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domingo, 12 de julio de 2015

Sobre Eurasia, la Oscuridad y la Consciencia



     Autor de una treintena de libros, el psicólogo británico de origen judío Peter Wilberg tiene publicado en newyogaforum.wordpress.com el siguiente texto que presentamos ahora en castellano. Wilberg (que ha sido un activo filósofo comunista marxista) hace una nueva interpretación de la tradición tántrica india del siglo X conocida como el shivaísmo de Cachemira, y de la filosofía y fenomenología europea del siglo XX, haciendo nuevos ("revolucionarios") planteamientos tanto en medicina como en el yoga, la psicología y el pensamiento gnóstico. El artículo siguiente lo publicamos sólo por ciertos curiosos datos relativos al eurasianismo al que adhiere; su otro discurso filosófico y psicológico no estamos en condiciones de evaluarlo de manera justa, puesto que no conocemos su contexto más amplio ni estamos familiarizados con todos sus conceptos. Que el lector saque el provecho que pueda de esta profundidad.


Sobre las Raíces Euroasiáticas
de las Tradiciones Espirituales Indias
Shivaísmo de Kashmir y Misticismo Eslavo-Ruso
por Peter Wilberg
2 de Julio de 2011



1. Introducción Histórica y Antecedentes

     Este ensayo procurará mostrar aquí que no hay ninguna más profunda y poderosa contraparte ni complemento de las tradiciones de la sabiduría de la India que el misticismo eslavo-ruso y su relación con el clima y cultura nórdico-árticos. Existen ahora evidencias arqueológicas y lingüísticas para mostrar que los Vedas y los Upanishads y los Tantras (incluyendo aquéllos del shivaísmo de Cachemira) todos tuvieron sus raíces en una civilización muy avanzada pre o proto-indoeuropea y ártica que cubrió el área entera conocida como Eurasia y con centros no sólo en el valle del Indo sino en muchas otras civilizaciones antiguas como Sumeria y también Rusia y el Ártico. Esta civilización prehistórica o "primordial" fue fundada por sacerdotes y maestros gobernantes de otros planetas y/o planos de conciencia llamados "Urs" en la región nórdico-ártica (estando relacionado el término "Ur" con el prefijo germano "Ur-", que significa "primordial" y que recuerda también tanto los Urales en Rusia como el nombre de la ciudad sumeria llamada Ur, Uru o Urim. De acuerdo a Levashov (The Untold History of Russia),

     «Los Urs llegaron a ser tutores y guías para el resto de la gente. Ellos protegieron a un número inicialmente más bien pequeño de asentamientos de gente "corriente", tanto de la Naturaleza salvaje como de los "depredadores bípedos". Los Urs entrenaron a la gente y les ayudaron a dominar tecnologías primarias, y les dieron el conocimiento necesario para ellos en aquel momento así como el conocimiento que sería requerido sólo en algunos milenios más.

     «Los Urs les enseñaron y los pusieron a cargo de una casta especial de custodios, los volkhvs [1], quienes a su debido tiempo debían comunicar el conocimiento conservado, habiéndolo transmitido durante milenios y preservado tanto como les fue posible.

[1] Un Volkhv es un clérigo, el Sumo Sacerdote, y un cuidador de los antiguos textos sagrados.

     «Para este fin aquellos custodios-volkhvs recibieron dos alfabetos rúnicos, y cada uno de ellos fue usado por volkhvs de diferentes niveles de iniciación. Aquellos alfabetos eran las letras da’Aryan y h’Aryan [2].

[2] Los caracteres (letras) Da’Aryan y h’Aryan son dos de cuatro tipos de escritura de la Gran Raza: da’Aryan Trags [la base del alfabeto de la civilización egea y de los jeroglíficos de Egipto. Mesopotamia, China, Corea y Japón], Runas h’Aryan [que fueron usadas en el sánscrito], Imágenes Sviato-rusas (bukvitca, runica, cherty y rezy) [base de los alfabetos de los países europeos], y Russenian Molvitsa [que sirvió para los alfabetos etrusco y fenicio].

     «El recuerdo de los Urs, los profesores, ha permanecido en el lenguaje; por ejemplo, en la palabra "cult-ur-a" (cult-ur-e), que significa un sistema de conceptos morales y espirituales, que fueron transferidos por los Urs a sus protegidos, los Ruses.

     «El sistema de dos castas de los antiguos eslavos se reflejó en los nombres dados a ellos por sus vecinos. Por ejemplo, la mayoría de los vecinos asiáticos llamaban a los habitantes del Imperio de los Eslavos-Arios como "ur-rus'', uniendo los auto-nombres de estas dos castas en una sola palabra. Incluso ahora muchos vecinos asiáticos llaman a los rusos según la arcaica forma como "Urruses".

