BUSCAR en este Blog

martes, 26 de mayo de 2015

Entrevista a John Lash (2005)



     Alain Gossens, periodista e investigador belga fallecido en 2010, alias Karma One, creador del sitio Karmapolis.be, realizó hace diez años en Bruselas la siguiente sugestiva entrevista al connotado investigador y profesor estadounidense John L. Lash, la cual, aunque está por ahí en castellano, hemos traducido directamente por razones de precisión en todo lo interesante que señala. Como fue publicada la entrevista simultáneamente en inglés y francés, la trasladamos desde ambos idiomas, siendo la versión francesa claramente más precisa y entendible. El señor Lash, de quien hemos presentado ya diversos textos, alude en esta conversación a temas recurrentes en él, siendo un gran divulgador de los conocimientos y mitologías que manejaban los antiguos gnósticos, tan duramente combatidos por la primera Iglesia cristiana, como es el caso del tema de los seres llamados los Arcontes, aquellos impostores cósmicos que pretenden influír sobre la mente de los seres humanos, de acuerdo a las antiguas definiciones gnósticas, y no precisamente para su bien. El texto de esta entrevista lo hemos tomado de los sitios evelorgen.com (Karmapolis Interview with John Lash) y karmapolis.be, ya mencionado.


Entrevista a John Lash
por Karmapolis.be
28 de Junio de 2005




—Karmapolis: ...Hemos estado discutiendo la idea de que un parásito existe y gobierna nuestra mente. ¿Cómo podemos demostrar a nuestros lectores que este parásito existe y que la idea de "infección mental" no es ilusoria?

—JL: Al igual que una infección, el parásito mental podría en realidad ser detectado por una serie de síntomas. La malaria, por ejemplo, produce síntomas violentos causados por una entidad foránea que invade el cuerpo. Para percibir claramente aquellos parásitos, debemos tener en cuenta que ciertos comportamientos y ciertas formas de pensar, en particular las ideologías religiosas, serían síntomas de una infección o invasión foránea de la mente humana.

—Karmapolis: ¿Cuál es la naturaleza y el origen de ese parásito?. ¿Es una inteligencia inter-dimensional?. ¿Es posible que tome una forma orgánica?

—JL: De acuerdo a los gnósticos, los parásitos o Arcontes, como los llamaban, se originan con la primera fase de la formación del Sistema Solar, antes de que la Tierra se formara como un organismo planetario. Su hábitat es el Sistema Solar, exclusivo de la Tierra, la Luna y el Sol. Son formas inorgánicas dotadas de inteligencia y de naturaleza eléctrica, unos cyborgs [cybernetic organisms], podríamos decir.

—Karmapolis: Los textos gnósticos (Códices de Nag Hammadi) describen a los Eones y los Arcontes. Para explicarlo de manera simple a nuestros lectores, ¿cuáles son las diferencias entre los Eones y los Arcontes?

—JL: En la cosmología gnóstica, los Eones son dioses, deidades, divinidades. No son, sin embargo, dioses creadores o entidades particulares. Ellos son más bien como corrientes masivas de vida y de conciencia, corrientes de conciencia. Son las fuerzas que forman el núcleo central de la galaxia en la que habitamos, el Pleroma. Los Arcontes son una especie anómala de seres inorgánicos que surgen fuera del Pleroma, en las extremidades o los brazos de la galaxia. Son llamados Arcontes (del griego arjai, "elementales, desde el principio") ya que surgen en primer lugar, antes de que la Tierra fuera formada. Sus cuerpos están formados de materia elemental (campos cuánticos) en un estado pre-orgánico.

—Karmapolis: ¿Cree usted que los "Voladores" descritos por Castaneda y los Arcontes de los gnósticos son una sola y misma cosa?

—JL: Sí, estoy convencido de que son idénticos.

—Karmapolis: ¿Cuál fue el acontecimiento personal que sucedió en su vida que lo llevó a usted a enfocar su atención en la idea de que parásitos como los Arcontes, los Voladores o algún otro tipo de entidades extraterrestres podían afectar nuestra percepción del universo?

—JL: La sensación de que algo manipula nuestra percepción llegó a mí poco a poco, no desencadenada por ningún acontecimiento personal específico. Sin embargo, tuve experiencias notables ("ocultistas") desde la edad de cuatro años, como sueños lúcidos en los que encontré seres mágicos que vinieron a ayudarme o enseñarme, así como otros seres que me atacaron. He estado directamente consciente de los dos tipos de intervenciones desde esa edad precoz.

—Karmapolis: ¿Cree usted que algunas entidades extraterrestres como los Annunaki o los Grises son la encarnación de este parásito, o más bien que aquellos seres alienígenas están más ensombrecidos o poseídos que nosotros por este parásito, esta inteligencia depredadora?

—JL: Tengo confianza en las enseñanzas gnósticas en cuanto a que la principal inteligencia depredadora con la cual la Humanidad está enfrentada son los Arcontes. Yo creo que son idénticos a los Annunaki y a los contemporáneos Grises.

—Karmapolis: Los gnósticos nos advirtieron acerca de esa criatura depredadora: ellos describieron a los Arcontes y nos dijeron cómo podemos ser afectados por su existencia. ¿Fueron los Arcontes los que nos crearon?. ¿Cuál es la herencia que dichas criaturas nos han legado?.

