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martes, 6 de octubre de 2015

Guillaume Faye - La Invasión Inmigratoria



     Del destacado e influyente, aunque cuestionado, pensador y escritor nacionalista e identitario francés Guillaume Faye (1949) presentamos ahora en castellano, traducido desde el francés, un artículo (Invasion Migratoire) que publicó en tres partes el 6, el 10 y el 14 de Septiembre pasado en su sitio gfaye.com. Analiza aquí el autor, con ocasión del mediático desenfreno inmigratorio que ha debido soportar Europa, que ha resultado en reacciones completamente opuestas, que van desde la negativa a recibir a dichas personas fundamentalmente en países de la antigua esfera de influencia soviética, hasta la traidora actitud de Francia y Alemania que no sólo dan la bienvenida a la ola genocida de extranjeros sino que se arrogan la autoridad moral para presionar a otros países a que hagan lo mismo, estúpida y traicioneramente, analiza, decimos, el señor Faye aquí las causas que han conducido a esto y cómo se ha reaccionado, fundamentalmente en Francia, proponiendo a su vez las medidas que serían necesarias para revertir dicho fenómeno, que es presentado por las élites de los medios de comunicación como algo inexorable y fatídico, y como si existiera la obligación de recibir y atender a toda dicha gente, ciertamente a costa de las poblaciones autóctonas de Europa y en su obvio detrimento. Nos parece que la lucidez del señor Faye (que a pesar de sus valores tiene en su contra su pro-sionismo, acaso debido precisamente a su anti-islamismo) en este artículo y en cuanto a este tema, queda ampliamente demostrada.


LA INVASIÓN INMIGRATORIA
por Guillaume Faye
Septiembre de 2015



1. El Diagnóstico Aterrador


     Desde el principio del verano (boreal) de 2015, Europa ha sido atormentada por diversas olas sin precedentes y siempre crecientes de inmigración ilegal, que se agregan a las ya recibidas en décadas recientes. Esta migración parece una invasión y muy simplemente pone en peligro nuestra civilización, entre la inconsciencia y la complicidad de las pseudo-élites políticas y de los medios de comunicación, que son anti-democráticas y que están completamente aisladas de los intereses y las opiniones de los pueblos europeos.


Las Causas de la Inundación

     La ola de "migrantes" (eufemismo para no llamarlos "ilegales"), que pasa a través de las puertas abiertas de una Europa bajo líderes inermes e incompetentes, proviene esencialmente del Oriente Medio (Iraq y Siria) a través de Turquía (un cómplice), y entra por Grecia y los Balcanes. Segunda puerta de entrada: el Mediterráneo, principalmente desde una Libia sumida en el caos. Una parte del flujo invasivo está compuesto por refugiados de Siria e Iraq que huyen de la barbarie del Estado Islámico (ISIS o DAESH) o bien por otros que huyen de otras guerras tribales y religiosas en Somalia u otras partes; pero, lo que nadie se atreve a decir jamás, estos últimos son la minoría. En efecto, sacando ventaja de esta oportunidad y entrando precipitadamente por la brecha, hay legiones de clandestinos, a menudo falsos refugiados solicitantes de un fraudulento asilo, los cuales por motivos económicos desean instalarse en Europa. Ellos provienen del África negra, del Magreb (África Noroccidental) y de Oriente Medio, atraídos por tres elementos, que cumplen el papel de corrientes succionadoras de aire:

1. La permeabilidad del área Schengen y la ausencia de protección de "fronteras comunes”; la Unión Europea es el único espacio político en el mundo desprovisto de fronteras protegidas; cada día los marinos europeos prestan ayuda a la gente que llega en botes en lugar de repelerlos (ideología humanitaria), lo que actúa como una bomba de succión. Ellos son una ayuda para la invasión y ya no una protección contra ella. Algo jamás antes visto en la Historia: las fuerzas armadas ayudando al invasor. Demencial...

2. Segunda bomba de succión: las subvenciones, ayudas, ventajas y beneficios múltiples que obtienen los inmigrantes ilegales tras su arribo a diversos países europeos, incluída Francia, ¡a costa de los autóctonos, donde los más empobrecidos no consiguen estos privilegios! Preferencia para los extranjeros... Esto es parasitismo y chantaje a la caridad por parte de poblaciones incapaces de hacerse cargo de sus propios países.

3. Tercera bomba de succión: los intrusos saben perfectamente que son prácticamente inexpulsables y que las autoridades (más una parte de la opinión pública y los medios de comunicación) están carcomidas por la mala conciencia, la culpabilidad y la parálisis provocada por la compasión. Los invasores estiman que nunca nos atreveremos a expulsarlos por la fuerza. De aquí, como se ha visto en Calais y en otras partes y recientemente en los disturbios en los Balcanes, que ellos exhiban una increíble impudicia y audacia que no se detiene en la violencia. Los "migrantes", animados por una sensación de impunidad, se atribuyen todos los derechos, incluso el derecho a invadirnos "desde abajo".

     La sensiblera debilidad de los dirigentes europeos, su delirante dedicación a los "derechos humanos" y su dogmático y jenófilo "anti-racismo" excitan la agresividad de los "migrantes" que entran por la fuerza. Ellos están persuadidos de que tienen un derecho inalienable a "refugiarse" en nuestras casas, a instalarse en ellas y a ser mantenidos. ¡Ellos obviamente no se atreverían a razonar del mismo modo con Israel, Rusia, Australia o Estados Unidos!.


Midiendo la Magnitud de la Invasión

     Las cifras son impresionantes. Ya Francia recibe cada año 200.000 inmigrantes legales. De este modo son dos millones desde 2005, que tienen que mantenerse y reproducirse. Añadido a esto están los inmigrantes ilegales inexpulsables y mal contabilizados, y ahora las olas de nuevos "migrantes".