     «Hubo un tiempo en que los nombres de las tribus eslavas eran formados por la adición de prefijos a la raíz "rus", reflejando rasgos distintivos de estas tribus de Ruses; por ejemplo, et-rus-co, y p-rus-siano. El prefijo "et" antes del auto-nombre de los Ruses significa "Ruses esclarecidos", los portadores de la alta cult-ur-a. La prueba de su existencia ha sido encontrada en el Norte de Italia en la forma de inscripciones en piedras y obras de arte. El nombre "prusiano" significaba "Ruses de Perun" [3], y su otro auto-nombre era Venedas [4] (tribus belicosas de eslavos occidentales), que fue conservado en el auto-nombre del territorio donde ellos vivieron hasta los siglos XIX y XX incluso después de que las tribus (góticas) alemanas se apoderaron de esa tierra en los siglos IX y X d.C. Las tribus góticas destruyeron a la mayoría de los eslavos-prusianos, asimilaron al resto entre ellos y tomaron prestado su nombre. Después de que una de las tribus germanas que vivieron en este territorio comenzó a llamarse a sí misma como "prusianos", en el siglo XIX ellos desempeñaron un papel fundamental en la fusión de tribus germanas en un Estado unificado.

[3] Perun era el dios-patrono de todos los soldados, el defensor de la tierra y del clan de los Sviato-Ruses (rusos, bielorusos, Asts, lituanos, letones, Latgalls, Zemgalls, Polans, servios, etc.)
[4] Los Venedas eran habitantes de la Gran Venea a donde migraron los clanes y tribus de los Venedas. Corresponde al territorio de la moderna Europa occidental.

     «Durante los miles de años de la historia de los eslavos, que originalmente tenían una cultura y una lengua unificadas, la formación de auto-nombres de las diferentes tribus eslavas estuvo bajo la influencia de diferentes factores. En el tiempo de los Urs todas las tribus eslavas tienen el segundo nombre de "Ur-rus''. Después de la desaparición de los Urs sus funciones tuvieron que ser distribuídas entre sus protegidos, los Ruses.

     «Esto condujo a la formación de varias castas: una casta de Volkhvs, portadores de conocimiento y tradiciones; una casta de guerreros profesionales, defensores contra los enemigos externos, y una casta de artesanos, cultivadores y ganaderos. En lo alto de todas las castas estaba una aristocracia patrimonial.

     «Después de la desaparición de los Urs, los Ruses añadieron al nombre tribal común (Rus) algún u otro prefijo que reflejaba su tipo básico de actividad (et-rus-co, p-rus-siano)».

(De http://www.levashov.org/English/Articles/History-1-eng.html)

     La antigua civilización pre- o proto-aria que describe Levashov, con un sistema de castas claramente similar al de la civilización védica, era esencialmente una civilización euroasiática con múltiples centros, no sólo en el subcontinente indio sino también en Sumeria (cuya lengua no era ni indoeuropea ni semítica), Babilonia y Asiria, el Reino Medio egipcio, la Creta minoica, Troya y Micenas, y, como lo muestran los descubrimientos recientes, también tuvo centros en Rusia y el Ártico. La evidencia de esto fue encontrada en 1987, cuando descubrimientos arqueológicos fueron desenterrados en los Urales del Sur (el sitio llamado ARKAIM) que mostraban una antigua civilización "ártica" [5]. Esto fue aludido por Heródoto, Hesíodo, Homero y Píndaro como Hiperbórea ("más allá del Viento del Norte" o Bóreas), y por Virgilio, como Thule. Esto corresponde también a Asgard, la tierra de los dioses nórdicos o Aesir, uno de los nueve mundos unificados por el árbol del mundo llamado Yggdrasil y descrito en los nórdicos Eddas como la morada del dios Odín y su esposa Frigg y el sitio de su fortaleza, el Valhala.

[5] Con respecto al sitio arqueológico Arkaim puede verse el muy interesante artículo de Victoria LePage que ya presentamos en castellano en http://editorial-streicher.blogspot.com/2013/11/victoria-lepage-arkaim-y-los-origenes.html y en inglés puede revisarse la página http://projectavalon.net/forum4/showthread.php?18785-Arkaim-ancient-Russian-city-and-psychic-hotspot

     Lo que desde entonces ha llegado a ser conocido como los Vedas eslavos comparten un alfabeto similar al sánscrito, escrituras similares a los Vedas, y sagas similares a las de los Eddas, describiendo una migración hacia el Sur desde el Ártico a medida que las condiciones climáticas cambiaban desde un clima templado a uno glacial. El singular de Æsir es ás, relacionado con la palabra sánscrita asura, referida a los "anti-dioses" opuestos a, pero inseparables de, sus medio hermanos, los celestiales suras, conocidos en sánscrito como devas o los "brillantes" (de la raíz "diw" que significa "brillar").

     Lo que unía a todos los centros de esa civilización proto-Indouropea o euroasiática era, por una parte, el "pilar" que conecta el Cielo (ARKA) y la Tierra (IM) —también un importante significado del lingam de Shiva—, y, por otra, el símbolo de la swástika encontrado en tantas culturas antiguas. Este último es entendido ahora no como un símbolo solar o sólo del Sol sino como la representación de una galaxia en espiral o giratoria. En este contexto es interesante notar que el símbolo eslavo de la svástika, llamado kolovrat, significa "rueda giratoria", tal como el sánscrito "chakra" también significa una "rueda" que da vueltas o gira.


