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lunes, 25 de agosto de 2014

Kerry Bolton - ¿Todos Africanos?



     En counter-currents.com hace casi tres años se publicó este sugerente artículo que hemos traducido del escritor e investigador multi-temático neozelandés doctor Kerry Bolton (1956), de quien presentamos en Febrero una entrevista que le hizo a Miguel Serrano en 1994. Aquí se encarga de examinar algunas hipótesis y autores en cuanto al tema antropológico del origen y variedad de las razas humanas (los desacuerdos dentro de la Antropología), particularmente de la últimamente desacreditada teoría de un origen único de la especie a partir de una conceptual raza africana, la hipótesis de la "Eva africana" que surgió en los años '90 con gran publicidad, y que, como se esperaba, dio pie para toda suerte de especulaciones en torno a una indesmentible homogeneidad e igualdad de la Humanidad toda. El señor Bolton revisa aquí algunas implicaciones y arriesga algunas preguntas de sentido común. Al final hemos puesto también algunos comentarios interesantes y aclaradores de los lectores en inglés.


¿Todos Africanos?
por Kerry R. Bolton
24 de Octubre de 2011



     En 2008, el programa 60 Minutos presentó una historia sobre Spenser Wells, Explorador Residente de la National Geographic Society, quien está trazando un mapa de los encadenamientos genéticos de la población mundial. Los medios de comunicación están naturalmente impacientes por publicitar la correlación genética de Wells, porque esto apoya la hipótesis "desde África" o de la "Eva africana" propuesta en tiempos recientes por algunos genetistas. El establishment liberal está ansioso de proclamar que todos somos parte de una masa nebulosa de Humanidad sin ninguna diferencia aparte de lo que puede ser aprendido. La entrevistadora, una mujer rubia, estaba complacida de declarar que ella había sido "alguna vez una africana" (sic).

     Mientras ésta es la actual teoría de moda, la evidencia que contradice a la nueva ortodoxia —para apuntalar la muy antigua ortodoxia del "Buen Salvaje" que ha proporcionado una base ideológica para doctrinas subversivas desde la Revolución francesa— es suprimida. Aquellos genetistas que defienden la hipótesis de la "Eva Africana" están en desacuerdo con otra rama de la ciencia, la Paleo-antropología, que es el examen de los restos fósiles. Sobre la base de los restos fósiles los paleoantropólogos sostienen que hay una amplia divergencia de la Humanidad que se remonta a antes de los sólo 200.000 años asignados a las diferentes poblaciones por los protagonistas de la hipótesis de la "Eva Africana". Sobre la base de la evidencia fósil, la divergencia humana ocurrió hace uno o dos millones de años, donde los rasgos que hoy caracterizan a los europeos, los aborígenes australianos, los chinos y otros, estaban ya presentes.

     La hipótesis de migraciones humanas "desde África" hace 200.000 años fue propuesta por Allan C. Wilson y Rebecca L. Cann en 1992 ("The Recent African Genesis of Humans", Scientific American 1992, Nº 266, pp. 68-73).


Evolución Multi-Regional

     Lo que los paleo-antropólogos ahora llaman la "evolución multi-regional", por otra parte postula la divergencia racial lejos más allá de aquel tiempo, sobre la base de la evidencia fósil. Alan G. Thorne y Milford H. Wolpoff establecen la base poligénica o multi-regional de los orígenes humanos modernos. Ellos sostienen que no hay ninguna dispersión reciente de los humanos modernos, y que los humanos se originaron en África para luego lentamente desarrollar sus formas modernas en cada área del Viejo Mundo.

     Según el punto de vista multi-regional, el ADN mitocondrial no es nuestra única fuente de evidencia. Los restos y los artefactos fósiles presentan una evidencia más confiable. La evolución multi-regional remonta todas las poblaciones a los humanos que primero salieron de África hace 1,8 millón de años. Las distintas poblaciones han mantenido sus diferencias físicas. Se dice que las características que distinguen a los asiáticos, los aborígenes australianos y los europeos, han evolucionado durante un largo período donde estos pueblos son encontrados hoy.

