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martes, 27 de enero de 2015

Robert Morey - El Culto del Dios Luna



     El siguiente artículo (The Cult of the Moon God) originalmente en inglés ha sido compuesto a partir de extractos del libro "The Islamic Invasion" (1992) del doctor estadounidense en teología y en estudios islámicos y autor de unos 40 libros, el apologista cristiano Robert A. Morey (1946). Hemos encontrado este texto en el sitio biblebelievers.org.au, y por sus interesantes informaciones, que rebuscan entre la erudición literaria y teológica referente a la génesis del islamismo, lo presentamos en castellano a los lectores. Hemos agregado por nuestra parte unos cuantos párrafos más, tomados de fragmentos de la versión traducida que hay en Internet, para ampliar el panorama que presenta el autor. Todos los datos presentados se hallan respaldados por referencias comprobables, de manera que puede tenerse a ésta por una investigación completamente confiable. Sin embargo, la notoriedad que ha conseguido Morey con dicho libro y sus tesis, estando él de alguna manera en la vanguardia de la disputa intelectual anti-islámica, le ha valido una serie de enfadadas críticas de parte de gente islamista, de suyo colérica, que no siempre contestan los puntos esenciales planteados por él. Sirve todo esto para comprender el caracter racial-cultural del islamismo y por qué varios de sus fundamentos, fuera del fanatismo interno, no son tan sólidos.


La Invasión Islámica
(Selección)
por Robert Morey, 1992



     No debería ser ninguna sorpresa que la palabra "Alá" no fuera algo inventado por Mahoma o revelado por primera vez en el Corán. El famoso erudito de Oriente Medio H. A. R. Gibb ha indicado que la razón de que Mahoma nunca tuvo que explicar en el Corán quién era Alá es que sus oyentes ya habían oído sobre éste mucho antes de que Mahoma siquiera naciera (Mohammedanism: An Historical Survey, Nueva York, 1955, p.38).

     El doctor Arthur Jeffery, uno de los principales eruditos islámicos occidentales de los tiempos modernos y profesor de Estudios Islámicos y del Oriente Medio en la Universidad de Columbia, señala: "El nombre Alá, como el Corán mismo lo atestigua, era conocido en la Arabia pre-islámica. En efecto, tanto dicho nombre como su forma femenina, Alat, son encontrados con bastante frecuencia entre los nombres teofóricos en inscripciones de África del Norte" (Islam: Muhammad and His Religion, Nueva York, 1958, p. 85).

     La palabra "Alá" viene de la palabra árabe compuesta Al-ilá. "Al" es el artículo definido "el", e "ilá" es una palabra árabe para "dios". No es una palabra extranjera. No es ni siquiera la palabra siriaca para "dios". Es una palabra árabe pura. (Hay una interesante discusión de los orígenes de Alá, en "Misceláneas Lexicográficas Árabes" por J. Blau en el Journal of Semitic Studies, volumen. XVII, Nº 2, 1972, pp. 173-190). Ni tampoco Alá es una palabra hebrea o griega para "Dios" como se encuentra en la Biblia. "Alá" es un término puramente árabe usado en referencia a una deidad árabe. La Enciclopedia de Religión y Ética de Hastings, I:326, establece: «"Alá" es un nombre propio, aplicable sólo a su dios peculiar (de los árabes)». Según la Enciclopedia de Religión: «"Alá" es un nombre pre-islámico... correspondiente al babilónico Bel» (James Hastings, Encyclopedia of Religion and Ethics, I:117, Washington DC, 1979).

     Para aquellos que encuentran difícil creer que Alá era un nombre pagano para una peculiar deidad árabe pagana en tiempos pre-islámicos, las siguientes citas pueden ser provechosas:

—"Alá se encuentra... en inscripciones árabes anteriores al Islam" (Encyclopedia Britannica, I:643).

—"Los árabes, antes del tiempo de Mahoma, aceptaron y adoraron, en cierto modo, a un dios supremo llamado Alá" (Encyclopedia of Islam, I:302, Leiden, 1913).

—"Alá era conocido por los árabes pre-islámicos; él era una de las deidades de La Meca" (Encyclopedia of Islam, I:406, ed. por Gibb).

—"[La palabra] Ilá... aparece en la poesía pre-islámica... Por la frecuencia del uso, Al-ilah fue acortado en Alá, frecuentemente atestiguado en la poesía pre-islámica" (Encyclopedia of Islam, III:1093, 1971).

—"El nombre Alá se remonta a antes de Mahoma" (Encyclopedia of World Mythology and Legend, I:41, Nueva York, 1983).

—«El origen de esto (Alá) se remonta a tiempos pre-musulmanes. Alá no es un nombre común que significa "Dios" (o un "dios"), y el musulmán debe usar otra palabra o forma si desea indicar a alguna otra además de su propia deidad peculiar» (Encyclopedia of Religion and Ethics, I:326, Hastings).

     Al testimonio de las obras de referencia estándar mencionadas, añadimos las de eruditos tales como Henry Preserved Smith de la Universidad de Harvard, quien ha declarado: "Alá ya era conocido de nombre por los árabes" (The Bible and Islam, or The Influence of the Old and New Testament on the Religion of Mohammed, Nueva York, 1897, p. 102).

     El doctor Kenneth Cragg, antiguo editor del prestigioso diario académico Muslim World y un destacado erudito islámico occidental moderno, cuyos trabajos son generalmente publicados por la Universidad de Oxford, comenta: "El nombre Alá es también evidente en los restos arqueológicos y literarios de la Arabia pre-islámica" (The Call of the Minaret, Nueva York, 1956, p. 31).

     El doctor W. Montgomery Watt, quien fue profesor de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad de Edimburgo y profesor visitante de Estudios Islámicos en el College de France, en la Universidad de Georgetown y en la Universidad de Toronto, ha realizado un extenso trabajo sobre el concepto pre-islámico de Alá. Él concluye:

     «En años recientes me he convencido cada vez más de que para una adecuada comprensión de la carrera de Mahoma y de los orígenes del Islam debe concederse una gran importancia a la existencia en La Meca de la creencia en Alá como un "dios superior". En cierto modo ésta es una forma de paganismo, pero es tan diferente del paganismo como comúnmente se entiende, que merece un tratamiento separado» (William Montgomery Watt, Muhammad's Mecca, p. vii).

