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martes, 23 de diciembre de 2014

Las Pirámides Hechas de Concreto



     El siguiente artículo (The Pyramids: A Concrete Possibility) apareció en la revista World and I en su edición de Febrero de 1989 y luego fue publicado en castellano en el diario El Mercurio de Santiago el 18 de Febrero de 1990. Lo que se explora aquí es una ingeniosa y revolucionaria hipótesis que sacudió a la egiptología, que pertenece al científico de materiales francés y doctor en química Joseph Davidovits (1935), inventor de la química de los geopolímeros y otras cosas, experto mundial en cementos antiguos y modernos, autor de nueve libros entre 1983 y 2009 (Alchemy and the Pyramids, 1983; The Pyramids: An Enigma Solved, 1988, con Margaret Morris; La Nouvelle Histoire des Pyramides, 2006, y Why the Pharaohs Built the Pyramids with Fake Stones, 2009, entre otros), quien postula que las famosas pirámides egipcias no fueron construídas con piedras naturales cortadas en bloques sino que éstos fueron moldeados a base de piedra calcárea y otros materiales, técnica que habría sido aplicada incluso a vasijas de "piedra" egipcias. Como se supondrá, algunos egiptólogos oficiales que deben mantener la teoría ortodoxa han rechazado la posibilidad de que las piedras de las pirámides pudieran ser artificiales. Sin embargo, el respaldo científico y la experiencia práctica que posee Davidovits, que no tienen cómo tenerla los egiptólogos, como su observación de la existencia de bolsones de aire en algunos bloques (burbujas de aire producto del proceso de endurecimiento) y otros hechos significativos, hace que se le deba escuchar. Su campaña de difusión de su hipótesis como un hecho altamente probable ha continuado desde entonces permanentemente hasta el día de hoy, y, gracias a él, a mediano plazo bien podríamos estar hablando de otra Historia egipcia, menos fantasiosa. Y a continuación presentamos en castellano un texto que encontramos de Diciembre de 2012 publicado en el sitio tedstalk.com, que retoma 23 años después del primer artículo las cuestiones propuestas por Davidovits en su libro The Pyramids, an Enigma Solved.


LAS PIRÁMIDES:
Una Posibilidad en Concreto
por Harvey Hagman
Febrero de 1989



     "Una audaz nueva teoría sobre la edificación de las pirámides antiguas sostiene que los constructores egipcios dominaban los secretos para hacer piedra sintética".


     Las misteriosas pirámides de Gizeh (Giza) —monumentos para que mediten las generaciones— han fascinado a la Humanidad durante miles de años. Su masa maravilla a todos los que se detienen al pie de ellas en las arenas del Sahara egipcio.

     La Gran Pirámide, atribuída al faraón Khufu o Keops, es la más grande. Su base cuadrada cubre 5,3 hectáreas; la cúspide está a la altura de un rascacielos de 50 pisos, y se calcula que contiene 2.600.000 bloques de piedra con un peso promedio de entre 2,5 y 3 toneladas, lo cual conforma una masa de 6,25 millones de toneladas.

     Todas estas rocas, según los egiptólogos, fueron sacadas de una cantera, talladas y levantadas hasta su posición en lo alto en menos de dos décadas, sin poleas, animales de tiro ni ruedas. Sin embargo, miles de esos bloques están situados a gran altura. Los historiadores nos dicen que los ingenieros antiguos se sirvieron de palancas, trineos de carga, rodillos, rampas y sudor para hacer las pirámides.

     Los inmensos bloques calzan entre sí de manera que no los separan sino dos milésimas de pulgada, a pesar de que ni el fierro ni el bronce habían sido desarrollados todavía como para ser utilizados en el corte tan perfecto de la piedra. Los problemas logísticos que plantea la construcción de las pirámides no han sido resueltos; la precisión es demasiado grande, la escala es demasiado grandiosa. A medida que los métodos científicos se tornan más sofisticados, surgen más preguntas. El enigma crece.

     Joseph Davidovits, investigador químico y fundador de la química de la geopolimerización, asevera que ha resuelto dicho misterio en su libro "Las Pirámides: Un Enigma Resuelto" (coescrito con Margaret Morris, de la Universidad de Minnesota). Dice que ha redescubierto la tecnología olvidada que se usó para construír las pirámides. Según él, los bloques de las pirámides no son piedra natural sino efectivamente un concreto de calidad excepcional, de piedra caliza —piedra sintética— vaciado en moldes en el lugar mismo. Su teoría, si es verdadera, significaría que los constructores de las pirámides hubieron tenido que hacer algo casi tan milagroso como cortar, acarrear y subir 2,5 millones de enormes bloques de piedra: dominar una tecnología del concreto que supera al mejor concreto producido por las modernas firmas constructoras. Pero eso es, precisamente, lo que hicieron los egipcios, dice Davidovits, un pionero en la manufactura de piedra sintética.

     Él y su colaboradora estadounidense han elaborado una documentación fascinante que estimula la reflexión sobre su teoría. Muchas personas que no son especialistas la hallarán persuasiva. Muchos egiptólogos profesionales que han escuchado exponer su tesis a Davidovits en conferencias de expertos en los últimos diez años la han recibido con un silencio ensordecedor; otros han rechazado su teoría por ser contraria a todas las pruebas. Con todo, si tiene razón, habrá que repensar aspectos importantes de la Historia antigua, y su libro (The Pyramids: An Enigma Solved, Nueva York, 1988; 2ª ed. ampliada, 2001) tiene por objeto provocar precisamente un análisis serio de esa índole
    
     Davidovits, un químico dedicado a la investigación y especialista en la fabricación de cementos muy durables, comenzó a formular su hipótesis después de que él mismo hiciera piedra sintética en su centro de investigaciones, situado a 150 kms. al Norte de París, a fines de la la década de los '70. Durante el proceso destinado a desarrollar un concreto que pudiese guardar de manera segura desechos radiactivos peligrosos durante muchas décadas, Davidovits descubrió sustancias minerales adhesivas que operan a bajas temperaturas y que él denominó geopolímeros.

