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miércoles, 16 de diciembre de 2015

Ashraf Ezzat - Nada Santo en Jerusalén



     Una continuación natural de las últimas tres entradas es el siguiente texto que presentamos en castellano que publicó (veteranstoday.com) hace cuatro meses el médico e investigador de la Historia antigua el egipcio Ashraf Ezzat, de quien ya hemos ofrecido algunos interesantes textos. Aquí presenta en forma resumida diversas tesis con respecto a la detectada manipulación que hay en las historias bíblicas antiguas, entre ellas las ideas de Kamal Salibi y de Ernest Martin recientemente presentadas aquí, falsificación que se remontaría a la redacción del Viejo Testamento en griego en Alejandría, cuya contaminación habría alcanzado a los posteriores musulmanes. Recalca el señor Ezzat el origen árabe o yemení de los antiguos israelitas, y plantea su inquietud con respecto a si la actual guerra en Yemen tendría algo que ver con ello.


Jerusalén: Nada Santo en la Ciudad Santa
por Ashraf Ezzat
25 de Agosto de 2015



     "Es en el núcleo de la historia de Jerusalén que realmente encontramos el secreto más oscuro del sionismo: el engaño".


     El domingo 26 de Julio [de 2015] la ciudad de Jerusalén presenció otro choque mortal entre palestinos y judíos israelíes. Esta vez los disturbios ocurrieron dentro de la mezquita de Al-Aqsa.

     Todo el asunto comenzó porque los palestinos se enfurecieron por el acceso de los judíos al recinto durante un día anual de luto judío. Los palestinos lanzaron piedras y fuegos artificiales mientras la policía disparó granadas aturdidoras [stun grenades, que detonan luz y ruido]. Esto sucedió después de que las fuerzas de seguridad habían forzado su camino en el recinto de Al-Aqsa antes de entrar brevemente en la mezquita misma.

     Las protestas estallaron en los pasajes y callejuelas de la Ciudad Vieja alrededor de la mezquita, con los manifestantes enfrentando a la policía y cantando "Allahu Akbar" (Alá es el más grande). Algunos fundamentalistas judíos lucharon por entrar en el recinto mientras la policía respondió disparando más granadas aturdidoras y bloqueando la entrada al sitio.

     El recinto de Al-Aqsa en la Ciudad Vieja de Jerusalén, uno de los mayores puntos críticos en el Oriente Medio, es (se ha dicho) el sitio más sagrado en el judaísmo y el tercero más sagrado del Islam, después de La Meca y Medina. Los musulmanes se refieren al sitio como Al Haram al-Sharif (El Noble Santuario) [1] y a la mezquita como "La Mezquita más Lejana" (Al Masjid al-Aqsa), también conocida como Al-Aqsa y "Bait al-Muqaddas" (Casa de la Santidad) en árabe, mientras que los judíos se refieren al sitio como el "Monte del Templo" o Har ha-Moriya / Monte Moria.

[1] http://www.noblesanctuary.com/

     Hay dos motivos principales de por qué el recinto de Al-Aqsa es considerado santo por los musulmanes: en primer lugar, porque a los musulmanes se les dice que dicha mezquita fue la primera Qibla (la dirección hacia la que los musulmanes se orientan durante el rezo) en la historia del Islam; y en segundo lugar, se cree que es el lugar desde el cual el profeta Mahoma hizo su milagroso viaje nocturno (Isra y Miraj) al cielo.

     Las narraciones dicen que Mahoma viajó en un corcel alado a "la Mezquita más Apartada" donde él condujo a otros profetas como Moisés, Abraham y Jesús, en un rezo de estilo musulmán (una clara indicación islámica de la prominencia de Mahoma sobre todos los profetas abrahámicos). Luego Mahoma subió al cielo donde él tendría un raro y breve encuentro con el dios todopoderoso quien le dio instrucciones para que las transmitiese a los musulmanes fieles.

     En cuanto a los judíos, sus narraciones y también la Biblia hebrea (AT) dicen que el recinto de Al-Aqsa es identificado con tres montañas bíblicas de localización incierta pero de suma importancia:

—1) El monte Moria, donde se supone que tuvo lugar la historia del cuasi-sacrificio de Isaac;
—2) el monte Sión, donde estuvo la fortaleza jebusita original y el pueblo / ciudad de David una vez, y
—3) el "monte" del Templo, donde el tercer Templo debe ser restablecido en la misma localización donde Salomón construyó el primero.