—JL: Los gnósticos pensaban que los Arcontes no nos crearon, sino que éstos en realidad están atrapados en una ilusión, y piensan de hecho que son nuestros creadores. Uno de sus principales objetivos es convencernos de que ellos nos crearon —en efecto, ellos desean inducirnos a pensar que son nuestros creadores. Por lo que yo sé, no existe ningún "legado" que hayamos recibido de los extraterrestres Arcontes. Ellos son inferiores a nosotros en voluntad e inteligencia, aunque superiores en tecnología de navegación para viajar entre los planetas, en telepatía y técnicas de imitación (Realidad Virtual). Creo que los Arcontes son idénticos a los "Vigilantes" de Enoc, entidades que están reputadas con haber enseñado a la Humanidad la metalurgia y los adornos cosméticos y maquillajes. Si los gnósticos estaban en lo cierto, los ETs Arcontes intentan llevarse el crédito por dar a conocer ciertos conocimientos y habilidades como éstas a la Humanidad, pero la afirmación es falsa, me parece. Nosotros mismos hemos descubierto esos talentos y técnicas, pero olvidamos cómo, de modo que somos susceptibles a aceptar la explicación de una intervención foránea o alienígena.

—Karmapolis: ¿Cree usted que los Arcontes pueden tomar una forma orgánica para existir? ¿Cree usted, por ejemplo, que los Arcontes y los grises son la misma cosa?

—JL: A mi entender, los Arcontes son una especie inorgánica. Quizá están constituídos de silicio y mercurio, como sugiere Nigel Kerner (The Song of the Greys). Los Grises son cyborgs, que se parecen a la forma humana o, para ser más precisos, a la forma prematura de un feto. Los textos gnósticos describen la producción de la especie de los Arcontes como un aborto, y de ahí la forma de un cuerpo humano nacido prematuramente. Los Arcontes son sólo cuerpos; ellos no tienen alma. Sí, estoy convencido de que los Arcontes mencionados por los gnósticos son idénticos a los modernos Grises de tipo embriónico. Whitley Strieber ha observado que los ETs grises muestran un alto grado de neotonía [rasgos inmaduros en un organismo maduro], es decir, se presentan bajo la forma de una entidad que no está completamente desarrollada cuando nace.

—Karmapolis: Los investigadores académicos, en su interpretación de los textos gnósticos, describen el papel crucial desempeñado por un personaje que ellos llaman Jesús Cristo. Este personaje nos advirtió acerca del rol jugado por los Arcontes. ¿Es éste el mismo Jesús que encontramos en el Nuevo Testamento?. ¿Por qué el mensaje entregado por Jesús contenido en el Nuevo Testamento y en los códices de Nag Hammadi son tan diferentes? Si no se trata del mismo personaje, ¿acaso el "Cristo" que aparece en los escritos gnósticos representa un poder que poseen ciertas personas (como los "profetas"), y es ese poder descrito en los códices de Nag Hammadi completamente diferente del que está descrito en el Nuevo Testamento?

—JL: Éstas son grandes y problemáticas preguntas. Ciertos términos en estas preguntas reflejan la típica confusión —o desinformación, si usted prefiere— acerca de los materiales gnósticos. De hecho, el nombre "Cristo" no aparece nunca en los códices de Nag Hammadi, ni tampoco el nombre "Jesús". Más bien, hay un código recurrente: el copto XC o XRC (traducido como CHS o CHRS) e IC o HC (traducido como IS). Por ejemplo, en El Tratado Tripartito (117.10) el texto menciona el término HC en lenguaje copto, y los traductores modificaron esto por H(COY)C, "Isous", que a su vez ha sido traducido después como el nombre "Jesús". Usted puede ver cuán lejos deben ir los estudiosos para manipular los códigos y hacerlos calzar con sus ideas preconcebidas. La mayor parte de los textos gnósticos utilizan términos como "el Salvador", el "Señor" o "aquel que revela", sin especificar en absoluto si se trata de Jesús o de Cristo.

     Los investigadores que provienen de un medioambiente formativo cristiano y que consideran que los códices de Nag Hammadi son escritos cristianos tempranos, de manera sistemática decodifican el término XRC como "Cristo", o incluso como "Crestus", e IC como "Jesús". No existe, sin embargo, ningún fundamento claro y sólido que permita dicha convención en la traducción. Estoy convencido de que estos códigos no se refieren ni al "Cristo" de Pablo ni al "Jesús histórico" del Nuevo Testamento. Dichos códigos se utilizan precisamente para evitar recurrir a esas identificaciones.

     El término "Jesús el viviente" que se encuentra en los Códices de Nag Hammadi se refiere a un guía interno o entidad psíquica, no a un personaje histórico. Para los gnósticos "Jesús el viviente" indicaba una fuerza espiritual que no puede morir, y de aquí que no pueda ser una persona humana real. Jesucristo en el Nuevo Testamento dice cosas que nunca hubieran podido ser dichas por un iniciado gnóstico. Sus palabras y sus actos son incongruentes con un maestro que hubiera recibido una iluminación a partir de los Misterios. El Cristos gnóstico no es el Cristo, el hijo unigénito de Dios de la teología de Juan y de Pablo. El Cristos de los gnósticos es un Eón, una fuerza divina que no asume forma humana. Los gnósticos negaban el principio de la Encarnación en este tema. En opinión de ellos, ninguna persona humana tiene el privilegio de encarnar un Eón, una Divinidad.

