BUSCAR en este Blog

lunes, 17 de agosto de 2015

Acerca de la "Operación Barbarroja"



     En la pseudo-democrática Gran Bretaña en 1998 fue procesado judicialmente Paul Ballard, junto con Nick Griffin (ambos del British National Party, BNP), por publicar la revista The Rune, que contenía material que negaba el Holocuento, bajo la orwelliana y genocida Race Relations Act. Paul Ballard, activista londinense, en el siguiente breve artículo que ofrecemos en castellano, tomado de la edición Nº 11 de dicha revista The Rune, tras una lectura del libro "Icebreaker" (1990) del ruso Viktor Suvorov (seudónimo de Vladimir B. Rezun, n. en 1947, ex-oficial de Inteligencia soviética que desertó en 1978 y huyó a Inglaterra), cuya tesis es que Stalin usó a Hitler precisamente como un "rompehielos" para destruír las democracias occidentales, habiéndolo engañado con un pacto de "no-agresión", planeando atraparlo desprevenido e invadir Alemania y "liberar" después a Europa, pero que luego se vio frustrado al atacar Hitler primero tras ver éste el peligro, Ballard, decimos, presenta aquí (Fourteen Days that Saved the World) la anticipación en dos semanas del Führer al designio proyectado de Stalin de invadir Europa, por medio del ataque preventivo llamado "Operación Barbarroja".


14 DÍAS QUE SALVARON AL MUNDO
por Paul Ballard


     "Las autoridades militares nacionalsocialistas tuvieron éxito en adelantarse a nuestras tropas literalmente dos semanas antes de que la guerra comenzara" (General S. P. Ivanov, Jefe de la Academia del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la URSS, 1974).


     El momento crítico de la Segunda Guerra Mundial —si es que no del siglo XX— es generalmente considerado como la decisión de Adolf Hitler en 1941 para lanzar un asalto no provocado sobre una hasta entonces neutral y pacífica Unión Soviética. La Operación Barbarroja, como fue llamada, es percibida como el gran error táctico que condenó a la Alemania Nacionalsocialista a la derrota. El libro "Icebreaker", del historiador ruso Viktor Suvorov, denuncia ese argumento como absurdo. Esta extensamente investigada pieza del revisionismo histórico proporciona pruebas convincentes de que la Operación Barbarroja fue un forzado golpe preventivo contra una enorme máquina militar soviética que estaba en ese momento dispuesta para invadir no sólo Alemania sino toda Europa Occidental.

     Suvorov cita documentos soviéticos ultra-secretos que dejan extremadamente claro que la teoría militar soviética estaba basada en la ofensiva y la conquista de territorio "para la Revolución Mundial". Y ese plan teórico para la guerra ofensiva estaba correspondido por preparaciones prácticas en cada rama de las fuerzas armadas.

     En 1939, cuando Gran Bretaña declaró la guerra contra Alemania, Hitler entró en la guerra con un total de 3.195 tanques, menos que los que la industria Kharkiv en la Unión Soviética [en Ucrania] estaba produciendo cada seis meses a un ritmo de "tiempo de paz". La industria Kharkiv produjo el tanque de alta velocidad BT, que era capaz de alcanzar los 100 kms/h y que tenía una autonomía de 700 kilómetros. Basados en un diseño del genio estadounidense de tanques J. W. Christie, esos tanques tenían su motor y sistemas de transmisión en la parte trasera, y estaban veinticinco años adelantados a su tiempo. Hacia 1936, los tanques de la serie BT estaban vadeando ríos profundos bajo el agua y conduciendo a lo largo de lechos fluviales.

     En caminos destruídos los BT funcionaban (aunque no muy eficazmente) sobre pesados rieles (orugas), pero una vez en caminos buenos, los rieles eran descartados y el tanque seguía adelante sobre ruedas. Los únicos verdaderos caminos debían ser encontrados en Europa occidental, en particular la red alemana de autopistas, para la cual habían sido planeados los tanques. La afirmación de que los tanques de Stalin no estaban listos para la guerra no es verdadera: ellos no estaban listos para una guerra defensiva.

     Lo mismo se aplicaba a  los aviones soviéticos tanto en número como en calidad. Los falsificadores comunistas en el período de la posguerra afirmaron que aunque la Unión Soviética tenía muchos aviones, ellos eran inferiores. De hecho, el avión caza más fuertemente armado en el mundo en 1939 era el Polikarpov I-16 ruso; el tipo I-17 tenía dos ametralladoras sincronizadas de 7,62 mms. y dos cañones de 20 mms. montados en las alas, confiriéndole una potencia de fuego dos veces mayor que la de los Messerschmitt 109E-1, y casi tres veces que la del Spitfire 1.


