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lunes, 2 de marzo de 2015

Carlos Dinen - Sobre la Biblia y Sus Mentiras



     En esta entrada hemos decidido presentar del escritor e investigador chileno Carlos Dinen Dedes (para quienes no lo ubiquen), autor de diversos libros (Biblias Brahmánica y Judeocristiana, El Derrumbe de los Ídolos, Nuestro Porvenir, Plan Sionista-Marxista de Conquista Mundial, entre otros), una selección de su libro Orígenes de la Biblia Hebrea (cuya publicación sería de 2003), que aborda diversos temas relacionados con la falsificación de los textos bíblicos y su implicancia directa con la falsa reclamación de los judíos sobre Palestina, el denunciado "Plan Andinia" para apoderarse del extremo Sur de América, los Protocolos sionistas, además de otros temas de la Psicología y la Mitología que tienen que ver con la manipulación de conocimientos y conciencias. Hemos visto sus obras y sin embargo no tenemos mayores datos de la persona del autor, del cual apreciamos su esfuerzo investigativo y lo novedoso de la conexión que establece entre los textos sánscritos brahmánicos y el plagio que a partir de allí hicieron en algún momento los escribas redactores de la Biblia, acostumbrados de suyo a robar y adulterar.


Orígenes de la Biblia Hebrea
(Selección)
por Carlos Dinen




PRUEBAS HISTÓRICAS PARA ACREDITAR QUE PALESTINA JAMÁS PERTENECIÓ A ISRAEL

     El problema palestino se plantea correctamente en los siguientes términos:

     ¿Perteneció en la Antigüedad Palestina a Israel? Para contestar esta interrogante, es necesario revisar la Historia Antigua. Alegan los actuales historiadores judíos que su demanda territorial sobre Palestina se fundamenta en la Biblia, porque en ella está escrito que Yahvé, el dios de Israel, se le "apareció" al rabino Abram, y le "regaló" Canaán o Palestina como "herencia". Y para acreditar lo dicho, un rabino hojea la Biblia y lee: «Yahvé dijo a Abram: "Toda la tierra que ves, te la voy a dar a ti y a tu descendencia para siempre"» (Génesis 13:15). Un teólogo de la Iglesia Católica interpreta este pasaje así: "Toda la tierra que ves, te la voy a dar a ti y a tu descendencia para siempre. Esta es la tierra de Canaán, hoy llamada Palestina" (Biblia Latinoamérica, año 1995, pág. 22). Más adelante, Yahvé dice que él puede regalarle Palestina a quien le plazca, porque "TODA LA TIERRA LE PERTENECE" (Éxodo 19, 5). En resumen: Para apoderarse de Palestina, los judíos alegan que su dios Yahvé les "regaló" Palestina como "herencia", para siempre...

     ¿Es verdad todo lo anterior? ¿Pertenece toda la Tierra a Yahvé, el dios de Israel?; ¿tiene derecho a "regalársela" a quien le plazca? Esto es lo que analizaremos a continuación. CUANDO LOS JUDÍOS SIONISTAS ALEGAN POSEER "DERECHOS TERRITORIALES" SOBRE PALESTINA, PARA ACREDITAR LO QUE DICEN, DEBEN EXHIBIR FORZOSAMENTE UN DOCUMENTO SERIO, DE ACUERDO A LAS NORMAS DEL DERECHO INTERNACIONAL, FIRMADO POR PERSONAS RESPONSABLES, CON TESTIGOS DE AMBAS PARTES, PERO NO PRESENTAR COMO "DUEÑO" A UN "DIOS" QUE JAMÁS HA SIDO VISTO, NI SIQUIERA POR LOS RABINOS QUE LO INVENTARON. De manera que, sin este Documento de Derecho Internacional, toda la reivindicación territorial israelí sobre Palestina es NULA. Y aunque parezca increíble decirlo, EL PUEBLO JUDÍO NO POSEE NINGÚN DOCUMENTO CON VALOR INTERNACIONAL QUE ACREDITE QUE EN LA ANTIGÜEDAD PALESTINA LE PERTENECIÓ, COMO TAMPOCO LO POSEE EN LA ACTUALIDAD. PALESTINA, EN LA ANTIGÜEDAD, JAMÁS LE PERTENECIÓ AL PUEBLO JUDÍO, NO LE PERTENECE, Y JAMÁS LE PERTENECERÁ.

     Los judíos se apoderaron de Palestina gracias a un golpe de audacia, dejando de lado todo Derecho Internacional, respaldados por Inglaterra y Estados Unidos. Por más que he intentado descubrir UNA PRUEBA A FAVOR DE LOS JUDÍOS SIONISTAS, ÉSTA NO EXISTE. ¿Cuándo, a través de la Historia, los jefes del pueblo palestino se reunieron con los jefes del pueblo israelí, y le vendieron a éste un trozo del territorio palestino? ¡Jamás! La falsedad de la reivindicación territorial israelí está acreditada por las "pruebas" que presenta. Si un judío dice: «¡Miren!, este país me pertenece desde tiempos inmemoriales, y voy a "restablecer" en él nuevamente el Estado Judío», se le pregunta: "Bueno, ¿y dónde está el TÍTULO DE DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO para acreditar lo que dices?". Porque para acreditar que se posee una propiedad sobre cualquier territorio ajeno, se requiere una prueba legítima. La Biblia es su única prueba, es decir, la "prueba" de que "Dios" les regaló Palestina. Esto es muy infantil. ¿Hemos de creer en este supuesto "regalo" divino?. ¿Hemos de creer que "Dios" les "regaló" Palestina como "herencia"? Cualquier juez letrado en Derecho Internacional diría: "Esto es muy idiota".

     CUANDO EN 1896 EL SIONISTA TEODORO HERZL PUBLICÓ SU LIBRO EL ESTADO JUDÍO Y REIVINDICÓ DERECHOS TERRITORIALES SOBRE PALESTINA, LOS ÁRABES PALESTINOS HABITABAN ESTA TIERRA DESDE MILES DE AÑOS ANTES, Y LA ÚNICA "PRUEBA" QUE LOS SIONISTAS PRESENTARON PARA ACREDITAR QUE PALESTINA LES PERTENECIÓ EN LA ANTIGÜEDAD, FUE LA BIBLIA, "PRUEBA", REPITO, QUE NO ACEPTARIA NINGÚN TRIBUNAL INTERNACIONAL. En la Declaración de independencia del Estado de Israel, leemos lo siguiente: "La Tierra de Israel fue la cuna del pueblo judío. Aquí se formó su personalidad espiritual, religiosa y nacional. Aquí conquistó su independencia y creó una cultura de significado nacional-universal y aquí se escribió la BIBLIA para el mundo entero".

     ¿De qué "cuna" hablan, si todos los sionistas CONTEMPORÁNEOS que se apoderaron de Palestina eran judíos europeos, nacidos y llegados de Rusia, Polonia, Hungría, Alemania, etc.? ¡Qué descarada prepotencia y abuso!.

     ¡Se jactan de haber "creado" una "cultura" de significado nacional-universal, y para acreditar lo que dicen, como única "prueba" presentan ¡la Biblia!, con "pruebas" inventadas por ellos mismos...

     Para presentar un ejemplo de reivindicación territorial de acuerdo a las normas del Derecho Internacional, mencionaré el siguiente: en el siglo XVIII, Alaska, territorio del Noroeste de Norteámerica, pertenecía a la Rusia Zarista. Ese territorio está situado en la península homónima, limitando por el Norte con el Océano Ártico, al Este con Cánada, al Sur con el Océano Pacífico y al Oeste con el Estrecho de Bering. Ahora bien: Estados Unidos reivindicó derechos territoriales sobre la Alaska rusa, y Rusia Zarista, para tener buenas relaciones diplomáticas con EE.UU. le vendió dicho territorio, en 1867, por la suma de 7.200.000 dólares. (Los principales recursos económicos de la Alaska contemporánea son la industria petrolera, la que se encuentra en gran desarrollo). Esta compra-venta se realizó entre dos Estados, entre la entonces Rusia zarista y Estados Unidos. En suma: EE.UU. posee un Documento de Derecho Público Internacional que le permite acreditar, ante el mundo entero, que Alaska le pertenece territorialmente. Desde este punto de vista, Alaska es irrecuperable. ¿Por qué el Estado de Israel no puede exhibir, ante el mundo entero, un Documento que acredite que en la Antigüedad Palestina le perteneció, y que la ha reconquistado DIGNAMENTE Y CON HONOR? Sencillamente, está ocupándola por la fuerza. Si analizamos la forma cómo el Israel Sionista Internacional se apoderó de Palestina, veremos que aquél prescindió de todo Tribunal Internacional, de todo Derecho Internacional, manipuló a Inglaterra y EE.UU. como peones de su ajedrez político, y recurrió a unas Naciones Unidas que, moral y jurídicamente, no tenían nada que ver en el pleito palestino-israelí...

     Desgraciadamente, presionados por Estados Unidos y los prestamistas judíos, la mayoría de los países latinoamericanos y europeos (todos endeudados con Sión) votaron a favor de entronizar en Palestina el Estado Judío. Ahora, los sionistas siguen idéntica política de enredo y ambigüedad para apoderarse de la Patagonia chileno-argentina, prescindiendo de todo Derecho Internacional, y preparando las condiciones para apoderarse de estos importantes territorios mediante engaño y fuerza bruta... tal cual ya lo hicieron con Palestina.

     La clave para resolver esta cuestión se encuentra en las declaraciones que hace Herzl en El Estado Judío:

     "Se nos debe conceder la soberanía sobre una porción de la superficie adecuada a nuestras necesidades y a nuestras justas ambiciones de pueblo: a todo lo demás proveeremos nosotros mismos".

     "Para esta tarea, sencilla en principio, pero complicada en su ejecución, se crean dos grandes órganos: La Society of Jews y la Jewish Company" (p. 55).

     "Entonces, si los GOBIERNOS EUROPEOS se muestran dispuestos a conceder al pueblo judío la soberanía de algún territorio NEUTRAL [1], la Society entablará discusión sobre el territorio que ha de ser TOMADO EN POSESIÓN [2]. DOS PAÍSES TIENEN QUE SER TOMADOS EN CUENTA: PALESTINA Y ARGENTINA" (p. 57) [3].

[1] La palabra empleada por Herzl, "NEUTRAL", significaba que Palestina y Argentina no pertenecían a judíos, ni palestinos, ni argentinos, y por tal razón, la Asamblea General "resolvió" idiotamente dividir Palestina en un Estado Judío y en un supuesto Estado Palestino, cuando el primero ya estaba formado. Esta resolución significó la victoria del Sionismo. Era tal el ENREDO Y CONFUSIÓN que los sionistas habían formado en Naciones Unidas, que consiguieron su objetivo sin que se estudiaran previamente los antecedentes, esto es, que Palestina jamás había pertenecido al pueblo judío. Seguramente, armarán un enredo semejante para apoderarse de la propiedad territorial de la Patagonia y de la Antártica chileno-argentina, no obstante que éstas jamás les pertenecieron... Esta "neutralidad" incluía la Patagonia y la Antártica chilena, pero, ¿cómo puede decirse que Palestina no pertenecía a nadie, si los árabes la defendieron a sangre y fuego Palestina durante dos siglos de guerra contra la invasión de las Cruzadas europeas?. ¿Cómo puede decirse que Argentina y Chile eran territorios "neutrales", cuando consiguieron la independencia de ambos territorios después de una cruenta guerra contra España, recibiendo como herencia los mismos límites conquistados y establecidos por aquélla?.