     Caesar Farah en su libro sobre el Islam concluye su discusión del significado pre-islámico de Alá diciendo: "No hay ninguna razón, por lo tanto, para aceptar la idea de que Alá pasó a los musulmanes desde los cristianos y los judíos" (Islam: Beliefs and Observations, Nueva York, 1987, p. 28).

     Según el erudito en Oriente Medio E. M. Wherry, cuya traducción del Corán todavía es usada hoy, en los tiempos pre-islámicos la adoración a Alá, así como la adoración a Ba-al, eran ambas religiones astrales, en cuanto que ellas implicaban la adoración del Sol, la Luna y las estrellas (A Comprehensive Commentary on the Quran, Osnabruck, 1973, p. 36).


Religiones Astrales

     En Arabia el dios Sol era visto como una diosa, y la Luna como un divinidad masculina. Como ha sido indicado por muchos eruditos, como Alfred Guillaume, el dios Luna [Hubal] era llamado mediante diversos nombres, uno de los cuales era Alá (Islam, p. 7). El nombre "Alá" fue usado como el nombre personal del dios Luna, además de otros títulos que le podían ser dados.

     Alá, el dios Luna, estaba casado con la diosa Sol. Juntos ellos produjeron a tres diosas, que eran llamadas "las hijas de Alá". Estas tres diosas eran Al-Lat, Al-Uzza y Manat. Las hijas de Alá, junto con Alá y la diosa Sol, eran vistos como los dioses "superiores". Es decir, ellos eran vistos como estando en lo alto del panteón de las deidades árabes. "Junto con Alá, sin embargo, ellos adoraban a un ejército de dioses menores y a las hijas de Alá" (Encyclopedia of World Mythology and Legend, I:61).


El Símbolo de la Media Luna

     El símbolo de la adoración del dios Luna en la cultura árabe y en otras partes a través de todo el Oriente Medio era la media luna [crescent moon]. Los arqueólogos han desenterrado numerosas estatuas e inscripciones jeroglíficas en las cuales una media luna estaba ubicada encima de la cabeza de la deidad para simbolizar la adoración del dios Luna, en la misma manera en que el Sol es figurado encima de la deidad egipcia.

     Mientras la Luna era generalmente adorada como una deidad femenina en el antiguo Oriente Próximo, los árabes lo veían como una deidad masculina.


Los Dioses de los Koreichitas

     La tribu Quraysh [koreichita, o del Pequeño Tiburón, su tótem] en la cual nació Mahoma estaba particularmente dedicada a Alá, el dios Luna, y sobre todo a las tres hijas de Alá, que eran vistas como intercesoras entre el pueblo y Alá.

     La adoración de las tres diosas, Al-Lat, Al-Uzza y Manat, desempeñó un significativo papel en la adoración en la Kaba en La Meca. Las dos primeras hijas de Alá tenían nombres que eran formas femeninas de Alá.

     El nombre árabe literal del padre de Mahoma era Abd-Alá. El nombre de su tío era Obeid-Alá. Estos nombres revelan la devoción personal que la familia pagana de Mahoma tenía por la adoración de Alá, el dios Luna.


Rezo hacia La Meca

     Un ídolo de Alá fue instalado en la Kaaba junto con todos los otros ídolos. Los paganos rezaban hacia La Meca y la Kaaba porque allí es donde sus dioses estaban colocados. Sólo tenía sentido para ellos volverse en dirección de su dios y luego rezar. Desde que el ídolo de su dios Luna, Alá, estuvo en La Meca, ellos rezaron hacia La Meca.

     La adoración del dios Luna se extendió mucho más allá que la adoración de Alá en Arabia. La fértil media luna [la zona geográfica así llamada] entera estuvo implicada en la adoración de la Luna. Esto, en parte, explica el éxito inicial del Islam entre grupos árabes que tradicionalmente habían adorado al dios Luna.

     El uso de la Media Luna como el símbolo del Islam, que es colocado en las banderas de las naciones islámicas y en la cima de mezquitas y minaretes, es un atavismo de los días en que Alá era adorado como el dios Luna en La Meca. Mientras que esto puede aparecer como una sorpresa para muchos cristianos que han supuesto incorrectamente que Alá era simplemente otro nombre para el dios de la Biblia, los musulmanes cultos generalmente entienden este punto.


* * * *

Sin Ambiente Secular

     Para el musulmán no hay un ambiente "secular" donde pueda estar libre del islamismo. Para un musulmán devoto, el islamismo es todo en su vida. Como ha expresado Kerry Lovering: "El islamismo no es sólo una religión sino una forma de vida total".

     En el islamismo no hay "separación entre la mezquita y el Estado" que se compare a la "separación entre la Iglesia y el Estado" que prevalece en casi todos los países occidentales. La religión y la política islámicas son una. Como egipcio de nacimiento, Victor Khalil señala: "El islamismo reglamenta cada aspecto de la vida, hasta el punto en que la cultura, la religión y la política en un país musulmán son prácticamente inseparables".

     Mahoma tomó la cultura árabe que lo rodeaba, con sus costumbres seculares y sagradas, y la transformó en la religión del islamismo.


Racismo Árabe

     El islamismo es alimentado por una forma sutil de racismo en el que la cultura árabe del siglo VII y su expresión política, los asuntos familiares, las leyes dietéticas, las vestimentas, los rituales religiosos, el idioma, etc., deben imponerse en todas las otras culturas.


