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viernes, 25 de septiembre de 2015

John Kaminski - Creación del Estado Esclavista



     Ayer se publicó el siguiente artículo (Creation of the Slave State) de John Kaminski, que presentamos en castellano, una serie de reflexiones que intentan lograr que el lector, fundamentalmente estadounidense, haga el esfuerzo de ponerse en un plano metafísico para poder reaccionar ante el embrujo materialista de cierta gente que se ha apoderado de la vida de la nación hace aproximadamente un siglo.


Creación del Estado Esclavista
por John Kaminski
24 de Septiembre de 2015



La Imparable Desintegración de la Democracia
hacia la Tiranía


     Somos esclavos de nuestras mitologías y nuestras compulsiones. Careciendo de una definición clara de quiénes somos, corremos a toda prisa como roedores hambrientos a través de un paisaje que hemos devastado, buscando tanto la razón de por qué fuimos puestos aquí, como una poción mágica que asegure que nunca moriremos. Durante muchos miles de años, a pesar de desesperadas promesas de docenas de deidades, ambas cosas han seguido eludiéndonos.

     Somos una especie sin una misión, sin un propósito, en un barco sin un destino, en un viaje sin rumbo fijo, por lo cual tratamos de encontrar alguna razón relevante de estas gesticulaciones espasmódicas que llamamos nuestras vidas, pero no podemos.

     Inventamos toda suerte de tareas para nosotros, la captura de trofeos, la búsqueda interminable de placeres sensuales, que se vuelven sin sentido con su repetición. Cuando finalmente aprendemos el sentido del término "hastiado", volvemos nuestra mirada para ayudar a los menos afortunados, quienes a menudo realmente no están interesados o no aprecian nuestra desganada preocupación o nuestra generosidad, ya que ellos, como nosotros, están en una misión totalmente ensimismada en busca de un sentido, el cual muy a menudo —sobre todo en nuestras horas finales— nos vemos obligados a admitir que no podemos encontrar.

     Durante milenios hemos insistido en que la religión era la roca sobre la cual basaríamos nuestra lógica. Pero la religión nos ha fallado completamente, incapaz de refrenar el egotismo desenfrenado que hace, para muchos hombres enmohecidos, del robo y la violación algo tan importante como la respiración, mientras nuestros hombres religiosos practican la depravación detrás de la sagrada apariencia exterior de su insincero lenguaje engañoso y apoyan a los gobiernos que con entusiasmo asesinan a los inocentes.

     En nuestro tedio hemos renunciado a nuestro pensamiento dejándoselo a los psicópatas que inevitablemente buscan el poder a fin de abusar de ello, ellos mismos y otros. La hipocresía con la cual anunciamos nuestros supuestos éxitos y la perfección divina que hemos inventado para nosotros mismos, muy a menudo da origen al abuso de menores por parte de autoridades que ellas mismas no pueden encontrar un sentido a sus ocupaciones más allá de la retórica auto-enaltecedora de sus mágicas mitologías y sus incontrolables impulsos sexuales.

     Como no hemos encontrado un propósito para nosotros mismos, los caníbales enfermos que nos controlan nos han dado nuestra pervertida calidad de víctimas. Por la razón que fuese, su deseo de consumirnos, violarnos, torturarnos y abusar de nosotros alivia el inexplicable dolor que ellos sienten por haber nacido. Ellos decidieron rechazar integrarse a la raza humana, y gracias a aquella preferencia, ellos buscan venganza contra cada uno POR UNA OPCIÓN QUE ELLOS HICIERON. Aquélla fue una opción insana y una respuesta insana hecha por un grupo psicótico que ahora literalmente amenaza con destruír a toda sociedad humana.

     De alguna manera, el insoportable peso de nuestro destino final ha puesto nuestros sentidos patas arriba. Aunque sepultemos a nuestros padres y a veces nuestros hijos, nuestro pensamiento más firme es que viviremos para siempre si sólo pronunciamos las palabras correctas, digamos, las oraciones correctas, si obedecemos a los hombres adecuados que pronuncian instrucciones incuestionables como su prescripción para la inmortalidad. También usamos esas exigencias como una excusa para asesinar a otros y sentirnos bien por ello.

     En un estado de inversión abyecta, nuestra principal directriz es adorar la vida, cuando los anales de la Historia muestran claramente que nuestro pasatiempo más popular es asesinar cualquier cosa que viva, por cualquier razón, o incluso sin motivo en absoluto.

     Quizás nuestra calculada estupidización por parte de planificadores sociales totalitarios es para mejor, porque tenemos que ser ignorantes para creer que los hombres son buenos, que los gobiernos son justos y que los predicadores dicen la verdad. El más ligero soplo de inteligencia nos dice que estas cosas probablemente no pueden ser verdad.