     Sin embargo, las tres interpretaciones son polémicas y discutidas, si es que no completamente falsas.

     Antes que nada y antes de que comencemos a atravesar la fangosa disputa acerca de la santidad y la historicidad de las tres montañas bíblicas, no cometamos el pecado perpetuo de tomar la narración hebrea literalmente. En otras palabras, empleemos un poco de pensamiento crítico aquí, y durante un momento dejemos de dar por supuestas tanto la narración musulmana como la judía. Deberíamos investigar todo lo que hizo santa a esta ciudad para judíos y musulmanes, incluso los detalles más aceptados, tales como por qué Jerusalén es llamada Yerushaláyim en hebreo y "Qods / Qadas" en árabe.


Aliyah

     La ideología sionista entera está basada en una simple palabra hebrea que tiene una antigua connotación histórica: Aliyah. La palabra significa "ir" (o mejor todavía, "moverse / emigrar") hacia arriba, donde la nueva tierra de Israel está supuestamente situada. El Aliyah era y todavía es uno de los principios esenciales del sionismo, que le pide a los judíos de la diáspora que emigren (retornen) a la Tierra de Israel (Eretz Yisrael).

    La pregunta aquí no es si los judíos de la Diáspora deberían o no emigrar a Israel (por supuesto, ellos no deberían), sino que en cambio deberíamos preguntar por qué la palabra hebrea Aliyah inequívocamente establece que la dirección de la migración debería ser hacia arriba.

     Después de un poco de reflexión podríamos llegar fácilmente a la conclusión de que los judíos originales antes de emigrar a la moderna Jerusalén deben haber venido desde una tierra localizada al Sur de Palestina.

     Y puesto que el libro hebreo y su idioma son muy antiguos, entonces Aliyah (como una palabra antigua del mundo antiguo) significaba que los migrantes judíos deben haber vivido (antes de que ellos emigraran) no en Europa o EE.UU. sino al Sur del Levante donde están la antigua Arabia y Yemen. En ese sentido, ellos tuvieron que ir hacia arriba (o Aliyah) hacia Palestina (comenzando a partir del siglo IV a.C. según nuestra investigación).


     Como declaré antes en mi libro "Egipto No Conoció Faraones Ni Israelitas" (Egypt Knew No Pharaohs Nor Israelites), el libro israelita entero (con sus historias patriarcales) es un caso de geografía perdida. Una Biblia hebrea falsificada ha estado alimentando al mundo con una historia manipulada y una falsa geografía durante más de 2.300 años hasta ahora. Lamentablemente, este engaño masivo está todavía en efecto hasta este mismo momento.

     Mi investigación de tres años de la historia del antiguo Egipto y los israelitas, combinada con la investigación de una comunidad seria de académicos de alto perfil (incluyendo la investigación pionera realizada por el profesor Kamal Salibi, "La Biblia Vino de Arabia"), ha llegado a la misma conclusión basada en pruebas: la Biblia hebrea y sus historias ocurrieron en el Sur de la antigua Arabia y en Yemen del Norte. La geografía de la antigua Arabia y Yemen, como ha sido meticulosamente descrita por renombrados historiadores árabes clásicos, ofrece coherentemente el teatro real de las historias israelitas, sus montañas, valles y tribus (como está escrito y descrito en la Biblia).

    La actual localización tanto del Monte del Templo como de todo el Estado de Israel está basada en una Ideología, derechamente falsa y engañosa. La cuestión entera de la así llamada Tierra Santa es tan profana y falsa que incluso la opinión de los musulmanes de Al-Aqsa y Qods/Qadas está basada también en narraciones distorsionadas y falsas.

     Qades, según se menciona en la Biblia hebrea, es una montaña yemenita (Qadas) que está a 80 KILÓMETROS al Sur de la moderna ciudad de Taa'iz, y no tiene nada que ver con Jerusalén. Según el Hadith islámico (tradiciones), la primera Qibla (dirección durante los rezos) era hacia Bayt al-Muqaddas (supuestamente el Templo de Salomón), sólo que realmente había sido construído en Yemen del Norte y no en Palestina como todo el mundo cree.

