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martes, 18 de noviembre de 2014

Christian Miller - Verdad, Herejías y Héroes



     Presentamos en castellano en esta ocasión otro artículo de Christian Miller, autor de la espléndida sátira "Confesiones de un ex-Racista" que presentamos en Diciembre de 2011. Aquí, en un tono más serio, analiza cómo la ortodoxia reinante, desde los tiempos arcaicos en que el sacerdote era sólo el chamán, no ha variado su metodología de exclusión social para con el que se atreve a pensar diferente. Con razonamientos simples, el señor Miller además nos presenta las posibilidades futuras, que en muchos duermen, que harán que los asediados se sacudan los mentirosos hechizos de gente de mala clase y malas intenciones. Este artículo fue publicado originalmente en el sitio theoccidentalobserver.net del profesor Kevin MacDonald.



Verdad, Herejía y Héroes
por Christian Miller
4 de Abril de 2011



     La política de identidad Blanca es una forma de herejía, y la herejía tiene graves consecuencias. Abogar por el nacionalismo Blanco o simplemente defender los intereses Blancos a menudo tiene como consecuencia una pérdida de la posición social. Los cobardes morales, los aduladores amorales y los traidores raciales son recompensados, mientras que los héroes y los guardianes de lo justo son demonizados. El pretender que los Blancos son constructos sociales o que no tienen intereses legítimos que defender, es aceptado, incluso celebrado, en una sociedad plagada de multiculturalismo anti-Blanco. Los racialistas Blancos comprenden que la cornucopia de culturas está diseñada para excluír cualquier cultura Blanca, y el futuro arcoíris de razas es realmente un confuso caos de mestizaje. Es por lo tanto un desafío enorme apoyar resueltamente el genotipo propagado por los Blancos. La oposición anti-Blanca está bien financiada, bien organizada, y es malévola y persistente.

     La defensa Blanca está asediada por todos lados. Hacer una campaña contra el genocidio Blanco [1] atrae el escarnio y el desprecio de los anti-Blancos. Lamentarse de la declinación de la población Blanca hacia el estado de minoría es atacado como intolerancia. Simplemente el llamar la atención, para no mencionar la denuncia, acerca de las cantidades maliciosamente desproporcionadas de crímenes violentos inter-raciales cometidos contra la gente Blanca es paradójicamente descrito como odio. La protección de la continuidad del linaje de familia al esperar matrimonios exclusivamente Blancos y procreación Blanca es vista como retrógrada, provinciana o anticuada. La sugerencia de que muchas tendencias o ideas que dañan los intereses Blancos han sido desproporcionadamente creadas, organizadas, diseminadas o financiadas por intereses judíos [2] puede conducir a acusaciones de locura o de inestabilidad mental.

[2. http://www.csulb.edu/~kmacd/books-Preface.html].

     Este escarnio y desprecio, y las acusaciones de intolerancia, odio, y locura, son reacciones que requieren que los nacionalistas Blancos tengan una piel gruesa a fin de mantener sus puntos de vista. Es difícil ser un hereje. Pero la resistencia necesaria para llevar eso adelante es más que la insensibilidad ante insultos o amenazas. Está inspirada por el amor a la verdad. Los racialistas Blancos saben que la raza es real y que tiene importantes consecuencias para la civilización y los intereses genéticos étnicos. Los nacionalistas Blancos comprenden que ellos están siendo sistemáticamente desposeídos y étnicamente limpiados de sus patrias. Los defensores de la identidad Blanca entienden que no hay nada odioso o malsano en querer continuar su herencia teniendo bebés Blancos en sociedades Blancas.

     La firme resolución que guía a un nacionalista Blanco es un rasgo de personalidad o quizás una constitución espiritual que valora la verdad eterna más que la efímera posición social. Un hombre Blanco patriótico entiende que la verdad puede estar directamente opuesta a la opinión popular, y que tal situación no carece de precedentes históricos. Un Blanco ejemplar está dispuesto a actuar de acuerdo con aquella sabiduría. Un hombre Blanco heroico puede transformar esas convicciones en una acción eficaz y cambiar la dinámica de la sociedad. La raza blanca está en una desesperada necesidad de más héroes.