     «El concepto de geopolímero», dice Davidovits, «prácticamente no se distingue de la piedra natural» y engaña fácilmente a los geólogos. Más todavía: «Para producir esa piedra sintética no se requiere un enorme calor o presión. El concreto de geopolímeros fragua rápidamente a la temperatura de una habitación para formar la piedra sintética; es de hermosa apariencia y abunda en cualidades sin precedentes... Un individuo de la Edad de Piedra podía haber producido polímeros si hubiese aplicado astutamente los conocimientos que provienen de la observación y la experimentación inteligentes y repetidas sobre las sustancias que se hallan en el entorno. Sólo tiene que adquirirse el conocimiento teórico sobre los elementos minerales, sobre cómo distinguirlos y cómo pueden ser manipulados químicamente».

     Habiendo descubierto el concreto de geopolímeros, Davidovits se preguntó si los antiguos constructores no se habían adelantado a aplicar el mismo procedimiento en la construcción de las pirámides. Según la coautora del libro sobre las pirámides, Margaret Morris, lo que hizo Davidovits fue lo siguiente:

     «Paso a paso, aplicó su teoría a la Historia antigua. Inició un estudio intenso de la Historia antigua y de la ecología de Egipto, buscando los materiales apropiados para la geopolimerización. Encontró los ingredientes primarios en cantidades de millones de toneladas. Estudió los antiguos productos egipcios, como los barnices vidriosos y las cerámicas, para saber si los egipcios usaban o no los materiales necesarios. Todos eran utilizados.

     «Finalmente, adquirió su primera pieza de geopolímero antiguo: el fragmento de una antigua vasija de cal proveniente de Siria, que tenía 7.000 años. Realizó un análisis químico en el fragmento y detectó una zeolita. Como las materias primas de que estaba hecha la vasija no contenían zeolitas, supo que había hallado la "huella digital" de la geopolimerización.

     «Después ocurrió que, gracias a un golpe de suerte, J. P. Lauer, uno de los egiptólogos más respetados de Europa, que hacía excavaciones en las pirámides, le prestó muestras de piedra de las pirámides y lo desafió a probar que eran sintéticas. Davidovits lo hizo. Descubrió químicamente la geopolimerización, y halló peculiaridades en la matriz de la piedra misma. Halló fibras orgánicas, burbujas en forma ovalada, tal como se formarían por la tensión en las burbujas de aire en una matriz parecida a la arcilla. Las fibras orgánicas están bien preservadas y son planas, como el pelo del brazo humano. Sin embargo, podrían no ser de procedencia humana. No es probable que las fibras sean filamentos de algas. Nunca se ha encontrado pelo humano en piedra caliza de 50 millones de años de edad; pero ha de haber caído corrientemente pelo de los brazos de los trabajadores, o podrían ser restos de sacrificios de animales, o de cordel hecho de pelo.

     «Si uno no está acostumbrado a mirar concreto que parece piedra natural, no sospecharía que lo es. La gente está acostumbrada a mirar veredas de concreto.

     «Pero utilizando arena y los adhesivos geopoliméricos del doctor Davidovits, usted tendría el conglomerado en sus manos y juraría que es un trozo de arenisca... Davidovits fabrica todo el tiempo piedra que engaña a los geólogos si la miran a simple vista».

     Davidovits remonta los antiguos descubrimientos a los alquimistas egipcios, quienes al fundir cobre desarrollaron esmaltes azules muy vivos en tiempos prehistóricos, hace unos 6.000 años.

     Los antiguos egipcios creían que la piedra encarnaba las más altas influencias espirituales. A comienzos de la Era de construcción de las pirámides, los sacerdotes egipcios del dios Khnum, el divino alfarero, probablemente iniciaron esfuerzos para hacer piedra artificial y, como resultado de ello —teorizan Davidovits y Morris—, los egipcios llegaron a ser expertos en hacer cementos extraordinarios.

     «Los bloques están constituídos en un 90 a 95% de cascajo de piedra caliza, y de un 5 a un 10% de cemento», explica Davidovits. «Son imitación de piedra caliza natural, hecha según la antiquísima tradición religiosa para hacer piedra con los procedimientos de la alquimia. No fue necesario jamás cortar la piedra, transportarla pesadamente o alzarla, para construír las pirámides».

     Margie Morris está de acuerdo:

     «El mundo antiguo es conocido por un cemento que dura miles de años, en tanto que el concreto actual se cae a pedazos rápidamente. Los egipcios tuvieron el concepto de hacer buen cemento, y le ponían un agregado de roca y producían concreto. Tenían en muy grandes cantidades las materias primas para hacerlo. Los cementos que se hallan en la Gran Pirámide tienen 4.000 años y, sin embargo, están en buenas condiciones. En contraste, el moderno cemento Portland (que se hace quemando en un horno una mezcla de piedra caliza y arcilla) utilizado para reparar antiguos monumentos egipcios, se resquebraja y comienza a desmoronarse en sólo 50 años».

     Los autores sostienen que muchos enigmáticos artefactos distintos de las pirámides son producto de la polimerización.

     «Durante esa Era aparecieron por primera vez vasos de piedra dura de pizarra, de esquisto metamórfico, de diorita y basalto. Estos objetos, casi indestructibles, están entre los más desusados y enigmáticos del mundo antiguo... (y) 30.000 de esas vasijas fueron colocadas en una cámara subterránea de la Pirámide Escalonada del faraón Djoser de la tercera dinastía, en Saqqara».
 
