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martes, 11 de agosto de 2015

Austin J. App - Una Mirada Franca al Tercer Reich (1)



     Austin Joseph App (1902-1984), estadounidense católico de padres alemanes, Ph.D. en Literatura Inglesa y profesor universitario, es autor de innumerables artículos y ensayos, algunos libros y diversos folletos, muchos de los cuales se ocupan de la triste suerte de los alemanes derrotados en la Segunda Guerra, y de la denuncia del así llamado "Holocausto" como un fraude, habiendo participado en el consejo fundacional del Instituto para la Revisión Histórica (IHR). El siguiente texto cuya primera parte de tres presentamos ahora en castellano (A Straight Look at the Third Reich), se publicó como folleto en 1974, y es una serie de razonamientos lógicos y libres de la mentirosa propaganda con que se ha machacado al público general antes, durante y después de dicha Guerra, donde el autor, por ejemplo, no tiene tapujos para calificar a los gobernantes de la ex-RFA directamente como traidores, y a Roosevelt y sus manipuladores como gente genocida de la peor especie. Este discurso, que contiene diversas alusiones a personajes estadounidenses y a acontecimientos de su época inmediata en su examen realista de la Alemania post-Hitler, creemos que tiene mucho valor en sí mismo, pues está escrito a partir de la empatía que siente el autor por su madre patria.


Una Mirada Franca al Tercer Reich
Hitler y el Nacionalsocialismo,
¿Cuán Correctos y Cuán Equivocados?
por Austin J. App, 1974



     Décadas después de la Rendición Incondicional [de Alemania], aún está pendiente una mirada objetiva al Tercer Reich y al Nacionalsocialismo. Tres viajes recientes a Alemania me han convencido de que cualquier política alemana que sea patriótica y nacional —tan realmente alemana como nosotros queremos que la política estadounidense sea realmente estadounidense—, una que sea firmemente anti-comunista y no servilmente subordinada aún a los vencedores occidentales, será denunciada como "neo-nazi". Sin embargo, a menos que Alemania pueda generar pronto tal política y ponerla en funciones, parece destinada a caer bajo la dominación de la Rusia soviética.


LUZ VERDE PARA QUE LOS SOVIÉTICOS INVADAN

     En efecto, la Carta de Naciones Unidas (en los Artículos 53 y 107) reserva a la Rusia soviética el derecho a invadir Berlín Oeste y Alemania Occidental siempre que pueda alegar que hay allí un renacimiento del neo-nazismo o del militarismo. Cada vez que alguien acusa algo en Alemania Occidental o en Austria como neo-nazi, él está dando una luz verde a la Rusia soviética para que invada a estos ex-enemigos. Cuando en 1968 Alemania Occidental protestó débilmente por la invasión Roja de Checoslovaquia, Moscú señaló los Artículos 53 y 107 y convulsionó a Bonn [capital de la ex-RFA] con terror y silencio. ¡Y la chantajeó con la ratificación del robo Rojo de los territorios del Oder-Neisse —una cuarta parte de Alemania— y con la aprobación oficial de la expulsión de sus 15 millones de habitantes (que incluye a los alemanes de los Sudetes) y con el asesinato de 2.500.000 personas! Y en el tratado Moscú-Bonn, ¡Alemania Occidental tuvo que respaldar los Artículos 53 y 107!.

     Sin embargo, una nación a la que los vencedores no permiten ser nacionalista no puede permanecer durante mucho tiempo como una nación, sino que seguirá el camino que han seguido la Zona soviética de Alemania [RDA] y Checoslovaquia, ¡directamente bajo las narices de los campeones anglo-estadounidenses de la democracia! La conspiración comunista mundial y una prolongada aplicación del Plan Morgenthau han tenido éxito en etiquetar a todo el patriotismo alemán como neo-nazi y en seguir describiendo al Tercer Reich como algo monstruosamente malo, y al Nacionalsocialismo como ¡la filosofía gubernamental y sistema más satánico que haya habido en el mundo!.


ES UN BUEN MOMENTO PARA DAR UNA MIRADA HONESTA

     Ha tardado mucho el momento de investigar qué validez tiene este juicio y quién está detrás de ello. Según algunos signos, lo que no es totalmente malo es el Nacionalsocialismo, y ¡lo que ES totalmente malo es la propaganda de los Rendicionistas Incondicionales! Por ejemplo, me vi sacudido cuando el muy respetable periódico alemán Deutsche Zeitung - Christ und Welt, en un artículo titulado "War Hitler ein grosser Man?" (¿Fue Hitler un Gran Hombre?, 18 de Abril de 1969) diligentemente niega que Hitler fuera grande, y se queja de que él arruinó a Alemania, pero se atreve a citar como un pequeño y positivo logro suyo el que él "rompió la estructura de clases de la Alemania burguesa y creó una condición de igualdad social". En otras palabras, el Nacionalsocialismo, según parece, fue un instrumento para la democracia social, y ¡éste es realmente el elemento más cristiano de la democracia!. ¡Esto representaría un enorme trozo de bien en el Nacionalsocialismo!.