—Karmapolis: ¿Percibe usted alguna tendencia (aunque sea muy pequeña) en la Iglesia Católica Romana a reconocer la legitimidad de los textos de Nag Hammadi, incluyendo la existencia de los Arcontes, o bien ella niega completamente el contenido, la pertinencia y la relevancia de los materiales encontrados en Nag Hammadi?

—JL: No veo ninguna tendencia ni ningún movimiento en la Iglesia Católica dispuesto a reconocer el genuino carácter no-cristiano de los Códices de Nag Hammadi, y ciertamente ninguna tendencia a reconocer a los Arcontes. Tenga en cuenta que las enseñanzas gnósticas atribuyen a la religión Católica romana (el sistema salvacionista de creencias) la existencia de la influencia mental aberrante de los Arcontes. Si las autoridades católicas fueran a reconocer el mensaje gnóstico, ¡estarían admitiendo que su sistema de creencias es un implante extraterrestre en la mente humana!.

—Karmapolis: A menudo se compara la importancia del descubrimiento de los textos de Nag Hammadi con los manuscritos del Mar Muerto. Hasta donde usted sabe, ¿podemos encontrar en los Rollos del Mar Muerto la misma advertencia contenida en dichos Códices acerca de los Arcontes, acerca del hecho de que la creación del universo es un error?. ¿Quién escribió los Rollos del Mar Muerto y quién escribió los Códices de Nag Hammadi?. ¿Eran ellos enemigos?

—JL: Muy buena pregunta. Esta relación entre los Rollos y los Códices es crucial. A mi entender, ningún investigador ha indicado las referencias cruzadas entre estos textos antiguos, pero de hecho ellas existen. Permítame explicar las cosas de esta manera:

     Los Manuscritos del Mar Muerto no nos advierten sobre la presencia de los Arcontes porque fueron escritos por una secta extremista que fue manipulada por los Arcontes. Los zaddikim (que se podría traducir como "los justos") del Mar Muerto eran una secta violenta y apocalíptica que se había dedicado a los seres celestiales, llamados los Kenoshim, que se les aparecieron en carros brillantes. Algunos textos de los Rollos (en particular el 4Q404, en los Cantos del Sabbath) describen la aparición y el movimiento de OVNIs tipo platillo volador, exactamente como son descritos en los avistamientos modernos. En términos más breves, estoy convencido de que la secta de Qumrán era una secta apocalíptica de contactados por los OVNIs, comparable a la secta suicida Puerta del Cielo (Heaven's Gate, de California). Al Sur de Qumrán había un campamento gnóstico de un grupo llamado los "Arcónticos", que tomó este nombre, me parece, porque su misión era espiar a los Arcontes que estaban controlando a los zaddikim. En un texto gnóstico, el Apocalipsis de Juan (25.15), el Revelador dice que "Jerusalén es un lugar visitado y habitado por muchos Arcontes". Estoy seguro de que numerosos gnósticos de los templos de Misterios en el Cercano Oriente estaban conscientes de dicha intrusión de los Arcontes. Ellos detectaron a los extraterrestres y sus efectos, una infección psíquica y mental que tomó la forma de una locura religiosa. Jerusalén estaba altamente infectada, y también lo estaba Qumrán.

     Los Códices de Nag Hammadi no dicen que "el universo es un error". Dicen que nuestro mundo, el sistema particular en que habitamos, es una anomalía causada por la presencia de los Arcontes que se inmiscuyen en la vida que se ha desarrollado en la Tierra. La cosmología gnóstica explica el surgimiento de los Arcontes a nivel cósmico, de manera que los gnósticos pudieron entender el origen y comportamiento de estas entidades alienígenas. Los sectarios de los manuscritos del Mar Muerto fueron completamente engañados por los Arcontes, quienes fueron percibidos como ángeles celestiales. Ellos creían que el líder de los Arcontes, Yahvé, era su dios creador. Los gnósticos veían esas creencias como un delirio religioso, provocado por el virus ideológico difundido por los Arcontes. Varios pasajes de los Rollos del Mar Muerto se refieren directamente a los gnósticos, que eran considerados los archi-enemigos de la secta de los zaddikim. Hasta donde sé, ningún estudioso ha puesto en evidencia el hecho de que la secta del Mar Muerto había puesto en la mira a los gnósticos de una manera tal. Los zaddikim tenían la ambición de aniquilar completamente a los gnósticos. Si mi teoría es correcta, podemos comprender la razón.