     Sin embargo, ni la svástika ni el kolovrat simbolizan esencialmente al Sol, ya que las antiguas culturas religiosas euroasiáticas adoraban a la Estrella Polar más bien que al Sol, a aquella estrella cercana a la constelación de la Osa (Ursa) que ilumina la oscuridad del cielo nocturno y nos señala el Norte, es decir, hacia el planeta Nibiru del cual se pensaba que los gobernantes-sacerdotes sumerios habían venido, hacia la estrella polar, y hacia el gigantesco "agujero negro" o "Sol negro" en el centro mismo de nuestra galaxia, alrededor del cual tanto la Tierra como el Sistema Solar entero dan vueltas o "giran". Sin embargo, todos los diferentes centros geográficos de la civilización euroasiática fueron sembrados y guiados hace mucho en el pasado por el avanzado conocimiento de sus sacerdotes gobernantes extraterrestres o Urs. A la inversa, no obstante, el renacimiento en Rusia de una futura cultura y civilización euroasiática —una que sustituirá a la cultura capitalista global actualmente dominante de Estados Unidos— fue esperado por el teósofo alemán Rudolf Steiner.


2. La Metafísica de la Luz y la Oscuridad

     Tan temprano como en 1903, Lokamanya Bâl Gangâdhar Tilak (propietario entonces de los periódicos Kesari y Mahratta, autor de "Orión o Investigaciones sobre la Antigüedad de los Vedas") escribió un libro que presentaba pruebas de una clara referencia a una "patria ártica" en los Vedas sánscritos y en los Avestas zoroástricos [6]. Esto a su vez formó la base de un trabajo de J. G. Bennett (intérprete metafísico del movimiento espiritual "Cuarto Camino" de Gurdjieff y Ouspensky) titulado "El Origen Hiperbóreo de la Cultura Indoeuropea" [7]. Un argumento clave que ofrece Tilak son las numerosas indicaciones temporales que hay en los Vedas de un "año" en el cual, como es el caso por encima del Círculo Ártico, el Sol asciende sólo una vez, convirtiéndolo en el equivalente de un "día". Los países nórdico-árticos en general están influídos cultural y psicológicamente por largos períodos de oscuridad invernal sin Sol, intercalados con sólo breves veranos en los cuales el Sol brilla durante la noche.

[6] B. G. Tilak, El Hogar Ártico en los Vedas, en castellano: http://es.scribd.com/doc/233006482/Tilak-B-G-El-Hogar-A-rtico-en-los-Vedas#scribd
[7] En inglés, http://www.systematics.org/journal/vol1-3/SJ1-3c.htm

     Esto nos lleva al tema metafísico central de este ensayo, a saber, que no hay ninguna contraparte y complemento más profundo y poderoso tanto de los Vedas, los Upanishads y del propio shivaísmo de Cachemira (Kashmir) que el misticismo eslavo-ruso y su relación con el clima y la cultura nórdico-árticos, ya que mientras que el shivaísmo de Cachemira hace un especial hincapié en la "luz" de la consciencia, el misticismo ruso e incluso la Iglesia Ortodoxa rusa siempre han enfatizado la "oscuridad", la "luz oscura" u "oscuridad luminosa", como se halla expresada en la oscuridad del cielo nocturno y de los largos inviernos, más bien que en el cielo azul del verano. La profundidad interior y la oscuridad del alma van juntas, tal como la expansividad exterior del alma va junta con la luz.

     «La oscuridad divina no es la clase de oscuridad que experimentamos cuando tropezamos en un cuarto subterráneo sin luces. Esta oscuridad es una realidad positiva que nos ayuda a descubrir a Dios, y de aquí que sea llamada "luminosa". Aunque esto suene a una contradicción en los términos, una oscuridad luminosa es una que está llena de la presencia de Dios, y por medio de la fe, el alma puede comenzar a percibir a Dios en la oscuridad. De hecho, mientras más cerca Dios llega al alma, más intensa llega a ser la oscuridad; es entonces que todas las otras cosas de este mundo son hechas a un lado. El alma busca al Señor y nunca deja de desearlo» (Gregorio de Nisa, siglo IV d.C.).

     Si, como ocurre en el shivaísmo de Cachemira, entendemos a Dios (Shiva) como finalmente idéntico a la conciencia como tal o "conciencia pura", y a la consciencia como la única realidad última (lo que llamo el Principio de la Consciencia [The Awareness Principle]), entonces también debemos reconocer que la consciencia misma es antes que nada una consciencia del reino "oscuro" del "no-ser", constituído por infinitos potenciales de consciencia, potenciales consciencias o "seres" infinitos. Es la misma consciencia de estos potenciales la que finalmente conduce a su materialización y nacimiento, como el nacimiento de las estrellas en la oscuridad del cosmos.

     De manera similar, el Principio de la Consciencia entiende el término clave del shivaísmo cachemir "Spanda" como una tensión primordial (Spannung, en alemán) que literalmente se extiende por el oscuro reino de la potencialidad (simbolizado por la negrura de la diosa Ma Kali) y por la luz de la consciencia por la cual sola se hacen visibles todas las cosas reales, incluyendo al Sol y a las estrellas. "Spanda" puede ser comparado a una cuerda estirada o un encordado "monocorde" entre los polos gemelos de la potencialidad oscura y la actualidad iluminada. La cuerda no sólo tiene un tono fundamental —el sonido OM u Omkara— sino también innumerables armónicos, siendo cada uno una cualidad tonal o "coloración" única de la consciencia.