Pirámide escalonada de Djoser (Zoser) en Saqqara

    Hace treinta años el egiptólogo alemán Kurt Lange se preguntaba intrigado, a propósito de esas mismas vasijas: "¿Pero cómo puede haberse trabajado una piedra tan dura? Los egipcios de ese tiempo sólo tenían... piedra, cobre y arena abrasiva".

     Una variedad de piedra utilizada en la vasija, el esquisto metamórfico, es más dura que el fierro. Otra, la diorita, está entre las piedras más duras que se conocen. Ningún escultor moderno intenta tallar esos materiales. Así y todo, esas vasijas fueron hechas en Egipto en tiempos prehistóricos, antes de la introducción de metales suficientemente duros como para cortar la piedra.

     Una extraordinaria estatua en diorita de Khafra o Kefrén (2600 a.C.), el constructor de la segunda pirámide, es una de las obras maestras del mundo hechas en piedra. Tal como las vasijas, tiene características de una estatua hecha en un molde.

     Las misteriosas obras en piedra del mundo antiguo van desde las diminutas hasta las monstruosas. Tres bloques en el templo de Baalbek, en el Líbano, donde había un centro de culto al Sol, son denominados el "Trilitón". Cada bloque tiene 20 x 4 metros y pesa 1.200 toneladas. Están en una muralla a 6 metros sobre el suelo, y se estima que se necesitarían 24.000 hombres para colocarlos allí.

Trilithon en Baalbek, coloreados

     Los autores del libro sobre las pirámides identifican un lazo común: las pirámides y los templos de Baalbek fueron construídos con la tecnología de los antiguos sacerdotes del Sol. Éstos son los conocimientos que ese libro ha tratado de descubrir.


Fenómenos Desconcertantes

     Los autores abordan numerosos problemas que han intrigado a generaciones de observadores. Por ejemplo:

• Durante los 20 años del reinado de Khnumu-Khufu (Keops, en griego) fueron colocados en la Gran Pirámide unos 2.600.000 bloques. Las grandes conchas de fósiles hacen que sea imposible cortar estas piedras con precisión. Sin embargo, los egiptólogos pretenden que esta estructura sagrada fue construída usando piedra original y herramientas de cobre. Si los bloques medianamente duros de la Gran Pirámide hubieran sido formados con herramientas de bronce, la tarea habría sido igual a la de todos los monumentos egipcios construídos en tiempos del Imperio Nuevo, el Período Tardío y la Era Ptolomeica, un lapso que suma en conjunto 1.500 años, según Davidovits. Los autores del libro muestran que al hacer en moldes las piedras, los constructores de las pirámides hicieron en 20 años —con herramientas de la Edad de Piedra— la misma cantidad de trabajo que los egipcios de la Edad del Bronce y del Hierro en 1.500 años de afanosa construcción.

• La Gran Pirámide exhibía originalmente 115.000 piedras de superficie lisa que la recubrían, las que pesaban por lo menos 10 toneladas cada una. No se puede insertar una hoja de afeitar entre los bloques de revestimiento que quedan. El notable egiptólogo sir Flinders Petrie determinó que calzan entre sí separados apenas por 0,005 cms. Los autores del libro explican esa precisión.

• Cerca de la cumbre de la pirámide de Khafra (Kefrén) hay 22 hileras que no están dañadas por los agentes atmosféricos, porque los bloques de revestimiento que las protegían sólo fueron removidos hace 150 años. En 1984 Davidovits midió los miles de bloques que forman esos escalones. Halló algo asombroso: que todos los bloques se ajustan a diez largos uniformes. Dado que aún hoy día se requerirían técnicas altamente sofisticadas de computación para cortar la piedra caliza con esa precisión, el tallado de estas piedras con herramientas primitivas habría sido imposible.

  La piedra caliza frecuentemente se quiebra al ser cortada. Las fallas y los estratos hacen que por cada bloque cortado a la medida, otro se parta. Si los bloques hubiesen sido tallados, existirían en alguna parte millones de bloques quebrados en el lugar, pero no se encuentra ninguno. Los antiguos viajeros jamás dieron cuenta de que los había, ni se los halla reducidos a otras dimensiones en monumentos posteriores.

     Davidovits define la esencia de la paradoja tecnológica de Egipto: En una época en que Egipto poseía solamente herramientas de cobre y piedra, las Grandes Pirámides fueron construídas con materiales de piedra dura preparados con perfección y cuidados máximos, y cada una de ellas fue construída en veinte años.

     Es verdad que los egiptólogos enfrentaron problemas enormes al tratar de explicar la teoría corriente. Por ejemplo, el egiptólogo alemán Dieter Arnold calculó que desde el faraón Sneferu hasta Khafra —unos ocho años— 12 millones de bloques fueron colocados en las pirámides, o sea, un mínimo de 413 bloques diarios.

     Percatándose de la envergadura de los problemas, Arnold propuso que se considerara un mayor tiempo dedicado a la construcción, doblando o triplicando el que vivió cada uno de estos faraones. Esta proposición, sin embargo, va contra la cronología establecida y desarrollada a lo largo de años de debates y estudios cuidadosos de los egiptólogos. Davidovits señala que ni siquiera triplicando la duración de esas vidas se comienza a resolver el enorme problema.


Las "Falsas Pruebas" de la Egiptología

     Los autores del libro sobre las pirámides critican lo que ellos denominan las "falsas pruebas de la egiptología". Señalan que "aun cuando la explicación tradicional de la construcción de las pirámides es ilógica y no está demostrada, se la ha aceptado como materia de fe, reforzada y protegida por el solo peso de la opinión erudita".