     Y otro punto de importancia: los Códices de Nag Hammadi fueron descubiertos en Diciembre de 1945, pero su importancia no fue reconocida sino hasta el verano [boreal] de 1947, exactamente cuando los Manuscritos del Mar Muerto fueron encontrados. Los lectores, por supuesto, comprenderán que el verano de 1947 fue igualmente el momento del avistamiento de OVNIs observados por Kenneth Arnold, así como del incidente de Roswell. Es sorprendente constatar que los textos redactados por una secta que había dedicado un culto a ETs y OVNIs, así como otros escritos que exponen la verdadera naturaleza de ese culto, aparecieran en el preciso momento de la ola de apariciones de OVNIs de 1947 y del incidente de Roswell. Aquéllas son verdaderas "coincidencias cósmicas".

—Karmapolis: ¿Por qué la Iglesia Católica es tan obstinada y tan reacia a permitir el acceso a los Rollos del Mar Muerto?. ¿Se ha constatado la misma reacción con los materiales de Nag Hammadi?

—JL: El Vaticano controlaba el equipo internacional de académicos asociados con la École Biblique de Jérusalem. Esos investigadores, como Roland de Vaux y Milil, retuvieron los materiales del Mar Muerto porque dichos textos muestran los verdaderos orígenes del cristianismo bajo una luz muy sombría y negativa. Los textos del Mar Muerto revelan que la ideología de la "salvación" en el cristianismo no se originó con Jesús sino que encuentra sus raíces en la secta de los zaddikim. Éste es un desagradable golpe a la creencia cristiana en el carácter único de su religión.

     En cuanto a los materiales de Nag Hammadi, un equipo totalmente diferente de académicos estuvo involucrado. Ellos no se retrasaron ni disimularon sus investigaciones. Sin embargo, debe tenerse en cuenta el hecho de que la interpretación habitual de los Códices de Nag Hammadi es muy favorable al cristianismo, o más bien se lo hizo parecer de esa manera. En consecuencia, dichos Códices son menos amenazantes para la fe cristiana que los Manuscritos del Mar Muerto. Sin embargo, en mi interpretación radical de las enseñanzas gnósticas, el mensaje de los Códices es claramente anti-cristiano: se trata de un mensaje que va en contra de la ideología de una redención divina, de un perdón divino que no va en contra del amor, la bondad y las buenas obras, por supuesto. (De hecho, el amor, la bondad y las buenas acciones no constituyen un monopolio de los cristianos, ¿no es cierto?).

—Karmapolis: Antropólogos como Michael Harner o Carlos Castaneda han hecho una descripción similar de una misma criatura: Harner vio en sus visiones al "Maninkaris", una criatura negra, una especie de mezcla entre una ballena y un reptil, una suerte de pterodáctilo. Esas criaturas necesitaban esconderse y son considerados por los indios de la Amazonía como la fuente de toda la vida en la Tierra. Castaneda describe a los Voladores como horribles criaturas negras que tenían la apariencia de peces, criaturas que se alimentan de la conciencia de la Humanidad. ¿Podemos comparar a esas criaturas?; ¿cree usted que ellas tienen la misma naturaleza?

—JL: No; no me parece que esa comparación sea válida. La visión de los indios del Amazonas es probablemente el resultado de un recuerdo ancestral de los orígenes de la vida. Las enseñanzas gnósticas sobre esta materia son similares a las de los pueblos indígenas que afirman que "el primer hombre" provino de los cielos. Este concepto ha recibido el nombre de "panspermia" en la ciencia moderna: la siembra de la especie humana sobre la Tierra a partir de un origen extraterrestre. En la imaginación de los pueblos nativos, como los que iniciaron a Harner, las semillas de la vida llegan en grandes canoas, gusanos, dragones y otras formas similares. Ésta es una manera de visualizar la panspermia. El ADN mismo puede ser visualizado como una serpiente enrollándose.

     La descripción de Castaneda de los Voladores hace referencia a un fenómeno totalmente diferente, un tipo de ser depredador que es como un murciélago o como un dragón. A través de toda la Historia el dragón ha sido percibido como una figura angelical benigna, incluso como una forma de conciencia superior, pero el tipo "reptiliano" de Arconte descrito por los gnósticos es bastante diferente. Debemos ocupar un poco la imaginación y distinguir entre el "arquetipo" universal del dragón y la forma específica del depredador extraterrestre, el Arconte reptiliano, designado en los Códices de Nag Hammadi con el término de "dracónico" (Drakonic).

—Karmapolis: ¿Por qué compara usted el conocimiento gnóstico con el chamanismo?. ¿Se involucraron los gnósticos también en la investigación acerca de la cognición y otras maneras de percibir la realidad?. ¿Hicieron uso ellos de sustancias alucinógenas, a la manera de los chamanes que utilizan la ayahuasca, el peyote o la psilocibina?

—JL: Don Juan dice que el asunto de la hechicería (el chamanismo) se concentra sobre el cambio y el desplazamiento de los parámetros de la percepción. Yo creo que los gnósticos eran maestros de esa práctica. Ellos eran herederos de una larga tradición de chamanismo que se deriva de los pueblos autóctonos de Europa y Asia y que puede ser remontada a los tiempos del Paleolítico. En la Gnosis, que es el camino de la percepción aumentada (para usar el término de Castaneda), podemos ver un sofisticado método de chamanismo, una especie de chamanismo de "alta tecnología", si usted prefiere. Técnicas de percepción paranormal fueron enseñadas y transmitidas en las Escuelas de Misterios creadas y dirigidas por los "gnostokoi", "aquellos que saben acerca de las cosas divinas y sobrenaturales".

