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sábado, 16 de abril de 2016

Ernesto Milá - Sectas Alemanas del Siglo XX



     Del político y escritor nacionalsocialista catalán Ernesto Milá Rodríguez (1952) presentamos los siguientes textos que hacen un repaso por ciertas estructuras y organizaciones alemanas de comienzos del siglo XX que el autor establece que se derivaron de la Teosofía y el ocultismo. Lo primero pertenece al final del capítulo 2 de su escrito "Hijos de la Teosofía" (2006), donde explora las ideas de Lanz von Liebenfels, su Ordo Novi Templi, su revista Ostara, y la Orden de los Germanos (Germanenorden), y finalmente, sacado de páginas ya archivadas (web.archive.org), va un escrito suyo (al menos de 2004) acerca de la Logia Thule, ancestro inmediato del NSDAP, y sus peripecias. Hemos constatado posteriormente que todos estos textos están reunidos en una colección del autor titulada "Cinco Estudios sobre Esoterismo y Nazismo", existente en la red, que dice que son un capítulo de un reciclado libro del autor de nombre "Ariosofía, Teosofía, Nazismo" (2010). Su análisis parece sensato, aunque carece de fuentes citadas en detalle.





LA RAMA ARIOSÓFICA O EL "TEOSOFISMO GERMÁNICO"


     A lo largo del siglo XIX el Romanticismo alemán había generado un movimiento de retorno a la Naturaleza, al pasado ancestral, y revalorizaba todo lo que tenía que ver con la Antigüedad y el pasado germánico. Ese contexto quedó reforzado por la unificación alemana operada por Bismarck. Así mismo, aparecieron distintos movimientos de carácter terapéutico, naturista, gimnástico y excursionista. Ahora bien, hacia el final del siglo, se había constituído el llamado "movimiento völkisch", de carácter nacionalista y racista, con la intención de entroncar con el pasado y la tradición germánica, algunas de cuyas corrientes estaban fuertemente influídas por el teosofismo blavatskyano.

     De hecho, la doctrina de las "razas matrices" que elaboró (Blavatsky) sintonizaba con esta corriente. Cuando la Blavatsky aludía a la "raza aria" como la raza matriz que dominaba en el actual momento histórico, los "völkisch" traducían inmediatamente ese concepto por "raza germánica". Para ellos la "raza aria" era la "raza germánica". Desde los últimos años del siglo XIX, paralelamente al teosofismo, se había desarrollado una rama, más que "disidente", independiente de la Sociedad Teosófica (e incluso con buenas relaciones con ella) pero inspirada en los textos de la Blavatsky, readaptados a la mentalidad del movimiento "völkisch". Esa adaptación la realizaron distintos doctrinarios, y dio como resultado el nacimiento de la corriente "ariosófica", es decir, del teosofismo germánico. Vamos a pasar revista a sus nombres más significativos.


JÖRG LANZ VON LIEBENFELS Y "OSTARA"

     Los escritos de un hombre extraño y enigmático, Guido von List, cuyas obras sintetizan lo esencial del pensamiento ocultista "völkisch", fueron leídos ávidamente por alguien más joven que él, que los asumiría íntegramente y que aspiraba a convertirse en su discípulo, yendo todavía más lejos en la formulación de la gnosis racista-teosófica. Se trataba de Jörg Lanz von Liebenfels. Había nacido el 1º de Mayo de 1872 y conoció las teorías teosóficas poco después de publicarse; a los diecinueve años tomó el hábito cisterciense. De ahí que en sus escritos demostrase un conocimiento profundo de la Biblia y de los Evangelios y estuviera familiarizado —y atraído— por los movimientos sectarios del cristianismo: gnósticos, maniqueos, templarios, rosacrucianos, etc.

     Eso facilitó el que Lanz introdujera, con posterioridad a su abandono del Císter, un elemento nuevo en la gnosis racista-teosofista: la veta cristiana, según la cual Cristo —cuyo nombre germánico antiguo era Frauja— era un iniciado ario que se opuso a las fuerzas oscuras representadas por la Sinagoga. A estos y a otros muchos movimientos sociales Lanz les otorgaba un grado biológico-existencial inferior al humano: mientras los arios eran los descendientes de los dioses, los pueblos "inferiores" descendían de los monos (era la época en la que Darwin acababa de publicar sus doctrinas evolucionistas); con esta pirueta Lanz incorporaba de un solo golpe la temática evolucionista a sus delirios místico-teosóficos, de un lado, mientras de otro introducía la antropología y la zoología como ciencias de apoyo a su welstanchaaung. El producto de todo esto sería la "teozoología", y su biblia, un libro de título ampuloso y enigmático: "La Teozoología o los Simios de Sodoma y el Electrón de los Dioses", nombre que, ya de por sí, constituye todo un programa.

     El 27 de Abril de 1899 abandonó el monasterio de Heiligenkreuz; apenas resistió tres años la austeridad del monacato y el dogma católico, años que ha aprovechado para algo más que para piadosas plegarias: ha formado sus opiniones doctrinarias —al menos en lo esencial— en la biblioteca del monasterio.

     No queda claro en qué momento se hizo racista, pero lo cierto es que proclamó que el Císter traicionó su doctrina originaria, una doctrina en la que Lanz advierte elementos simbólicos que encubren un componente racista. Para el prior del monasterio el motivo del abandono es sensiblemente diferente: Lanz no ha soportado el voto de castidad. Y, efectivamente, la teorización de Lanz evidencia la existencia de una obsesión enfermiza por la sexualidad.

     En torno a 1903 empezó a escribir en publicaciones völkisch y darwinistas. Parece que hacia 1905 ya había completado lo esencial de su formación intelectual. Publica un artículo en uno de estos boletines völkisch titulado "Antropozoon Bíblico", en el que defiende como tesis central la existencia de prácticas esotéricas relacionadas con el sexo que se encuentran presentes en los pueblos de origen ario: serán las orgías en Grecia y Roma, serán los misterios sexuales del tantrismo y la presencia de esculturas y relieves de inspiración sexual en las antiguas culturas indo-arias del Medio Oriente, lo que le dará la pista de tales ritos.

     Pero, al mismo tiempo, el hecho de que en algunas representaciones iconográficas se incluyan figuras animales lo confirmará en una intuición: la "caída" del estado edénico primordial se habría producido porque los "hijos de los dioses" se unieron con las "hijas de los hombres"; pero ¿de qué hombres puede tratarse?: de especies animalescas, se responde, poco evolucionadas. Esos "hijos de los dioses" serán los arios, y a esa raza la llamará "Teozoa". Del producto de ese mestizaje nacerán cultos satánicos y demoníacos, especies inferiores en estatura —pigmeos— y en capacidades éticas y morales, se tratará de una especie con características animales y, sólo accesoriamente humanas: los Antropozoa. Y se tratará de una especie biológicamente condicionada hacia la práctica desenfrenada de la sexualidad, en la medida en que a través de la misma se podía corromper a los "hijos de los Dioses". El Antiguo Testamento es una guía para el pueblo ario —atención: no para el "pueblo elegido" hebreo— sobre cómo evitar la tentación de los animalescos seres inferiores.

     Lanz evidencia dos carencias: una de carácter psicológico, probablemente fruto de sus años conventuales; una sexualidad mal asumida o asumida junto a un complejo de culpabilidad que la hace nociva. Producto de dicho complejo de culpabilidad es la fijación de Lanz contra aquellos que han cometido el mayor pecado, un pecado mucho más grave que sus deseos sexuales execrados por la Iglesia, un pecado, en definitiva, contra la raza: se trata de las razas inferiores, animalescas, de entre las que los judíos destacan de forma señera.

     La otra carencia es doctrinal: en los escritos teosofistas la sexualidad ocupa un discreto lugar secundario. Parece como si la Blavatsky apenas concediera mucho interés a aquello que otros han calificado como "la fuerza más grande de la Naturaleza". Así pues, para Blavatsky —y por extensión, para los teosofistas—, en cuya concepción del mundo había mucho de moralismo victoriano, la sexualidad era algo que, en principio, podía desviar de la verdadera espiritualidad: la suya. No es raro que Lanz ignorara todo lo relativo a una "metafísica del sexo" y a la posibilidad de una práctica espiritual centrada en el dominio, control y reorientación de la energía sexual.

     Tal metafísica tiene su plasmación no sólo en el tantrismo (yoga sexual) sino en toda la tradición alquímica y rosacruz que frecuentemente utiliza el símbolo sexual para indicar la unión entre un principio masculino, activo e ígneo, y un principio femenino, pasivo y acuoso: se trata de la imagen del Rebis, de la "cópula regia", etc. Y si hemos de remontarnos a la Antigüedad, la orgía misma y las bacanales eran cultos telúricos y dionisíacos propios de los pueblos mediterráneos y asiático-mediterráneos. Lanz, por el contrario, no elude la problemática sexual, ni tampoco la coloca en segundo plano de su sistema; por el contrario, le da una máxima trascendencia y la sitúa como infraestructura de la lucha racial: Teozoa contra Antropozoa, hijos de los hombres (seres animalescos degenerados, razas inferiores) contra hijos de los dioses (arios).