[2] "TOMADO EN POSESIÓN" es una frase terrible, pues significa que, cuando se aplica a un determinado territorio, dicho territorio ha sido condenado a muerte. Tarde o temprano, inexorablemente, caerá en manos de los judíos, salvo que se tomen las providencias para impedirlo. Curiosamente, la frase "tomado en posesión" aparece en el panfleto anónimo titulado EL PLAN ANDINIA O EL NUEVO ESTADO JUDÍO, y dice: "La Society será reconocida, para decirlo con una analogía tomada del Derecho Internacional, como AUTORIDAD CAPAZ de constituír un Estado, y AL DECLARARLO, EL ESTADO YA ESTARÍA CONSTITUÍDO". ES DECIR, EL ESTADO JUDÍO EN ARGENTINA YA ESTÁ CONSTITUÍDO... A PRIORI...

     BASTA QUE ESTOS PERSONAJES DIGAN: "TOMAREMOS EN POSESIÓN ARGENTINA", PARA QUE LA ENTRONIZACIÓN DEL ESTADO JUDÍO SEA YA UNA "POSESIÓN" EFECTIVA, a tal extremo llega su prepotencia... Así como la "Biblia" ayudó a los sionistas a apoderarse de Palestina, los ayudará a apoderarse de la Patagonia chileno-argentina, y después... del mundo entero...

[3] Herzl se equivocó: ningún país europeo podía darle la "soberanía" al pueblo judío; pues, ¿cómo es posible una "soberanía" en territorios ajenos, como lo son Palestina, Argentina y Chile, habitadas desde tiempos inmemoriales por pueblos autóctonos?. ¿Por qué Inglaterra, si deseaba favorecer al pueblo judío, no le "dio" parte del territorio inglés? Obviamente, Inglaterra y Estados Unidos tampoco podían entregarle a Israel un Documento de Derecho Público Internacional, para que ocupen Palestina y Argentina, por la sencilla razón de que Palestina y Argentina son territorios ajenos. Esto confirma el hecho que el Estado de Israel no posee ningún Documento que justifique su actual ocupación del territorio palestino. La pillería, la bellaquería, y la mentira fueron fundamentales para apoderarse de Palestina, y luego, de Argentina, pues ya la tienen dominada, y sólo falta el estallido de la revolución comunista... (en preparación).

     Ahora, los interrogantes que se plantean aquí son los siguientes: ¿Dónde están los fundamentos históricos que habrían permitido a Herzl realizar demandas territoriales sobre Palestina y Argentina?. ¿Dónde están las "pruebas" para demostrar que Palestina o Argentina pertenecieron o pertenecerán territorialmente al pueblo judío? Nuevamente tropezamos con idéntico problema: ¡Tales pruebas no existen! Herzl creó un problema de la nada, hasta convertirlo en cuestión, hasta enredar y confundir a Naciones Unidas, sin permitirle a ésta recapacitar.

     Y para rematar, el grupúsculo sionista que en Mayo de 1948 proclamó la "independencia" del Estado de Israel en territorio palestino, ¿sobre qué "BASE" proclamó dicha "independencia"? ¡Sobre ninguna! LA PROCLAMACIÓN DEL ESTADO DE ISRAEL TIENE UNA BASE FALSA. Enredaron, con sus intrigas, a Naciones Unidas, y lograron que ésta "resolviera"... "dividir" Palestina, DIVISIÓN QUE CARECÍA ENTERAMENTE DE BASE LEGAL EN EL DERECHO INTERNACIONAL.

     Al lograr hacer caer toda la responsabilidad en la Asamblea General, Inglaterra quedó libre de toda responsabilidad, cuando fue ésta la que preparó, desde décadas antes, la entronización del Estado Judío. Sin la ayuda de Inglaterra, hoy no existiría el Estado de Israel. No se discutió dónde estaba el "derecho" del Sionismo a instaurar en Palestina el Estado Judío. Las llamadas Naciones Unidas cometieron, sin darse cuenta, un grave error. Todos los diplomáticos ya habían sido previamente seleccionados para contribuír a la causa sionista. Ningún diplomático pidió una prueba legítima de por qué los sionistas tenían derecho a instaurar en TERRITORIO PALESTINO el Estado de Israel, pues no se trataba de un "Hogar Nacional" sino de un Estado racista y militar, armado hasta los dientes, destinado a desencadenar en Medio Oriente la muerte, el caos y la destrucción, tal cual están proyectando traerla al Sur de América. Todavía no han mostrado los colmillos, pues se encuentran trabajando subterráneamente para conseguir documentos firmados por importantes funcionarios públicos. En el caso de Palestina, lo que presentaron fue mentiras, engaños, confusión —ENREDARON A NACIONES UNIDAS—, y nuevamente invocaron la Biblia. En efecto, en la "Proclamación de la Fundación del Estado de Israel", leemos lo siguiente:

"1. La Tierra de Israel fue la cuna del pueblo judío. Aquí se formó su personalidad espiritual, religiosa y nacional. Aquí conquistó su independencia y creó una cultura de significado nacional universal Y AQUÍ SE ESCRIBIÓ LA BIBLIA PARA EL MUNDO ENTERO".

     ¿Es la Biblia, pues, una "PRUEBA" válida para acreditar lo que dicen? Esto lo analizaremos a continuación.

     Disfrazado de "pueblo santo" dedicado a Dios, el Sionismo está INSTRUMENTALIZANDO la Biblia para judaizar a la Humanidad no-judía, para idiotizarla, despojarla de sus territorios, convertirla en guiñapo humano, y lo verdaderamente terrorifico es que los no-judíos no se dan cuenta de ello.  Es hora que se den cuenta... Todas estas sectas con apariencia religiosa —mormones, testigos de Jehová, etc.— están preparándole el terreno a la dominación internacional judía. Detrás de esta fachada de inocencia, de "AMOR A DIOS", se ocultan planes terribles. Ha sido un crimen de lesa humanidad el haber permitido la libre enseñanza bíblica entre los pueblos europeos y americanos, pues mediante esta enseñanza judaizante han infiltrado a las fuerzas armadas de todos los países no-judíos, y hoy, nada está seguro de este espionaje.


CÓMO EL SIONISMO PREPARÓ EL PLAN FINANCIERO PARA APODERARSE DE PALESTINA Y DE LA PATAGONIA CHILENO-ARGENTINA...

     En 1896, Teodoro Herzl escribió su famoso libro EL ESTADO JUDÍO, en el cual propuso su Plan Financiero para apoderarse de Palestina. Escribe: "EL PENSAMIENTO QUE DESARROLLO EN ESTE ESCRITO ES ANTIQUÍSIMO: TRÁTASE DEL RESTABLECIMIENTO DEL ESTADO JUDÍO".

     Con anterioridad tuvimos ocasión de analizar cómo Herzl basó su Plan en la Biblia, sin la cual habría carecido del pretexto necesario para hacer semejante reivindicación territorial. En las actuales ediciones de la Torá se relata que hace 3.000 años, Canaán (Palestina) fue conquistada por el pueblo judío, y que allí entronizaron un Estado Judío, el que después se dividió en los reinos de Israel y Judá.

     Toda esta "historia" de la conquista de Palestina se relata en los libros JOSUÉ, JUECES, 1º y 2º de SAMUEL y 1º y 2º de REYES.

     Pero, ¿existieron verdaderamente estos reinos de Israel y Judá? Éste es el problema que resolveré a continuación.

     Un rabino e historiador judío, llamado FLAVIO JOSEFO —sin quererlo— escribió un Documento de extraordinaria importancia histórica que permite ACREDITAR —CON TOTAL EXACTITUDCUÁNTOS LIBROS TENÍA EL ANTIGUO TESTAMENTO EN EL SIGLO PRIMERO DE LA ERA CRISTIANA, Y CUÁNTOS NUEVOS LIBROS SE LE HAN AGREGADO DESDE ENTONCES. Josefo escribió:

     "No todo hombre tiene derecho de escribir como le plazca, pues ese derecho pertenece únicamente a los profetas que han registrado fielmente las cosas del pasado bajo la inspiración de Dios, lo mismo que los sucesos de su propia época. Por esta razón nosotros los judíos no poseemos miles de escritos contradiciéndose y negándose unos a otros, sino SOLAMENTE VEINTIDÓS LIBROS, que registran todo lo que ha sucedido desde el principio del mundo, y con razón se consideran de origen divino; es decir, LOS CINCO LIBROS DE MOISÉS, TRECE DE LOS PROFETAS, que abarcan todo el período desde la muerte de Moisés hasta Artajerjes, Y CUATRO LIBROS DE SALMOS Y PROVERBIOS".

     "Desde el tiempo de Artajerjes hasta el presente, por supuesto que todos los hechos son registrados, pero no son de tanta confianza. El alto respeto que nosotros los judíos tenemos por nuestras Escrituras se demuestra en el hecho de que por un tiempo largo NADIE SE HA ATREVIDO A AGREGAR, SUSTRAER O ALTERAR ALGO" (Polémica contra Apión, al examinar Josefo la validez de los escritos judaicos).

     De lo anterior derivan las siguientes conclusiones:

     En el primer siglo de la Era cristiana, el Antiguo Testamento hebreo sólo tenía VEINTIDÓS LIBROS, y entre esos VEINTIDÓS libros NO EXISTÍAN LOS LIBROS JOSUÉ, JUECES, 1º y 2º DE SAMUEL Y 1º y 2º DE REYES, QUE SON JUSTAMENTE LOS QUE RELATAN LA SUPUESTA "CONQUISTA" DE PALESTINA POR JOSUÉ. ESTOS ÚLTIMOS LIBROS NO FORMABAN PARTE DEL ANTIGUO TESTAMENTO CITADO POR JOSEFO, PORQUE FUERON AGREGADOS EN LOS PRIMEROS SIGLOS DE LA ERA CRISTIANA. El actual "Antiguo Testamento" reconocido por los judíos (año 2003), consta de 39 libros, lo cual quiere decir que desde Josefo hasta hoy los judíos le han agregado 17 nuevos libros. La Iglesia Judeocristiana de Roma reconoce un Antiguo Testamento que consta de 46 libros. De manera que entre el AT citado por Josefo y el AT reconocido por la actual Iglesia Judeocristiana de Roma existe una diferencia de 24 LIBROS, que han sido INTERPOLADOS, repito, en los primeros siglos de la Era cristiana. ¡Con cuanto "respeto" tratan judíos y cristianos al Antiguo Testamento hebraico!.

     ¿Cuál es, por tanto, el "verdadero" Antiguo Testamento hebreo?: ¿el que menciona Josefo de 22 libros, el de los judíos actuales, que consta de 39 libros, o el de la Iglesia Judeocristiana de Roma, que consta de 46 libros?.

     La cita del rabino e historiador judío Flavio Josefo nos ha permitido conocer cuántos libros tenía el Antiguo Testamento en el primer siglo de la Era cristiana, y nos ha permitido conocer, con toda exactitud, cuántos nuevos libros le han sido agregado durante todos estos siglos de Era cristiana... En suma: los libros Josué, 1 y 2 de Samuel y 1 y 2 de Reyes son libros falsos, descarados fraudes y estafas, que no pertenecen al llamado Antiguo Testamento hebreo, porque han sido agregados durante los siglos de la Era cristiana, para "acreditar" que Palestina en la Antigüedad perteneció al pueblo judío...

     Un ex-teólogo alemán contemporáneo, Francisco Griese, que abjuró del sacerdocio cristiano, evidentemente descubrió esta gran estafa bíblica, pues advirtió lo siguiente: "La Creación del Universo por Dios, Adán y Eva, el Diluvio Universal, la leyenda detallada de los próceres de los judíos, las aventuras de José en Egipto, la permanencia durante 430 años del pueblo judío en Egipto, el éxodo milagroso de Egipto, Moisés y los 40 años en el desierto (que se puede atravesar en un par de días), etc., la conquista de Canaán (Palestina), NO TIENEN NI UN ÁPICE DE VERDAD HISTÓRICA".

