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domingo, 27 de marzo de 2016

Ashraf Ezzat - Secuestrando la Historia



     En el sitio ashraf62.wordpress.com, perteneciente al autor, fue publicado en Mayo del año pasado el siguiente texto del médico egipcio Ashraf Ezzat que ofrecemos aquí en castellano. Esta vez se trata, y continuando su permanente discurso, de enfatizar en dos adulteraciones históricas de textos, siendo la primera la traducción al griego del Antiguo Testamento hecha en Alejandría de Egipto, y la segunda la fabricación de los libros de los mormones, teniendo ambas como consecuencia un pretendido derecho de los rabinos a reclamar, primero Palestina, y luego Estados Unidos, en base a ser supuestas tierras "prometidas" a gente de ellos por imaginarias y mentirosas entidades.


Secuestrando la Historia en los Perversos Libros Judíos
por Ashraf Ezzat
2 de Mayo de 2015



     "Usando sus distorsionados libros, la mafia jázara buscó la forma de trampear su camino en la historia estadounidense, tal como el clero hebreo hizo con la historia egipcia mucho antes".


     Si fama y reconocimiento es lo que usted busca, entonces la primera cosa que usted debería hacer es pasar mucho tiempo en la compañía de alguien que sea ya famoso y ampliamente reconocido. Aquello al menos lo mantendría cerca de los focos durante un tiempo. Usted también debería considerar invertir mucho tiempo aprendiendo nuevas habilidades que podrían un día ponerlo a usted allí.

     Pero si usted no ha conseguido por usted mismo lo que se requiere para hacerle a usted un día disfrutar bañándose bajo los focos, entonces ahora es cuando usted debería considerar trampear su camino a la fama y el reconocimiento. ¿Y si yo le dijera que usted realmente podría engañar en su camino a la fama y el poder y salirse con la suya? De hecho, si usted conoce el nombre del juego y juega bien sus cartas, usted no tendrá ningún problema engañando a mucha gente.

     Y si los escribas judíos y los mormones engañaron a todo el mundo y se salieron con la suya, no veo ninguna razón de por qué usted no puede seguir el mismo procedimiento. Pero tenga presente que el nombre del juego para los judíos y los mormones era "Egipto".

     Pocos siglos antes de Cristo, el judaísmo no era la religión "universal" que conocemos hoy. La difusión del judaísmo y la amplia diseminación de las historias israelitas realmente habían sido el resultado de un engaño a gran escala.


La Antigua Tribu Yemení de los Israelitas

     Al principio no fue ni siquiera mencionado como judaísmo; era sólo uno más de los cultos de la antigua Arabia. Además los israelitas eran una de las antiguas tribus árabes (en su mayoría esclavos) localizadas en Yemen del Norte.

    Nunca ningún israelita puso pie en la antigua Palestina o en Egipto. (Olvide todas las —fabricadas— historias bíblicas que a usted le contaron que ocurrieron en Palestina y Egipto).

     Arabia había sido una tierra estratégica en el mundo antiguo, ya que el antiguo comercio de caravanas [1] había atravesado su costa occidental.

[1] https://www.asia.si.edu/exhibitions/online/yemen/launch.htm

     Interminables caravanas de camellos llevaban especias, incienso, mirra, goma, marfil y tejidos desde Yemen en el Sur hasta Palmira, Petra y Egipto en el Norte. Los valiosos bienes llegaban a Yemen como punto final desde India y África Oriental. Después de llegar a Egipto, algunos de los bienes seguirían siendo transportados hasta Grecia.

     Tanto la Ruta de la Seda como la Ruta de las Caravanas árabe (ruta de las especias) eran las principales carreteras internacionales del mundo antiguo.

     El lucrativo comercio de caravanas, además del pastoreo de ovejas y el cultivo de las fértiles colinas alrededor de la Represa Ma’rib [2] en Yemen del Norte, era crucial para la economía de las tribus árabes (israelitas incluídos).

