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viernes, 8 de agosto de 2014

Jez Turner - Vive y Deja Vivir



     La expresión proverbial "vivir y dejar vivir" equivale a ser tolerante, a disfrutar de los placeres y oportunidades que la vida ofrece y permitir a otros hacer lo mismo. Basado en ella el activista y escritor inglés derechista Jeremy Bedford-Turner (o Jez Turner como se le conoce), según se dice un ex-miembro de telecomunicaciones del ejército británico, compuso la siguiente pieza literaria que fue publicada en westernspring.co.uk hace seis días. A partir de una famosa brevísima composición del sacerdote luterano alemán Martín Niemöller (¿a quién no le han encajado aquello de "Cuando los nazis vinieron por los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista, etc."?), Turner despliega en su emulación una serie de tópicos que van retratando a la sociedad británica actual, cuyos reflejos pueden igualmente observarse en otros lugares ciertamente, y pre-visualiza el final de una historia.


Vive y Deja Vivir
por Jez Turner
2 de Agosto de 2014



Primero ellos vinieron por los fascistas...

     Primero ellos vinieron por los fascistas, y yo no dije nada porque yo no era un fascista. Luego ellos vinieron por los nazis, los neo-fascistas, los neo-nazis, y yo no dije nada porque yo no era ninguno de aquellos tampoco. ¿Qué dije? "Vive y deja vivir". Y seguí viviendo mi vida.

     Luego ellos vinieron por los anti-comunistas, y yo no dije nada, porque no consideraba que el comunismo o los comunistas fueran una amenaza. "Vive y deja vivir", dije yo; y seguí con mi vida.

     Después ellos vinieron por los anti-semitas, los anti-sionistas, por aquellos que decían que los judíos tenían demasiado poder, los que se oponían a Israel, y los que cuando se referían a los judíos no lo hacían en términos lo suficientemente brillantes. Ellos vinieron por aquellos que recelaban de los Bilderbergers, de los Illuminati y de los masones. Yo no dije nada porque no entendía de qué se trataba todo ese alboroto, y estaba demasiado ocupado viviendo mi vida como para prestarle mucha atención. "Vive y deja vivir", dije. Y seguí viviendo mi vida.

     Luego ellos vinieron por los racistas y los racialistas, y yo no dije nada, porque no me consideraba un racista. "Vive y deja vivir", dije yo. Y seguí viviendo mi vida.

     Entonces ellos vinieron por los supremacistas Blancos, los separatistas Blancos, los nacionalistas, los identitarios y los patriotas, y no levanté la voz porque estaba demasiado ocupado viviendo mi vida. "Vive y deja vivir", dije yo. ¿Qué dije? "Vive y deja vivir", y seguí viviendo mi vida.

     Después ellos vinieron por los científicos, los genetistas, los socio-biólogos que decían que las razas eran diferentes, que los varones y las mujeres eran diferentes, y no dije nada, porque yo no era un científico. "Vive y deja vivir", dije yo. Y seguí viviendo mi vida.

     Luego ellos vinieron por los sexistas y los homosexofóbicos, los transexofóbicos, los lesbianófobos y aquellos que trataban de denunciar las redes pedofílicas entre políticos de alto nivel, y yo no dije nada, porque no me consideraba un sexista o un homosexofóbico, y yo no sabía lo que las otras etiquetas significaban, y suponía que los políticos debían de tener todo en sus manos. Entonces los políticos aprobaron una ley que redujo la edad de consentimiento sexual a los 12 años, de modo que ellos pudieran legal y legítimamente sodomizar a muchachos pequeños, y la Prensa dijo que aquél era un maravilloso día para la igualdad. "Vive y deja vivir", dije yo. ¿Qué dije? "Vive y deja vivir". Y seguí viviendo mi vida.

     Después ellos vinieron por los tradicionalistas, los anti-abortistas, aquellos que golpeaban a sus hijos si ellos se comportaban mal, los que no daban dulces a los niños o restringían sus horas de televisión si ellos se comportaban mal, lo cual habían etiquetado como "abuso emocional". Ellos vinieron por aquellos que estaban contra la permisividad y aquellos cuyas creencias religiosas no les habían permitido avanzar con los tiempos. Ellos vinieron por aquellos que pensaban que el matrimonio debería ser entre un varón y una mujer, y vinieron por aquellos que pensaban que los niños sólo deberían ser adoptados por parejas casadas. Ellos vinieron por aquellos que se oponían a los cambios de sexo, a las ampliaciones de senos e inyecciones de botox financiadas por los contribuyentes, pero yo no dije nada porque estaba demasiado ocupado viviendo mi vida como para hacer mucho caso. "Vive y deja vivir", dije yo. ¿Qué dije? "Vive y deja vivir", y seguí viviendo mi vida.