     De acuerdo con la "tesis de Wasson", el uso ritual de plantas psicoactivas ha estado en la base de toda genuina religión en la Tierra. Gordon Wasson y Albert Hofmann, el químico suizo que descubrió el LSD, propusieron que el kykeon, la poción sagrada que se ingería en los Misterios de Eleusis, era una mezcla de hongos del cornezuelo de centeno, los hongos parásitos que se afirma que son la base orgánica del LSD. Por lo tanto, se trataba de una poción psicodélica. Se han emprendido investigaciones más sólidas para respaldar esa idea. Además, también ha sido planteada la idea del uso de hongos psicoactivos en los Misterios, sobre la base de investigaciones pertinentes. Hoy en día se da por cierto que los antiguos cultos chamánicos, tales como los de los Misterios, utilizaban plantas psicoactivas para lograr la muerte temporal del ego así como para cambiar los parámetros de la percepción. Yo creo que los gnósticos eran verdaderamente competentes en el uso de plantas alucinógenas, incluyendo los hongos. Sin embargo, no he encontrado ninguna evidencia directa de esto en los materiales de Nag Hammadi.

—Karmapolis: Algunas religiones y filosofías afirman que nuestro universo material es una ilusión y una trampa, y que nuestra conciencia está atrapada en un sistema entrópico de manipulaciones y falsedades. Si debiésemos creer a Castaneda, el ser humano está dirigido por una conciencia que no es la propia sino la mente de un depredador. Este punto de vista puede parecer muy oscuro y pesimista. ¿Cuál es la puerta de salida de esta trampa?

—JL: En realidad no hay ninguna trampa sino más bien una confrontación con el Manipulador, la presencia extraterrestre que se encuentra en nuestras propias mentes. Los gnósticos no enseñaron que el mundo, este planeta físico y este reino de los sentidos, son una ilusión y una manipulación, un engaño. Ellos enseñaban más bien que se trata de un misterio profundo y hermoso, sólo que estamos impedidos de entrar en el misterio "de manera profunda y lúcida" por factores que residen en nuestras propias mentes. Los Arcontes pueden insinuar su inteligencia alienígena en nuestra mente, pero no pueden tomar el control o hacerse cargo de nuestras mentes por la fuerza bruta. Sin embargo, si permitimos que caigamos bajo su hechizo, ellos pueden tomar completamente la dirección de nuestras mentes. Esto ocurre, sin embargo, mediante nuestra abdicación de nuestra propia conciencia, y no por la fuerza de su dominación.

     La manera de salir de la trampa es poder discernir lo que es auténticamente humano en nuestras mentes, y lo que es inhumano, estúpido, mecánico, ciego, y que procede por simple imitación. Dicho claramente, debemos tomar conciencia de nuestro potencial humano con el fin de ver cómo es distorsionado y subvertido. Imagine, por ejemplo, que usted nunca ha escuchado la Quinta Sinfonía de Beethoven interpretada como debe ser realmente, sino siempre sólo una versión truncada con las notas totalmente deformadas. Usted sólo podría saber que la música fue distorsionada si conociera la versión original y no recortada. Del mismo modo, debemos tomar conciencia de nuestra auténtica mente, de nuestro verdadero potencial humano, con el fin de ver cómo somos desviados. Éste es el desafío que nos plantean dichos depredadores. Tengo una pequeña frase para resumir esta situación: Yo digo que el potencial humano se presenta como si hubiera sido puesto en una caja por un estafador.

—Karmapolis: Las "leyes" de la Naturaleza se basan en la depredación y el temor. Lo mismo ocurre en lo que concierne al ser humano mismo, aunque esa depredación pueda asumir formas más sutiles. Todo parece basado en la dualidad y la lucha. ¿Es posible que este estado de cosas se deba a la influencia y a la manipulación del universo por los Arcontes o los Voladores? Sin esas criaturas, ¿es posible pensar que nuestro mundo podría ser diferente, no dualista ni depredador, o cree usted que esta dualidad constituye la esencia misma del universo, con o sin los Arcontes?

—JL: Este mundo, es decir, la vida sobre la Tierra, en realidad no es como usted lo describe. La forma de descripción que usted propone es ya el resultado de una percepción anómala. Existe tanta evidencia en la Naturaleza, de hecho bastante, para la simbiosis y la cooperación como la hay para la depredación y el temor. El modo en que funciona la Tierra es un milagro de simbiosis, y es igualmente un acontecimiento mágico. En consecuencia, no hay ninguna duda de que dicho funcionamiento se debe a "la influencia o la manipulación del universo por los Arcontes y los Voladores". Los Arcontes influyen en la forma en que usted percibe el mundo, no sobre el mundo mismo. El Poder primario en el mundo que habitamos se afirma que es la Divinidad que reside en nuestro planeta, la inteligencia de Gaia, llamada Sofía [Sabiduría] por los gnósticos. Si usted está alineado con la inteligencia de Gaia, no percibe al mundo como un lugar investido de temor y depredación, sino como un mundo de belleza, generosidad y magia.