     Lanz escribió sus libros en momentos en los que la ciencia vivía plena efervescencia: la física nuclear está en sus primeros balbuceos y la radiactividad ha sido perfectamente establecida y medida; el envío de ondas, la codificación y decodificación de las señales hertzianas hace posible el envío de la palabra y de la imagen. Y todo eso le parece a Lanz —precursor, en esto, de cierta tendencia actual de la física nuclear a converger con la metafísica— que da la razón a las tesis teosóficas que consideran la sustancia divina como una forma de "energía" o un estado de "vibración de la materia". Cuando los "seres superiores" (los "superiores desconocidos" del ocultismo inglés de fines del XIX, los "mahatmas" del teosofismo) transmitían a los elegidos ese particular estado de vibración de la materia, transmitían con él facultades parapsíquicas: clarividencia, telepatía, etc. A eso Lanz lo llamaba el "electrón de los dioses".

     En 1905 aparece el número 1 de Ostara. "Ostara" es el nombre de la pascua germánica de Resurrección y procede de una antigua divinidad estacional indo-germánica. Durante dos décadas y en dos series (la primera de 1905 a 1917 estará compuesta por 89 números, y la segunda de 1922 a 1927 llegará al número 101), Ostara será el portavoz de las tesis teosófico-völkisch. El mismo Hitler conocerá la publicación y, según parece, la leerá asiduamente. Los números de Ostara eran monográficos, y generalmente estaban compuestos por los textos de un solo autor. Entre los números de la primera serie se encuentra una veintena dedicada exclusivamente al sexo y una decena a temas teosofistas.

     Lanz se había rodeado de un grupo de teósofos, entre ellos los miembros de la Sociedad List y el propio Guido List, así como del teosofista Harald Grävell van Jostenoode. Este último evidenciará en el monográfico número 2 de la revista la inspiración teosófica: en efecto, ese número se dedicará a exponer las tesis de H. P. Blavatsky sobre las "razas matrices". Esa teoría fue reconducida por Lanz hacia su particular visión sexo-racista: para Lanz la separación entre Teozoa y Antropozoa se habría producido al debutar en la "escena cosmogónica" la raza atlante, la "cuarta raza matriz".

     Las teorías de Lanz tienen una doble importancia para nuestro estudio: en primer lugar Lanz es otro de los canales de entrada de las ideas teosóficas en el movimiento völkisch. Su importancia es similar a la de Guido von List, aunque sea altamente tributario de los planteamientos de éste que, incluso, los extrema. En segundo lugar, la importancia de List radica en la creación de la revista Ostara, que, como se ha visto, a lo largo de más de dos décadas facilitará el material teórico a una constelación de organizaciones místico-völkisch de las cuales la "Orden del Nuevo Templo" y la "Orden de los Germanos" serán las más significativas.

     En cuanto a Ostara, parece que contribuyó, si bien es cierto en una medida imposible de establecer, a la formación de los criterios racistas de Adolf Hitler. Sobre este particular, no ha existido hasta hace poco unanimidad entre los historiadores: para unos se trata de un mito, no consta que Hitler fuera lector de Ostara. Dados algunos temas de la revista, estos historiadores afirmaban que el atribuír a Hitler interés por Ostara era un arma más de la guerra psicológica destinada a ridiculizar al Führer, el cual se habría interesado por una revista de contenidos asímismo ridículos.

     Pero existen testimonios en contra: en un libro publicado en Alemania en 1958, "Der Mann, der Hitler die Ideen gab", su autor Wilfried Daim, estudioso de los movimientos sectarios alemanes y de sus relaciones con los partidos políticos durante el período de entreguerras, da cuenta de una entrevista que mantuvo con Lanz en 1951, cuando éste ya era un anciano de casi ochenta años. Lanz, a sabiendas de que ese testimonio sólo le podría causar perjuicios, le refirió que en el curso de 1909 recibió la visita de un joven que dijo llamarse Adolf Hitler, interesado por comprar los números atrasados de la revista Ostara. Lanz se los regaló al percibir el estado de miseria del joven. Pues bien, el domicilio que Hitler dejó a Lanz, fue cotejado por Daim, coincidiendo con la sórdida pensión en la que el futuro Führer residió en ese año en Viena. Un compañero de la misma pensión refirió, igualmente, en un artículo posterior, que Hitler guardaba en su miserable cuartucho un montón de revistas Ostara.

     El vínculo entre Hitler y Lanz parece, con todo muy débil, pero hay que tener presente que una vez convertido en canciller del Reich y el NSDAP en partido único, existió una deliberada y sistemática campaña de destrucción de pistas: en el fondo las iniciativas llevadas por Lanz von Liebenfels se habían concretado en movimientos y publicaciones en buena medida risibles; es evidente que se intentó borrar pistas de las relaciones del Führer con esos movimientos. Los mismos textos del fundador de la Logia Thule, Rudolf von Sebotendorf, fueron prohibidos en la Alemania nacionalsocialista, y el resto de teóricos de esa primera hora, lejos de lograr un impulso a sus ideas con la subida del nuevo régimen, o siquiera un mínimo reconocimiento oficial a título de "precursores", se vieron frecuentemente obstaculizados, reducidos al silencio ellos y disueltas sus organizaciones. Capítulo aparte es el hecho de que algunas de sus tesis y varios de sus colaboradores fueron integrados en una institución ciertamente diferenciada del conjunto del régimen, las SS.


LA ORDO NOVI TEMPLI

     En 1907 Jöris Lanz von Liebensfeld, cuyas convicciones teosofistas estaban en ese momento en su apogeo, se creyó en condiciones de afirmar que los "caballeros del Grial" mencionados por Wolfram, los "templeissen", no eran otros que los miembros de la Orden del Temple, los históricos templarios. A partir de aquí Lanz concibe la reconstrucción de la Orden en tanto que custodio del Grial. Pero la concepción que Lanz se hacía sobre la misión de los templarios, la naturaleza del Grial y el papel de la orden reconstruída, diferían sensiblemente de la creencia general sostenida por la tradición. En el número 69 de la revista Ostara, Lanz escribe un ensayo sobre el Grial: presenta la copa sagrada como una especie de "acumulador de energía" de la que la raza aria extrae sus poderes y su legitimidad superior para gobernar sobre otros pueblos. En tanto que "hijos de los dioses", los arios han recibido el Grial para mantener sus facultades superiores (intuición, clarividencia, poder dominar las energías y fuerzas de la Naturaleza, etc.).

     En 1907 la Orden del Nuevo Templo es constituída como continuadora y heredera de la gloriosa hermandad de monjes-guerreros. En la Navidad de ese año inaugurarán la "comandancia" templaria de Werfenstein en donde establecerán el centro de la Orden. De lo más alto de su torreón central ondeará el estandarte de la Orden: una svástica roja sobre campo de oro con cuatro flores de lis en los ángulos.

     Nada hay en la Orden que parezca demasiado secreto, ni excesivamente inquietante, ni tampoco sus documentos internos ofrecen algo que no haya dicho ya la revista Ostara. Es más, la espectacularidad y arcaísmo de los rituales de la Orden, fotografiados hasta la saciedad por la prensa, contribuyeron a ampliar el número de suscriptores y la influencia de Ostara, que probablemente tiraba en esa época en torno a los 100.000 ejemplares.

     Hasta su disolución por las autoridades nacionalsocialistas en el año 1942, la ONT logró extender sus "comandancias" por Europa central, y estabilizó sus núcleos en Hungría, Austria, Alemania y Suiza. Sus miembros activos jamás excedieron los 500, y algunos autores opinan, incluso, que, como máximo, fueron 300 en su momento de máximo apogeo (hacia 1925). Sin embargo, es evidente que las actividades y la historia de la ONT entroncan con la teosofía de un lado y el nacionalsocialismo de otro.

     El ocultista francés Phileas Levesque, en un artículo publicado en 1936, afirmaba que Hitler perteneció a la "Orden Teutónica", sobre la cual añadía algunos datos fragmentarios; en realidad, Levesque se hacía eco de informaciones distorsionadas y confusas: decía, por ejemplo, que existía en Alemania una orden esotérico-militar inspirada en las que existieron en la Edad Media y que utilizaba, mucho antes que el nacionalsocialismo, la svástica como estandarte. Era evidente que se refería a la ONT a la cual Hitler, por otra parte, jamás perteneció.

     La Orden estaba regida por un documento elaborado por el propio Lanz titulado Regularium Fratum Ordinis Novi Templi, compuesto por nueve artículos:

—Exposición de los motivos que llevaron a la reconstrucción de la Orden neo-templaria.
—Condiciones y aptitudes raciales de los aspirantes.
—Deberes y derechos de los miembros.
—Ritos y ceremoniales de la Orden.
—Procedimiento de admisión de nuevos miembros.
—Órganos de dirección y encuadramiento de la Orden.
—Administración y titularidad de los bienes de la Orden.