     ¡Cómo! ¿O sea que toda la reivindicación territorial que hizo Herzl sobre Palestina es un fraude, algo completamente NULO? Esto es digno de Ripley, pero es cierto. El arqueólogo alemán Hugo Winckler realizó excavaciones en Asia Menor y Occidental e hizo un descubrimiento increíble: desenterró nada menos que la Biblioteca de los Reyes del Imperio hitita, con cerca 10.000 tablillas de arcilla con signos cuneiformes redactados en lenguaje babilónico, y 5.000 que se desenterrarían después, que le permitieron RECONSTRUÍR toda la historia del Asia Menor y Occidental de hace 3.000 años, justamente de la época en la que los actuales historiadores judeo-sionistas alegan que en Palestina existieron los reinos de Israel y Judá. Sin embargo, Winckler no descubrió ningún resto arqueológico, ningún registro histórico, que le permitiera confirmar que existieron tales reinos. DE MANERA QUE TEODORO HERZL FUNDAMENTÓ TODA SU DEMANDA TERRITORIAL SOBRE UNA VIL ESTAFA LITERARIA FRAGUADA A TRAVÉS DE LOS SIGLOS RECIENTES, Y GRACIAS A ÉSTA EL PUEBLO PALESTINO HA SIDO DESPOJADO DE SU TERRITORIO PATRIO. Arqueólogos, historiadores y filósofos alemanes y franceses han tratado de confirmar la veracidad histórica de los relatos del Antiguo Testamento hebreo, y lo único que han "descubierto" es que son puras mentiras.

     Si los árabes palestinos, durante la discusión ante Naciones Unidas en 1947, hubieran contrarrestado la demanda territorial de Teodoro Herzl, alegando que hace 3.000 años jamás existió en Palestina un "ESTADO JUDÍO", y el que se pretendía "restablecer" era una estafa, sin base jurídica internacional, muy distinta habría sido la votación en Naciones Unidas. Pero los árabes palestinos no prepararon nada para ALEGAR EL CASO ANTE NACIONES UNIDAS, porque se encontraban entrampados en sus propias creencias religiosas, y desde entonces están pagando cara esa negligencia. La misma Iglesia Ortodoxa árabe-palestina, adora la Biblia de Yahvé el dios de Israel, el mismo que le "regaló" Palestina como "herencia" a Abram, el "padre" del pueblo judío (Génesis 12:1). Cuando llamamos la atención sobre esto, los sacerdotes Ortodoxos árabe-palestinos alegan que ellos adoran la Biblia de los judíos "antiguos", y no la Biblia de los judíos actuales, como si los judíos antiguos y los actuales no fueran la misma cosa. Lo verdaderamente terrible es que millones de árabes cristianos y ortodoxos idolatran y creen ciegamente en la Biblia hebrea, en la Biblia de sus propios enemigos, cuyo fin declarado es destruír y esclavizar al mundo árabe.

     A tal extremo llega esta peligrosa ingenuidad de los árabes, que reconocen ser "descendientes" del rabino judío Abraham, por parte de Ismael, el "hijo" de la "esclava" egipcia Agar (Génesis 16:116). El episodio bíblico que se relata en Génesis 16:1 y siguientes, es digno de un cuidadoso análisis. Dice Saray a Abraham: "Yo te entregué a mi esclava por mujer, y cuando se ve embarazada, ya no cuento nada para ella. Juzgue Yahvé, dios de Israel, entre tú y yo". Y Abraham, en vez de defender a la "esclava" que le daría un hijo varón, contesta a Saray: "AHÍ TIENES A TU ESCLAVA, HAZ CON ELLA COMO MEJOR TE PAREZCA". Es decir: Abórtala o mátala si quieres. Eso me tiene sin cuidado. Es hora que los árabes cristianizados y judaizados aprendan a leer e interpretar el verdadero significado de las "Santas Escrituras Judías", librándose de la peligrosa tara que éstas les ha metido en sus desorientadas cabezas. SER LIBRES EN NUESTRAS DECISIONES NO TIENE PRECIO.

     ¿Quiénes han sido los únicos que han sacado la cara por Palestina en su resistencia contra el Israel ocupante? La resistencia islámica. Existen sectores interesados en mantener el atraso de la Humanidad e impedir que ésta sepa defenderse de las mentiras y trampas del Sionismo Mundial. En honor a la verdad, los sionistas judíos se apoderaron de Palestina y continúan ocupándola mediante la fuerza brutal y ciega, mediante la violencia, pues es el único "derecho" que reconocen. Toda su reivindicación territorial israelí sobre Palestina la fundamentaron en astucia y bellaquería, a base de mentiras y engaños, fraudes y cinismo, que es la única "Ley" que conocen.

     ¿Cómo puede pretenderse siquiera que la Biblia es "confiable"?.

     Y hoy, empleando la misma estrategia bíblica, metiéndole en la cabeza a los latinoamericanos las mismas ideas descabelladas, el Sionismo Mundial está trabajando para apoderarse de la Patagonia argentino-chilena, para entronizar dentro de sus fronteras un segundo Estado Judío...

     AHORA HABLAREMOS EN SERIO. Ahora nos pondremos serios y hablaremos en serio. Si leemos la Torá, es decir, los cinco libros atribuídos a Moisés, prescindiendo de las notas explicativas y los comentarios que le han interpolado los teólogos judeocristianos de Roma y otras sectas cristianas; es decir, si leemos la Torá sin agregados de ningún tipo, descubriremos, con gran asombro, que el nombre "PALESTINA" (Filistea, "Filistín"), no aparece en ninguno de los cinco libros de Moisés. Sólo aparece el nombre "Canaán", cuyo nombre se pronuncia por primera vez en Génesis, en donde leemos: "Los hijos de Noé que salieron del Arca, después del Diluvio Universal, fueron Sem, Cam y Jafet. Cam fue el padre de CANAÁN. Esos fueron los tres hijos de Noé, y de ellos se pobló toda la tierra" (Génesis 9:18-19). ¿Qué significa esto? Significa que han sido los ACTUALES rabinos y teólogos judeocristianos de Roma los que han asociado a "Canaán" con PALESTINA, pero también podían haber asociado a Canaán con cualquier otro pais del Mediterráneo Asiático. Durante siglos, la Torá y demás libros del llamado Antiguo Testamento hebreo han sufrido cientos de modificaciones, alteraciones, cambios, interpolaciones, agregados, modificándose el sentido literal de cuanto querían decir al principio, de acuerdo a intereses territoriales perfectamente definidos. Por ejemplo, los versículos que aparecen en Génesis 15:18, en donde leemos: «Aquel día Yahvé pactó una alianza con Abram diciéndole: "A tu descendencia daré esta tierra desde el torrente de Egipto hasta el gran río Eufrates"», es una interpolación realizada durante los siglos de la Era cristiana, pues los nombres "Egipto" y "Éufrates", semánticamente, son nombres modernos, interpretaciones que no existían hace miles de años atrás.

     Por otra parte, han sido los teólogos de Roma, expertos estafadores y falsificadores de la Historia, los responsables de haber asociado a "Canaán", el "hijo de Cam" (Génesis 9:18), con Palestina. Ejemplo, en Génesis 13:15, Yahvé dice a Abram: "Toda la tierra que ves, te la voy a dar a ti y a tu descendencia para siempre". Este versículo se refiere a la tierra de Canaán: «Entraron en Canaán, y Abram atravesó el país hasta llegar al lugar sagrado de Siquem, el árbol de Moré. En aquel tiempo los cananeos habitaban el país. Yahvé se apareció a Abram y le dijo: "Le daré esta tierra a tu descendencia"» (Génesis 12:6-7).

     Reitero que en ninguna parte de la Torá se leen nombres como "Palestina" y "palestinos", y pese a ello, el teólogo de Roma interpreta así estos versículos: "Toda la tierra que ves , te la voy a dar a ti para siembre. Esta es la tierra de Canaán, hoy llamada Palestina" (Biblia Latinoamérica, notas explicativas, pág. 22). "Hoy llamada Palestina"... y miles de teólogos judeo-cristianos, luteranos, pentecostales, Testigos de Jehová, etc., han repetido incansables esta mentira, la que, a fuerza de ser repetida, se convirtió en "verdad".

     Sin embargo, los más terribles enemigos de Palestina, de los palestinos y de sus derechos territoriales, han sido los teólogos JUDEOCRISTIANOS de la Iglesia de Roma, en cuyas filas militan cientos de sacerdotes de origen árabe-palestino, que jamás se han preocupado de estudiar seriamente la ideología en la cual militan... (...)


CÓMO EL SIONISMO PREPARÓ EL PLAN FINANCIERO PARA APODERARSE DE PALESTINA Y LA PATAGONIA CHILENO-ARGENTINA...

     En su libro Historia del Sionismo, el judío sionista Wolf Nijelsohn, aclara que en el Congreso Mundial Sionista celebrado en Basilea (Suiza) en 1897, se aprobó la creación en todo el mundo de más de novecientas asociaciones sionistas, destinadas a reunir fondos para apoderarse de Palestina y Argentina, entre las que destacan el Comité Ejecutivo Sionista de EE.UU., el Comité Ejecutivo Sionista de Viena (Austria), la JEWISH COMPANY de Londres; la JEWISH SOCIETY de Londres, etc., quedando así constituída una poderosa organización sionista mundial respaldada por cuantiosas sumas de dinero.

     La JEWISH COMPANY —dice Teodoro Herzl en su libro EL ESTADO JUDÍO— será fundada como compañía por acciones, con carácter de ente jurídico (INVISIBLE Y SUBTERRÁNEO TOTAL), de acuerdo a las leyes inglesas y bajo el protectorado (militar y jurídico) de Inglaterra. Esto acredita la existencia de un Pacto Militar entre el Sionismo y el Gobierno Británico de la época, PACTO que AÚN hoy se encuentra plenamente vigente. "La Jewish Company —añade Herzl— tendrá su asiento central en Londres. Diré que necesitaremos 1.000 millones de marcos".

     Todo el Plan fue preparado por la Jewish Society. "Lo que la Jewish Society ha preparado científica y políticamente —previene Herzl— la Jewish Company lo ejecuta". La Jewish Society hará las averiguaciones del caso y preparará el camino. La Jewish Company comprará tierras de acuerdo al Derecho Internacional Romano y siguiendo las normas del Derecho Privado, ya que serán compras realizadas entre particulares y no entre Estado y Estado. Se enreda ambiguamente a funcionarios del Gobierno en donde se vendieron las tierras, ocultándoseles cuál es la finalidad, a fin de que éstos colaboren con sus FIRMAS para impedir que a futuro las compraventas sean deshechas. Aparentemente, todo se realiza "jurídicamente" conforme a Derecho. Obviamente, no se dice que la finalidad es entronizar dentro de estas tierras un Nuevo Estado de Israel. Después de firmados los acuerdos será imposible deshacerlos, pues significaría la guerra por "incumplimiento", el pretexto para actuar militarmente. Sin embargo, comprar tierras dentro de cualquier territorio nacional (ya sea en Palestina, Argentina o Chile) no da derecho a entronizar dentro de estos territorios un nuevo Estado, ya que existen pueblos autóctonos ocupándolos desde milenios antes, como ocurrió con Palestina. Pero, ¿qué hacer ante una política fundamentada en la fuerza brutal y ciega, en la prepotencia del más fuerte? En igual como si dijeran: "Dadme lo que yo deseo, a fin de acreditar ante el mundo que yo soy más fuerte que ustedes". Aunque se les oponga resistencia, igual aplastan todo con su astucia y poderío militar.

     Es necesario estudiar qué alternativas hay.

     De acuerdo al PLAN SIONISTA ORIGINAL, ya cayó Palestina, pero falta la segunda parte, apoderarse de la Patagonia chileno-argentina. Teodoro Herzl escribió: "Argentina es, por naturaleza, uno de los países más ricos del mundo, de inmensa superficie, POBLACIÓN ESCASA y clima templado". Y Chile comparte, con Argentina, ese territorio tan rico...