     Sólo en Grecia 230.000 inmigrantes ilegales han entrado a la fuerza a través del Mar Egeo desde Enero a Julio, contra 17.500 para el mismo período en 2014. Ellos se dispersaron por Europa del Norte y Occidental. A Italia, desde Enero de 2015, han llegado 115.000 inmigrantes ilegales. En total, más de 300.000 personas de los botes (boat people) han cruzado el Mediterráneo desde entonces, y eso no hace sino que se entusiasmen.

     Ha habido una explosión de solicitudes de asilo desde Enero a Junio de 2015 en la Unión Europea (sin contar las solicitudes anteriores todavía no investigadas): 417.000 solicitantes ya entrados a la fuerza (por vía terrestre o marítima), de los cuales 172.000 en Alemania y más de 32.000 en Francia. Ellos se añaden a los 65.000 solicitantes de asilo que Francia registra cada año. En proporción a su población, los países más afectados, además de estos dos últimos, son Suecia, Austria, Bélgica, los Países Bajos y Hungría. Incluso si son rechazados, una ínfima minoría será expulsada. Además, ¡muchos ni siquiera se molestan en solicitar asilo! Ellos no son contabilizados. Esto habla de la magnitud y de la velocidad de la invasión.

     Sólo de Siria, las solicitudes de asilo desde Abril de 2011 ascendieron a 99.000 para Alemania y a 65.000 para la pequeña Suecia. A pesar de los enormes problemas (seguridad, delincuencia, preservación del estilo de vida, costos de la ayuda, etc.) que la inmigración árabe-africana-oriental representa para este país alguna vez tranquilo, sus dirigentes prefieren, por su dogmatismo humanitario, sacrificar la identidad de su pueblo a largo plazo.

     En total, Alemania ha permitido tranquilamente entrar a 800.000 "migrantes refugiados" en 2015, además del flujo existente de inmigrantes clandestinos y legales. Se espera un gran aumento en 2016. Francia, de acuerdo a la Asociación Francesa de Jueces de Asilo, en 2016 pasará pronto de 100.000 a 120.000 solicitantes de refugio por año, además de los otros ya llegados, legales e ilegales. Se sabe que esto costará 500 a 600 millones más por año. Según el Tribunal de Cuentas, el asilo ya cuesta 2.000 millones de euros por año a nuestro endeudado país; pero esas personas, refugiados verdaderos y falsos, son una prioridad para la oligarquía y la ideología dominante por sobre los "franceses marginales" que están desposeídos y necesitados. Nuestros primos belgas están en la misma situación, con una oligarquía política y de los medios de comunicación que es exactamente similar.


La Ley de los Números

     En todos los casos, el desorden endémico del mundo musulmán, que se ha acentuado por las estúpidas y catastróficas intervenciones estadounidense y franco-británica ("para establecer la democracia") en Iraq y Libia, está en el origen del éxodo. Pero este movimiento sin precedentes de la invasión inmigratoria de Europa, invasión que es musulmana en un 80%, es también parte de una estrategia (organizada, por ejemplo, por ISIS y la Turquía de Erdogan) para conquistar Europa por el Islam. La guerra invasiva desde abajo y por medio de astucia, para el desarme moral.

     El 64% de los franceses está opuesto a albergar esta nueva ola de migración, de los cuales nuestros dirigentes se burlan cínicamente. El argumento humanitario de la gente de los botes que se ha ahogado en el mar, para culpabilizarnos y forzarnos a recibirlos, le parece a muchos como una aberrante hipocresía, porque si ellos hubieran sido disuadidos de inmigrar, persuadidos a desembarcar, y si sus contrabandistas hubieran sido castigados, no habría ni ahogados ni muertos en camiones refrigerados o en algún otro sitio. Ellos se habrían quedado en casa.

     Este "electroshock de la invasión inmigratoria", según la fórmula políticamente incorrecta de Ivan Rioufol (Le Figaro, 4 de Septiembre de 2015), que habría sido imposible usar sólo hasta hace poco en algún periódico principal, acabará tal vez en una rebelión de los pueblos europeos, o puede ser que no; y esto podría conducir a cuestionar fundamentalmente la arquitectura y funcionamiento de la Unión Europea, aquella descarriada idea, aquel ideal solar que se ha convertido en una utopía lunar.

     En cualquier caso, si esta invasión inmigratoria, que comenzó lentamente en los años '70 y que se ha acelerado vertiginosamente (en una progresión geométrica) desde entonces, continúa durante otros diez años, las naciones europeas del Oeste y del Norte del continente (incluídas Francia y Alemania), con sus decrecientes índices de natalidad, simplemente habrán desaparecido en dos o tres generaciones, al final de este siglo, arrastradas por la implacable la ley demográfica, sumergidas por el número de los alógenos, evacuadas de la Historia.

     Actualmente, desde 2011, hay entre uno y dos millones de "inmigrantes" que entran a Europa occidental y del Norte cada año, bajo los títulos más diversos: refugiados, clandestinos ilegales o legales. La mayoría son musulmanes. Ellos se añaden a aquellos ya presentes, y su tasa de reproducción es más del doble que la de los europeos. Un simple cálculo matemático permite predecir el futuro, si no es llevada a cabo una reversión urgente.


2. La Capitulación Suicida de Europa


     Irrupción inmigratoria: la ola de "refugiados" se añade, como un maremoto, a la inundación en curso desde hace varias décadas. Mientras la mayoría de los pueblos autóctonos de Europa la rechaza, la Izquierda y la Derecha, en Francia y en otras partes de Europa, al igual que la mayor parte de las instituciones mediáticas y religiosas, así como la no elegida Comisión Europea, acostumbrada a los excesos del poder permanente, están dictatorialmente obligando a las poblaciones a "dar la bienvenida" a cientos de miles de nuevos inmigrantes. Sin ningún referéndum. Ése no es un "deber moral", ya que es tanto una perversión de la moralidad como un suicidio, pero es a la vez un ejemplo de desprecio de la democracia y el divorcio irreparable entre los pueblos y las pseudo-élites. El preludio a una explosión.