     Era condición sine qua non para ser admitido en la Orden, un aspecto físico nórdico ario. Sus actividades eran oficialmente culturales y religiosas, pero nada hay en ella que nos impida que la califiquemos de "secta racista". Se insistía mucho en la "ayuda mutua" entre los miembros de la Orden.

     Las prácticas esotéricas de la Orden son descritas en los números de Ostara y en el Regularium de la orden. Sus rituales eran un híbrido de elementos imaginados por el propio Lanz, a los que había añadido ritos tradicionales de la iglesia católica, así como hallazgos ofrecidos por la Arqueología relativos a la Antigüedad nórdica.

     Entre 1919 y 1923 Lanz redactó los rituales de la Orden y compuso gruesos volúmenes en los que ofrece los textos de reflexión y meditación, los contenidos de los cánticos y los significados esotéricos y ocultistas que creía ver en cualquier parte de la Naturaleza. Los libros ideados por Lanz para su utilización en la Orden eran:

Cantuarium: Libro de salmos y cánticos.
Imaginarium Novi Templi: Libro de imágenes sacras que respondiendo a determinadas proporciones geométricas debía ser utilizado en sesiones de meditación y visualización.
Evangelarium: Textos de lectura y rituales para los oficios de mediodía.
Visionarium: Textos de lectura y rituales para los oficios nocturnos.
Festivarium Novi Templi: Textos de lectura para oficios en días festivos.
Hebdomadarium: Textos de los rituales diarios de la Orden, divididos en tres sesiones diarias a leer durante la salida del Sol, cuando éste ocupa el cenit y al ponerse.
Legendarium: Libro en el que Lanz resumía las viejas leyendas del mundo nórdico-ario impregnándolas de su peculiar gnosis racista.

     Todos esos textos parecen incluso tener una inspiración católica de la que no era ajena el pasado cisterciense de Lanz que había modelado su Orden y las jerarquías de la misma al modo de la Orden de San Bernardo. Por supuesto, había introducido en la gradación jerárquica el factor racial, en función de esto, pero también —aunque de forma secundaria— de su tiempo de permanencia en la Orden y de su dedicación y actitudes, el neo-templario era encuadrado en siete grados divididos en dos "órdenes":

Órdenes inferiores:
1. Acólitos: pureza racial estimada en menos del 50% y personas menores de 24 años. Hábito blanco.
2. Familiares: miembros honorarios de la Orden, colaboradores ocasionales que no deseaban ingresar como miembros de pleno derecho. Hábito blanco.
3. Novicios: miembros que esperaban a ser iniciados en los grados superiores y que cumplían los requisitos raciales y de edad para ello. Hábito blanco.

Órdenes superiores:
4. Maestres: 50-75% de pureza racial. Hábito blanco.
5. Canónigos: 75-100% de pureza racial. Hábito blanco.
6. Sacerdotes: canónigos que han logrado constituír una "casa de la orden". Hábito blanco, birrete rojo y estola.
7. Priores: sacerdotes en cuya "casa de la Orden" se cuentan más de cinco maestres o canónigos. Hábito blanco, birrete rojo, estola y bastón de mando dorado.

     A pesar de la puerilidad y de lo espurio de los textos-base de la ONT, la organización de Lanz respondía cada vez más a las necesidades de su tiempo. Primero la Guerra Mundial, luego la derrota de 1918, finalmente los episodios insurreccionales de la Izquierda comunista, la crisis económica, las condiciones humillantes de Versalles, el ambiente de corrupción de la república de Weimar... en esos momentos, cuando todo era caos y desolación, Lanz llamaba a iniciar una nueva cruzada, "contra el bolchevismo", "contra la república infectada por judíos y masones" y "contra la decadencia y la debilidad", en nombre de una concepción nórdico-aria del mundo que hundía sus raíces en el pasado germánico. No es de extrañar que un puñado de idealistas desesperados, hombres que no comprendían lo que estaba pasando a su alrededor y cuyo estado de ánimo lo expresaron a la perfección Jünger y Von Salomon —"no sabemos que hay que hacer, pero lo haremos"— se prestaran a vestir la túnica blanca de la ONT.

     Cuando la burguesía y las clases populares alemanas se aproximaron a otro polo de referencia que pudieron asumir más fácilmente, el hitlerismo, el crecimiento de la ONT se estancó, al menos en Alemania. Lanz, que tuvo parte de responsabilidad en la formación de las primeras opiniones racistas de Adolf Hitler, vio con buenos ojos el ascenso del movimiento nacional-socialista en cuyo emblema se reconocía. Pero pronto pudo advertir que Hitler estaba muy alejado ya de sus orígenes, y en 1933, cuando las llamas cubrían las cúpulas del Reichstag, Lanz se desplazó a Hungría y posteriormente se pondría a salvo del "Gotterdamerung" hitleriano en Suiza. Allí escribió sus últimas páginas que serían publicadas en 1945. Las secciones húngara y austriaca de la ONT serían disueltas a principios de los años '40. La sección austriaca, más aún que la Alemana, había estado íntimamente conectada al movimiento nacionalsocialista que hizo prácticamente ingobernable el país durante el período autoritario del Canciller Dolfuss.

     Los neo-templarios austriacos dirigidos por Johann Walthari Wölff fundaron en 1932 el Lumenclub a modo de correa de transmisión de la Orden; en su manifiesto fundacional mostraban una innegable veta teosófica, pero también una voluntad de extender en Austria las revoluciones fascista y nacionalsocialista. Los contactos de Wölff llegaban incluso a Francia —en donde estaba en contacto con las "ligas fascistas" de Valois, Doriot, etc.— y a los países anglo-sajones. Goodrick-Clarke considera al Lumenclub como un "refugio y vivero para el Partido Nacionalsocialista, ilegal en Austria, en los años que precedieron a la caída de la República y al Anschluss en Marzo de 1935".

     Con todo, la ONT evitó actuar en política, sus actividades fueron ocultistas y, en lo exotérico, culturales; dada su estética y doctrina, no podía sino ser extremadamente minoritaria, aun a pesar de que sus publicaciones llegaron a tener una gran difusión. Otra organización de similares características llegaría a disponer de una implantación superior y contribuiría directamente a la fundación del NSDAP. De la misma forma que en la ONT-Ostara se encuentran algunos de los elementos y obsesiones que se repetirán en Hitler (la pretensión de explicar la Historia mediante la lucha de razas, la necesidad de los procedimientos eugenésicos y la importancia de la pureza racial), en la Germanenorden, y en su extensión bávara —la Logia Thule—, encontraremos el embrión orgánico del NSDAP.

[Lectura sugerida sobre Lanz von Liebenfels, un capítulo de Nicholas Goodrick-Clarke: http://editorial-streicher.blogspot.com/2011/11/nicholas-goodrick-clarke-jorg-lanz-von.html].


LA GERMANENORDEN

     Pocos años antes de la Primera Guerra Mundial, los núcleos völkisch empiezan a ser frecuentados por antiguos miembros de la francmasonería, entre ellos Johannes Hering, muniqués y adscrito a una logia regular desde finales del siglo XIX. Entre él y el periodista Philip Stauff empiezan a contemplar la posibilidad de estructurar logias anti-judías a imagen de la Orden de los Iluminados de Baviera, cuyo anti-semitismo no se les había escapado. Hermann Pohl se unió a su proyecto enviando circulares a los viejos conocidos anti-judíos.

     El proyecto era simple: crear una masonería "alemana", liberada del dominio judío que ellos creían ver en las obediencias regulares y que, al ser secreta, evitara las posibilidades de penetración de los espías hebreos. Debería tratarse de una logia secreta, que actuara directamente y con criterios propios en la acción política. No querían limitarse, como la Orden del Nuevo Templo, a ser una institución místico-cultural más o menos arcaica y exótica: tenían vocación de élite y querían reunir en sus filas a lo "mejor" del Reich. No pretendieron formar un partido político sino condicionar y controlar a los distintos grupos völkisch, estructurar correas de transmisión cada vez más eficaces, y lograr que su corriente ideológica alcanzase un peso específico en la política alemana.

     El núcleo fundacional lo constituyeron los llamados "Grupos Hammer", asociaciones culturales patrióticas y anti-judías. Así el 5 de Abril de 1911 tuvo lugar en Magdeburgo la constitución de la "Logia Wotan" y Hermann Pohl elevado a la categoría de maestre. Los documentos doctrinarios y rituales de la futura Orden serán encargados a este primer grupo. La mayoría de los miembros había salido de las logias masónicas germánicas y de ex miembros de la francmasonería. Diez días más tarde los distintos Grupos Hammer que aceptaron el programa anti-judío de Pohl, Hering, Stauff y Theodor Fritsch, notorio anti-judío, se federan y constituyen una Gran Logia, con este último como maestre. No será sino hasta 1912 cuando esa Gran Logia adoptará el nombre de "Orden de los Germanos".