     Pero hoy, para que Israel pueda apoderarse de la Patagonia argentino-chilena, para poder ejecutar este plan sionista-marxista, es imperioso que Argentina NO tenga un Gobierno fuerte ni una economía poderosa, sino una economía desquiciada, anarquizada, y un Gobierno endeudado y desorientado, incapaz de valerse por sí mismo —y que implore arrodillado ante los prestamistas judíos internacionales, nuevos empréstitos. Esta situación facilitará enormemente la entrega del territorio nacional a los tiburones de la finanza bursátil...


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     Complacido hoy presento mi libro Plan Sionista-Marxista de Conquista Mundial, porque tengo la convicción de que el informar constituye el más precioso instrumento de que dispone el hombre soberano para precaver su libertad y dignidad contra planes criminales procedentes del extranjero, y cuyo fin es esclavizarnos a un sistema económico que en dicho libro analizo en detalle. Tenemos el más pleno derecho de prevenir nuestro porvenir, y conocer de qué se trata este plan, y quienes verdaderamente lo dirigen, ocultos detrás del telón. Todo cuanto acontece actualmente en el mundo, en lo financiero, económico y social, es obra del Sionismo Judío Internacional; pero apenas lanzo esta acusación, los judíos me tildan de "anti-semita", tergiversando, con tan hábil subterfugio, el verdadero significado de mi libro, al extremo que consiguen, al poco rato, transformar al acusador en acusado, y ellos mismos se transforman en pobres inocentes, víctimas de la discriminación, la persecución y la tiranía. ¡Qué habilidad para manipular la propaganda! El anti-semitismo es una excusa artificiosa que, lejos de perjudicar a los judíos los favorece, pues invocándolo silencian y destruyen la obra de quien pretende aclarar los verdaderos hechos. NO. El autor de este libro no es anti-semita. No enreden la cuestión.

     Y para acreditar que digo la verdad, a continuación analizaré dos planes:

1) el Plan que el judío sionista Carlos Marx ocultó hábilmente en su famoso libro El Capital (publicado en Alemania en 1867), y

2) el Plan aprobado en el Congreso Sionista celebrado en Basilea (Suiza) en 1897, pero ambos complementados en un Plan Único, y del cual derivaron las siguientes resoluciones y resultados: el mantenimiento del patrón oro y de una moneda "dura" (el dólar), para mantener la estabilidad financiera y económica del mundo, pero sólo mientras se aplican las medidas perseguidas por el sionismo-marxista, y se produzca el derrumbamiento bursátil mundial, y gran parte de la Humanidad no-judía se hunda entre el proletariado indigente, en el comunismo.

     El ciudadano estadounidense contemporáneo, henchido de poder y prepotencia, hinchado y satisfecho, seguro de sí mismo, siempre ha creído que el oro y el dólar son valores eternos, cuando sólo bastaría una emisión gigantesca para dejar el dólar convertido en papel inservible, y el oro sólo serviría para tapar muelas. El Sionismo utiliza el oro y el dólar para producir una debacle económica, y lo que ocurra después le importa un ápice, pues el porvenir de la Humanidad no-judía no es su preocupación. Su verdadera preocupación es conseguir el Poder Mundial, su Monopolio Exclusivo. ¿Que caerá la industria mundial? Los tiene sin cuidado. ¿Que existirá una población proletaria no-judía sin poder comprador? Aunque parezca increíble, deliberadamente, esto forma parte de su plan financiero. ¿Que al final todo el oro mundial quedará sin efecto? Lo que verdaderamente le interesa es fabricar proletarios sin medios propios de producción, estar rodeados de esclavos, y Estados Unidos e Inglaterra no constituyen ninguna excepción.

     Oro, dólar, diamantes, son espejismos, ilusiones ficticias y transitorias, utilizados dentro de un Plan que, de triunfar, produce escalofríos, dadas sus consecuencias. También son derivados de este plan mundial el encumbramiento de gobiernos mercachifles e ineptos (las democracias parlamentarias representativas), manipuladas como marionetas para aplicar este plan programado a priori dentro del contexto mundial, y que, por desgracia, ya ha sido entronizado sobre media Humanidad no-judía, y continúa expandiéndose, bajo el disfraz de una Confraternidad Obrera Internacional, pero en el fondo, todo dirigido por los capitalistas judíos internacionales que, como se jacta Teodoro Herzl en El Estado Judío, disponen de "abundantes y hábiles financieros". El rabino sionista Carlos Marx fue el inventor del comunismo proletarizador, y el heredero de este plan es Israel, que tiene por misión instaurarlo por intermedio de todas las llamadas democracias parlamentarias representativas europeas y americanas, pues es la llave que le permitirá acceder a su anhelada hegemonía mundial.

     El actual Estado de Israel es una pantalla para ocultar su verdadero plan mundial: la destrucción de los Estados Nacionales no-judíos, y para comprobarlo, basta analizar cómo sigue su plan para apoderarse de otros Estados racialmente no-judíos. El Sionismo marxista está utilizando como instrumentos a las llamadas Democracias Parlamentarias Representativas, por la sencilla razón de que, si éstas no existieran, le sería imposible aplicar sus planes, tales como promover, al interior de todos los pueblos europeos y americanos, la corrupción de la Administración Pública, la ilegalidad, el fraude y el engaño, que "tribunales" corruptos aparezcan administrando justicia, que una "autonomía" criminal reine por doquier, la proliferación de partidos políticos inútiles, el aumento de burocracias estatales corrompidas que viven descaradamente y gratuitamente de la riqueza fiscal, la lucha de clases para destruír, por medio de la subversión de las clases más empobrecidas de la sociedad, el capitalismo no-judío, a fin de entremezclarlo con el proletariado indigente. De toda esta transformación, se excluye el capital judío, el cual permanece intocable.

     Entre los años 1970 y 1973, le tocó el turno a Chile y Argentina, fracasando los respectivos planes por la oportuna intervención de sus FF.AA. y de Orden. En estos mismos instantes, mientras la Editorial Arancibia imprime este libro (Junio de 2001), el plan sionista-marxista para apoderarse de la Patagonia chileno-argentina se está realizando silenciosamente en el Sur de Chile, incluso con la cooperación de las autoridades del Gobierno de Chile, descaradamente, mientras se desvía la atención pretextando motivos "ecológicos". Además, como resolución derivada del citado Congreso Sionista de 1897, ha sido conferida la potestad del derecho general a voto (sufragio universal), no para resguardar los derechos de las clases en general sino para llevar al Poder precisamente a esos gobiernos mercachifles e ineptos y para aplicar —por intermedio de los mismos— los planes que persigue el sionismo-marxista. Éstos dicen: "DERECHO GENERAL A SUFRAGIO UNIVERSAL. Para realizar los planes por nosotros proyectados (esto se escribió en 1897), debemos introducir el derecho general a voto, sin distinción de posición y fortuna. Entonces la masa popular, que siempre constituye la gran mayoría, tendrá influencia en todo, y como es seguida efectivamente por nosotros, obtendremos la mayoría incondicional, la que jamás conseguiríamos si tuvieran que votar exclusivamente las clases ilustradas y de fortuna" (Protocolos de los Sabios de Sión, Xª Sesión, 1897).

     El sufragio universal es, pues, una espantosa farsa, utilizado como instrumento de válidez transitoria, mientras alcanzan el poder mundial, y, conseguido éste, lo suprimirán. No se usa el sufragio, honrada y sinceramente, para que haya igualdad social entre las clases, para que haya equidad social, como un derecho igual para todos, sino para conseguir expresamente los objetivos sionistas-marxistas, y conseguido, lo anularán: "LAS VOTACIONES POPULARES EN GENERAL, PREPARADAS SISTEMÁTICAMENTE POR NOSOTROS, CON CUYA AYUDA QUEREMOS ASEGURARNOS LEGALMENTE NUESTRO DOMINIO, NOS HARÁN SU ÚLTIMO GRAN SERVICIO" (Xª Sesión).

     No obstante lo anterior, las masas populares, con la POTESTAD del sufragio universal en las manos —sufragio supuestamente personal, igualitario, informado y secreto—, interpretan todo de otra manera. Las masas populares se sienten henchidas de poder, engreídas psicológicamente, satisfechas por dentro, pues creen sufragar LIBREMENTE por el Presidente de la república, diputado o senador del partido político de su preferencia. Lo que estas masas ignoran, es que todas las listas de candidatos a Jefe de Estado, diputados o senadores —ya sean de Izquierda o de Derecha—, ya fueron cuidadosamente elegidas por el Poder Central, de manera que los candidatos que resulten elegidos dan exactamente lo mismo. "Jalisco nunca pierde". Todo el llamado régimen democrático parlamentario representativo se encuentra bloqueado a priori, en especial el británico y el estadounidense, y en especial, en las "democracias" sudamericanas. TODO EL RÉGIMEN FUE ELECTO A PRIORI, DESDE ANTES DE LA MISMA ELECCIÓN. EL QUE HAYAN VARIACIONES Y SALGA ELEGIDO UN CANDIDATO EN VEZ DE OTRO, NO CAMBIA PARA NADA LA SITUACIÓN DE FONDO. Lo que sigue es un "SHOW" PARA GUARDAR LAS APARIENCIAS DE QUE HUBO ELECCIONES POPULARES. En realidad, éstas sólo existen en la imaginación, pues están controladas a priori, antes que se realicen. Ningún candidato a Jefe de Estado, senador o diputado, puede presentar una candidatura independiente. Con tal medida precautoria, el sionismo-marxista neutraliza todo peligro o amenaza en su contra, y controla diplomáticamente todo el acontecer político futuro. Por quienes sufrague la desnutrida población mundial, el cumplimiento del plan sionista-marxista, a largo plazo, está asegurado. Los congresistas estadounidenses, ingleses, españoles, japoneses, etc., tienen pleno conocimiento de que algo raro ocurre dentro de su adorada democracia parlamentaria, pero también saben que de su silencio dependerá su posible reelección, y guardan hermético silencio.

     Llama poderosamente la atención la actitud obediente y pasiva de los Altos Mandos de las FF.AA. y de Orden de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, etc., a quienes no les importa absolutamente nada cuanto acontece alrededor de ellos, supeditados ciegamente a cuanto ordenan las autoridades civiles, aunque éstas conduzcan a sus respectivos países rumbo al mismísimo infierno. Para entender hecho tan insólito debe existir una explicación. La primera, es que deben de vivir rodeados de un poder tal, de un poder tan privilegiado, que los mantiene satisfechos, que nada les importa encontrarse subordinados al poder civil, como lo exigen deliberadamente las "Cartas Magnas" de EE.UU. y Europa, pero que son fines impuestos por la diplomática finanza sionista.

     Estos Altos Jefes Militares deben de sentirse henchidos de poder por pertenecer a las grandes logias masónicas de EE.UU. y Europa y a sus finísimas amistades, que caminan como si pisaran sobre huevos. Pero el bloqueo nacional e internacional —por intermedio de este circulo vicioso de intereses económicos— que asfixia y destruye toda iniciativa patriótica y nacionalista, adquiere características alarmantes y vergonzosas. A cambio de su comodidad y cobardía personal, nada les importa su futuro patrio y personal. La cobardía personal de los generales de los ejércitos ruso, estadounidense y europeos en general está garantizada, para satisfacción y risa del sionismo. Ningún Presidente de Estados Unidos, ningún Primer Ministro inglés, etc. (los Protocolos sionistas los denominan "muñecos de paja"), y ninguno de sus congresistas se atreverían a discutir públicamente este tema, y ni siquiera lo mencionan, porque como lo digo en mi libro Plan Sionista-Marxista de Conquista Mundial, sienten el peso del dominio sionista sobre sus nucas doblegadas. El verdadero Dios Todopoderoso contemporáneo —el dios DINERO— está gobernando y orientando a la Humanidad, y sólo la aparición del Gran Milagro podría librarla del mismo.

