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sábado, 29 de agosto de 2015

Kerry Bolton - Reseñas de Stephen Goodson



     Relacionado con la entrada anterior, hemos puesto en castellano en esta oportunidad una revisión hecha en Noviembre pasado por el neozelandés Kerry Bolton, de quien hemos publicado otros artículos antes, y donde pueden verse más datos de su persona, acerca de dos libros de Stephen M. Goodson, "A History of Central Banking" e "Inside the South African Reserve Bank", ambos de 2014, aludido el primero por John Kaminski recién en este blog. El señor Bolton hace diversas referencias pertinentes que aluden a su propia patria. Sin embargo, lo que prima es el análisis de los contenidos planteados por Goodson, los cuales, sin haber visto sus libros, al parecer son de sumo interés para comprender el proceso de esclavización financiera de la Humanidad. Este artículo apareció publicado en inglés en el sitio counter-currents.com en la fecha indicada.


Banca Central y Esclavitud Humana:
Las Obras de Stephen Mitford Goodson
por Kerry Bolton
5 de Noviembre de 2014




     Stephen Mitford Goodson, "A History of Central Banking and the Enslavement of Mankind", Londres, Black House Publishing, 2014, 2 vols.


     Inmediatamente el lector perspicaz será consciente de diversas características prometedoras de este libro: el segundo apellido del autor es Mitford, lo que indica la probabilidad de una propensión hacia la rebeldía [1]. Luego, la dedicatoria del autor de "Una Historia de la Banca Central" (A History of Central Banking) a Knut Hamsun, "un faro de luz y esperanza del orden natural del mundo", el gran novelista noruego que fue un hombre de honor que rechazó inclinarse ante la venganza talmúdica contra los derrotados de la Segunda Guerra Mundial. El siguiente rasgo prometedor es una cita de Ezra Pound (un personaje similar a Hamsun en cuanto a que luchó contra las mismas fuerzas malévolas, defendió los mismos ideales heroicos y padeció grandes persecuciones en la época de posguerra) que marca el tono del libro: "Y usted nunca entenderá la historia estadounidense o la historia del Occidente durante los últimos 2.000 años a menos que usted tenga en cuenta uno o dos problemas; a saber, los judíos [sheenies] y la usura. Uno o el otro, o ambos. Yo diría ambos" [2].

[1] Goodson es descendiente de la aristocracia intrépida y de una larga línea de activistas, entre ellos Diana Mitford Mosley y sus hermanas Unity, admiradora de Hitler que fue a la propia Alemania, Jessica y Nancy, hijas de David Mitford, barón de Redeshale, un ardiente partidario de los fascistas. Diana terminó casándose con sir Oswald Mosley, el político británico fundador de la Unión Británica de Fascistas, en una casa de Goebbels en Berlín, con la presencia de Hitler. Otra tía suya fue la esposa de Félix Yusupov, el aristócrata ruso que organizó el asesinato de Rasputin.
[2] En cuanto a Pound y Hamsun véase: K. R. Bolton, Artists of the Right (San Francisco, Counter-Currents, 2012). También: Stephen M. Goodson, "Knut Hamsun: The Soul of Norway", Inconvenient History, vol. 5, Nº 2, http://inconvenienthistory.com/archive/2013/volume_5/number_2/knut_hamsun.php

     Otro rasgo interesante que inmediatamente enfrenta el lector es que el larguísimo prefacio está escrito por el príncipe Mangosuthu Buthelezi [n. en 1928], miembro del Parlamento y antiguo líder [y actual] del Inkatha Freedom Party [IFP, partido nacionalista zulú de Sudáfrica]. Si bien el príncipe Buthelezi comienza declarando que él "no respalda los puntos de vista" expresados en el libro, también indica que el libro es "polémico" y "engendrará fuertes reacciones". Los comentarios precautorios de Buthelezi son probablemente necesitados por Goodson, tal como sus parientes Mitford, que insisten en documentar ciertas herejías relativas a la influencia de los judíos en la política y las finanzas, y en los logros de los Estados del Eje [de la 2ªGM] en el derrocamiento de la Shylockcracia [Shylock, judío protagonista de El Mercader de Venecia, de Shakespeare].

