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miércoles, 15 de julio de 2015

Diez Razones para Deshacerse de la Unión Europea



     El texto siguiente que ofrecemos en castellano fue publicado por su autor el 12 de Octubre de 2008 en el blog Gates of Vienna (gatesofvienna.net) y luego incluído en su libro Defeating Eurabia del mismo año, con algunas adiciones, de donde lo hemos tomado. El autor, el noruego Peder Are Nøstvold Jensen (1975), de quien se cree que pudiera ser de ascendencia judía, que escribe bajo el seudónimo de Fjordman, es un activo participante del movimiento contra-yihadista, que sostiene que el multiculturalismo, en especial la inmigración musulmana en Europa, representa, como cualquiera lo sabe, una amenaza para la civilización occidental. Jensen presenta en este texto diversos argumentos de por qué es necesario que los europeos se saquen de encima el opresivo gobierno de la Unión Europea, por muchas evidencias una organización francamente traidora a los pueblos y a la civilización. Sus razonamientos y los antecedentes de los mismos son coherentes y sensatos, a pesar de que en otros textos ha señalado su apoyo al Estado sionista, donde trabajó durante un tiempo.


Diez Razones para Deshacerse
de la Unión Europea
por Peder Jensen, Fjordman




1) La Unión Europea Promueve el Crimen y la Inestabilidad

     La Unión Europea no protege la paz en Europa. Al contrario, socava la estabilidad en el continente al desmantelar los controles fronterizos en el momento de los mayores movimientos demográficos en la historia humana, con muchos inmigrantes viniendo de países políticamente inestables cuya inestabilidad se desborda a los Estados europeos. Gracias a sus insensatas políticas de inmigración, la Unión Europea podría llegar a ser parcialmente responsable de desencadenar guerras civiles en varios países europeos. Tal vez esto será recordado tal como el "proyecto de paz" que trajo la guerra a Europa, otra vez.

     La Unión Europea ha creado una región carente de fronteras desde Grecia a Francia y desde Portugal a Finlandia, y sin embargo los ciudadanos de estos países todavía pagan la mayor parte de sus impuestos a Estados-naciones cuyas fronteras ya no están siendo defendidas. Es ridículo pagar hasta la mitad de los ingresos propios a una entidad que ya no controla su propio territorio o su legislación. A menos que las fronteras nacionales sean restablecidas, los ciudadanos de los Estados miembros de la Unión Europea ya no tienen ninguna obligación de pagar impuestos en absoluto.

     La Unión Europea promueve una cantidad ridícula de leyes y regulaciones, y a pesar de ello los crímenes callejeros en gran parte quedan impunes. Las leyes son usadas para castigar a la gente respetuosa de la ley mientras los verdaderos criminales gobiernan las calles, aunque este defecto es, como se sabe, compartido por muchos gobiernos nacionales. Las autoridades europeas hacen una burla del contrato social cada día cuando ellos dejan de mantener el orden público. A menos que las autoridades relevantes mejoren drásticamente sus esfuerzos contra el crimen, podemos esperar ver a ciudadanos europeos normales adquirir armas para su propia protección en cantidades rápidamente crecientes. Uno no puede culparlos, ya que en varios países, como el Reino Unido, Suecia o los Países Bajos, las autoridades están más preocupadas de imponer códigos de expresión y Corrección Política que de tratar con los criminales de una manera efectiva. Necesitamos tener confianza en nuestra policía o tendremos que encontrar otros medios de proteger nuestras vidas y propiedades.  

     La Unión Europea no da a los europeos una "voz" en el escenario internacional. Ella es un monstruo burocrático, en el mejor de los casos, o un peligroso proyecto utópico, en el peor. Hace que nuestros enemigos nos tomen menos en serio, no más. Sin embargo, no es un asunto de dar a alguien una voz; es acerca de silenciar las voces que ya tenemos, privándonos de cualquier expresión en cuanto a nuestro futuro y los destinos de nuestros pueblos.

     Joschka Fischer, ex-ministro alemán de Asuntos Exteriores, advierte que Europa arriesga llegar a convertirse en una "zona de recreo" para las próximas superpotencias en el siglo XXI. Él quiere una mayor cooperación de la Unión Europea para remediar esto. Pero ya somos un patio de juegos para naciones extranjeras, para los musulmanes en particular, quienes pueden deshacerse de su crecimiento poblacional no sostenible en nuestros países. Esto es activamente estimulado por la Unión Europea. Va a ser interesante para los futuros historiadores descubrir cuántos líderes y funcionarios europeos han sido comprados y pagados por el dinero del petróleo saudita.

     La idea de que la Unión Europea va a llegar a convertirse en una superpotencia es ridícula. Europa, en el alba del siglo XXI, es un chiste global, un continente decadente y débil, despreciado por sus enemigos y visto con lástima por sus amigos. Los forasteros no esperan que Europa genere algo nuevo, y muy pocos estarán sorprendidos si ella incluso sobrevive. Esta imagen no será mejorada por líderes que atacan a su propia gente, que venden al por mayor su herencia histórica a sus peores enemigos y censuran a aquellos que se oponen a esto. Es ridículo creer que este ruinoso y mal equilibrado monstruo de Frankenstein va a hacer a Europa más competitiva.


2) La Unión Europea Debilita las Defensas Culturales de Europa

     La Unión Europea está entregando sistemáticamente el continente a nuestros peores enemigos. Cuando los votantes franceses, holandeses e irlandeses rechazaron la Constitución de la Unión Europea, las élites de ésta continuaron como si nada hubiera pasado. Cuando el mundo islámico dice que la Unión Europea debería trabajar para erradicar la "islamofobia", dichas élites consienten inmediatamente en hacer aquello. Cuando una organización ignora los intereses de su propio pueblo y a la vez pone en práctica los intereses de los enemigos de aquel pueblo, aquella organización ha llegado a ser una entidad activamente hostil dirigida por una clase corrupta de abyectos traidores. Esto es lo que la Unión Europea es hoy.

     Aquellos que habitan el continente europeo son principalmente alemanes, polacos, italianos, húngaros, portugueses, etc. "Europa" ha existido principalmente para proteger el continente contra el expansionismo islámico. Carlos Martel creó Europa en el sentido moderno cuando él derrotó la invasión árabe en el siglo VII, ayudado por gente como Pelayo, que comenzó la Reconquista en la península ibérica, John Hunyadi y Lazar de Servia, quienes lucharon contra los turcos en los Balcanes, y Juan III Sobieski, rey de Polonia, que derrotó a los otomanos durante la Batalla de Viena de 1683. La Unión Europea está trabajando activamente para deshacer todo lo que Carlos Martel y esos otros hombres consiguieron. Esto hace de ella la Unión Anti-Europea.