     Von Sebotendorf, artífice de la rama bávara de la Orden y conexión entre ésta y el nacionalsocialismo, explica la filiación "ideal" de la Orden:

     «La antigua masonería había sido, en el pasado, custodio de una doctrina secreta, trasmitida a los miembros de aquellas hermandades de constructores medievales que erigieron las Catedrales góticas. Reencontramos en la doctrina profesada por los alquimistas y los rosacruces, que se habían afiliado a las corporaciones, una masa imponente de enseñanza sapienciales arias. Con el declinar del arte gótico entraron en crisis también las hermandades artesanales relacionadas con él; la sabiduría secreta aria permaneció confiada a la custodia de unos pocos depositarios. El fin de la Guerra de los Treinta Años y de los choques entre Protestantes y católicos, motivados por la convicción, común a unos y a otros, de detentar la verdadera fe, ofreció a Judá la ocasión de reconstruír la masonería sobre nuevas bases. Hacia fines del siglo XVII fueron fundadas las primeras logias, unificadas luego en York en una Gran Logia. El secreto de la antigua Hermandad de Moradores era contenido en la doctrina que exhortaba al individuo a trabajar en busca del propio perfeccionamiento interior, para luego irradiar, como un sol, el Bien en torno suyo.

     «Cada individuo era llevado a actuar para traer el completo desarrollo a la propia y latente naturaleza solar. Un individuo, completada su realización interior sobre la base de enseñanzas transmitidas por la primordial sabiduría aria, habrá alcanzado un nivel psíquico suficiente para hacer de él un Compañero; luego como Maestro alcanzará una irradiación espiritual capaz de tender hacia el perfeccionamiento también de las circunstancias exteriores. La reconstruída masonería invirtió los términos de la cuestión acordando prioridad a la mejora de las condiciones materiales, de las que, según sostenía, debía derivarse el perfeccionamiento humano. Correspondientemente a los tres grados de Aprendiz, Compañero y Maestro, presentes en la Masonería Operativa, la masonería moderna instituyó tres grados simbólicos con el mismo nombre; su ritual simbólico fue extraído del Antiguo Testamento. En las Logias se trabajaba simbólicamente en la construcción del Templo de Sión. De la articulación en tres grados jerárquicos se pasó gradualmente, partiendo del tercer grado, a otros más elevados, hasta construír, en 1780, el Sistema de los Altos Grados Masónicos.

     «Inspiradores y coordinadores, en el interior de las logias, eran siempre los judíos. Los obtusos alemanes se dejaron embaucar con sus ideas de fraternidad universal, igualdad y libertad. "Nathan el Sabio", compuesta por Lessing, es una obra inspirada en las tesis masónicas. Federico el Grande, que había sido iniciado en una logia de Brunswick, una vez entronizado fundó en Prusia la Gran Logia Real de York. Doctrina, propaganda y acción revolucionaria fueron elaboradas y programadas en Francia en el interior de las logias masónicas. Al finalizar la Guerra de la Independencia, la masonería se había implantado en todo el mundo (...) La antítesis de fondo que separa a las logias germánicas de la Masonería, está expresada por la concepción de la vida que profesamos.

     «Nosotros consideramos el mundo, este mundo exterior, como resultado de la acción ejercitada por el hombre. Los masones, por el contrario, sostienen que el hombre es un producto de las circunstancias.

     «Nosotros no reconocemos ninguna fraternidad internacional sino solamente intereses nacionales, no reconocemos la fraternidad abstracta y genérica de todos los hombres, sino solamente la real y concreta que deriva de la comunidad de la sangre.

     «Nosotros aspiramos a la libertad, pero no a aquella del hombre del rebaño, sino a la libertad del ámbito del Deber.

     «Nosotros detestamos el slogan igualitario. La lucha es la matriz de todo, y la igualdad es muerte.

     «Nosotros cultivamos el propósito de vivir, largo tiempo y felizmente. Consideramos válida solamente la igualdad frente al Deber. Solo así estaremos en grado de sostener la próxima e inevitable lucha entre arios y hebreos. (...)

     «Toda concepción materialista conduce a la decadencia.

     «En lo que se refiere al ritual no tenemos nada que ver con los masones. (...) [Frente a construcción del Templo de Sión] empuñamos la espada de hierro y el martillo de hierro y dedicamos nuestro empeño a la edificación del Halgadom germánico.

     «(...) La Historia nos ha enseñado que mientras que el ario construye, el hebreo destruye».

     La cita es larga pero ha valido la pena, no sólo porque en ella Sebotendorf se identifica con las logias "germanas", sino también por las similitudes entre esta descripción y las concepciones desarrolladas por Hitler en Mein Kampf. Volvamos ahora a la descripción de la “Germanenorden”.

     El desarrollo de la Orden fue rápido y espectacular especialmente en el Norte y el Este del Reich. En los primeros manifiestos y circulares de la Orden se percibe claramente su intento de remontar su filiación a la Orden de los Iluminados de Baviera y a las logias "antiguo prusianas". En 1912 los miembros de la docena de logias eran poco más de trescientos, pero se duplicarían antes de que estallase la guerra mundial y, con todo, el relativamente bajo número no debe engañarnos: se trataba de gentes influyentes en los medios völkisch, bien relacionadas y con amplia experiencia agitativa. En 1916 en el encabezamiento de las publicaciones de la Orden empieza a aparecer la esvástica.

     Nicholas Goodrik-Clarke nos relata cómo eran los rituales y ceremoniales de la Orden:

     «La ceremonia y el ritual de la Germanenorden evidenciaban el extraño sistema que la inspira, uniendo racismo, masonería y wagnerianismo. Una convocatoria de la provincia de Berlín a una ceremonia de iniciación, el 11 de Enero de 1912, informaba a los hermanos que se trataba de una reunión "de etiqueta" y que los nuevos candidatos deberían someterse a exámenes raciales efectuados por el frenologista berlinés Robert Berger-Villingen, que había inventado el "plastómero", un instrumento que servía para determinar el grado de pureza racial del sujeto por medio de las medidas craneales...

     «Un documento ritual de 1912 que nos ha quedado, describe la iniciación de los novicios en el grado más bajo de la Orden. Mientras que los novicios esperaban en una estancia vecina, los hermanos se reunían en la sala de ceremonias de la logia. El maestre se colocaba frente a la sala, bajo el baldaquino, flanqueado por dos caballeros vestidos con ropas blancas y cascos ornados con cuernos y apoyándose sobre sus espadas. Frente a ellos se sentaban el tesorero y el secretario, llevando cordones masónicos blancos, mientras que el heraldo se situaba en el centro de la sala. En el fondo de esta, en el "bosque del Grial", permanecía el bardo con ropa blanca, ante el maestro de ceremonias revestido con ropa azul, mientras que los otros hermanos de la logia se disponían en semi-círculo en torno suyo, a la altura de las mesas del tesorero y el secretario. Tras el "bosque del Grial" se encontraba una sala de música donde un armonium y un piano eran acompañados por un pequeño coro de "elfos del bosque".

     «La ceremonia empezaba con una dulce música de armonium, mientras que los hermanos entonaban el coro de los peregrinos de Tannhäuser. El ritual empieza a la luz de la candela, los hermanos hacían el signo de la svástica y el maestre respondía con el mismo gesto. Entonces los novicios con los ojos vendados, revestidos con la ropa del peregrino, eran introducidos por el maestro de ceremonias en la sala. Allí, el maestre les hablaba de la weltanschaung ario-germánica y aristocrática de la orden, antes de que el bardo alumbrara la llama sagrada en el "bosque" y de que los novicios fueran despojados de su manto y de su banda. En ese momento, el Maestre tomaba la lanza de Wotan y la mantenía ante él, mientras que dos caballeros cruzaban sus espadas delante de éste. Una serie de preguntas y respuestas, acompañadas por la música de Lohengrin, acompañaba el juramento de los novicios, siguiendo su consagración con los clamores de los "elfos del bosque" cuando los nuevos hermanos eran conducidos en el "bosque del Grial" en torno a la llama sagrada del bardo. Con el ritual que hacían los miembros de la logia, figuras arquetípicas de la mitología germánica, este ceremonial debía producir una impresión profunda en los candidatos».

     En Mayo de 1914 la Orden celebra su primer congreso en Thale. Sebotendorf no se había adherido todavía a la Orden; sin embargo, en su libro sobre la Logia Thule resume las conclusiones de la asamblea celebrada el domingo de Pentecostés:

«1) La Orden de los Germanos autorizaba a acoger entre sus miembros exclusivamente a alemanes que estaban en condiciones de demostrar la propia integridad hasta la tercera generación. Estaba prevista la admisión de mujeres en el Grado de Amistad de la Orden.
2) Se insistía en la difusión de conocimientos antropológicos, aplicando a los seres humanos los resultados de las experiencias realizadas en el reino animal y vegetal y demostrando cómo la mezcla racial es el origen de toda tara y miseria.
3) La Orden de los Germanos se proponía extender a toda la raza alemana los principios informativos del pangermanismo, realizando la unificación de todas las estirpes de sangre germánica.
4) Una lucha a ultranza debía ser conducida contra todo lo que no es germánico, empeñando todas las energías disponibles para contrastar al internacionalismo y combatir las tendencias judaizantes presentes en el ánimo alemán».