EL GENERAL WEDEMEYER TAMBIÉN ENCONTRÓ ASPECTOS BUENOS

    Mientras absobía esta revelación en el periódico anti-nazi DEUTSCHE ZEITUNG, sucedió que releí los Informes de Wedemeyer (Wedemeyer Reports, Devin-Adair Co., 497 págs.). En ellos, el general Albert C. Wedemeyer, un estadounidense de Nebraska, a quien el Ejército estadounidense envió a estudiar en la Kriegakademie alemana [Academia de Guerra] entre 1936 y 1938, y quien por lo tanto es uno de los pocos estadounidenses que vieron la Alemania nacionalsocialista cuando ella estaba en un funcionamiento pacífico, antes de que fuera distorsionado por la guerra, hizo la siguiente observación:

     "Había algunos aspectos del Tercer Reich que parecían bien en ese entonces; por ejemplo, el programa público de trabajos, el estímulo de las artes, la música y las ciencias; la construcción de caminos y comunicaciones, y las oportunidades culturales tales como viajes al extranjero para la gente menos privilegiada, a costa del gobierno" (p. 38).

     En otras palabras, el Nacionalsocialismo alemán, el Tercer Reich, al que los talmudistas, los comunistas y nuestros medios de comunicación siguen presentando como el mismo epitome del mal concentrado, ¡tenía en realidad algún bien en ello! No puedo sino añadir aquí que [el Tercer Reich] también suprimió la mayor vergüenza estadounidense, sueca, danesa y de la Alemania Occidental contemporánea, y la de la República de Weimar: ¡la pornografía! Tampoco toleró los efectos de la pornografía: ¡la prostitución, la perversión y la sodomía! Desaprobó el divorcio y estimuló la fidelidad matrimonial. Y cualquier otra cosa que Hitler pudiera haber sido, él no fue un adúltero como Roosevelt, quien en dos oportunidades le fue infiel a su esposa, ¡con dos de sus secretarias! Ni fue tampoco como Wilson, cuyo adulterio hizo que los judíos lo chantajearan ¡con el nombramiento de Brandeis a la Corte Suprema y con hacer entrar a Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial!.


EL TERCER REICH NO NECESITÓ NINGÚN ALAMBRE DE PÚAS PARA NO DEJAR SALIR A SU PROPIO PUEBLO

     En efecto, tras un momento de reflexión, comprendemos desde un principio que la Alemania Nacionalsocialista antes de la guerra ciertamente no tuvo nada como el Muro de Berlín para impedir salir a sus ciudadanos, ni una armazón de alambre de púas —ninguna Cortina de Hierro— alrededor de su frontera, en el medio de Europa, todas las horribles barbaries que caracterizan a nuestros Amigos de préstamo y arriendo, los comunistas. También recordamos que hasta 1939 la gente podía ir y venir desde Alemania, ¡tal como en Estados Unidos y Gran Bretaña! Pero NUNCA [ahora] hacia y desde la Rusia soviética, o sus satélites, como la Zona soviética de Alemania, hipócritamente llamada la REPÚBLICA DEMOCRÁTICA ALEMANA.

     Sobre todo, los judíos podían dejar Alemania a voluntad —con sus pertenencias— ¡y sin pagar ningún impuesto personal! Por contraste, la Rusia soviética, a la cual los medios de comunicación siguen presentando como una especie de Utopía comparada con la Alemania Nacionalsocialista, no deja que los judíos —ni ningún otro grupo étnico, ni siquiera a los alemanes restantes del Oder-Neisse— se trasladen como les plazca. ¡Y ellos cobran enormes impuestos personales a los judíos que realmente dejan salir! En realidad, Hitler les permitió, e incluso los animó a, emigrar, ¡precisamente aquello de lo que los judíos amargamente se quejan y que la Rusia soviética les niega! Y sin embargo, esos mismos judíos siguen llamando al Nacionalsocialismo intrínsecamente malvado, pero al comunismo, salvo por unos pocos inconvenientes ad hoc, ¡relativamente bueno! En resumen, el Tercer Reich era una sociedad relativamente abierta y expuesta, como la nuestra propia, mientras que la Rusia soviética y sus satélites están llenos de alambre de púas como enormes campos de concentración!.


HITLER, AL IGUAL QUE GOLDWATER, ¿SERÁ REHABILITADO?

     Desde que nuestros medios de comunicación se han unido para presentar al Presidente Nixon como mentiroso, ladrón y dictador, como un verdadero Hitler, ellos también comienzan a hablar del senador Barry Goldwater como el ideal estadounidense de un senador. Recientemente Walter Cronkite habló pomposa y benignamente acerca de Goldwater: "Si Goldwater ahora parece como la voz de la moderación y de la razón, en esta corriente de confianza pública, quizás es porque... él parece no defender ninguna causa en especial, ahora mismo, excepto la franqueza y la honestidad... Una vez... él fue ridiculizado como un anacronismo... ¿están los tiempos poniéndose al día con Barry Goldwater?" (National Review, 9 de Noviembre de 1973).