     Los inmigrantes son una "clase protegida" por los multiculturalistas, quienes los necesitan como un ariete para destruír las identidades existentes y forjar una nueva identidad "pan-europea" (y finalmente una "identidad global", sospecho). Encontré la siguiente cita en la revista Signandsight.com de Junio de 2008. El periodista Arno Widmann presenció una reunión entre Tariq Ramadan, nieto del fundador de la Hermandad Musulmana, y el teórico Jürgen Habermas. Widmann quedó sumamente impresionado por Ramadan, quien dijo: "Los irlandeses son antes que nada irlandeses, los daneses son daneses, los alemanes son alemanes y los belgas son principalmente flamencos o valones. Los inmigrantes que están impedidos de convertirse en irlandeses, daneses y alemanes, pero que se les requiere ser más europeos que lo que los europeos lo han sido alguna vez, no tienen ninguna otra opción que llegar a convertirse en europeos. Ellos serán los primeros verdaderos europeos. No hay ninguna Europa sin los musulmanes".

     La Unión Europea está destruyendo deliberadamente las tradiciones culturales de sus Estados miembros inundándolos con inmigrantes y erradicando las tradiciones nativas. Ésta es una grosera violación de los derechos de los pueblos autóctonos a través de un continente entero. Europa tiene algunas de las más ricas tradiciones culturales en el planeta. Sustituír esto por la barbarie de la sharia [la ley coránica] es un crimen contra la Humanidad. La Unión Europea es actualmente el principal (aunque no el único) motor detrás de la islamización de Europa, quizás la mayor traición en la historia de esta civilización. El aplacamiento del Islam y de los musulmanes está tan profundamente inmerso en el ADN estructural de la Unión Europea que el único modo de detener la islamización del continente es deshacerse de la Unión Europea. De toda ella.


3) La Unión Europea Promueve una Burocracia Sobredimensionada

     Un estudio publicado por la organización Open Europa en Agosto de 2008 encontró que la Unión Europea emplea un "ejército" de burócratas, y que el número actual de individuos requeridos para dirigir la Unión Europea es aproximadamente de 170.000, más de siete veces la cifra de 23.000 citada a veces por la Comisión Europea. Según ellos,

     "El proceso legislativo de la Unión Europea es un sistema extremadamente complejo y opaco, haciendo muy difícil de identificar cuánta gente está realmente implicada en la formulación, implementación y supervisión de la legislación. Sin embargo, la investigación de Open Europa, usando la limitada información disponible, muestra que sólo para redactar y resolver cómo poner en práctica la legislación la Unión Europea requiere de un personal burocrático de alrededor de 62.026 personas. Esta cifra revela dónde se hace realmente el verdadero trabajo legislativo de la Unión Europea: en comités, a puertas cerradas y fuera de la vista pública. La mayor parte del trabajo ocurre lejos de las instituciones principales, dentro de Grupos de Expertos, Grupos de Consejo, y lo que es conocido como Comités de Comitología (Comitology committees)".

     Note cómo este proceso cerrado y secreto de redactar la legislación para 500 millones de personas se parece al de una dictadura. La Unión Europea sigue una estrategia de esconderse a plena vista y ocultar el verdadero poder detrás de capas de complejidades burocráticas. Esta estrategia también fue seguida durante la redacción de la ridículamente extensa Constitución Europea.

     Si alguien le presentara a usted un contrato de cientos de páginas en un lenguaje técnico más o menos incomprensible que debería gobernar todos los aspectos de su vida y el de sus hijos y nietos, y si aquella persona le dijera a usted que sólo confíe en la palabra de ella en cuanto a que ello está bien y le pidiera a usted que por favor lo firme en la línea punteada, ¿habría aceptado usted aquello? Eso es esencialmente lo que la Unión Europea ha hecho en cuanto al destino de un continente entero, no sólo de una sola familia. Cuando algunas personas molestas, como los holandeses y los irlandeses, fueron lo bastante descorteses para no consentir ciegamente en su nueva servidumbre, la Unión Europea decidió que ellos estaban de todos modos obligados por el contrato que ellos acababan de rechazar. Ésa es una arrogancia a escala monumental, si es que no una evidente traición.

     La Unión Europea no es todavía una entidad verdaderamente totalitaria, pero ya tiene la mayor parte de los instrumentos requeridos a fin de llegar a convertirse en eso. Ella ha logrado corromper a las élites nacionales para que vendan la libertad de sus pueblos invitándolas a participar en el mayor fraude mundial, pagado por los contribuyentes europeos. El creciente Estado niñera pan-europeo ahora interfiere con cada aspecto de la vida social y económica, gobernada por una minoría no responsable, arrogante y a menudo hostil de ingenieros sociales que desean imponer su modo de pensar sobre la mayoría.


4) La Regulación Excesiva y la Centralización Son Malas para la Libertad y para la Prosperidad

     Europa alguna vez llegó a ser un continente dinámico gracias a la competición en todos los niveles. Es prácticamente imposible ahora encontrar un sector de la sociedad que no haya sido tocado por las regulaciones a menudo excesivas de la Unión Europea. La Unión Europea funciona como un enorme súper-Estado centralmente dirigido por estatistas obsesionados por las regulaciones. Ellos han aprendido poco de la Historia, donde la planificación central ha sido un fracaso casi universal. Aquí está lo que Nathan Rosenberg y L. E. Birdzell dicen en Cómo el Occidente Se Enriqueció: La Transformación Económica del Mundo Industrial:

     "Inicialmente, el logro del Occidente de la autonomía provino de una relajación, o un debilitamiento, de los controles políticos y religiosos, dando a otros departamentos de la vida social la oportunidad de experimentar con el cambio. El crecimiento es, por supuesto, una forma de cambio, y el crecimiento es imposible cuando no se permite el cambio. Cualquier cambio exitoso requiere una gran cantidad de libertad para experimentar. Una concesión de aquella clase de libertad le cuesta a los gobernantes de una sociedad su sensación de control, como si ellos estuvieran concediendo a otros el poder de determinar el futuro de la sociedad. La gran mayoría de las sociedades, pasadas y presentes, no lo ha permitido. Ni tampoco ellas se han escapado de la pobreza".

     Además, "La tecnología occidental se desarrolló en el especial contexto de un alto grado de autonomía entre las esferas políticas, religiosas, científicas y económicas de la vida social. Este alto grado de autonomía ¿es indispensable para la exitosa aplicación de la tecnología al bienestar económico? Pocos científicos occidentales estarían en desacuerdo con la proposición de que un alto grado de autonomía de la esfera científica con respecto al control político o religioso es esencial para el avance científico. Es bastante claro que una autonomía similar, en un grado más o menos igual, es esencial para el proceso económico de traducir los avances científicos en bienes y servicios. La capacidad tecnológica de una sociedad está obligada a ser degradada si el control de la investigación o de la innovación científicas está localizado en puntos de autoridad política o religiosa que combinan un interés por controlar el resultado del desarrollo tecnológico con el poder de restringir o dirigir el experimento. En todas las sociedades bien ordenadas, la autoridad política está dedicada a la estabilidad, la seguridad y el statu quo. Es así singularmente poco apropiado dirigir o canalizar una actividad orientada a producir inestabilidad, inseguridad y cambio".