El Turbio Juego de la Pobre Alemania

     Éste es un juego estúpido, irracional y destructivo. Los primeros "refugiados" de la nueva ola invasiva (13.000) llegaron a Alemania el 6 de Septiembre, saludados por banderas que decían "Bienvenidos a Alemania" y miles de personas que los aplaudían sonrientes. Miles más son esperados en Septiembre. 150.000 lugares de alojamiento de emergencia han sido abiertos. Se han visto lamentables escenas de ingenuo humanitarismo en las cuales una parte de un pueblo se alegra de su propia invasión y desaparición, finalmente destruído por esta migración de masas. Esta clase de imagen, muy mediatizada, es un fuerte incentivo a nuevos flujos de "refugiados". Alemania, con su índice de natalidad ultra-bajo y considerables flujos de inmigración, puede experimentar un cambio en su población, poblada al final de siglo por una mayoría de musulmanes que ni siquiera hablan alemán. Este "nuevo país", ahora del Medio Oriente más bien que germánico, a la imagen de sus vecinos felizmente invadidos, ya no conocerá la prosperidad o la paz sino, al final, el desorden y la decadencia. Esta estupidez política alemana es abismal. Un auto-olvido.


     Para hacerse perdonar y hacer olvidar el Nacionalsocialismo (que continúa obsesionando y culpabilizando a la psique colectiva alemana [culpa inculcada por el credo judío del "pecado hereditario"]) y para dar al mundo la imagen de una Alemania ejemplar, con su corazón en la mano, el Gobierno alemán quiere estar abierto a toda inmigración. Thilo Sarrazin provocó un escándalo al escribir Germany Abolishes Itself, el éxito de librería contra la inmigración y la islamización publicado en 2010. El 40% de los alemanes está opuesto a recibir nuevos inmigrantes, pero ellos son una minoría...

     Uno tiene la impresión de que el alma alemana profunda, incapaz de equilibrio, va de un exceso al otro sin preocuparse por el justo medio (el concepto aristotélico de mesotés), por un romanticismo desprovisto de razón: desde la implacable brutalidad racista a un anti-racismo aún más delirante. Dos estupideces paralelas: éste es el extremismo alemán. Este romanticismo, interesante en arte (una vez, pero no hoy...) es estúpido en política. Alemania y la política: la incompatibilidad absoluta, como Nietzsche lo había visto.

     Como una catarsis ("purificación"), para hacerse perdonar los catastróficos excesos pasados (desde 1870 a 1945), los dirigentes alemanes y una parte de su pueblo militan ahora para imponer a Europa una apertura total de fronteras a la inundación inmigratoria, bajo el pretexto de la "moralidad".

     Pascal Bruckner señaló esta hipocresía: "Encontramos en los alemanes los argumentos habituales de los defensores de la inmigración: un tono humanitario, un poco gimoteante, reforzado con un cálculo económico en menor medida. Los patrones alemanes lo dicen explícitamente: necesitamos mano de obra. Para ellos, tal influjo es una gran oportunidad. Una colusión entre la ultra-Izquierda que no quieren fronteras y el gran empresariado" (Le Figaro, 4 de Sept. de 2015). Las élites alemanas son egoístas a corto plazo, pero suicidas a largo plazo.


Preguntas sobre la Política Alemana

     Alemania y la Comisión de Bruselas —por medio de Jean-Claude Juncker, una criatura de la señora Merkel— autoritariamente fijaron cuotas de acogida de "refugiados" a los países europeos, lo que constituye una violación de la soberanía, una violación que, además, no está prevista en los tratados: Hungría, Polonia, España, Gran Bretaña y la República Checa están tratando de resistir. ¿Hasta cuándo? La Francia de Hollande ha cedido.

     Sigmar Gabriel, vice-canciller y ministro de Economía, no titubeó en publicar esta enormidad, al hablar de los "refugiados", el 8 de Septiembre: "Ciertamente podemos manejar una cifra del orden de medio millón cada año", un cálculo puramente económico en un país con una baja tasa de desempleo, en declinación demográfica y por lo tanto con un déficit creciente de población activa. La economía alemana, por lo tanto, necesita una mano de obra importada barata. Esta combinación de buenos sentimientos cristianos y cálculo financiero, junto con una política voluntarista de asimilación a la cultura alemana, surge de una actitud estúpida, provechosa a corto plazo, pero suicida e impracticable a mediano plazo. Por tres motivos:

1) Con el interminable caos militar del Oriente Medio y África (todo relacionado con el Islam), las masas de "refugiados" no dejarán de crecer, incrementando violentamente todas las "cuotas".

2) La política alemana de asimilación de poblaciones crecientemente extranjeras, musulmanes en un 80% y prolíficas, fracasará inevitablemente y conducirá a la importación de caos, y a la des-germanización del país.

3) En vez de revivir sus índices de natalidad (como Rusia lo está intentando) o de rechazar toda inmigración y apostar a la robotización (como lo intenta Japón, que está provisto de una conciencia étnica y nacional), Alemania, alucinada, eligió la peor solución, la cual, paradójicamente, arruinará con el tiempo la prosperidad económica y creará el caos étnico. Una vez más, y por diferentes razones, desde fines del siglo XIX, la política alemana es dañina para Europa, al igual, si no más, que la política estadounidense. ¿Y Francia?.