     A pesar de partir con aquella calificación, Buthelezi sin embargo luego procede a apoyar las opiniones de Goodson en cuanto a la banca central y la usura como la causa principal de las "diferencias profundas e inhumanas" que existen dentro de las naciones en todo el mundo. Buthelezi se declara un enemigo de aquel sistema: "Por esta razón, durante varios años, mi Partido y yo hemos sostenido que Sudáfrica debería reformar su sistema bancario central y monetario, incluso si eso significa desfasar a nuestro país con respecto a los inicuos estándares mundiales". Ya que ése es el caso, uno sospecha que Buthelezi también comprende que la resistencia de los Estados del Eje a precisamente este sistema podría haber sido la verdadera causa de que ellos mismos se desfasaran "con respecto a los inicuos estándares mundiales", lo cual Goodson posteriormente explica. El príncipe escribe: "Esta obra proporciona no sólo una amplia revisión de la historia de la economía durante casi tres milenios, sino percpciones acerca de cómo los problemas de la usura han estado confundiendo y esclavizando a la Humanidad desde que la existencia civilizada primero comenzó".

     El libro de Goodson es único en este género en varias maneras importantes: él remonta el curso de la usura a través de la Historia durante miles de años; algo que no ha sido intentado por lo general desde que uno de los libros favoritos de Ezra Pound, The Law of Civilization and Decay, de Brooks Adams fuera publicado hace más de un siglo [Londres, 1896]. Goodson también proporciona tanto una historia de los usureros como de aquellos que se opusieron a la usura, además de detalles técnicos acerca del sistema de finanzas y cómo puede ser arreglado.

     Goodson se remonta a la antigua Roma en busca de ejemplos tempranos de sistemas financieros que tienen una importante relación con el mundo de hoy. Él cita a Aristóteles, de su obra La Política, acerca de lo que algunos llamarían la actitud Tradicionalista [3] frente a tales cosas, pero que hoy son llamados "respetables hombres de negocios" y "buena práctica comercial": "A los hombres llamados banqueros los odiaremos, ya que ellos se enriquecen mientras no hacen nada". Aristóteles resume así la totalidad del caso contra la banca ortodoxa. Goodson traza los sistemas usados en Roma, como el uso de piezas de bronce que fueron emitidas por el Estado romano para la transacción del comercio, libre de usura, un temprano ejemplo de un dinero declarado gubernamentalmente legal (fiat money), que no debe ser confudido con el actual sistema de emisión de dinero de curso legal por medio de bancos privados, quienes reciben su tajada de usura, permitiendo a este pervertido dinero de la nada ser condenado cuando no funciona [4]. Goodson usa las estadísticas para mostrar que esa fue una época de gran riqueza y progreso, en un momento en que los líderes romanos vivían en la austeridad y el honor de lo que realmente era ser un "romano".

[3] Las "sociedades tradicionales", sean hindúes, musulmanas, cristianas, etc., ponen al comercio muy abajo en la pirámide de la jerarquía, mientras que lo que un tradicionalista llamaría un "ciclo de decadencia", como el Occidente de hoy, pone al comerciante en la cima de una pirámide invertida. Véase: Julius Evola, Revuelta contra el Mundo Moderno, y Oswald Spengler acerca del ascenso del "dinero" en el ciclo decadente de una civilización en La Decadencia de Occidente, particularmente vol. II, cap. XIII.
[4] Russell Norman, miembro del Parlamento y líder del New Zealand Green Party, fue recientemente condenado y ridiculizado rotundamente por sugerir el uso de un "fiat money", pero no tuvo el conocimiento ni la fortaleza para defender su posición y fue rápidamente silenciado en cuanto a la única sugerencia sensible que ha sido ofrecida en Nueva Zelanda desde que en los años '30 el Gobierno laborista emitió con éxito créditos estatales para viviendas.

