BUSCAR en este Blog

lunes, 3 de agosto de 2015

John Kaminski - Ruleta de Desastre



     Hace cinco días se publicó en therebel.is esta nueva serie de opiniones del periodista estadounidense John Kaminski, artículo que por su lucidez, veracidad y valentía presentamos ahora aquí en castellano. El señor Kaminski aborda en esta oportunidad sobre todo el panorama electoral que se avizora en Estados Unidos, y sus razonamientos apuntan a que, en el fondo, es muy difícil que las elecciones del próximo año puedan ser algo diferente de todos los otros circos anteriores, donde sólo cambian los entretenedores pero jamás los dueños del triste espectáculo.


RULETA DE DESASTRE
por John Kaminski
29 de Julio de 2015



NO IMPORTA QUIÉN SEA ELEGIDO, NUESTRO NUEVO PRESIDENTE
MATARÁ ESTADOUNIDENSES EN FAVOR DE ISRAEL


     Hemos pasado por esto antes. No importa por quién vote usted, porque quienquiera que llegue a convertirse en el siguiente Presidente estadounidense, una cosa que él o ella es cierto que hará es matar a gente inocente para beneficio de Israel. Y lo peor de ello es que nuestro siguiente Presidente matará estadounidenses en favor de Israel, tal como los Presidentes lo han hecho desde los días en que Woodrow Wilson envió a estadounidenses a morir en la Primera Guerra Mundial, justo después de que los judíos crearon la Reserva Federal y se apoderaron de Estados Unidos en serio.

     Nuestra actual hipócrita obsesión homicida, basada en una falsa Guerra contra el Terrorismo que el Estados Unidos controlado por los judíos se ha creado, no cesará hasta que sea conseguido el objetivo judío de un mundo completamente controlado por sanguinarios judíos. Y entonces se habrá materializado la máxima que el antiguo guerrero escocés Calgacus dijo de los romanos: "Ellos hacen un desierto y lo llaman paz" [Tácito, De vita et moribus Iulii Agricolae, 29-38].

     No hay nadie en la escena política en Estados Unidos siquiera remotamente tentado de señalar que EE.UU. está moralmente equivocado y psicológicamente deformado en todas sus actividades. El muy antiguo consejo de John Quincy Adams de que deberíamos evitar enredos extranjeros ha sido completamente borrado por judíos salvajes que han secuestrado el país tomando el control de su emisión de dinero.

     Estados Unidos es un vampiro depredador que ha abandonado sus propios principios fundacionales y que está devorando a sus propios hijos, siguiendo la tradición judeo-cristiana expresada en Deuteronomio 28:56-57, en que las madres tienen la necesidad de comerse a sus propios hijos al no haber seguido las santas leyes de Dios.

     La fealdad de estas retorcidas advertencias es claramente visible en las invasiones consecutivas de países que Israel quiere ver destruídos, el cual para ello usa sus fuerzas estadounidenses a control remoto para hacer ese trabajo demoníaco. Su influencia es aún más obvia en cómo Estados Unidos está tratando ahora a sus propios hijos, deliberadamente empobreciéndolos y envenenándolos, imponiéndoles una educación defectuosa de modo que ellos nunca puedan ser nada más que esclavos, y secuestrando a un porcentaje no pequeño de ellos como juguetes sexuales para los muy acomodados.

     Usted sabe que los muy ricos realmente comen niños, tal como el Deuteronomio predijo [1].

     [1] http://topinfopost.com/2014/06/17/royals-killing-children-for-fun-hunting-parties

     Contemplo con horror la serie de los presuntos candidatos para reemplazar al Presidente artificial que hemos tenido durante los pasados ocho años. Todos están comprometidos a proseguir la realidad artificial que fue creada por el 11-S, que ha permitido al Estados Unidos kosher hacer la guerra contra el mundo entero. Ninguno de estos candidatos abordará abiertamente aquella mentira; todos ellos continuarán la tiranía que está conduciendo al futuro EE.UU. hacia una envilecida esclavitud.

     Los recientes éxitos populistas de Donald Trump garantizan que Hillary Clinton será elegida como Presidente de Estados Unidos en 2016, ya sea que Trump gane la nominación Republicana y Hillary gane con una abrumadora victoria con los votos de todos los que quieren seguir recibiendo cheques del Gobierno, o que Trump postule como candidato de un tercer partido y le robe suficientes votos a Jeb Bush para asegurar que Hillary y Bill vuelvan a la Casa Blanca y puedan así proseguir sus criminales parrandas.

     Así, de una u otra forma, una vez más tendremos a un Presidente que no tiene miedo de asesinar a grandes cantidades de personas en nombre de nuestros capataces israelíes. Por supuesto, esto es verdadero para todos los candidatos que han aparecido, porque cada uno de los que están postulando está dispuesto a, si es que no impaciente por, matar por Israel y cosechar las recompensas que este comportamiento inhumano otorga a sus inmorales practicantes.