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Presa_de_Marib

     Vale la pena mencionar aquí que el judaísmo, como un culto tribal árabe, era tan local que los escribas israelitas nunca imaginaron o aspiraron a extenderlo más allá de sus fronteras tribales nativas. Las historias de los israelitas, sobre todo la historia de Moisés y Faraón, eran simplemente remotos cuentos populares árabes, contados por los ancianos de la tribu (con mentalidad tribal) a un auditorio tribal árabe.

     Después de la destrucción de la represa Ma’rib en Yemen, y de la decadencia del antiguo comercio de caravanas, las cosas comenzaron a cambiar en la antigua Arabia. Las privaciones económicas habían obligado a algunas tribus árabes a dejar su tierra nativa. Mientras tanto, los escribas judíos, impulsados por el oportunismo talmúdico, estaban poniendo su vista sobre una nueva y más provechosa Tierra Prometida (tenga en mente este truco de la nueva Tierra Prometida, ya que los Illuminati judíos lo intentarán una vez más muchos siglos más tarde).

     No fue antes del siglo II a.C. que los árabes nómadas (incluídos los judíos yemeníes) comenzaron a emigrar a la costa Este del Mediterráneo (Palestina y Siria), dejando detrás Yemen del Norte y Arabia del Sur, que siempre había sido mencionada como la Tierra de los Judíos (Belad el-Yehudia, Yehuditas en árabe) por los historiadores árabes. (Pero ¿desde cuándo la Historia fue escrita según los historiadores árabes? Si los orientalistas occidentales dijeron que Canaán era la tierra de los judíos, entonces era Canaán).

     Alrededor de 450 a.C. Heródoto, calificado como el Padre de la Historia, visitó Egipto y el Levante. El padre de la Historia viajó a través de toda la antigua tierra egipcia y palestina. Según sus documentos, Heródoto jamás escuchó hablar de ningún "Faraón" en Egipto ni vio judíos o su supuesto templo en Jerusalén, Palestina. (Tropezar con un documento de Heródoto que se refiera a los gobernantes egipcios como "faraones" será sólo otro caso de traducción determinada por la Biblia).

     La razón de la ausencia de judíos y faraones en los documentos de Heródoto es muy simple, puesto que todas las historias de los israelitas ocurrieron en la antigua Arabia. Las historias de Abraham, José y Moisés, que nos dijeron que transcurrieron en Egipto, tuvieron lugar de hecho en Mizraím.

     Mizraím es un oscuro y pequeño pueblo tribal en el Sudoeste de Arabia, también conocido éste como la provincia de Asir. El así llamado Faraon (título árabe para un líder tribal) gobernaba sobre este Mizraím.

     Mizraím en árabe/hebreo (misma familia lingüística) significa un pueblo urbanizado y amurallado en medio de un paisaje del desierto. Pero eso no es lo que las Enciclopedias impresas y en línea le dirán (algunos sitios llegarán con reservas tan cerca como a sugerir "fortaleza" como una segunda definición [3]).

[3] http://biblehub.com/topical/m/mizraim.htm

     No importa cuán esforzadamente usted busque en Internet la palabra, su búsqueda siempre entregará esta falsa definición: Mizraím es la palabra hebrea para Egipto. (Aquello debería decirle a usted quién posee la red). Una búsqueda más minuciosa le entregará incluso a usted más información falsa, p. ej., que Mizraím es hijo de Cam. Entonces no pasará mucho antes de que usted se encuentre completamente absorto y lavado de cerebro con tonterías hebreas basadas en su ficticia bíblica Tabla de las Naciones (Génesis 10:32). Mi consejo para usted: no caiga víctima de esa basura controlada por los sionistas.

    "Y entonces pasaron unos mercaderes madianitas; y ellos subieron a José sacándolo de la cisterna, y lo vendieron a los ismaelitas por veinte shekels de plata. Y ellos llevaron a José a Mizraím" (Génesis 37:28).


El Fraude de la Septuaginta: Secuestrando Egipto y Palestina

     En el siglo II a.C. la Biblia hebrea [AT] fue traducida al griego en la legendaria biblioteca de Alejandría. Setenta escribas judíos (de ahí la designación de Biblia Septuaginta) fueron asignados a esa tarea por los Ptolomeos (monarquía griega en Egipto) en la cual ellos hábilmente sustituyeron el oscuro Mizraím y su Faraon con el poderoso Egipto y su rey.