     El sistema cayó en ruinas cuando Roma sustituyó esos lingotes de bronce por plata, y el carácter entero de Roma fue degradado. En otras palabras, la putrefacción moral siguió a un cambio en la banca. Los usureros, incluyendo a muchos judíos que habían afluído a Roma durante su época de decadencia, cobraron un alto interés por los préstamos, y la pobreza se convirtió en algo común. Como a menudo ha sido el caso en la Historia, hasta nuestra época moderna, una figura heroica se levantaría para poner los asuntos en orden, y ella tomó la forma de Julio César, que conocía completamente la situación. Él publicó monedas metálicas baratas, y el interés fue fuertemente regulado. Goodson enumera las medidas emprendidas en el ámbito socioeconómico por César, que son increíbles, quizá no repetidas a tal escala sino hasta Mussolini, Hitler y Michael Joseph Savage [5]. Después de la muerte de César, Roma adoptó el patrón oro, y eso iba a tener importantes consecuencias negativas. Éste es un ejemplo importante del papel que el "poder del dinero", como podríamos llamarlo, ha jugado en la corrupción y el colapso de las civilizaciones, la causa demasiado a menudo no considerada por la Derecha que adjudica esto, en términos reduccionistas, al papel de la raza [6].

[5] M. J. Savage, líder icónico del primer Gobierno laborista de Nueva Zelanda.
[6] Para una visión derechista alternativa acerca del rol del dinero en el colapso de las civilizaciones, véase: K. R. Bolton, "Oswald Spengler and Brooks Adams: The Economics of Cultural Decline", en Troy Southgate, ed., Spengler: Thoughts and Perspectives, vol. 10, Londres, 2012, pp. 119–121.

     Goodson comienza la historia monetaria de Inglaterra con el rey Offa de Mercia, durante el siglo VIII, donde otra vez fueron usadas monedas acuñadas de plata, y la usura, que había sido declarada ilegal por los paganos, fue introducida de nuevo. Bajo el rey Alfredo la propiedad de los usureros fue confiscada, mientras que bajo Eduardo el Confesor los usureros fueron declarados proscritos. La putrefacción se estableció cuando los judíos llegaron tras la derrota de Harold II a manos de Guillermo el Conquistador en 1066, y a esos judíos éste les dio posiciones privilegiadas como usureros. Inglaterra fue saqueada con la deuda, de la que no escapó nadie, ni noble ni trabajador. En 1215 la Carta Magna fue obtenida a la fuerza del rey Juan por sus nobles, siendo su razón más importante el tratar con el asunto de la usura.

     Durante la Edad Media la usura fue nuevamente abolida, y se usaron maderas donde se grababa la contabilidad (tally sticks). Éstas estuvieron en uso durante 700 años, en algún grado u otro. Goodson describe el sistema con cierto detalle, y a pesar de lo que se nos dice sobre la Edad Media, el pueblo vivió bien, algo que ha sido detallado por William Cobbett, al comparar las condiciones de los trabajadores de los tiempos medievales con las de la Revolución Industrial [History of the Protestant Reformation in England and Ireland, 1826]. Tal como en Roma, la Historia se repitió, con una serie de altibajos para los usureros a través de los siglos, y por supuesto, como ahora sabemos, con su eventual triunfo, en este caso facilitado por la victoria de Cromwell y la Revolución Puritana, dentro de poco seguida por la creación del Banco de Inglaterra, un consorcio privado basado en el modelo holandés [7].

[7] En cuanto a la influencia de los judíos de Amsterdam y de los Puritanos sobre el Banco de Inglaterra véase: K. R. Bolton, The Banking Swindle, Londres, 2013, pp. 21–22.

     Goodson menciona que cuando el proyecto de ley que incluía la promulgación del Banco de Inglaterra fue aprobado, estaban presentes sólo 42 miembros del Parlamento, y todos eran Whigs (reformadores); los Tories (conservadores) se opusieron a dicha ley. Ésta es una indicación adicional de mi opinión de que la "verdadera Derecha" es intrínsecamente anti-capitalista, mientras que la Izquierda, como señaló Spengler, siempre actúa en interés del "partido del dinero" [8]. A partir de entonces surgió un patrón, escribe Goodson,

     "de ataque y de imposición del sistema de usura de los banqueros [que] ha sido desplegado extensamente en la Era moderna y que incluye las derrotas de la Rusia imperial en la Primera Guerra Mundial, Alemania, Italia y Japón en la Segunda Guerra Mundial, y más recientemente Libia en 2011. Todos éstos eran países que tenían sistemas bancarios estatales, que distribuían la riqueza de sus respectivas naciones sobre una base equitativa, y que proporcionaban a sus poblaciones un nivel de vida muy superior al de sus rivales y contemporáneos".