     Luego ellos vinieron por aquellos que se habían opuesto a los burócratas de Bruselas, a los gatos gordos de Estrasburgo y a los Estados Unidos de Europa, y aunque yo estaba preocupado, no alcé mi voz, porque yo estaba lejos demasiado ocupado viviendo mi vida. "Vive y deja vivir", dije yo. Y seguí viviendo mi vida.

     Luego ellos vinieron por los extremistas, los odiadores, los agitadores del miedo, y aquellos que las autoridades nos aseguraron que estaban considerando pensar en la idea de complotar para cometer violencia; pero yo no dije nada, porque no me gustaba la violencia, y en cuanto a los extremistas, bueno, la sociedad y las cosas estaban cambiando tan rápidamente que yo ya no sabía lo que era un extremista, y de todos modos yo estaba seguro de que yo no era un extremista. "Vive y deja vivir", dije yo. ¿Qué dije? "Vive y deja vivir". Y seguí con mi vida.

     Después ellos vinieron por aquellos padres que daban educación a sus hijos en sus propios hogares, y por aquellos que decían que el plan de estudios y el sistema de educación nacional eran solamente un ejercicio de lavado de cerebro. Ellos vinieron por aquellos que rechazaban permitir que sus hijos fueran sometidos a una masa de nuevas inoculaciones, y guardé silencio porque yo estaba demasiado ocupado viviendo mi vida como para prestar mucha atención. "Vive y deja vivir", dije yo. Y seguí viviendo mi vida.

     Luego ellos vinieron por aquellos que se oponían al arte moderno, a la arquitectura moderna, y que preferían la música clásica o la música folk a la música "rap". Ellos vinieron por aquellos que se oponían al afeamiento de nuestras ciudades, nuestros pueblos y nuestras villas. Ellos vinieron por aquellos que se oponían a la pavimentación y destrucción de nuestro campo para construír nuevas ciudades para inmigrantes. Ellos vinieron por aquellos que se habían opuesto al fracking, y vinieron incluso por los que bailaban danzas folklóricas. Pero yo no dije nada porque yo estaba demasiado ocupado viviendo mi vida. "Vive y deja vivir", dije yo. Y seguí con mi vida.

     Más tarde ellos vinieron por aquellos que se oponían a los usureros, a los prestamistas, a los Shylocks, los acreedores del día de paga, los tiburones del préstamo, los estafadores financieros y los banksters, pero yo guardé silencio, porque estoy seguro de que los políticos sabían qué era lo mejor, y de todos modos yo tenía mucho dinero en el banco y no quería moverle el bote a los bancos, y yo estaba demasiado ocupado viviendo mi vida. "Vive y deja vivir", dije yo, y seguí con mi vida.

     Después ellos prohibieron el despliegue de la bandera del Reino Unido o la cruz de San Jorge, y los prohibieron por el bien de la armonía de la comunidad, y me sorprendí, pero no alcé mi voz cuando ellos vinieron por aquellos que todavía las hacían flamear, ya que yo estaba seguro de que nuestro Gobierno sabía lo que estaba haciendo, y de todos modos, sólo grupos desagradables agitaban tales banderas, y yo estaba demasiado ocupado con mi vida. "Vive y deja vivir", dije yo, y seguí con mi vida.

     Luego ellos vinieron por aquellas pequeñas ancianas que llevaban puesta una cruz o un crucifijo en su collar. Ellos vinieron por ellas, porque tales símbolos eran ofensivos, y sólo gente desagradable llevaría puesto un símbolo tan ofensivo. Después ellos vinieron por los sacerdotes, las monjas, los monjes, el clero y los niños que iban a la escuela dominical, y ellos incluso vinieron por los seguidores del pastor Niemöller, y en realidad por cualquier otra gente que se atreviera a llamarse cristiana, y quedé impresionado, pero no levanté mi voz ya que tal medida era necesaria para la armonía de la comunidad. "Vive y deja vivir", dije yo. ¿Qué dije? "Vive y deja vivir". Y seguí viviendo mi vida.

     Entonces ellos vinieron por aquellos que estaban opuestos a las guerras en el extranjero, opuestos a que nuestros muchachos fueran enviados al extranjero a luchar y morir en guerras que EE.UU., Israel y los sionistas querían que nosotros lucháramos, guerras para las cuales nuestra nación no tenía ninguna razón concebible para involucrarse. Pero no dije nada, porque yo no tenía hijos en el Ejército y yo estaba seguro de que los políticos sabían lo que hacían, y de cualquier manera yo estaba demasiado ocupado viviendo mi vida. "Vive y deja vivir", dije yo. Y seguí con mi vida.