Ingenuidades y Negligencias Francesas

     Y Francia, que renuncia a su soberanía, olvidando todos los principios "Gaullistas" que son evocados con una hipocresía ridícula, se pone en línea, sobre todo con el gobierno socialista, bajo las órdenes de Bruselas, Berlín y Washington. François Hollande, la veleta, quien en Mayo de 2015 apoyó admitir sólo refugiados genuinos, rechazando cuotas obligatorias para cada país europeo, ha cedido recientemente a las prescripciones de la Canciller Merkel y aceptó esas cuotas. Por consiguiente, 24.000 "refugiados" asignados a Francia (de 160.000 a ser distribuídos) llegarán en Septiembre, además de los 6.800 autorizados para llegar en Julio, a un país con cinco millones de cesantes en cifras reales y una deuda pública igual al 100% del PBI. Según Yves Thréard (Le Figaro, 8 de Sept. de 2015), se trata de una "escalada": "Los refugiados, ¿cuántos serán ellos mañana? Sin duda millones, que están huyendo del terror islamista. El futuro mostrará que esta demostración de generosidad resultará ser un error irreversible. ¿Cuántos supuestos migrantes económicos seguirán metiéndose por la brecha?; ¿cómo repatriar a aquellos que no son elegibles para el derecho a asilo?". En efecto, 350.000 "refugiados" ya han entrado a Europa a partir de Enero, ¡una cifra que se triplicará en Diciembre! Y 4 millones esperan en campamentos de desplazados en el Oriente Medio.

     Y estos nuevos inmigrantes son todos musulmanes, mientras que el 62% de los franceses cree que hay ya demasiados musulmanes en Francia y que el Islam representa un peligro. Según el Tribunal de Cuentas (Cour de Comptes), sólo el 1% de los buscadores de asilo rechazados abandona el territorio. Tener éxito para entrar significa quedarse.

     El Partido Socialista, cuya ideología fabrica tanto la cesantía de masas como la inmigración masiva, propuso para la "Red de Ciudades Solidarias" que cada municipalidad reciba una cuota de "migrantes refugiados" (y por lo tanto clandestinos) a costa de los contribuyentes. El partido de Derecha Les Républicaines (LR, la antigua Union pour un Mouvement Populaire, UMP) tiene exactamente la misma posición ideológica: la iniciativa "Doy la Bienvenida" lanzada por el alcalde de LR de Saint-Étienne procura obligar incluso a las pequeñas municipalidades a recibir su cuota de "refugiados" inmigrantes ilegales. El ministro del Interior, el señor Cazeneuve, está de acuerdo y coordinará esta iniciativa inmigracionista de centro-Derecha. Aceptar y organizar la invasión en nombre de la caridad.

     Las propuestas de Alain Denis, presidente de los alcaldes rurales del Maine-et-Loire, llenas de sentido común popular, horrorizaron a la oligarquía político-mediática parisina: "Debemos ser consecuentes: si hoy 10.000 refugiados son recibidos, mañana llegarán 100.000 , ¡y un millón pasado mañana! La medida de emergencia consiste en luchar contra los locos, las guerras y el recalentamiento global, ¡de modo que la gente pueda quedarse donde está! Nuestras políticas sólo desplazan los problemas. Cuando hemos pavimentado sobre Francia para crear subdivisiones, y no hay más terrenos agrícolas, ¿cómo nos alimentaremos?. Y cuando el caos se haya instalado en nuestro país, ¿quién recibirá a los franceses?".

     Sólo el Frente Nacional representa las opiniones de la mayoría de los franceses. En la Universidad de Verano del Frente Nacional, en Marsella, el 6 de Septiembre, Marine Le Pen se atrevió a declarar lo obvio: "La inmigración no es una oportunidad, es una carga", sin llegar tan lejos como a decir que es una catástrofe. "Nuestro país no tiene ni los medios, ni el deseo ni la energía para ser más generoso con la miseria del mundo". Ella denunció correctamente la "pesada responsabilidad de Alemania", que está comprometida a recibir a 800.000 inmigrantes, lo cual será un enorme factor de atracción para futuras olas invasivas. (Parecería también que Marine Le Pen, bajo la presión de la urgencia de la crisis migratoria y para aliviar su serio conflicto con su padre, ha retornado a los fundamentos del Frente Nacional).

     Nicolas Sarkozy, el falso tipo rudo, el político calculador, comentó en términos demagógicos y superficiales las proposiciones de Marine Le Pen, su "inhumanidad" y su "carencia de compasión": "¡Yo estuve avergonzado de la señora Le Pen, de esa brutalidad!. ¡Qué ausencia de todo sentimiento!. ¡Realmente no deseamos ser parte de la familia Le Pen! Nosotros somos seres humanos, tenemos raíces cristianas. ¿Quién no ha quedado impresionado por estas imágenes?".


Finalizando el Humanitarismo y el Chantaje Emocional

     ¿Qué imágenes? Una razón más de por qué ya no somos capaces de la política es la iconofilia o el culto de imágenes mediáticas emocionales. Esas imágenes prostituídas son las de una manipulación mediática global, de márketing y comercial en su naturaleza, que muestran a un niño kurdo sirio ahogado en una playa de Turquía. El perverso mensaje subliminal es: ¡nosotros somos los culpables! Una repugnante maniobra de culpabilización emocional de las opiniones de los europeos ha sido emprendida desde hace dos años, ha escalado en grande como resultado de fotografías, reportajes —ad nauseam— de ahogados en el Mediterráneo o de "refugiados" encontrados muertos en camiones o en otros lugares. Todo eso multiplicado por las redes sociales de Internet. Este chantaje moral tiene por efecto disuadir a los europeos de defenderse contra la invasión; se trata de una verdadera manipulación mental, un suave lavado de cerebro.


     En nombre de una mal comprendida caridad cristiana, la Iglesia Católica predica y nos llama a dar la bienvenida a todos los migrantes, exactamente como el pseudo-ecologista pero realmente trotskista Partido de los Verdes (EELV, Europe Écologie-Les Verts). El Papa Francisco, en la línea de su discurso culpabilizador sobre Lampedusa, exige que abramos todas las fronteras. Y él exige que cada parroquia en Europa acomode a los "refugiados" (sin dar la prioridad a los cristianos del Este), a cada uno, sin distinción. Locura pura, en la tradición de una "caridad cristiana" franciscana y jesuíta que pierde la razón y olvida los fundamentos tomistas y aristotélicos del sentido común. Ellos ignoraron o nunca oyeron la advertencia solemne hecha a los europeos por parte de los obispos de Siria e Iraq cuyos seguidores son perseguidos: Lo que nos está ocurriendo, dicen ellos, les ocurrirá a ustedes si siguen, por una caridad mal entendida, permitiendo establecerse a cientos de miles de inmigrantes, en su mayoría musulmanes, en vuestras patrias. Este sentido común no es oído por los dementes.