Cohetes Primero

     Los constructores soviéticos de aviones crearon un avión, único en el mundo, que tenía un fuselaje blindado. El Ilyushin IL-2 Sturmovik era prácticamente un tanque volante con un armamento extremadamente potenciado, incluyendo ocho lanzadores de cohetes. Los aviones soviéticos fueron los primeros en el mundo en usar cohetes en el combate.

     La debilidad fatal de esa formidable fuerza aérea era que ninguno de sus pilotos había sido entrenado para peleas violentas con aviones enemigos. El plan de batalla soviético se basaba en un masivo ataque sorpresa para dejar fuera de combate a la fuerza aérea enemiga en tierra en las primeras horas de la guerra. A mediados de Junio de 1941, en la preparación final para tal golpe, los propios aviones de Stalin presentaban un objetivo ideal, embalados de ala a ala en pistas de aterrizaje temporales inmediatamente detrás de la línea del frente de combate, más bien que estando dispersos a varios cientos de kilómetros en la retaguardia, como ellos tendrían que haber estado si estuvieran preparados para una guerra defensiva.

     Del mismo modo, las tropas de asalto aerotransportadas sólo son útiles para un agresor. Los países preocupados por la defensa necesitan muy pocas de dichas tropas. Hitler había creado sólo 4.000 paracaidistas hacia 1939, pero Stalin ya tenía más de un millón, 200 veces más que el resto del mundo en total, incluyendo a Alemania. Había 10 cuerpos, cada uno apoyado por artillería aerotransportada, e incluso batallones de tanques anfibios ligeros.

     Los ingenieros soviéticos también esperaban desembarcar cientos, o incluso miles, de tanques en el Oeste. Antonov, el diseñador de aviones, sugirió que el tanque corriente fuera equipado con alas y una cola con su carrocería usada como estructura. La tripulación del tanque [Antonov A-40 KT = Krylya Tanka = Tanque con Alas] controlaría el vuelo girando la torreta y levantando el tubo del cañón. La construcción entera del KT era asombrosamente simple. Los riesgos de volar en él incluso en el corto trecho que había entre que fueran dejados caer desde un avión y su llegada a tierra eran excepcionalmente grandes, pero la vida humana era barata para Stalin. La idea era que justo antes del aterrizaje el motor del tanque fuera encendido y las bandas de las ruedas fueran hechas girar a máxima velocidad. El KT entonces aterrizaría sobre ellas y gradualmente sería frenado. Se ha afirmado que los prototipos realmente fueron probados volando, pero, tal como el millón de paracaidistas, ellos no fueron de ningún uso en la inesperada guerra defensiva comenzada por la invasión alemana.


     Una vez que los paracaidistas se hubieran apoderado de puntos claves y campos de aviación, el plan soviético entonces requería que enormes cantidades de refuerzos llegasen por avión. Así como construyó masivas cantidades de aviones de transporte pesado C-47 (Dakota) bajo la licencia del gobierno estadounidense, Stalin ordenó un enorme programa de fabricación de planeadores. Los diez diseños diferentes de Antonov incluían los planeadores de asalto de múltiples asientos, el A-7 y el KZ-20, que podían llevar hasta veinte soldados.

     El costo humano de esa extravagante expansión militar era horroroso. Habiendo vendido los tesoros artísticos de Rusia y enormes reservas de oro, platino y diamantes, los bolcheviques comenzaron su infame programa de colectivización. Los campesinos fueron conducidos a granjas colectivas de modo que las cosechas pudieran serles arrebatadas sin pagar por ellas. Entre diez y dieciséis millones de personas murieron por la colectivización y el hambre resultante, comparado con los 2,5 millones de rusos muertos en la Primera Guerra Mundial. Y sin embargo Stalin vendía cinco millones de toneladas de grano al extranjero cada año.


La Línea Stalin

     Algo del dinero fue gastado en las trece regiones fortificadas que fueron construídas a lo largo de la frontera occidental de la Unión Soviética, en una franja de territorio no oficialmente llamada la Línea Stalin. Un complejo sistema de combate e instalaciones de suministro, blindadas y edificadas con concreto, fue construído a lo largo de la zona de entre 30 y 50 kilómetros; había también edificaciones subterráneas de concreto reforzado para servir como depósitos de almacenaje y puestos de mando.