     El Principio de la Consciencia también reconoce el universo como un multiverso, una multitud de universos paralelos de espacio-tiempo, todos los cuales se abren como burbujas de espacio y luz dentro de la oscuridad de un "espacio" no-expansivo de potencialidad, ya que tal como la luz y el "espacio expansivo" son inseparables, así también lo son el espacio "contractivo" y la oscuridad. Dentro de cualquier universo de espacio-tiempo, la luz es lo que surge desde un centro hacia una circunferencia cósmica, tal como la luz emana desde las estrellas en el cielo nocturno. La oscuridad o "luz oscura", por otra parte, es luz que emana desde aquella circunferencia cósmica que contemplamos como la oscuridad del cielo nocturno mismo y su "oscuridad luminosa", iluminado en todo momento por la estrella polar.

     De acuerdo a la teoría del color tanto de Goethe como de Steiner, lo rojo es luz contemplada a través de la oscuridad. Lo azul, por otra parte, es oscuridad contemplada a través de la luz. De aquí que los dos polos del color del espectro de la oscuridad y la luz sean el rojo y el azul. Como el de voz azul, Shiva ha llegado a ser asociado con el azul. Pero como sabemos, uno de los principales dioses védicos asociados con Shiva es Rudra, palabra que está relacionada con términos como rubicundo o rojizo. De manera similar, la sílaba "rus" en Rusia es una palabra proto-eslava tanto para "oso" como para "de pelo rojizo", relacionada con ursus o ursa, la constelación de la Osa cuyo nombre [Ursa] combina las palabras "ur" y "rus". Además, la "s" eslava que aparece en "rus" corresponde a la "d" del propio nombre Rudra, que también significa "aullar", como un oso o un lobo.

     En efecto, la palabra sánscrita "Shiva" puede ser una palabra tomada prestada del tamil-dravidiano "civa", que significa "rojo" o "enojado". El azul y el rojo se han convertido por supuesto en poderosos símbolos de color en política. Los comunistas o los de la Izquierda política son los "rojos". Los conservadores o los de la Derecha política, por otra parte, son significados por el color azul. Curiosamente, desde el colapso de la Unión Soviética la bandera de la Federación Rusa ya no es puramente roja, sino roja, blanca (el color de los "rusos Blancos" anti-bolcheviques) y... azul. Pero volvamos a Levashov:

     «Al final del siglo XX, la gente tuvo acceso a los Vedas eslavo-arios, que contenían mucha información muy interesante que fue en vano ignorada por la ciencia moderna. Estos manuscritos únicos trasladados en ruso moderno revelan que la última Era glacial fue una consecuencia de la guerra entre la Gran Russenia y Antlania [8] (Atlántida). Esa guerra tuvo lugar hace más de 13.000 años. Luego la gente se trasladó grandes distancias a escala planetaria por medio de Vaitmans [los Vimanas sánscritos]. De este modo, aquellas misteriosas plataformas romboides en el mapa tridimensional de Siberia occidental no son sino sitios de aterrizaje para los vaitmars. Los últimos vaitmars [los viajeros de los Vaitmans] dejaron nuestro planeta Midgard-Tierra hace aproximadamente 3.500 años cuando comenzó la Noche de Svarog [9].

[8] Antlania era una isla en el océano Atlántico donde residió el clan eslavo de los Ants. Después su tierra comenzó a ser llamada Ant-lan, es decir, la tierra de los Ants. Los antiguos griegos la llamaron Atlantis (Atlántida), y a sus habitantes, atlantes (los modernos ucranianos; U-krai-ne —Ucrania— significa en ruso "periferia" —«krai»— de la Tierra de la Raza Sagrada).
[9] La Noche de Svarog, de acuerdo a la tradición eslava, es el nombre de un tiempo de oscura dificultad cuando nuestro Sistema Solar pasa a través de los espacios de los Mundos Oscuros, o Kali-yuga en la tradición aria o hindú.

     «Hay otro documento interesante, el Libro de Veles [10]. Los últimos registros que hay en él fueron hechos por volkvs de Novgorod al final del siglo X. Este libro abarca más de 20.000 años de la historia eslava.

[10] https://es.wikipedia.org/wiki/Libro_de_Veles y el pdf en inglés http://rejectedscriptures.weebly.com/uploads/4/0/9/5/4095914/literal_translation_of_veles_book_from_russian.pdf

     «Aprender algo útil es siempre bienvenido, pero ¿sucedió algo como esto en realidad? Recordemos que a mediados del siglo XI (según el calendario cristiano) una hija de Jaroslav Mudry, la princesa Anna, se convirtió en la reina francesa. Llegada desde la "salvaje" Kievan Rus [la Rusia de Kiev], la princesa no consideró dicha llegada como una entrada en la Europa civilizada y consideró a París como un pueblo grande. Esto tiene un reconocimiento documental en la forma de sus cartas. Ella llevó consigo a la profundidad más remota de las provincias, lo que era Francia entonces, una parte de la biblioteca, algunos de cuyos libros retornaron a Rusia sólo en el siglo XIX y fueron descubiertos en la biblioteca del señor Sulakadzaev. Fue éste quien hizo la primera traducción en ruso moderno del Libro de Veles, que había sido compuesto de láminas de madera con letras rúnicas en ellas.