     Por supuesto, las élites "inmigracionistas" rechazan recibir a los "refugiados" en sus casas: es la "gente" en los pueblos y pequeñas ciudades quienes debe cumplir ese deber. La Derecha LR (ex-UMP) trata de combinar la recepción de "refugiados genuinos" con el rechazo de inmigrantes ilegales que tienen razones económicas. Eso no es creíble: cuando ellos estaban en el poder, ellos permitieron, tal como la Izquierda, los flujos migratorios. Palabras, palabras.

     Victor Orbán, el Primer Ministro de Hungría, ha choqueado a la oligarquía político-mediática europea al erigir una muralla de alambre de púas entre su país y Servia y al declarar: "Hoy hablamos de cientos de miles, el próximo año hablaremos de millones y, de un solo golpe, nos encontraremos en minoría en nuestro propio continente".

     El anti-democrático Laurent Fabius (ministro francés de Asuntos Exteriores) denunció la actitud "escandalosa" de Hungría, que intenta defenderse. Australia e Israel hacen lo mismo, con mucha más fuerza, pero el gran moralista Fabius no los condena. ¿Por diplomacia? La República Checa, Eslovaquia y Polonia están alineadas con Hungría para oponerse a la invasión inmigratoria. El Primer Ministro eslovaco, Robert Fico, ha escandalizado a las vírgenes asustadas de la Unión Europea al declarar, en total acuerdo con la opinión pública: "No quiero ver a mi país despertarse una mañana con 100.000 personas venidas del mundo árabe".


Impostores y Mentirosos

     Por el momento, hay más de 30.000 "refugiados" a los cuales Francia debe dar la bienvenida inmediatamente (alimentar, mantener, pagar, alojar) de aquí a Octubre si las cuotas impuestas por Bruselas y Alemania son confirmadas. Además de todos los demás. ¿Francia?. ¿Y por qué no los ricos países del Golfo Pérsico que deberían acomodar por lo tanto a sus correligionarios, salvo a los cristianos, obviamente?.

     Los intelectuales y los inevitables "artistas" o pseudo-artistas, una población bien protegida, no se quedan fuera de la falsa generosidad. Como siempre, ya sea en Francia o en EE.UU., el ambiente inmigracionista y burgués izquierdista juega la carta del humanitarismo lacrimógeno por motivos mediáticos y comerciales.

      Una cincuentena de "artistas" de la corte, incluyendo a Line Renaud, Daft Punk, Dany Boon, Nicolas Canteloup, etc., han firmado una fraudulenta petición titulada "Una Mano Tendida" para exigir que Europa "asuma hoy el deber del asilo". Ellos obedecen a la ideología dominante que los mantiene. Ninguno de estos saltimbanquis hipócritas y sobrepagados consentiría en recibir en su casa a ningún "refugiado". Su generosidad es un simulacro que tiene sus límites.

     El señor Raffarin, el representante del "ala humanista" de los Republicanos, es favorable a una política de cuotas para los refugiados y cree que "el temor" de la gente (un término despectivo usado por un gran burgués protegido y engordado) en vista del influjo masivo de inmigrantes "proviene de que la política de inmigración no está controlada". ¿De quién se burla él? Del Primer Ministro, que está a cargo del Estado. ¿Que no la ha controlado? Es el mismo mensaje para los políticos que dan lecciones, Sarkozy y Juppé. Sarkozy, sin embargo, lanzó una proposición delirante y totalmente impracticable: Él propuso crear "centros de retención en África del Norte" (Magreb) para los migrantes clandestinos que provienen de África. Uno está asombrado en este nivel de estupidez e irrealismo. Es Sarkozy el que es en parte la causa del caos debido a su intervención en Libia...

     Por el momento, ellos están tranquilos en sus hermosas vecindades, los políticos, los periodistas, los "artistas" favorables a la inmigración de masas a costa de la gente, mientras la inundación no haya llegado a sus casas. Pero tengan paciencia. Ella vendrá. Y luego, con su habitual cobardía, ellos se darán vuelta la chaqueta. Pero será demasiado tarde.

Deshacerse de la Mala Conciencia

     Ni Francia ni Europa tienen ningún "deber de asilo", aunque le disguste a la oligarquía política y mediática y a los fríos sermones de los prelados católicos. Suficientes lágrimas y falsos lamentos. ¿Por qué millones de refugiados verdaderos y falsos de todo el mundo se derraman por Europa?. Ese deber universal de darles acogida, ¿en qué derecho está basado?. ¿Porque tenemos que pagar por los "crímenes" del colonialismo? Uno tiene la impresión de que existe la orden de convertir a Europa en la alcantarilla del mundo. La oligarquía culpa al pueblo, y se le hace llorar por medio de la propaganda de los medios de comunicación y se le obliga a brindar una hospitalidad ilimitada que en realidad significa invasión y colonización forzadas.

     No tenemos que sentirnos culpables por aquellos que se ahogan en el Mediterráneo a los cuales llevamos asistencia cuando deberíamos rechazarlos. No, no tenemos que dejarnos impresionar por las lágrimas de cocodrilo de los presentadores de televisión y de los políticos. Y los otros países del mundo, ¿qué hacen ellos?.

     No debemos ser paralizados por la compasión por los demás, sino, como cualquier otra nación en el mundo, preocuparnos por nuestra propia supervivencia. Cada uno en su casa, cada uno responsable. No tenemos que someternos a las órdenes de una Alemania que se contradice a sí misma y que manipula a las instituciones europeas olvidándose de ser verdaderamente "europea" de alma, y que está entregada a un egoísmo suicida para recuperar una buena conciencia y una virginidad moral.