     Los fósiles de homínidos de Australasia muestran una secuencia anatómica continua, con los australianos más tempranos desplegando rasgos vistos en Indonesia hace 100.000 años. Evidencia similar puede ser vista en el Norte de Asia, donde fósiles chinos de un millón de años se diferencian de los fósiles de Java en maneras que forman un paralelo con las diferencias entre los asiáticos del Norte y los australianos hoy (Alan G. Thorne y Milford H. Wolpoff, The Multiregional Evolution of Humans, Scientific American 1992, Nº 266, pp. 76-83).

     En un informe típicamente tendencioso de P. Shipman en la edición del 16 de Enero de 1993 de The New Scientist, la hipótesis de Thorne y Wolpoff fue sin embargo sucintamente descrita entre comentarios engañosos acerca de cómo las diferencias genéticas entre las razas no desempeñan ningún papel en relación con la sociedad. Algunas descripciones relevantes de la hipótesis de Thorne y Wolpoff son:

     «...¿En qué etapa de la evolución humana se desarrollaron las razas modernas?; ¿y pueden los comportamientos étnicos y las costumbres actuar como una fuerza selectiva en la evolución humana, ayudando a conformar las características físicas de los cinco y tanto subgrupos genéticos de la Humanidad que llamamos razas?. Los recientes intentos de encontrar pistas en los restos fósiles y esqueléticos han provocado algunas feroces escaramuzas académicas».

     La batalla principal se centra en los intentos de un pequeño grupo de investigadores para demostrar que las razas humanas son cientos de miles de años más antiguas que lo que las teorías convencionales harían que nosotros creyéramos. Milford Wolpoff de la Universidad de Michigan y sus colegas sostienen que las principales razas humanas —negroides, caucasoides, mongoloides, los pueblos aborígenes australianos y los bosquimanos de África del Sur— comenzaron a evolucionar mucho antes de la aparición de los humanos anatómicamente modernos, el Homo sapiens. Contrariamente al pensamiento predominante, las razas no evolucionaron a consecuencia de que los humanos modernos dejaran África para colonizar el resto del mundo hace aproximadamente 100.000 ó 200.000 años. O así argumenta Wolpoff.

     «...Irónicamente, en la vida cotidiana la mayor parte de las divisiones que reconocemos son étnicas, es decir, tienen que ver con el comportamiento aprendido y las tradiciones culturales más bien que con factores biológicos. Pero en la ciencia es la raza la que es a menudo el punto crítico...»

     Para los antropólogos y los paleontólogos, la pregunta de cuándo en la Prehistoria las razas comenzaron a evolucionar no es menos polémica. Wolpoff, Alan Thorne de la Universidad Nacional australiana y sus colegas, remontarían las características raciales tan lejos como a hace 2 millones de años, a la extinguida especie humana Homo erectus. De acuerdo a su así llamada hipótesis multi-regional (vea "El caso contra Eva", New Scientist, 22 de Junio de 1991), los humanos anatómicamente modernos evolucionaron desde esta forma más antigua simultáneamente en diferentes partes del mundo, y fue durante este período de evolución simultánea que primero surgieron las características raciales del Homo sapiens...


Evolución Paralela

     Thorne y Wolpoff no son los primeros en declarar la antigüedad de la divergencia humana. Carlton S. Coon, jefe de la Asociación Estadounidense de Antropólogos Físicos, uno de los más eminentes antropólogos físicos, fue uno de los defensores más famosos de la que es llamada hoy la "evolución multi-regional", y que había sido llamada antes la "evolución paralela". Al igual que Thorne, Wolpoff y otros escépticos de la hipótesis de la "Eva Africana", Coon declaró que las razas de hoy evolucionaron por separado, en continentes diferentes, durante diferentes períodos de tiempo.