El Mito de Ismael

     Un ejemplo del racismo árabe es el mito de que los árabes son descendientes de Abraham a través de su hijo Ismael. Esta pretensión se hizo en respuesta a los judíos que habían hecho alarde de que Abraham era el padre de la raza judía. La muy conocida enciclopedia de religión de McClintock y Strong dice:

     "Hay una idea generalizada de que los árabes, tanto del Sur como del Norte, son descendientes de Ismael; y a menudo se cita el pasaje de Génesis 16:12... como si fuera una predicción de esa independencia nacional que, en general, los árabes han mantenido más que cualquier otro pueblo. Pero esa suposición (en lo que respecta al verdadero significado del texto citado) se fundamenta en el concepto equivocado del hebreo original... Esas profecías hallaron su cumplimiento en el hecho de que los hijos de Ismael están ubicados, generalmente hablando, al Este de los otros descendientes de Abraham, ya sea de Sara o de Cetura. Pero la idea de que los árabes del Sur son la posteridad de Ismael carece totalmente de fundamento, y parece haberse originado en la tradición inventada por la vanidad de los árabes de que ellos, así como los judíos, son la simiente de Abraham, una vanidad que, aparte de desfigurar y falsificar toda la historia del patriarca y su hijo Ismael, ha transferido la escena de Palestina a La Meca... Los vastos trechos de terrenos en los países que nosotros conocemos con el nombre de Arabia, gradualmente fueron poblados por una variedad de tribus de diferentes linajes".

     La mayoría de las obras corrientes de referencia sobre el islamismo rechazan la pretensión árabe a la descendencia de Abraham. La prestigiosa Encyclopedia of Islam investiga los antecedentes de los árabes a través de linajes que no se originaron en Abraham. Incluso el Dictionary of Islam arroja dudas en cuanto a la idea de que los árabes son descendientes de Ismael.

     Durante un programa de charlas radiales en 1991 hice el comentario de que los árabes no eran descendientes de Abraham. Un negro musulmán estadounidense llamó al programa para expresar su desacuerdo con mi punto de vista. Declaró enfáticamente que los árabes efectivamente descendían de Ismael. Cuando le pedí que presentase alguna prueba, todo lo que pudo mencionar fue que algunos amigos árabes le habían dicho que así era. Debo decir que no me impresionó mucho su evidencia. Luego le pregunté: "Si todos los árabes del Medio Oriente son descendientes de Abraham, ¿qué le sucedió a los acadios, los sumerios, los asirios, los babilónicos, los persas, los egipcios, los hititas, etc., que vivieron antes, durante y después de Abraham?; ¿a dónde se fueron?". A todas esas preguntas no supo qué contestar.


Una Razón Religiosa

     La razón apremiante por la que los musulmanes pretenden ser descendientes de Abraham es una razón religiosa. El Corán transfiere el escenario de los patriarcas bíblicos de Palestina a La Meca. El Corán incluso dice que Abraham reconstruyó la Kaaba. Si se admitiese que Abraham nunca vivió en La Meca y, por lo tanto, que los árabes no son sus descendientes, entonces el Corán mismo se desacreditaría. Sin embargo, la evidencia arqueológica de que Abraham jamás vivió en La Meca es abrumadora. Abraham provino de la ciudad de Ur, que se ha descubierto en Iraq, y luego se trasladó desde allí hacia el Oeste, a Palestina.


* * * *

     El descubrimiento de los orígenes culturales y literarios que Mahoma usó en la construcción de su religión y del Corán mismo ha dependido de los eruditos occidentales desde principios de siglo [XX]. Por esa razón toda obra occidental de referencia comienza con una sección acerca de la Arabia pre-islámica y su influencia en las enseñanzas y ritos religiosos de Mahoma. El antecedente histórico del islamismo no puede ser pasado por alto.

     Si los orígenes a favor del islamismo se pueden encontrar en la cultura, costumbres y religión de la Arabia pre-islámica, entonces la doctrina de que la fe de Mahoma y del Corán provinieron del cielo y por lo tanto no tienen ningún origen humano estaría en peligro. El trabajo de arqueología y lingüística que se ha hecho desde los últimos años del siglo XIX ha desenterrado una abrumadora evidencia de que Mahoma compuso su religión y el Corán a partir de material preexistente en la cultura árabe.


El Significado del Islamismo

     Por ejemplo, la misma palabra "islamismo" no fue revelada desde el cielo ni inventada por Mahoma. Es una palabra árabe que originalmente se refería a un atributo de virilidad, y describía a una persona que era heroica y valiente en la batalla. El doctor M. Bravmann, erudito en el Medio Oriente, en su fascinante obra titulada The Spiritual Background of Early Islam, documenta lo siguiente: "(Originalmente, el islamismo era) un concepto secular que denotaba una virtud sublime a los ojos del árabe primitivo: desafío a la muerte, heroísmo, muerte en la batalla".

     En principio, la palabra "islamismo" no significaba "sumisión", como muchas personas han supuesto. Se refería, en cambio, a esa fortaleza que caracterizaba a un guerrero del desierto que, aun cuando se enfrentara con probabilidades extremadamente desfavorables, peleaba hasta la muerte por su tribu. La palabra "islamismo" sólo se desarrolló lentamente hasta llegar a significar "sumisión", como lo ha demostrado la doctora Jane Smith de la Universidad de Harvard.


La Vida de las Tribus Pre-Islámicas

     El aspecto de la sociedad en las tribus de la Arabia pre-islámica explica muchas de las cosas que pueden encontrarse en el islamismo actual. Por ejemplo, estaba perfectamente de acuerdo con la moralidad árabe el organizar incursiones y atacar a otras tribus para poder apoderarse de riquezas, esposas y esclavos; por lo tanto, las tribus estaban constantemente en guerra unas con otras.

     Esas tribus del desierto vivían conforme a la Ley del Talión ("ojo por ojo, diente por diente"). La venganza se practicaba siempre que se le hacía cualquier cosa a algún miembro de la tribu. Las tribus nómadas de Arabia seguían un código penal muy riguroso. No significaba nada para ellas cercenar la mano derecha, un pie o la cabeza de alguien. Como castigo por diferentes crímenes, a los culpables le cortaban la lengua, las orejas, e incluso le arrancaban los ojos.

     El asalto sigiloso por detrás de una persona para cortarle el cuello de oreja a oreja se consideraba como la acción correcta en ciertas situaciones, y a la persona que lo hacía se la consideraba un héroe. La esclavitud forzada de las personas o el rapto de mujeres para tenerlas en un harem y violarlas a gusto y gana, se consideraba algo justo y apropiado. El duro clima de Arabia producía una sociedad tosca en esas tribus en las que la violencia era la norma. Y la violencia todavía es un  atributo de las sociedades islámicas.