     ¿Están los hindúes, los chinos, los japoneses y las monarquías árabes recibiendo a los "refugiados"? Estados Unidos, en cuatro años, ha recibido ¡sólo a 1.500 refugiados sirios! Y, sin embargo, es en gran parte debido a sus desestabiliizadoras intervenciones militares en el Oriente Medio, con sus tropas auxiliares británicas, que estamos en esto. Y son los europeos los que tienen que pagar las macetas que ellos rompieron.


3. Para un Remedio Importante


     Entre los Republicanos franceses está la discordia; nadie concuerda en las soluciones planteadas para esta brutal invasión inmigratoria. Algunos se inclinan hacia posiciones cercanas al Frente Nacional, otros hacia la "generosa" laxitud del Partido Socialista. El señor Sarkozy, por su parte, ofrece una síntesis absurda en una entrevista con Le Figaro (el 10 de Septiembre de 2015), que demuestra que él no es un estadista. Sus soluciones son las siguientes.


Las Propuestas Infantiles de Sarkozy

1) Rechazar las cuotas de "refugiados" impuestas por la Canciller Merkel y el señor Juncker al pequeño Presidente Hollande, que "constituyen una escalada sin fin", y definir una "nueva política europea de migración".

     Esto es imposible: los europeos jamás estarán de acuerdo. Entre el gobierno húngaro que quiere defender su identidad étnica y los alemanes que están en una postura suicida de aspiración a una mano de obra barata, ningún acuerdo europeo es posible. Depende de Francia —y de los Países Bajos, Gran Bretaña, Dinamarca, Italia, etc.— recuperar su voluntad política y su soberanía, redefinir su estrategia de migración, e incluso crear una crisis dentro de la Unión Europea, que sólo puede ser positiva.

2) No modificar el sistema de acogida a los refugiados políticos "en nombre de nuestra tradición humanística". Recibir provisionalmente a los "refugiados de guerra" con un "status provisorio" y luego enviarlos a casa una vez que el conflicto haya terminado.

     Se trata de una utopía completamente retorcida: Primero, es imposible distinguir a los verdaderos refugiados políticos de los migrantes por razones económicas, y a estos últimos de los "refugiados de guerra", siendo la mayoría de los solicitantes de asilo unos impostores; además, no se ve cómo podemos obligar a estos verdaderos "refugiados de guerra" a volver a casa si ya cuesta trabajo localizarlos.

3) "Crear centros de detención en los países periféricos a la Zona Schengen a fin de procesar las demandas de entrada a Europa en base a un estatuto de refugiados políticos o de guerra" y rechazar a los migrantes económicos.

     Completamente idiota: ningún país (África del Norte, Turquía, etc.) aceptará tales centros. Además, cuando él era Presidente, ¿por qué Sarkozy nunca hizo nada contra esta "inmigración económica"?.

4) "Que Francia tome la iniciativa para una conferencia que reuniría a la Unión Europea y a nuestros vecinos del Mediterráneo para preparar un acuerdo multilateral sobre la inmigración".

     ¡Otra "conferencia"!. ¡Más palabras que reemplazan a los actos! ¿Vamos a juntar a gobiernos europeos que discrepan unos con otros con, por ejemplo, los inexistentes gobiernos libio o sirio?. ¿Por qué no, en cuanto a eso, invitar a Ibrahim al-Baghdadi, el asesino "califa" de ISIS? Durante su presidencia, Sarkozy había tratado ya de crear una especie de "Unión Mediterránea" que fracasó completamente. Ridículo.

5) Finalmente, una gran idea: renegociar el Área Schengen de libre tránsito "que ya no funciona". Y restablecer los controles fronterizos, en espera de un acuerdo "Schengen II", que será un poco más restrictivo. Además de la imposibilidad de alcanzar tal acuerdo, en particular debido al dogmatismo del gobierno de Merkel, la urgencia de la situación simplemente requiere la terminación unilateral del Acuerdo Schengen sobre libre tránsito y el restablecimiento de fronteras nacionales protegidas, y la sepultación definitiva de dicho acuerdo.

      Ninguna de las ridículas medidas de Sarkozy es aplicable: son como vendas sin un adhesivo. Y sin embargo (por demagogia) él afirma: "Nunca en la historia de Europa habíamos tenido que tratar con tal presión migratoria". Mucha mayor razón, después de este diagnóstico, para proponer soluciones serias, es decir, remedios drásticos y no sólo anuncios políticos destinados únicamente a maniobrar en el seno de ese caos ideológico y de ambiciones rivales que es el partido Les Républicaines (LR, ex-UMP).


Las Únicas Verdaderas Medidas Eficaces

     Esta "crisis de los migrantes" está recién comenzando. ¿Cuáles serían las soluciones urgentes y de largo plazo? Ellas son inaplicables a escala de la Unión Europea, donde sólo malos acuerdos, como mínimo, son posibles y donde las fronteras comunes del Área Schengen, teóricamente defendidas por la muy cómica "Agencia Frontex", son coladores. Examinemos entonces las soluciones sólo para Francia.

1) Suspensión unilateral del Acuerdo Schengen, insubordinación y retorno a los controles fronterizos, incluso para los ciudadanos de países miembros de la Unión Europea. Esto implica el rechazo efectivo en los puntos de control (caminos, estaciones, etc.) de cualquier "migrante" desprovisto de pasaporte y visado. Esto también requiere algo de músculo al principio contra muchedumbres invasivas.

2) Destrucción de los botes de los contrabandistas de ilegales en la costa de África del Norte, sobre todo Libia, mediante bombardeos aéreos enfocados, evidentemente mientras ellos estén vacíos. Privados de embarcaciones, los contrabandistas (quienes pagan impuestos a ISIS) ya no podrán transportar a su ganado humano. No se requerirá una autorización de Naciones Unidas: actuar primero, discutir después.

3) Intercepción en el mar por la Marina francesa de barcos con gente. Ellos serán remolcados o hechos retroceder por la fuerza hasta sus puntos de salida; los pasajeros clandestinos serán embarcados y devueltos a las costas africanas.