[8] Acerca de la dicotomía Izquierda-Derecha y cómo ha sido mal entendida, véase: K. R. Bolton, "Reclaiming the 'Right': Origins of the Left Wing – Right Wing Dichotomy", Ab Aeterno, Academy of Social & Political Research, Wellington, Nueva Zelanda, Nº 16, Julio-Septiembre de 2013.

     Goodson señala que aunque el Gobierno laborista nacionalizó el Banco de Inglaterra en 1946 (es decir, más de una década después de que el Gobierno laborista de Nueva Zelanda había nacionalizado el Banco de la Reserva de aquel país en 1935, que originalmente había sido creado a instancias del trotamundos consejero del Banco de Inglaterra sir Otto Niemeyer), aquello fue un mero decorado, puesto que el Banco de Inglaterra, como otros Bancos de la Reserva "nacionalizados", incluyendo el de Nueva Zelanda, permanece dentro del sistema de usura global, y ellos simplemente sirven como conductos para tomar prestado de bancos internacionales privados.

     Lo que podría ser añadido es que cuando el Gobierno laborista de Nueva Zelanda nacionalizó el Banco de la Reserva, aunque bajo una considerable presión pública para que cumpliese sus promesas electorales con respecto a la banca estatal, presión liderada por el parlamentario laborista independiente y manco veterano de guerra John A. Lee, su gran y duradera acción fue emitir crédito estatal al 1% para el icónico proyecto estatal de viviendas. Éste no sólo proporcionó casas duraderas en superficies de ¼ de acre (1.000 m²) a un bajo costo, sino que también solucionó, mediante este proyecto de obras públicas, el 70% del desempleo del país en medio de la depresión mundial [Bolton, The Banking Swindle, pp. 96–100].

     Citando al historiador de Harvard Carroll Quigley, Goodson muestra que estos bancos centrales se convirtieron en parte de un vasto sistema entrelazado de finanzas internacionales, que solamente se ha expandido desde entonces.

     Otras rebeliones contra el sistema bancario han incluído las colonias norteamericanas, que financiaron su guerra contra Gran Bretaña con su propio dinero estatal, como lo hicieron tanto la Unión como los Estados Confederados durante la Guerra Civil. Nuevamente se produjo una serie de altibajos seguidos a medida que los usureros y sus opositores competían por la promulgación de sus respectivos proyectos para la banca, hasta que en 1913 el conflicto fue resuelto con la Ley Bancaria de la Reserva, aprobada nuevamente detrás de la fachada de que se trataría de un banco estatal que llevaría "orden" a las finanzas, después de tres años de planificación por los banqueros internacionales y sus seguidores en política.

     Rusia proporciona otro ejemplo de un Estado que tenía un sistema bancario independiente, y es de particular interés en tanto que —como los Estados del Eje posteriormente— el Zar ha sido ridiculizado como un tirano cuyo derrocamiento fue el resultado de una revolución popular: un plan de juego que ha estado desplegándose otra vez en nuestro propio tiempo durante las décadas pasadas mediante las llamadas "revoluciones de color" y "Primavera árabe", por órdenes del mismo tipo de personas que instigaron la Revolución "rusa" en 1917, y por la misma razón, y antes de esto, la revolución Cromwelliana y la Revolución francesa. (Yo también añadiría la "revolución desde arriba" maniobrada por Enrique VIII, que muy destacadamente implicó a otro tortuoso Cromwell).