     Goldwater no sólo fue llamado un "anacronismo", sino que fue denunciado como un Hitler, como un fascista y un racista. Si "los tiempos están poniéndose al día con Barry Goldwater" y rehabilitándolo, quizás los tiempos en algún futuro le harán justicia a Adolf Hitler también. ¡Por eso escribo este folleto!.

     Aquí está lo que algunos de los grandes publicistas estadounidenses, que en 1964 todavía denunciaban a Hitler como una abominación, dijeron de Goldwater. Martin Luther King graznó: «Vemos peligrosos signos de Hitlerismo en la campaña de Goldwater. Si él gana, habrá un "brote de violencia" por parte de los Negros». George Meany, a quien le disgusta especialmente Nixon ahora, denunció "un paralelo entre el senador Barry Goldwater y Adolf Hitler". Jackie Robinson dijo que él cree que él [Nixon] ahora sabe "cómo se sentía ser un judío en la Alemania de Hitler". Drew Pearson, uno que no creía en el Diablo, pero supo que Hitler era el Diablo, percibió "el olor del Fascismo... en el aire" en la Convención de San Francisco. El gobernador Pat Brown encontró que «el discurso de aceptación de Goldwater tenía el hedor del Fascismo... ¡Todo lo que faltaba por escuchar era "Heil Hitler"!».

     Y por supuesto C. L. Sulzberger, del New York Times, el cual para arruinar a Nixon hizo un monstruo del pecadillo de Watergate, encontró que "en Enero de 1963 un peligroso grupo de apoyadores financieros, incluyendo a racistas y anti-sindicalistas, comenzó a impulsar la candidatura de Goldwater... la clase de respaldo empresarial que estuvo detrás de los nacionalsocialistas a principios de los años '30".

     James Reston, otro experto del New York Times, recordó a Goldwater "que la mayor parte de los tiranos extremistas de la Historia, desde César y Napoleón hasta Hitler y Stalin, actuaron en nombre de la libertad y la justicia". (Estamos en deuda por estas citas con National Review, 9 de Noviembre de 1973).


SI HITLER FUE COMO GOLDWATER, ¡ÉL DEBE HABER SIDO BASTANTE BUENO!

     Vemos que en 1964 los principales fabricantes estadounidenses de opinión ¡compararon a Goldwater con Hitler, y a los Republicanos con nacionalsocialistas y fascistas! Y dentro de unos meses ellos difamaron de tal manera a Goldwater que éste se hundió desde ser un héroe Republicano a un "monstruo" que pocos se atrevían a nombrar y ¡menos votar a favor de él! Ahora, si los lisiados morales en nuestros medios de comunicación pueden hacer esto a un ahora reverenciado político estadounidense, ¿puede alguien dudar de que ellos pudieron e hicieron algo peor a un político extranjero con cuyo país ellos nos engañaron para involucrarnos en una guerra? Si ellos pudieron hacer que Goldwater pareciera como Hitler, y el Partido Republicano como nacionalsocialistas y fascistas, entonces uno no puede aceptar sus difamaciones contra Hitler ni contra el Nacionalsocialismo. NUESTROS PRINCIPALES FABRICANTES DE OPINIÓN DURANTE Y DESPUÉS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, Y NUESTROS PRINCIPALES MEDIOS DE COMUNICACIÓN, FUERA DEL "CHICAGO TRIBUNE", FUERON MENTIROSOS, LISIADOS MORALES Y PROSTITUTAS DE ROOSEVELT Y DE MORGENTHAU, Y EN GRAN PARTE ¡TODAVÍA LO SON! Lo que ellos han estado diciendo sobre Hitler y el Nacionalsocialismo, tal como lo que ellos dijeron sobre el Káiser en 1919 y sobre Barry Goldwater en 1964, ¡es el más crudo, el más sucio y el más vil asesinato de su reputación! Sólo los lisiados morales se inclinarían ante ello, y sólo un público lavado de cerebro lo creería.


LOS MEDIOS ESTADOUNIDENSES DE COMUNICACIÓN Y EL PÚBLICO HAN SIDO TRADICIONALMENTE INJUSTOS CON LOS OPOSITORES

     Los principales medios estadounidenses de comunicación, probablemente porque ellos están dominados por judíos, como lo muestra su difamación de Goldwater en 1964 y del Presidente Nixon ahora, y del Presidente Herbert Hoover en 1928, no tienen ninguna tradición de imparcialidad con alguien que ellos odian. Ellos son unos sucios mentirosos terroristas y calumniadores. Pero, triste es decirlo, ellos han subverido también en tiempos de guerra a gran parte del público hasta un frenesí de prejuicio. Incluso en nuestra Guerra Civil, donde estadounidenses lucharon contra estadounidenses, a los del Norte se les dijo y llegaron a creer que el condado Choctaw apestaba con cadáveres de esclavos asesinados, y que las beldades del Sur (realmente las hermanas de las beldades del Norte) ¡habían llevado puestos collares con ensartados globos oculares de los yanquis! Y los políticos del Norte, como Thaddeus Stevens, dijeron de los sureños, sus compatriotas estadounidenses, "Humillen a los orgullosos traidores, despójenlos de sus hinchadas propiedades... devasten esa región... redúzcanlos a una desesperada debilidad".