     En el siglo III a.C. la Biblia hebrea fue traducida al griego en la legendaria Biblioteca de Alejandría. Setenta escribas judíos fueron asignados a esa tarea por el rey Ptolomeo II (el monarca griego de Egipto en ese entonces). En la traducción griega los escribas judíos habían relocalizado fraudulentamente el teatro de las historias bíblicas desde Yemen del Norte y Arabia del Sur a Egipto y Palestina.

     En la distorsionada versión griega que llegó a ser conocida como la Biblia Septuaginta (o de los Setenta), Egipto había sido falsamente convertido en la tierra de la esclavitud de los israelitas, y su rey, en el faraón de Moisés. Nada en la Biblia hebrea realmente había funcionado del modo que usted piensa que lo hizo; nada en absoluto. Las creencias de las masas crédulas durante veintitrés largos siglos hasta este punto presente en nuestro tiempo moderno están completamente basadas en el engaño y la falsificación de los judíos.

     De este modo, las historias originales (completamente humildes y tribales) de los israelitas realmente habían tenido lugar en la Arabia y el Yemen antiguos. Los cuentos hebreos enteros no tenían absolutamente nada que ver con la cultura occidental ni tampoco estaban destinados a ella. El libro entero es muy local y refleja una cultura (árabe) tribal extremadamente intolerante y violenta. El problema no estaba sólo en la distorsionada traducción de la Biblia hebrea al griego, sino en la oportunidad de oro que esa traducción ofrecía para el dogma y los cuentos tribales de los israelitas para diseminarse entre la cultura occidental.

     Volvamos a la Tierra Santa y al recinto de Al-Aqsa en Palestina, la cual durante los tiempos antiguos y medievales fue considerada parte del Levante por los romanos y los bizantinos. En cuanto a los árabes, ellos siempre habían considerado a Palestina como parte de Bilad al-Sham (la tierra de Sham, el país de Siria).

    Sólo Jerusalén (Aelia) [2] fue nombrada por los árabes. Esto fue verificado por los términos de la rendición de la ciudad al califa musulmán Umar bin al-Khattab en 637 d.C., en los cuales el califa Umar se refirió a la gente de Jerusalén como la gente de Aelia (ninguna mención de Jerusalén o Qades/Qods).

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Gens_Aelia

     Las narraciones mencionan que el califa Umar en su reunión con el patriarca Ortodoxo Sofronio (el patriarca de Jerusalén en ese entonces) [3] aceptó la rendición de su gente y se dirigió a ellos como la gente de Aelia. Contrariamente a la historia manipulada por los judíos, Jerusalén, así como el resto del Levante, era predominantemente cristiana en el momento de la conquista islámica. De esta manera, hablar de una rebelión judía y una breve autonomía judía en Palestina en el año 614 después de una efímera invasión persa el año anterior, es algo históricamente invalidado.

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Sofronio_I_de_Jerusal%C3%A9n

     No quiero decir que el cristianismo fuera más tolerante que el judaísmo en ese tiempo; al contrario, la nueva fe estaba profundamente empapada en el extremismo y se hallaba dividida por argumentos cristológicos completamente insignificantes. Tal vez eso hizo más fácil para el Islam extenderse, aunque por la espada, en el Levante alguna vez controlado por los bizantinos y en África del Norte.

     Para capitalizar su arrolladora victoria por todas partes del Levante, el califa Umar decidió construír la primera mezquita islámica en Aelia (la supuesta Jerusalén de los libros de Historia). Umar, siendo un completo extranjero para la ciudad recién conquistada y su paisaje, le pidió a su consejero superior que lo ayudara a escoger el punto correcto para la nueva mezquita. Adivine quién fue al rescate del califa... correcto: otro rabino (escriba) judío. Como debía esperarse, ese rabino de Umar siguió los pasos de los 70 rabinos en su engañosa tarea más temprana conocida como la Biblia Septuaginta.

     El consejero superior de Umar era Ka’ab al-Ahbar [4], un rabino judío de ¿adivina dónde?... correcto otra vez: de Yemen. A Ka'ab se le acredita ser la principal fuente de infiltración en la literatura islámica de interminables y distorsionadas historias y narraciones israelitas, de acuerdo a las cuales el lugar (Aelia) comenzó a ser designado como "Al-Aqsa" y "Bayt al-Muqaddas" a partir de entonces.