     Se sabe que la gente Blanca es más individualista que otras razas. En una sociedad dominada por los Blancos, libre de competencia étnica o racial de grupos de no-Blancos, este individualismo ayudó a impulsar a la gente Blanca más allá de los límites establecidos de la ciencia, la tecnología, la filosofía y la religión. El rechazo individualista a conformarse al "consenso popular" —que siempre se opone a los avances científicos o a las ideas heréticas— es precisamente por qué tantas figuras históricas Blancas persisten dentro de la memoria colectiva como titanes de la civilización occidental. Nadie recuerda a un conformista, pero todos recuerdan a un catalizador exitoso de la revolución justa. La recompensa por el éxito en tal lucha es la fama inmortal. ¿Cómo podría ser de otra manera?.

     ¿Por qué alguien recordaría a Galileo si él no hubiera sido individualista y lo bastante seguro de sí mismo para encarar el dogma vigente de un universo geocéntrico?. ¿El estante de libros de qué persona tendría las obras de Alexander Solyenitsin si éste hubiera decidido inclinar su cabeza ante la opresión soviética porque hablar claro no valía la pena para ir al gulag?. ¿Quién podría llamarse Protestante si Martín Lutero hubiera carecido del coraje y la convicción para pararse ante la Iglesia Católica y criticarla sin miedo? Todos estos hombres Blancos tenían ideas radicales que estuvieron directamente contra las ortodoxias dominantes de sus sociedades. Estos hombres habrían sido dispersados a los vientos del tiempo si no hubieran encontrado fama eterna al promover tenazmente ideas importantes a pesar de la intensa oposición social. Éstos fueron todos rebeldes con una causa, y aquella causa era la verdad. La verdad es herejía antes de que sea aceptada como verdad, de manera que todos estos hombres fueron llamados herejes alguna vez.

     Los nacionalistas Blancos afrontan presiones similares, porque estar a favor de lo Blanco es una herejía en el moderno Estados Unidos. Los profesores expresarán hostilidad a las ideas que tengan que ver con intereses Blancos, y esto puede traducirse en bajas calificaciones en la escuela o en una negación de cátedra en el mundo académico. Los empleadores a menudo despiden a los trabajadores que abiertamente defienden los derechos civiles de los Blancos en sus vidas privadas. Los antiguos amigos pueden cortar lazos cuando ellos perciben los riesgos inminentes para su posición social que se sigue de asociarse con una persona Blanca racialmente consciente. A veces incluso los miembros de familia inmediatos elegirán la seguridad material y la aceptación por parte del grupo de sus pares más bien que apoyar a un pariente que está protegiendo a la familia ampliada entera. La herejía tiene consecuencias sociales, como Galileo, Solyenitsin y Lutero lo supieron demasiado bien.

     "¡Racista!" es el equivalente moderno de "¡hereje!". Palabras como "intolerancia" y "odio" son usadas como slogans para acallar la disensión e impedir el debate. Las palabras han cambiado, pero los métodos de la exclusión social siguen siendo los mismos. Grite "¡hereje!" o su equivalente, y deje que la muchedumbre se encargue del resto.

     La Historia está repleta de ejemplos de ortodoxias firmemente establecidas que ridiculizan de una manera opresiva cualquier nuevo modo de pensar. En tiempos más primitivos, los chamanes místicos o los oráculos consultaban con los dioses a fin de adivinar la sabiduría para el consumo tribal. Negar la sabiduría del oráculo, o sugerir que el chamán simplemente estaba bajo la influencia de drogas psicotrópicas, eran razones suficientes para ser excluído de la tribu. Sólo un hereje se opondría a la clase espiritual dominante porque eso sería el suicidio social.

     Avance miles de años hacia adelante. Los oráculos y los chamanes se convirtieron en sacerdotes. Los sacerdotes místicos consultaban con Dios y la Biblia a fin de adivinar la sabiduría para el consumo público. Negar el monopolio de los sacerdotes en cuanto a la palabra de Dios, o sugerir que ellos eran aduladores hambrientos de poder, eran razones suficientes para ser excomulgado de la Iglesia y la sociedad, una lección que Martin Lutero aprendió de la manera más dura. La acusación de herejía fue usada para impedir el debate razonable, tal como las acusaciones de racismo [3] o anti-judaísmo son usadas hoy.

[3. http://www.independent.co.uk/news/science/fury-at-dna-pioneers-theory-africans-are-less-intelligent-than-westerners-394898.html].

