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lunes, 4 de enero de 2016

Las Revoluciones Fabricadas por los Rothschild



     Hace cuatro días fueron publicadas (veteranstoday.com) las siguientes reflexiones del ex-oficial paracaidista del ejército y ex-productor televisivo el estadounidense Jack Speer Williams, que presentamos aquí en castellano. El señor Williams se centra inicialmente en la demencial y masónica Revolución francesa, desencadenada por ciertas sociedades secretas cuyo fin es destruír para reinar, para terminar enfocándose en la realidad de Estados Unidos, que, como siempre, resulta un paradigma para muchas otras sociedades, sobre todo occidentales, enfatizando siempre en la manipulación psicológica de las masas, tanto de entonces como de ahora, pasando también por la Revolución soviética.


¡Conozca a Madame Guillotina!
por Jack Speer Williams
31 de Diciembre de 2015



     Con la atronadora caída de la hoja de la guillotina, una cabeza es violentamente arrancada de un par de hombros. La sangre borbotea en un torrente instantáneo, y un ser humano menos habita nuestro mundo material.

     Madame Guillotina reclamó las vidas de miles de ciudadanos inocentes que no eran culpables de nada salvo de estar en el lugar incorrecto en el momento equivocado.

     ¿Fue ése el trabajo de musulmanes radicales que degollaban a inocentes cristianos? No. Fueron cristianos que degollaban a cristianos. Eran franceses degollando a franceses. Ésa fue Francia entre 1789 y 1799: ¡La Revolución francesa!.

     La Revolución francesa, como las Revoluciones rusa y española que seguirían, fueron todas astuta y secretamente provocadas por los príncipes y los agentes del clan Rothschild, su cártel bancario, y la furtiva red Illuminati. Todos ellos eran y son de la Sinagoga de Satán, aquellos que no contaminan simplemente lo que ellos tocan sino que lo envenenan hasta la muerte.

     Y esta tribu cohesiva de psicópatas ha controlado la narrativa entera de las causas y los acontecimientos ocultos de aquellas terribles revoluciones desde entonces. Escuchemos un poco de aquella duradera y eficaz propaganda acerca de la Revolución francesa:

     Si usted era un campesino, usted se deslomaba trabajando como un esclavo para que su noble patrón pudiera llevar puesta ropa espléndida y bailar en brillantes fiestas de palacio. Sin embargo, después de trabajar y pagar sus impuestos, usted no tenía suficiente para alimentar a su familia.
     Si usted era un trabajador de la ciudad, usted probablemente estaba sin trabajo. Si usted era un carpintero, un tejedor, un conductor de carros, sus gastos eran demasiado altos para que obtuviera alguna ganancia. Si usted era un panadero, usted no tenía harina para el pan. Si usted tenía hambre, usted no tenía pan.
     Entonces vino la revolución.

     Estas palabras eran bastante verdaderas, pero éste era un caso de la verdad siendo usada para una razón innoble.

     Para la gente de Francia, el pan era la esencia de la vida misma. Cada ciudadano de las masas comunes de Francia comía un promedio de 1 kilo de pan al día. Pero sin pan, el hambre se apoderaba de Francia. Y pronto aquella hambre se convirtió en rabia.


     No había nadie allí para decirle a la gente de Francia que su hambre, y la rabia resultante, no provenía de su rey, Luis XVI, ni de su nobleza o de sus clérigos, sino de los agentes encubiertos de los Rothschild, que son adherentes demoníacos de los Illuminati y de la masónica logia del Gran Oriente.

     Fueron esos demonios los que compraron en grandes cantidades todo el grano disponible y luego vendieron la mayor parte de ello en el extranjero (o en secreto escondieron el grano de la gente francesa y su gobierno).

     Al borde de la bancarrota, el gobierno francés no estaba en posición, de ninguna manera, de aliviar el hambre y la ira de sus ciudadanos. De nuevo, la tribu Rothschild era la responsable, con su financiación, basada en la alta usura, de la Guerra de los Siete Años [1756-1763] de Francia y las contribuciones francesas a Estados Unidos en su lucha por la independencia.

     Sí, el gobierno francés estaba quebrado, como lo está el gobierno estadounidense hoy. La diferencia era y es que la camarilla de banqueros controlados por los hermanos Rothschild y sus banqueros internacionales rechazó rotundamente prestar más dinero a Francia, mientras que hoy ellos todavía están prestando su dinero ilegal a EE.UU. a fin de financiar sus guerras ilegales en el Oriente Medio.