     «Después de la muerte de Sulakadzaev, su viuda vendió la mayor parte de su biblioteca a los Romanov, después de que nadie había oído nada sobre aquellos libros. El hecho más interesante es que después de la aparición de esas copias, todos los originales sin excepción han desaparecido; ellos fueron quemados en las hogueras de la Inquisición, habiendo sido declarados como libros heréticos, o se perdieron en incendios "accidentales" y epidemias que "afectaron" a todas las bibliotecas antiguas. Las bibliotecas de Alejandría, Atenas y Tzargrad (Constantinopla), junto con la biblioteca etrusca de Roma, fueron incendiadas casi simultáneamente. Las bibliotecas de Yaroslav I el Sabio (978-1054) e Iván IV el Terrible (1530-1584) desaparecieron sin dejar rastro. Todos los originales fueron quemados o desaparecieron, mientras que las copias hechas de ellos muy "oportunamente" han sido conservadas y apreciadas. Los viejos libros fueron destruídos; otros nuevos fueron escritos. Ellos fueron ajustados de modo que en la nueva "historia" no hubiera ninguna mención acerca del Imperio eslavo-ario. El período de la Historia anterior al siglo X en Europa fue declarado como siglos oscuros y bárbaros, que fueron iluminados por la luz de la educación llevada con la cultura del Sacro Imperio Romano».

     Note en primer lugar que el siglo X marcó tanto la apoteosis como el inicio de la decadencia del shivaísmo de Cachemira. Note también que el mismo término "época oscura" [Edad Media] pone una connotación negativa sobre la oscuridad. Entonces, una vez más, la Biblia misma (Génesis cap. 1) admite que "la oscuridad estaba sobre la superficie del abismo" aún antes de que Dios dijera "Sea la luz" y supuestamente creara el cielo y la tierra. Todavía hoy, sin embargo, el conocimiento interior o gnosis está asociado casi exclusivamente con la "iluminación". Esto es paradójico dado que el moderno "racionalismo" científico y ateo tuvo su fuente de origen en la europea "Época de las Luces". Sin embargo, el moderno modo científico de la "racionalidad" a que dio origen se ve confrontado ahora con un misterio "oculto" que amenaza con socavar su marco teórico entero: el misterio de lo que los físicos y cosmólogos llaman "materia oscura" y "energía oscura", cuya naturaleza es completamente desconocida, pero que es sin embargo reconocido que compone el 90% de la masa y dos tercios de la "energía de la masa" del universo. Dice Levashov:

     «El último registro en el Libro de Veles y la cristianización de la Kievan Rus ocurren casi al mismo tiempo: el final del siglo X, según la cronología contemporánea... ¿Qué son aquellos Días y Noches de Svarog? Estas palabras son mencionadas en los Vedas eslavo-arios muy a menudo. Es tiempo de entender lo que esos conceptos significan.

     «Hay diversos tipos de acumulaciones de estrellas en nuestro Universo, como galaxias espirales y esféricas, nebulosas de estrellas, etc. Nuestro Sol está localizado en uno de los cuatro brazos de nuestra galaxia espiral, en los "patios traseros" de este brazo. Cada galaxia espiral gira alrededor de su núcleo mientras viaja en los caminos estelares de nuestro Universo. Siete tipos de materia primaria conforman nuestro Universo. La así llamada materia físicamente sólida, que cada uno está acostumbrado a ver como galaxias, nebulosas, estrellas, planetas, etc., apareció como resultado de la combinación de estas materias primarias en las áreas de espacio donde las cantidades necesarias para dicha combinación fueron observadas. Como ha sido demostrado por "científicos", la materia "físicamente" sólida compone sólo el 10% de toda la materia del Universo, y el resto (el 90%) es la llamada "materia oscura". Sin embargo, ellos no especifican qué es esa "materia oscura", que no puede ser registrada por ningún instrumento científico moderno conocido; les perdonaremos este "insignificante malentendido" y seguiremos con el asunto».

     El "núcleo" galáctico al cual Levashov se refiere es reconocido que es un enorme "agujero negro", en sí mismo un portal que une nuestro universo a otros universos en la pluralidad de "panal" de universos múltiples o "multiverso". Los tipos de "materia primaria" a la cual Levashov se refiere son lo que es "científicamente" llamado ahora "materia oscura". Él se refiere también a los "generadores de campos psíquicos" usados en las tempranas civilizaciones, y aquellos que él mismo emplea como medios tanto para la sanación como para el crecimiento natural y la regeneración. A éstos él los ve como "hechos de materia oscura" y por lo tanto esencialmente no detectables por, o que no requieren de, ningún instrumental técnico o físico, salvo como símbolos externos para la manipulación subjetiva de la materia oscura en sus diferentes formas.