    Pero, ¿acaso no es repugnante que una competición electoral entre [Jeb] Bush y [Hillary] Clinton sea una escalofriante repetición de las elecciones de 1992? Y cuando usted piensa acerca de cuán lejos las declinantes condiciones de vida han caído cuesta abajo en todo este período de tiempo, cualquiera que piense que Estados Unidos va a recuperarse del saqueo de la nación realizado por intereses judíos, ¡es uno de los 14 millones de personas que participan de la repartija del Gobierno, o un profesor que defiende las perversiones sexuales en uno de los miles de campus universitarios kosher de todo el país, o un adicto al crack!.

    El hecho de que los estadounidenses acepten los mismos dos nombres perdedores de la elección que envió a Estados Unidos en un movimiento en espiral hacia el olvido, revela con claridad alarmante cuán retardados son actualmente los estadounidenses, y cuán poco saben ellos de lo que realmente está sucediendo en el mundo.

     Da la impresión de que tengo un modo de pensar que apenas existe todavía, ya que soy de una generación que creció con alguna idea de que la calidad, la integridad y la competencia significaban algo. Hoy, los niños están siendo criados no para ser capaces de saber escribir correctamente, sino para aspirar a ganarse la lotería o a beneficiarse poderosamente de alguna actividad ilegal por la cual ellos no serán atrapados porque ellos le pagaron a la gente adecuada.

     Ellos están siendo sexualizados a una temprana edad (sin duda para ser usados en el futuro por la élite de poder) y se les están dando vacunaciones que asegurarán que ellos nunca serán seres humanos completamente funcionales. En el caso de las muchachas, esta violación de masas por el fármaco Gardasil [contra el "virus del papiloma humano"] garantizará que la mayor parte de la siguiente generación nacerá defectuosa.

    He escuchado durante muchos años que los estadounidenses eligen a los Presidentes que son reflejos perfectos del estadounidense promedio típico. Comprendo que ésta es una acusación embarazosa, pero hemos visto cuán verdadero ha sido esto en la lamentable serie de sociópatas narcisistas que han vivido en la Casa Blanca durante la mayor parte de mi vida.

     Este mismo sádico estrato social de actores indignos de serles dado un empleo ha sido hábilmente desplegado para otra hilarante temporada de campañas donde cada uno de estos estúpidos aspirantes competirá por el derecho a inclinarse y a aceptar y poner en práctica las traicioneras sugerencias de los banqueros judíos.

     El hecho de que los estadounidenses no exijan que sus líderes actúen humanamente y estén preocupados por el bienestar de sus conciudadanos, no sólo verifica la proposición de que los Presidentes son simplemente reflejos exactos de la población, sino que demuestra gráficamente cuán irresponsables, poco confiables y corruptibles son realmente los estadounidenses. Tal vez todos los humanos son de esta manera, pero de ser así, aquello sólo garantiza que nuestro futuro será tan patético y caótico como nuestro pasado.

     En casi cada elección que he presenciado desde los años '60, siempre ha habido algún "caballo negro" desafiador [dark horse = un candidato o competidor sobre quien se sabe poco pero que inesperadamente gana o tiene éxito] que, temprano en la temporada de elecciones, promete venir al rescate de la corrupta política estadounidense y apoderarse de la Casa Blanca que está en manos de los dos principales partidos. Eugene McCarthy, Pete McCloskey, John Anderson, Ross Perot. Nombres ahora hace tiempo olvidados, que han capturado la atención de los estadounidenses durante un breve período de tiempo, y que luego se desvanecieron en la oscuridad, ya que el sistema de dos partidos, que es realmente un solo partido, gana la elección después de que todos los lemmings razonan que ellos no quieren desperdiciar sus votos y que quieren sentirse bien votando a favor del ganador.

    Donald Trump es ahora un nombre muy trivial que está ocupando nuestra atención durante un breve período de tiempo. Pero en este momento, él es un personaje que ha salido directamente de una novela de Philip K. Dick y ha seducido al pueblo con una neblina rosada de retórica aparentemente relevante, representando el papel de la jenofobia. De todos modos, deberíamos recordar que Reagan era un actor, y Trump también.

     El ascendiente que tiene sobre los medios de comunicación este millonario egotista, como fue el caso con Perot a principios de los años '90, es una iniciativa estratégica destinada a influír en la eventual elección a favor del candidato realmente apoyado por la élite de poder. Es una situación muy similar a la elección de 1912, en la cual el ex-Presidente Theodore Roosevelt fue "persuadido" a entrar en carrera con su partido Bull Moose [partido del Alce, o Progresista], garantizando de ese modo la derrota del Republicano Presidente en ejercicio Willian Howard Taft y asegurando la elección del Demócrata Woodrow Wilson, "el candidato de la paz", que prontamente nos metió en la Primera Guerra Mundial y supervisó la creación de la Reserva Federal y el impuesto a la renta.