     Anotan, por ejemplo, que los bloques sacados de las canteras cerca de las pirámides han sido citados durante largo tiempo como característicos de los métodos egipcios para trabajar las canteras para la construcción de las pirámides. Los autores señalan que los egiptólogos se basan en información anticuada. Los más recientes estudios de las canteras hacen datar los bloques que hay cerca de la Gran Pirámide a la época de la ocupación romana de Egipto, más de 2.000 años después. Esos bloques tienen señales de las técnicas romanas de explotación de canteras, nunca empleadas por los egipcios. Los autores argumentan que los egipcios no sacaron bloques de las canteras cuando se construyeron las pirámides.

     Los egiptólogos citan un bajorrelieve en el cual se muestra cómo se arrastra sobre un trineo de carga a lo largo de un terreno plano la estatua de 60 toneladas de un hombre noble, Djehutihotep, y aseveran que explica cómo eran movidos los bloques de las pirámides. Los autores indican que ese bajorrelieve data de un período muy posterior. La operación representada es explicable en un terreno plano, pero sostienen que las condiciones serían imposibles en una rampa.


     Los egiptólogos plantean que unas enormes rampas de arcilla —tan grandes como para haber cubierto la Gran Pirámide— eran el único modo disponible de alzar los bloques. Los autores indican que no existen en Giza restos de enormes rampas. Los restos que se han hallado sugieren la utilización de rampas pequeñas de un tamaño que hacía fácil para la gente trepar a las pirámides con materiales ligeros. Los autores dicen que esas rampas fueron utilizadas para construír las pirámides más antiguas y las últimas, las que contienen pequeños ladrillos, los cuales pueden ser más fácilmente sacados de los moldes y acarreados que vaciados en moldes en el lugar mismo.

     Según los autores, cualquier tipo de agregado de roca puede ser empleado para hacer bloques de concreto de alta calidad (geopolimérico). Es prácticamente imposible distinguir la piedra resultante de la piedra natural, y los geólogos que examinan a simple vista la piedra a base de geopolímeros habitualmente la confunden con aquélla.

     Uno de los ingredientes para hacer piedras es la cal calcinada en fogones simples. Se podía disponer de cal en abundancia automáticamente al hacer pan en hornos de piedras calizas. La producción de cal es el proceso industrial más antiguo de la Humanidad, y data de hace 10.000 años.

     Otro ingrediente era la sal de natrón (carbonato de sodio), que se recogía abundantemente en los desiertos y lagos salados. Una mezcla de cal, natrón y agua produce soda cáustica, necesaria para hacer cemento. La soda cáustica ataca ciertos minerales silíceos, como los que eran extraídos en enormes cantidades en el Sinaí en tiempos antiguos.

     Los silicatos de sodio se producen cuando la soda cáustica ataca químicamente estos minerales. Los minerales eran empleados para hacer piedras de fina calidad para estatuas, templos y recubrimientos.

     Davidovits ha determinado los simples procedimientos químicos para hacer el grueso de la albañilería de las pirámides: "La piedra caliza de Giza contiene 3 ó 4% de caolinita, una arcilla aluminosa de silicato. Para que tenga lugar una reacción geopolimérica muy simple, la piedra caliza con caolinita sólo requiere que se agregue cal, natrón y agua". Una piedra mejor, como la que se encuentra en las estatuas, bloques de revestimiento y los bloques de los grandes templos del Sol, requería una fórmula más intrincada. Al estudiar una muestra del interior de la Gran Pirámide, Davidovits quedó maravillado de la complejidad de la fórmula empleada.

     Davidovits ha sostenido frecuentemente que hay sólidas pruebas de la existencia de una enorme industria de cemento en el antiguo Egipto. El historiador griego del siglo V a.C. Heródoto dice que antes había canales que conectaban la Gran Pirámide al Nilo. Davidovits señala que un canal habría sido un recipiente de reacciones ideal para la producción, en el lugar mismo, de enormes cantidades de cemento. Un canal también podría haber sido útil para anegar la planicie de Giza, lo cual puede haber contribuído a la disgregación del lecho de rocas de Giza. Si bien la piedra caliza es difícil de tallar, precisamente porque está hecha de duras conchas de fósiles, el adhesivo de cemento natural se disgrega fácilmente en el agua. Los autores dicen que al geopolimerizar el cascajo suelto de conchas de piedra caliza en Giza, los egipcios produjeron un material de mejor calidad.

     Según la visión de Davidovits del antiguo proceso de producción, los egipcios excavaban cascajo suelto de piedra caliza barrosa chapoteando en el agua fangosa y cálida de la llanura. Las conchas eran llevadas en receptáculos por una multitud de hombres al lugar de la construcción. El cascajo barroso era vaciado en moldes llenos de cemento y agua.

     En la Antigüedad se excavaron grandes cantidades de minerales en el Sinaí. Las inspecciones modernas muestran que mientras algunas vetas de cobre fueron dejadas intactas, los minerales que toman parte en la geopolimerización fueron muy explotados. Los egiptólogos nunca han dado una explicación de la enorme cantidad de dichos minerales extraídos.

     La construcción de las pirámides, según los autores, sólo requirió herramientas de la Edad de las pirámides. Sin la necesidad de tallar o de llevar a lo alto los bloques, las herramientas requeridas eran aquellas para poner ladrillos de barro secados al Sol: azadones para remover la piedra caliza de conchas fósiles, canastos para transportar los ingredientes, artesas en donde mezclar los ingredientes, y escaleras, escuadras, plomadas, niveles, llanas de albañiles y moldes de madera. Modelos a escala de moldes y de todas estas herramientas fueron descubiertos en la pirámide de la sexta dinastía del faraón Pepi II.