     Si los yanquis pudieron creer que las muchachas del Sur llevaban puestos collares con globos oculares de yanquis, ¿no creerían ellos aún más fácilmente que los alemanes hicieron pantallas de lámparas con la piel de los presos, o que ellos hirvieron a judíos hasta convertirlos en jabón? Si en 1918 ellos querían colgar al Káiser de un manzano, como el monstruo criminal de la Primera Guerra Mundial, un líder mundial ahora universalmente reconocido como uno de los más decentes y moderados de todos los líderes de la guerra, ciertamente menos deshonesto y menos rencoroso que Wilson, Lloyd George, Clemenceau y el general Foch, ¿no es acaso probable que por una justificación no mayor ellos querían colgar a Hitler, y de hecho en los Juicios de Núremberg colgaron a alemanes no más culpables que el Káiser, o Hindenburg, o Ludendorff?.

     Claramente, lo que los expertos estadounidenses en juicios, junto con los medios de comunicación, y, como una consecuencia, la mayor parte del público, gritaron sobre los líderes y el pueblo alemanes después de la Segunda Guerra Mundial, no merece ser creído, y tiene que ser estudiado honestamente y ser revisado. Esto —y sólo esto— estoy tratando de hacer en este folleto.


¿HUBIERA PROBABLEMENTE EVITADO HITLER LA GERMANOFOBIA DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL?

     ¿Ha escuchado usted alguna vez que Hitler "quemó libros" y que por lo tanto el Tercer Reich debía ser destruído, sus ciudades bombardeadas, las casas de sus trabajadores destruídas por bombas incendiarias, sus iglesias reducidas a fragmentos, y un máximo de mujeres y niños masacrados, como en Dresden? Bien, en la Primera Guerra Mundial, después de que Wilson designó a George Creel como el director de información pública, en realidad como la prostituta del Gobierno para publicitar falsas historias de atrocidades contra las Potencias Centrales, tales como que los alemanes iban por ahí cortando los brazos de los bebés belgas, el público estadounidense supuestamente de mentalidad razonable proscribió el idioma alemán de las escuelas: "La música y la literatura alemanas, las iglesias alemanas, el idioma alemán, las actividades de todas las sociedades alemanas... quedaron bajo prohibición por parte de súper-patriotas... La lengua "huna" fue desterrada del plan de estudios... Los libros alemanes fueron sacados de las bibliotecas, vendidos como basura o quemados en la plaza pública en ceremonias patrióticas" (Whittke, German Press, pp. 268-269).

     ¿Hubiera sido posible que un público que podía ser llenado con propaganda hasta un frenesí de odio tal contra un enemigo desde hace mucho tiempo reconocido como maravillosamente caballeroso, no sería azotado hasta quedar reducido a un paroxismo peor de odio y difamación durante y después de la Segunda Guerra Mundial, cuando, además del tipo de calumniadores como George Creel, el Tercer Reich y el pueblo alemán han sido expuestos a tipos comunistas judíos como Ilya Ehrenburg, quien pidió que todas las mujeres alemanas fueran violadas, y a judíos como Theodore N. Kaufman ("Alemania Debe Perecer"), que quería que todos los hombres alemanes fueran castrados, y el Secretario de Tesorería, Henry J. Morgenthau ("Alemania Es Nuestro Problema"), que quería que todos los alemanes fueran privados de comida hasta la muerte?.


LOS VENDEDORES DEL ODIO, MUCHO PEORES EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL QUE EN LA PRIMERA

     ¿Realmente hubiera sido posible que, cuando tales bárbaros genocidas influyeron en la propaganda Aliada y en la política, a Hitler y al Tercer Reich y al pueblo alemán se les pudiera haber dado un tratamiento honesto y justo? Obviamente cuando tales monstruos de difamación y denigración y genocidio eran las queridas de nuestros medios de comunicación, la imparcialidad para con el Tercer Reich —con Hitler, con el Nacionalsocialismo— ¡no hubiera tenido más posibilidad que la proverbial bola de nieve en el infierno! Escribo este folleto sólo para tratar de comenzar a dejar las cosas claras, nada más. No quiero defender al Tercer Reich, ni al Nacionalsocialismo; sólo quiero verdad y justicia para ellos. Aunque sería utópico esperar aquello —en vista de que incluso después de 2.000 años todavía no se concede verdad y justicia a Jesús de Nazaret—, ¡estoy más impaciente por conseguir que la Liga Anti-Difamación de la B'nai Brith acepte mi intención modesta y sincera!.