—Karmapolis: En la tradición gnóstica, "Sofía" es la entidad divina que habría cometido un "error" y creó el universo y a los Arcontes. ¿Cómo podríamos encontrar nuestro camino, nuestra conexión con el principio "creador" original, el contacto con "Sofía"  para evitar el contacto con los Arcontes?

—JL: Una forma de asociarse con Sofía es "rendirse", de abandonarse a la belleza y majestuosidad de la Naturaleza, para dejarse penetrar por la presencia mística de la Tierra. En la Naturaleza los aspectos místicos y físicos de la realidad están fusionados. La Belleza es sobrenatural. El propósito de las prácticas gnósticas y de las que tienen un vínculo con los métodos chamánicos, era apartarse, salir (en francés, sortir, y de ahí sorcellerie, o sorcery en inglés = hechicería) del ámbito social humano, deshacerse de los filtros del condicionamiento, y comunicarse directamente con la inteligencia planetaria, Gaia-Sofía. Creo que aquello fue practicado gracias a la disolución temporal del ego con la ayuda y orientación de los aliados sagrados, tales como las plantas de sabiduría, las plantas "enseñantes". No hay manera de evitar a los Arcontes, pero contra ellos podemos construír una inmunidad mediante el fortalecimiento de nuestro lazo vital con Gaia-Sofía, el planeta viviente. Los Arcontes son alienígenas que nos tienen retraídos y alienados de Gaia.

     El lenguaje preciso es importante para enunciar una cosmología viviente. Términos poéticos precisos, si usted prefiere. El Eón que es Sofía no cometió un error y creó el universo y también a los Arcontes. Ella actuó de manera unilateral, sin su contraparte masculina, otro Eón, y se proyectó más allá del núcleo galáctico. Los Eones son poderes sin forma situados en el núcleo galáctico de cada galaxia. Hay numerosas galaxias en el Universo. Sofía no creó el Universo sino que es la fuente del orden del mundo que experimentamos bajo la forma de un sistema triple: el Sol, la Luna y la Tierra. Sofía no cometió un error sino que exageró su participación en su "Ensueño". Por lo tanto, ella misma se sumergió y se incorporó en su Ensueño. Éste es un evento raro, que no es típico en absoluto de la manera en la que los Eones actúan habitualmente. Como un efecto secundario de su excesivo involucramiento en su Ensueño, Sofía se sumergió desde el núcleo galáctico. (Imagínese una oleada o una presión bajo la forma de una aguja luminosa de una espuma brillante de materia surgida desde el centro galáctico hacia los brazos circundantes). El impacto que ella provocó sobre la materia elemental de los brazos de la galaxia generó una especie inorgánica, los Arcontes. Los Arcontes procedieron entonces a fabricar un sistema planetario inorgánico, un mecanismo de relojería. La Tierra, el planeta viviente que ha servido de envoltorio a Sofía, fue capturado entonces en ese sistema sin vida. Es allí donde reside el "error" o, en términos más simples, la anomalía.

—Karmapolis: En la tradición gnóstica, según la entiendo, Sofía (sabiduría) no es la única "divinidad" o fuente de eternidad o perfección. ¿Se puede comparar a Sofía con un ser muy avanzado, sofisticado y elaborado, alguna especie de súper-inteligencia extraterrestre?. ¿O debemos admitir que la fuente de toda cosa no es una entidad única sino que más bien reposa sobre un concepto politeísta?

—JL: En la cosmología gnóstica, Sofía es un Eón, una divinidad a nivel cósmico, pero ella no está sola. Ella es parte de un conjunto de Eones, los dioses del Pleroma o Plenitud. Pero hay numerosos Pleromas, muchas galaxias en el Universo. El mito gnóstico de la Diosa Caída es acerca de nuestra galaxia y de nuestro planeta, no del Universo en su integridad. Si no comprendemos lo que está pasando aquí, a nivel local, ¿cómo podríamos comprender lo que está sucediendo en otras partes del universo, no importa dónde? El desafío, la prueba, consiste en aprehender nuestra historia directamente antes de poder expandir el tema a una historia más vasta.

     Debido a la peculiar intensidad de su Ensueño, Sofía llegó a encarnarse en el planeta Tierra, y de esa manera ella representa, para nosotros que habitamos la Tierra, la verdadera divinidad en el seno de la cual vivimos. Ella es la verdadera Matriz viviente. Sofía es la divinidad de la Naturaleza, para hablar en términos teológicos. ¿A qué se parece ella? Esto es algo que se debe llegar a comprender a través de las prácticas, a través de un camino de aprendizaje sagrado, la Gnosis. Todos los Misterios estuvieron dedicados a llegar a comprender a Gaia y a servir a la inteligencia superior del Eón Sofía. La "fuente de toda cosa" es un Misterio. ¿Por qué especular sobre lo que no podemos saber ni comprender cuando nos enfrentamos a la exploración aventurera de lo que somos "capaces" de comprender?.