     Las regiones fortificadas fueron construídas con enorme esfuerzo y grandes gastos durante los dos primeros años del Plan Quinquenal. En 1938 fue decidido reforzar cada región construyendo emplazamientos cubiertos para la artillería pesada. Más de mil instalaciones de combate por año fueron cubiertas con cemento en la región.


     En 1939 fue firmado el pacto Molotov-Ribbentrop. Una vez que Polonia había sido dividida ya no había una zona amortiguadora neutral. Stalin podría haber ordenado que las guarniciones que estaban en dicha Línea fueran reforzadas y cinturones adicionales de zonas fortificadas podrían haber sido construídos detrás y delante de la Línea existente. Pero de hecho las regiones fortificadas existentes fueron desmanteladas. Algunos edificios militares fueron entregados a granjas colectivas para el almacenaje de verduras, pero la mayoría fueron sepultados o desmantelados. En la primavera de 1941 poderosas explosiones tronaron a través de la línea de 1.200 kilómetros cuando las blindadas posiciones de tiroteo fueron voladas en pedazos.

     La razón para ello era simple: Stalin había decidido extender el bolchevismo en dirección Oeste, y el cinturón de fortificaciones habría bloqueado las rutas de suministro, creando peligrosos cuellos de botella para los millones de toneladas de municiones, víveres y combustible necesarios para la ofensiva.

     Sólo una semana después de que fue firmado el Pacto Molotov-Ribbentrop, Stalin llevó a cabo su primer truco sucio. Hitler comenzó la guerra con Polonia como ellos habían acordado, pero Stalin afirmó que él no estaba todavía listo. Hitler se encontró solo, e inmediatamente en guerra con Francia y Gran Bretaña también. Mientras tanto, Stalin marcó la conclusión de ese tratado de "no agresión" introduciendo el servicio militar general.

    Una nueva línea "defensiva" fue comenzada en la Polonia dividida, pero aunque construída muy despacio y visiblemente, dicha línea permaneció como una serie comparativamente ligera y sencilla de fortificaciones. Las minas fueron removidas de las cercanías de los puentes, y fueron eliminados miles de kilómetros de alambre de púas. Los puentes innecesarios a través de ríos en la nueva frontera permanecieron intactos, y más tarde ayudaron enormemente al avance alemán.

     En la primavera de 1941 los alemanes comenzaron preparaciones similares. Ambos lados erigieron fortificaciones ofensivas. Antes de ser lanzado un gran ataque, las tropas tendrían que ser concentradas en sectores muy estrechos: las tropas alemanas en los salientes de Suwalki y Lublin, y las tropas soviéticas en las áreas de Lvov y Bialystok. A fin de reunir esas agrupaciones de choque, los sectores secundarios fueron despojados de tropas, ya que las fortificaciones ligeras les impedían quedar completamente expuestos.

     Hacia 1941, con los últimos obstáculos para el avance Rojo removidos, la Unión Soviética poseía treinta ejércitos separados. Ésa era la fuerza militar más grande que el mundo hubiera visto alguna vez, y no podía ser mantenida durante mucho tiempo sin que comenzara una hambruna masiva. El saqueo de países vecinos habría sido el único medio de pago y de justificación de una fuerza tal.

     Muchos de los mejores ejércitos no fueron desplegados para luchar contra Alemania sino para invadir a Estados neutrales prácticamente indefensos, como Stalin ya había hecho a través de toda Europa del Este. El 9º ejército fue concentrado en la frontera con Rumania, y un asalto cruzando el Danubio fue planeado por su 14º Cuerpo de Rifleros. Los "ejércitos de montaña" 12º y 18º fueron posicionados para moverse hacia el Sudoeste a lo largo de las montañas de los Cárpatos para incomunicar a Alemania del yacimiento petrolífero de Ploesti en Rumania, y para moverse hacia el Oeste a Checoslovaquia, lo que permitiría a Stalin cortar el oleoducto entre Rumania y Alemania. Sin ese irreemplazable petróleo rumano, los tanques, los camiones, los submarinos, los acorazados y los aviones [alemanes] que fueran reunidos lejos al Oeste simplemente estarían condenados a detenerse.