     La falsificada versión griega, con esa maliciosa distorsión de la historia antigua, ha sido la fuente de todas las traducciones de la Biblia por todo el mundo desde entonces.


     Mapa de la antigua Ruta de las Caravanas. Note la localidad de Mizraím en Yemen del Norte.

     Según el fraude insertado en la sagrada Versión de los Setenta, el Éxodo israelita había sido trasladado desde Mizraím a Egipto, y la Tierra Prometida, desde Yemen del Norte a Palestina. (La Tierra Prometida original realmente no era nada más que un pequeño pedazo de tierra asignada como pastizal para ovejas. Ciertamente el Estado judío de Israel que ocupa la tierra de Palestina y alberga uno de los más grandes arsenales nucleares del mundo es un lejano eco del concepto tribal de los israelitas de la Tierra Prometida).

     Egipto era en ese entonces una de las antiguas súper-potencias mundiales. Debido a su cultura y civilización únicas, la tierra del valle del Nilo siempre ha sido misteriosa y cautivadora, incluso durante la Antigüedad.

     Muchas son las historias que acontecieron en el antiguo Cercano Oriente. Ellas eran efímeros cuentos promedio acerca de gente y lugares promedio, pero una historia que había ocurrido en el Egipto antiguo era un cuento cautivador equivalente a memorables historias épicas. Así es cómo los cuentos israelitas se hubieron transformado desde unos cuentos humildes y tristes a historias fascinantes y épicas. (El camino a la fama y el poder comenzó desde Egipto).

     Si el judaísmo hubiera continuado como había sido, antes de la traducción de sus historias al griego, un culto tribal de una de las tribus de la antigua Arabia, nunca se habría transformado en la religión universal que es hoy. El judaísmo simplemente habría permanecido como un culto local que podría no haber sobrevivido más allá de la Antigüedad.

    Dos factores cruciales habían contribuído notablemente a la diseminación por todas partes de las historias de los israelitas: la traducción al griego (la lengua madre de las lenguas y la literatura occidentales) y la fraudulenta ligazón de Egipto (la tierra maravillosa del mundo antiguo) como el teatro donde ocurrieron las historias de los Patriarcas israelitas.

     Si no hubiese sido por la falsificada Biblia griega (Versión de los Setenta), el libro israelita de cuentos no habría tenido acceso a la mente y el alma occidentales. En otras palabras, todas aquellas ingeniosas pinturas, esculturas, obras musicales, literarias y arquitectónicas que celebran a los Patriarcas israelitas (miembros de tribus yemenitas) y sus historias, en primer lugar no habrían sido creadas.

    La mayor parte de la gente (principalmente occidental) no comprende el hecho de que el aura de santidad que rodea a los miembros de las tribus israelitas y el majestuoso entorno de sus historias simplemente se deben al toque creativo de genios occidentales, como p. ej. Miguel Ángel, Rubens, Donatello y Rembrandt.

     Las historias de los israelitas por sí mismas, en medio de su vacío entorno tribal, son apenas interesantes o relevantes para alguna audiencia, salvo que se trate de los beduinos de Yemen y la Arabia antigua (a menos que por supuesto usted tuviera una tendencia a la violencia tribal y el genocidio).

     Pero poco sabían Rembrandt o Miguel Ángel, cuando ellos crearon sus obras maestras bíblicas, que el judaísmo y el Talmud (al igual que el Islam) prohibían estrictamente la escultura y la pintura del rostro y el cuerpo humano. Es divertido ver cómo aquellos gigantescos artistas europeos fueron engañados para creer que las historias israelitas estaban en la raíz de la espiritualidad e identidad occidental (lo que muestra cómo el Arte había estado subordinado a la política medieval europea dominada principalmente por la Iglesia).

     El segundo factor que ayudó a propagar las historias de los israelitas es Egipto. El antiguo Egipto era y todavía es una localización best seller cuando se trata de contar historias. Una cosa es contar una historia de algunos miembros de tribus que sucedió en el árido desierto, y otra cosa totalmente diferente es si la misma historia tuvo lugar en Egipto (los cineastas de Hollywood conocen este hecho condenadamente bien).