     Coon, escribiendo en 1962, habló del origen y divergencia temprana de la especie humana en razas:

     «Desde donde el homo sapiens surgió —y África es actualmente el continente más probable—, él pronto se dispersó, en una forma muy primitiva, a través de todas las regiones cálidas del Viejo Mundo. Tres de las cinco sub-especies humanas cruzaron la línea sapiens en otras partes. Si África fue la cuna de la Humanidad, dicha zona fue sólo un kindergarten sin importancia. Europa y Asia fueron nuestras escuelas principales.

     «Por lo que sabemos, la línea Congoide comenzó en el mismo nivel evolutivo que la Eurasiática durante el Pleistoceno medio, y luego permaneció inmóvil durante medio millón de años, después del cual aparecieron los Negros y Pigmeos como desde la nada...»

     R. Ruggles Gates, en ese entonces el más experimentado antropólogo genetista humano, había dicho mucho antes: "El aislamiento ha sido el gran factor, o por lo menos un factor esencial, en la diferenciación de las razas” (R. R. Gates, La Herencia en el Hombre, Londres, 1929, p. 295. Gates fue el fundador de la genética de los cromosomas).

     La evolución multi-regional de razas separadas hace casi dos millones de años, fue la teoría comúnmente sostenida tanto entre los genetistas como entre los antropólogos hasta tiempos recientes. La evidencia fósil concuerda con la muy temprana divergencia y con la evolución separada de las razas primarias.


¿Todos Chimpancés Ahora?

     Una táctica principal de los científicos proponentes de la teoría de "Un Mundo, Una Raza" y sus tropas de choque a nivel de la calle y de los medios de información, declara pomposamente que hay sólo "una raza, la raza humana", sobre la base de que todas la sub-especies del hombre comparten el 99,9% de sus genes.

     Este argumento pretende establecer una igualdad moral y política sobre la base de semejanzas genéticas. Pero similitud no es igualdad. Si nuestros derechos y obligaciones recíprocos están basados en semejanzas genéticas, y si las semejanzas genéticas son una cuestión de grado, entonces así también deben ser los derechos y obligaciones. Tendríamos mayores obligaciones con parientes más cercanos que con distantes. Pero ésta no es la clase de igualitarismo deseado por la horda de Un Mundo, Una Raza.

     Además, la posición de "similaridad genética = igualdad moral" comienza a parecer absurda cuando se aplica a los no-humanos también. Después de todo, la relación genética entre los chimpancés y los humanos es de un 98,5%. Algunos científicos sostienen ahora sobre aquella base que los chimpancés y los humanos deberían ser clasificados actualmente dentro del mismo género. Pickrell, escribiendo en National Geographic News, afirma:

     «Un nuevo informe sostiene que los chimpancés están tan estrechamente relacionados con los humanos, que ellos deberían ser incluídos en nuestra rama del árbol de la vida. Los chimpancés y otros monos han sido históricamente separados de los humanos en los esquemas de clasificación, con los humanos siendo considerados como los únicos miembros vivos de la familia de los homínidos dentro de las especies».

     Ahora, los biólogos en la Escuela de Medicina de la Wayne State University en Detroit, Michigan, han proporcionado nuevas pruebas genéticas de que los linajes de los chimpancés (actualmente Pan troglodytes) y de los humanos (Homo sapiens) divergieron tan recientemente que los chimpancés deberían ser clasificados de nuevo como Homo troglodytes. Dicho cambio convertiría a los chimpancés en miembros de pleno derecho de nuestro género Homo, junto con los Neandertales y todas las otras especies fósiles parecidas a los humanos. "Nosotros los humanos aparecemos como monos sólo ligeramente remodelados y parecidos a un chimpancé", dice el estudio...

     El término "genus" (género) describe a un grupo muy estrechamente relacionado de especies similares, que se piensa que han divergido unas de otras sólo de manera relativamente reciente, y es la primera agrupación por encima del nivel de las especies. Los chimpancés comunes y los bonobos han sido clasificados hasta ahora dentro de su propio género, el género Pan.