Pirámide de Pepi II, en Saqqara

     Los instrumentos de cobre, que no sirven para cortar piedra, son utilizables para aserrar y cepillar troncos de árboles destinados a hacer moldes. Ya en tiempos de la primera dinastía (3200 a.C.) los carpinteros ensamblaban tablones con ángulos rectos perfectos. Una vez armados, los moldes eran impermeabilizados por dentro con una gruesa capa de cemento. Ese cemento pasaba a ser parte del bloque, y puede ser visto en la base de los bloques en la Gran Pirámide. Los egiptólogos han estado intrigados por largo tiempo respecto de la manera como era colocado el cemento.

     El aceite es un medio adecuado para soltar el cemento. Heródoto relata que los constructores de la Gran Pirámide olían a aceite rancio. Los egiptólogos consideran que el relato de Heródoto concuerda con la teoría sobre el tallado y alzamiento de los bloques. Los autores, en cambio, analizaron el relato de Heródoto y llegaron a la conclusión de que apoya la teoría de que las piedras fueron hechas vaciándolas en moldes.

     Ellos muestran una prueba de que a Heródoto se le dijo que un artefacto —una "máquina", según traducción del antiguo griego jónico— fue usada para levantar las pirámides. Los autores piensan que ésa es una traducción imprecisa. Si la palabra empleada para referirse al artefacto es traducida como "molde" en lugar de "máquina" la cita de Heródoto dice así:

     «Ellos levantaban las piedras utilizando moldes hechos de tablones de madera cortos, que levantaban las piedras desde el suelo hasta la primera hilera de escalones. En esa grada había otro molde que recibía la piedra (cascajo) al llegar. Otro molde hacía avanzar la piedra hasta el segundo escalón. O había tantos moldes como escalones, o sólo realmente había uno, y portátil, para llegar a cada hilera sucesivamente, cada vez que deseaban alzar la piedra más arriba. Hablo de ambas posibilidades, porque ambas fueron mencionadas».

     Los autores señalan que el relato de Heródoto nunca asevera que los bloques fueron tallados o alzados, y concuerda con la idea de que las pirámides fueron hechas apilando material hilera por hilera.

     Una vez vaciado, el bloque se endurecía en horas. Empleando las fórmulas actuales, los geopolímeros se endurecen en cualquier tiempo de fraguado que se desee: días, minutos, e incluso segundos. Una característica del concreto de geopolímeros es que no hay un encogimiento apreciable. Los bloques no se funden cuando se vacian directamente uno contra otro. Davidovits hace notar que si bien habría sido imposible lograr que calzaran tan estrechamente los bloques con herramientas primitivas, esas junturas se logran fácilmente cuando se vacia concreto de geopolímeros.

     Los bloques en los templos de la Segunda Pirámide de Giza tienen de 1,80 a 3 metros, y pesan hasta 500 toneladas. Son tan enormes que habría sido imposible moverlos. Los investigadores aseveran que el vaciado es la única manera de fabricarlos. Éstos señalan que si bien Davidovits es el primero que ha reproducido piedra sintética de las pirámides y ha aplicado esta tecnología a la construcción de las pirámides, otro hombre de ciencia francés, Henry Le Châtelier (1850-1936), fue el primero en observar que los antiguos egipcios producían piedras hechas por el hombre. Estudiando estatuillas funerarias esmaltadas, Le Châtelier quedó asombrado al descubrir que se trataba de un material hecho por el hombre.

     En años recientes, algunos egiptólogos han atacado a Davidovits constantemente. David O'Connor, curador de arte egipcio en el museo de la Universidad de Pennsylvania, dice: "Sé que Davidovits piensa que ha encontrado enterradas en la piedra caliza cosas que él piensa que no son naturales; pero nunca he visto una demostración convincente de su parte que pruebe que es así". El egiptólogo Peter Lacovara, del museo de Bellas Artes de Boston, está de acuerdo. "No hay ningún misterio en cuanto a la manera como fueron hechas las pirámides", dice. "Tenemos pirámides en todas las etapas de su construcción y destrucción. Está claro cómo funcionaba el proceso. Tenemos bloques a medio sacar de la cantera, bloques sobre rodillos en las canteras, restos de trineos de carga, y representaciones de cosas que están siendo movidas".

     Davidovits admite que es una crítica legítima de parte de los egiptólogos el hecho de que él ha analizado sólo un pequeño número de muestras. Sin embargo, la Organización de Antigüedades Egipcias negó a Davidovits permiso para sacar muestras de material de las pirámides. Donald H. Campbell, principal petrógrafo investigador de los Laboratorios de Tecnología de la Construcción en Skokie, Illinois, está de acuerdo con Davidovits en cuanto a que las pruebas geológicas observables en el terreno son una poderosa demostración de su teoría. Campbell trató de ayudar a Davidovits a adquirir muestras de las pirámides, pero también se le negó permiso.

     Davidovits ha tenido que servirse de muestras prestadas, y también da cuenta de análisis hechos por otros hombres de ciencia. Se le han ofrecido muestras robadas, pero las ha rechazado porque no serían reconocidas como válidas para la investigación por la comunidad científica.

     Davidovits descifró un documento que viene al caso, denominado la Estela de la Hambruna, y la traducción de ella por él asevera que el faraón que construyó la primera pirámide procesaba minerales para construír monumentos. Él afirma que los antiguos procesaban y empleaban de manera industrial minerales que hoy día sólo tienen interés para los coleccionistas.