     La Unión Europea no puede ser sino anti-libertad, porque concentra demasiado poder en un sistema burocrático centralizado que es casi imposible de entender por los forasteros. Como el economista austriaco Friedrich Hayek advirtió en El Camino a la Servidumbre:

     "Imaginar que la vida económica de una enorme área que comprende a muchas personas diferentes puede ser dirigida o planificada mediante un procedimiento democrático, revela una completa carencia de conciencia de los problemas que tal planificación originaría. Planificar a una escala internacional, incluso más que a una escala nacional, no puede ser sino un puro gobierno de la fuerza, una imposición por parte de un pequeño grupo sobre todo el resto, de aquella clase de estándares y usos que los planificadores piensan que es conveniente para el resto".


5) La Carencia de una Verdadera Separación de Poderes Invita al Abuso de Poder

     El pomposo ex-Presidente francés Valéry Giscard d’Estaing declaró que la creación de la Constitución de la Unión Europea era el "momento Filadelfia" de Europa, aludiendo a la Convención de Filadelfia o Convención Constitucional en el recién formado Estados Unidos en 1787. Estados Unidos tiene sus defectos, pero si el señor Giscard d’Estaing hubiera entendido realmente la Constitución estadounidense, él habría descubierto que James Madison, Thomas Jefferson y los otros tuvieron gran cuidado para implementar controles y equilibrios en su nuevo Estado. De esto penosamente carece la Unión Europea. La Constitución estadounidense es relativamente breve y comprensible mientras que la Constitución de la Unión Europea tiene cientos de páginas, en gran parte incomprensibles, y muestra un deseo casi de tipo sharia de regular todos los aspectos de la vida humana.

     Madison, Jefferson, George Washington y los Padres Fundadores estadounidenses actuaron a plena luz y fueron generalmente elegidos por sus pares. Compare esto con Jean Monnet, a quien se le acredita haber puesto los fundamentos de la Unión Europea, a pesar de que la mayoría de los ciudadanos de la Unión Europea hoy no han oído hablar de él. Monnet nunca fue elegido para ningún cargo público, sino que trabajó detrás del escenario para poner en práctica una agenda secreta. Leí una entrevista hecha a un importante activista presionador (lobbyst) de Bruselas que calificó a Monnet como "el más exitoso lobbysta de la Historia". Hasta este día, la capital Bruselas de la Unión Europea está dominada por activistas presionadores. Washington DC tiene su buena parte de lobbystas también, y esto puede ser problemático a veces. Usted acertaría si afirma que el sistema estadounidense está en problemas y ya no funciona a principios del siglo XXI como se pretendió. Sin embargo, la diferencia es que la capital de la Unión Europea está dominada sólo por activistas presionadores y burócratas que nadie ha elegido, con muy poca influencia popular real.

     Deberíamos estudiar la obra del gran pensador francés del siglo XVIII Montesquieu, quien admiraba el sistema político británico. Él abogó para que las ramas ejecutiva, legislativa y judicial del gobierno fueran adjudicadas a organismos diferentes, donde ninguno de ellos fuera lo bastante poderoso para imponer su voluntad a la sociedad. Esto es porque "la constante experiencia nos muestra que cada hombre investido con poder tiene tendencia a abusar de ello, y a llevar su autoridad tan lejos como su voluntad". Esta separación de poderes está casi totalmente ausente en la Unión Europea, donde hay una separación débil o casi inexistente entre las ramas legislativa, ejecutiva y judicial, y donde todas ellas funcionan sin el consentimiento del público. En resumen, un pequeño número de personas puede redactar y poner en práctica leyes sin consultar a la gente, y dichas leyes tienen prioridad sobre las leyes aprobadas por asambleas elegidas. Ésta es la fórmula de una dictadura.

     En 2006, la Comisión Europea (el gobierno de la Unión Europea) anunció que enviaría sus propuestas de leyes de la Unión Europea a los Parlamentos nacionales para su comentario, pero dejó en claro que Bruselas sólo "tomaría nota" de los deseos de los expertos parlamentarios nacionales. El concepto de "consulta" que tiene la Unión Europea es que la gente o sus representantes deberían dar su "consejo", y luego los líderes de la Unión Europea deberían ser libres de ignorar ese consejo.

     En 2007, el ex-Presidente alemán Roman Herzog advirtió que la democracia parlamentaria estaba bajo amenaza por la Unión Europea. Entre 1999 y 2004 el 84% de los actos legales en Alemania —y la mayoría en todos los Estados miembros de la Unión Europea— provenían de Bruselas. Según Herzog, "las políticas de la Unión Europea sufren en un grado alarmante de una carencia de democracia y de una suspensión de facto de la separación de poderes". A pesar de esto, la Unión Europea en gran parte no fue un tema durante las elecciones alemanas de 2005. Uno tiene la sensación de que las verdaderas cuestiones esenciales no están sometidas al debate público. Las elecciones nacionales se han convertido en un ritual cada vez más vacío. Las cuestiones importantes ya han sido resueltas de antemano a puertas cerradas.

      Los ciudadanos libres deberían obedecer leyes que sean aprobadas con los mejores intereses a largo plazo de su nación y su gente en mente. La mayoría de las leyes dentro del área de la Unión Europea ya no son aprobadas por representantes nacionales electos, sino por burócratas no responsables de la Unión Europea, algunos de los cuales podrían haber sido potencialmente comprados y pagados por nuestros enemigos islámicos con el dinero del petróleo árabe. Como tales, los ciudadanos de estas naciones ya no tienen ninguna obligación de obedecer esas leyes.

     Como advirtió Montesquieu, "Cuando los poderes legislativo y ejecutivo se encuentran unidos en la misma persona, o en el mismo cuerpo de magistrados, no puede haber libertad; porque pueden surgir aprehensiones de que el mismo monarca o el senado decreten leyes tiránicas, para ejecutarlas en una manera tiránica". Él también declaró que "Las leyes inútiles debilitan las leyes necesarias". El problema actual con la Unión Europea no es sólo el contenido de las leyes y la manera en que ellas son redactadas y aprobadas, sino también su volumen completo. A los diez nuevos miembros que se integraron a la Unión Europea en 2004 se les requirió que convirtieran en leyes nacionales 26.000 artículos de la legislación o 75.000 páginas de texto. Los ciudadanos observantes de la ley son convertidos en criminales según leyes que regulan la libre expresión y el comportamiento, mientras los verdaderos criminales gobiernan las calles en nuestras ciudades. Esta situación conducirá o a un Estado policial o a una desintegración total en el orden público, o a ambos.


6) La Carencia de Transparencia Deja a la Unión Europea Vulnerable a la Infiltración Hostil

     Sin duda habrá debates entre futuros historiadores sobre cómo los líderes de la Unión Europea pudieron hacer algo tan estúpido como la creación de las redes euro-árabes (Eurabian). Sospecho que una de las respuestas será: Ellos lo hicieron porque ellos pudieron hacerlo. He oído que algunos socialistas sostienen que el sistema comunista de la Unión Soviética podría haber funcionado si no hubiera terminado con un líder como Stalin. Esta opinión es fundamentalmente defectuosa, ya que el sistema mismo invitaba a un Stalin o a un Mao; no había ninguna verdadera restricción sobre el poder de los jefes. Como Lord Acton dijo, "El poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente". Lo mismo vale para la Unión Europea.