Los Asesinos

     Es interesante notar que la palabra "asesino" es realmente una palabra árabe que viene del latín "assasinus", la que a su vez derivó de la palabra árabe "hashshashin", que literalmente significa "fumadores de hachís" y que se usaba para describir a los musulmanes que fumaban hachís para inducirse un furor religioso antes de matar a sus enemigos. Dicha palabra llegó al vocabulario europeo a través de la secta musulmana llamada "Los Asesinos", quienes creían que Alá los había llamado a matar gente como un deber sagrado. Los Asesinos sembraron el terror en el Oriente Medio desde el siglo XI hasta el XIII, e incluso hicieron que el explorador occidental Marco Polo temiese por su vida.


El Corán y la Violencia

     Eso no debería sorprender a nadie porque el islamismo no sólo perdona la violencia sino que la ordena en ciertos casos. En el Corán a los musulmanes se les dice, en la sura 9:5: "Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los infieles dondequiera que los encontréis. Capturadlos, sitiadlos, tendedles emboscadas por todas partes".

     ¿Qué se supone que los musulmanes deben hacerles a las personas que resisten al islamismo? La sura 5:33 dice: "En verdad la retribución de quienes hacen la guerra a Alá y a su mensajero y se dediquen a corromper la tierra, será la muerte sin piedad, o la crucifixión, o la amputación de manos y pies opuestos, o el destierro del país...". En Occidente, cosas tales como cortarle las manos y los pies a alguien porque no acepta la religión de otro es algo inconcebible.


* * * *


Matrimonio, Divorcio, Adulterio y Poligamia

     En su vida personal, Mahoma tuvo dos grandes debilidades. La primera era la avaricia. Mediante el saqueo de caravanas y asentamientos judíos él había acumulado una riqueza fabulosa para sí mismo, su familia y su tribu (Ali Dashti, 23 Years, p. 86-87; Encyclopedia Britannica, 15:648). Cuando nos volvemos a mirar la vida de Mahoma encontramos que él claramente asesinó y robó a la gente en nombre de Alá, según el Corán. Él enseñó a sus discípulos, mediante ejemplos, órdenes y preceptos, que ellos podían y debían matar y robar en nombre de Alá y obligar a la gente a someterse al Islam.

     Su segunda mayor debilidad fueron las mujeres. Aunque en el Corán él limitaría a sus seguidores a tener cuatro mujeres, él mismo tomó a más de cuatro mujeres y concubinas. La cuestión del número de mujeres con quienes Mahoma estuvo sexualmente involucrado ya como esposas, concubinas o devotas, fue convertida en un punto de contención por los judíos en los tiempos de Mahoma. Ali Dashti comenta: "Todos los comentarios están de acuerdo en que el verso 57 de la sura 4 fue enviado después de que los judíos criticaran el apetito de Mahoma por las mujeres, alegando que él no tenía nada que hacer excepto tomar esposas" (Ali Dashti, 23 Years, pp. 120-138).

     Puesto que la poligamia era practicada en el Antiguo Testamento por patriarcas tales como Abraham, el mero hecho de que Mahoma tuviera más de una esposa no es suficiente en sí mismo ni de por sí para descartar su reclamación al profetazgo. Pero esto no niega el hecho de que la cuestión tiene interés histórico en términos de tratar de entender a Mahoma como un hombre. Esto también plantea un problema lógico para los musulmanes. Como el Corán en la sura 4:3 prohíbe tomar más de cuatro esposas, haber tomado más que eso habría sido pecaminoso para Mahoma. Un apologista musulmán con quien conversé argumentaba como sigue: "Mahoma estuvo libre de pecado. El Corán hace del tomar más de cuatro esposas un pecado. Por lo tanto Mahoma no pudo haber tomado más de cuatro esposas. ¿Por qué? Porque Mahoma estaba libre de pecado".

     Yo señalé que la cuestión de cuántas esposas tuvo Mahoma, o cualquier otro, debería ser contestada sobre la base de pruebas históricas y literarias y no en base a la fe ciega. El académico y estadista musulmán Ali Dashti da la lista siguiente de las mujeres en la vida de Mahoma:

     1. Khadija, 2. Sawda, 3. Aesha, 4. Omm Salama, 5. Halsa, 6. Zaynab (de Jahsh), 7. Jowayriya, 8. Omm Habiba, 9. Safiya, 10. Maymuna (de Hareth), 11. Fatema, 12. Hend, 13. Asma (de Saba), 14. Zaynab (de Khozayma), 15. Habla, 16. Asma (de Noman), 17. María (la cristiana), 18. Rayhana, 19. Omm Sharik, 20. Maymuna, 21. Zaynab (una tercera) y 22. Khawla.

     Es necesario hacer diversas observaciones con respecto a dicha lista:

— Las 16 primeras mujeres eran esposas. Las números 17 y 18 eran esclavas o concubinas.

— Las cuatro últimas mujeres no eran ni esposas ni esclavas sino mujeres musulmanas devotas que "se dieron" a sí mismas para satisfacer los deseos sexuales de Mahoma.

— Zaynab de Jahsh era originalmente la esposa de Zaid, hijo adoptivo de Mahoma. El hecho de que Mahoma la hubiera tomado para sí mismo ha sido problemático para muchas personas, incluídos los propios musulmanes.

— Aesha tenía sólo ocho o nueve años cuando Mahoma la llevó a su cama. Según una hadiz [una de las narraciones tradicionales referidas a Mahoma], ella todavía jugaba con sus muñecas. Esta faceta del apetito sexual de Mahoma es particularmente preocupante para los occidentales. Mientras en los países islámicos una muchacha de "ocho o nueve años" puede ser dada en matrimonio a un varón adulto, en Occidente la mayor parte de las personas se estremecerían al pensar en una muchacha de ocho o nueve años siendo dada en matrimonio a cualquiera que fuese. (Aunque esto es respaldado por el Talmud de los judíos).