     Pero las conclusiones más importantes no se plasmaron en letra impresa. Es más, la reunión de Thale fue una asamblea bastante confusa en la que se fraguó la futura escisión de la Orden. En efecto, allí los "congresistas más serios" —refiere Jean Mabire en su libro "Thule", gracias al testimonio directo de un participante en la reunión— «comprendieron pronto la necesidad de un "aparato clandestino" para organizar y controlar lo que aparecía, por esencia, como una manifestación colectiva de individualismo. (...) Ya le he dicho hasta qué punto Hermann Pohl era un verdadero maniaco del secreto. Su prudencia llegaba en ocasiones hasta la pusilanimidad, mientras que Fritsch era un camorrista (...). Así va a nacer, en el seno mismo de la Germanenorden, el Geheimbund, una asociación clandestina cuyo fin será reencontrar la verdadera tradición nórdica e imponer un fin común a todos esos grupúsculos que se desgarraban". Jean Mabire concluye: "Es en Pentecostés de 1914 cuando todo empieza verdaderamente".

     La ruptura no tardó en producirse: el 8 de Octubre de 1916 se constituye la Germanenorden Walvater del Santo Grial, dirigida por Hermann Pohl. Es a ese núcleo al que se adherirá Rudolf von Sebotendorf y cuya rama bávara dirigirá durante tres años: la Logia Thule.

     Cuando se produjo la sublevación comunista de Baviera, la Logia Thule constituyó el Cuerpo Franco "Overland" compuesto por voluntarios anti-bolcheviques. Durante la ocupación de Múnich, las milicias comunistas asesinaron a siete rehenes miembros de la Logia Thule. Cuando los combatientes del Overland entraron en Múnich se vengaron de aquellos asesinatos cometiendo, a su vez, otros excesos.

     En ese tiempo, algunos de los que luego serían altos dignatarios del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, eran miembros de la Logia Thule, entre ellos Rudolf Hess, Alfred Rosenberg y Dietrich Eckhart y otros más. Sin embargo, poco después de los incidentes de Múnich, Sebotendorff se fue a Suiza y, poco a poco la Logia empezó a declinar. Cuando, unos meses después, Eckhart llevó a las reuniones a un joven cabo de la Wermacht, Adolf Hitler, y lo introdujo como "huésped" (el nivel inicial de "probacionismo" de la Sociedad Teosófica), la Logia ya había entrado en decadencia, y diez años después terminaría por disolverse.

     Ahora bien, la Logia Thule en 1919 había constituído un desdoblamiento político, el Partido Obrero Alemán del que Hitler entró a formar parte y, al poco tiempo, ya se había convertido en su alma inspiradora. Hitler cambió el nombre por el de Partido Obrero Nacional Socialista Alemán. En este sentido, es rigurosamente cierto que la Logia Thule constituyó el embrión del Partido Nacionalsocialista. Pero no es menos cierto que Hitler desconfiaba —y así lo anotó en su libro Mi Lucha— de los grupos völkisch y de todo lo que no fuera acción de masas; le disgustaban profundamente las sectas. Y Thule era una de las sectas ariosóficas de la época.


EL ANCESTRO INMEDIATO DEL NSDAP: LA LOGIA THULE

     Se ha escrito que la Logia Thule era la "rama bávara de la Orden de los Germanos". Esto es cierto sólo a medias, y el matiz no deja de tener interés.

     Tal como hemos visto, al comenzar la Primera Guerra Mundial la Orden de los Germanos contaba con unos pocos cientos de afiliados, muchos de los cuales partieron para el frente y murieron combatiendo. A la merma física de miembros se unió el cese radical de ingresos en las arcas de la Orden y el cuestionamiento de sus dirigentes; por una y otra parte los grupos locales se independizaron y eligieron nuevos maestres.

     En 1916 la escisión más importante, dirigida por Hermann Pohl, cristalizaría en la fundación de la "Germanenorden Walvater del Santo Grial". Es este sector escisionista quien protagonizaría distintos atentados en la posguerra contra destacados exponentes de la República de Weimar y participando en distintas actividades clandestinas contrarias a la república. A partir de 1916 un oscuro aventurero que empezaba a gozar de cierta fama en medios ocultistas alemanes entrará en contacto con ese sector de la Orden de los Germanos y organizará la Orden en Baviera. Se llamaba Adam Alfred Rudolf Glauer, pero como tantos otros ariosofistas y pan-germanistas místicos, tenía una irreprimible tendencia a adoptar títulos de nobleza, "Von Sebotendorf" en este caso.

     El mismo cuenta su vida en la novela "El Talismán de los Rosacruces", pieza que intenta emular la tradición de los rosacruces alemanes del siglo XVII, uniendo datos interpretables sólo en clave mística, a elementos biográficos auténticos.

     Como veremos, en la biografía de Sebotendorf existen elementos que recuerdan extraordinariamente algunos rasgos de la personalidad de Hitler. Al igual que el futuro Führer, Sebotendorf había nacido en el seno de una familia humilde originaria de Prusia, el 9 de Noviembre de 1875, cerca de Dresden. En "El Talismán" comenta que sus antepasados por parte paterna fueron franceses. Glauer-Sebotendorf era, como Hitler, un desarraigado, alguien sin patria clara, sin oficio ni beneficio. A los veintitrés años, tras haber finalizado sus estudios técnicos, se embarca visitando diversos países y entrando en contacto —en ocasiones muy profundo— con distintas tradiciones y escuelas iniciáticas. Visitará Egipto en Junio de 1900, donde entrará a trabajar para Abbas Hilmi durante tres años, pero buena parte de ese tiempo lo pasa en Constantinopla.

     Puede comprenderse así que Sebotendorf a lo largo de sus obras teóricas demuestra un conocimiento real y directo de las culturas egipcia y turca.

    No puede olvidarse que Turquía por aquellas fechas disponía de una fuerte tradición esotérica y ocultista y que, por tradición, era un camino hacia Oriente: se decía que Nicolás Flamel y su mujer Perrenelle habían sido vistos por última vez en Turquía camino de Oriente. También se sabe que antes de la Guerra de los Treinta Años, los auténticos Rosacruces abandonaron Europa en dirección a Oriente y, sea simbólica tal marcha, lo cierto es que Turquía excepcionalmente permitió que ellos actuasen de manera discreta pero no por ello menos activa. En 1914 Mahmud Mukthar Pachá, a quien se ha relacionado con Fulcanelli, asistió a dos trasmutaciones de plomo en oro en Constantinopla. El alquimista que operaba bajo el seudónimo de Fulcanelli contaba 75 años, y llevaba operando en el laboratorio alquímico hacia casi 30.

    Pues bien, es en esa Turquía mágica de principios de siglo en donde Sebotendorf se inicia en el estudio del ocultismo y de las religiones tradicionales. Entra en contacto con los derviches giróvagos de Mevlevi cuando ya hablaba con fluidez el árabe que aprendió del imán de la mezquita de Beykoz. Pero sus contactos no se limitarán al Islam: buscará la relación con kabalistas hebreos tras haber entrado en contacto con la familia Termudi de origen judío, y con ellos visitará las pirámides de Egipto estudiando sobre el terreno el esoterismo faraónico.

     Los Termudi eran también masones afiliados al Rito de Menfis, llamado también Rito Oriental, fundado en 1839. Pues bien, Sebotendorf es iniciado por uno de los Termudi en ese rito, y con posterioridad heredará la copiosa biblioteca ocultista de esa familia. Será en el interior de uno de esos libros en donde Sebotendorf encontrará unos apuntes —al parecer de Hussein Pachá— en los que se describen series de ejercicios especiales de meditación tal como los practicaba la secta derviche de los Bakhtâshi. Tales apuntes son el material de base que utilizará Sebotendorf para componer su libro sobre "Las prácticas Operativas de la Francmasonería Turca".

     En 1908 Sebotendorf regresa de Turquía con la convicción de que el esoterismo islámico y el germánico tienen un solo y mismo origen. Pero no hay que conceder excesivo crédito a esas fechas: si bien parece cierto que Sebotendorf estuvo en los lugares que dice en "El Talismán", no parece que fuera en los tiempos que afirma.

     Sea como fuere, al parecer en ese año de 1908 tuvo problemas legales, siendo procesado por fraude en Berlín; tras ese incidente, regresó a Constantinopla y trabajó para una colonia judía procedente de Kiev; en esos momentos Turquía vivía un período de agitación política en la que la logia a la que pertenecía Sebotendorf jugó un papel decisivo. En efecto, la masonería turca tenía una serie de correas de transmisión de carácter político, una de las cuales era la Sociedad de Unión y Progreso. Una vez más la masonería actuó como ariete de las revoluciones liberales contra las monarquías absolutas. Ese proceso se repitió también en Turquía, en donde la masonería contaba unos tentáculos bien implantados en la sociedad.

     En 1910-1911 publicará su libro sobre la "Práctica Operativa de la Francmasonería Turca" y habrá fundado una logia en 1910 en Beyoglü. A esa logia debería pertenecer el auténtico barón "von Sebotendorf von der Rose", un noble alemán residente en Turquía y fallecido allí. Ese barón, cuya familia hundía sus orígenes en las marcas germanas del Báltico en las profundidades de la Edad Media, adoptó a Adam Rudolf Glauer, nacionalizado turco desde 1911 y, al morir, le cedió su título nobiliario.