     Goodson declara que después de la derrota de Napoleón, Nathan Mayer Rothschild estuvo activo insistiendo en un sistema bancario que aseguraría el control de Europa. El zar Alejandro I rechazó cualquiera de tales planes y en cambio creó una nueva Santa Alianza entre Rusia, Prusia y Austria, las cuales iban a ser empujadas a un conflicto catastrófico algunas generaciones más tarde. Lo que fue creado en 1860 fue un banco estatal ruso que sirvió bien a la gente durante décadas, con préstamos baratos, incluyendo préstamos con bajos intereses para tierras para los agricultores, estando al comenzar el nuevo siglo la mayor parte de la tierra poseída por la gente que la trabajaba. Los impuestos y la deuda eran los más bajos en Europa, y la legislación social y laboral estaban entre las mejores.

     Goodson indica que los bolcheviques llevaron a ese feliz Estado a su destrucción. Los detalles de esto y la bienvenida a las finanzas internacionales acordada por la Revolución de Marzo de 1917, y a los banqueros que igualmente apoyaron a los bolcheviques, están documentados en mis libros [Kerry Bolton] Revolution from Above [Londres, 2011, pp. 57-65] y The Banking Swidle. Añadiré aquí que gran parte de la negativa representación de los Zares, que continúa hasta el presente, fue el resultado de la propaganda individual ofensiva contra Rusia del periodista estadounidense George Kennan, estando subvencionado éste por Jacob Schiff de Kuhn, Loeb and Co., quien también proporcionó los medios financieros para que Kennan adoctrinara —según él mismo— a 52.000 prisioneros de guerra rusos después de la guerra ruso-japonesa de 1904-1905, el cual retornó a Rusia para preparar un núcleo de genta revolucionaria que finalmente derrocó al Zar [Bolton, The Banking Swindle, op. cit., pp. 145–147].

* * *

     El libro Inside the South African Reserve Bank: Its Origins and Secrets Exposed, presenta el relato de Goodson de la manera en que él fue obligado a dimitir prematuramente antes de que su período expirara —aunque sólo un breve tiempo antes— como uno de los directores del South African Reserve Bank. Goodson tiene el conocimiento de una persona enterada acerca de los mecanismos de los bancos de deuda y finanzas y de la reserva, y él es también el líder del Partido por la Abolición del Impuesto a la Renta y de la Usura (Abolition of Income Tax and Usury Party) [9], y ha sido durante mucho tiempo un asesor económico. Es este libro el que ha sido aparentemente objeto de una amenaza de demanda judicial por parte del Estado sudafricano, que está muy interesado en mantener mudo a Goodson en cuanto a su conocimiento de primera mano de la corrupción en el sector financiero.

[9] Abolition of Income Tax and Usury Party, http://mype.co.za/new/abolition-of-income-tax-and-usury-party-aitup/34050/2014/02

     Goodson muestra que Sudáfrica fue el primer Estado después de la Primera Guerra Mundial en sucumbir a las maquinaciones para la creación de un banco central. Esas maquinaciones él las atribuye al general Smuts, ministro de Hacienda a pesar de su carencia de conocimientos en finanzas [10]. Al igual que el senador Aldrich, cuyo llamado "Plan Aldrich" fue promulgado en 1913 para crear el Banco de la Reserva estadounidense en 1914, siendo Aldrich simplemente la voz en el Senado para los Schiff, Warburg, Rockefeller, J. P. Morgan, y los demás, el plan de Smuts para un banco de la reserva fue iniciado e ideado por su amigo, el banquero sir Henry Strakosch, cuyo plan siguió de cerca al del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos.

[10] Quizá análogo a la reciente del ministro de Finanzas del Gobierno laborista neozelandés, Michael Cullen, cuya especialidad académica era la Historia, y quien,  tras ser preguntado por un miembro del New Zealand Social Credit Institute, afirmó que el crédito es creado a partir de las cuentas de ahorro de los depositantes de los bancos.