     Este aspecto de la vida personal de Mahoma es algo que muchos eruditos pasan por alto una y otra vez porque ellos no quieren herir los sentimientos de los musulmanes. Sin embargo, la historia no puede ser escrita de nuevo para evitar encarar el hecho de que Mahoma tenía deseos poco naturales por las niñas pequeñas.

— Finalmente, María, la cristiana copta, rechazó casarse con Mahoma porque ella no renunciaría al cristianismo para abrazar el Islam. Ella valientemente decidió permanecer como una esclava en vez de convertirse.

     La documentación para todas las mujeres en el harem de Mahoma es tan enorme y ha sido presentada tantas veces por eruditos capaces, que sólo aquellos que usan un razonamiento circular podrían objetarla.


Ausencia de Pecado

     Según el Nuevo Testamento, Jesucristo vivió una vida perfecta y libre de pecado (2a Corintios 5:21). Cuando sus enemigos fueron a acusar a Jesús ante Pilatos y Herodes, ellos no tenían cargos para inventar porque nadie podría encontrar nada contra él. Pero cuando nos volvemos a la vida de Mahoma, encontramos que él era un ser humano normal involucrado en los mismos pecados que afligen a todos. Él mintió, estafó, era lujurioso, quebrantó su palabra, etcétera. Él no era ni perfecto ni libre de pecado.


¿Un Mahoma Pecador?

     Después de que hube dado una conferencia acerca del Islam en la Universidad de Texas (Austin) en 1991, fui desafiado por algunos estudiantes musulmanes para demostrar que Mahoma era un pecador. Mi primera respuesta fue advertirles que la responsabilidad de la prueba no estaba en mí, sino en ellos. Entonces pregunté: "¿Dónde en el Corán se ha declarado alguna vez que Mahoma estuvo libre de pecado?".

     Ellos no pudieron citarme un solo pasaje en el cual tal idea esté siquiera sugerida, mucho menos enseñada. Ellos exigieron que yo mostrara a partir del Corán dónde se decía que Mahoma era un pecador. Respondí su desafío citando varios pasajes del Corán que claramente revelan a cualquier lector honesto que Mahoma fue un pecador.


El Mahoma Coránico

     En la sura 18:110, y en otras partes, Alá le ordena a Mahoma: "Di: Sólo soy un hombre como ustedes". En ninguna parte en el Corán se dice que Mahoma está libre de pecado. En vez de ello, Alá le dice a Mahoma que él es no diferente a cualquier otro hombre.

     Aquellos musulmanes que afirman que Mahoma estaba libre de pecado han dejado de notar la sura 40:55, donde Alá le dice a Mahoma ¡que se arrepienta de sus pecados!. Muhammad Pickthal traduce la sura 40:55 de la siguiente manera: "Pide el perdón de tu pecado". El único camino de salida de este pasaje es sostener que ¡Alá se equivocó al pedir a Mahoma que pidiera perdón porque éste no tenía nada por lo cual ser perdonado!.

     La traducción de Pickthal de la sura 48:1, 2 establece: "¡He aquí! Te hemos dado, (oh, Mahoma), señal de victoria, que Alá pueda perdonar tu pasado y lo que ha de venir, y pueda perfeccionar su favor hacia ti, y guiarte por un camino correcto".

     No sólo a Mahoma se le ordenó que se arrepintiera de sus pecados y buscara el perdón, sino que también ¡se le recordaron sus pecados pasados, que Alá ya había perdonado, y sus futuros pecados que necesitarían un futuro perdón!. Mahoma no estuvo libre de pecado según el Corán. Él fue sólo un pobre pecador más en necesidad de perdón y redención.


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PRETENSIONES MUSULMANAS EN FAVOR DEL CORÁN


     Las afirmaciones que los musulmanes hacen en favor del origen, la historia, composición y preservación del texto del Corán son tan pasmosas que deben examinarse con más detalle.


Árabe Perfecto

     Los musulmanes afirman que el texto del Corán está escrito en árabe perfecto en todo sentido porque Alá lo escribió en el cielo. La Shorter Encyclopedia of Islam declara: "Para los musulmanes, la perfección absoluta del idioma del Corán es un dogma irrefutable". Puesto que cualquier cosa que Alá haga debe ser perfecta, el árabe del Corán debe ser perfecto. Esta afirmación se encuentra en las suras 12:2; 13:37; 41:41, 44.


Sin Variantes de Lectura

     Además se afirma que debido a que el Corán es perfecto, no hay variantes de lectura, versículos perdidos ni manuscritos conflictivos sobre el texto del Corán. A estas alturas, los apologistas musulmanes han señalado que mientras que la Biblia tiene muchas lecturas conflictivas sobre varios textos, el Corán es perfecto y por lo tanto no tiene lecturas discrepantes.


Sin Traducciones

     Debido a que el Corán está en el idioma de Alá, los musulmanes afirman que ningún mortal puede traducirlo a otro idioma. Según los musulmanes nadie puede escribir ninguna literatura como la que se encuentra en el Corán (sura 10:37-38).


El Árabe No Es Perfecto

     Antes que nada, el Corán no está en árabe perfecto. Contiene muchos errores gramaticales. Ali Dashti comenta:

     "El Corán contiene frases incompletas que no son plenamente inteligibles sin la ayuda de comentarios; palabras extranjeras, palabras árabes no familiares, y palabras usadas con otro sentido distinto del significado normal; adjetivos y verbos declinados sin observar la concordancia de género y número; pronombres aplicados en forma ilógica y anti-gramatical que a veces no tienen palabra a la cual referirse, y predicados que en los pasajes rimados a menudo están lejos de los temas.

     "En síntesis, se han notado más de cien aberraciones coránicas de las reglas y estructura normales del árabe".