     Gracias a los detestables Rothschild y sus socios de la Sinagoga de Satán, la economía francesa de 1789 estaba en un caos terrible. Si usted tiene problemas para ver una correlación entre el EE.UU. de hoy y la Francia del pasado, por favor siga leyendo.

     Todas estas complicaciones financieras estaban mucho más allá de cualquier cosa que la masa francesa de campesinos tuviera la capacidad de entender. Ellos tenían hambre y ellos estaban enojados. Y había Rothschild y agentes Illuminati en Francia diciéndoles quiénes eran los culpables.

     Primero, era el rey, Luis XVI.
     En segundo lugar, era el Primer Estado de Francia, el clero.
     En tercer lugar, era el Segundo Estado de Francia, la nobleza.

     Las únicas víctimas eran el Tercer Estado de Francia, las masas comunes y no informadas.

     A través de todo París, y sus medios informativos de boletines y periódicos, había agentes de la tribu Rothschild que eran rabiosos partidarios de la muerte y la revolución. Ellos fustigaban a los ignorantes de Francia hasta provocarles un frenesí.

     Escuchemos más de lo que estos rabiosos revolucionarios de los medios decían a la colectiva mente de colmena de la Francia antes de su revolución:

     Mientras usted pasa hambre, los nobles cazan en las tierras que usted está obligado a cultivar para ellos, pero en la cual a usted no se le permite cazar.
     Mientras usted y sus hijos pasan hambre, la nobleza come en grandes banquetes y bebe vino en fiestas fabulosas en Versalles.
     La comida y la bebida de sólo una de esas fiestas podrían alimentar a la hambrienta ciudad de París durante un mes.
     Mientras usted está obligado a vestirse con harapos, los nobles y sus damas gastan enormes cantidades de dinero en ropa y joyería. Ellos son solamente figurines. Derríbelos.

     Si bien el sistema feudal de Francia tenía mucha responsabilidad, uno no tenía que ser erudito para saber que cualquier solución al problema francés promovido por los Rothschild y sus adláteres sólo podía terminar en un desastre mucho peor.

     Levantado en la Edad Media, había un imponente edificio fortificado en París. Era La Bastilla, una fortaleza. Los agentes Illuminati dijeron a las masas que La Bastilla alojaba a cientos, quizás miles, de prisioneros políticos, gente tal como ellos mismos.

     El 14 de Julio de 1789 una enorme y furiosa muchedumbre asaltó La Bastilla. Ellos asesinaron a sus seis guardias y al gobernador. Entonces ellos pusieron en libertad a todos los SIETE prisioneros de La Bastilla.

     Pero La Bastilla era un símbolo tan odiado de la depresión de Francia, que la gente, a mano, desmanteló el viejo edificio, ladrillo por ladrillo.

     A tres kilómetros de distancia, en el palacio de Versalles, el rey de Francia fue despertado de un profundo sueño por uno de sus ministros.

—"Majestad, la muchedumbre parisiense ha tomado La Bastilla".

—"Por qué... por qué. Esto es... ah... una rebelión", masculló el sorprendido rey.

—"No, majestad. Esto es una revolución".

     La red bancaria de los Rothschild, maestros en la creación de pobreza, sufrimiento y muerte, estaban en ello otra vez. Ellos consiguieron su Revolución francesa, y la muerte de las mejores, más cultas y patrióticas personas de Francia.

    La mente colectiva de las masas francesas fue entonces dirigida para asesinar amplia e indiscriminadamente a través de todo París y toda Francia por gente de los principales agentes Illuminati, Maximilien Robespierre, Jean-Paul Marat y Georges Danton.

    El 4 de Agosto de 1789 el rey, los clérigos y la nobleza fueron lo suficientemente sabios para proponer cambios fundamentales y vitales del tejido social y político de Francia. En una reunión especial de noche de la Asamblea Nacional francesa, un noble habló: "Nosotros los de la nobleza debemos reconocer la justicia de las reclamaciones de la gente. Haremos enmiendas. ¡Para siempre renunciamos a nuestros derechos de caza, a nuestras asignaciones señoriales, a nuestros privilegios!. ¡A la servidumbre!".

     Entonces un clérigo habló: "La Iglesia ya no puede cobrar de cada campesino más de un décimo de lo que su tierra produce. ¡La Iglesia renuncia a tales diezmos suplementarios ahora!".

     Otro noble patriótico habló y fue seguido con aplausos generales: "Todos los privilegios especiales de la Iglesia y la nobleza se dan por finalizados. El feudalismo es, por este medio, abolido".