     La comisión que fue establecida con miembros de todos los partidos parlamentarios hizo una fuerte crítica al plan y expresó su preocupación en cuanto a por qué estaba siendo impulsado (como el "Plan Aldrich") sin un adecuado debate. El coronel Creswell del Partido Laborista sudafricano propuso un banco estatal. La oposición parlamentaria al plan de Strakosch, y el llamado a un banco estatal hecho por el Partido Laborista, son de particular interés, y Goodson proporciona el detalle de los discursos parlamentarios [Goodson, Inside the Reserve Bank, pp. 71-73]. En 1920 el Parlamento votó a favor del plan de Strakosch, mientras que todos los 19 miembros laboristas y tres nacionalistas votaron en contra. El general Hertzog del National Party había querido que el asunto fuera totalmente investigado dentro de dos años, pero fue dejado de lado. Strakosch contribuyó también decisivamente al establecimiento del Banco de la Reserva de India en 1935. Su papel parece similar al de sir Otto Niemeyer del Banco de Inglaterra, que en ese entonces recorría la Commonwealth británica insistiendo en que fueran creados bancos centrales con accionistas privados.

     Además, Strakosch pagó las deudas de Winston Churchill, y a partir de aquel momento la historia del mundo se embarcaría en un curso trágico: una guerra mundial al servicio de las finanzas internacionales que destruirían al británico y a todos los otros Imperios europeos, a ser reemplazados por un Imperio del dinero, mientras Roosevelt estipuló las condiciones de la posguerra al patético Churchill para el desmantelamiento del Imperio británico [11].

[11] Véase: K. R. Bolton, "The Geopolitics of White Dispossession", Richard B. Spencer editor, Radix (Washington Summit Publishers), vol. 1, 2012, pp. 105–130. Además: K. R. Bolton, Babel Inc., Londres, 2013, "Decolonization as the Prelude to Globalization".

     Goodson rastrea los orígenes de la Gran Depresión como un ejemplo de manipulación del crédito, y hace la semblanza de aquellos que buscaron una alternativa: C. H. Douglas y su Crédito Social, el profesor Irving Fisher, y Gottfried Feder, el paladín reformador bancario primario de Alemania [12]. Las innovativas reformas emprendidas por los nacionalsocialistas fueron debilitadas por Hjalmar Schacht, el presidente del Reichsbank, un íntimo de la fraternidad bancaria internacional a quien debía evitársele el destino de los otros altos funcionarios estatales en Núremberg debido a sus conexiones, incluyendo en particular su amistad con Montagu Norman, gobernador del Banco de Inglaterra.

[12] Véase: Gottfried Feder, Manifiesto para el Quebrantamiento de la Esclavitud Financiera del Interés, http://www.mov-condor.com.ar/libros/gottfried_feder.htm. Además: G. Feder, The German State on a National and Socialist Foundation (Historical Review Press, 2013 [1932]). Feder probablemente recibiría hoy más atención entre los reformadores bancarios si no hubiera sido por su influencia sobre la Economía nacionalsocialista (como la recibiría el poeta Ezra Pound, autor de una serie de agudos folletos sobre la banca, si no hubiera sido por su apoyo al Fascismo italiano).

     En 1939 Schacht emitió un ultimátum a Hitler orientado a revertir la economía de Alemania de vuelta al viejo sistema, y fue despedido. Mientras el régimen de Hitler ha sido criticado por marginar a idealistas como Feder e incluso acusado de servir a las finanzas internacionales y de no poner totalmente en práctica su programa "socialista", de hecho, mucho fue emprendido, y Goodson alude al "Plan Schacht" que fue sustituído final y decisivamente por el "Plan Feder" en 1939. Goodson sostiene que la guerra le fue impuesta a Hitler por la misma razón que tuvo que enfrentar Napoleón, con Polonia en este caso como la mano del gato de los banqueros.

     En uno de los muchos casos donde Goodson coloca el sistema bancario en el contexto histórico más amplio, él relata lo que sería llamado ahora la "limpieza étnica" que fue emprendida por las autoridades polacas contra alemanes étnicos en Polonia. Goodson calcula el número de víctimas étnicas alemanas en Polonia en 58.000, culminando en la Masacre de Bromberg del 3 de Septiembre de 1939, en la cual 5.500 alemanes étnicos fueron asesinados. El plan de paz de Hitler fue sumariamente rechazado por el Gobierno polaco debido a la interferencia de Gran Bretaña en garantizar la seguridad de Polonia.