     El Principio de la Consciencia entiende las formas de la "materia oscura" a las que Levashov se refiere, como potencialidades específicas y cualidades de la consciencia misma, y a su poder o "energía" oscura, como la capacidad o poder (Shakti) para la actualización de aquellos potenciales, liberados por la interacción con la invisible luz de la consciencia (Paramashiva). En el plano físico, esta inter-relación se desarrolla como una interacción entre el magnetismo solar y el terrenal, siendo en sí lo que llamamos "magnetismo" un modelo de flujo espacial bipolar de omnipresente "éter" de consciencia pura, conocido en sánscrito como Akash.

     En las traducciones modernas, el término tántrico Shakti es casi invariablemente traducido como "energía". Una traducción más fidedigna sería "poder" o "poder de acción" (Shak). En realidad esta traducción de Shakti concuerda con el significado raíz del término "energía", no como alguna "cosa en sí misma", sino como acción pura, la concretación de aquellos poderes o potencialidades de acción latentes en el espacio mismo como el "éter" de consciencia pura.

     Lo que llamo el "Principio de la Consciencia" es la comprensión metafísica de que la consciencia es la realidad última, de que en último término "la consciencia es todo" y de que "todo es consciencia". El Principio de la Consciencia está en contraste directo con el "Principio de la Energía" compartido por la ciencia moderna y la pseudo-ciencia New Age por igual, a saber, el principio de que "la energía es todo" y que "todo es energía". Como una "Teoría del Todo", el "Principio de la Energía" es uno muy cuestionable, al basarse en una noción no cuestionada de la energía como alguna "cosa en sí misma", una noción que es al mismo tiempo una distorsión de su raíz que significa aquella "acción formativa" (energein) por medio de la cual todas las formas son materializadas en la consciencia. La consciencia pura, entonces, tal como la aparente vaciedad del espacio mismo, no es simplemente un vacío informe sino un plenum de potenciales formativos. "Energía" en el sentido de su significado raíz es la materialización de esos potenciales, la aparición de la forma a partir de la aparente falta de forma del espacio.

     El término sánscrito akash es traducido como "espacio" y como "éter". Es entendido en el pensamiento indio como impregnado por innumerables unidades básicas o "animaciones de consciencia" que constituyen el mismo "aire" o el "aliento" de la consciencia llamado Prana, y la quintaesencia del aire en cuanto tal. El término sánscrito prana está etimológicamente emparentado con los términos derivados del latín "espíritu" y "espiral" (de spirare, "respirar"). Está también relacionado con los significados raíz de las palabras griegas para "espíritu" y "alma", "pneuma" (que significa "aire" o "viento") y "psique" ("aliento vital").

     Ser "espiritual" en el sentido raíz de esta palabra, por lo tanto, es ser capaz, muy literalmente, de un tipo totalmente diferente de re-spiración, un tipo de "transpiración" completamente corporal de la expansividad clara y luminosa del espacio que nos rodea, no sólo mediante nuestros pulmones sino por medio de cada poro de la superficie de nuestro tejido corporal. Se trata de la experiencia perdida hace mucho de respirar el "aire" o "éter" claro y luminoso de la consciencia misma que está oculto tanto detrás de la noción occidental, por otra parte totalmente vaga, de "espíritu", así como de las diferentes nociones científicas clásicas y modernas de un "éter" cósmico. Su secreto consiste en aquel aliento invisible o "aire" de la consciencia (Prana), que penetra la totalidad del espacio (Akash), tanto el espacio que nos rodea como el espacio que impregna y compone con mucho la proporción más grande de todo y cada átomo de "materia".

     Este espacio vibra con la spanda, la tensión fundamental que atraviesa el reino de lo potencial y lo concreto, junto con la vibración de lo real dentro de lo potencial, y de lo potencial dentro de lo actual. Spanda es también lo que resuena con el sonido interior "OM". De aquí también la asociación, en el pensamiento hindú, del Akash con el elemento del sonido o vibración. El doble significado del término sánscrito Akash, "espacio" y "éter", es paralelo al significado griego de la palabra "aether" misma, como aquel aire "superior", menos gaseoso, más puro y por ello más espacioso, del tipo que respiramos en las cumbres de las montañas Himalayas, o en las nórdicas regiones polares tales como el Ártico, puesto que aether era el "aire superior" respirado por los dioses mismos en su elevada morada, ya la llamemos Olimpo, Hiperbórea, Thule o Asgard.


¿Fuerzas Oscuras?

    «No soy el Diablo. Soy mucho, mucho más viejo. Contemplé el principio y veré el final. Soy lo oscuro detrás de todas las estrellas. Soy lo oscuro dentro de todos ustedes» (del guión de la película "Event Horizon").

     La palabra griega Khaos se refiere a un oscuro vacío abierto o sima. Está relacionada con el sánscrito Kha y Akash, refiriéndose al espacio mismo, entendido como la matriz de todas las cosas, incluyendo a los dioses. En contraste, el término sánscrito kala significa "tiempo". Como tal, está relacionado con el nombre de la gran diosa madre negra india Kali (kal = negro / kala = tiempo). Metafísicamente, ella puede ser entendida tanto como la circunferencia temporal última u "horizonte de acontecimientos" de esta matriz espacial (kala = tiempo), así como un "agujero negro" o "singularidad" final en su núcleo. Puesto en otros términos, el reino de la potencialidad pura simbolizado por Kali es un reino de interioridad ilimitada, una interioridad que no puede ser percibida mirando desde algún centro localizado de consciencia en el espacio, sino sólo mirando hacia adentro desde una infinita periferia, circunferencia u "horizonte" de consciencia.