[4] https://en.wikipedia.org/wiki/Ka%27ab_al-Ahbar

     El rabino de Umar venía de la patria de los primeros israelitas, Yemen, donde ocurrieron todas las historias y guerras israelitas. Sí, las historias de José, David, Salomón y Moisés, todas ellas habían ocurrido en Yemen. Los dramáticos cuentos de la esclavitud y servidumbre que comenzó con José y que duró hasta el éxodo de Moisés y sus seguidores, tuvieron lugar no en Egipto sino en una oscura y tribal ciudad / pueblo (yemenita) que tenía el nombre de "Mizraim" [5], falsamente traducido y largamente vendido —incluso en Internet— por escribas judíos como "Egipto".

[5] https://ashraf62.wordpress.com/2015/05/02/hijacking-history-in-jews-unholy-books-3/

     La historia de Abraham y el cuasi-sacrificio de Isaac (Ismael, en la versión musulmana) es la excepción, ya que esa historia particular (según muchos registros árabes antiguos, para no mencionar las narraciones islámicas) ocurrió en Hijaz, alrededor de La Meca de hoy en día en Arabia Saudí. Aunque ellas necesiten un mayor trabajo arqueológico, las narraciones musulmanas nos dicen que el padre de los israelitas había salido de Hijaz (cerca de La Meca) y había atravesado la línea de montañas de Asir hacia Yemen del Norte.

    En la antigua tradición árabe y su idioma, el que emprende el acto de atravesar una barrera natural es llamado "Aber", y así es lingüísticamente cómo "Abraham" y los judíos llegaron a ser llamados Aberos / Hebreos. (La historia de la Ur mesopotámica como la patria de Abraham y de Hebrón en Palestina como su lugar de descanso, es simplemente un mito y un evidente engaño de los orientalistas).

     Realmente la inusual historia de sacrificar al hijo de Abraham (un ritual pagano de la antigua Arabia, dicho sea de paso) se supone (según narraciones orales islámicas y árabes) que sucedió en la montaña Moria, ¿le suena? Actualmente la montaña todavía está en La Meca, donde millones de peregrinos musulmanes visitan Moria / Marwah cada año como parte de su Hajj (peregrinación) ritual. Así, si debemos mantenernos fiel a la definición de la Biblia hebrea del Monte Moria, entonces tenemos que considerar la (probable) veracidad de la narrativa islámica de la historia de Abraham.

     Una vez más, somos llevados de vuelta a Al-Aqsa y al así llamado Monte del Templo, o monte Moria (en hebreo). En mi libro dejo en claro que las lenguas hebrea y árabe son dos dialectos cercanos de la misma lengua árabe antigua. Muchas de las palabras-nombres suenan fonéticamente muy similares tanto en hebreo como en árabe, como en el caso de los nombres de los patriarcas: Abraham / Ibrahim, Josef / Yousef, Moshe / Mussa, etc.

     Ahora sabemos que el "monte" Moria es donde tuvo lugar la historia de Isaac / Ismael, pero cuando intentamos buscar tal montaña en la ciudad santa de Jerusalén no encontramos ninguna, no importa cuán esforzadamente busquemos. No hay ningún monte Moria no sólo en Jerusalén sino en ninguna parte de Palestina.


El Monte del Templo es Realmente una Fortaleza Romana

     Incómodos por tal discrepancia, los sionistas en su narrativa trataron de encontrar una salida afirmando que tanto el Monte del Templo como Moria son la cosa misma, aunque irónicamente el sitio nunca hubiera sido llamado así antes de la ocupación israelí. Ni siquiera antes de la conquista musulmana el lugar de Al-Aqsa fue llamado el Monte del Templo, ni tampoco Al-Aqsa en realidad.


    De hecho, el lugar mismo donde cada uno piensa que el Templo había estado alguna vez es la localización menos probable. Es en el núcleo de la historia de Jerusalén que realmente encontramos el secreto más oscuro del sionismo: el engaño.