     Goodson luego procede a esbozar los muchos logros socioeconómicos del régimen de Hitler, tales como los préstamos a bajo interés para viviendas y el sistema de trueque que vio a Alemania capturando los mercados desde Europa a Sudamérica, y el debilitamiento del sistema internacional de finanzas alrededor del mundo, el aumento de los ingresos y las grandes obras públicas, mientras que, a pesar de persistentes afirmaciones en contrario, el gasto en armas era relativamente bajo.

     Mientras Alemania prosperaba en medio de una depresión mundial, la Italia Fascista había emprendido ya un curso similar una década antes, con gigantescas obras públicas, y gradualmente había adoptado la banca estatal. Japón, lo cual los lectores podrían estar sorprendidos de enterarse, había sido desde los años '20 ampliamente atraído hacia la teoría del crédito social de C. H. Douglas, habiendo seguido tales políticas a partir de 1932, y completado sus reformas en 1942, basado en la legislación bancaria alemana. Esto estableció a Japón como una gran potencia económica, y en 1940 éste anunció la Gran Esfera de Co-Prosperidad de Asia del Este, que amenazaba al sistema económico global creando un bloque comercial autárquico.

     El pretexto para la acción contra Japón, sostiene Goodson, comenzó con su ocupación pacífica de la Indochina francesa con el permiso de Francia, para interrumpir las rutas de suministro de China. Luego vinieron las sanciones económicas de Inglaterra, Holanda y Estados unidos. Las repetidas tentativas de Japón en diplomacia y compromiso fueron sistemáticamente rechazadas por EE.UU., culminando en un ultimátum de este último para la retirada de Japón de China, seguida de un bloqueo económico. Con la ocupación estadounidense de Japón, el sistema bancario y la estructura corporativa fueron demolidos bajo los auspicios de un banquero estadounidense.

     Hacia el final de la guerra, sin embargo, Sudáfrica estaba intentando adoptar un sistema bancario similar al de los Estados del Eje y de algunos de los Estados de la Comunidad Británica de Naciones, a saber Nueva Zelanda y Australia, y un proyecto de ley fue presentado por Hofmeyr, ministro de Finanzas, pero como estos países mencionados también, este banco central ha dejado de embarcarse en un curso de creación de crédito estatal. Fue el Partido Laborista Sudafricano el que sistemáticamente exigió un banco estatal que emitiera el crédito estatal. En efecto, las citas referidas por Goodson de los discursos hechos por miembros del Partido Laborista en el Parlamento acerca de la creación de crédito son, como los del decidido laborista John A. Lee de Nueva Zelanda, muy instructivas.

     Goodson luego sigue con una explicación del sistema de la banca de Nueva Zelanda de la época, que fue dada por los proponentes sudafricanos del crédito estatal. Sin embargo, debo añadir que la creencia del Partido Laborista sudafricano de que el ministro de Hacienda de Nueva Zelanda, Walter Nash, era "uno de los defensores más fuertes del sistema bancario estatal", es un error. Nash fue uno de los más acérrimos oponentes de John A. Lee contra los esfuerzos de éste para conseguir que el Partido Laborista cumpliera sus promesas electorales de 1934, que finalmente causaron la expulsión de Lee del partido [Erik Olssen, John A. Lee, Dunedin, New Zelanda, 1977].

     Después de referirse al sistema bancario australiano, el senador laborista sudafricano Smith siguió describiendo en términos similares al sistema bancario nacionalsocialista, viéndolo correctamente como análogo, aunque a una escala mucho mayor, con el de Nueva Zelanda. Smith, señalando que él no era un partidario de Hitler, declaró, no obstante, que las cosas pueden ser aprendidas de otros, incluso de Hitler. Esto es suficiente hoy para destruír la reputación de alguien, en un momento en que elconocimiento profundo y la objetividad son considerados como heréticos en sí mismos [13]; y nosotros podemos decir que Goodson mismo es un ejemplo actual de esto.