     Al menos dos condiciones deben ser cumplidas a fin de impedir el uso arbitrario del poder. La primera es un sistema de controles y equilibrios formales e informales, que den la posibilidad de remover pacíficamente a los funcionarios que no hacen su trabajo. La segunda es la transparencia, de modo que la gente sepa lo que sus representantes están haciendo. La Unión Europea ignora deliberadamente ambas condiciones. Enormes cantidades de poder han sido transferidas a oscuras trastiendas y estructuras que el ciudadano promedio apenas sabe que existen. Eurabia [la Europa arabizada] fue creada por medio de tales canales. La razón de por qué los líderes europeos pudieron cometer una traición tan grande como ésta no fue sólo porque las autoridades de la Unión Europea no están formalmente sujetas a la voluntad popular, sino porque ellas han hecho del proceso de toma de decisiones algo increíblemente complicado y sacaron el verdadero poder de la vista pública.

     Existen todas las razones para creer que algunos de aquellos que afirman ser nuestros representantes han sido sobornados y/o chantajeados por países musulmanes y otros enemigos para poner en práctica agendas hostiles a nuestros intereses. Ningún sistema es perfecto, pero un sistema no transparente como la Unión Europea es particularmente vulnerable a la infiltración de gente foránea e intereses extranjeros hostiles.

     Las "leyes anti-discriminación" que ahora vemos en Europa occidental son una indicación de que el sistema democrático ya no funciona como se pretendió. Esas leyes provienen de un pequeño grupo de autoproclamados líderes que responden a la presión del mundo islámico, no de su propia gente. Las élites políticas europeas arriesgan cada vez más ser vistas como colaboradores y marionetas de nuestros enemigos porque en muchos casos es así como ellas actúan.


7) La Unión Europea Conduce a una Menor Libertad de Expresión

     La Unión Europea no hace nada para promover la libertad en Europa sino que más bien pasa mucho tiempo tratando de acabar con lo que queda de ella. La Unión Europea, en cooperación con países islámicos, está reescribiendo los libros de texto escolares a través del continente europeo para presentar una imagen más "positiva" del Islam. La Unión Europea cada vez más ve a los medios de comunicación y al sistema educacional simplemente como un brazo prolongado del Estado. Éste es el sello de un Estado totalitario, que es en lo que la EUSSR [European Union of Soviet Socialist Republics] se está convirtiendo gradualmente. Uno tiene la sensación de que el concepto que tiene la Unión Europea de una "Europa unida" significa una nación, un pueblo y una opinión permitida. Es tentador decir que sólo una religión permitida también: el Islam.

     Según el escritor británico Daniel Hannan, «A los eurócratas les disgusta instintivamente la actividad espontánea. Para ellos, "no regulado" es casi sinónimo de "ilegal". La mentalidad burocrática exige la uniformidad, la autorización, el orden. Los eurócratas están especialmente disgustados porque muchos blogueros, que son de una inclinación anárquica, son anti-Bruselas. En los referéndums francés, holandés e irlandés, los MSM [mainstream media, los medios predominantes de comunicación] estuvieron uniformemente a favor del Tratado, mientras que la actividad de Internet fue abrumadoramente escéptica. Bruno Waterfield recientemente reportó acerca de un informe secreto de la Comisión Europea en cuanto al peligro representado por los libertarios online: "Aparte de los sitios web oficiales, Internet ha sido en gran parte un espacio dejado al sentimiento anti-europeo. Considerando la capacidad de alcanzar a un auditorio a un costo mucho menor, y dada la simplicidad de los mensajes de campaña del No, ha resultado ser fácilmente maleable durante la campaña y el período de pre-campaña. ¿La solución propuesta de la Unión Europea? ¡Regular los blogs!».

     En el momento de escribir esto, parece que las propuestas más radicales para regular los sitios web independientes han sido suavizadas, pero no cabe duda de que la Unión Europea hará nuevos intentos de censurar Internet, sobre todo desde que la organización ha sobornado con éxito a la mayor parte de los medios tradicionales de comunicación. En 2007 la Unión Europea acordó hacer de la incitación al racismo y la jenofobia un delito a través de todo el bloque de sus 27 naciones. Conforme a la nueva ley, los delincuentes afrontarán tres años en la cárcel por "incitación pública a la violencia o el odio, dirigida contra un grupo de personas o contra un miembro de tal grupo definido por referencias a raza, color, religión, ascendencia u origen nacional o étnico". El término "incitar el odio" contra la "religión" sin duda será usado para silenciar a los críticos del Islam, de las políticas pro-islámicas de la Unión Europea y de la inmigración masiva en general.

     Cada acción que la Unión Europea ha emprendido de cara a estas materias ha conducido a más restricciones de la libre expresión, online y offline. No hay ninguna razón para no esperar que esta tendencia continúe, sobre todo desde que la Unión Europea trata sistemáticamente de aplacar a los musulmanes y otros grupos inmigrantes de cada modo posible. Las tentativas de la Unión Europea de aplastar el disenso y silenciar la crítica de sus ideas llegarán a ser cada vez más agresivas y difíciles de ignorar.


8) La Unión Europea Deja de Consultar a Sus Ciudadanos y Los Insulta cuando lo Hace

     El referéndum irlandés en 2008 acerca de la propuesta Constitución de la Unión Europea / Tratado de Lisboa es un poderoso testimonio de la naturaleza maligna de la Unión Europea. Antes del referéndum, diversos líderes de la Unión Europea dejaron perfectamente claro que el Tratado de Lisboa era prácticamente idéntico a la Constitución Europea que había sido rechazada por los votantes holandeses y franceses en 2005, y que debería entonces haber estado probablemente muerta.

      El ex-Presidente francés Valéry Giscard d’Estaing (el principal redactor de la Constitución) dijo: "Las propuestas contenidas en el tratado constitucional original están prácticamente inalteradas. Ellas han sido simplemente dispersadas entre los antiguos tratados en la forma de enmiendas. ¿Por qué este cambio sutil? Sobre todo, para impedir cualquier amenaza de referéndums mediante la evitación de cualquier forma de vocabulario constitucional". Giscard también dijo: "La opinión pública será llevada a adoptar, sin saberlo, las propuestas que nos no atrevemos a presentarle directamente... Todas las propuestas anteriores estarán en el nuevo texto, pero estarán escondidas y disfrazadas de algún modo". El Primer Ministro español José Luis Rodríguez Zapatero dijo: "No hemos dejado escapar ningún punto sustancial del Tratado Constitucional...". El Presidente italiano Giorgio Napolitano dijo: "Aquellos que son anti-Unión Europea son terroristas. Es terrorismo psicológico sugerir el espectro de un súper-Estado europeo".

     El Primer Ministro irlandés Brian Cowen confesó que él no había leído el Tratado de Lisboa en su totalidad, pero sin embargo aseguró a su pueblo que dicho tratado era bueno y que los irlandeses deberían votar "Sí" basados en esa declaración tranquilizadora. Él dijo que a los votantes se les estaba pidiendo dar a la Unión Europea "un proceso de toma de decisiones más eficaz y eficiente".