     Los siete ejércitos del Segundo Escalón Estratégico incluían a muchos miles de hombres que habían sido liberados de campos de concentración esa primavera para expiar su "culpa" luchando por los soviéticos. Los generales y los oficiales eran también por lo general ex-prisioneros políticos, y estaban desesperados por demostrar su valor. Sus vidas y las de sus familias estaban en juego. Ellos eran conocidos como las "Divisiones Negras" porque muchos todavía llevaban puestos sus uniformes negros del Gulag. El más poderoso de los ejércitos del Segundo Escalón era el 19º, que fue transferido desde el Cáucaso del Norte a aproximadamente 150 kilómetros al Norte del Mar Negro. Contenía divisiones de rifleros de montaña que también podrían ser usadas en Rumania. Ellos estaban abriéndose camino hacia la frontera cuando Alemania invadió.

     Ellos no estaban solos. En las preparaciones finales para el ataque contra el Oeste, millones de soldados todavía se estaban dirigiendo hacia el frente en trenes. Muy a menudo sus municiones y armas pesadas estaban siendo transportadas por separado. Enormes depósitos de suministros fueron almacenados justo a unos pocos kilómetros de las líneas alemanas. La mayor parte de la fuerza aérea estaba similarmente expuesta. Durante unos cuantos días críticos, la poderosa fuerza de invasión de Stalin era incapaz de defenderse a sí misma.

     Stalin creyó que él había convencido a Hitler de que la Unión Soviética era realmente neutral, y supuso que los alemanes estaban ocupados finalizando una invasión de Gran Bretaña. Las conquistas de Hitler habían creado una situación sin precedentes en Polonia, Checoslovaquia, Dinamarca, Noruega, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Yugoslavia, Francia, Grecia y Albania. Sus ejércitos, gobiernos, Parlamentos y partidos políticos habían sido destruídos. Los enormes ejércitos de Stalin estaban en una posición ideal para apoderarse de Europa, pero Hitler adivinó el designio de Stalin, de modo que hasta en 1945 los soviéticos sólo consiguieron la mitad de Europa, y algún territorio en Asia.

     En una reunión del Politburó ruso el 21 de Junio de 1941 el jefe de la GRU (Inteligencia Militar), el general Golikov, reportó que había una masiva concentración de la fuerza aérea alemana en la frontera soviética, enormes reservas de municiones y una reagrupación de fuerzas alemanas. Él incluso sabía el nombre de dicha operación: Barbarroja.


Páramos Congelados

     A pesar de todo, Stalin al principio rechazó creer lo que estaba sucediendo. Él había establecido una sofisticada red de Inteligencia para que le diera aviso con mucho tiempo de anticipación de cualquier decisión de Hitler para emprender la guerra en los congelados páramos de Rusia. Sus indicadores claves eran impresionantemente simples. Para que un ejército sobreviviera al invierno, cada hombre tendría que poseer un grueso abrigo de piel de cordero. Los agentes soviéticos por lo tanto vigilaban muy de cerca un alza repentina de la demanda de pieles de carnero y una caída en el precio de la carne de cordero cuando la matanza de éstos aumentara. Mientras tanto, otros agentes registraban los campos de tiro buscando restos de telas usadas por los soldados alemanes para limpiar sus armas. Los químicos soviéticos entonces las analizaban a fin de averiguar si los alemanes habían desarrollado algún aceite para armas que no se congelara en el clima rudo. No había en ninguna parte ningún signo de tal aceite o de algún aceite de motor no congelable en Junio de 1941, de manera que Stalin estaba convencido de que Hitler no tenía ninguna intención de atacarlo. Hitler tendría sus fuerzas concentradas en Francia, o incluso luchando en Inglaterra, cuando el Ejército Rojo cortase su única fuente de petróleo combustible, y chocara contra un Reich prácticamente indefenso, y luego "liberara" a toda Europa Occidental.

     Hitler, por supuesto, no había ordenado tales preparativos porque él no había planeado una guerra contra Rusia. Sólo en la primavera de 1941 tuvo informes de Inteligencia de concentraciones de tropas y movimientos soviéticos que cortarían la línea de abastecimiento petrolero de Alemania desde Rumania, lo que obligó a Hitler a tomar la opción desesperada de abrir un segundo frente con un apresurado golpe preventivo.

     Inicialmente al menos, la jugada dio resultado. Atrapados en tránsito o hacinados en sus propias posiciones de partida, ejércitos soviéticos enteros fueron aniquilados. La mayor parte de su fuerza aérea fue destruída en tierra. Miles de tanques de asalto ligeramente blindados estaban prácticamente indefensos, y, obligados a funcionar en los páramos carentes de caminos de Rusia, ellos fueron fácilmente superados por los convencionales tanques para terreno campestre de los alemanes.