Estela del Hambre, traducida nuevamente por Davidovits

     Algunas personas han dicho que Davidovits puede haber despojado de todo su misterio a las pirámides. A esto, él replica: "Construír pirámides ingeniosamente, a través de procedimientos químicos, y engañar así aún a brillantes mentes modernas, es algo que habla muy alto de los investigadores antiguos".–



Geopolímeros en el Antiguo Egipto
¿Han Sido Hechas las Pirámides con Falsas Piedras?
por Ted Shapiro
30 de Diciembre de 2012


     En su libro de 1988, Las Pirámides, Un Enigma Resuelto (co-escrito con Margaret Morris), el doctor Joseph Davidovits hace la afirmación de que las pirámides de Egipto realmente hubieron sido hechas de materia aglomerada y que los bloques individuales fueron vertidos en el lugar. ¿Es razonable esta afirmación?. ¿Podría ser ése el modo en que las pirámides realmente fueron construídas? En el siguiente artículo intentaremos contestar estas preguntas cuando examinemos la afirmación del doctor Davidovits y la comparemos con la evidencia, así como con otras explicaciones posibles de cómo las pirámides pudieron haber sido construídas.

     El doctor Davidovits es un químico investigador francés, nacido en 1935, quien tiene un doctorado de la Universidad de Mainz. En su libro él escribe que él es el fundador de una nueva rama de la Química, que él llamó Geopolimerización. Él declara que él tiene más de 25 patentes internacionales para productos y procesos geopoliméricos. Sospecho que la producción de la moderna piedra falsa está en gran parte basada en su trabajo.

     Las pirámides de Egipto, sobre todo las Grandes Pirámides de Giza, han asombrado durante mucho tiempo a los visitantes, y muchos se han preguntado cómo los egipcios antiguos, con la tecnología disponible para ellos, pudieron haber erigido tales altos y masivos edificios hechos de bloques tan enormes de piedra, y cómo ellos pudieron haberle dado forma a los bloques de piedra tan regularmente, y haberlos puesto con tal precisión. La teoría más ampliamente aceptada es que los bloques de piedra fueron sacados enteros, y empujados rampa arriba contra las pirámides y colocados en su posición. Algunos dicen que los bloques de piedra fueron sacados de sitios cercanos, mientras otros dicen que ellos fueron sacados de muchos kilómetros de distancia y arrastrados por tierra o transportados en barcas a lo largo del Nilo hasta su sitio.

     La creencia general es que las pirámides más grandes, que están localizadas en Giza, fueron construídas aproximadamente hace 4.500 ó 5.000 años, cada una durante el reinado de un faraón, para ser usadas como sus tumbas. La Gran Pirámide de Giza generalmente se cree que fue construída como una tumba para el faraón Khnumu-Khufu, (también conocido como Keops) durante su reinado de 23 años. La pirámide contiene aproximadamente 2,5 millones de bloques de piedra caliza que pesan entre 2 y 70 toneladas cada uno. La mayor parte de los bloques son una piedra caliza áspera de color opaco. Originalmente, la pirámide estuvo cubierta con bloques de revestimiento hechos de una piedra blanca fina, lisa y brillante. Hoy, la mayor parte de los bloques de revestimiento están desaparecidos, habiendo sido quitados para construír otros edificios.

     Se cree generalmente que durante la época de construcción de la Gran Pirámide los egipcios no tenían hierro, o ni siquiera bronce de buena calidad, sino únicamente instrumentos de piedra y cobre (que es muy blando), así como algunas débiles aleaciones de cobre. ¿Pudo la muy dura piedra caliza, de la cual las pirámides fueron formadas, haber sido sacada y formada con instrumentos de piedra, o con instrumentos hechos de tales metales blandos? Otra pregunta problemática es cómo los grandes bloques de piedra, que pesan entre 2 y 70 toneladas en todas partes en la Gran Pirámide de Giza, pudieron haber sido transportados al sitio o trasladados hasta su posición arriba en la pirámide. Incluso si los bloques de piedra fueron sacados de cerca, ellos todavía tuvieron que haber sido subidos por la pirámide y colocados en su lugar.

     La opinión más extensamente sostenida acerca de cómo los bloques de piedra pudieron haber sido subidos por la pirámide consiste en que se construyeron grandes rampas contra cada lado de la pirámide, y los pesados bloques de piedra fueron arrastrados por grandes cuadrillas de trabajadores. Un problema de esta teoría es que la construcción de las rampas habría sido una tarea casi tan grande como la construcción de la pirámide misma. Otro problema es que la rampa tendría que ser elevada para cada nivel. A fin de mantener la pendiente de la rampa, tendría que ser levantada en todo su largo, y ningún otro bloque podría ser arrastrado hacia su lugar hasta que aquélla hubiera sido fabricada. A causa de estas dificultades, algunos han propuesto la idea de una envoltura alrededor de la rampa que se enrollaría alrededor de la pirámide a medida que iba creciendo.

     No conozco ningún registro egipcio que describa la construcción de las pirámides, pero Heródoto, un historiador griego, visitó Egipto alrededor de 460 a.C. y registró lo que le dijeron sobre la construcción de las Grandes Pirámides, las que en el momento de su visita tenían ya más de dos mil años. Heródoto no podía entender la lengua local y habló con los egipcios por medio de un intérprete. No sé mucho griego, de modo que voy a usar una traducción para citarlo.

     Describiendo la construcción de la Gran Pirámide de Keops (Khufu), él escribe: "Esta pirámide fue construída así; en la forma de pasos, que algunos llaman crosae, y otros llaman bomides. Después de preparar la  base, ellos levantaron piedras usando máquinas hechas de tablones cortos de madera, que levantaban las piedras desde el suelo hasta la primera serie de escalones. En esa área había otra máquina que recibía la piedra cuando ésta llegaba. Otra máquina levantaba la piedra a la segunda grada. O bien habían tantas máquinas como gradas, o era realmente sólo una, y portátil, para alcanzar cada escalón en la sucesión, cada vez que ellos deseaban levantar la piedra más alto. Menciono ambas posibilidades porque ambas fueron mencionadas" (Davidovits, p. 158).