     Egipto, misterioso y culturalmente rico, con enigmáticos monumentos colosales, estaba obligado, si las historias israelitas eran vinculadas a su tierra, a llevar al judaísmo y a los judíos a un nuevo nivel.

    Después de que Egipto había sido fraudulentamente arrastrado a la Biblia hebrea, el judaísmo dejó de ser un culto tribal y surgió como la nueva religión mundial (para no mencionar a toda Palestina como la nueva Tierra Prometida).

     El valor de Egipto en el fraude de la Septuaginta ha sido mantenido como un oculto legado judío a lo largo de los siglos siguientes. En el siglo XIX, cuando Estados Unidos estaba emergiendo como la nueva súper-potencia mundial, había llegado el momento para todavía otro fraude judío (mafia jázara) para controlar ese nuevo mundo.


El Engaño Mormón: Secuestrando a Estados Unidos

     Como era de esperarse, la mafia jázara pensó en adulterar su camino hacia la historia estadounidense tal como los illuminati hebreos lo hicieron con la Historia egipcia siglos antes, sólo que el nuevo fraude judío en EE.UU. necesitaba otra clase de traducción. Esta vez, la traducción sería de jeroglíficos no descifrados al inglés.

     En el año 1830 d.C. un estadounidense de nombre Joseph Smith [4] (colaborador de la mafia jázara o que sufría de ensoñaciones) publicó su libro "santo", que él llamó El Libro de Mormón. Ese libro divino, como él afirmó, era el resultado de una traducción que hizo Smith de antiguos glifos esculpidos en tablillas de oro (al parecer reminiscente de Moisés) que se remontaban al siglo IV a.C.

[4] https://es.wikipedia.org/wiki/Joseph_Smith

     La traducción que otorgó su sentido pleno a los glifos egipcios (note cómo se conserva la conexión egipcia) no habría sido posible si no fuera por la ayuda de un ángel entendido en la antigua lengua egipcia. Ése fue el comienzo de un nuevo culto judío (con la misma cultura árabe de la poligamia) con el nombre de Mormonismo (una ligera variación del mismo viejo tema israelita del pueblo elegido / tierra prometida).

     Entre las historias inventadas en el libro de Smith hay un relato de acontecimientos que ocurrieron entre 600 y 400 a.C. (como él afirma), cuando dos grupos de judíos, uno de Jerusalén y el otro de Babilonia, emigraron al Nuevo Mundo, que es conocido hoy como Norteamérica.

     La historia de Mormón cuenta que el grupo babilónico finalmente desapareció o se extinguió, mientras el grupo israelita sobrevivió y se multiplicó, hasta que sus descendientes se convirtieron en los que son conocidos hoy como los "indios pieles rojas".

     El libro también etiquetaba el territorio de lo que hoy es Estados Unidos con algunos nombres bíblicos, incluyendo "la Tierra del Nuevo Sión" (lo que no es una exageración, considerando que EE.UU. es actualmente la Tierra poseída por el nuevo sionismo).

     Pero la historia no termina ahí. En 1842 Smith salió al público con un segundo libro, no más extraño que el primero, que él llamó El Libro de Abraham [5]. Smith afirmó, nuevamente, que él había encontrado rollos de papiro que contenían antiguos jeroglíficos egipcios (conexión egipcia otra vez), encerrados dentro de los ataúdes de momias que estaban en exhibición en Kirtland, Ohio. (La manipulación de la historia egipcia parece que es una vieja tradición judía).

[5] https://en.wikipedia.org/wiki/Book_of_Abraham

     Otra vez el ángel versado en jeroglíficos fue al rescate de Smith. Entre los dibujos de los papiros había una ilustración que Smith afirmó que mostraba a Abraham mismo estando en un altar de sacrificio, en presencia del rey, y ¡a punto de ser sacrificado a los dioses del antiguo Egipto!.

Papiro egipcio original mal interpretado por Joseph Smith.

     El hecho es que nadie pudo siquiera discutir con Joseph Smith acerca de esas escandalosas afirmaciones porque, en ese entonces, había muy pocas personas en el mundo que podían descifrar los jeroglíficos egipcios.