     Si un dictador decide ignorar la opinión de cada uno e implementar políticas que él ve como adecuadas sin consultar a nadie, ello podría ser visto como un proceso de toma de decisiones "más eficiente" desde un cierto punto de vista. ¿Es esta clase de "eficiencia" la que está promoviendo la Unión Europea? El señor Cowen no lo dice, pero es tentador especular que la respuesta es "Sí". Según las palabras y las acciones de las élites de la Unión Europea, la voluntad de la gente es simplemente un molesto reductor de velocidad que hace más lenta la puesta en práctica de sus políticas sumamente estudiadas.

     Después del referéndum, cuando estaba claro que los irlandeses no comprarían nada de este engaño, el comisario irlandés de la Unión Europea Charlie McCreevy reveló que él no había leído el Tratado de Lisboa: "Yo predeciría que no habrá 250 personas entre todos los 4,2 millones de personas de Irlanda que hayan leído completamente el Tratado. Además predigo que no hay ni un 10% de aquellos 250 que hayan entendido cada sección y subsección", dijo él. "Pero ¿es esto algo nuevo?", dijo el comisario, añadiendo: "¿Lee alguien la ley de finanzas?", refiriéndose a los voluminosos documentos que él preparó cuando era el ministro de Hacienda en Irlanda.

     Repitamos esto otra vez. Este hombre declaró —probablemente de manera correcta— que no más de un par de docenas de personas entre millones de ciudadanos realmente entendieron el documento por el que se suponía que ellos debían votar, pero él no vio nada intrínsecamente incorrecto en esto. La Constitución de la Unión Europea / Tratado de Lisboa finalizaría la transferencia de autoridad a un nuevo súper-Estado pan-europeo con poderes casi ilimitados para dirigir los asuntos y las vidas de 500 millones de personas en docenas de países, desde Finlandia a Francia y desde Irlanda a Polonia. Los irlandeses respondieron en la única manera lógica, pero los líderes europeos dejaron absolutamente claro que ellos seguirían adelante con el proyecto de desmantelar los Estados-naciones europeos sin tener en cuenta la resistencia popular.

     El Presidente francés Sarkozy y la canciller alemana Merkel publicaron una declaración conjunta diciendo que ellos esperaban "que los otros Estados miembros continúen el proceso de ratificación". El ministro de Asuntos Exteriores alemán Frank-Walter Steinmeier dijo: "El proceso de ratificación debe proseguir. Aún estoy convencido de que necesitamos este tratado". El ministro de Asuntos Exteriores británico David Miliband dijo que el Reino Unido seguiría adelante con la ratificación: "Es adecuado que continuemos con nuestro propio proceso".

     El presidente del Parlamento Europeo Hans-Gert Pöttering declaró: "El proceso de ratificación debe seguir" porque "la reforma de la Unión Europea es importante para los ciudadanos, para la democracia y para la transparencia". En otras palabras: la razón de que la Unión Europea esté dejando de lado el veredicto del pueblo irlandés, así como el de los pueblos francés y holandés y numerosos otros que nunca tuvieron la posibilidad de expresar su opinión en absoluto, es por la "democracia".

     Según el escritor Martin Helme, siempre estuvo claro que las élites de poder no iban a aceptar un "No" irlandés. Después de la conmoción inicial ellos simplemente seguirían llevando a cabo el plan A:

     "Uno de los temas de conversación más disgustantes y escandalosos ya vendidos por los eurócratas y sus amigos en los medios predominantes de comunicación liberales es que 862.415 votantes irlandeses no tienen ningún derecho a bloquear el objetivo deseado de aproximadamente 450 millones de europeos.

     "Esta distorsión de la verdad nunca debería quedar incontestada. En primer lugar, aquel casi millón de irlandeses fueron realmente los únicos ciudadanos en Europa a quienes se le pidió su opinión. El resto de los 446 millones nunca fue consultado. ¿Cómo puede un político afirmar que sus votantes quieren la ratificación de la Constitución de la Unión Europea / Tratado de Lisboa cuando la clase política entera insistió enérgicamente en no preguntar a la gente? De hecho, en muchos países los políticos admiten abiertamente que sus votantes habrían hecho lo mismo que hicieron los irlandeses, es decir, votar contra la cosa putrefacta.

     "Entonces no son los votantes irlandeses los que bloquean la voluntad de cientos de millones de otros votantes europeos, sino que muy claramente una masa de votantes irlandeses se manifestó contra unos pocos miles de políticos y burócratas que componen la élite europea de poder. En segundo lugar, ¿qué le sucedió a aquellos 20 millones de votantes franceses y holandeses que dijeron No al mismo documento hace tres años?".

     La Comisión Europea en Abril de 2008 presentó un nuevo plan orientado a aumentar la participación de los ciudadanos de la Unión Europea en el proceso de toma de decisiones del bloque de 27 naciones, así como a hacerla más popular. "Debemos consultar a los ciudadanos", dijo la comisaria sueca Margot Wallström entonces. Ella es famosa por su comentario en 2005 en cuanto a que los europeos necesitaban aprobar la propuesta Constitución de la Unión Europea o arriesgar un nuevo "Holocausto". Tres años después de que la Constitución fue primero rechazada, y todavía sin ningún "Holocausto" a la vista, la Unión Europea ya no pretende preocuparse por la voluntad de la gente. Cuando los eurócratas hablan de "consultar" a los ciudadanos, ellos quieren decir insultarlos.

     En Abril de 2008, una demostración que comprendía a gente de todas las condiciones sociales y de la mayoría de los partidos políticos se reunió delante de la famosa y hermosa Staatsoper (Ópera estatal) en el centro de Viena para manifestarse contra la ratificación del Tratado de Lisboa en el Parlamento austriaco, la que más tarde ocurrió sin celebrarse ningún referéndum. Las encuestas de opinión mostraron que una mayoría de austríacos estaba convencida, como lo debiera estar, de que la política es determinada casi exclusivamente por Bruselas. Ellos ven a los políticos locales como en gran parte privados de cualquier poder, y muchos de ellos eran reacios a conceder aún más poder a la no responsable Unión Europea.

     Los sondeos de opinión de mediados de 2008 mostraron que una fuerte mayoría de los holandeses estaba todavía contra el Tratado de Lisboa, que es prácticamente idéntico a la Constitución que los votantes holandeses rechazaron por un 62% en el referéndum de 2005. Sin embargo, los Países Bajos siguen adelante con la ratificación del Tratado incluso después de que los irlandeses lo rechazaron, dijo el Primer Ministro Jan Peter Balkenende. Las élites políticas están determinadas a continuar un proceso que esencialmente desmantelará su país y lo reducirá a sólo otra provincia en un emergente súper-Estado euro-árabe, y que abiertamente ignorará a su propio pueblo a fin de poner esto en práctica.