     En Octubre de 1912 se enroló en el ejército turco y combatió en sus filas heroicamente en la guerra balcánica, pero cuando estalló la Guerra Mundial se encontró nuevamente en Alemania. Para entonces ya ha forjado unas ideas místico-políticas relativamente bien definidas: de Turquía ha traído el componente místico (anti-materialismo, doctrinas pan-otomanas que luego traducirá en su versión germánica, doctrinas rosacrucianas, etc.), y en el curso de la guerra, contemplando la revolución bolchevique y el ascenso de los movimientos radicales de Izquierda, asumirá un anti-comunismo radical.

     En Septiembre de 1916 leerá uno de los múltiples anuncios por palabras con los que la Orden de los Germanos buscaba nuevas adhesiones. Será así como contactará en Berlín con Hermann Pohl, el cual lo introducirá en su rama cismática, que justo en esos momentos se está gestando.

     Sebotendorf establecerá su residencia en Baviera y emprenderá los trabajos para reconstruír la Orden en esa región; para ello recibirá de Pohl una lista de interesados en el proyecto y de antiguos miembros de ligas ariosóficas y ocultistas. A lo largo de 1917 el papel de Sebotendorf en la Orden de los Germanos crece progresivamente, llamando poderosamente la atención sus propuestas de crear órganos de difusión de las ideas de la Orden. Así nacerá a principios de 1918 la revista "Runas", y un boletín interno será publicado con posterioridad.

     A partir de la asunción de la jefatura de la Orden por Sebotendorf, las ideas ariosóficas y ocultistas se extienden con rapidez inusitada en Baviera. A principios de 1918 había logrado reunir ya a 200 adherentes, que seis meses después ya se habrán multiplicado hasta llegar a 1.500 entre afiliados y simpatizantes. Entre ellos se encontrarán los hermanos Walterspiel, propietarios del Hotel Las Cuatro Estaciones que será utilizado no sólo como sede de la logia Thule, sino también como cuartel general de Hitler en cada uno de sus desplazamientos a Múnich. Esa rama bávara de la Orden de los Germanos pasará a estar organizada como logia y adoptará el nombre de Thule.

     ¿Por qué Thule? Ese nombre estaba siempre presente en las doctrinas ariosóficas. Era una especie de "lugar de origen", polo de irradiación de la raza aria que Sebotendorf y los suyos identificaban con Islandia. Los nombres de las otras logias de la Germanenorden Walvaten del Santo Grial eran igualmente evocadores de su voluntad de arraigo con la tradición germánica: así las logias de Alemania Central se llamaban Logias Goden, en honor a los antiguos sacerdotes de las tribus germánicas, equivalentes a los druidas celtas; las logias del Oeste adoptarán el nombre de Scaldos, poetas escandinavos; las de Prusia y Pomerania serán las logias Walsungen, hombres sabios...

     Inicialmente la Orden será dirigida por un grupo de burgueses medios: Georg Gambatz, Johannes Heining y Alfred Rohmeder. El grupo empezó a desarrollar actividad pública en el Hotel Las Cuatro Estaciones y no parecía haber en ella nada secreto. No se exigía a los nuevos socios ninguna preparación especial; el sistema de admisión, calcado del teosofismo, presuponía que el recién llegado debía pasar por el estadio de "probacionismo", que en Thule se llamará "grado de amistad" y colocará al neófito en el atrio del templo de la Sociedad.

     Inicialmente no se les pide otra cosa que ser fieles a la tradición germánica. Deberán facilitar una fotografía que Sebotendorf examinará para descubrir en los rasgos antropométricos huellas de sangre extranjera. Así mismo, deberán jurar la pureza de su sangre hasta la tercera generación. Un largo cuestionario completará los trámites de afiliación. El emblema de la Orden que recibirá cuando el barón dé el visto bueno al nuevo adherido, consiste en una espada antepuesta a la rueda solar y entre ambas, a su vez, dos hojas de roble. El postulante jurará fidelidad a la logia y a sus principios en una ceremonia de admisión presidida por el barón, que pronunciará las palabras rituales: "Así como volvéis a estar entre nosotros, lo que estáis haciendo es regresar a vuestra comunidad. Reencontráis Thule. Con nosotros alcanzáis el Imperio invisible y eterno de nuestros antepasados del Norte".

    Pero todo eso quedaba radicado en el terreno del exoterismo, y es cierto que en Thule existía un "círculo interior" compuesto por los iniciados de mayor grado. El neófito siguiendo unos cursos de capacitación y recibiendo las enseñanzas adecuadas alcanzará los grados de "Huésped" y "Hermano". Los "Hermanos" formarán un "colegio esotérico de la Orden". Hess, Rosenberg y Frank, luego altos jerarcas del Reich, pertenecieron a ese círculo.

     El barón Sebotendorf, dotado de un especial talento y sensibilidad para la propaganda, es consciente de que si la Orden quiere realizar un trabajo "exotérico" de envergadura, precisa dotarse de instrumentos adecuados, y de ahí nace la idea de comprar o editar un diario. Por unos pocos miles de marcos adquirirán el Munchener Beobachter, el que luego será el diario más difundido del Tercer Reich.

     Sebotendorf había pagado 5.000 marcos por el Beobachter, una de tantas publicaciones de barrio que aparecía todas las semanas en Múnich. Desde siempre había tenido un barniz anti-judío y germanista que Sebotendorf acentuará en sus editoriales, alternándolos con artículos sobre deporte. Una sociedad de responsabilidad limitada, la editorial Franz Eher, fue puesta en pie con un capital de 120.000 marcos, buena parte de los cuales pertenecía a miembros de Thule, entre otros Gottfried Feder, principal teórico en economía del NSDAP. En Noviembre de 1921 las acciones de la Sociedad fueron entregadas a Hitler en su calidad de miembro del NSDAP.

     El 17 de Agosto de 1918 se constituyó oficialmente la Orden con una ceremonia en el curso de la cual Sebotendorf entregó el grado de "amistad" a 20 nuevos afiliados y consagró los locales. A partir de ese momento las reuniones y los cursos tuvieron lugar los sábados.

     Pero los tiempos son turbulentos: el Reich ha pedido el alto el fuego. La Izquierda, galvanizada por el ejemplo de la Unión Soviética, prepara la insurrección armada y multiplica las agitaciones en medios obreros y militares. El 7 de Noviembre de 1918 se precipitan los acontecimientos y Kurt Eisner toma el poder en Baviera.

     En los días siguientes conseguirá consolidarse, si bien de forma precaria. El 9 de Noviembre los hombres de Thule se reunen y movilizan, y al día siguiente deciden la constitución de un "Kampfbund" (grupo de combate), a modo de correa de transmisión de la orden.

* * *

     El período Thule/Kampfbund es turbulento. La asociación debe defenderse y contraatacar. Sebotendorf organiza equipos entre sus partidarios, que se infiltrarán en las organizaciones de Izquierda y en el aparato de seguridad del Estado. Se da la circunstancia de que en varias ocasiones los locales de la Sociedad son registrados precisamente por policías miembros de la misma Sociedad. Sebotendorf se ha preocupado también de infiltrar a los guardias rojos y de crear un gabinete de falsificación de documentos. Rudolf Hess, por su parte, se curte en todas esas actividades clandestinas.

     Un comando del Kampfbund de Thule intenta secuestrar a Kurt Eisner en persona el 4 de Diciembre de 1918. El fracaso de la operación y la detención de algunos conspiradores hacen que la oficina de la policía política logre descubrir un depósito de armas y registra el Hotel Las Cuatro Estaciones, sede de la Orden.

     El 22 de Diciembre Sebotendorf marchará a Berlín para asistir a las celebraciones del solsticio de invierno programadas por la Orden de los Germanos. Lleva no sólo los buenos oficios de la logia bávara sino también un manifiesto al pueblo alemán. Allí lo sorprende la revuelta espartaquista solventada en una semana gracias a la intervención de los cuerpos francos. Von Sebotendorf presenciará sobre el terreno y en primera línea el papel y el éxito de los "freikorps" y, cuando regrese a Berlín, habrá pergeñado el proyecto de creación de una organización de ese tipo destinada a restablecer el orden en Baviera.

     El kampfbund de Thule es reconvertido en los "Freikorps Oberland" justo en el momento en que los judíos Axelrod, Levien y Levine proclaman en Baviera la República de los Consejos Obreros: aterrorizado, el gobierno socialdemócrata huye a Bamberg donde se establece. Sebotendorf no quiere ser sólo el dirigente de una secta, sino que su mente, políticamente muy hábil, se mueve en función de posibilidades más realistas. Esto es algo más que mero pragmatismo, es la lucidez de alguien que —como el mismo Hitler— tiene madera de gran conductor político.

     De ahí que ante la nueva situación creada en Baviera el 7 de Abril de 1919, Sebotendorf y los suyos, que han despreciado siempre al partido socialdemócrata, vean en el gobierno de Hoffman, exiliado en Bamberg, a un eventual aliado circunstancial.