[13] K. R. Bolton, "Reductio ad Hitlerum as a Social Evil", Inconvenient History, vol. 15, Nº 2, http://inconvenienthistory.com/archive/2013/volume_5/number_2/reductio_ad_hitlerum_as_a_social_evil.php

     Goodson prosigue con su propia saga como uno de los directores en el Consejo del Banco de la Reserva sudafricano. En 2002 él intentó mostrar que el banco era una entidad privada, no una institución estatal. En 2003, con el 71,1% de los votos de los accionistas, Goodson fue elegido como un director sin poderes ejecutivos. El Consejo no hizo ningún secreto de su preocupación por la elección de Goodson, quien intentó educar a los miembros del Consejo acerca de la naturaleza de la banca de reserva fraccionaria. El año siguiente una campaña encubierta del vice-Gobernador del Consejo, Gill Marcus, un partidario acérrimo del Congreso Nacional Africano [ANC, partido sudafricano pro-negro y marxista, en el poder desde 1994], para derrocar al Gobernador, fue notada por Goodson, y a Marcus se le dijo sin ninguna ceremonia que se marchara, sólo para volver en 2009 como el nuevo Gobernador designado por el Estado. Una de sus nuevas medidas fue limitar el período de los directores no-ejecutivos, y a éstos se les pidió dimitir antes del final de sus períodos.

     Entre las tentativas de Goodson en 2011 para tratar con la corrupción y la incompetencia en la sudafricana Bank Note Company y la Casa de Moneda sudafricana, la actitud de Marcus se hizo crecientemente antagonista hacia él. En Febrero de 2012 el Consejo se movió contra Goodson para tenerlo silenciado, y éste fue suspendido. Junto con estas medidas, Goodson fue difamado por el Mail & Guardian (de Sudáfrica) el mes siguiente [14]. Goodson había hecho algunos comentarios heréticos acerca de Alemania en una entrevista radial con Deanna Spingola en 2011, que fueron usados como un pretexto para lanzar la campaña contra él. Goodson proporciona una lista sustancial en cuanto a por qué él ha adoptado un acercamiento escéptico en cuanto al "Holocausto", puesto que las difamaciones contra Goodson se enfocan en su escepticismo del "Holocausto". Goodson también fue condenado por haber elogiado las políticas financieras del régimen de Hitler, y cita a lumbreras de la época que habían hecho lo mismo, citando a David Lloyd George, Winston Churchill, el Duque de Windsor, y al economista J. K. Galbraith.

[14] Lisa Steyn, "Reserve Bank’s Holocaust Denier", Mail and Guardian, 1º de Abril de 2012, http://mg.co.za/article/2012-04-13-reserve-banks-holocaust-denier

     Goodson fue llamado a una reunión en Mayo de 2012 para resolver su status, y surgió un acuerdo de compensación que terminó con su cargo sólo unos meses antes del final de su término. Se esperaba que él permaneciera mudo acerca de las medidas que habían sido tomadas contra él por el Banco, pero él considera la exposición de las fechorías financieras como algo de interés público y no como parte de ningún compromiso (de silencio).

     Goodson concluye con una extensa discusión acerca de cómo los problemas bancarios podrían ser solucionados, citando un completo informe que él había presentado a Marcus Gill, el cual no había entendido nada de ello, y quien a su vez lo había reenviado a un economista para su revisión, el cual igualmente no sabía nada del asunto, como está relatado en la consiguiente discusión que él tuvo con Goodson. De ahí la situación es planteada hasta el presente, y Goodson explica la actual grave situación de la deuda global, incluyendo una discusión larguísima e inesperada acerca de la manera adversa en que es afectada la tasa de fertilidad. Esto incluye los impactos demográficos sobre los países Blancos, y en Japón y China (en el ejemplo de China, debo decir: "así lo espero"). Él concluye con ejemplos de banca comunitaria y estatal (Dakota del Norte, Guernesey, Libia), finalizando su libro con detalles sobre cómo el sistema bancario de Sudáfrica podría ser reorganizado, junto con anexos de borradores de proyectos de ley acerca de la mecánica de la reforma bancaria.–




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