     Si el universo físico concreto es un reino de "expansionalidad" espacial y material, entonces el reino primordial de la potencialidad es un reino no expansivo sino un reino de pura "contraccionalidad". Como tal, está compuesto no de cuerpos materiales expansivos en el espacio-tiempo sino de puras in-tensidades [tensiones orientadas hacia un interior] de la consciencia en un "espacio-tiempo" ilimitado. La masiva densidad de in-tensidades que constituyen este reino de espiritualidad ilimitada —deificado como Kali— encuentra su manifestación sólo por medio de densidades gravitacionales de materia tan grandes que ellas han colapsado en los "agujeros negros" con una así llamada "singularidad" en su núcleo. En términos físicos y científicos, un agujero negro es "negro" porque en su "horizonte de eventos" la atracción gravitacional de la "singularidad" es tan grande que dobla el espacio mismo alrededor de sí, no permitiendo que ninguna luz-información se escape sino sólo sonido en la forma de un tono fundamental (el sonido primordial del silencio conocido como el sonido Omkara u "OM").

     Desde una perspectiva metafísica, sin embargo, la aparente superficie externa de cada cuerpo visible en el espacio es también un horizonte de acontecimientos, ya que al igual que la superficie externa visible del cuerpo humano, cada cuerpo "físico" oculta una interioridad psíquica ilimitada e invisible junto con "acontecimientos" psíquicos invisibles. Éstos nunca pueden ser percibidos desde fuera, no importa hasta qué punto la interioridad física del cuerpo sea expuesta y fisiológicamente examinada. Por esta razón, lo que percibimos como cuerpos carnales, células y órganos, también no son sino apariencias superficiales externas u "horizontes de eventos" que esconden una interioridad psíquica invisible y unos acontecimientos psíquicos también invisibles.

     Cuando la tripulación a bordo de la nave espacial de película ficticia llamada "Horizonte de Acontecimientos" comienza a tener alucinaciones con terribles imágenes de cuerpos invisibles para otros (y más tarde percibe los cuerpos de los demás en forma horrorosa), ¿es porque ellos han entrado en el "infierno", en el sentido cristiano, o porque, bajo la influencia del agujero negro de la nave, ellos también han penetrado inconscientemente en el horizonte de acontecimientos de sus propios cuerpos y en el de los demás, percibiendo los acontecimientos y las imágenes dentro de su interioridad psíquica, por otra parte invisible, en la forma corporal externa? El significado raíz de "alucinar" es "vagar". Las "alucinaciones" de la tripulación son una expresión de su vagabundeo en y dentro del reino de la espiritualidad última asociada con la "agonía" primordial de la creación, como está descrita en "The Seth Material" de Jane Roberts, donde aquello que Seth [9] llama "Todo lo que es" (en esencia, la consciencia última y universal) ha buscado un modo de liberar todas las consciencias potenciales abarcadas y contenidas en la consciencia nebulosa y onírica de él (Seth), hacia aquel estado autónomo de realidad o ser en el cual ellas "clamaron ser liberadas".

[9] Nombre de la entidad "canalizada" por dicha escritora y "médium" estadounidense (1929-1984), que le dictó sus libros, cuya temática el autor de este texto considera como de importancia fundamental para el futuro de la religión en nuestros tiempos. Puede consultarse en cuanto a dicha escritora y dicho material http://www.bibliotecapleyades.net/seth/material_seth.htm

     En realidad, entonces, cada cuerpo externamente percibido es un Horizonte de Eventos. Y en el núcleo de todos los cuerpos materiales hay un "agujero negro" o "singularidad de la consciencia". Esta singularidad en el centro de todos los cuerpos materiales es tanto un punto central (el Bindu sánscrito) como un tono central que vincula aquella unidad de materia expansiva a todos los otros cuerpos por medio de aquel reino oscuro y contractivo de espiritualidad ilimitada y potencialidad inagotable que "fluye a través de toda la materia y le da forma".

     Este flujo es el del aire superior o aether de la consciencia misma en sus aspectos gemelos e inseparables de luz y oscuridad. La oscuridad es la afluencia de una "luz" de consciencia invisible y totalmente translúcida desde la circunferencia cósmica hacia un centro, tal como la luz es el resplandor externo de aquella invisible luz de consciencia desde un centro. Si aprendemos a sentir la totalidad del espacio cósmico "vacío" que está encima y alrededor de la superficie entera de nuestras cabezas y cuerpos superiores, podemos llegar a experimentarnos a nosotros mismos respirando la innata vitalidad etérica de aquella luz invisible y sentir sus innumerables centros, cada uno de los cuales tiene el carácter de "agujeros blancos" en miniatura que emiten luz, revitalizando los espacios interiores dentro de cada átomo, célula y molécula de nuestro cuerpo.