     Los estudios indican que los humanos y los chimpancés son genéticamente idénticos entre un 95 y un 98,5%...

     Derek E. Wildman, Goodman y otros coautores en la Wayne State University, argumentan en su nuevo estudio, publicado hoy en el diario Proceedings of the National Academy of Sciences, que dada la evidencia, es algo sorprendente que los humanos y los chimpancés todavía sean clasificados en géneros diferentes. Otros géneros mamíferos a menudo contienen grupos de especies que divergieron mucho antes que lo que lo hicieron los chimpancés y los humanos, dijo Goodman. "Para ser consecuentes, tenemos que revisar nuestra definición de la rama humana del árbol de la vida", sostuvo. (J. Pickrell, "Chimps Belong on Human Branch of Family Tree, Study Says", National Geographic News, 20 de Mayo de 2003).

     Pero si los chimpancés pertenecen al género humano, ¿no significa eso que es "racismo" comprarlos y venderlos?. ¿No es racismo mantenerlos en jaulas?. ¿Significa esto que es racismo no darles el derecho a votar, el derecho a conducir automóviles, el derecho a aparearse con la hija de uno?. ¿Es racismo si no permitimos que los chimpancés vayan a la escuela?. ¿Será culpada la gente Blanca cuando los chimpancés no puedan aprobar el primer grado de la escuela?. ¿Va el presidente de Estados Unidos a exigir que "ningún chimpancé sea dejado atrás"?. Yo estoy a favor de un tratamiento humano de los chimpancés, pero eso no requiere que los tratemos como seres humanos.


Detrás de la Propaganda de "Un Mundo, Una Raza"

     ¿Qué es lo que ha provocado que la creencia en la hipótesis de la "Eva Africana" se haya extendido tanto? Claramente dicha hipótesis satisface a la agenda política de hoy, y se ha convertido en un nuevo artículo de fe entre los académicos ortodoxos.

     Tal como el mito del "Salvaje Noble" —la noción de un idilio edénico que habría existido entre las razas primitivas intocadas por las corruptoras influencias de la civilización europea— se convirtió en una moda entre las llamadas clases educadas y cultas del siglo XVIII y proporcionó el ímpetu ideológico para la Revolución francesa, del mismo modo el nuevo mito de la "Eva Africana" está sirviendo ahora a intereses similares.

     Los dogmas de la "Eva Africana" y de "Todos Africanos" proporcionan el ímpetu pseudo-académico para la nivelación de la especie humana en una masa nebulosa, sin identidad y fácilmente maleable en las manos de aquellos que procuran establecer un "nuevo orden mundial".

     El artículo del New Scientist citado arriba comenzó con las obligadas referencias al "neo-nazismo" y al "racismo". Pero lo que tenemos derivándose del dogma de "Un Mundo, Una Raza” implicado en la hipótesis de la "Eva Africana" es algo inmensamente más totalitario. La falacia igualitaria ha causado más mal —desde la guillotina al Gulag, desde los "campos de la muerte" de Pol Pot a los suicidios masivos de Jonestown— que los peores excesos del Hitlerismo.

     Si el Hitlerismo se orientó hacia la creación de una "Raza de Señores", la ideología de Un Mundo, Una Raza aspira a su imagen invertida: la exterminación de todos los pueblos distintos por medio del mestizaje y su reemplazo con una raza esclava homogénea e idiotizada.

     En la busqueda de los orígenes distantes y primitivos, bien podríamos remontaros más allá de la "Eva Africana" hasta el lodo primordial de la existencia no-diferenciada desde la cual toda la vida en último término surgió, ya que es esa masa informe, carente de carácter e indiferenciada, de especie humana lo que nuestros nuevos amos esclavistas están procurando imponer mediante la inversión disgénica de la evolución.