     Además hay partes del Corán que ni siquiera están en idioma árabe. En su obra The Foreign Vocabulary of the Coran, Arthur Jeffery documenta el hecho de que el Corán contiene más de 100 palabras extranjeras (no árabes). En el Corán hay palabras y frases en egipcio, hebreo, griego, siríaco, acadio, etíope y persa. El erudito en Oriente Medio Canon Sell observa:

     "La cantidad de palabras extranjeras es muy grande. Fueron tomadas de muchos idiomas. En el Mutawakkil de Jalalu'd-Din as-Suyuti se enumeran y se comentan 107 palabras. Esta valiosa obra fue traducida por W. Y. Bell de la Universidad de Yale. El texto árabe también se incluye. Dicho sea de paso, también muestra cómo se tomaron prestadas muchas de las ideas".


Muchas Variantes de Lectura del Corán

     Los musulmanes atacan la Biblia a causa de que a veces ésta tiene redacciones contradictorias en diferentes manuscritos. Pero éste es exactamente el caso con el texto del Corán. Hay muchas lecturas contradictorias en el texto del Corán, como Arthur Jeffery ha demostrado en su libro Material for the History of the Text of the Quran (Nueva York, 1952).

     En cierto punto Jeffery da 90 páginas de variantes de lectura en el texto. Por ejemplo, en la sura 2 hay más de 140 lecturas conflictivas y variantes acerca del texto del Corán. Todos los eruditos occidentales y musulmanes admiten la presencia de variantes de lectura en el texto del Corán (Dashti, 23 Years, p. 28; Mandudi, Meaning of the Quran, pps 17-18; McClintock y Strong, Cyclopedia of Biblical, Theological and Ecclesiastical Literature, vol. I 52). Guillaume señala que el Corán al principio "tenía un gran número de variantes, no siempre insignificantes en importancia" (Islam, p. 189). "Es interesante notar que en publicaciones académicas musulmanas está comenzando a darse un reconocimiento a regañadientes del hecho de que hay lecturas variantes y contradictorias en el texto del Corán". (Un ejemplo sería Saleh al-Wahaihu, en "A Study of Seven Quranic Variants", International Journal of Islamic and Arabic Studies, vol. V (1989), Nº 2, pp. 1-57).


Algunos Versos Faltantes

     Según el profesor Guillaume en su libro Islam (pp. 191 y ss.), algunos de los versos originales del Corán se perdieron. Por ejemplo, una sura originalmente tenía 200 versos en los días de Ayesha. Pero cuando Uthman estandarizó el texto del Corán, aquélla tenía ¡sólo 73 versos!. Un total de 127 versos se habían perdido, y nunca han sido recuperados.

     Los musulmanes chiítas afirman que Uthman excluyó la cuarta parte de los versos originales del Corán por motivos políticos (McClintock y Strong, Cyclopedia, vol. I, 52). El hecho de que hubo versos del Corán que fueron dejados fuera de la versión de Uthman es universalmente reconocido (Shorter Encyclopedia of Islam, pp. 278-282; Guillaume, Islam, p. 191; Wherry, A Comprehensive Commentary on the Quran, pp. 110-111).

     El libro de John Burton, The Collection of the Quran, que fue publicado por la Universidad de Cambridge, documenta cómo tales versos fueron perdidos (London University Press, 1977, pp. 117 y ss. Vea también Arthur Jeffery, Islam: Muhammad and His Religion, Nueva York, 1958, pp. 66-68). Burton declara acerca de la afirmación musulmana de que el Corán es perfecto: "Los relatos musulmanes de la historia de los textos del Corán son una masa de confusión, contradicción e inconsistencias" (Burton, Collection, p. 231).


Cambios en el Corán

     Una posibilidad interesante de cómo algunos de los versos originales del Corán pudieron haber sido perdidos consiste en que un seguidor de Mahoma llamado Abdulá Sarh habría hecho sugerencias a aquél en cuanto a decir con otras palabras, añadir o eliminar de las suras. Mahoma a menudo hacía como Sarh se lo sugería.

     El doctor Ali Dashti [un ex-ministro de RR.EE. de Irán] explica lo que sucedió: "Abdulá renunció al Islam a causa de que las revelaciones, si provenían de Dios, no podían ser cambiadas por incitación de un escriba como él. Después de su apostasía él fue a La Meca y se unió a los koreichitas" (Dashti, 23 Years. A Study of the Prophetic Career of Mohammad, p. 98).

     No es sorprendente que cuando Mahoma conquistó La Meca una de las primeras personas que él mató haya sido Abdulá, ya que éste sabía demasiado y había abierto su boca demasiado a menudo.


Algunos Versos Anulados

     En el proceso de derogación ya mencionado, los versos que eran contradictorios con la fe y la práctica musulmana fueron removidos del texto, como los "versos satánicos" en los cuales Mahoma aprobaba la adoración de las tres diosas, las hijas de Alá. El erudito árabe E. Wherry comenta: "Al existir algunos pasajes en el Corán que son contradictorios, los doctores mahometanos evitan cualquier objeción mediante la doctrina de la derogación; porque ellos dicen que Dios en el Corán ordenó varias cosas que fueron posteriormente, por buenas razones, revocadas y anuladas" (A Comprehensive Commentary on the Quran, p. 110).

     Wherry prosigue documentando numerosos ejemplos de versos tomados del Corán. Canon Sell en su obra Desarrollo Histórico del Corán, también comenta acerca de la práctica de revocar versos del Corán si ellos son problemáticos: "Para nosotros es asombroso cómo se pudo haber permitido que un procedimiento tan comprometedor haya sido introducido en el sistema por amigos y enemigos" (Madras, 1923, pp. 36-37).


Algunos Versos Añadidos

     No sólo se han perdido partes del Corán sino que versos y capítulos enteros le han sido añadidos. Por ejemplo, Ubai tenía varias suras en su manuscrito del Corán que Uthman omitió de su texto estandarizado. De esa manera, había Coranes en circulación antes del texto de Uthman que tenían revelaciones adicionales de Mahoma que Uthman no encontró o aprobó, y por ende él dejó de colocarlas en su texto.