     Posteriormente, se creyó que los rollos de papiro originales se perdieron en el famoso incendio de Chicago de 1871, quedando sólo el Libro de Abraham y el Libro de Mormón como los únicos testimonios de las afirmaciones de Smith.

     Pero entonces llegó el año de 1966, que trajo dos grandes sorpresas bastante desagradables para la nueva Iglesia.

     La primera fue el descubrimiento de una serie de rollos de antiguos papiros egipcios que estaban profundamente escondidos dentro de las bóvedas del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, entre los cuales estaban los mismos rollos que contenían las ilustraciones que Smith había copiado en su segundo libro. La segunda sorpresa fue que hacia aquel tiempo, habían sido hechos grandes avances en la ciencia de la Arqueología y de las lenguas antiguas, que hicieron posible traducir las escrituras jeroglíficas egipcias con una exactitud sin precedentes.

     Como se esperaba, apenas los rollos originales fueron descubiertos, los egiptólogos comenzaron a acercarse a ellos, en una tentativa de traducir sus contenidos. Y fue entonces que ellos inmediatamente descubrieron los engaños y las falsificaciones cometidas por Joseph Smith más de un siglo antes, puesto que los rollos sólo describían los rituales de sepultación de los muertos en el Egipto antiguo.

    El así llamado Libro de Abraham resultó ser solamente una colección de falsedades escritas por las propias manos de Smith, quien afirmó que ellas ocurrieron en el Egipto antiguo (tal como el anterior fraude de la Septuaginta).

     Pero ¿por qué a Egipto en particular los mormones y los judíos lo han elegido como su caja de Pandora?. Todas las cosas malas e increíbles provinieron del antiguo Egipto: la esclavitud, la tiranía y el sometimiento en las historias de los judíos, y el salvaje sacrificio de Abraham para los ídolos egipcios en el Libro de Mormón (aunque ni el sacrificio humano ni la esclavitud fueran prácticas comunes en el Egipto antiguo).

     Bien; tal como Estados Unidos es la súper-potencia del mundo moderno, Egipto lo era para el mundo antiguo (los judíos siempre han sido astutos en la explotación / manipulación de aquellos que están en el poder).

     Una cosa más: Alejandría (la ciudad cosmopolita egipcia, la Nueva York del mundo antiguo) alrededor de la época de la redacción / fabricación de la Biblia Septuaginta, albergaba el antiguo conocimiento y la sabiduría mundial en su legendaria biblioteca (tenga presente que Nueva York fue el semillero del engaño de Joseph Smith).

    Los escribas judíos sabían demasiado bien que su dogma tribal y violento no podría haber avanzado si la sabiduría y el conocimiento antiguos hubieran seguido evolucionando y liberando la mente y el alma humanas. (Las enseñanzas talmúdicas se oponen fuertemente a la modernidad y el libre pensamiento).

     Por eso el antiguo Egipto tuvo que ser moralmente arruinado y su biblioteca destruída por las llamas. Y en aquel sentido, ellos seguirán chupando la sangre de Estados Unidos hasta que su agenda sionista sea totalmente conseguida, o que EE.UU. ya no sea más una súper-potencia.

     ¿Cuál era la agenda oculta aquí?. ¿Quién se benefició tanto del fraude de la Biblia de los Setenta como de la falsificación de los libros de los mormones?.

     Pienso que usted lo ha entendido ya. El objetivo último de esta falsedad histórica consiste en que los sionistas tienen el derecho de reclamar Estados Unidos como propio en virtud de la historia de los mormones, tal como el clero hebreo, en virtud del engaño de la Septuaginta, tenía el derecho de reclamar Palestina como su Tierra Prometida.

     A juzgar por el statu quo, creo que este malvado plan casi ha sido implementado: el Estado judío de Israel está injustamente establecido sobre la tierra de Palestina, y Estados Unidos está prácticamente poseído y dirigido por el sionismo. Pero ¿es demasiado tarde para que la verdad que ha sido obstruída durante cientos de años surja de nuevo y prevalezca? Creo que no.–




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