     La libertad y la justicia son mejor servidas no mediante el peso muerto de una "igualdad" forzada, sino por el reconocimiento de la diferenciación, ya que es en las diferencias que la Humanidad puede ser mejor apreciada y valorada.–



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Comentarios

Andrew Hamilton
24 de Octubre de 2011

     Estoy satisfecho de ver que usted mencionó el trabajo del antropólogo físico Carleton Coon, quien publicó sus puntos de vista sobre esta materia en The Origin of Races (1962).

     Algunos puntos suplementarios:

1. Milford Wolpoff es judío, y en su trabajo difama gratuitamente a Coon como "racista", rechazando darle el crédito que merece.

2. En su obra, Coon se comportó de la manera exactamente opuesta, citando extensamente el trabajo pionero de su precursor multi-regionalista, el antropólogo judío Franz Weidenreich, y en efecto dedicándole su libro.

3. Weidenreich está en perfecto acuerdo con Wolpoff.

4. Estoy seguro de que Wolpoff también niega que sus propias teorías tengan alguna implicación "racista" en absoluto, pero yo tendría que comprobar para ver la forma particular de pilpul [palabra hebrea que significa aproximadamente "análisis agudo", casuística, mixtificación o sofismas] que él emplea para llevar a cabo esto.

     En otras palabras, los escritos de Wolpoff están viciados en algún grado por un racismo anti-Blanco.

     Finalmente, mi propia opinión es que la ideología de "Un Mundo, Una Raza" aspira a la exterminación de todos los pueblos distintos salvo uno, por medio del mestizaje y su reemplazo con una raza esclava homogénea y estupidizada. Así, finalmente habría dos razas: la raza superior judía (o, si usted prefiere, el "pueblo" superior), y una homogénea raza esclava de Gentiles.

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 White Republican
25 de Octubre de 2011

     Andrew Hamilton: Creo que Sir Arthur Keith se refirió a Ashley Montagu como un amigo en su obra A New Theory of Human Evolution, mientras que Montagu basureó el trabajo de Keith en Man's Most Dangerous Myth: The Fallacy of Race. Como usted sabe, Keith fue un aristócrata y un erudito, mientras Montagu era un judío y un charlatán, cuyo verdadero nombre era Israel Ehrenberg. Esta relación —como la existente entre Franz Weidenreich, Carleton Coon y Milford Wolpoff— me recuerda el esclarecedor comentario de Ivor Benson:

     "Los críticos Gentiles de la doctrina de (Franz) Boas que extienden a sus opositores las cortesías tradicionales del discurso académico, que naturalmente presupone una honestidad compartida de propósito, mostraron su única carta ganadora, que es mostrar —como puede ser tan fácilmente hecho— que la doctrina de Boas no es un asunto de ciencia en absoluto sino de judeidad, siendo principalmente un ejercicio orientado a la promoción de propósitos políticos judíos, y sobre todo sionistas. Además, podría mostrarse muy fácilmente que todos estos defensores judíos del dogma igualitario ellos mismos no lo creen, ya que es justo lo opuesto de lo que es practicado por la comunidad a la cual ellos adhieren tan lealmente y tan faltos de sentido crítico".

      Las "cortesías tradicionales del discurso académico" son evidentes en el trabajo de Coon y Keith. Ellos expresan la cortesía y objetividad sin las cuales el discurso académico genuino es imposible. Muchos judíos valoran esta cortesía y objetividad sólo como una debilidad de sus enemigos que ellos pueden explotar para su ventaja. Ellos pueden simularla, ellos pueden explotarla, pero no pueden ejercerla o respetarla. Ellos usan las técnicas de la erudición para derrotar los objetivos de la erudición. El criterio de ellos no es "¿es verdadero?", sino más bien "¿es bueno para los judíos?".

     Montagu realmente no creía en el dogma igualitario que él promovió. Esto quedó demostrado por su alabanza para el libro de Ernest van den Haag, The Jewish Mystique, que sostenía que los judíos son más inteligentes que los Gentiles.