     Sin embargo, hay una inconsistencia anómala en todo esto. Seguramente, los creyentes han hecho su parte de la matanza, pero la matanza por lo general ocurre cuando un grupo busca una mayor audiencia y la obediencia de otro grupo. Las personas sensitivas que ven valor en toda vida son rara vez asesinas. Los ateos miopes que cuestionan falsos dogmas sin reconocer la santidad de toda vida son los que por lo general comenten asesinatos. Uno necesita sólo echar un vistazo a la historia de la Unión Soviética para ver esto, donde las iglesias fueron destruídas, a los judíos se les dio protección especial, y decenas de millones de creyentes devotos fueron asesinados en bárbaras formas.

     Así, aunque la evidencia sea sospechosa, una fe ciega que desafía la lógica sigue siendo el único modo de creer en el bien y de adherirse a motivos superiores y nobles.

     Pero ¿qué bien es aquél? Puede darle la paz dentro de usted, pero no impedirá que usted sea asesinado. Puede salvar su alma, pero no su vida.

     La mayoría de las personas prefiere salvar su vida y preocuparse de su alma más tarde. Quizás por eso los valores más altos han desaparecido del mundo. El abandono de esos valores parece ser, en tantos casos, el precio de mantenerse vivo, o al menos el costo de evitar la opresión políticamente correcta del Gobierno.

     ¿Qué tonto entregaría su vida hoy por un gobierno que constantemente le miente?.

     Pero quizás esta opción es lo que explica que hayamos presenciado la erosión de la libertad en Estados Unidos. Liberación y libertad solían ser palabras corrientes en el vocabulario estadounidense, pero en estos días dichas palabras son pronunciadas con la desapareciente frecuencia de las especies en peligro. De hecho, el uso de esas palabras en algunos contextos políticos puede provocar que usted sea arrestado, si es que no su muerte.

     Desde los días de Woodrow Wilson (que sería alrededor de 1915, si usted no ha estado llevando la cuenta), el sistema educacional ha sido deliberadamente inclinado para darnos más fontaneros y menos filósofos. Muy probablemente por eso aquellos banqueros de nariz ganchuda que estafan a la población y diluyen los planes de estudios han conseguido su prepotente empañamiento de la realidad, mientras han amontonado la deuda pública hasta incontables billones de dólares.

     Desde que los rabinos descendieron sobre la ciudad de Nueva York con sus falsos cuentos de pogroms en la Madre Rusia, la inmigración a EE.UU. ha sido fomentada por una creciente camarilla de manipuladores judíos, porque eso diluye la inteligencia total de la población, haciendo más fácil —muchísimo más fácil— convencer al electorado de cosas que simplemente no son verdaderas, como que el control del dinero por banqueros privados garantiza un sistema financiero más estable.

     O tomar fármacos que los médicos saben que son venenos pero los pacientes no.

     Muy pocos estadounidenses en realidad saben que no hubo ninguna inflación en absoluto desde la fundación de la nación en 1776 hasta 1913, cuando los banqueros judíos tomaron el control de Estados Unidos y comenzaron a crear el dinero a partir de la nada y a cobrarnos por él. Desde entonces, el dólar ha perdido el 95% de su valor y los judíos se han hecho por lejos el grupo étnico más rico en el país.

     Se nos ha dicho repetidamente que hay fuerza en la Diversidad, pero una forzada y caótica diversidad de la clase más fea hoy está desgarrando a Europa, con EE.UU. pronto a seguir.

     El diluvio de refugiados en Europa es una variación de la política de discriminación inversa [affirmative action] que ha saboteado profundamente a Estados Unidos. Esta política nos enseña a ser amables con los forasteros al mismo tiempo que ellos destruyen nuestras vidas. Esto se trata de una estafa.

     La discriminación inversa se convirtió en un importante lastre sobre el progreso estadounidense, acelerando la idiotización de los ciudadanos estadounidenses. Ahora el programa de discriminación inversa de los refugiados está a punto de arrastrar a Europa y la mayor parte del resto del mundo Blanco de vuelta a la Edad Media, mientras salvajes negros de países primitivos defecan en las aceras, orinan en las casas de la gente y amenazan con sumergir y borrar siglos de progreso social.

     Por la manera en que los Negros son venerados en estos días, usted podría pensar que ellos crearon todos los sofisticados rituales y tradiciones que alguna vez hicieron la vida en EE.UU. tan resonante y significativa. Ellos no lo hicieron. Los Blancos lo hicieron. Pero esto no es lo que se enseña en las escuelas ya más, pues el plan social total es desposeer a los Blancos completamente de modo que los judíos puedan controlar el mundo entero.

     La gente que apoya estos programas, entre la que desgraciadamente resulta que se incluye nuestro actual Presidente, está tratando deliberadamente de destruír nuestro país y todos los países Blancos por la orden lucrativa de los judíos, quienes necesitan un pueblo ignorante para gobernar, degollar y matar de hambre, porque eso es lo que su psicopático libro santo [el Talmud] ordena que ellos hagan.