     En los tiempos del Nuevo Testamento ese lugar (ahora ocupado por Al-Aqsa y el Monte del Templo) era una fortaleza romana y un campamento militar llamado la Fortaleza Antonia [6] (el Templo de Herodes estaba localizado unos pocos metros al Sur). Después del sitio de Jerusalén en 70 d.C., el Emperador Tito había demolido totalmente la ciudad y sus murallas, sobre todo el templo de Herodes y sus paredes. De esta manera, los fieles judíos que lloran en el muro occidental del así llamado Monte del Templo realmente están ofreciendo rezos a la muralla de un pagano Emperador romano.


     Se dice que la elevada roca central había sido usada como una plataforma para funciones públicas por los gobernadores y los prefectos romanos como Poncio Pilatos, quien la usó durante su juicio a Jesús. Por eso los cristianos construyeron una iglesia sobre ella en el tiempo de Constantino.

     El hecho de que las murallas de esa fortaleza tengan todavía aproximadamente 10.000 piedras en su construcción demuestra que aquéllas no eran las murallas alrededor del Templo. Como lo atestigua el historiador judío-romano del siglo I d.C. Titus Flavius Josephus, los romanos destrozaron cada pared y removieron cada piedra, no sólo del Templo sino también de sus muros. Esto no es una hipótesis sino un hecho histórico contundente, verificado por excavaciones arqueológicas y hallazgos (tres inscripciones honrando a los líderes romanos Vespasiano y Tito han sido encontradas bajo la muralla de la Fortaleza). Muchos eruditos bíblicos y arqueólogos [7] están completamente conscientes de este hecho, como la arqueóloga británica Kathleen Kenyon y el historiador israelí Benjamin Mazar.

[7] "Malentendidos acerca del Monte del Templo de Jerusalén" en
http://editorial-streicher.blogspot.com/2015/12/sobre-la-ubicacion-del-templo-judio.html

     Volvamos a nuestro rabino judío yemenita, Ka’ab al-Ahbaar. Contestando a la pregunta del califa Umar sobre el mejor punto en Palestina (Aelia) para construír una nueva mezquita, el astuto rabino señaló su dedo hacia una gran roca (ahora venerada en el santuario de la dorada Cúpula de la Roca dentro del recinto de Al-Aqsa).


     "Honorable Califa: esta roca, entre las ruinas de nuestro templo, es el lugar correcto para la nueva mezquita, ya que aquí es donde Mahoma salió en su viaje milagroso al cielo", contestó el rabino Ka’ab.

     Ahora bien: así es cómo todos los musulmanes en el mundo desde 637 d.C. llegaron a conocer y a honrar esa roca como una reliquia islámica, por medio del testimonio único y no verificado de un rabino judío yemenita (convertido en musulmán más tarde). Muchos teólogos musulmanes cuestionan el testimonio de Ka'ab, y la secta chiíta entera lo denuncia totalmente.

     El testimonio del astuto rabino realmente había conseguido dos cosas: 1) mantener vivo el engaño de la Septuaginta mediante la solidificación del concepto de Palestina como la tierra prometida y sagrada judía; y 2) conseguir que los musulmanes honraran el lugar como tal (los musulmanes estaban en aumento en ese entonces).


Visite la Verdadera Jerusalén

     Si realmente queremos encontrar la verdadera localización de Jerusalén entonces examinemos de nuevo lo que la Biblia hebrea dice sobre la conquista de David de la ciudad:

    «El rey y sus hombres marcharon hacia Jerusalén para atacar a los jebusitas, quienes vivían allí. Los jebusitas le dijeron a David: "No entrarás aquí; incluso los ciegos y los cojos pueden rechazarte". Ellos pensaron: "David no puede entrar aquí". Sin embargo, David capturó la fortaleza de Sión, que es la Ciudad de David» (2 Samuel 5:6-7).


     En estos versículos, el escriba judío dejó claro que para capturar "Jerusalén" David primero tenía que apoderarse de una fortaleza montañosa llamada "Sión" que estaba habitada por "jebusitas". En otras palabras, la verdadera Jerusalén (israelita) estaba muy cerca de una montaña llamada "Sión", donde una comunidad pagana local que tenía el nombre de "jebusitas" había morado allí en una fortaleza montañosa durante siglos.

     Pero, una vez más, el paisaje entero de Palestina nunca supo de ningún jebusita (a pesar de lo que se ha escrito en los distorsionados libros de Historia) ni ninguna Montaña / Monte Sión, que los arqueólogos sionistas han identificado hasta ahora en tres localizaciones diferentes [8] (típico de una narrativa fabricada). De hecho, todo el paisaje topográfico de la Jerusalén de hoy en día no tiene ninguna montaña en absoluto.