     Como afirma Helme, «Los gobiernos han ido voluntariosamente y a sabiendas en contra de la voluntad de la gente, han destrozado sus propias Constituciones, corrompido a sus tribunales para cooperar con ello (arruinando así el imperio de la ley) y comenzado a gobernar sin el consentimiento de la gente o de la ley. Éste es el camino que conduce a la revolución. ¡Bien!. Como dijo Thomas Jefferson, "El árbol de la libertad debe ser regado de vez en cuando con la sangre de patriotas y tiranos". Tengo la sensación de que cada vez más gente alrededor de Europa está lista para ello. ¿Y los políticos?».


9) La Unión Europea Debilita la Legitimidad Política y los Lazos entre Gobernantes y Gobernados

     Los defensores de la Unión Europea afirman que éste es un "proyecto de paz". Pero la Unión Europea no es acerca de la paz, es sobre la guerra: una guerra demográfica y cultural emprendida contra un continente entero, desde el Mar Negro al Mar del Norte, a fin de destruír los Estados-naciones europeos y construír un Imperio dirigido por burócratas auto-designados. Esto es apoyado por los políticos nacionales a fin de realzar su poder personal, creando una entidad política más grande que sus Estados-naciones individuales y liberándose de las restricciones de una sociedad democrática. La Unión Europea corrompe a las élites políticas nacionales para que traicionen a la gente que se supone que ellos sirven y protegen.

     La Unión Europea es cada vez más dictatorial, pero es una dictadura sigilosa cuyos aspectos más peligrosos son en gran parte invisibles en la vida diaria. Lo que la persona promedio ve es que se hace más fácil para ella viajar a otros países sin pasaporte, y usar la misma moneda, el euro, desde la ártica Laponia en Finlandia hasta las islas Canarias de España frente a la costa africana. Esto parece conveniente, y en algún nivel lo es, pero lo es al precio del vaciamiento del poder de las instituciones nacionales y su colocación en las manos de una oligarquía no elegida que confabula para usurpar cada vez más poder y reorganizar las vidas de 500 millones de personas. Ése es un alto precio a pagar por una moneda común. Pero la gente no ve claramente esto en sus vidas cotidianas, y ver es creer. El enemigo que claramente se identifica como tal es a veces menos peligroso que el enemigo que es difuso y vago, ya que usted no puede movilizarse fácilmente contra él.

     El agudo filósofo británico Roger Scruton en su excelente pequeño libro El Occidente y el Resto: La Globalización y la Amenaza Terrorista [The West and the Rest] advierte que la transferencia gradual de poderes legislativos a la "ley internacional" encarnada en organizaciones como Naciones Unidas y la Unión Europea debilita el sistema tradicional de la ley en las naciones occidentales. La ideología y el proyecto del Globalismo (Scruton no usa ese término, pero yo sí) —ya que se trata de un proyecto deliberado, no se equivoque con respecto a ello— es presentado a los ciudadanos occidentales como un proceso "inevitable". Aquellos que discrepan con dicho proyecto son malvados racistas o ignorantes fanáticos que están contra la marea de la Historia. Como dice Scruton:

     «Hemos alcanzado la etapa donde nuestra jurisdicción nacional está bombardeada por leyes desde el exterior... incluso aunque muchas de ellas provengan de gobiernos despóticos o criminales, y aunque difícilmente alguna de ellas tenga que ver con el mantenimiento de la paz. Incluso en ese caso, nosotros, los ciudadanos, somos impotentes para rechazar dichas leyes, y ellos, los legisladores, carecen completamente de respuesta para nosotros, que debemos obedecerlos.

     "El despotismo está llegando lentamente: la anarquía sucederá rápidamente tras su estela, cuando la ley sea finalmente desconectada de la experiencia de pertenencia, y llegue a ser "la de ellos", pero no "la nuestra", y pierda así toda autoridad en los corazones de aquellos a quienes se supone que debe disciplinar... nuestras élites políticas hablan y se comportan como si no hubiera ninguna opción que tomar, tal como los comunistas lo hicieron en el momento de la Revolución rusa.

     "Ellos se refieren a un proceso inevitable, a cambios irreversibles, y mientras a veces éstos han sido preparados para distinguir entre un camino "rápido" [fast track] y uno "lento" en el futuro, está claros en sus mentes que esos dos caminos conducen a un solo destino: el destino del gobierno transnacional, bajo un sistema común de ley, en el cual la lealtad nacional no será más significativa que el apoyo a un equipo de fútbol local».

     Anthony Coughlan, un importante conferencista en el Trinity College en Dublín, Irlanda, declara lo siguiente en un ensayo en el EU Observer:

     "A nivel nacional, cuando un ministro quiere hacer algo, debe tener el apoyo del Primer Ministro, debe tener el acuerdo del ministro de finanzas si ello significa un gasto de dinero, y sobre todo debe tener el apoyo de la mayoría en el Parlamento nacional, e implícitamente entre los votantes en el país.

     "Sin embargo, cambie el área política en cuestión al nivel supranacional de Bruselas, donde las leyes son hechas principalmente por el Consejo de Ministros de 27 miembros, y el ministro en cuestión se convierte en miembro de una oligarquía, un comité de legisladores, el más poderoso en la Historia, que hace leyes para 500 millones de europeos, e inamovible como grupo sin tener en cuenta lo que hace.

     "Los Parlamentos nacionales y los ciudadanos pierden poder con cada tratado de la Unión Europea, ya que ellos ya no tienen voz ni voto en las áreas políticas involucradas. Los ministros individuales por otra parte obtienen un embriagador aumento del poder personal, ya que ellos son transformados desde miembros del brazo ejecutivo del gobierno a nivel nacional, subordinados a una legislatura nacional, a legisladores de toda la Unión Europea a un nivel supranacional".

     Los ministros de la Unión Europea se ven a sí mismos como arquitectos de una superpotencia en construcción, y pueden liberarse del escrutinio de sus acciones por los Parlamentos nacionales elegidos. Según Coughlan, la integración de la Unión Europea representa "un golpe de Estado gradual llevado a cabo por ejecutivos del gobierno en contra de la legislaturas, y por políticos contra los ciudadanos que los eligen". Este proceso despoja de poder a la realidad de las "instituciones tradicionales del gobierno, mientras las deja todavía formalmente intactas. Ellas todavía conservan sus antiguos nombres —Parlamento, Gobierno, Corte Suprema— de modo que sus ciudadanos no se alarmen demasiado, pero sus funciones clásicas han sido transformadas".

     La Unión Europea es básicamente una tentativa de las élites en las naciones europeas para cooperar en la usurpación del poder, eludiendo y aboliendo el sistema democrático, un golpe de Estado en cámara lenta. Ideas como "promoción de la paz" o "promoción del libre comercio" son usadas como un pretexto para esto, un hueso lanzado para engañar a las masas crédulas y velar lo que es esencialmente una toma del poder pura y simple.

     La Unión Europea es profundamente defectuosa en su construcción básica y no puede funcionar como nada salvo como una dictadura pan-europea cada vez más totalitaria, dirigida por una oligarquía auto-designada. En efecto, hay razón para temer que fue diseñada de aquella forma. El poder está concentrado fuertemente en instituciones que están por encima de las restricciones formales del consentimiento público y por encima de las restricciones informales del escrutinio y la percepción públicos. Las autoridades de la Unión Europea pueden hacer más o menos lo que ellas quieran, como lo hacen en relación al mundo árabe e islámico.