     Ésta es la inevitable progresión de la democracia hacia la tiranía. Los judíos están felices por esto, felices de destruír vuestra vida y vuestra herencia, felices de destruír a la raza blanca, porque ella sigue siendo el principal obstáculo para que los judíos controlen el mundo entero, en el cual ellos pueden decapitar a cada uno para satisfacción de sus corazones.

    El único escape de la rueda de la desgracia es el servicio, ya que, como he escrito antes, usted nunca puede salvarse a sí mismo, pero usted puede salvar a alguien más.

    Si Estados Unidos se hubiese comportado moralmente en el mundo a través de toda su historia, y hubiera verificado la afirmación de que era único en toda la historia de las naciones, ninguno de estos repugnantes acontecimientos estaría ocurriendo en el mundo hoy. Los judíos no estarían controlándonos, las guerras inútiles no estarían sucediendo, y los desfavorecidos no estarían huyendo a países más seguros porque el Estados Unidos controlado por los judíos no estaría invadiéndolos y explotándolos.

     Hitler habría ganado la Segunda Guerra Mundial y el mundo estaría en paz.

     En vez de eso, tenemos una nueva guerra —siempre injusta— prácticamente cada año.

     Es este vacío de la auténtica moralidad lo que ha permitido que los judíos prosperen, junto con la carencia de un sacerdocio incorruptible que explique en una religión honesta que la Madre Naturaleza es más poderosa que cualquier ser humano megalomaníaco, incluyendo a aquellos que han sido considerados como divinos.

     La divinidad es una promesa chantajeadora que no libera. La santidad, disfrazada con su falsa Doctrina del Descubrimiento [de origen papal, que autorizaba la conquista y sometimiento de tierras no gobernadas por cristianos], es simplemente una estrategia para explotación y control [1].

[1] Véase en inglés http://ili.nativeweb.org/sdrm_art.html y
http://www.nyym.org/?q=doc_of_disc_factsheet y
https://es.wikipedia.org/wiki/Doctrina_del_descubrimiento

     El agua es santa, el aire es santo, el proceso por el cual los bebés son creados es santo (y eso excluye a los homosexuales como la práctica de una enfermedad improductiva).

     Usted va a morir. Lo mejor que usted puede esperar es ser bien recordado, ser venerado por su bondad y entendimiento. Eso debería ser suficiente para cualquier ego sano. Si no lo es, entonces usted realmente no cree en una fuerza creativa bien intencionada o en los pasos necesarios para mantener un planeta sano.

     A la especie humana le fue dado el regalo más hermoso posible en cualquier parte en el universo, pero debido a los miedos irracionales predicados por sacerdotes siniestros que invocan a dioses falsos, esta especie ha convertido su paraíso en, literalmente, un montón de basura.

     Si usted decide seguir los ridículos pasos para conseguir lo que usted piensa que es una especie de agradable vida futura, entonces usted no es realmente religioso en absoluto, y usted es incapaz de despojarse de su propio ego, cuando la evidencia de que todo lo que vive indica a través de toda la Historia que usted no tiene ninguna opción en el asunto.

     Para alguien que realmente cree en la bondad de la vida y la incuestionable imparcialidad del más allá, las frágiles garantías de sacerdotes incompetentes que buscan antes que nada trasquilar los bolsillos de sus feligreses no presentan ningún punto de comparación con la verdadera belleza del mundo y el refulgente regalo de la vida que nos ha sido dado.

     Insistir en que los humanos son especiales y de alguna manera más privilegiados que cualquier otro animal al recibir un certificado especial de una vida futura de parte de una deidad antropomórfica que los humanos se han inventado, sólo significa que usted es un candidato perfecto para el Estado esclavista que por medio de sus propias creencias usted ha ayudado a crear.

     Y en este caso, horroroso como pueda ser, usted merecerá absolutamente lo que usted consigue, porque en su cobardía y su miedo y su fracaso para cuestionar todos aquellos acontecimientos que usted sabe que han sido mentiras deliberadas y violaciones profundas de las leyes de la Naturaleza que han causado tantas muertes inocentes, gracias a su silencio en estos asuntos, usted mismo ha ayudado voluntariamente a la creación de este Estado esclavista.

     No importa cuán impotente, manso e inconsecuente usted afirme ser, de usted depende, sin embargo, corregir aquello. Cada uno en el mundo que comprende esto y actúa de consuno podría arreglar el problema muy rápidamente.

     Los judíos se tienen que ir, y nosotros tenemos que reclamar nuestros derechos de nacimiento y reparar nuestro dañado planeta. Éste es un lugar demasiado hermoso para ser dejado en las manos de malvados psicópatas.–





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