[8] https://en.wikipedia.org/wiki/Mount_Zion#The_three_different_locations

     Así es; la ciudad de Jerusalén, donde se supone que el TEMPLO será erigido por tercera vez, no tiene ningún MONTE sobre el cual construír. Se sabe que Jerusalén está establecida sobre dos colinas, pero no sobre alguna montaña. Lo que ha sido llamado como "monte" por la gente autóctona (palestinos), como el Jabel ez-Zeitoun [Monte de los Olivos, frente a Jerusalén], es simplemente lenguaje figurativo. Vea una imagen de Jerusalén y compruébelo usted mismo.

     Volvamos a Yemen, y específicamente a siete kilómetros al Sur de su capital, Sanaa. Fácilmente debemos encontrar la histórica ciudad de "David" donde habitaban los antiguos jebusitas / Jebus (yabositas / Yebus, en árabe) durante siglos en su segura fortaleza montañosa, conocida hoy como la fortaleza de Bait Baws (o Bait Bous, Casa de Yabus). También no muy lejos nos enfrentamos con la montaña Sión (parte de la línea de montañas Sarawat que se extiende a lo largo de la costa occidental de la Península Arábiga).


     Jerusalén (Deir Salem, en árabe) significa una ciudad de paz, o ciudad pacífica. Ya que los jebusitas / yabositas estaban bien protegidos contra incursiones tribales árabes (en virtud de su elevada y aislada fortaleza montañosa), ellos disfrutaron viviendo en una ciudad pacífica o Dar Salem / Jerusalén. Otra narrativa le atribuye su designación a Salem / Shalom, uno de los patriarcas judíos. De cualquier modo, espero que Bait Baws (la Jerusalén yemenita) logre sobrevivir al actual bombardeo de Yemen. Golpear sitios arqueológicos antiguos parece ser uno de los objetivos (secretos) de las guerras en curso en el Oriente Medio.

     Hay un refrán yemenita muy común que dice: "Cada yabosí / yabosita es un judío, y cada judío es un yabosí". Bait Bous siempre ha sido el foco para los judíos en Yemen durante cientos de años (si no miles). Las ruinas de la fortaleza yabosí / yabosita, ahora un sitio arqueológico yemenita, solían ser ricas en inscripciones antiguas yemeníes que documentaban la conquista davídica (en gran parte destruídas o robadas por quienquiera que tuviera interés en ocultar el verdadero origen de los israelitas y sus historias bíblicas).

     La fortaleza yabosita de Bait Baws había estado prosperando con una comunidad judía activa, así como muchas otras ciudades en Yemen, hasta 1949 cuando más de 49.000 judíos fueron (secretamente) transferidos a Israel por una flota de aviones estadounidenses y británicos en una de las más grandes operaciones de su clase conocida como "Magic Carpet" (Alfombra Voladora) [9].

[9] https://www.jewishvirtuallibrary.org/jsource/Immigration/carpet.html

     Más de 250.000 judíos de todo el mundo fueron transferidos a Israel en aquel mismo año. Todas aquellas masivas operaciones de transferencia eran parte del plan sionista internacional para inventar una nueva tierra judía con una historia alternativa y falsa (la que nos enseñan en nuestras escuelas). Huelga decir que para que funcionara el nuevo plan sionista, también una nueva y falsa Jerusalén (de la que seguimos sus noticias por televisión) tenía que haber sido dispuesta.

     El más espantoso de todos los engaños es el que que ha estado filtrándose, no detectado, en nuestra cultura y creencias durante más de dos mil años. Para comprender la escala completa del engaño judío que ha sido incrustado en la historia antigua de la Humanidad revise el libro del doctor Ashraf Ezzat "Egypt Knew No Pharaohs Nor Israelites" (Egipto No Conoció Faraones Ni Israelitas) [10].–

[10] https://ashraf62.wordpress.com/2015/03/11/4938/
http://www.veteranstoday.com/2015/05/30/egypt-knew-no-pharaoh-nor-moses-response/ y
http://www.veteranstoday.com/2015/04/17/the-real-exodus-end-of-israel/



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