LOS "CRUZADOS" EN FAVOR DE LA DEMOCRACIA PERMITEN TODO TIPO DE GOBIERNO, EXCEPTO EL NACIONALSOCIALISMO

     La única cosa que los auto-aclamados "Cruzados" por la destrucción de Alemania proclamaron repetidas veces, fue y es que cada pueblo tiene el derecho de elegir qué forma de gobierno quiere, y que ningún poder exterior o camarilla armada impopular pueden imponer su tipo de gobierno sobre un pueblo. En el Artículo 3º de la Carta Atlántica, los mayores hipócritas del mundo, Roosevelt y Churchill, predicaron ¡"el derecho de todos los pueblos a elegir la forma de gobierno bajo la cual ellos vivirán"!.

     ¿Pero qué hicieron ellos? Tan pronto como ellos habían forzado la Rendición Incondicional sobre los desdichados pueblos alemán y austriaco, los dictadores de la paz, violentamente, sin un plebiscito, separaron a los austríacos desde Alemania y les dijeron que ellos debían adoptar el Nuevo Trato Rooseveltiano como su forma de gobierno o ser privados de comida hasta la muerte. Y otra vez los vencedores occidentales, sin consultar al pueblo alemán, dijeron a los alemanes occidentales que estaban bajo su ocupación, que si ellos no deseaban ser exterminados como nazis o simpatizantes de los nazis, ellos debían adoptar el Nuevo Trato Rooseveltiano y nada más.


SI LOS ANGLO-ESTADOUNIDENSES PUDIERON IMPONER SU GOBIERNO SOBRE ALEMANIA, ¿NO PODÍA MOSCÚ IMPONER SU PROPIA FORMA DE GOBIERNO?

     ¿Es posible que los dictadores anglo-estadounidenses de la paz no comprendieran que si ellos afirmaban el derecho y el deber de imponer su forma de gobierno sobre los pueblos alemán y austriaco, bajo su ocupación, la Rusia soviética se sentiría justificada para imponer el comunismo en sus zonas de ocupación?. ¿Pudieron nuestros diplomáticos realmente haber sido tan estúpidos y ciegos?. ¿O ellos en secreto, barbarizados y bolchevizados por la doctrina de Morgenthau, quieren entregar al pueblo alemán a los Rojos? Morgenthau quería que las tropas estadounidenses abandonaran Europa y dejaran a los europeos ocupar toda Alemania, lo que en efecto significaba entregarla a los violadores y ladrones rusos soviéticos. Morgenthau estaba acompañado por el comunista Harry Dexter White, y éste por Alger Hiss. John Barron (en KGB, N.Y.1974, p. 188) enumera entre su catálogo de espías Rojos que estaban trabajando en nuestro servicio exterior, a personajes tales como Ullmann, Reno, Coplin, Gold, Greenglass, Julius y Ethel Rosenberg (a quienes los medios de comunicación ahora hacen parecer atractivos), Sobell, Perl, Soble, Wolston, y Alfred y Martha Stern. Y otros tales como Klaus Fuchs y Philby para Gran Bretaña.

     No es de extrañar que con personajes como éstos los anglo-estadounidenses impusieran el Nuevo Trato en Alemania Occidental en una forma que invitaba a la Rusia soviética a imponer el comunismo en la mitad Este de Alemania, ¡y en Polonia, los países del Báltico, Checoslovaquia, Hungría, Rumania, Bulgaria y Yugoslavia! Ése es el derecho "de todos los pueblos a elegir la forma de gobierno bajo la cual ellos quieren vivir" que los "santos Cruzados Rooseveltianos" impusieron a Europa... ¡y a China, Corea del Norte y Vietnam del Norte!.


YA QUE LOS VENCEDORES FAVORECIERON TANTO EL TOTALITARISMO DEL COMUNISMO, ¿SEGÚN QUÉ LÓGICA PROHIBIERON Y PROHÍBEN ELLOS EL NACIONALSOCIALISMO PARA EL PUEBLO ALEMÁN?

     Si han sido "liberados", y todas las otras naciones puede elegir la forma de gobierno que ellos quieran, ¿por qué sólo los alemanes no pueden elegir el Nacionalsocialismo, antes que el totalitarismo ateo, bárbaro y abominable del bolchevismo que los vencedores no sólo les permitieron a ellos sino que lo impusieron sobre ellos, y sobre una docena de desafortunados pueblos bálticos y asiáticos?.

     Permítame explicar nuevamente, para beneficio de los terroristas calumniadores de la escuela de Morgenthau, que yo no estoy recomendando el Nacionalsocialismo o el Fascismo, ni estoy abogando por ello para Alemania o para Italia. Lo que realmente declaro solemnemente es que desde el Pacto de Potsdam, cualquier impulso del patriotismo en Alemania Occidental, del nacionalismo honorable, no importa cuán tímido sea, es inmediatamente denunciado y destruído por la prensa estadounidense, británica, israelí y soviética como "neo-nazi". Y por miedo, el grueso de la prensa alemana, que los Rooseveltianos después de la guerra entregaron a supuestos alemanes exclusivamente liberales, socialistas, pro-comunistas, prácticamente traidores, inmediatamente aplaude al unísono junto con la prensa internacional germanofóbica e interrumpe en seco cualquier movimiento patriótico alemán.