     Tres semanas más tarde, el 26 de Agosto de 1789, la Asamblea Nacional publicó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Estaba basada en la estadounidense Declaración de la Independencia y la británica Declaración de Derechos. Ella decía:

     «Los hombres nacen y permanecen libres e iguales, con derechos naturales, inalienables y sagrados. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión».

     Ella garantizaba: «Libertad de expresión, de prensa y de religión». También decía: «Nadie puede ser detenido o castigado excepto por el proceso de la ley». Además decía: «La ley debe aplicarse por igual sobre todas las personas. La ley es la expresión de la voluntad general, a ser hecha por todos los ciudadanos o sus representantes».

     Esta maravillosa declaración fue impresa en miles de libros y folletos. Fue leída en voz alta en sitios públicos, y colgada en las paredes. Pronto se convirtió en la guía de todos quienes eran racionales. Fue traducida a otros idiomas, llevando su mensaje de libertad a toda Europa y el mundo.

     Legalmente, la nación de Francia se había convertido en lo que es quizá la mejor de todas las formas de gobierno, una Monarquía Constitucional, con un rey benigno en ella. Con pocos de los cuidados del Estado, Luis XVI se retiró a su afición favorita, la de la fabricación de cerraduras.


     La Revolución había sido ganada por el pueblo en menos de dos meses con poco o ningún sufrimiento, matanza o muerte. Monsieur Rothschild debe haber estado furioso con este cambio en los acontecimientos. La libertad, la prosperidad, la paz y la seguridad para las masas no eran su juego. Él y sus compañeros Iluministas no se preocuparon ni un ápice por ningún proletariado de origen humilde. El maleducado obrero común debía ser usado para derribar gobiernos y eliminar religiones, y luego desechado.

     Para los ciudadanos de Francia, los Iluministas querían el sufrimiento, el caos, la destrucción y la muerte, como es corriente en el Oriente Medio hoy. Y ellos lo consiguieron.

     Inmediatamente Francia estuvo llena de propaganda anticonformista, toda destinada a radicalizar a las masas francesas, y toda difundida por aproximadamente veinte fanáticos Illuminati conocidos como los Jacobinos, los neoconservadores de la época. Incapaz de pensamiento crítico, la mente de colmena de los franceses ignorantes compró las mentiras y distorsiones de los Jacobinos. Francia fue convertida en un manicomio durante una década, a pesar de la nueva Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de la nación.

     Rápidamente el rey y su joven esposa, Marie Antoinette, y sus hijos, se convirtieron en prisioneros virtuales en las Tullerías, el palacio Real parisino que estaba en la orilla derecha del río Sena. El 10 de Agosto de 1792 una gran muchedumbre de revolucionarios atacó las Tullerías. Esperándolos, había 800 guardias suizos y 1.200 nobles con los cañones cargados. Pero el rey Luis XVI, a quien la máquina de propaganda de los Rothschild había vilipendiado durante tanto tiempo ante las masas francesas, rechazó dar la orden a las tropas para disparar sobre su pueblo. En vez de eso, él propuso hablar con ellos.

     Al rey no se le dio ninguna posibilidad para hablar ya que la muchedumbre cayó sobre sus guardias inactivos, matando a la mayor parte de ellos. El rey y su familia fueron tomados como prisioneros reales, no virtuales.

     Hay una bajeza animal en muchos hombres de cada clase, raza y nación. Es esta carencia de carácter moral —esta carencia de generosa nobleza— a lo que le da forma la propaganda que conduce a la gente a la guerra y a la revolución y que justifica la crueldad del hombre contra el hombre.

     El rey Luis XVI no era un hombre malo, pero él era un ingenuo. Su inocente carencia de astucia no era competencia para la astucia inhumana y satánica de los supremos Rothschild de aquel entonces. El lunes 21 de Enero de 1793 el rey Luis XVI con valentía encontró su destino con la Amante de la Muerte, Madame Guillotina. En Octubre del mismo año, Marie Antoinette también fue decapitada.

     Sin una corte Real, las muchedumbres parisienses se volvieron cada vez más enajenadas. Ellos incluso irrumpieron en varias prisiones y mataron a aquellos que apoyaban la Declaración de los Derechos de los Hombres y de los Ciudadanos del gobierno. Muchas de aquellas víctimas inocentes fueron dolorosamente degolladas con cuchillos, y sus cabezas fueron puestas en mástiles para ser orgullosa y jactanciosamente llevadas en procesión alrededor de la ciudad.