     Lo que debe ser entendido es que estas tres primeras medidas disminuirán rápidamente los flujos por el efecto ejemplarizador y de disuasión. Y luego una batería de medidas disuasivas que disminuirán aún más eficazmente el flujo: ni un solo centavo más en ayuda. Entonces no habrá ningún incentivo para venir a instalarse aquí.

4) Una detención inmediata de toda ayuda a los inmigrantes ilegales y buscadores de asilo: beneficios, alojamiento, asistencia médica gratuita, educación para niños, etc., ofrecida a los inmigrantes en situación irregular. Un irregular ya no tiene más derecho a cuentas bancarias. Supresión inmediata de la ayuda de acompañamiento educativo para los demandantes de asilo, de la ayuda juridiccional, de la ayuda temporal de espera (ATA), de la ayuda de alojamiento, de la cobertura médica universal (CMU), y de la ayuda médica del Estado (AME) para los que la soliciten así como para todo clandestino o extranjero sin permiso de permanecer. Se le pondrá fin al escándalo de que los emigrantes ilegales que tocan más y viven mejor sin hacer nada (salvo trabajos no declarados y tráfico) que un pequeño jubilado o un desempleado francés. Añada la supresión total de toda subvención (todavía otra aberración) a organizaciones de ayuda a emigrantes ilegales o "refugiados".

     El nervio de la guerra contra los flujos migratorios, principalmente clandestinos, es la finalización de los incentivos que los traen aquí: paralización de las corrientes atrayentes del aire y de la bomba de succión de las ayudas y los subsidios, poniéndole fin al parasitismo. En efecto, la expulsión física de inmigrantes ilegales y rechazados al derecho de asilo se topa con innumerables dificultades prácticas. Debemos por lo tanto atacar las causas y no apuntar a las consecuencias. Esta supresión de las ayudas detendrá inmediatamente las peticiones de asilo. No tendremos que expulsar o deportar... a aquellos que ya no vienen. En cuanto al buen número de aquellos que queden aquí, privados de todo recurso, de toda ayuda, ellos preferirán marcharse. Doble ventaja: un ahorro directo de más de 3.000 millones por año como mínimo y una reducción de la masa de inmigrantes.

     El costo de los refugiados y buscadores de asilo, según el Tribunal de Cuentas, a pesar de las mentiras del Gobierno, ha alcanzado 13.724 euros por persona por año. La actual ola de invasores, añadidos a los 69.000 ya identificados, conduce a ¡100.000 por año! Un hoyo financiero. Sólo el 1% de los candidatos rechazados abandona el territorio. El 80% de los demandantes de asilo son fraudes. Tan sólo los gastos de salud en esta población han alcanzado 600 millones de euros por año. Insostenible. Continuemos con la lista de medidas necesarias.

5) Drástica limitación del derecho a asilo. La actual situación es absurda e insostenible. La mejor manera de proceder es primeramente decretar que cualquier clandestino que entre ilegalmente y abra un archivo de demanda de asilo (lo que lo hace jurídicamente inexpulsable mientras esté pendiente su juicio) no tiene absolutamente ningún derecho a ningún beneficio o ayuda, como ya vimos (Nº 4), y que toda persona o asociación que lo ayude o proteja debería ser sancionada. El solo anuncio de esta medida desalentará al 100% de los fraudulentos y falsos demandantes, es decir, a la inmensa mayoría.

     Por otra parte, el derecho a asilo no será aplicable más que a la gente que es probadamente víctima de persecución (como los cristianos de Oriente) y no a los "refugiados" del mundo entero. La solicitud de ellos deberá ser archivada en su país de salida, antes de cualquier autorización para entrar a Francia y de la entrega de una visa. Las corrientes se secarían inmediatamente. No hay prácticamente ningún solicitante de asilo en Japón. ¿Nos hemos preguntado por qué?.

6) Un régimen especial social y económico para los extranjeros en situación regular, es decir, ningún acceso a los sistemas sociales franceses, seguridad social, asignaciones familiares, subsidios de cesantía, educación gratuita, seguro médico, cotizaciones de jubilación, etc. Los extranjeros de fuera de la Unión Europea financian su propia protección y seguros sociales, asistencia médica, matrícula escolar privada o no. Ellos sólo tienen sus salarios, como en el sistema japonés.

7) Restricción de los permisos de residencia y de trabajo y de visas, es decir:

    (A) Ningún permiso de permanencia puede ser emitido a un inmigrante sin la prueba de que él tiene un contrato de trabajo antes de entrar en Francia. Un estudiante extranjero no puede permanecer en el territorio sin un contrato de trabajo después de la obtención de su diploma ni beneficiarse de ninguna ayuda financiera o de cualquier tipo (sistema estadounidense). La inmigración no puede ser más que por trabajo y provisoria.

    (B) Los permisos de residencia quedan limitados a un año, renovables. En caso de pérdida del empleo, ninguna ayuda ni beneficio es ofrecido, y la persona en cuestión es deportada después de tres meses si no ha encontrado un nuevo empleo.

    (C) Abolición del status de "trabajadores libres" venidos de otros países de la Unión Europea, sometidos a cobros y cotizaciones en sus países.

    (D) Toda empresa que emplee inmigrantes ilegales es castigable con una multa inmediata igual al 10% de su volumen de ventas anual.

    (E) Las visas turísticas —muy a menudo usadas fraudulentamente— son concedidas para todos los países fuera de la Unión Europea a cambio de la evidencia de recursos (del visitante) en el país de origen.

8) Fin a la reunificación de la familia. Esta medida catastrófica, obra de Giscard y Chirac que De Gaulle y Pompidou rechazaron absolutamente, es la puerta abierta a la invasión y a fraudes de toda clase. Ningún extranjero admitido, a título de trabajador u otra condición en suelo francés, puede hacer venir a sus parientes. Esta medida ciertamente contravendría las directivas supranacionales europeas. Pero no importa: es necesario contravenir las reglas para crear la crisis y hacer avanzar los acontecimientos.