     Esto es lo que dicha prensa hizo, por ejemplo, al NPD (Partido Demócrata Nacional). Éste era un partido alemán absolutamente inocuo pero patriótico y nacional, y su presidente, Adolf von Thadden (cuya hermana había sido ejecutada por los nacionalsocialistas) era casi tan anti-nacionalsocialista como es posible ser. Pero él y el partido eran patrióticamente alemanes; ellos querían una Alemania con algún orgullo nacional, y la mayoría de todos ellos querían deshacerse de los salvajes comunistas en la parte del Este de Alemania, una mitad del total, y querían la reunificación ¡dentro de las fronteras que los Catorce Puntos de Wilson y la Carta Atlántica Rooseveltiana habían garantizado a los vencidos!.


EL PATRIOTISMO ALEMÁN APLASTADO Y CALUMNIADO COMO "NEO-NAZISMO"

     Por esto el mismo tipo de lisiados morales que en 1964 compararon a Goldwater con Hitler gritaron día y noche acerca del renacimiento del Nacionalsocialismo en Alemania y aullaron para hacerlo aplastar, ¡incluso si fuese necesario tener a la Rusia soviética invocando los Artículos 53 y 107 y marchando sobre Alemania Occidental! Es debido a estos mismos Artículos que insisto en que es necesario poner al Nacionalsocialismo en la perspectiva apropiada. Solemnemente declaro que desde el Pacto de Potsdam los vencedores no han permitido que Alemania sea patriótica. Ellos no han permitido que ella tenga un orgullo nacional. Ellos no han permitido que ella tenga un ejército moderno con armas modernas, y un ejército sin armas modernas es un fraude. Ésa es una invitación a los rusos soviéticos para que marchen contra ella.

     Cualquiera salvo un partidario de Morgenthau debería comprender que una Alemania que es denunciada como "neo-nazi" ante cada aliento de patriotismo, no tiene ninguna alternativa, y sólo tiene una opción: hacerse comunista, buscar su reunificación a partir de la Rusia soviética, más bien que de un Frente Occidental Unido. Al primer signo de una verdadera depresión, y como en los corazones de la gente crece el deseo de una Alemania unificada de nuevo (pero que ellos podrían no expresar), el pueblo alemán sólo puede volverse hacia el comunismo. El Occidente que animó el Muro de Berlín y aceptó la Cortina de Hierro sin protestar, y que llama a todo verdadero patriotismo como "neo-nazi", que llenó todos sus principales periódicos con virtuales traidores, ¡no puede parecer ante los alemanes honestos como una alternativa! Sólo hay esperanzas si rápidamente ¡deja de denunciar el patriotismo como Nacionalsocialismo y Fascismo!.

     Me tocó ver el dilema alemán una vez. En 1931, Alemania sufría de la peor depresión que alguna vez experimenté o acerca de la cual yo haya leído. Los comunistas, sobre todo con líderes judíos (p. ej., Rosa Luxemburgo, Karl Liebknecht, Kurt Eisner), estaban llevando adelante agresiva y despiadadamente su barbarie Roja. La única oposición a ellos fue Hitler y sus seguidores. Estaba claro para mí, que era en ese entonces un hombre joven, que el pueblo alemán, a quien Estados Unidos y Occidente habían rechazado la autodeterminación para Austria, la región de los Sudetes, Danzig y el Corredor polaco, y el Tirol del Sur, tenía sólo una alternativa: comunismo o Nacionalsocialismo.

     Podría añadir aquí que era imposible en ese entonces oponerse a la barbarie Roja con energía sin ser denunciado por comunistas y judíos como "anti-semítico". Puedo agregar que ÉSE es todavía el caso. ¡Le sucedió a Lindbergh, al sacerdote Coughlin y al senador Joseph McCarthy!.


GRACIAS A HITLER, PARTE DE EUROPA ES TODAVÍA LIBRE

     Podrían requerirse otros cien años, o una Tercera Guerra Mundial con el monstruo comunista que los Rooseveltianos crearon, antes de que sea comprendido que es con Hitler y su Nacionalsocialismo con quienes, desde España a Inglaterra, Europa Occidental debe estar agradecida por haberlos preservado al menos hasta ahora de la barbarie Roja. Por causa de que los Rooseveltianos quitaron la espada de la mano de Alemania en Stalingrado, la mitad de Alemania, toda Polonia, los Balcanes y las repúblicas bálticas han sufrido desde 1945 la espantosa agonía y tiranía y totalitarismo de los salvajes bolcheviques, a favor de los cuales ¡los anglo-estadounidenses en el Pacto de Potsdam los traicionaron! Que fue Hitler quien salvó a España, el ancla occidental de la libertad, de la toma bolchevique del poder, es admitido ya.