10) La Unión Europea Difunde una Cultura de Mentiras y Corrupción

     En 2005 (y nuevamente en 2006), el guardián financiero de la Unión Europea rechazó aprobar las cuentas de la Unión Europea por undécimo año sucesivo porque ellas estaban llenas de fraudes. El Tribunal Europeo de Auditores rechazó dar una declaración garantizadora en el presupuesto de 160.300 millones de dólares de la Unión Europea para 2004. "La gran mayoría del presupuesto de pago se vio otra vez materialmente afectada por errores de legalidad y regularidad", dijo dicho Tribunal. Específicamente rechazó aprobar los presupuestos para política exterior de la Unión Europea y programas de ayuda financiera, muchos de los cuales están destinados a países árabes. La mitad de los proyectos de presupuestos aprobados por la Comisión Europea fue inadecuadamente monitoreada.

     La Comisión Europea, frecuentemente difundida mediante una complicada red de organizaciones que parecen inocentes, crea acuerdos con los árabes y luego silenciosamente los pone en práctica como la política federal de la Unión Europea. Esto es llevado a cabo porque miles de millones de euros están circulando por ahí en un sistema con poco control exterior, y con unos cuantos individuos y grupos poderosos moviendo los hilos. Los europeos nativos están financiando en efecto la fusión de su continente con, en realidad su colonización por, el mundo islámico sin su conocimiento y sin su consentimiento. Debe ser la primera vez en la historia humana que un continente entero está siendo culturalmente erradicado con precisión burocrática. Esto representa quizás la mayor traición en la historia de la civilización occidental, y sin embargo es en gran parte ignorado por los medios predominantes de comunicación en la mayoría de las naciones occidentales.

     Después de que los votantes irlandeses habían rechazado claramente el Tratado de Lisboa (la versión ligeramente cambiada, o reciclada, de la Constitución Europea que había sido rechazada antes por los votantes franceses y holandeses), el Primer Ministro Anders Fogh Rasmussen de Dinamarca dijo que a Irlanda se le deberían dar menos de nueve meses para resolver sus problemas con el Tratado de Lisboa antes de las elecciones parlamentarias de la Unión Europea en 2009. Rasmussen dijo que el voto "No" irlandés a la Constitución no debería impedir el trabajo posterior de la Unión Europea tendiente a conseguir que dicho tratado fuese ratificado. Los líderes europeos, incluyendo a los daneses, generalmente habían preferido la ratificación de la Constitución de la Unión Europea sin referéndums populares porque ellos saben que hay una poderosa resistencia a ello en muchos países. Carece de sentido tener referéndums si a ellos sólo se acude cuando las élites los quieren, y esas élites pueden ignorarlos si les disgustan los resultados.

     El señor Rasmussen es un gran ejemplo de cómo la Unión Europea destruye lentamente el sistema democrático y está deliberadamente diseñada para hacer aquello. Se supone que él sigue la voluntad y los intereses de su pueblo, pero su lealtad real es hacia el resto de la oligarquía de la Unión Europea. Él no es de ninguna manera la peor persona entre los líderes de la Unión Europea; esto no se trata acerca de sus defectos personales, sino sobre la Unión Europea y cómo ella finalmente corrompe incluso a individuos por otra parte decentes.

     La Unión Europea es un golpe de Estado en cámara lenta conducido contra docenas de países simultáneamente. Está diseñada para vaciar todos los organismos sometidos a la voluntad popular o de cualquier verdadero poder y transferirlos a las manos de una oligarquía no elegida. De hecho, es peor que un golpe de Estado porque éstos tradicionalmente implicaban que un grupo de gente se apoderara del control de un país. La Unión Europea no sólo quiere hacerse con el control de los Estados-naciones sino que quiere abolirlos. La Unión Europea es la traición organizada.

     Las élites de la Unión Europea reaccionan como uno cuando se ve enfrentado con desafíos a su base de poder por parte de la gente corriente. Los participantes en cada nivel del sistema consiguen empleos bien pagados por participar en él, lo que significa que sus intereses pragmáticos están en mantenerlo. La mayor parte de aquellos que conocen la verdadera naturaleza de la Unión Europea han sido sobornados por el sistema y permanecen en silencio en cuanto a sus abusos porque ellos se benefician personalmente de ello. Su lealtad ha sido comprada —con el dinero fiscal de los ciudadanos europeos— y transferida desde sus pueblos, donde teóricamente debería estar, a la Unión Europea. La Unión Europea es su plan de jubilación.

     Cuando usted desafía a la Unión Europea, usted de ese modo constituye una amenaza directa para sus intereses financieros personales, y ellos responderán en consecuencia. La Unión Europea puede sobornar a las élites nacionales apelando a su vanidad y sentido de importancia, elevándolos desde un nivel nacional a un "nivel internacional" y dándoles buenos automóviles y empleos de fantasía con un poder no refrenado por cosas tontamente prosaicas como la voluntad de la gente. Tal como la Unión Soviética, la Unión Europea promueve una cultura de mentiras y corrupción que comienza desde arriba y se filtra hacia abajo a la sociedad como conjunto.

     El holandés Derk-Jan Eppink, que ha trabajado entre los bastidores de la Comisión Europea, ve varias semejanzas entre la Unión Europea y la extinta Unión Soviética. La EUSSR, tal como la URSS, está administrada por una élite política auto-designada desde un centro burocrático único. Sus líderes profesan la creencia en un Estado utópico. La Unión Soviética veía la integración socialista como un proceso irreversible. La Unión Europea ve la integración como un medio para una "Unión cada vez más cercana". La Unión Soviética afirmaba actuar por el bien de un trabajador mítico. La Unión Europea tiene a su ciudadano mítico. Eppink concluyó la comparación:

     "Con todo, la Unión Soviética careció de las fuerzas de auto-corrección y auto-crítica que son propias del proceso democrático. La Unión Europea carece de estas propiedades del mismo modo. Poniendo objetivos que están demasiado lejos o que son poco realistas, usted debilita la legitimidad del proyecto y de las instituciones que tienen que poner en práctica dichas políticas. Con este libro, quiero advertir acerca del sobreesfuerzo imperial y de la creación de expectativas que son rebuscadas y poco realistas. A veces tengo la impresión de que la Unión Europea se está moviendo hacia la misma trampa que terminó con la Unión Soviética".

     Según el escritor Christopher Booker,

     «cuando Richard North y yo estábamos escribiendo una historia de la Unión Europea, rastreando cientos de libros y miles de documentos, nada nos impresionó más que cuán sistemáticamente había sido construído sobre el engaño este grandioso proyecto en cuanto a su verdadera naturaleza (de ahí nuestro título, El Gran Engaño). Han pasado más de 60 años desde que uno de sus progenitores, Altiero Spinelli, escribiera que su objetivo era reunir cautelosamente los componentes de un gobierno supranacional y sólo declarar su verdadero propósito al final del proceso mediante la presentación de una "Constitución". Han pasado más de 50 años desde que otro fundador, Paul-Henri Spaak, aconsejara a Jean Monnet, quien fue sobre todo "el Padre de Europa", que el único modo de conseguir su objetivo —una Europa políticamente integrada— era fingir que se trataba sólo de un "Mercado Común"».