     Todo esto hace del libro "Icebreaker" de Viktor Suvorov el informe definitivo de la preparación de la Operación Groza ("Tormenta de Trueno"), la conquista soviética de Europa programada para que hubiera comenzado la madrugada del domingo 6 de Julio de 1941. Las revelaciones de Suvorov acerca de la masiva expansión del NKVD (el precursor empapado en sangre del KGB) son particularmente escalofriantes: esos asesinos se habrían movido detrás de las tropas de asalto para liquidar a los "enemigos de clase". Las cámaras de tortura y los pozos de la muerte de los bolcheviques, que reclamaron millones de víctimas en las esclavizadas naciones del Este, se habrían extendido por todas partes del Oeste también.

     Con Alemania y Francia bajo la bota militar soviética, Italia y España habrían caído rápidamente también. Y el millón de paracaidistas de Stalin habría hecho el breve trabajo de apoderarse de los campos de aviación del Sur de Inglaterra para limpiar el camino a una invasión a escala total.

     Lenin y su alumno Stalin nunca hicieron ningún secreto de su deseo de una Segunda Guerra Mundial para establecer una Europa comunista. Por el hecho de que ese monstruoso plan fallara, los pseudo-demócratas, los sacerdotes que sonríen con afectación y los historiadores de la corte no tienen a nadie que agradecer salvo a Adolf Hitler. Si no hubiera sido por el hombre que ellos aman odiar, ellos habrían sido los primeros en ser puestos contra la pared.–



--------------------------------------------------------------

COMENTARIO DE
northerntruthseeker.blogspot.com
30 de Marzo de 2015


     Lo que tenemos aquí es la evidencia de los hechos de la largamente planeada invasión soviética de Europa Occidental que estaba programada para comenzar el 6 de Julio de 1941, bajo el nombre en código de "Tormenta de Trueno"... Se sabe ahora la verdad de que la Operación Barbarroja que fue lanzada 14 días antes, aplastó aquella planeada invasión y salvó a Europa del apoderamiento comunista de ella...

     Sí, la Operación Barbarroja ES de hecho la mayor victoria militar de siempre en la historia de la Humanidad... El ataque preventivo de Hitler contra la siniestra Unión Soviética destruyó miles de aviones como blancos fáciles en bases ofensivas avanzadas, destrozó miles de tanques y piezas de artillería, y a 8 ó 9 ejércitos soviéticos... Los hechos nunca han sido contados, pero en las primeras semanas de Barbarroja, las fuerzas de Hitler capturaron aproximadamente entre 2 y 3 millones de fuerzas soviéticas OFENSIVAS... Le tomó años a la Unión Soviética reponerse de aquella derrota sobre todo gracias a criminales banqueros judíos y al apoyo del Estados Unidos controlado por judíos...

     La Operación Barbarroja fue en efecto la gran victoria en la Segunda Guerra Mundial que realmente salvó a Europa de la toma comunista judía del poder, y Hitler mismo debería haber sido aclamado como el hombre que salvó a Europa... Sin embargo, debido a la dominación completa de los medios de comunicación y las mentiras contadas en nuestros supuestos libros de "Historia", él ha sido deliberadamente etiquetado como una de las "más malvadas" personas de toda la Historia humana... Pero ya sabemos en realidad que los vencedores escriben los libros de Historia, y por dicho motivo la verdadera historia sobre la Operación Barbarroja es deliberadamente excluída y sólo ahora puede ser descubierta por informes de verídicos medios alternativos de comunicación...

    Como dice el dicho, ¡Si no aprendemos de la Historia, entonces estamos condenados a repetirla!.–



1 comentario:

  1. La tesis de Víktor Suvórov en "EL ROMPEHIELOS" parece sólida y lógica. Sin emrbago, ¿cómo es posible de que Stalin no haya sido informado, sobre el ataque de Hitler, por la red de traidores -e infiltrados- que manejaba el Almirante Canaris dentro y fuera de Alemania?

    Tengamos en cuenta de que Canaris fue el responsable de la cancelación de la Operación Félix. Y con el magnicidio de Heydrich, ideado por el hebreo y masón Winston Churchill-Jacobson, a Canaris le sobró tiempo para seguir con sus fechorías.

    Esta es la única incógnita (Canaris y Cía.) que tengo entre el supuesto ataque preventivo de Hitler y la supuesta ofensiva de Stalin.

    Sr. editor: ¿podría desasnarme al respecto? Muchas gracias.

    ResponderEliminar