     Después de indecibles peripecias, Sebotendorf logra salir de Múnich arriesgando su vida. Se planta en Bamberg y allí negocia una cooperación con el SPD y el gobierno bávaro en el exilio. Thule organizará una fuerza de choque destinada a liberar Baviera, fuera que será reconocida por el gobierno bávaro. Con esa iniciativa, el peso político de los pocos cientos de hombres de la Logia Thule crecerá de manera inesperada.

     Sebotendorf encarga al capitán Beppo Römmer la formación del Primer Batallón del nuevo cuerpo franco que acampará clandestinamente cerca de Eding. El Segundo Batallón realizará, entre tanto, una labor de agitación en el interior de Múnich: terrorismo y quintacolumnismo. Los hombres de ese Segundo Batallón llegarán a distribuir panfletos firmados por el Comité Local del SPD.

     Ese batallón participará en el intento de golpe de Estado del 13 de Abril de 1919 que fracasará. En realidad, la inicial aquiescencia de oficiales y fuerzas reaccionarias comprometerá al capitán Römmer que, a la hora de la verdad, será el único con valor suficiente para movilizar a sus tropas: solo y aislado, Römmer ordenará la dispersión, y él mismo deberá huír en bicicleta, siendo finalmente detenido y encarcelado. Años después terminará su vida política como diputado comunista.

     El 16 de Abril, a la vista del cariz de los acontecimientos, Sebotendorf ordena a sus fieles la dispersión y el paso a la clandestinidad. Mientras, él y algunos oficiales de Thule constituirán los Freikorps en su forma definitiva. El hombre de la operación es el teniente Kurtz y, junto con Sebotendorf, ambos proyectarán una "marcha sobre Múnich". De Bamberg marchará a Núremberg abriendo oficinas de reclutamiento y dando mitines para reforzarlo. Por fin, el Domingo de Ramos de 1919 el "cuerpo franco" Oberland es constituído.

     Oberland es una creación exclusiva de la Sociedad Thule; dirigido por un Estado Mayor de oficiales miembros de la Logia, con Von Beck al frente, los tenientes Kurtz y Hess, la oficialidad y la tropa reconocen sus ambiciones en una sola consigna: "¡A Múnich!". El ambiente de aquellos días es de exaltación, cerveza y tensión ideal. Un ambiente de Lansquenetes o el propio de cualquier cuerpo de élite. La Segunda Compañía se pondrá en marcha el 26 de Abril, y el 29, los 350 voluntarios del Oberland parten hacia Múnich "la roja".

     El 2 de mayo, encontrándose en los arrabales de la capital bávara, se producen violentos combates con los guardias rojos que costarán la vida a varios voluntarios de Thule. En la noche del 2 al 3 de Mayo, los miembros del Oberland, implacables en su avanzar, penetrarán en el centro de la capital y, como para demostrar su vinculación a la Logia Thule, establecerán la sede de su cuartel general en el Hotel Las Cuatro Estaciones.

     La represión es dura. Sólo cuando liberan la capital bávara, los hombres del Oberland advierten que en la noche del 26 al 27 de Abril los guardias rojos han logrado detener a siete miembros de Thule, entre ellos al príncipe Gustav Turn und Taxis, la baronesa Hella von Westrup y Walter Nauhaus, secretaria de Thule la primera y ex-combatiente del frente occidental durante la guerra, herido en varias ocasiones y "Guardián de las Genealogías" en la Orden de los Germanos, el segundo. Los siete rehenes serán fusilados cuando los miembros del Oberland estaban llevando la sangre y el fuego por los arrabales de Múnich.

     Cuando la situación se calmó, el 5 de Mayo reapareció el Munchener Beobachter con un llamamiento a los fieles de la Logia Thule: no son momentos para enarbolar doctrinas esotéricas ni ariosóficas, sino para ajustar las cuentas con los guardias rojos. La represión desencadenada contra la Izquierda será terrible.

     El fusilamiento de los rehenes de la logia Thule y el cuerpo franco Oberland, contribuyeron a que la rama bávara de la Orden de los Germanos tuviera una influencia superior al resto de las logias regionales de la Orden. La República de los Consejos Obreros y las luchas civiles que siguieron crearon un clima de venganza y rencores que, como bien subraya Goodrick-Clarke, "permitió prosperar a los movimientos extremistas como el nacional-socialismo".

     Los combates duraron todavía una semana. En ellos Ritter von Epp y el capitán Roehm, de entonces 32 años, destacarán entre todos. Von Epp tendrá un importante papel en todas las conspiraciones que se sucedan bajo la República de Weimar, protagonizadas por los "freikorps". En cuanto a Roehm, de esa época data su compromiso político. A partir de esa fecha empieza a considerarse "soldado político". Otro destacado protagonista de aquellas jornadas es, ya lo hemos dicho, Rudolf Hess, el alemán de Alejandría, aficionado a las ciencias ocultas desde muy joven, de heroico comportamiento en la infantería de choque germana y luego voluntario de los primeros escuadrones de la Luftwaffe; se alistará en Regensburg en el Oberland, y en sus filas resultará herido en una pierna y, al igual que Roehm, dará que hablar en el futuro.

     Arreglada la situación en Baviera, el Oberland se convierte en una unidad llamada Primer Batallón de Tiradores Bávaros, y como tal participa en los combates de Alta Silesia y en el asalto a Amaberg en Polonia. Pero ya son otros momentos: el equipo que dió vida inicialmente al Oberland se ha dispersado y el espíritu de Thule se ha reducido casi hasta desaparecer. Incluso un oficial del Batallón llega a quemar un ejemplar del Munchener Beobachter en público. La aventura militar de Thule ha terminado.

* * *

     A partir de ahí el papel de la Logia Thule pasa a ser político y su papel irá en disminución a medida que aumente el peso del NSDAP: aquélla mengua para que éste crezca. Es preciso examinar y valorar en su justa medida el papel de la Logia Thule en el nacimiento y desarrollo del NSDAP.

     En la introducción de su libro "Antes de que Hitler Viniera" [*], Sebotendorf explica textualmente que Hitler en sus primeros meses de actividad pública se apoyó en tres fuerzas políticamente organizadas y dependientes de la Logia Thule: el Partido Alemán de los Trabajadores, fundado por el "hermano" Karl Harrer en Múnich, y el Partido Socialista Alemán de Hans Georg Grassinger, y, por supuesto, en la misma Logia Thule. Sebotendorf concluye: "De estos tres grupos, Hitler hizo el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán". Pero los tentáculos de la Logia Thule llegaban todavía más lejos. Es curioso contemplar que en el Hotel Las Cuatro Estaciones, sede de Thule y propiedad de dos de sus miembros, tenían igualmente sede otros movimientos, más o menos, correas de transmisión de la Orden: el Partido Nacional Liberal de Hans Dhan, y el Deutsche Schulverein de Wilhem Rohmeder.

[*] Lectura sugerida relativa a dicho libro y otros temas relacionados: http://editorial-streicher.blogspot.com/2015/01/reginald-h-phelps-antes-de-que-hitler.html

     De entre todas estas correas, una tendrá particular éxito, y hay que remontarse a Octubre de 1918 para contemplar su origen. Por esas fechas, Sebotendorf estaba persuadido de que las clases obreras solamente podían ser desvinculadas del marxismo si se oponía a éste una ideología de sentido contrario. Sebotendorf creía que esa ideología podría ser la ariosofía (ocultismo teosófico pan-germanista). Para extender la ariosofía constituyó, por medio de Karl Harrer, el Politischer Arbeiter-Zirkel, entre cuyos miembros se encontraba Anton Drexler y cuyo secretario era Michel Lotter. Ese pequeño grupo duró de Octubre de 1918 a Enero de 1919; el día 5 de ese mes Drexler propondría la transformación en partido, el Partido Alemán de los Trabajadores.

     Como no podía ser de otra manera para un partido que pretendía hundir sus raíces en la tradición obrera alemana, la fundación tuvo lugar en una cervecería. El nuevo partido apenas tenía 24 miembros, la mayoría de ellos ferroviarios.

     Regularmente el DPA organizaba reuniones públicas y debates. El 12 de Septiembre de 1919, un hombre oscuro, enviado por la Inteligencia militar, asistirá en calidad de espía a un acto público celebrado por la naciente organización. Se llamaba Adolf Hitler. El 20 de Febrero de 1920 Hitler ocupaba ya la dirección del partido y lo transformó en el NSDAP.

     No todos los miembros de la Logia Thule ingresaron en esa formación. Los motivos son dos: en primer lugar, no todos estaban interesados en la actividad política, a pesar del período de politización de la sociedad alemana de la época; buena parte de los efectivos de Thule son hombres y mujeres interesados única y exclusivamente en el ocultismo. En segundo lugar, el mismo nombre que Hitler da a "su partido" indica cuáles son las áreas preferenciales de reclutamiento: Partido Obrero Alemán Nacional Socialista. Se busca, efectivamente, reclutar "trabajadores alemanes" a fin de realizar un "socialismo en la nación alemana", un "verdadero socialismo"; y con tales objetivos no podía comprometerse —al menos en esos momentos iniciales del nacionalsocialismo— buena parte de los miembros de Thule. En la lista de afiliados se encuentran tres componentes fundamentales y una línea de tendencia: en primer lugar, los hombres y mujeres de Thule son —en este orden— profesionales liberales (frecuentemente juristas), nobles aristócratas y militares; la tendencia general dominante es burguesía media-alta.