     Cada parisiense quedaba bajo sospecha si no expresaba irracionalmente y en voz alta su apoyo a los asesinos perros rabiosos de la revolución. Después de discursos extemporáneos en juicios-espectáculos, carentes de justicia, la nobleza y los sacerdotes, las mujeres y los hombres, eran decapitados. En las provincias de Francia las mujeres eran violadas y a menudo mutiladas. Los sacerdotes y otros hombres de Iglesia eran destripados. Los aristócratas y los nobles fueron cortados a pedazos.

     El clan de los Rothschild y sus agentes del terrorismo fueron particularmente cuidadosos para asegurarse de que a aquellos que habían sido responsables de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de Francia se les diese un tratamiento especialmente brutal. Nadie se cruza con un Rothschild y se sale con la suya.

     En varios días, más de mil cristianos fueron asesinados por cristianos vueltos locos. Esa enajenación hizo de las suyas en lo que llamamos hoy el Régimen del Terror, que en un año mató a 40.000 personas francesas, en una población nacional de sólo aproximadamente veinticinco millones de personas.

     La Revolución Illuminati (llamada la Revolución francesa) devoró a aquellos que estaban mejor capacitados para conducir. Como ocurre actualmente en el Oriente Medio, el terror se había convertido en la orden del día. Las murmuraciones denunciaban a vecinos, y los niños denunciaban a los padres, con pocos conociendo las verdaderas causas de esa locura.

     En ciudades como Lyon, aquellos que eran sospechosos de oponerse a todas las matanzas masivas fueron amarrados y obligados a marchar por campos abiertos donde ellos eran fusilados a muy corta distancia. En el Oeste de Francia, los ciudadanos y los sacerdotes eran amarrados juntos y ahogados en ríos. Algunos eran fusilados en los ríos, hasta que el agua se volvía roja, los cuales eran comúnmente llamados a través de toda Francia las Bañeras Nacionales, del mismo modo que las guillotinas parisinas eran llamadas las Navajas de Afeitar Nacionales.

     Durante años, cristianos franceses asesinaron a miles de miles de cristianos franceses. En París, la guillotina caía a un ritmo cada vez más frenético.

     Al otro lado del canal (de la Mancha), el Times de Londres dio voz a la repugnancia general sentida a través de Europa:

     «¿Éstos son los derechos del hombre?. ¿Ésta es la libertad de la naturaleza humana? Los más salvajes tiranos cuadrúpedos que recorren la inexplorada África son superiores a estos animales parisinos de dos piernas».

    A medida que la revolución entró en una espiral de un caos cada vez mayor durante diez largos y tortuosos años, seguramente en la lista de deseos de los Illuminati estaba el final del cristianismo en Francia. Los signos de la calle con la palabra "San" o "Santa" en ellos fueron rebautizados. Los iconos religiosos fueron destruídos y sustituídos por bustos de Jean-Paul Marat, el jacobino que fue asesinado por una doncella francesa, la cual a su vez fue degollada posteriormente.

     Las catedrales fueron despojadas de sus altares. Los vitrales y las estatuas religiosas fueron destruídos, la riqueza de la Iglesia fue robada, y sacerdotes y cristianos fueron masacrados. Ni siquiera el calendario cristiano se salvó. Los años ya no fueron numerados desde el nacimiento de Cristo sino a partir de 1789, el año de la infamia.

     Durante toda la revolución, los soldados franceses estuvieron luchando contra enemigos extranjeros en sus fronteras. Los Rothschild lo habían organizado todo primero: una gran nación matándose a sí misma internamente, a la vez que luchando guerras externas.

     Pero esas guerras fronterizas pudieron haber derrotado los proyectos de monsieur Rothschild a largo plazo. Y aquel fracaso pudo haber llegado en la persona de un general llamado Napoleón Bonaparte. El general Bonaparte le puso un punto final a la práctica de los cristianos franceses de matar a cristianos franceses. Es mejor matar a cristianos de Austria, Rusia e Inglaterra, debe haber pensado Napoleón. En cualquier caso, desde los largos años del terror doméstico, Napoleón llevó a Francia a guerras de terrorismo en el extranjero conocidas como las Guerras Napoleónicas.

     De estos horrores gemelos de la revolución y la guerra, Francia nunca se ha recuperado totalmente. Incluso la altura promedio de los franceses se redujo en 5 centímetros. Pero su prestigio nacional ha caído mucho más que eso, gracias a los Illuminati y a la tribu psicopática de los Rothschild.