Ningún Original

     En cuanto a la afirmación de que el manuscrito original del Corán es todavía existente, hemos señalado ya que no había un único "manuscrito" del Corán. Caesar Farah en su libro sobre el Islam, afirma: "Cuando Mahoma murió no existía ningún códice singular del texto sagrado" (Caesar Farah, Islam: Beliefs and Observations, Nueva York, 1987, p. 28). La Shorter Encyclopedia of Islam comenta: "Sólo una cosa es cierta y es abiertamente reconocida por la tradición, a saber, que no había en existencia ninguna colección de revelaciones en su forma final, porque, mientras Mahoma estuvo vivo, estaban siendo añadidas nuevas revelaciones a las más tempranas" (p. 271).


Autocontradicciones

     El Corán se contradice a sí mismo de muchas maneras. Puesto que el Corán en la sura 39:23, 28 asegura que está libre de toda contradicción, sólo una de ellas será suficiente para mostrar que no es la "palabra de Dios".

—1. Como ya se ha mostrado, el Corán nos da cuatro relatos conflictivos de la forma en que Mahoma recibió el Corán. Primero dice que Alá se presentó a Mahoma en forma de hombre y que Mahoma lo vio (suras 53:2-18; 81:19-24). Luego dice que fue el "Espíritu Santo" el que fue donde Mahoma (suras 16:102; 26:192-194). Más adelante el Corán dice que fueron los ángeles los que descendieron y se presentaron ante Mahoma (sura 15:8). La última versión, la más popular, dice que el ángel Gabriel fue quien entregó el Corán a Mahoma (sura 2:97).

—2. El Corán difiere sobre si 1.000 ó 50.000 años equivalen a un día para Dios (sura 32:5 y 70:4).

—3. En las suras 2:58 y 7:161 la misma cita se da con sintaxis conflictiva. Éste es uno de los muchos ejemplos de este problema. La presencia de palabras conflictivas es un asunto serio, porque los musulmanes afirman que el Corán es absolutamente perfecto hasta en sus citas.

—4. Al principio Mahoma le dijo a sus seguidores que cuando oraran dirigiesen sus rostros hacia Jerusalén. Más adelante les dijo que, puesto que Dios estaba en todas partes, podían orar en cualquier dirección que quisiesen. Luego cambió de idea una vez más y les dijo que dirigiesen sus oraciones hacia La Meca (sura 2:115 y 2:144). Muchos especialistas creen que los cambios de dirección dependían de si Mahoma estaba tratando de agradar a los judíos o a los paganos.

—5. Mahoma primero empezó diciendo que sus seguidores podían defenderse si eran atacados (sura 22:39). Luego les ordenó que fuesen a la guerra en su nombre (sura 2:216-218). Esto lo hizo para adquirir riquezas asaltando las caravanas. Pero a medida que aumentó su ejército, también aumentó su sed por el saqueo (sura 5:33). Por lo tanto ordenó las guerras tanto para perseguir a otras religiones como para adquirir más riquezas (sura 9:5, 29). La voluntad de Alá parece cambiar según el éxito de Mahoma en matar y saquear.


Revelaciones Convenientes

     El Corán contiene revelaciones que eran convenientes para la ganancia o placer personal de Mahoma.

— Cuando Mahoma quiso la esposa de su hijo adoptivo, repentinamente recibió una revelación de Alá que declaraba que era permisible tomar la esposa de otro hombre (sura 33:36-38).

— Cuando quería tener más esposas o quería que sus esposas dejasen de pelear entre sí, recibía una pronta revelación al respecto (sura 33:28-34).

— Cuando la gente lo importunaba en su casa recibió convenientes revelaciones que establecían reglas que tenían que ver con cuándo él podía ser visitado y cuándo no tenía que ser molestado (suras 33:53-58; 29:62-63; 49:1-5).

* * * *

ALGUNAS DE LAS FUENTES PRE-ISLÁMICAS
DEL MATERIAL CONTENIDO EN EL CORÁN


     Mahoma usó materiales legendarios e imaginativos como fuentes de origen para el Corán. Uno de los mayores eruditos sobre el Oriente Medio, el profesor Jomier, señala que:

     "Los musulmanes reciben estos relatos como si fuese la palabra de Dios, sin inquirir acerca de sus antecedentes históricos. De hecho allí tenemos una forma popular y poética de leyendas, variantes de temas religiosos conocidos procedentes de otras fuentes".


Fuentes Árabes

     El Corán repite fantasiosas fábulas árabes como si ellas fueran verdaderas.

"Las leyendas árabes sobre los fabulosos genios [espíritus o demonios, jinns] llenan sus páginas" (G. G. Pfander, Balance of Truth, p. 283).

— La historia de la camella que saltó de una roca y se convirtió en profeta era conocida mucho antes de Mahoma (suras 7:73-77,85; 91:14; 54:29).

— La historia de un pueblo entero de personas que fueron convertidas en monos porque ellos quebrantaron el día de descanso por medio de la pesca era una leyenda popular en tiempos de Mahoma (suras 2:65; 7:163-166).

— La historia de las 12 fuentes de agua que brotan que se encuentra en la sura 2:60 proviene de leyendas pre-islámicas.

— En la que es llamada la historia de "Rip van Winkle", siete hombres y sus animales durmieron durante 309 años en una cueva y luego se despertaron perfectamente bien (sura 18:9-26). Esta leyenda se encuentra en fábulas griegas y cristianas así como en el saber popular árabe.

— La fábula de los trozos de cuatro pájaros muertos y despedazados que se levantan y vuelan era conocida en el tiempo de Mahoma (sura 2:260).

— También es claro que Mahoma usó literatura pre-islámica como el Saba Moallaqat de Imra'ul Cays en su composición de las suras 21:96; 29:31,46; 37:59; 54:1, y 93:1.


Fuentes Judías

     Muchas de las historias en el Corán provienen del Talmud judío, el Midrash y muchas obras apócrifas. Esto fue advertido por Abraham Geiger en 1833, y posteriormente documentado por otro erudito judío, el doctor Abraham Katsh, de la Universidad de Nueva York, en 1954 (The Concise Dictionary of Islam, p. 229; Jomier, The Bible and the Quran, Chicago, 1959, 59 y ss.; Sell, Studies, pp. 163 y ss.; Guillaume, Islam, p. 13).

—1. La fuente de la sura 3:35-37 es el fantasioso libro llamado Protoevangelio de Santiago el Menor.