     Contrariamente a lo que se ha dicho, Hitler jamás conoció a Sebotendorf. Sin embargo, es cierto que su mentor político-ideológico en aquella época fue Dietrich Eckart y que ambos eran "Hermanos Visitantes" de la Logia Thule. Cuando Hitler ingresa en el círculo de Thule, Sebotendorf ya ha abandonado Múnich (lo hará exactamente el 26 de Junio de 1919), siendo cuestionado por parte de la Asociación y acusado de haberse comportado con excesiva ligereza en la custodia del archivo de los miembros de la logia, los cuales, al caer en manos de los bolcheviques, ocasionaron la detención y el fusilamiento de los rehenes durante las jornadas insurreccionales de Abril de 1919. La última presencia de Sebotendorf en una reunión de la Logia Thule data del 22 de Junio de 1919.

     Hitler sentía verdadera aversión por todo lo que se refería a sectas y al espíritu sectario. Su vocación era la de presidir un gigantesco movimiento nacional abierto a amplias masas populares; atacaba con frecuencia la mentalidad conspirativa de los grupos völkisch y no se recata en Mein Kampf de dirigir acusaciones contra esa forma de hacer política-ficción.

     Poco a poco, Hitler va eliminando los rastros del espíritu de Thule en el NSDAP, y la mayoría de los siete miembros del antiguo DAP son excluídos de la dirección o remitidos a puestos puramente protocolarios. Es cierto que Hans Frank, Rosenberg y Hess, "hermanos" de Thule, ocuparon posteriormente cargos de máxima responsabilidad en el Tercer Reich. La partida de Sebotendorf y la ruptura de Hitler con Thule entrañaron la crisis de la logia, que se iría desdibujando progresivamente y desaparecería en el curso de los años '20.

     Sebotendorf-Glauer asumió en 1920 la dirección de la prestigiosa revista de astrología alemana "Astrologische Rundschau". En 1923 se trasladó a Suiza —de donde es su segunda mujer— y vivió allí hasta 1924. De 1926 a 1928 —imposible obtener datos de cómo lo consigue— es nombrado cónsul honorario de Méjico en Estambul.

     Mas tarde —también es imposible establecer los motivos y los fines— se desplaza a Estados Unidos y América Central. En 1933 regresa a Múnich —Hitler ya ha alcanzado el poder— con el título de Caballero de la Orden Imperial de Constantino, sociedad patriótica turca con aspiraciones iniciáticas.

     Pero su nueva estancia en Alemania se prolongó poco. Intentó aprovechar la presencia de destacados hermanos de la Logia Thule en el nuevo régimen para relanzar las actividades de la Orden y escribió diversos artículos y un libro —"Antes de que Hitler Viniera"— en el que se auto-considera como el precursor del Nacionalsocialismo. No es que sea falso: es que al nuevo régimen no le interesa sacar a la luz pública esos aspectos ocultos de su prehistoria.

     Existen dos fichas de las SA sobre Sebotendorf: una da cuenta de su encarcelamiento el 29 de Enero de 1934, y otra del 2 de Marzo del mismo año, fecha en que es liberado. De las dos ediciones de su libro sobre Hitler y la Logia Thule, la primera edición se agotó a los pocos días, y la segunda sería retirada por la administración.

     Sebotendorf tenía ya sesenta años y había perdido ese atractivo de madura estampa noble y germánica. Se había separado de su mujer en 1928 y empezaba a tener dificultades económicas. Sobre el final de la Sociedad Thule, Sebotendorf es muy explícito: en el capítulo XIV explica que el 9 de Noviembre de 1923 se produjo el fracaso del golpe de Múnich, el golpe de la cervecería: "El funesto acontecimiento había inducido a los miembros del partido, guiados por el actual primer alcalde de Múnich, Fiedhler, a afiliarse, en su mayoría, a la Logia Thule, para tener alguna forma de proseguir, gracias a tal actitud, la acción propagandística emprendida, haciendo que Adolf Hitler, de regreso de la cárcel de Landsberg, pudiera nuevamente reunirlos en torno suyo".

     No se entiende bien este fragmento, sobre todo cuando Sebotendorf después de hablar de "afiliarse mayoritariamente", un párrafo después confiesa que en 1925 la Logia Thule tenía apenas 25 afiliados. En 1926, siempre según sus cifras, se habían reducido a 5, y en Junio de 1930, terminó disolviéndose.

     Regresó como pudo a Estambul, y durante la guerra colaboró con la Inteligencia alemana, lo que le permitió sobrevivir aun a pesar de que su superior consideraba sus informes como de dudosa utilidad. En Septiembre de 1944 se rompieron las relaciones entre Alemania y Turquía. Sebotendorf recibió una pequeña paga para mantenerse durante un tiempo. Cuando el dinero se agotó Glauer-Sebotendorf se sintió sin fuerzas, quizás se consideraba un fracasado, quizás ya no creía más en sus capacidades de astrólogo y vidente o quizás sentía que había perdido ese magnetismo que le permitió edificar en pocos meses una poderosa logia, un cuerpo franco y protagonizar la reacción anti-comunista en Baviera o atraer a primeras figuras del futuro Reich.

     El 9 de Mayo de 1945 no solamente el Gran Almirante Doenitz firmaba la capitulación, sino que lejos del Berlín destruído, en los acantilados del Bósforo, Sebotendorf se suicidaba. La fuente originaria de estos datos procede de Herbert Rettinger, su superior jerárquico en la Inteligencia alemana en Estambul, el cual los recibió de otro de sus antiguos colaboradores en Turquía. Incluso en el acto final del suicidio la vida de Hitler y la de Sebotendorf son paralelas.

* * *

     Hasta aquí la peripecia de la Logia Thule. Se la puede considerar en rigor como precedente directo del nacionalsocialismo: fue de la Logia Thule de quien el nacionalsocialismo tomó buena parte de sus temas. Un miembro de la Orden de los Germanos desde 1913 y luego de Thule, Friedrich Krhon, en 1919 presentó al DAP una memoria sobre la svástica, proponiendo como distintivo partidario ese símbolo sobre un disco blanco en el centro de una bandera roja. Hitler aceptó la idea y el 20 de Mayo de 1920 se utilizó en público por primera vez. Se trataba de una svástica dextrógira, similar a la utilizada por los teosofistas. Así pues, a un tiempo, Thule proporcionó el símbolo del nacionalsocialismo, el futuro órgano de expresión del NSDAP y los núcleos organizados, política que aprovecharía Hitler en sus inicios.

     Pero ¿en qué consistía la doctrina de Thule? No existen documentos para que podamos reconstruír la totalidad de su doctrina. Solamente se la puede inferir a partir de tres documentos fundamentales: 1) los escritos ideológicos del propio Sebotendorf, 2) los escritos ariosóficos de List y 3) parte de la obra de Alfred Rosenberg "El Mito del Siglo XX". Las dos últimas han sido ya mencionadas en otros capítulos; respecto a los primeros vale la pena realizar unas acotaciones.

     La obra de Sebotendorf entra de lleno en la tradición neo-rosacruciana, una tradición mística e interiorizada cuyo objetivo final era "la construcción del Halgadom", equivalente en la doctrina rosacruz a la "edificación de las columnas del Templo Interior", con la variante de que Sebotendorf otorga al concepto una vigencia a la vez trascendente y contingente. Escribe en Antes de que Hitler Viniera: "El alemán no ve nunca el fin. No ve más que el camino. La Germanenorden y, sobre todo, el Geheimbund deben definir este fin. Éste será la construcción del Halgadom".

     Jean Mabire, comentando este concepto, apunta: "Este templo del Halgadom es, a la vez, espiritual y material. Pertenece a la tierra y al cielo, al pasado y al porvenir. Es el equivalente del Arca de la Alianza del pueblo israelita. Es el reino terrestre donde va a renacer el espíritu de Thule. Es el Imperio de todos los germanos".

     Esta concepción del Halgadom se encuentra igualmente presente en Rosenberg y en su "Mito del Siglo XX", e igualmente reaparece en toda su integridad en los mitos que animaron a las SS en la última fase de la guerra.

     El "Halgadom" era el Imperio de todos los germanos, la forma política superior a la nación, regida por principios metapolíticos que debería reflejar las tradiciones y concepciones de la vida y del mundo de los pueblos germánicos.

     El Imperio se construía con la espada. Esa lucha equivalía a la "pequeña guerra santa" de las concepciones islámicas, una lucha contra el enemigo exterior y contingente. Pero, ¿y la "gran guerra santa", la lucha contra el enemigo interior?, ¿cómo podrá practicarse?.–






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