—Karmapolis: A pesar de los sombríos rumores y percepciones relativos a las teorías conspirativas, otras concepciones del parasitismo —representadas por gente como Branton, David Icke o el chamán zulú Credo Mutwa— creen profundamente en el hecho de que el parásito es en realidad una entidad reptiliana y que dicha entidad ensombreció o poseyó los cuerpos de los gobernantes de este mundo, gente como George Bush, por ejemplo.

—JL: Creo que tenemos que entrenar nuestra imaginación a fin de detectar la presencia de esas entidades alienígenas, y de poder distinguir entre lo que es real y lo que es fantasmal. Los alquimistas tenían una regla: "Proceder en armonía con la Naturaleza, observar las obras de la Naturaleza y emprender la Gran Obra con los auténticos poderes de la imaginación, no con pensamientos fantasiosos". Es un asunto de disciplina el que enfrentamos en el camino de la percepción aumentada. Creo que algunas fuentes autóctonas de información, como las representadas por Credo Mutwa, tienen informaciones válidas que revelar acerca de los Arcontes. Al mismo tiempo, sospecho que el escenario reptiliano está totalmente fuera de toda proporción razonable debido a los fantasmas y a la manipulación mental. Hasta donde sé, los depredadores alienígenas llamados Arcontes por los gnósticos pueden tomar dos formas: una embriónica (los ETs Grises) y otra dracónica, un tipo reptiliano; pero ellos no pueden poseer, y por lo tanto no poseen, los cuerpos de los seres humanos.

     Se debe dar una prueba de sentido común al examinar los fenómenos paranormales y sobrenaturales. George Bush no necesita ser un reptil para ser un monstruo. Debemos poder reconocer el hecho de que los seres humanos pueden actuar de maneras monstruosas porque ellos han sido desviados por los depredadores reptilianos, sin por ello tener que adoptar la fantasía de que ellos realmente se convirtieron en reptiles. Para mí, el escenario propuesto por Icke y otros, concede demasiados poderes a los depredadores. ¿Cómo, entonces, pueden Icke y sus testigos ofrecer testimonios de primera mano sobre el cambio de forma, sobre la metamorfosis en reptiles?. Pues bien, la percepción de las cosas es un constructo. Toda percepción.

     Tenga presente que los Arcontes son maestros en materia de realidad virtual. En la lengua copta (el lenguaje de los Códices de Nag Hammadi) este fenómeno es designado con el término HAL, "simulación". Los textos gnósticos afirman que los Arcontes "secuestran las almas durante la noche". Eso se hace a través de la Realidad Virtual, de las técnicas de simulación de la Realidad Virtual. Por supuesto, la "Realidad Virtual" de los Arcontes es tan real para ellos como lo es nuestra realidad de la Tierra para nosotros. La diferencia reside en el hecho de que nosotros no podemos interactuar simbióticamente con la Realidad Virtual. La otra diferencia es que los Arcontes manipulan los campos cuánticos inorgánicos, mientras nosotros manipulamos las bandas perceptuales que dan forma a aquellos campos. Los gnósticos estimaban que somos superiores a los Arcontes en pensamiento, percepción e intención.

     Yo diría que esos reportes y testimonios son verdaderos: los testigos han percibido los cambios de forma, de apariencia, pero dicha percepción es un efecto de los poderes de los reptilianos en materia de Realidad Virtual más bien que un fenómeno real, concreto y auténtico, o un acontecimiento natural. Las serpientes nacen a partir de huevos y mudan de piel. Eso es lo que la Naturaleza nos muestra, y ella puede decirnos algo acerca de la manera en que se comportan los reptiles si nos acercamos a esta cuestión con una imaginación auténtica y no con fantasmas.

—Karmapolis: Algunos autores (como Paul von Ward) denuncian a YHVH o Yahvé como un Ser Avanzado, una entidad extraterrestre que ha querido gobernar nuestro mundo armado con intenciones no muy buenas y puras. ¿Cree usted que YHVH es un Arconte o un representante de los Arcontes?

—JL: Los textos gnósticos afirman claramente el hecho de que Yahvé es el "Señor de los Arcontes", un depredador extraterrestre de tipo reptiliano que domina a los extraterrestres Grises de aspecto embriónico que se comportan con una mentalidad de colmena, de hormiguero, como un enjambre. Yahvé, a quien los gnósticos llamaban Yaldabaoth, es verdaderamente una entidad extraterrestre cuyo reino es el sistema planetario independiente del sistema de la Tierra, el Sol y la Luna. Él no es un "Ser Avanzado" (es decir, más evolucionado que los humanos), sino un extraterrestre caído en plena demencia y dotado con ciertos poderes "sobrehumanos" o cuasi-divinos. Los gnósticos pensaban que Yahvé había infectado a la Humanidad con la creencia según la cual él afirma ser el dios creador, mientras que de hecho él no puede crear nada. Los Códices de Nag Hammadi son muy claros en cuanto a que Yahvé-Yaldabaoth es el comandante de la especie Arconte.

—Karmapolis: Los gnósticos denuncian el papel jugado por los Arcontes. ¿Ha encontrado usted en otras tradiciones religiosas el mismo tipo de advertencia con respecto al rol de ellos?