     En el Congreso Sionista celebrado en Basilea en 1897 se resolvió que este plan de conquista mundial sería realizado por intermedio de las comunidades hebreas repartidas por el mundo y por sus marionetas las logias masónicas no-judías, los palos blancos de esta conspiración criminal e ilícita internacional. Sión jamás muestra la cara, siempre utiliza a sus múltiples títeres —que firman por ellos—, y por esta razón cuanto hacen parece invisible.

     Asimismo, parte de sus planes los realiza por intermedio de las guerrillas marxistas no-judías y por sus miles y miles de administradores con aptitudes de esclavos repartidos en los puestos más insospechados de la Administración Pública de los Estados no-judíos, Presidencias, Ministerios, Cámaras de Senadores y Diputados, y otras veces por intermedio de sus organizaciones terroristas ordena asesinar a su propia gente o a sus adversarios políticos, como ocurrió con Aldo Moro en Italia o con Kennedy en Dallas. De manera que los complementos fundamentales del plan sionista-marxista son el poder corruptor del dinero (el aniquila-conciencias), la coima, el soborno, la amenaza, el chantaje, la traición, la cobardía, la bellaquería, la lucha de clases, la guerra de razas, el copamiento descarado de los puestos del Estado con elementos adictos en lo militar, político, judicial, etc., con lo cual los compromete, inmoviliza y amordaza, y a su raza le ordena lo siguiente: "En la aplicación de nuestros planes, deben Uds. tomar en cuenta la particularidad del pueblo en cuyo territorio van Uds. a permanecer para trabajarlos sistemáticamente. La aplicación pareja de nuestros planes no puede tener éxito mientras no se haya hecho el trabajo preparatorio" (Protocolos de los Sabios de Sión, IXª Sesión).

     Además, para ayudar al cumplimiento de este plan sionista, se solicita la cooperación de la ideología marxista y de los partidos comunista, socialista, y otros, verdaderas academias para sublevar masas títeres, verdaderas carnes de cañón, incapaces de comprender el juego infernal al cual están siendo sometidas, para enfrentar con ellas a los ejércitos nacionales, para provocar la revolución civil con guerras y matanzas, desorganizar comercio e industria, empobrecer la Nación, intensificar la corrupción pública y privada, siendo todos, absolutamente todos, manipulados como marionetas por cordelitos invisibles. El único beneficiado, es el plan Sionista-Marxista. En una parte del Plan Sionista-Marxista que el rabino Gordon aconsejó aplicar contra Argentina, leemos lo siguiente: "En el campo económico, debemos acrecentar la corrupción administrativa e ilegal, fomentar y profundizar el agio y la especulación, llevar la miseria y la injusticia a sus últimos extremos, especialmente en los pueblos comprendidos dentro del Plan Andinia"...

     ¿Cuáles son los pueblos comprendidos dentro del Plan Andinia? En primer lugar, Chile y Argentina, y los países que los rodean, Perú, Bolivia, Brasil, Uruguay, Paraguay, etc., y, para cuando llegue la hora, lanzarlos a unos contra otros...

     Desgraciadamente, el plan está cumpliéndose, de acuerdo a lo previsto por Herzl. Pretenden "salvar" Argentina. ¿Cómo? Endeudándola con más empréstitos, lo que acredita a qué grado de corrupción se ha llegado, y de mala fe interior. Más empréstitos, ¿para qué?: ¿para que se esfumen como los anteriores? La salvación de Argentina depende de un plan de emergencia, con una economía de guerra, liquidando la burocracia inútil que se ha formado al interior del Estado, que vive vergonzosamente gratis a costa del gasto fiscal, liquidar todo gasto superfluo, fiscalizar con una drástica contabilidad el derroche fiscal, eliminar todo tipo de robos mediante una adecuada contabilidad, fiscalizar la administración pública, ministerios, municipios, juzgados de policía local y del crimen, terminar con la mafia de ladrones, enseñarles a vivir de productos nacionales, alimentarse de porotos y garbanzos, etc., terminar con la farsa, y trabajar. Es el consejo para la clase política argentina...

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     El Sionismo (Judío Mundial) data "oficialmente" de 1897, cuando el Dr. Teodoro Herzl, periodista judío húngaro, reunido en el Primer Congreso Sionista Mundial celebrado en Basilea (Suiza), declaró: "Estamos hoy aquí para depositar la piedra de fundación que protegerá a la nación judía..." Sin embargo, a pesar que Herzl, en el Congreso Sionista, habló de "reconstruír" el Estado Judío en Palestina, incluyó la posibilidad de establecer el Estado de Israel dentro de los límites territoriales de la República Argentina, en el Cono Austral de América del Sur (¿?).

     A pesar que Jaim Weismann —sucesor de Teodoro Herzl— fue el cerebro que preparó la conquista de Palestina, en su libro A la Verdad por el Error manifestó su disconformidad de instaurar en Palestina el Estado de Israel, señalando textualmente que "sería mucho mejor si la Tierra de Israel y los países adyacentes estuviesen despoblados; claro que sería mucho mejor si por aquí fluyese el Nilo en vez del Jordán; sin duda sería mucho mejor si Moisés nos hubiese conducido a América, no a la Tierra de Israel...". ¿A qué territorio de América?.

     No están equivocados los nacionalistas argentinos al denunciar un raro "Plan Andinia" (una especie de Protocolos de Sión) cuyo objetivo sería establecer en una amplia zona de la Patagonia una colonia de inmigrantes judío-rusos, cuya primera oleada se calcularía en 6.000 individuos, hasta alcanzar una población de 600.000. Lo mismo se dijo con respecto a Palestina, una inmigración restringida, y hoy suman millones. El denunciado "Plan Andinia" contiene párrafos que hacen meditar, ya que cuando en Europa aparecieron los fatídicos Protocolos de Sión nadie les dió importancia. Solo cuando comenzaron a cumplirse sus palabras al pie de la letra fueron tomados en serio y fueron estudiados por los servicios de Inteligencia de toda Europa y América. El Dr. Teodoro Herzl publicó en la primavera de 1896 en Viena, por intermedio de la librería de Breitstein, un libro títulado "Der Judenstaat" (El Estado Judío); luego, en Octubre de 1897, Herzl convocó en Basilea, Suiza, el Congreso Internacional Sionista, en donde planificó la creación de dos Estados Judíos: Uno en Palestina y otro en Argentina, afirmando que en un plazo de 50 años el primero estaría constituído.

     Al respecto, Herzl escribió lo siguiente: "Si tuviera que sintetizar el Congreso de Basilea en una frase, que me cuidaré de pronunciar públicamente, diría lo siguiente: En Basilea he fundado el Estado Judío... Si hoy dijera esto en voz alta, todos me responderían con una carcajada. Tal vez en cinco años, y desde luego dentro de cincuenta, todo el mundo lo sabrá" (publicado por Naciones Unidas en cumplimiento de la Resolución 32/40 B, 2 de Diciembre de 1977). En efecto, desde Octubre de 1897 (fecha del Congreso Sionista en Basilea) hasta Mayo de 1948, transcurrieron 50 años y meses, y fue entronizado en territorio palestino el Estado de Israel, declarando su independencia ante el asombro del mundo entero. Si la sojuzgación de Palestina fue realizada gracias al poderío mundial de la Diáspora, resta ahora instaurar el segundo Estado Judío visible en "La Tierra de Promisión", como Herzl llamó a Argentina. Se respondió con una carcajada a lo primero, porque se lo consideró un absurdo, "el loco sueño de Herzl". Después, la carcajada se heló.

     Así como Palestina fue una realidad y no un loco sueño, la conquista y sojuzgación de Argentina —conforme al Informe evacuado— es una realidad absolutamente comprobada por comisiones técnico-científicas. En parte del "Programa Andinia" se lee que es de primerísima necesidad que sean utilizadas tropas de las fuerzas armadas, especialmente del ejército, las que actúen en violentísima represión contra el pueblo, lo que provocará el descrédito de los Altos Mandos, permitiendo su posterior descabezamiento y, como consecuencia a largo plazo, su debilitamiento y destrucción. El pueblo poco entiende de seguridad nacional o de guerrillas extranjeras introducidas subrepticiamente en el interior de la Nación. El lenguaje pintoresco y abstracto cómo está redactado el "Plan Andinia", es precisamente lo que hace desconfiar de su autenticidad. Es curioso el parecido que existe entre el "Plan Andinia" y lo ocurrido con varios Ejércitos del Continente, caídos en descrédito, como si todo hubiese obedecido a un plan previamente establecido.

     Todo este plan se realiza por "via del gobierno", instigado por la asesoría de secretas influencias, supuestamente "patrióticas y nacionalistas", lo que sólo provocará el debilitamiento moral del ejército, la caotización de sus cuadros y la corrupción de su disciplina, "llegando así al más mínimo nivel de rendimiento y eficacia". Dentro del "Plan Andinia", curiosamente, se habla de apresurar la reorganización del movimiento socialista-comunista y "organizar sin demora sus fuerzas"; y no olvidemos lo que dijo Herzl en su libro "El Estado Judío", de que son judíos los suboficiales de todos los ejércitos socialistas, comunistas, socialdemocratas y otros. Lógicamente, son indirectamente debilitados todos los poderes que rodean el "Plan Andinia", por medio de una labor de zapa simultánea y subterránea. Detrás de la máscara "democrática" y aparentando trabajar al servicio del bienestar popular, se encubren planes raramente previsibles. "Nuevas naciones —leemos en el "Plan Andinia"surgen en el concierto mundial; para que ello ocurra debe existir un motivo. Si ese motivo no existe hay que crearlo; para crearlo es necesario planificar, organizar y preparar su ejecución". Todos los pueblos comprendidos dentro del "Plan Andinia" padecerán su ejecución.

     Pretextando la vuelta a la democracia, destruír en toda América toda posibilidad de oponerse a la expansión del marxismo, y para conseguirlo, es necesario destruír toda libertad de acción de los Altos Mandos de los diversos ejércitos del Continente, liquidando toda posibilidad para que aquellos factores que les permitieron llegar a los Gobiernos de sus respectivos países vuelvan a repetirse: Esto es lo que se está preparando, aduciendo a favor de tales medidas una secuela de errores producidos en muy extrañas circunstancias, como si todo obedeciera a un plan previamente establecido con extraordinaria anticipación.

     Balfour mismo señaló que las reivindicaciones territoriales sionistas representaban, en su opinión, "tradiciones milenarias", pero es indiscutible que Balfour jamás estudió Historia Universal, pues, ¿qué reivindicaciones territoriales legítimas podría hacer el Israel Sionista Mundial sobre Palestina y la Patagonia chileno-argentina? Según la Torá, basta que los judíos pisen un territorio para considerarlo de su propiedad, como una herencia de Yahvé. Declaró Balfour: "Las cuatro Grandes Potencias —Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Alemania— están comprometidas con el Sionismo; y el Sionismo, esté en lo cierto o equivocado, para bien o para mal, está enraizado en tradiciones milenarias, en necesidades actuales, en esperanzas para el futuro, de importancia mucho más profunda que los deseos y PREJUICIOS DE LOS 700.000 ÁRABES PALESTINOS QUE HABITAN ESAS ANTIGUAS TIERRAS".

     Lo mismo diría hoy Balfour, si viviera, sobre argentinos y chilenos, que sus "prejuicios" no son válidos para defender la Patagonia, ni otros territorios. Pero, ¿dónde están las pruebas para verificar que el Israel Sionista posee "derechos históricos" sobre el territorio palestino?, ¿para reconstruír dentro de sus fronteras el Estado de Israel?, ¿o que posee derechos territoriales sobre la Patagonia, para instaurar en ésta un segundo Estado visible de Israel.