     Si, por otra parte, sentimos nuestros cuerpos inferiores y dejamos que la consciencia fluya hacia adentro desde nuestra superficie abdominal hacia la singularidad de la consciencia en su centro —o algunos centímetros abajo y detrás de nuestro ombligo—, experimentaremos aquel espacio interior de nuestro abdomen o hara (en japonés) como lleno de oscuridad o negritud interior. Cada expiración puede ser experimentada entonces como un flujo hacia adentro y a la vez hacia abajo de una "luz oscura" de consciencia, una luz que no sólo fluye hacia adentro desde el abdomen o hacia el centro itshara o tanden sino también hacia abajo desde nuestro cuerpo inferior y centro abdominal hacia centros aún más bajos. Este oscuro flujo de consciencia, hacia adentro y hacia abajo, finalmente alcanza y se arraiga debajo de la misma tierra bajo nuestros pies y hacia el ardiente centro de la Tierra misma. Aquí nos ponemos en contacto con la "fuerza oscura" conocida en la literatura ocultista como Vril o Kundalini, el fuego de la consciencia que luego asciende desde aquel núcleo fundido y ardiente cuyo girar es sabido que es responsable del campo magnético de la Tierra.

     El tejido superficial de nuestros cuerpos, entonces, une y distingue dos espacios o campos de consciencia: uno extendiéndose hacia afuera y hacia arriba hasta una circunferencia cósmica divina, y el otro hacia abajo y hacia adentro hasta un centro corporal y terrenal o "singularidad" de la consciencia. La relación entre estos dos diferentes flujos de consciencia es esencialmente una relación entre el espacio invisible o luz de la consciencia en su carácter dual, como luz y como oscuridad. Esto también encuentra expresión como la relación entre el magnetismo polar o axial, por una parte, y el magnetismo "esférico" o la "magnetósfera", por otra.

     Así, tal como la Tierra misma, el cuerpo tiene polos magnéticos axiales (Norte y Sur) y una "magnetósfera", la superficie externa u "horizonte de eventos" que circunda al agujero negro en su centro gravitacional y el núcleo ardiente al cual puede conducir, demonizado como el "inframundo" o "infierno" tanto en la mitología religiosa como en la ciencia-ficción. La palabra "infierno" (hell) sin embargo se deriva del alemán Halle o hall y el verbo hallen, producir eco o resonar, como lo hace el sonido Omkara desde dentro del horizonte de acontecimientos de un agujero negro. Las dimensiones polares axiales y verticales de luz y oscuridad, espacio y gravedad, electricidad y magnetismo, son todas expresiones de flujos de consciencia axiales y verticales, que corresponden al lingam de Shiva y al eje vertical de kundalini dentro de nuestro cuerpo de conciencia. Por otra parte, las dimensiones esféricas de luz y oscuridad, espacio y gravedad, electricidad y magnetismo, todas expresan los límites esféricos, los espacios y los centros de consciencia.


Más Allá del Espacio, del Tiempo y del "Espacio-Tiempo"

     El tiempo también tiene una dimensión espacial, incluyendo una esférica, y no sólo una lineal. Como una esfera, el tiempo tiene un lado exterior y uno interior. Detrás y más allá del "tiempo", del "espacio" y del "espacio-tiempo", como los físicos lo conciben, es un "amplio presente". Éste es un "espacio-tiempo" entendido y experimentado como un esférico "espacio-tiempo" de consciencia que abarca y que sin embargo está "fuera" de todos los universos de "espacio-tiempo", y que abarca también todos los pasados y futuros actuales y potenciales, tanto del cosmos como de la civilización humana. El entrelazamiento de lo factual y lo potencial en el reino de los sueños, junto con las posibilidades míticas —como el entretejimiento de sueños y mitologías que abre nuevas posibilidades para la especie humana— en sí mismos no son nada mítico sino el "tiempo del sueño" y el mismo telar o tantra del espacio-tiempo. Esto encuentra su expresión hoy en la historia mitológica, en la materialización creíble y la posibilidad futura de la civilización llamada "Eurasia", tanto con sus múltiples centros geográficos como con su singular polo axial, que apunta a la estrella polar y al "agujero negro" que está en el centro de nuestra galaxia giratoria o kolovrat.

El País de los Sueños (Dream-Land)

Por una ruta obscura y solitaria,
frecuentada sólo por malos ángeles,
donde un ídolo [Eidolon], llamado Noche,
en un trono negro reina erguido,
he alcanzado estas tierras, recientemente,
desde una pálida última Thule
desde un salvaje y extraño clima, que yace, sublime,
fuera del Espacio, fuera del Tiempo...

(Edgar Alan Poe, 1844).


3. Post Scriptum Personal

     Yo no podría haber llegado a escribir este artículo si no hubiera sido por el hecho de que, acostado en el sofá de mi madre una tarde a finales de los años '70 o a principios de los '80 —y a pesar de ser totalmente ignorante de lo que era entonces el sitio arqueológico Arkaim todavía no descubierto— entré en un estado hipnagógico [previo al sueño] en el cual experimenté la presencia fuerte pero invisible de Rudolf y Marie Steiner al lado mío. Junto con eso, tuve un sueño muy vívido y lúcido de una aislada ciudadela del futuro, dentro de la cual me encontré mirando detenidamente una enorme estepa, una que yo sabía, gracias a los Steiner, que estaba en algún lugar en Rusia, y que era el centro de una futura civilización.–



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