—JL: No; no puedo decir que he encontrado esa información tan clara y exhaustivamente mencionada en otras tradiciones religiosas. Tenga presente que la Gnosis es un camino de conocimiento, no una religión. Los Misterios eran escuelas de conocimiento paranormal, no instituciones religiosas. Estoy convencido de que todas las instituciones religiosas son una aberración del potencial humano, pero las tres religiones abrahámicas —el judaísmo, el cristianismo y el Islam— son potencialmente letales. Ellas conducen a una desviación terminal y sin salida de nuestra especie. Usted no encontrará ninguna religión que le advierta que es peligrosa para su salud mental y su supervivencia física. Los gnósticos veían en la religión redencionista y salvacionista tanto la evidencia como el instrumento de una intrusión alienígena.

—Karmapolis: Las enseñanzas gnósticas y las Escuelas de Misterios son cosas idénticas. Teóricos de la conspiración como Springmeier e Icke creen que los rituales satánicos provinieron de las Escuelas de Misterios, y piensan que éstas constituyen la raíz de los abusos rituales y satánicos, y de los Illuminati y de las tradiciones masónicas. ¿Cómo y por qué esos autores establecen dicho vínculo entre las Escuelas de Misterios, el Iluminismo y el Satanismo?. ¿Por qué denuncian con tanta virulencia tanto a los gnósticos y a las Escuelas de Misterios como a la religión Católica romana, cuando se sabe que los gnósticos fueron perseguidos por los católicos?

—JL: Icke y otros teóricos de la conspiración que proponen la tesis de una intervención alienígena no están familiarizados con el tema de los Misterios, y creo que ello se debe a dos razones: en primer lugar, ellos no han experimentado directamente la muerte del ego ni vivido una instrucción por la Luz, comparable a la experiencia de los Misterios; y en segundo lugar, ellos no pueden distinguir entre los métodos y motivos de los Illuminati y la enseñanza auténtica de los gnósticos. Los Illuminati eran iniciados que se volvieron locos, quienes tenían un conocimiento profundo de las prácticas de los Misterios pero que los mal utilizaron para adquirir un poder social y político. Las Escuelas de Misterios no eran campos de entrenamiento para los Illuminati, como cree Icke. Eso es un grave error de su parte. Debido a una falta de experiencias directas, Icke y los demás son incapaces de comprender que los adeptos del Poder de la Serpiente (Kundalini) estaban directamente opuestos a los Illuminati que habían hecho un pacto con los poderes reptilianos.

     Como ya he explicado en mis artículos, se nos ha dado Kundalini como una fuerza para repeler dicha intrusión alienígena. La serpiente benigna y sanadora no es una entidad reptiliana sino un componente innato de nuestra herencia biológica divina. La especulación y la investigación (incluso investigaciones tan interesantes como las de Icke) no pueden enseñarnos cómo hacer tal distinción. Sólo la experiencia directa puede hacer aquello.

     Los Illuminati tenían estrictamente prohibido participar en los Misterios, una vez que ellos habían sido detectados e identificados. En otras palabras, los Illuminati eran practicantes de las ciencias ocultas (principalmente, de la programación y del control mental) que tuvieron que ser expulsados de los Misterios... pero ésa es una historia (una historia extremadamente importante, yo podría agregar) de la cual Icke y los otros parecen ser totalmente ignorantes.

—Karmapolis: ¿Cuáles son los conceptos de "cielo" e "infierno" entre los gnósticos?

—JL: No hay ninguna concepción de infierno ni paraíso en las enseñanzas gnósticas.

—Karmapolis: Clive Prince y Lynn Pycknett en un libro llamado The Stargate Conspiracy denuncian el hecho de que con la Nueva Era, una manipulación global creará un sincretismo religioso (una mezcla de budismo, hinduísmo y de las tres religiones del Libro), una religión para un nuevo orden mundial basada en antiguos cultos egipcios y en el culto del "Consejo de los Nueve". En esta nueva religión, encontramos un libro como  "Las Claves de Enoc" y a gente como James Hurtak y Andrea Puharich, y a la Orden de Melquisedec (que también encontramos en la secta mormona). ¿Qué piensa usted acerca de esto?; ¿se trata de otra manipulación de los Arcontes?

—JL: Creo que todo esto es una fantasía compartida por gente desesperada y en busca de poder y de un status espiritual, donde ciertos elementos pueden ser afectados por una desviación arcóntica. El desafío que representa la confrontación con embaucadores extraterrestres tiene por objeto poder discernir lo que es realmente aberrante y peligroso, de lo que es simple estupidez y otras necedades. Hay un montón de tonterías en las teorías conspiratorias acerca de un Nuevo Orden Mundial. Hay numerosas imposturas espirituales y simuladores entre las personas que afirman ser "canalizadores" del "Consejo de los Nueve". Esto ha estado ocurriendo desde hace muchos años... El problema en este caso preciso es que el material fantasioso es como la arena movediza: usted sólo se hunde en ella y no puede salir. Con las indicaciones claras y precisas dadas por los gnósticos acerca de los Arcontes, podemos comenzar a ver lo que está sucediendo en nuestras mentes a fin de corregir la locura, aunque debemos hacer eso individualmente, unos después de otros, ya que no podemos corregir la locura que reside en la mente de los demás.–






No hay comentarios:

Publicar un comentario