     Como decía anteriormente, para justificar y defender sus pretensiones territoriales sobre Palestina... la Patagonia y el mundo entero, el Sionismo se remite a la Torá y los otros libros del llamado Antiguo Testamento hebreo y a los llamados "profetas" de Israel, utilizándolos en conjunto y muy hábilmente como instrumentos de persuasión. De partida, los sionistas alegan poseer derechos históricos sobre Palestina, alegando que Yahvé Dios les "regaló" Palestina como "herencia" dicho territorio, y aunque resulta increíble, hoy están alegando lo mismo con respecto a la Patagonia chileno-argentina, usando la misma estrategia bíblica. La Patagonia también ha sido llamada La Tierra Prometida. Alegan que Yahvé Dios le entregó a su profeta Moisés los Diez Mandamientos en el Sinaí, luego de su éxodo milagroso del Egipto faraónico, y esto les basta para considerar el Sinaí como propio...

     Aunque esto sea negado, la pretensión territorial sionista se divide en tres partes:

—Primero: Alega poseer derechos históricos sobre Palestina, por mandato divino;
—Segundo: Alega poseer derechos históricos sobre la Patagonia chileno-argentina, por mandato divino (aquí se está utilizando nuevamente la misma estrategia bíblica, que Cristobal Colón descubrió América gracias a profecías bíblicas, y que, por tanto, ésta pertenece a Israel, etc.);
—Tercero: Alega tener derechos históricos para gobernar el mundo, por mandato de Dios (es decir por mandato de Yahvé, dios de Israel).

     Asi, por ejemplo, para defender los derechos históricos que Israel tiene sobre Palestina, he aquí lo que han declarado algunos de los principales rabinos del actual Estado de Israel: El rabino Nissim: "Esta prohibido por la Torá a todos los judíos, incluyendo al Estado de Israel, entregar una pulgada de la tierra de Israel que actualmente se encuentra en nuestras manos". El rabino Untermann: "De todos modos todavía no hemos terminado de conquistar lo que es nuestro y lo que fue prometido por Yahvé a nuestros padres". Cuando se pregunta a estos rabinos: ¿Qué es lo vuestro y qué prometió Yahvé a vuestros padres? "Lo nuestro no sólo es Palestina, la Tierra Prometida por Yahvé a nuestros profetas y al pueblo de Israel, sino además todo el territorio circundante, desde el Nilo de Egipto hasta el río Éufrates, y la prueba de esta divina promesa está registrada en la Torá". Y para probar lo dicho, ubican en la Torá el citado versículo bíblico y leen: «En la remotísima Antigüedad Yahvé celebró un pacto con nuestro profeta Abram, y le dijo: "A tu descendencia regalaré esta tierra como herencia, desde el gran río de Egipto, hasta el Éufrates"» (Génesis 15:18).

     La astucia psicológica utilizada (para hacer creer estas patrañas rabínicas), es extraordinaria... Absolutamente todos los sionistas judíos han utilizado la Biblia hebrea para fundamentar estas pretensiones, tanto rabinos como políticos, historiadores, geógrafos y militares. Es un gigantesco ejército de persuasión incansable que repite siempre lo mismo, a fin de inculcar ideas por reflejo condicionado. Los cerebros maquiavélicos que dirigen al actual Israel Sionista Internacional pretenden hacer coincidir su actual política mundial con las promesas del Antiguo Testamento... Pretenden convertir en realidad las "profecías" de Yahvé Dios... Escriben libros, falsifican los mapas del Mediterráneo asiático, falsifican la Historia Antigua, le interpolan otra inventada por ellos mismos, etc., forzándola a coincidir con las invenciones bíblicas...

     Después de la proclamación del Estado de Israel en 1948, David ben-Gurión fue nombrado Primer Ministro y ministro de Defensa. Durante la guerra contra Egipto en 1956, en la cual Israel actúo aliado con Inglaterra, EE.UU. y Francia, Ben-Gurión recitaba los versículos de la Torá para recordarle al mundo que Israel luchaba amparado por Yahvé Dios. "Tirán fue liberado ayer por el ejército israelí", "Israel llama a la porción de Gaza una parte integral de su nación", "Ninguna fuerza hará jamás que Israel evacúe el Sinaí", "Y las palabras del profeta Isaías se cumplieron"...

     Edwin Montagu, el único israelita miembro del Gabinete inglés en la época de la bien estudiada Declaración Balfour, dice en un Memorando Secreto estudiado por el Gobierno inglés: "Los israelitas recibieron de Yahvé los Diez Mandamientos en el Sinaí", asociando hábilmente la Torá con Palestina, sin decir en ningún momento que el Génesis hebreo es un plagio de los libros de la India antigua. Montagu no se atrevió a proclamarse abiertamente como judío sionista, y lo hizo por intermedio de hipócritas frases claves que sólo serían entendidas por individuos de su propia raza. Otro Ministro de Israel, Itshak Shamir, declaró a comienzos de 1989 que Palestina, con Gaza y Cisjordania, "pertenecían a Israel desde los tiempos bíblicos". Añadió que "un Estado Palestino es inimaginable"...

     Recientemente, en una entrevista de televisión, un periodista chileno le preguntó a un judío del ejército israelí: "¿Por qué se encuentran ustedes ocupando militarmente Palestina, si los árabes palestinos alegan que este territorio no pertenece a Israel?", y el interrogado contestó, como única respuesta: "¡PORQUE LA BIBLIA LO DICE!". ¡Es lo único que tienen!. ¡La Biblia, pues, les sirve de pretexto para ocupar militarmente Palestina!. ¡La Biblia es su única prueba!.

     He dicho que, claramente, la Torá ordena matanzas, el genocidio de pueblos enteros, la ocupación y apropiación de territorios ajenos, amparada en el pretexto de que es un extraño individuo, al cual denominan Yahvé-Dios, quien ordena hacer tales cosas: "Y los hijos de Esaú procedieron a desposeerlos y aniquilarlos a fin de morar en su lugar, tal como tienen que hacerlo en la tierra que Yahvé-Dios le ha regalado como herencia" (Deuteronomio 2:12) La misma justificación se repite miles de veces, no solo en la Torá, sino actualmente. Los rabinos Nissim y Untermann son un ejemplo clásico. Ellos ordenan el genocidio total; jamás se atreverán a decir que son los responsables directos de tales despojos y matanzas, sino que siempre culpan de éstas a la Torá y a Yahvé-Dios. Y, ¿qué deben hacer los habitantes de cualquier país que se encuentran en peligro que los despojen de su territorio para exterminarlos y morar tranquilamente en su lugar?.


     RESUMEN. Para justificar la entronización del Estado de Israel en territorio palestino, todos los judíos sionistas, Ben-Gurión, Nissim, Untermann, Montagu, Shamir, y miles más, siempre han utilizado la Torá y a "Yahvé-Dios" para fundamentar sus demandas territoriales y apoderarse de territorios que nunca les pertenecieron. Y ahora pretenden hacer lo mismo en América, para apoderarse de la Patagonia chileno-argentina, con todo un plan en marcha. SIN EMBARGO, REITERO OTRA VEZ: ¿DÓNDE ESTÁN LOS "DERECHOS HISTÓRICOS" QUE EL ISRAEL SIONISTA ALEGA POSEER SOBRE PALESTINA, O SOBRE LA PATAGONIA? CUANDO SE ALEGA POSEER "DERECHOS HISTÓRICOS" SOBRE CUALQUIER TERRITORIO AJENO, ÉSTOS DEBEN ESTAR RESPALDADOS POR DOCUMENTOS PROBATORIOS SERIOS, FIRMADOS POR PERSONAS RESPONSABLES, Y NO POR UN "DIOS" QUE JAMÁS NADIE HA VISTO, NI SIQUIERA LOS RABINOS QUE LO INVENTARON...

     Un historiador argentino ya se dio cuenta de esta estafa, y escribió: «Dicen los profetas del odio del Sionismo, desde Herzl hasta Ben-Gurión: "Y la Palabra de Dios vendrá del Monte Sión, y la Ley saldrá de Jerusalén. Y entonces las espadas serán convertidas en arados...". Y nosotros los nacionalistas argentinos y chilenos nos preguntamos: ¿De qué se trata todo esto?: ¿del dios de Israel o de Dios?, ¿de las Leyes del Talmud o la Ley?» ( Pedro Catella, ¿Por Qué Emigran los Judíos?, Artes Gráficas MAISALUM, Buenos Aires, 1976).

     Muchos historiadores no-judíos ya se han dado cuenta de la farsa representada por los rabinos de Israel, quienes, con mucha astucia psicológica, han asociado a su ídolo nacional Yahvé con el Dios Universal, como si ambos —el falso y el verdadero— fueran una misma cosa. En los Protocolos sionistas, refiriéndose a la dominación mundial, el anónimo autor escribe: "Per me reges regnant" (Por mí reinan los reyes). "Los profetas nos han enseñado que hemos sido elegidos por Dios para gobernar el mundo" (XVª Sesión).

     ¿Cuál es la finalidad del Judaísmo Sionista Internacional al inculcar entre los no-hebreos la creencia de que Israel ha sido elegido por su dios Yahvé para gobernar el mundo? En los mismos Protocolos de los Sabios de Sión aparece la respuesta a tan desaforada pretensión: "El más alto grado de un augusto e inquebrantable conocimiento de poder puede alcanzarse, empero, sólo cuando se logra hacer creer que su origen es generado por obra de fuerzas misteriosas, como por ejemplo, la elección de Dios" (XVª Sesión). Los mismos sionistas han colocado al descubierto, pues, el propósito oculto que los guía a difundir la Torá, el Talmud y otros libros racistas de pueblo elegido. Si consiguen hacer creer que Dios en persona los eligió para gobernar el mundo, logran así disfrazar su falsa pretensión de un fondo misterioso, como si éste fuera generado por obra de fuerzas divinas, inmaculadas, y asi desmoralizan, atemorizan y destruyen la oposición y la resistencia del enemigo. La XVª Sesión de los Protocolos de los Sabios de Sión está encaminada a explicar cómo debe ser alcanzado tal poder: "Un poder de esa especie representaba hasta el último tiempo el Gobierno Absoluto de los Zares de Rusia, prescindiendo del Papado, nuestro único enemigo serio en el mundo". Y siguiendo el consejo, el redactor de los Protocolos sionistas pregunta: "¿Necesito efectivamente demostrar todavía que nuestro dominio mundial está previsto por Dios?" (XXIIª Sesión).

     Lógicamente, todo depende del grado de idiotez del adversario. Dice la Biblia que Yahvé Dios se le apareció personalmente en dos ocasiones al rey Salomón, y que, no obstante tales apariciones divinas, el rey Salomón se arrodilló ante Astoret, diosa de los sidonios, y edificó un altar a Quemós, "dios abominable de Moab" (1 Reyes 11:5) Sin embargo, esto es digno de imbéciles. ¿Cabe creer que, si de verdad el rey Salomón hubiera visto personalmente a Yahvé, dios de Israel, y por añadidura, Único y Verdadero y Todopoderoso, Creador del Universo, habría idolatrado y edificado altares a otros dioses de plebeya alcurnia?.

     La patraña —y el miserable engaño— la desenmascaran, con sus propias contradicciones pueriles, los mismos rabinos que inventaron la Torá y la escribieron a su modo, los mismos rabinos que pretenden convencernos del carácter "divino" de ésta. Otro ejemplo de este fraude: Según la Torá, el rabino Moisés se subía al monte Sión a conversar personalmente con Yahvé y recibir sus revelaciones; pero, al subir, le prohibía al curioso pueblo que lo siguiera, amenazándolo con que, si desobedecían, morirían. Si esto hubiera sido verdad —señala irónicamente Jacolliot—, habría bastado que Yahvé se presentara públicamente para que no hubiera ya más incrédulos... Cabe, pues, reiterar esta infantil cháchara: supongamos que el lector viera personalmente al verdadero Dios Todopoderoso, ¿adoraría y levantaría altares a otros dioses?.