     Así como la sorpresiva elección de 1912 nos condujo a la guerra y cambió la naturaleza de Estados Unidos a perpetuidad al entregar el control de nuestro dinero a los banqueros judíos, del mismo modo la elección de 2016 cambiará en adelante a EE.UU. permanentemente, entregando el control de los militares estadounidenses a Hillary Clinton, una asesina certificada que no sólo organizó y supervisó la matanza de un embajador estadounidense, Christopher Stevens, que estaba metido hasta las orejas canalizando ilegalmente armas desde un país que Estados Unidos estaba destruyendo (Libia) hacia otro país que deseaba destruír (Siria), sino que ella también supervisó el asesinato de su antiguo confidente (¿y amante?) Vince Foster, que simplemente sabía demasiado sobre la familia criminal de los Clinton y sobre la serie de asesinatos en su nombre que han sido su estela desde sus tempranos días en Arkansas.

     Puesto que ella está totalmente poseída por Israel, ¿puede alguien dudar de que cuando el dedo de Hillary esté en el gatillo nuclear ella no lo empujará con reales ganas?.

     Pero entonces, una vez más, muchos, si no todos, los candidatos que postulan contra ella tendrían la misma actitud, en particular los Republicanos evangélicos como Rick Santorum o Mike Huckabee, estúpidamente obedientes a los hacedores judíos de guerras. Del mismo modo, también Jeb Bush está en esta categoría, que cuenta con su hermano George, cerebralmente muerto y carente de conciencia, como su principal consejero de política exterior.

     George W. C. Bush, usted debe recordar, le mintió a Estados Unidos en (al menos) dos guerras, en las cuales muchos miles de estadounidenses perdieron sus vidas, y millones de residentes inocentes de países lejanos perdieron sus vidas también, un hecho que la mayoría de los estadounidenses ignora. "Dubya" [su apodo] también encabezó el encubrimiento del 11-S, rebuznando descaradamente que "Ellos odian nuestras libertades", mientras todo el tiempo sabía que fueron sus manejadores israelíes los principales responsables de las traicioneras muertes de 3.000 confiados estadounidenses.

     La mayoría de los estadounidenses realmente no comprende la naturaleza brutalmente criminal de la política norteamericana. Aunque ellos presencian la carnicería por televisión, ellos permanecen a una distancia segura cuando esos asesinatos rara vez llegan a sus ciudades y los afectan personalmente.

     En este momento tenemos una campaña concertada para asesinar a todos los médicos que promueven y usan el agente curador del cáncer llamado GcMAF [2]. En nuestro pasado reciente hemos presenciado el exterminio de microbiólogos que sabían demasiado sobre el programa de la gripe porcina, destinada a matar a millones.

[2] http://www.richardpresser.com/wordpress/an-update-on-the-gcmaf-and-nagalase-story/

     Las series de asesinatos cometidos contra gente relacionada con los Presidentes han crecido hasta proporciones monstruosas, particularmente entre antiguos amantes de Clinton y de Obama.

     El comportamiento estadounidense está en la alcantarilla, inmoral y engañoso al máximo, y aquello no es debido tampoco a su abandono de la religión, ya que John Hagee, el Papa Francisco y sus cínicos compatriotas están todos metidos hasta sus globos oculares en la traición y la violación de niños.

     Entonces, ¿cuál es la solución? La solución es desmantelar considerablemente el Gobierno estadounidense, deportar a todos los judíos, restringir la inmigración y repatriar a muchos de aquellos que han sido deliberadamente importados para desestabilizar el país y facilitar el cambio hacia una dictadura comunista totalitaria. La maniobra táctica clave es quitarle el control de la emisión de dinero a la Reserva Federal privadamente poseída, quitarle el control de las escuelas y del gobierno a la monstruosidad federal centralizada conocida como el Ministerio de Educación, y comenzar a restaurar el país sin la demoníaca influencia judía.

     La descentralización es la respuesta. Nuestros militares tienen que ser exclusivamente defensivos, la inmigración tiene que ser detenida en este mismo momento, y el Gobierno federal tiene que ser despojado de la mayor parte de su poder, porque, como podemos ver, después de la transferencia original del poder de los Estados en favor de Washington DC en la muy temprana historia de Estados Unidos, nuestros derechos individuales han sido lentamente borrados, y de EE.UU. se ha apoderado un poder extranjero, los banqueros judíos internacionales sobre los cuales Henry Ford nos advirtió [en El Judío Internacional], y quienes no tienen ningún respeto por nada excepto por su propias pervertidas ganancias.

     Esto no es lo que deberíamos estar enseñando a nuestros hijos. Somos seres humanos compasivos, no los irracionales robots asesinos en lo que los judíos nos han convertido.

     Si nosotros debemos sobrevivir, ellos no. Y no hay ningún candidato presidencial actualmente que ahora haya anunciado que reconoce algo de esto, de manera que lo que podemos esperar de las actuales circunstancias es más de lo mismo, sólo que peor.

     Usted está a punto de perder su vida y su propiedad porque usted no defendería lo que le han dicho millones de veces desde que Benjamin Franklin primero pronunció las palabras: "Una república, si usted puede conservarla".–







No hay comentarios:

Publicar un comentario