9) Abolición de la ciudadanía por nacimiento (jus soli). Este derecho, que implica que cualquier niño nacido en Francia es francés de pleno derecho, no es sólo una absurdidad jurídica sino un incentivo para la inmigración de asentamiento, puesto que una familia que tiene hijos en Francia se hace jurídicamente inexpulsable, siendo franceses sus descendientes. Ésta es una verdadera trampa. El derecho de suelo, o derecho a la nacionalidad automática por el lugar de nacimiento, es un absurdo que fue combatido por Pericles, el padre de la democracia ateniense, que estableció que no era ateniense sino aquel nacido de un padre Y una madre (ambos padres) atenienses. El señor Sarkozy dijo, en uno de sus sofismas de los que tiene el secreto, que el derecho de suelo (jus soli) ¡es parte de la "identidad francesa”! Nuestra identidad es por lo tanto des-afrancesarnos (perder el carácter francés, défranciser). De ahí estas dos medidas:

     Por una parte, la nacionalidad francesa no es concedida de pleno derecho e inmediatamente más que a un niño nacido de dos padres de nacionalidad francesa; por otra, el matrimonio con una persona de nacionalidad francesa ya no le confiere ningún derecho automático a ésta. Esta disposición es esencial para contrarrestar la ola de matrimonios "blancos" o "grises".

10) Limitación considerable de la naturalización. Actualmente, después de décadas, haya estado la Derecha o la Izquierda en el poder, Francia ha naturalizado a más de 200.000 personas por año, lo que ha hecho del ser "francés" algo carente de significación. Como no importa quién pueda llegar a convertirse en francés, dicha calificación queda vacía de todo sentido y contenido. Ser francés (o "europeo" de otra nacionalidad) ya no es un asunto de pertenencia o de opción razonada sino de un simple cálculo, material o de otro tipo. Además, la mayoría de los naturalizados o de los innumerables "franceses de papel" no se sienten franceses en sentido etno-cultural.

    (A) No podrían ser, por lo tanto, franceses naturalizados, más que aquellos que dominan perfectamente la lengua francesa, que nunca hayan tenido problemas con la justicia, y que hayan tenido un trabajo estable durante al menos 10 años.

    (B) Es necesario añadir una modificación al régimen penal de extranjeros y ciudadanos naturalizados: el restablecimiento y el endurecimiento del "doble castigo" por medio de la expulsión definitiva de todo extranjero condenado al final del cumplimiento de su condena; y la privación inmediata de la nacionalidad para ciudadanos naturalizados convictos de cualquier crimen o tentativa de ello.


Estas Disposiciones ¿Son Inmorales e Ilegítimas?

     Sí, ellas lo son de acuerdo a la ya vieja vulgata del año '68 (marxista), que ya no se aplica a la situación actual. Ellas lo son también según los estándares de un humanitarismo cristiano absolutista defendido por la actual doctrina del Vaticano, que está lejos de ser compartido por todos los cristianos. Sin embargo, el problema planteado es importante. No es necesario hacer a un lado las cuestiones morales, sino que hay que adaptarlas, ya que estas disposiciones no son en absoluto "inmorales" desde un punto de vista filosófico. Por el contrario, ellas surgen del sentido común, de la moral práctica, que bien valen más que la hipocrita moral abstracta.

     Como lo explica Carl Schmitt, en los "casos de urgencia" (y sólo allí) el acto político por excelencia de un Estado es recuperar su soberanía y contravenir los tratados o leyes que le impiden tomar decisiones vitales. La primera preocupación moral es la protección de su propio pueblo y no el respeto protocolar y rígido de "principios". A Schmitt se le une aquí Aristóteles, quien separa la moral privada y la moral pública y política, que tienen normas diferentes. Del mismo modo, en su libro Política, Aristóteles, que cree en la igualdad, pero no en el igualitarismo, distinguió la condición de los extranjeros de la de los ciudadanos dentro de la Ciudad; los primeros no disfrutan de los mismos derechos y pueden irse a casa si no están satisfechos.

     La hospitalidad no puede interesar sino a minorías ínfimas, en un caso a caso y a menudo de manera provisoria. La acogida de poblaciones extranjeras (alóctonas) enteras sólo desemboca en conflictos imposibles de administrar. El egoísmo étnico y nacional es moral porque es un factor de orden y tranquilidad. Por esta razón, es legítimo.


¿Serían Estas Disposiciones al menos Eficaces?

     En realidad, si estas medidas fueran decretadas, ellas no tendrían siquiera que ser aplicadas al 100% hasta el final. Presenciaríamos una reducción brutal de la invasión inmigratoria, cortando la entrada de aire. Un buen número de inmigrantes establecidos se marcharían ("démigration"). ¿Se convertiría Francia en una "fortaleza", "bunkerizada”? Sí, ¿y qué? Un país protegido funciona mucho mejor que un molino abierto a cada viento. Contrariamente a la vulgata simplista de economistas "humanistas" y liberales (así como de derechistas como Nicolas Baverez o Alain Madelin), un país que se protege de invasiones inmigratorias está mucho mejor equipado, al final, en la economía globalizada. La homogeneidad construída es una fuerza mayor que la heterogeneidad salvaje y no evitada. El orden de la puerta cerrada y la frontera protegida siempre vale más que el caos de la puerta abierta y la frontera ausente. Además, en la época de la Internet, los cambios humanos pueden ser hechos sin la presencia física.

     Esta "crisis de inmigrantes" puede conducir a un colapso parcial de la Unión Europea, con la finalización de la Zona Schengen de libre circulación de personas. Esto, junto con la fragilidad de un Euro bajo una transfusión artificial, contribuirá a la redefinición de arriba abajo de una Unión Europea completamente desviada e impotente. La transgresión de las reglas de la Unión Europea, sin complejos, será el mejor medio para provocar un choque, un conflicto salvador, y construír una nueva forma de Europa. La verdadera.–




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