     Luego ellos vinieron por aquellos que se oponían al matrimonio inter-racial y al mestizaje. Ellos vinieron por aquellos que se oponían a la inmigración masiva. Ellos vinieron por aquellos que dijeron que sería una mala cosa si los Blancos llegaran a convertirse en una minoría en Gran Bretaña. Ellos vinieron por las muchachas Blancas que se negaban a concertar una cita con un negro o un asiático cuando se la solicitaban. Ellos vinieron por aquellos que rechazaban contratar a una infectada de Sida, a una lesbiana o a una adicta a la heroína como niñera para sus hijos. Ellos vinieron por aquellos que decían que si a Doreen Lawrence se le había dado rango de nobleza y un asiento en la Cámara de los Lores, porque su hijo negro fue supuestamente apuñalado hasta la muerte por Blancos en un ataque racista en el Sur de Londres, entonces ¿por qué la señora Gregory, que vive en la misma área y que tuvo DOS hijos Blancos apuñalados hasta la muerte por negros en ataques racistas, no había sido hecha TAMBIÉN una par de la Cámara de los Lores?. Y no dije nada, porque tuve miedo. "Vive y deja vivir", dije yo. ¿Qué dije? "Vive y deja vivir". Y seguí viviendo mi vida.

     Posteriormente ellos vinieron por aquellos que eran políticamente incorrectos, y por aquellos que publicaron, vendieron o leyeron la clase incorrecta de libros o que habían navegado por sitios web políticamente incorrectos; y guardé silencio, porque yo no estaba seguro de si hablar claro era en sí mismo políticamente incorrecto, y de cualquier modo yo estaba demasiado ocupado viviendo mi vida como para leer libros. "Vive y deja vivir", dije yo; y seguí con mi vida.

     Luego el Gobierno legalizó todas las drogas, porque ellos dijeron que era demasiado difícil para la policía hacer cumplir las leyes anti-drogas, ya que ellos tenían cosas más importantes que hacer, como poner en observancia la corrección política. De cualquier modo, el Gobierno dijo que la legalización de las drogas haría nuestras ciudades más vibrantes y más cosmopolitas. De manera que ellos luego vinieron por aquellos que estaban contra la legalización de todas las droga; y aunque yo pensara que el Gobierno había sido imprudente al legalizar todas las drogas, yo estaba demasiado ocupado viviendo mi vida como para pensar mucho en el asunto. "Vive y deja vivir", dije yo. Y seguí viviendo mi vida.

    Luego ellos vinieron por aquellos que no poseían un televisor, y yo no dije nada, porque tenía miedo. Yo había arrojado lejos mi televisor, y entonces salí y compré uno nuevo, pero nunca lo encendí. Entonces ellos vinieron por aquellos que no tenían un televisor lo bastante grande, y salí y compré uno más grande. Entonces ellos vinieron por aquellos que no miraban bastante televisión, de modo que la encendí 24/7, pero sin sonido. Entonces ellos vinieron por aquellos que decían que tales leyes eran Orwelianas, y tuve mucho miedo. "Vive y deja vivir", dije yo. ¿Qué dije? "Vive y deja vivir"; y seguí viviendo mi vida.

     Más tarde ellos vinieron por aquellos que proclamaban verdades inoportunas, o que decían que estábamos viviendo bajo una tiranía liberal, o que declaraban que si las tendencias y políticas actuales seguían, la raza Blanca muy pronto se extinguiría. Pero guardé silencio porque hablar claro era ilegal ahora. "Vive y deja vivir", dije yo. Y seguí con mi vida.

     Luego ellos vinieron por mí. Ellos vinieron por mí, y no quedaba nadie que hablara por mí.

     Pregunté a aquellos que vinieron por mí por qué ellos habían venido por mí, y ellos dijeron que era porque... yo... era... Blanco.

     Pero "Vive y deja vivir", dije, y ellos sólo sonrieron, y me dijeron que "Vive y deja vivir" era sólo un slogan para que las masas durmieran, y que el castigo por ser Blanco era... la muerte.


El Despertar: la realidad es un maestro doloroso...

     Entonces comprendí la horrible realidad de todo esto, con mis ojos finalmente abiertos a la verdad.

     Entonces comprendí que yo no había estado viviendo mi vida en absoluto, no realmente. Comprendí que había estado viviendo la vida que las autoridades QUERÍAN que yo viviera. Me di cuenta de que todo lo que yo había estado haciendo era trabajar como un esclavo para ganar el dinero para comprar cosas que no necesitaba y para pagar impuestos constantemente crecientes a Gobiernos tiránicos que usarían el dinero para destruír activamente todo lo que hacía que la vida valiera la pena, incluyendo nuestra raza, nuestra cultura, nuestras comunidades, nuestras familias y nuestra nación.