     La moderna ortodoxia predominante sigue la "corrección política", el hijo bastardo anti-Blanco del Marxismo Cultural. Nietzsche declaró la muerte de Dios, pero la Naturaleza detesta el vacío. En lugar de aquél, las camarillas de la élite en la academia, las finanzas, los medios de comunicación y la política erigieron un nuevo tótem para adorar y venerar. Ya se llame liberalismo, igualitarismo, Marxismo Cultural, multiculturalismo o diversidad, la dinámica para imponer esta cosmovisión insostenible, genocida y anti-Blanca sigue siendo la misma: el ridículo, el aislamiento, la difamación, el procesamiento, la exclusión o la humillación —pero nunca el debate abierto. La herejía no debe ser debatida.

     Mientras la mayor parte de la Humanidad ha evolucionado más allá de quemar herejes en la estaca o de realizar sacrificios humanos rituales, persiste el mismo procedimiento de control del pensamiento, corrompiendo sistemáticamente y subvirtiendo las mentes Blancas impresionables. Cualquiera que niegue la existencia del sacrificio ritual no está mirando lo suficientemente cerca. Si una figura influyente desprecia el dogma del multiculturalismo, los guardianes de las entradas cerrarán filas rápidamente. En vez de siniestros toques de tambor tribales, la música de fondo serán gritos de "¡racista!" u "¡odiador!" o "¡anti-judío!" cuando los ansiosos verdugos preparen el altar de sacrificio. En vez de arrancar el corazón del hereje, los medios predominantes de comunicación [4] y sus partidarios tratarán de arruinar la reputación del hereje al ser difamado como una persona intolerante, odiosa y fanática.

[4. http://articles.latimes.com/2008/dec/19/opinion/oe-stein19].

     La persecución pública de herejes persiste en la época moderna. Recuerde que el sacrificio público es también una advertencia. Es un mensaje poderoso para el resto del grupo: la herejía tiene serias consecuencias.

     Lamentablemente, el camino herético del nacionalismo Blanco, de la identidad Blanca y de los intereses Blancos, es estrecho. Los pioneros del movimiento deben hacer frente a erizadas espinas, un terreno áspero, y el trabajo agotador necesario para limpiar la espesura de modo que los otros pueden ser atraídos a continuar. En esta etapa es inevitable que algunas personas corten relaciones sociales con una persona pro-Blancos una vez que las motivaciones nacionalistas quedan claras. Parece extraño que esta misma gente continuaría de buena gana la amistad o expresaría una entusiasta admiración si la causa en cuestión tuviera que ver con los derechos de algún otro grupo racial excepto la gente Blanca. Este promiscuo altruísmo hacia grupos ajenos es el colmo de lo absurdo cuando una persona aparentemente Blanca rechaza la compañía de otra persona Blanca que favorece los intereses compartidos de ambos. Pero ésta es la realidad del multiculturalismo anti-Blanco. Las ideas pervertidas que han envenenado el discurso estadounidense están diseñadas para marginar, condenar al ostracismo y demonizar a cualquier persona Blanca restante que se atreva a estar en contra de la arrolladora marea del desposeimiento de los Blancos [5].

[5. http://majorityrights.com/weblog/comments/the_white_genocide_evidence_project/].

     ¿Qué le impide a un nacionalista Blanco darse por vencido? ¿Por qué andar con dificultad cuando el camino por delante es cuesta arriba y cargado de obstáculos a cada instante? Más allá de un amor imperecedero por la gente de alguien, es la misma determinación que llevó a Henry Ford a hacer pública la subversión judía en el periódico Dearborn Independent a pesar de la amenaza inminente que esto planteaba a sus intereses financieros. Es el mismo celo por la verdad y la libertad que obligó a Thomas Jefferson a escribir la Declaración de Independencia.

     El mismo amor por la verdad arde en el corazón de cada nacionalista Blanco, y ninguna cantidad de presión social, difamación o aislamiento temporal es bastante para extinguir la llama. La fuente de combustible es la justa indignación que surge cuando un hombre reconoce una injusticia cósmica y está dispuesto a luchar a través del Infierno para rectificarla. La tentación de la capitulación es grande, el camino de la retirada es atractivo, y el castigo por tener las agallas para seguir es severo, pero las huellas de tantos grandes hombres del pasado son bastante para inspirar el progreso hacia adelante. El hombre espiritual valora la virtud infinitamente más que la comodidad material o la efímera adoración de aquellos que no son dignos de proporcionarla. Patrick Henry confirmó su status como un hombre espiritual cuando vociferó su revolucionario llamado a las armas ante la asamblea legislativa en Virginia: "¡Denme la Libertad o denme la Muerte!".