     Basado en este relato, se ha sugerido que los egipcios usaron grúas y poleas de madera para construír las pirámides. Un problema con esta teoría es la pregunta de si las grúas de madera habrían sido lo bastante fuertes como para levantar un bloque de 20 toneladas de piedra. Davidovits afirma que jamás ha sido encontrada ninguna evidencia de ninguno de tales dispositivos en Egipto, datados como de la época de las pirámides o posteriores. Él afirma que tales mecanismos no eran conocidos en Egipto hasta que los romanos los introdujeron en el siglo I a.C. Davidovits sugiere que las "máquinas hechas de tablones cortos de madera", que Heródoto menciona, eran realmente formas de madera para verter material conglomerado.

     Otra interesante descripción viene de otro historiador griego, Diodoro Sículo, que visitó las pirámides alrededor de 21 a.C. En su Biblioteca Histórica él escribe: "Y la parte más notable del relato es que, aunque la tierra circundante consiste solamente en arena, ni un rastro permanece de rampas o del ordenamiento de las piedras, de modo que ellas no parecen haber sido hechas con la lenta mano del hombre sino que en cambio parecen una creación repentina, como si hubieran sido hechas por un dios y puestas físicamente en la arena. Algunos egipcios hacen una maravilla de estos asuntos, diciendo en tanto que como las rampas fueron hechas con sal y salitre, cuando el río fue soltado las disolvió y las borró completamente sin la intervención de manos de hombres" (Davidovits, p. 158).

     Davidovits afirma que durante la extracción, al menos tanta piedra se pierde por daños como la que es utilizable, y él recalca mucho el hecho de que grandes cantidades de bloques dañados de piedra nunca han sido encontradas en Egipto. Él también nota que el relato citado habla del río siendo soltado en el área de la pirámide, lo cual, dice él, habría sido hecho a fin de ablandar la piedra caliza para la mezcla.

     Otra teoría de cómo fueron construídas las pirámides es que ellas lo fueron por seres extraños de otro planeta usando tecnología avanzada, o que dichos alienígenas de avanzada tecnología, trabajando como asesores, ayudaron a los antiguos en esa hazaña técnica. Todo lo que voy a decir sobre esta teoría es que el hecho de que la gente la haya considerado seriamente muestra cuán difícil es imaginar cómo los antiguos egipcios pudieron haber construído tales estructuras monumentales de piedra tallada.

     En este punto creo que es tiempo para echar una mirada más detallada a la teoría de Davidovits.

     Davidovits cree que los bloques de piedra en las Grandes Pirámides realmente han sido hechos por el hombre, y para respaldar su afirmación él proporciona una teoría factible y también considerable evidencia. Davidovits escribe que la tecnología para hacer piedra artificial es simple. Él afirma que la mayor parte de los ingredientes necesarios son abundantes en Egipto.

     Davidovits dice que el aglomerado consiste en gran parte en piedra caliza, que es abundante localmente. Otro ingrediente principal es el agua, que es abundante en el Nilo que está cerca. Otro ingrediente es la cal, que puede ser obtenida calentando la piedra caliza. Davidovits nos informa que un ingrediente clave del aglutinante es la alúmina, que él dice que es abundante en el fango del río Nilo. Él nos dice que otro ingrediente clave es la sal de natrón, que afirma que es abundante en el desierto y en los lagos de sal. Él explica que el natrón reacciona con cal y agua para formar soda cáustica, la cual él sostiene que es el ingrediente principal para hacer la piedra artificial.


     Davidovits escribe que en tiempos antiguos las minas del Sinaí eran ricas en turquesa y crisocola (que son necesarias para la producción de zeolitas sintéticas, que son importantes ingredientes adhesivos) así como en los minerales arsénicos olivenita y escorodita, que son necesarios para producir rápidos ajustes hidráulicos en bloques grandes de concreto. Él afirma que los antiguos egipcios son conocidos por haber usado estos mismos minerales en otros procesos. Davidovits escribe que los egiptólogos están bien conscientes de que enormes cantidades de turquesa y crisocola fueron extraídas de las minas del Sinaí, pero ellos no pueden explicar qué uso se les dio.

     Davidovits también escribe que los antiguos egipcios son conocidos por haber hecho piedra artificial. Él dice que un químico francés llamado Henry Le Châtelier (1850-1935) hizo este descubrimiento a principios del siglo XX estudiando figurillas funerarias egipcias esmaltadas de la época tinita (c. 3000 a.C.). Le Châtelier examinó las figurillas usando técnicas micrográficas recientemente desarrolladas, diapositivas de cristal, análisis de secciones delgadas, y fotografía en combinación con el microscopio, y se sorprendió al encontrar que lo que se había pensado antes que era piedra arenisca natural era de hecho piedra artificial hecha por el hombre.

     Un problema con la teoría de Davidovits es que aunque soluciona los problemas técnicos y de ingeniería de sacar y transportar grandes bloques de piedra, queda todavía el hecho de que una cantidad enorme de roca hubiera tenido que ser triturada hasta un tamaño de guijarros en la mezcla. En una cantera moderna, explosivos junto con grandes cantidades de electricidad y máquinas enormes son usados para hacer eso. Davidovits soluciona ese problema diciendo que la piedra caliza en Giza se ablanda cuando se humedece. Él dice que se cavaron canales desde el Nilo hasta los depósitos de piedra caliza, y que en la temporada de inundación el agua fue desviada por esos canales para inundar la piedra caliza y ablandarla, de manera que pudiera ser raspada con una azada y usada para el conglomerado. Si es verdad que la piedra caliza local en efecto se ablanda cuando se moja, esto solucionaría el problema de la mezcla, pero francamente me gustaría ver alguna prueba de que en efecto éste es el caso.