NUEVAMENTE EL PUEBLO ALEMÁN DEBE ELEGIR, PERO PODRÍA NO ESCOGER, EL PATRIOTISMO Y LA LIBERTAD

     Afortunadamente, como con el tiempo incluso nuestros lisiados morales periodísticos admitirán, Hitler y sus nacionalsocialistas y Mussolini y sus fascistas en aquellos años tan críticos para Europa alcanzaron su objetivo. Pero lo que me hace temblar es el hecho de que otra vez el pueblo alemán, normalmente, sólo tiene la opción de sacarse de encima la falsa democracia anti-patriótica de los Rooseveltianos, impuesta sobre ellos en 1945, o dejar que la Rusia soviética los sumerja. El actual gobierno alemán, el de Brandt, Wehner y Bahr, todos ex-comunistas y, según todas las apariencias, aún más comunistas que alemanes, en los pasados dos años han aprobado y ratificado el robo comunista de los territorios del Oder-Neisse, una cuarta parte de Alemania propiamente, han traicionado a los alemanes de los Sudetes ante los checos Rojos, han puesto en peligro a Berlín Oeste, y están pagando enormes indemnizaciones a los países comunistas para recompensarlos por el más atroz crimen de masas en toda la Historia registrada: la expulsión, y robo total, y el golpeamiento hasta la muerte del 20% de los prusianos del Este, pomeranios, silesios y alemanes de los Sudetes. Un gobierno que hace eso, no está a favor de Alemania, ¡está en favor de la Rusia soviética!.

     Y la colección Brandt-Wehner-Bahr de antiguos comunistas podría permitirse estas espantosas traiciones a los derechos alemanes porque ellos sabían que Washington, con un congénere racial como Bahr [en Alemania] como ministro de Asuntos Exteriores, con Henry Kissinger, y el Presidente Nixon aporreado para satisfacer los intereses sionistas y de Morgenthau más bien que los estadounidenses y occidentales, estaría feliz si Alemania Occidental ayudara a la "distensión" traicionando a toda Alemania del Este y a todas las naciones satélites y esclavizadas!.


ALEMANIA SIENDO TRAICIONADA IMPOTENTEMENTE ANTE LA RUSIA SOVIÉTICA

     El gobierno impuesto sobre Alemania por los Rooseveltianos, nunca realmente independiente de la doctrina estadounidense de Morgenthau, está, con el impulso adicional de la predominante y falsa "distensión", traicionando a los alemanes ante la Rusia soviética. Si el NPD no hubiera sido hace algunos años aterrorizado y difamado para impedir su influencia, esto no estaría sucediendo. Pero la espantosa condición es ésa, donde mientras que en 1931 a Alemania se le permitió elegir una alternativa al bolchevismo, en 1974 es condenada como "neo-nazi" si elige el patriotismo y el nacionalismo, y por lo tanto no tiene ninguna alternativa. ¡Su única esperanza para la reunificación es rendirse a la Rusia soviética! Y permítame dejarlo absolutamente claro: cualquier impulso patriótico en Alemania, cualquier esfuerzo para una defensa adecuada, cualquier sentido de orgullo nacional, es inmediatamente condenado por los medios de comunicación bolcheviques, israelíes y estadounidenses, como ¡algo "neo-nazi" que merece otro Juicio de Núremberg! Para tratar de exponer esta suicida propaganda de odio germanofóbico escribo este folleto. NO LO ESCRIBO PARA GLORIFICAR AL NACIONALSOCIALISMO, MUCHO MENOS AL "NEO-NAZISMO"; LO ESCRIBO PARA IMPEDIR QUE EL PATRIOTISMO ALEMÁN SEA ATERRORIZADO Y CALUMNIADO COMO "NEO-NAZI". PORQUE ¿QUÉ HAY DE MALO EN EL NACIONALSOCIALISMO QUE NO SEA DIEZ VECES PEOR EN EL BOLCHEVISMO?.

     Pero para conseguir esta imparcialidad tan críticamente importante en el Oeste, parezco ser capaz sólo de hacerlo preguntando precisamente ¿qué hay de tan malo en el Nacionalsocialismo que no sea diez veces más incorrecto en el bolchevismo? Verdaderamente, ¿por qué en Potsdam los vencedores occidentales dijeron a los alemanes, so pena de destrucción, que no toleraran o adoptaran nunca el Nacionalsocialismo, sino que estuvieran libre de prejuicios con respecto al comunismo, y de hecho ordenaron a los indefensos alemanes que lo aceptaran como su sistema de gobierno para la mitad oriental de Alemania?.

     ¿Por qué este odio insano, que echa espuma por la boca, contra el Nacionalsocialismo? Harry Elmer Barnes, la gran querida de judíos y liberales, antes de la Segunda Guerra Mundial escribió [imparcialmente]: "En resumen, no hay ninguna acusación única o especial contra la barbarie y los horrores nazis, a menos que uno suponga que es mucho más malvado exterminar a judíos que masacrar a no-judíos" (Blasting the Historical Blackout, Mayo de 1963, p. 35).