     Yo sabía que un Gobierno debería atender y cuidar de la gente a la que gobierna. Comprendí lo que nuestros sucesivos Gobiernos han estado y siguen haciendo, todo lo que ellos pueden hacer para exterminar a la gente que ellos gobiernan y sustituírla por extranjeros. Es el gobierno de una élite gobernante que odia a la gente que gobierna. Comprendí que tal Gobierno sólo podría estar controlado por una tribu extranjera de gente que consideraba a la Raza Blanca como su enemigo hereditario. Comprendí que quienquiera que consintiera en ser "gobernado" por tal Gobierno estaba profundamente dormido, o era un cobarde o un traidor, y aquellos culpables de cobardía o traición merecen sólo un destino.

     Comprendí que lo que yo había llamado "vivir mi vida" no era ninguna clase de vida en absoluto, sino simplemente la monotonía insensible del día a día de un robot lavado de cerebro.

     Comprendí que todas las políticas del régimen actual fueron diseñadas para destruír mi raza. Que una raza sin su propia cultura no permanecería como raza durante mucho tiempo. Que una raza sin su propia nación y sin control de su propia nación y de sus fronteras nacionales no permanecería como raza durante mucho tiempo. Que una raza que no honraba a sus verdaderos héroes, pronto dejaría de tener hijos; que una raza cuyos hijos fueran enseñados a odiar la raza a la cual ellos pertenecían y que fueran animados a cruzarse con otras razas, o animados a no tener hijos sino a tener una carrera, se extinguiría muy pronto. Que una raza que hubiera perdido no sólo la voluntad de poder sino la voluntad de vivir y la voluntad para sobrevivir, era una raza cuyos días estaban contados.

     Entonces hice un voto en ese mismo momento, un voto de que "ellos" no ganarían.


Respondiendo el ataque...

     Me escapé de ellos y pasé a la clandestinidad, y descubrí a miles como yo en la resistencia, y me uní a los grupos de resistencia y luché por la supervivencia de la cultura Blanca y la raza Blanca.

     Luché por la libertad de mi pueblo para decir lo que pensamos; por la libertad de escuchar todos los puntos de vista; por la libertad de buscar la verdad.

     Luché por nuestra gente para ser libres de ideologías dañinas, de ideologías foráneas y culturas ajenas; para ser libres de deudas y de la esclavitud del interés; para ser libres del crimen y del miedo del golpe en la puerta en medio de la noche; para ser libres de esta tiranía totalitaria liberal extranjera que persigue a cualquiera que posee un último vestigio de sentido común.

     Luché por nuestra gente para ser libres de ir en busca de nuestra propia cultura, nuestra propia música, nuestra propia arquitectura, nuestro propio arte; libres para perseguir nuestro propio destino. Luché por el derecho de nuestra gente a vivir entre nuestra propia especie. Luché para que nuestra gente sea lo que Dios ha querido que fuéramos: hombres y mujeres Blancos en una sociedad Blanca a gusto consigo misma y viviendo en armonía con todas las leyes de Dios y de la Naturaleza.

     Luché por la libertad para que nuestra propia gente pudiera ir en busca de nuestro propio destino como pueblo, y por la libertad de ser nosotros mismos.

     Luchamos, y después de mucho derramamiento de sangre, sufrimiento y lucha, ganamos y recuperamos nuestra libertad.


Luego...

     Luego, después de la victoria, fue el momento de tratar con todos aquellos que tenían que ser tratados.

     Cuando alguien traiciona a su familia o a su comunidad o a su nación, él es un traidor.

     Cuando alguien traiciona a su raza, él es un liberal.

     Hay enemigos, hay traidores y hay liberales.

     Bien, hay árboles y tenemos cuerdas.

     Pusimos en fila a todos los traidores y liberales, listos para ser tratados de la manera en que todos los traidores siempre han sido tratados:

     Los liberales y los traidores, con la punta de sus pies equilibrándose sobre taburetes desvencijados, con sogas alrededor de sus cuellos, suplicando por sus vidas delante de nosotros.

     Entonces, antes de que pateáramos lejos los taburetes y los enviáramos balanceándose en su camino al infierno, les preguntamos: "¿Por qué demonios no deberíamos ejecutarlos, como la nueva ley y la ley natural demandan?; ¿por qué deberíamos perdonar sus vidas miserables y despreciables?".

     ¿Qué piensa usted que ellos contestaron?

     "Vive y deja vivir".

     ¿Y cómo contestamos nosotros?.

     La respuesta, lectores, depende de ustedes.–


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