     El cártel bancario y monetario internacional de los Rothschild ¿dejará de prestar a Estados Unidos su dinero ilegal, ampliamente conocido como dinero no convertible (fiat money)?. Ellos han creado gran parte de esa materia a partir de la nada en sus computadores que está circulando por el ciber-mundo. El valor de aquel falso dinero Rothschild ¿se reducirá a cero?.

     ¿Tendrán éxito los neoconservadores (bolcheviques Rothschild) que controlan nuestro gobierno federal (y a todos los actuales candidatos presidenciales) en provocar una guerra nuclear con Rusia?. Por qué no, ya que estos Iluministas han causado cada guerra importante en nuestra Historia, mientras ellos afirman que su Orden Mundial traerá la paz al eliminar todas las guerras. En verdad, sin embargo, los belicistas de los Rothschild siempre provocarán la guerra, porque las guerras llevan el caos, la destrucción, la muerte y el agotamiento tanto a los ganadores como a los perdedores. La guerra lleva la ruina económica a todos los partidos en la guerra, pero enriquece a los Rothschild y a sus aduladores.

     Uno puede preguntar razonablemente, sin embargo: la larga cadena de los Rothschild ¿ha sido la causa primera de los Illuminati o la familia ha obedecido a cerebros secretos que están por encima de los Illuminati?.

     No hay muchos que sepan o que conozcan la respuesta a esta pregunta, excepto quizás por una vieja señora, Gutle Schnaper, que era la esposa de Amschel Rothschild Mayer. En 1849, en su lecho de muerte, ella dijo: "Si mis hijos no quisieran guerras, no habría ninguna".

     Pero más importante para los seres demoníacos de los Illuminati es la degradación espiritual de los hombres jóvenes, ya sea por muerte, daños o el ennegrecimiento de sus almas producto de sus matanzas de otros en la guerra. ¿Puede algún ser humano matar a otro humano y no sufrir kármicamente por ello?. Y seguramente con todos los crímenes contra la Humanidad cometidos por Estados Unidos, atraeremos finalmente un fuego pesado sobre nosotros.

     ¿Se apoderarán internamente de Estados Unidos hispánicos radicalizados, negros, feministas y homosexuales?, ¿o tal vez manadas de demonios y luciferinos? Con su control de los medios de comunicación, los Illuminati han convertido a muchas personas que están en esos grupos en nihilistas por motivos diferentes que hacer progresar los derechos civiles.

    Los negros no sólo componen un hilo característico en la tapicería de la vida urbana estadounidense. Su cantidad ahora se acerca al 20% de la población estadounidense, de manera que EE.UU. se elevará o caerá al igual que nuestros negros. Y el éxito de los negros sólo puede ser conseguido con educación y no con más leyes de derechos civiles, ni con la educación del Gobierno que sólo es un simulacro de educación.

     Mientras tanto, espere cada vez más disparos gratuitos de la policía contra negros e hispánicos, ya que ése es uno de los modos en que las minorías están siendo radicalizadas por los Illuminati.

     No puede haber ninguna negación racional de que los Illuminati están deliberadamente polarizando a EE.UU. de acuerdo a líneas raciales, mientras fingen una preocupación por las minorías.

     Mientras los negros componen menos del 20% de la población estadounidense, ellos cometen 8 veces más crímenes contra Blancos que Blancos contra negros. Y un varón negro es 40 veces más probable que asalte a una persona Blanca que al revés. Los medios Illuminati de comunicación no nos cuentan estos hechos ya que ellos no ayudan a radicalizar a los negros.

     Hay muy pocos reportajes de negros asesinando a Blancos; sin embargo, crímenes violentos de Blancos contra negros se convierten en noticias durante días, o tal vez semanas; al menos el suficiente tiempo para que los agentes secretos de los Illuminati (como George Soros) financien y organicen disturbios raciales.

     Los medios estadounidenses de comunicación son importantes no tanto por su propaganda abierta sino por lo que ellos no reportan. Por ejemplo, si debemos creer a los ciber-pasquines promedio como la CNN o Fox News, los hechos de un solo crimen de un Blanco contra un negro son de mucho mayor interés periodístico que el hecho de que EE.UU. gubernamentalmente esté ejecutando un genocidio cristiano y musulmán en el Oriente Medio.