    Morgenthau, cuyo plan contemplaba privar de comida hasta la muerte a la raza alemana, dijo, cuando fueron propuestos los Juicios de Núremberg contra los alemanes: "Yo hubiera preferido simplemente pegar un tiro a los archi-criminales"; además él quería "que todos los miembros de una organización como la SS fueran encontrados culpables colectivamente de un crimen contra la Humanidad, y castigados sin un proceso judicial adicional" (John Morton Blum, Morgenthau Diaries, años 1941-1945, p. 397). Este genocida, que se atribuía a sí mismo la superioridad moral para pegar un tiro a los nazis tan pronto como los viera, dijo a su asistente comunista, Harry Dexter White: "La única cosa que usted puede venderme, o en la que tomaré alguna parte, es el cierre completo [de la región] del Ruhr... Sólo despójelo, que a mí no me interesa lo que le suceda a la población... Yo tomaría cada mina, cada molino y cada fábrica, y lo arruinaría... Acero, carbón, todo. Sólo ciérrelo... Estoy por destruírlo primero y después nos preocuparemos de la población" (p. 354).


NINGÚN NACIONALSOCIALISTA FUE JAMÁS TAN GENOCIDA COMO MORGENTHAU

     ¡Éste es uno de los monstruos Aliados que quería matar a todos los nacionalsocialistas y a todos los "neo-nazis"! Si algún alemán o algún nacionalsocialista, alguna vez hubiera dicho algo tan inhumano como lo que Morgenthau habló del Ruhr, los hipócritas Aliados lo habrían ahorcado inmediatamente. ¡Sostengo que ningún nacionalsocialista, ningún alemán, antes, durante o después de la Segunda Guerra Mundial, nunca quiso algo tan genocida o salvaje como Morgenthau! Sin embargo, los santos cruzados, quienes prohibieron el Nacionalsocialismo para siempre, ¡no movieron un dedo para intentar colgar a Morgenthau! ¿Qué derecho tenían los iguales a él a condenar a los nacionalsocialistas? ¡Él no estaba lo suficientemente civilizado para tener el derecho a matar a un chacal sorprendido en el acto de matar a un cordero!. ¡Y esto vale perfectamente igual para la mayor parte de los frenéticos calumniadores del Nacionalsocialismo!.

     Harry Elmer Barnes escribió: «Condenas extremadamente severas fueron impuestas a los alemanes condenados en Núremberg por "tramar" perversidades, y es dudoso que algo más malo que el Plan Morgenthau haya sido tramado alguna vez» (Blasting the Historical Blackout, p. 33) ¡No lo ha habido! El Plan Morgenthau, que Roosevelt convirtió en la política estadounidense oficial, y que estuvo en vigor hasta 1947, fue positivamente el plan de plan de paz más genocida en toda la Historia registrada. ¡Y genocidas de esta calaña se atreven condenar al Nacionalsocialismo alemán ante la faz de la Tierra!.

     El sacerdote Daniel Lyons, jesuíta, escribiendo en Twin Circle (12 de Octubre de 1969), comentando acerca de cómo la prensa hablaba favorablemente de Ho Chi Min, "el Joseph Stalin de Vietnam", añadió que Roosevelt también a menudo elogiaba a Stalin, y agrega: "Stalin mató a más personas que Hitler por lejos, pero no fue sino hasta que Jruschev denunció a Stalin, que la prensa estadounidense dejó de elogiarlo".


STALIN, EN EL PEOR DE LOS CASOS, SIMPLEMENTE PUSO EN FUNCIONAMIENTO EL PLAN MORGENTHAU

     El genocidio que Morgenthau trazó en el papel (y que nosotros los cristianos de Estados Unidos logramos impedir que fuera completamente puesto en práctica), Stalin lo puso en acción. Él deliberadamente privó de comida a seis millones de ucranianos hasta la muerte; él asesinó a 2.691 sacerdotes y a 5.409 monjes; él destruyó o convirtió 15.000 iglesias rusas en establos en el peor de los casos, o en museos en el mejor. Él asesinó a 15.000 oficiales polacos, prisioneros de guerra, en Katyn y otras partes; él convirtió en trabajadores esclavos quizá a dos millones de prisioneros de guerra alemanes hasta la muerte (de 96.000 capturados en Stalingrado ¡sólo 6.000 retornaron vivos!); él saqueó y desvalijó durante décadas la mitad de Alemania bajo su administración, y puso bajo la tiranía soviética a la mitad de Alemania y a siete países satélites; sus soldados violaron a un millón de mujeres alemanas, austríacas y húngaras, y él organizó la más bestial atrocidad de masas en toda la Historia registrada: la expulsión de 15.000.000 de alemanes del Oder-Neisse y de los Sudetes y balcánicos, el robo total de todas sus posesiones, y la paliza y violación hasta la muerte de aproximadamente el 20% de ellos.

     ¡Comparar a tal satánico monstruo del mal con Hitler es casi tan blasfemo como comparar a Jesús de Nazaret con Gengis Jan, o a su comunismo con el Nacionalsocialismo de Hitler!.–




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