     El Antiguo Testamento hebreo o Torá es, pues, un libro anacrónico y sangriento hábilmente utilizado por el Sionismo judío para justificar usurpaciones territoriales y el acuchillamiento y exterminio de pueblos enteros, incluyendo ancianos, mujeres y niñitos; un fraude que sólo sirve para justificar matanzas, usura, saqueos, pillajes, estafas y robos descarados, etc., etc., etc., y todo ello respaldado por el silencio complice de teólogos judeo-cristianos de Roma, anglicanos de Inglaterra, Ortodoxos de Grecia y la URSS, con apariencia religiosa, que consideran la Torá un mensaje del Autor Celestial, y al pueblo de Israel, el pueblo elegido por Yahvé Dios, y que, POR TALES RAZONES, NADIE TIENE DERECHO A CRITICAR NADA, YA QUE, SEGUN ELLOS, QUIEN COMETA LA INSOLENCIA DE CRITICAR TODO LO ANTERIOR, COMETERÍA EL SACRILEGIO DE ENJUICIAR LA OBRA DEL AUTOR CELESTIAL. Por tanto, conforme a la deducción expuesta por tales teólogos e intérpretes de la Torá, que continúen la matanza y la injusticia, el oprobio y la opresión, el apoderamiento de territorios ajenos, etc., ya que, para todos estos enfermos, todo cuanto acontece es obra del Autor Celestial...

     Desde el momento en que millones de hombres creen que ha sido Dios en persona quien ha ordenado las masacres que relata la Torá, es lógico que no se atrevan a criticar nada y, antes de verse expuestos a recibir la maldición de Yahvé, prefieren enmudecer. ¡La lectura de la Torá ha logrado aterrorizarlos, y ése es precisamente el fin que persiguen rabinos y sionistas! Recordaré esa célebre amanaza que lanza Yahvé: "Maldito sea cada uno de los que te maldigan y bendito cada uno de los que te bendigan" (Génesis 27:29). Un terror supersticioso, hábilmente alimentado con una astuta propaganda, ha acallado a miles de millones de conciencias. En otras palabras: TODO AQUEL QUE SE ATREVA A COLOCAR AL DESCUBIERTO LOS FINES DEL SIONISMO, ÉSE ES "MALDITO", Y TODO AQUEL QUE ACEPTE COBARDEMENTE TODO CUANTO HACE EL SIONISMO, ÉSTE RECIBE LA "BENDICIÓN" DE YAHVÉ. En las páginas de este libro ya hemos tenido ocasión de analizar hasta qué punto la lectura de la Torá ha ejercido una influencia diabólica sobre millones de no-judíos que actúan ciegamente, sin conciencia y sin reparo, conforme a las "enseñanzas" de muerte y destrucción prescritas por la Torá, a la cual consideran lectura "inspirada" por el Todopoderoso Dios Universal...

     Muchas matanzas y persecuciones fueron y son el resultado de la influencia maligna, irracional ejercida por la Biblia hebrea, y son poquísimos los hombres que se han dado cuenta de esta increíble aberración intelectual. Plena razón tuvo Franz Griese, el autor de La Desilusión de un Sacerdote, cuando proclamó que la mal llamada "Santa Biblia hebrea", aparte de no tener nada que ver con Dios, "no sólo es un libro sanguinario a más no poder, sino que, además, enseña a sus fieles a serlos". No obstante, no sólo el sionismo hebreo ha utilizado y continúa utilizando la Torá para justificar sus atrocidades, sino también la Iglesia judeo-cristiana entronizada, con malas artes, en Roma, en sus tiempos de poder absoluto. Ésta también "enfermó" de la mente, influenciada por la "divina" lectura de la "Torá" y el "fuego" con que los Evangelios aconsejan "quemar" a los pecadores", para "purificarlos" (Mateo 3:12). Las Cruzadas, la Inquisición europea y americana, con sus cientos de miles de crimenes ejecutados por orden de los Tribunales Eclesiásticos —crimenes horribles que hasta el día de hoy han permanecido impunes—, han sido el resultado de la actuación de locos fanáticos y de otros enfermos que se autoproclaman "inspirados" por Yahvé-Dios y la Torá, al estilo de los rabinos Nissim y Untermann, cuyas declaraciones textuales ya analizamos. Cabe reiterar que los rabinos, para decir lo que desean decir, utilizan siempre a Yahvé-Dios como vocero oficial de sus propias palabras, pero —entre ignorantes— logran hacer creer que ha sido Dios quien ha mandado hacer lo que ordenan ellos mismos, ¡y se les cree! Muchas teocracias, en su afan de poder, han recurrido al mismo procedimiento infame ... ¡Achacándole a Dios la responsabilidad de sus propios crimenes, resultan "redimidos" de los mismos!.

     Esta teo-megalomanía bíblica histeroide, para denominarla científicamente, ejerce diabólica influencia sobre aquellos que se dejan dominar por el contenido intrínseco de la Torá, pletórica de crueldad irracional. Pierden la capacidad de distinguir entre el Bien y el Mal, ya que carece de lógica el que actos brutales e inhumanos, bestiales, sean llamados una "obra" del "Autor Celestial". El viejo truco utilizado por las teocracias asirio-babilónicas, hebreas, aztecas, precolombinas en general, africanas (brujos caníbales), etc., es idéntico: Se "inventan" un dios imaginario, supongamos el dios azteca de la Guerra Huitzilopochtli, y hacen creer que éste ha ordenado el sacrificio de prisioneros de guerra, o que ha prometido como herencia un territorio a una casta sacerdotal determinada. Es decir, de algún modo, siempre logran hacer creer que aquello lo ordenó el dios Huitzilopochtli y no la casta sacerdotal que dice representarlo.

     ¿Cuál es el resultado? El siguiente: la casta sacerdotal logra asi desligarse de responsabilidad en todo lo que ordena, imputándosela a un dios que solo existe en la astuta imaginación de los sacerdotes que lo inventaron. En el Génesis de la Torá hebrea el procedimiento es idéntico; los rabinos se "inventan" un dios imaginario, a Yahvé, dios de la Guerra de Israel, y alegan que éste le prometió a Abraham regalarle como herencia Canaán o Palestina, y de este modo le atribuyen al dios Yahvé una promesa inventada por ellos mismos. En el Deuteronomio Yahvé ordena el exterminio de los pueblos filisteo, cananeo, amorreo, etc., de hombres, mujeres y niñitos, mientras el Rabinato que manipula el nombre de Yahvé permanece escondido detrás del telón. La Iglesia Católica, Apostólica y Romana, durante la Inquisición europea recurrió al mismo método: todas sus acciones estaban determinadas por Yahvé y su hijo Jesucristo, y la finalidad era "purificar" a los herejes por medio del fuego, tal cual lo ordena el Cristo en los Evangelios. Sólo quemando vivos a los pecadores, sus pecados son perdonados. Ellos jamás hacen nada, son santos inocentes, todo ha sido ordenado por "Dios". En esto reside la "habilidad" de toda teocracia: hacer creer que "Dios" —y no ella— es quien ordena hacer esto y lo otro... En esto, la Torá consigue la maestria.

     Regresemos al ejemplo de los asombrosos conocimientos que poseían las teocracias maya y azteca. Estas teocracias fueron las primeras, en la Historia Universal, que utilizaron el concepto matemático del cero, lo que les permitió calcular los días por millones y elaborar una estructura astronómica en extremo complicada del transcurso Tiempo-Espacio. Estos conocimientos eran monopolio, primero de la teocracia maya, y luego de la azteca, que supieron revestirlos de un carácter sagrado y misterioso, con el fin deliberado de ejercer el poder por medio de ellos. Por ejemplo, gracias a sus conocimientos astronómicos, podían predecir con matemática precisión determinados fenómenos naturales que, para todo pueblo agricultor, revisten capital importancia. Esto daba prestigio y consolidaba entre el pueblo el dominio sacerdotal. Sin embargo, toda esta cultura asombrosa se vio ensombrecida por su lado terriblemente negativo: los sacrificios humanos.

     Los sacerdotes mayas y aztecas habían elaborado un calendario del terror, el cual dividieron en "Tzolkin" o Calendario Sagrado, y en "Haab", o Calendario del Año Verdadero. El "Tzolkin" o Calendario Sagrado tenía un ciclo de 13 meses de 20 días cada uno, o sea, 260 días. (Se da un cifra inexplicable para afianzar una autoridad que, al no ser comprendida, inspira terror y obediencia). El "Haab" o ciclo del año verdadero, tiene un ciclo de 18 meses de 20 días cada uno, de 360 días, más un período adicional de 5 días (más exacto que el calendario actual), al que llamaban "Uayeb", el "VACÍO", o "DÍAS INFAUSTOS", o "fin del ciclo" (cuyo significado luego se entenderá). Según este calendario terrorífico, cada 18.980 días, o sea, cada 52 años, el "Tzolkin" y el "Haab" coincidían en sus ciclos, anunciando el fin del Universo. Es de imaginar el terror que tal creencia producía entre quienes creían. Durante estos 5 días vacíos o infortunados, de miedo espantoso, que correspondían a los comprendidos entre el 7 y el 11 de Febrero, el pueblo azteca se abstenía de la música, del amor, del fuego, etc., esperando acurrucados el terrible terremoto, que anunciaría el acontecimiento con ruidos subterráneos.

     Toda la cultura azteca giraba en torno a esta preocupación fundamental, la del ciclo de los 52 años. En religión eran politeistas. El dios de la Guerra Huitzilopochtli ocupaba el primer lugar. La raza sacerdotal había logrado convencer al pueblo azteca de que el Universo terminaría en uno de esos ciclos de 52 años, y que ni el mismo dios Huitzilopochtli detendría la debacle final. Cuando se consultaba a los sacerdotes qué se podía hacer, a pesar de todo, para impedir la calamidad, éstos contestaban que sólo los sacrificios humanos podían mantener intacta la fuerza del dios Huitzilopochtli, para que éste continuara vida al Universo. Después de una frenética danza, los prisioneros de guerra, luego de ser narcotizados, todavía vivos, eran arrojados a las llamas de las hogueras; los sacerdotes, con un garfio, les abrían el pecho y les arrancaban el corazón, los que eran devorados con el pueblo participante. Era obligatorio el canibalismo como rito religioso, en honor a Huitzilopochtli. Durante la consagración del Templo de Tenochtitlán, erigido en homenaje al divino dios Huitzilopochtli, según cálculos de la época, fueron asesinados en 4 días de festines, 20.000 víctimas, entre hombres, mujeres, ancianos y niños. Dirigieron la matanza el Emperador Ahuizotl y el gobernante de Texcoco, Nezahualpilli, quienes arrancaron los corazones de las primeras víctimas, como ejemplo para comenzar la espantosa carnicería. Los cráneos se iban amontonando en los muros laterales del Templo de Tenochtitlán. Andrés de Tapia, compañero de Hernán Cortés, dijo haber calculado aproximadamente 136.000 cráneos salvajemente inmolados por orden de la teocracia azteca.

     Al aproximarse el fin del ciclo de cada 52 años, la ansiedad y el terror llegaban al paroxismo, aumentando el sacrificio de prisioneros de guerra en honor a Huitzilopochtli. La señal de que el Universo no sería destruído, era que prendiese el "Fuego Nuevo" al interior vacío del pecho de una víctima inmolada. (Todos los demás fuegos habían sido previamente apagados). Mediante un truco, encendían el "Fuego Nuevo"; esta buena nueva era recibida con gritos y cantos de júbilo, con la misma alegría como actualmente se recibe el Año Nuevo. Otro dios inventado por la teocracia azteca —entre otros— era el dios Tláloc, con poderes para hacer llover. Éste exigía la inmolación previa de niñitos para que cayera agua del cielo, etc. Éste es otro ejemplo de cómo religiones terroríficas, falsas y sangrientas, hundían a un gran Imperio, que superaba, en muchos aspectos, a las civilizaciones actuales, especialmente en astronomía y matemáticas. No debe extrañarnos que, ante la crueldad imperante, Cortés y demás españoles, educados de acuerdo a una religión muy similar —la judeo-cristiana de Roma—, respaldado por algunas tribus autóctonas locales, permitiera a éstos destruír, en el plazo de un año, el corazón mismo de ese colosal Imperio.