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 White Republican
27 de Octubre de 2011

     Andrew Hamilton: Un problema es que muchos Blancos no reconocen a los judíos por lo que ellos son, porque ellos no comprenden que las mentes de éstos trabajan de manera diferente. Como Sir Arthur Keith observó correctamente: "El proceso evolutivo al cual los judíos han estado sometidos ha estado centrado no en sus características corporales sino en su capacidad mental". Los judíos tienen una mentalidad que es radicalmente diferente de la de otras razas, pero ellos también tienen un genio para la adaptación y la imitación.

     No sé si usted haya oído hablar de Lincoln Trebitsch, un judío nacido en Hungría que se convirtió en un misionero cristiano en Canadá, en un miembro del Parlamento en Gran Bretaña, un espía en Alemania, y un abad budista en China... Él fue seguramente uno de los más versátiles y consumados camaleones judíos de todos los tiempos. Sólo un judío podría haber hecho lo que él hizo.

      Los judíos tienen una astucia para la subversión que los Blancos encuentran difícil de reconocer, entender y resistir. Recientemente cité el comentario de Maurice Mégret de que la guerra psicológica borra la diferencia entre guerra y paz, que está libre de todas las barreras de tiempo, lugar y convenciones, y que es susceptible de todas las encarnaciones y metamorfosis. Este comentario es muy aplicable a la guerra judía contra los Blancos. Los Blancos tienen una comprensión primitiva de la subversión judía, y sus respuestas ante ello han sido comúnmente lentas, indecisas, ineptas e ineficaces. Los judíos están en una guerra permanente y total contra los Blancos, pero los Blancos han dejado de reconocer esto y de responder en consecuencia, siendo su resistencia a los judíos irregular y esporádica. El anti-judaísmo Blanco a menudo se ha parecido por lo tanto al "golpe del topo" ["whak-a-mole", un juego, o una situación en que los intentos de resolver un problema son parciales o superficiales y provocan un mejoramiento sólo momentáneo o menor].

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 Junghans
24 de Octubre de 2011

     Sabiendo que la judería promueve el atavismo y la disgenesia entre los Blancos por motivos infames, uno tiene que preguntarse por qué tantos Blancos etno-masoquistas compran el mito surrealista de la "igualdad". Parece como que grandes sectores de nuestro pueblo han degenerado intelectualmente, y han involucionado hacia alguna clase de estado terminal de miasma que desea su propia muerte.

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 Jaego Scorzne
24 de Octubre de 2011

     Si el Homo Sapiens evolucionó a partir de razas diferentes de Homo Erectus en tiempos diferentes en sitios diferentes, quizás hubo alguna "mala cría". Quizás el Pecado Original consistió en haberse reproducido con una forma más temprana y más primitiva de Hombre; y la descendencia casi seguramente habría sido fértil, como ocurre con los perros y los lobos. Digamos que una tribu de Hombres Modernos se trasladó hacia una nueva área y conquistó al Homo Erectus allí. ¿Podrían los guerreros haberse resistido a las atractivas muchachas del Homo Erectus con sus cejas de escarabajo y sus frentes inclinadas? No si todo lo demás pareciera bien; a menos que hubieran existido algunos tabúes muy poderosos.

     Esto es sólo una imagen más moderna de un miedo muy antiguo y realista. Las viejas novelas baratas mostraban a hombres-mono codiciando a las rubias. El viejo Sur mostró lo que podía hacerse al respecto. Pero ¿y si los Blancos codiciaron a las otras? También ocurrió, pero hablar de ello no era tan popular. Necesitamos la Vieja Religión aquí. Ella no tenía miedo de hablar de estas cosas.

     Tanto el negro como el australoide muestran rasgos del Homo Erectus. Esto podría ser el resultado de una evolución retrasada o abortada. O podría ser como dije, el resultado del mestizaje primordial, el Pecado para el cual no puede haber ningún perdón.



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