esto también pasará. A pesar de los destructivos días del Kali-yuga, hay un aliento de esperanza y optimismo en el Maha-yuga que vendrá, un Gran Nuevo Orden y una genuina Nueva Era, "una renovación de la creación y un resurgimiento de la virtud".

     Éste no es ningún cielo pueril de tocadores de arpa entre las nubes, que esperan que sus seres queridos y sus animales domésticos aparezcan. Las almas elegidas para reencarnar en el Nuevo Mundo, como siempre, tienen un duro trabajo por delante a medida que ellos suben por la escalera de la grandeza a niveles aún más altos. Pero antes de eso, el actual tiempo de degradación, enfermedad y degeneración debe llegar a un final catastrófico.

     Debe declinar, deteriorarse, descomponerse, desconstruírse y decaer, dejando de existir completamente. Pero no se desespere; mantenga su vista en el premio. Desde las cenizas de la destrucción, como un fénix, comienza una nueva semilla, un nuevo nacimiento, un renacimiento de fuerzas buenas y positivas, una manera de vida restaurada y más pura. La Biblia cristiana, las antiguas escrituras y profecías de Egipto, India, Persia, los mayas, incas y aztecas, y un ejército de otros, nos dicen que busquemos los signos y símbolos apropiados para entender los sagrados misterios del fin de los tiempos. Una de las lecciones más útiles es que las respuestas a los misterios, es decir, las llaves del reino, están dentro de cada uno de nosotros. Y a veces, tanto de manera molesta como provocativa, las respuestas están "escondidas a plena vista".

     "Ustedes saben cómo interpretar el aspecto del cielo, pero ustedes no pueden interpretar los signos de los tiempos. Una generación malvada y adúltera demanda una señal, pero ninguna le será dado excepto la señal de Jonás" (Mateo 16:3-4).

     "A menos que ustedes vean signos y maravillas ustedes no creerán" (Juan 4:48).

     "Los discípulos dicen a Jesús: Dinos cuál será nuestro final. Jesús dice: ¿han descifrado entonces ustedes el principio para que estén preguntando por el final? Porque donde esté el principio allí estará el final. Dichoso es el hombre que alcanza el principio; él conocerá el final y no gustará la muerte" (Evangelio de Tomás, 18).

     Documentos explícitamente religiosos como la Biblia, el Corán y otros, son considerados por miles de millones de creyentes no sólo como una historia válida sino como de primacía legal también. Las palabras, los arquetipos y los paradigmas de la antigua indo-Aryana son una interpretación igualmente válida, pero considerablemente más antigua, de los acontecimientos mundiales.

     Mientras los otros dos elementos de la Trinidad hindú (Brahma el Creador, y Shiva el Destructor) desempeñan papeles fundamentales, este actual drama cósmico se centra en Vishnu, el Preservador y Salvador.

     Como el Gran Avatara, él es el que desciende una y otra vez, en encarnaciones y nombres diversos y distintos, guiándonos y bendiciéndonos. Vishnu tiene una infinitud de nombres, pero esperamos su materialization triunfante como el que cabalga en el cambio de los tiempos, cuando Vishnu-Kalki, en sincronizada armonía con la oscura danza de Kali, forma otra clase de Trinidad, barriendo las abominaciones y la suciedad acumulada y la basura de las Eras para revelar una maravillosa Gran Edad. La creación continúa y el Drama Eterno se despliega una vez más en un nuevo escenario. Salve, Maha-Avatara.

    "Llegará un tiempo cuando usted creerá que todo se ha acabado. Ése será el principio" (Louis L'Amour, 1908-1988).–




RECURSOS:

     Hay cientos de libros sobre este tema, antiguos y nuevos. Pero para una mirada a las partes más esotéricas de la Historia y la religión, y muchos otros temas fascinantes, vea de Godfrey Higgins Anacaplysis: An Attempt to Draw Aside the Veil of the Saitic Isis, Or an Inquiry into the Origin of Languages, Nations and Religions, dos volúmenes, 1836. También explorando el ciclo de los avataras hay varios capítulos en Middle Ages Revisited de Alexander del Mar, 1899. Pero de especial importancia e inspiración para esta exposición es el libro Indian Mythology de Verónica Ions, Londres, 1967, que es parte de una serie que destaca los sistemas mitológicos de todo el mundo. Si bien la autora no cuenta nada de ella, los lectores no tienen que ir muy lejos antes de comprender que ellos han encontrado a una escritora realmente inspirada por los clásicos arquetipos indo-arios, así como una expositora maestra de esta materia a menudo difícil. Sus interpretaciones de los textos antiguos son excelentes, y están en congruencia con las de otros traductores.–


3 comentarios:

  1. De que estamos en el Kali-yuga no hay duda...
    Nuevamente nos han brindado un excelente artículo.

    Heil!

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  2. https://grahamhancock.com/dmisrab6/
    The end of the Kali Yuga in 2025: Unraveling the mysteries of the Yuga Cycle

    http://cosmicconvergence.org/?p=13757
    The Whole Solar System Has Been Undergoing A Major Transformation

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    1. El primero de esos dos artículos, una interesante revisión e hipótesis del autor indio Bibhu Dev Misra, ya lo hemos presentado en castellano en http://editorial-streicher.blogspot.com/2015/04/bibhu-dev-misra-el-final-del-kali-yuga.html

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