     El movimiento en pro de la identidad Blanca y de los intereses Blancos necesita más hombres espirituales. Esto no pretende ser una crítica del capitalismo, las ganancias o el éxito material. El nacionalismo Blanco necesita donantes, financieros, hombres de negocios talentosos y capitalistas creativos. Pero es una conclusión inevitable que la defensa de la gente Blanca no es un plan para hacerse rico rápidamente, y no garantiza ganar más amigos que enemigos a corto plazo. Arthur Schopenhauer [dicen que] dijo que "Toda verdad pasa por tres etapas. Primero, es ridiculizada. Segundo, es violentamente combatida. Finalmente, es aceptada como evidente". La política de identidad Blanca está en algún lugar entre la burla y la oposición violenta. El objetivo es moverse hacia la tercera etapa de Schopenhauer. No será fácil.

     El nacionalismo Blanco no es para el débil, el tímido, el crédulo o el emocionalmente dependiente, ya que estos atributos describen, en cambio, a la persona Blanca desmoralizada y desarraigada. Los fuertes siempre han ayudado al débil; ahora mismo, la raza Blanca está en una posición de debilidad. Aquellos que no han caído bajo el hechizo de la culpa Blanca deben despertar de nuevo a sus hermanos y hermanas Blancos. Aquellos que han mirado más allá del horizonte y han contemplado la posibilidad de la extinción Blanca deben advertir a los poco instruídos sobre la realidad del genocidio Blanco [6]. Aquellos que valoran la verdad y que retienen un sano sentido de orgullo Blanco e identidad Blanca [7] deben llevar a hombros la carga para el resto del grupo que ha sido privado de su herencia.

[6. http://majorityrights.com/weblog/comments/the_white_genocide_evidence_project_usa/].
[7. http://www.theoccidentalobserver.net/2011/02/mind-wars-raising-healthy-white-children-in-a-subversive-environment/].

     El liderazgo, la integridad, la capacidad persuasiva, las habilidades organizativas y las ideas inspiradoras son profundamente necesarios en el movimiento nacionalista Blanco. La capacidad genética para expresar estas habilidades y rasgos no se ha perdido aún. El potencial permanece dentro del genotipo Blanco, o expresado o inactivo, esperando ser manifestado en la siguiente reiteración familiar. Preserve aquel potencial como un tesoro irreemplazable. Recuerde que el espíritu de conquista, el descubrimiento científico, la oposición a la tiranía, la valentía ante la adversidad, y, más importante aún, la firme determinación en la búsqueda de la verdad, son todos los aspectos fundamentales de la herencia genética e histórica Blanca. El mismo individualismo que ha sido cruelmente explotado para privar de derechos a los Blancos en medio de minorías hostiles puede ser redirigido para luchar contra la injusticia del desposeimiento de los Blancos.

     La característica intrínsecamente Blanca del individualismo occidental puede ser rescatada de su actual subversión y reenfocada hacia el mejoramiento de la sociedad Blanca. Hubo un tiempo, no hace mucho, en que proteger a la raza Blanca, la nación Blanca, los vecindarios Blancos o la familia Blanca era un acto heroico y virtuoso para ser celebrado, más bien que una razón para ser llamado un "racista". Este espíritu de hermandad, parentesco y raza no ha sido completamente extinguido de la población Blanca.

     La tarea que viene es despertar el anhelo por la verdad, la determinación enfocada, el sentido de justicia, la identidad étnica y la voluntad de hierro que reside dentro de la raza Blanca. Parte de la lucha es destruír tabúes y transformar la herejía en una verdad aceptada. Cuando ese día llegue, los titanes se levantarán, bostezarán, y arrojarán los grilletes del multiculturalismo anti-Blanco levantando sus hombros sin esfuerzo. Las acusaciones de herejía serán ignoradas y se desvanecerán. Libre de trabas y emancipada, la raza Blanca seguirá su marcha eterna a través de la Historia, rompiendo barreras filosóficas, alcanzando mesetas más altas de salud y virilidad, descubriendo profundas verdades científicas, inventando excitantes nuevas tecnologías, y alcanzando mayores cimas de civilización. ¿Quién conducirá el ataque?.–





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