     El pueblo azteca creia ciegamente cuanto ordenaban sus sacerdotes, sobre todo en temas que ellos ordenaban. Esta teocracia monopolizó el poder de manera absoluta, aniquilando a todo competidor que osara desviar al pueblo por otro camino. Por ejemplo, la llamada hechicería o espíritu de predicción era condenada con la muerte, exactamente igual como ocurre en la Torá hebrea, dictamen ordenado por Yahvé, dios de Israel. Quien osara robar cosas sagradas de los templos de Tenochtitlán u otros, era lapidado vivo, el mismo castigo que Yahvé ordena a Moisés realizar (Números 25:4). Los delitos más abominables en la sociedad azteca eran los dirigidos contra la religión, tales como la blasfemia o la incredulidad, los que implicaban la muerte inmediata del ofensor, exactamente como ocurrió durante la tenebrosa Inquisición europea, en que tales "pecados" eran purificados mediante una buena hoguera.

     En otras palabras, la teocracia azteca observaba que ningún súbdito se atreviera a rebelarse contra su crueldad, gozando ésta, en cambio, de absoluta libertad para ordenar acciones criminales, no sólo contra las tribus enemigas sino también contra el indefenso pueblo azteca. Conforme a la mentalidad de la teocracia azteca, no era ella la que ordenaba el canibalismo, sino sus dioses Huitzilopochtli, Tláloc, etc. Es curioso observar que en la Torá y demás libros del llamado Antiguo Testamento, aparecen ideas muy parecidas: Yahvé le ordena a su pueblo elegido "comer los despojos de tus enemigos" (Deuteronomio 20:14), pero esta frase, a través del tiempo, ha sido suprimida, adecuándola a las guerras modernas. Cada "Sociedad Bíblica" escribe una Biblia hebrea a su manera, estudiando cómo convencer mejor. Otro ejemplo de canibalismo aparece en 2ª Reyes 6:24, aunque esta vez "el rey de Israel rasgó sus vestiduras", aunque, como medio educativo, no hizo nada para impedirlo.

     Parece increíble que en comienzo del siglo XXI, en que se han superado muchos salvajismos e ignorancias, todavía se divulgue un libro que, como la Torá y otros libros del mal llamado Antiguo Testamento, siga ordenando la matanza y el exterminio de otros pueblos, y el despojamiento de sus tierras, para afianzar el poderío del Rabinato de Israel y de su pueblo escogido.

     Y aquí cabe la pregunta: ¿qué diferencia existe entre los sacerdotes mayas y aztecas que representaban al dios de la Guerra Huitzilopochtli, o los bramanes de la India antigua que representaban a Brahma Dios, o los rabinos del Yahvé de la Torá, o los curas judeo-cristianos de la Inquisición, o los sacerdotes brujos del África, etc., o los cientos de teocracias que desaparecieron con sus respectivos dioses? Evidentemente no existe ninguna diferencia, ya que todas estas teocracias, sin excepción, están obligadas a corromper, a embrutecer, a pervervir, a "alucinar" mentalmente, como única manera de ejercer dominio sobre las masas populares, para así hacerse obedecer. Forzosamente deben recurrir a la mentira. No tienen alternativa. Y todo esto se ejecutaba o se ejecuta en el nombre de los respectivos dioses. Jamás son las teocracias las que ordenan la consumación de crímenes horribles, oh, no: estos crimenes son siempre "decisiones judiciales" emanadas del dios respectivo. Y hoy, en el siglo XXI, ¿Qué ocurre? ¡Exactamente lo mismo! Los "enfermos", tanto judíos como no-judíos, no se dan cuenta de que cuanto promete la Biblia hebrea es obra de rabinos, para desligarse de responsabilidad personal en todo lo que hacen u ordenan ellos mismos, lo que les permite gritar a coro: "¡Es obra de Yahvé!, ¡es obra del Señor!".

     Antes de la ascensión de Hitler al Poder, los judíos sionistas se jactaban —con brutal prepotencia— de sus verdaderos objetivos. Proclamaban abiertamente que su verdadero objetivo era gobernar todo este mundo. Hasta exponían, con cínica claridad y desvergüenza, los métodos a seguir.

     Eran otros tiempos. Es verdad que Hitler perdió la guerra, pero dejó un recuerdo indeleble, un miedo imborrable.

     Hitler le demostró a los sionistas que no eran el pueblo elegido de dios alguno. Y así lo comprendió el sionismo. Sólo entonces comprendió el sionismo que era imprudente de su parte jactarse abiertamente de sus planes, porque también sus socios anglo-estadounidenses podrían darse cuenta (lo cual sería un milagro) y comprender el peligro. Y ha cambiado de táctica. Continúa conspirando, pero bien escondido. Pero las huellas de su proceder han quedado impresas. En los célebres Protocolos de los Sabios de Sión confesaron, de manera bastante imprudente, que son ellos los que dirigen el plan judío de conquista mundial, para sojuzgar religiosa y económicamente a la Humanidad contemporánea, y hasta llegaron al extremo de colocar al descubierto algunos mecanismos ocultos de su proceder. Léanse con atención las siguientes palabras:

     "Una vez que hayamos alcanzado el poder, no permitiremos ninguna otra creencia, exceptuando nuestra creencia en el único dios que nos eligió de entre todos los demás pueblos para gobernar el mundo. Por este motivo destruiremos toda otra creencia. Si con esto aumentara transitoriamente el número de ateos, ello nos será muy útil. Nosotros señalaremos el ateísmo de los Gentiles como un ejemplo desmoralizador, y divulgaremos por todo el mundo nuestra doctrina de Moisés (la Torá), inalterable y profundamente meditada. NUESTRO ÉXITO Y SU BUEN RESULTADO DEPENDERÁN DE LA PROPAGANDA Y DE LA EDUCACIÓN DEL GÉNERO HUMANO" (XIVª Sesión).

     ¿Cuál es —conforme a la Torá hebrea— el único dios que eligió al pueblo de Israel de entre todos
los demás pueblos para gobernar este mundo? Como ya lo hemos leido en la Torá, ese dios es el ídolo nacional de Israel, Yahvé. Esto quiere decir claramente que la teocracia rabínica se ha autoproclamado a sí misma como el "pueblo elegido", el "pueblo de Dios", como lo denomina el Concilio Vaticano II, para gobernar a los demás pueblos. En la Torá leemos:

     "Y ahora si ustedes obedecen extrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto, entonces llegarán a ser mi propiedad especial de entre todos los demás pueblos, porque toda la tierra es mia" (Éxodo 19:5).

     ¿Cómo es posible que, ni la Torá ni los Protocolos de los Sabios de Sión hayan sido estudiados, analizados concienzudamente, como corresponde?. ¿Qué sucede con los franceses, los anglo-estadounidenses y los mismos árabes, que no se dan cuenta del temible peligro que representan estos libros, y cuyo plan, oculto en los mismos, continúa cumpliendose al pie de la letra?. ¿Será posible tanta ceguedad, al extremo que libros tales como los de Hitler, Ford, JACOLLIOT, Griese, etc., ya no se leen, ni siquiera se editan?. ¿Qué significa esta terrible realidad, de la cual poquísimos se dan cuenta? Mientras el Imperio Sionista invierte miles de millones de dólares en propaganda científicamente estudiada, y continúa domesticando día a día a millones de hombres, de todas las razas, el mundo no-judío se encuentra bajo los efectos de un profundo sopor...

     ¿Se comprende? Se trata de "adoctrinar" a la Humanidad conforme a estas enseñanzas bíblicas, inculcarle la creencia de que el dios judío Yahvé eligió al pueblo de Israel de entre todos los demás pueblos para gobernar este mundo y, en la actualidad, utilizando métodos con apariencia muy inocente, miles de millones de hombres, de todas las razas, están siendo educados —por medio de una propaganda científicamente organizada— de acuerdo a esta creencia del "único" dios, el del Israel Sionista. Efectivamente, se está divulgando por todo el mundo la "doctrina" de Moisés, "profundamente meditada", y sin que los no-judíos se den cuenta de ello. En apariencias, todo es muy espontáneo...

     En la actualidad —reitero— miles de millones de hombres y de mujeres, a través de todos los países, "trabajan" sistemáticamente en la divulgación de la Biblia hebrea atribuída a Moisés... El pasaje de la XIVª Sesión de los Protocolos Sionistas ha dejado al descubierto de dónde proviene la fuente de financiamiento de la Torá a nivel mundial, divulgación que requiere de astronómicos recursos financieros, ya que se trata de "educar" al género humano, de adoctrinarlo de acuerdo a las "enseñanzas" de la Torá... Lógicamente, si toda la Tierra es "propiedad" de "Yahvé-Dios", y el pueblo de Israel, su "pueblo elegido", Dios, como Propietario-Títular de la Tierra, tiene pleno derecho de "regalársela" a quien él juzgue pertinente... ¿Se comprenden las ideas que le están inculcando a los no-judíos en la cabeza? Todo esto conforme a un plan de enseñanza muy hábil y, al mismo tiempo, muy religioso, a fin de no provocar sospechas... ¿O se cree que esos miles y miles de individuos que viajan por el mundo, divulgando la "Santa Biblia", viven del aire? En resumen: ¿Qué portentoso poder financia esos cuantiosos viajes y funda esas formidables organizaciones de misioneros, y construye miles de templos? ¡El Sionismo Judío Mundial!.

     Las poderosas comunidades judías dispersas en los países de Europa, América, Asia, Africa, etc., gracias a la influencia que poseen en sus respectivos países, han logrado imponer este programa transformándolo en mundial, utilizando para tal fin sus diversos instrumentos, la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, la Francmasonería no-judía mundial, las Democracias Parlamentarias liberales, el Sufragio Universal (uno de sus instrumentos más efectivos), las Monarquías (en especial la inglesa y española), etc. También utiliza las dictaduras militares. Carece de importancia el Gobierno de turno, ya que, cualquiera que éste sea, gobiernan igual. Son múltiples, por tanto, las formas como se manifiesta el poderío terrorífico del Sionismo, tanto a nivel nacional como mundial... El mundo judeo-cristiano, evangélico y Ortodoxo, etc., dificilmente puede oponer resistencia a este programa global, ya que, judaizado como lo está, es igual como si se diera una bofetada a sí mismo...

     Como decía al principio, todo esto es deliberado y corresponde a un programa muy claro y preciso. ¿Qué fines persigue este programa? Lo que persigue es el "adoctrinamiento" de la Humanidad conforme a las "enseñanzas" de la "Santa Biblia", y la formación progresiva, lenta pero inexorable, de un gigantesco ejército mundial de creyentes en "Yahvé"... No se engaña a nadie deliberadamente sin un objetivo determinado, profundamente meditado... Precisamente, mediante el adoctrinamiento de la Humanidad conforme a las enseñanzas de la Torá y demás libros del llamado Antiguo Testamento hebreo, y la creación consiguiente de un gigantesco ejército de "creyentes" en Yahvé, permitirá al Sionismo, a la larga, destruír todas las demás religiones...

     América y Europa, en especial, están siendo adoctrinadas, en la actualidad de acuerdo a esos objetivos del porvenir, y su ejército crece día a día... Simultáneamente, el creyente religioso se convierte en creyente político, debido al sufragio universal, ya que todo se encuenta entrelazado. Judaísmo, judeocristianismo, partidos políticos marxistas-leninistas, socialistas, socialdemócratas, evangélicos, etc. Todo esto, no obstante sus diferencias de nombres, constituyen un conglomerado único, aunque nadie se dé cuenta de ello.–






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