—2. La fuente de la sura 87:19 es el Testamento de Abraham.

—3. La fuente de la sura 27:17-44 es Segundo Targum de Ester.

—4. El cuento fantástico de que Dios hizo a un hombre "morir durante cien años" sin efectos adversos en su comida, bebida o su burro era una fábula judía (sura 2:259 y ss.).

—5. La idea de que Moisés fue resucitado, junto con otros temas, provino del Talmud judío (sura 2:55, 56, 67).

—6. La historia que está en la sura 5:30,31 también puede ser encontrada en obras pre-islámicas (Pirke) del rabino Eliezer, el Targum de Jonathan ben Uzziah y el Targum de Jerusalén.

—7. El cuento de Abraham librado del fuego de Nimrod provino del Midrash Rabbah (vea las suras 21:51-71; 29:16, 17; 37:97,98). También debe señalarse que Nimrod y Abraham no vivieron en la misma época. Mahoma siempre mezcló en el Corán a gente que vivió en períodos diferentes.

—8. Los detalles no bíblicos de la visita de la Reina de Saba en la sura 27:20-44 se originaron en el Segundo Targum del Libro de Ester.

—9. La fuente de la sura 2:102 es sin duda el Midrash Yalkut (cap. 44).

—10. La historia que se encuentra en la sura 7:171 de Dios levantando el monte Sinaí y sosteniéndolo sobre las cabezas de los judíos como una amenaza de aplastarlos si ellos rechazaban la Ley provino del libro judío Abodah Sarah.

—11. La historia de la fabricación del becerro de oro en el desierto, en la cual la imagen saltó del fuego totalmente formada y mugió realmente (suras 7:148; 20:88), vino del Pirke del rabino Eliezer.

—12. Los siete cielos e infiernos descritos en el Corán provinieron del Zohar y el Hagigah.

—13. Mahoma utilizó el Testamento de Abraham para enseñar que una medida o balanza será usada en el Día del Juicio Final para pesar los hechos buenos y malos a fin de determinar si uno va al cielo o al infierno (suras 42:17; 101:6-9).


Fuentes Cristianas Heréticas

     Uno de los hechos más documentados y perjudiciales sobre el Corán es que Mahoma usó evangelios heréticos "cristianos" gnósticos y sus fábulas como material en el Corán. La Enciclopedia Británica comenta: "El Evangelio le era conocido principalmente por fuentes apócrifas y heréticas" (15:648). Esto ha sido demostrado muchas veces por varios eruditos (Richard Bell, Introduction to the Quran, pp. 163 y ss. Véase también: Bell, The Origin of Islam in Its Christian Environment, pp. 110 y ss., 139 y ss.; Sell, Studies, pp. 216 y ss. Véase también Tisdall y Pfander). Por ejemplo, en las suras 3:49 y 100:110, el bebé Jesús ¡habla ya en la cuna!. Más tarde, el Corán presenta a Jesús fabricando pájaros de arcilla que cobraron vida. La Biblia nos dice que el primer milagro que Jesús hizo fue en la boda en Caná (Juan 2:11).


Fuentes Sabeas

     Mahoma incorporó partes de la religión de los sabeos [de Saba, en el actual Yemen] en el Islam (Encyclopedia of Islam, pp. 303 y ss.; International Standard Bible Encyclopedia, pp. 1:219 y ss.). Él adoptó rituales paganos tales como:

— Adorar en la Kaaba
— Rezar cinco veces al día hacia La Meca (Mahoma eligió las cinco mismas veces que los sabeos rezaban).
— Ayuno durante una parte del día durante un mes entero.


Fuentes Religiosas Orientales

     Mahoma sacó algunas de sus ideas de religiones orientales como el zoroastrismo y el hinduísmo. Todas estas cosas existían mucho antes de que Mahoma naciera. El Corán registra las siguientes cosas que son adjudicadas a Mahoma pero que en realidad eran historias previamente conocidas ahora atribuidas a él por primera vez (Sell, Studies, pp. 219 y ss.):

— La historia de un viaje aéreo a través de siete cielos.
— Las huríes del paraíso.
— Azazel y otros espíritus surgidos del Hades.
— La "luz" de Mahoma.
— El puente de Sirat.
— El paraíso con su vino, mujeres y canciones (de los persas).
— El rey de la muerte.
— La historia del pavo real.


Racismo Árabe

     Según la traducción literal del árabe de la sura 3:106, 107, acerca del Día del Juicio Final, sólo la gente con caras blancas será salvada. La gente con caras negras será condenada. (Ésta es una comprensión carnal de una expresión común. El término árabe "ibyaddat wujuhahum" que literalmente significa "sus caras convertidas en blancas" es usado junto con el término "iswaddat wujuhahum", que significa literalmente "sus caras se volvieron negras". Éstas son expresiones comunes usadas entre todos los árabes, incluyendo los cristianos, en referencia al buen y al mal comportamiento, o a las buenas y malas costumbres).


Un Cielo Carnal

     El Corán promete un cielo lleno de vino y sexo libre (suras 2:25; 4:57; 11:23; 47:15). Si la embriaguez y la inmoralidad son pecaminosas en la Tierra, ¿cómo es correcta en el Paraíso?.

     El cuadro del paraíso que hace el Corán es exactamente lo que un árabe pagano del siglo VII habría considerado maravilloso. El concepto carnal de un harem de mujeres hermosas y todo el vino que usted pueda beber está en conflicto directo con la espiritualidad y santidad del concepto bíblico del Cielo (Apocalipsis 22:12-17).


Conclusión

     Mientras el musulmán devoto cree con todo su corazón que los rituales y las doctrinas del Islam son completamente divinos en su origen y por ello no pueden tener ninguna fuente terrenal, los eruditos en Oriente Medio han demostrado más allá de toda duda que cada ritual y creencia en el Islam pueden ser remontados a la cultura árabe pre-islámica. En otras palabras, Mahoma no predicó nada nuevo. Todo lo que él enseñó había sido creído y practicado en Arabia mucho antes de que él siquiera naciera. Incluso la idea de "un solo dios" fue tomada prestada de los judíos y los cristianos.–




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