     El crítico de la Unión Europea el danés Henrik Ræder Clausen, que está detrás del sitio web Europe News, ha examinado el libro El Gran Engaño de Christopher Booker y Richard North. En las primeras etapas, Jean Monnet estaba aparentemente siempre en el lugar correcto y con los contactos apropiados. Las primeras ideas para una Unión Europea nacieron después de la destrucción insensata causada durante la Primera Guerra Mundial, pero ellas sólo fueron puestas en práctica después de la Segunda Guerra Mundial:

     "Las ideas iniciales para la Unión Europea provienen del período después de la 1ªGM (no de la 2ªGM), donde la catástrofe recién experimentada había hecho una profunda impresión y había sembrado el terreno para probar nuevas ideas. La Sociedad de Naciones era una de tales ideas, creando un organismo inter-gubernamental para tratar con los conflictos internacionales, y con la esperanza de preservar la paz. Los distintos actores, Monnet, Salter y más tarde Spinelli, redactaron sus primeras ideas inmediatamente después de la 1ªGM, en un esfuerzo para impedir una repetición de ésta, posiblemente la guerra más absurda de la Historia. Incluso la estructura básica de la Unión Europea, modelada a partir de la Sociedad de Naciones, fue redactada en esta etapa temprana".

     Monnet, quien había estado haciendo negocios y contactos durante la 2ªGM, reanudó sus esfuerzos después de la guerra. Él finalmente comprendió que había poca oportunidad de hacer que los ciudadanos europeos renunciaran a sus Estados-naciones voluntariamente, de modo que en 1954 él cambió su estrategia. En vez de apuntar directamente a una Unión supra-nacional, Monnet y sus aliados optaron en cambio por una Comunidad Económica, que evolucionó gradualmente durante varias décadas. Según Clausen,

     "En este punto (el Tratado de Maastricht), estamos enfrentados con uno de los engaños más significativos del proyecto de la Unión Europea: ella fue vendida a los ciudadanos europeos como una comunidad económica, no como una unión política. Poniendo en práctica la unión política en pequeños pasos, y no dejando claro el objetivo final al público excepto en una etapa muy tardía, los fundadores de la Comunidad habían llevado a cabo uno de los mayores engaños de la Historia, desconectando eficazmente al progreso y al escrutinio y la crítica democráticos. El año 1992 marca el final de la Comunidad Económica Europea y el (problemático) nacimiento de la Unión Europea".

     ¿Es la Unión Europea exclusivamente mala? Hay dos escuelas de pensamiento: Aquellos que creen que la Unión Europea representa una idea que fue inicialmente buena, pero que fue terriblemente equivocada en algún sitio a lo largo del camino, y aquellos que creen que la Unión Europea era defectuosa desde su mismo inicio; la mayoría de la gente simplemente no la vio por lo que era. Estoy dispuesto a escuchar los argumentos de ambos bandos, pero las mentiras del señor Monnet y de otros indican realmente que la Unión Europea estaba empapada en mentiras y engaños desde el primer momento de su creación. De cualquier modo, esta cuestión es a estas alturas de importancia secundaria. Lo que interesa en este momento es que la Unión Europea se ha convertido en un monstruo que amenaza la continuación de la existencia misma de la civilización europea en cualquier forma reconocible.

     No estoy de ninguna manera sugiriendo que la Unión Europea sea la única causa de los desafíos que estamos enfrentando ahora; simplemente que ella constituye nuestro problema más grande, que está bloqueando la solución a otros problemas y que añade varios nuevos. La Corrección Política, el Multiculturalismo suicida y el Globalismo gobiernan el mundo occidental entero, y los bajos índices de natalidad que tenemos entre los europeos nativos no son causados por la Unión Europea. Hay un nuevo sentido de solidaridad europea que puede ser útil en el futuro. Es bastante probable que en efecto pudiéramos beneficiarnos de alguna forma de cooperación europea en defensa de una civilización compartida, pero no en la forma de la Unión Europea como existe hoy.

     Me gustaría reformar la Unión Europea si pudiera, pero temo que Vladimir Bukovsky tenga razón y que ésta es la clase de estructura que no puede ser reformada. Hay una increíble cantidad de frustración, miedo y cólera ebullendo entre la gente común y corriente a través de la mayor parte de Europa occidental que está artificialmente inmovilizada por las autoridades y los medios de comunicación. Hay una posibilidad de que haya una contra-reacción una vez que la Unión Europea sea desmantelada, pero no creo que tengamos muchas opciones en la actual situación. Yo lo compararía a que usted tenga una intervención médica de emergencia a fin de salvar su vida. Si usted tiene que elegir entre la muerte cierta ahora y complicaciones posibles más tarde, usted normalmente elegiría complicaciones posibles más tarde.

     La Unión Europea no tiene que ver con cooperación para proteger los mejores intereses de los europeos; tiene que ver con convertir el continente entero en un parque temático multicultural mientras los nativos son culturalmente desconstruídos y demográficamente aplastados. La Unión Europea es un experimento social en gran escala llevado a cabo sobre cientos de millones de personas. No es acerca de la economía a escala, sino sobre la estupidez a escala. El sistema de la Unión Europea corrompe prácticamente a cada uno que se acerca a ella. No puede ser reformada, sólo puede ser desmantelada.–





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http://editorial-streicher.blogspot.com/2012/11/arthur-noble-la-union-europea-una.html


1 comentario:

  1. "¡Adelante, dispárennos!": Alemanes contrarios a acoger refugiados chocan con la Policía.
    Un violento altercado registrado en Alemania enfrenta a ciudadanos contrarios a las políticas de asilo con la Policía. "¡Están destruyendo el futuro de nuestros hijos!", gritaban.

    En un video filmado durante una manifestación en contra de las políticas de asilo en Friburgo, Alemania, se aprecia cómo un grupo de alemanes proclaman su descontento de forma desgarrada ante agentes de policías.
    "¿Por qué no nos disparas? Dispárennos! Vamos, Dispárennos!", exclama uno. Y a continuación añade: "están enfrentándose a su propia gente, estamos pagando por sus cheques", en referencia a las ayudas económicas que reciben los refugiados. También se escucha el grito: "Están destruyendo el futuro de nuestros hijos".
    El incidente ocurrió durante una manifestación de protesta organizada después de que el alcalde anunciara la llegada de cientos de refugiados a mediados de octubre. No obstante, este percance es solo uno entre tantos otros altercados que ocurrieron vinculados con la llegada de refugiados al país.
    Hasta el 17 de diciembre, se han registrado en Alemania al menos 817 ataques contra solicitantes de asilo, según la policía. En 2014 la cifra era de solamente 199, informa Deutsche Welle.

    https://actualidad.rt.com/actualidad/194610-video-dispararnos-alemanes-contra-policia-refugiados

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