     Tal como la Revolución francesa de hace mucho, los negros ganaron su revolución pacífica hace décadas, con poco caos, destrucción o derramamiento de sangre. Los negros consiguieron una legislación de derechos civiles, igualdad de derechos, cientos de miles de empleos locales, estatales y federales, la Acción Afirmativa [discriminación inversa], matrículas en universidades, y atletas multimillonarios. Los negros consiguieron lo que estaban pidiendo: ponerle fin a la segregación.

     Lo que los negros no pidieron fue la subversión Illuminati de sus familias, comunidades y raza con drogas * callejeras importadas por la CIA. Las drogas han costado a los negros todos los avances que ellos habían logrado con los nuevos progresos de los derechos civiles. Las drogas hicieron de Estados Unidos, per cápita, la nación más encarcelada en la Tierra, tal como fue planeado.

* Durante algún tiempo hasta ahora, también ha habido una epidemia de consumo de drogas en las comunidades Blancas, incluso en Estados rurales como New Hampshire. Los Iluministas están concentrados en poner a Estados Unidos de rodillas, y que pida clemencia.
     Esto ha sido llevado a cabo haciendo de la heroína, alguna vez cara, algo barato y abundante. Los Infantes de marina estadounidenses no protegen los campos de amapolas de Afganistán por los motivos declarados por los medios estadounidenses de comunicación.

     Y, ya que nuestras prisiones estatales y federales son una red de universidades del crimen en donde los presidiarios aprenden la jerga del hampa y las diversas prácticas del delito, los negros están siendo otra vez preparados para ser radicalizados.

     La importación Illuminati de drogas en las comunidades negras también produjo familias rotas, donde agentes gubernamentales clandestinos financiaron y organizaron pandillas negras que a menudo se convirtieron en los padres adoptivos de la juventud negra.

     Justo antes de la mayor parte de nuestras leyes de derechos civiles de principios de los años '60, los negros tenían una tasa de nacimientos ilegítimos menor al 20%. Hoy, aquella tasa excede el 75%. Hogares rotos a menudo producen niños destruídos, y luego adultos destruídos, todo bien sabido por aquellos de los Illuminati.

     Y cuando tiempos de penurias económicas caen sobre los Negros, aquel destino también cae sobre los Blancos. La principal diferencia ha sido la inundación de drogas callejeras Illuminati y la constante propaganda anti-Blanca que ha sumergido la mente colectiva de los negros, lo que ha ayudado a radicalizar aún más a los negros estadounidenses.

     ¿Tomarán finalmente los millones de enfurecidos negros la espada contra los Blancos de un modo incalculablemente amplio?

     Los bolcheviques *, quienes se llaman a sí mismos Neocons, ciertamente estarán en cualquier mezcla revolucionaria en Estados Unidos; y ellos estarán pidiendo más sangre Blanca, de la manera en que ellos lo hicieron con las masas ignorantes de la Humanidad a través de toda Francia y Rusia.

* El azote que son los Rothschild importó cientos de bolcheviques (desde EE.UU. y Europa) a Rusia; esos psicópatas criminalmente enajenados se convirtieron en la mayor máquina de matanza que el mundo haya conocido alguna vez. Aquellos bolcheviques son responsables de matar a más de 60 millones de cristianos durante y después de la Revolución rusa, que comenzó en 1917.

     Y tal como ellos lo hicieron en Francia, Rusia y España, los Illuminati han estado durante mucho tiempo en su trabajo sucio en Estados Unidos, pero hoy con cada vez más gente Blanca y negra que se está dando cuenta de sus engaños.

    Sin embargo, sólo aquellos de mayor categoría entre los Illuminati conocen de cierto el futuro a mediano plazo de Estados Unidos; y seguirá siendo de esa forma hasta que suficientes personas tomen conciencia de las actividades de los sub-humanos que controlan nuestro país, y nuestro mundo, por medio de sus sociedades secretas.

    «La propia palabra "secreto" es repugnante en una sociedad libre y abierta; y estamos como pueblo intrínseca e históricamente opuestos a sociedades secretas, a juramentos secretos y a procedimientos secretos» (John F. Kennedy 1917-1963).

     «Nuestra República no fue establecida por cobardes; y los cobardes no la resguardarán» (Elmer Davis 1890-1958).

     Pero no espere ninguna afabilidad de parte de los neocons Rothschild que controlan nuestro gobierno estadounidense, puesto que ellos son cobardes asesinos de sangre fría.

     Y así como las luces del campo invitan a insectos, ranas, y eventualmente a serpientes, la oscuridad espiritual y mundana invita a las Víboras Iluminadas.–




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