     Davidovits afirma haber encontrado huellas de vetas de madera en una muestra de piedra tomada de un área protegida en un pasaje del interior de la Gran Pirámide, que él dice que es una evidencia de que la piedra de hecho es concreto que fue vertido en un molde de madera. Él dice que las pulgadas superiores en cada bloque de piedra son esponjosas y de calidad inferior comparándolas con el resto del bloque. Él dice que esto es causado por el agua cuando asciende a la superficie, mientras la mezcla y el aglutinante se depositan en el fondo. Él escribe que la piedra caliza contiene conchas fósiles y que en la piedra caliza natural dichas conchas se encuentran en posición horizontal, pero en las piedras de las pirámides las conchas están todas mezcladas, lo que se debe, dice él, a la mezcla al ser vertida en el molde.

     Davidovits escribe que la piedra caliza natural no contiene burbujas de aire, pero que las piedras de las pirámides sí. Él explica que la piedra caliza natural contiene capas horizontales, pero que las piedras de pirámide no, y que algunos de los bloques más grandes tienen líneas onduladas similares a las que a veces se encuentran en el hormigón moderno y que son conocidas como líneas de elevación. Él dice que las líneas de levantamiento son causadas cuando un vertido es interrumpido y terminado posteriormente, como cuando un equipo de trabajadores se retira por el día y termina el vertido a la mañana siguiente. Davidovits nos dice que un equipo de investigación usando equipo sofisticado encontró que las piedras de la Gran Pirámide son un 20% menos densas que el lecho de roca circundante. Él dice que esto es típico de la piedra geopolimérica hecha por el hombre, y es causado por burbujas de aire. Davidovits escribe que la piedra de la pirámide tiene un contenido de humedad muy alto, mientras que el lecho de roca local es relativamente seco. Él dice que las construcciones de concreto tienen un alto contenido de humedad, y él especula que los bloques en la pirámide, que fueron cubiertos pronto con otros bloques, nunca se secaron totalmente.

     Davidovits relata que él tomó fotografías de una sección de una pirámide que contenía aproximadamente 2.000 bloques visibles de piedra. Él entonces hizo diapositivas de las fotografías y comparó las longitudes de las piedras, y encontró que entre los 2.000 bloques había sólo diez longitudes uniformes, que él dice que es una evidencia de que ellos fueron vertidos en el lugar con moldes reutilizables. Él cree que si los bloques hubieran sido sacados enteros, ellos no serían de tales longitudes uniformes. Él también menciona la delgada capa de papel del mortero entre los bloques de la pirámide, que él dice que sería demasiado delgado para sostener un bloque junto a otro. Él explica que estas delgadas capas de papel del mortero son un subproducto de la geopolimerización, que se forma cuando hay un exceso de agua en la mezcla: el peso de la mezcla presiona el cemento acuoso hacia la superficie donde se asienta para formar una cáscara.

     Desde el tiempo de la construcción de la pirámide de Zoser (la primera pirámide) hasta la construcción de la Gran Pirámide de Khufu (Keops) en Giza, que fue la pirámide más grande alguna vez construída, hubo sólo aproximadamente cien años, y dentro de otros cien años, la construcción de pirámides había entrado en decadencia. Por qué ocurrió esa decadencia ha sido durante mucho tiempo un misterio, pero Davidovits afirma tener la respuesta: él dice que la edificación de pirámides entró en decadencia porque algunos minerales necesarios para hacer piedra artificial, que habían sido extraídos en el Sinaí, se agotaron.

     Otro punto que Davidovits remarca es que cuando los antiguos egipcios no tenían todavía metales duros, ellos construyeron pirámides enormes que contenían millones de bloques perfectamente formados de una muy dura piedra caliza, pero una vez que ellos tuvieron los más duros bronce  y hierro, dejaron de usar la piedra caliza y usaron casi exclusivamente la muy suave piedra arenisca. Si creemos que los bloques de piedra para las Grandes Pirámides fueron cortados enteros, eso no tiene mucho sentido; pero si creemos la teoría de Davidovits, hace el sentido perfecto.

     La mayoría de los egiptólogos y los arqueólogos no aceptan la teoría del doctor Davidovits, aunque en años recientes su idea haya comenzado a ganar algún empuje, y unas pocas otras personas que trabajan en ese campo han surgido con teorías similares.

     Entonces ¿es razonable la teoría del doctor Davidovits?; ¿es correcta?.

     En mi opinión, su teoría es razonable. Resuelve algunas preguntas difíciles que otras teorías nunca han sido capaces de contestar satisfactoriamente.

     Ah, ¿pero es correcta? Bien, a decir verdad, no puedo contestar esa pregunta con los datos que tengo disponibles. Yo tendría que entrenarme en geología, y geopolimerización, y luego ir al sitio con el equipamiento apropiado, y examinar cuidadosamente las pirámides y las canteras, y luego analizar cuidadosamente los datos, antes de que yo estuviera en situación de contestar.

     Pero quizás su interés ha sido despertado; tal vez algún día usted contestará la pregunta.–



Bibliografía:

—Davidovits, Dr. Joseph, and Margie Morris, The Pyramids, an Enigma Solved, Hippocrene Books, 1988.
—Edwards, Dr. I. E. S, The Pyramids of Egypt, Penguin Books, 1988.
—Evans, Humphrey, The Mystery of the Pyramids, Thomas Y. Crowell, Publishers, 1979.
—Fakhry, The Pyramids, The University of Chicago Press, 1975.
—Mendelssohn, Kurt, The Riddle of the Pyramids, Praeger Publishers, 1974.
—Tompkins, Peter, Secrets of the Great Pyramid, Harper & Row, Publishers, 1971.




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