BUSCAR en este Blog

lunes, 21 de julio de 2014

Sobre el Conflicto Atlántico y Euroasiático



     Habiendo aparecido el siguiente artículo, que hemos traducido, en la edición Nº 68 de la publicación New Dawn (Septiembre-Octubre de 2001), lo presentamos ahora por los sugerentes y en ocasiones extraños planteamientos que contiene. De alguna manera da a entender, desde un punto de vista ocultista, una secreta y no tan secreta lucha que hay entre dos bandos, pero sin abundar demasiado sobre sus orígenes, que estarían basados uno en Oriente y otro en Occidente (Atlantismo y Eurasianismo). En una visión dualista, partidaria y centrada en la facción de Eurasia, y fundamentalmente en Rusia, propone, como es de esperar, el triunfo de un bando sobre el otro, y asocia dicho triunfo con una (¿se adivina?) Nueva Era. En efecto, al parecer el autor de este texto propagandiza nuevas condiciones religiosas fruto de una síntesis venidera entre ambos mundos, oriental y occidental, razón por la que se recomienda otra vez el uso de guantes al leer (en lo posible, verdes). No deja, sin embargo, de aportar algunos datos interesantes y algunas claves a tener en cuenta.


El Secreto de Eurasia:
La Clave de la Historia Oculta
y de los Acontecimientos Mundiales
por Mehmet Sabeheddin
Septiembre de 2001




     «Bajo la amplia marea de la historia humana fluyen las sigilosas corrientes submarinas de las sociedades secretas, las que con frecuencia determinan en las profundidades los cambios que ocurren sobre la superficie» (Arthur E. Waite, The Real History of the Rosicrucians).


     ¿Han estado activas las sociedades secretas y hermandades ocultas detrás del escenario de los acontecimientos mundiales durante miles de años?. ¿Han formado estos guardianes de la sabiduría secreta el crecimiento de la conciencia humana e influído en el destino de las naciones?. ¿Han estado los maestros del conocimiento oculto potenciando e infiltrando a ciertos movimientos políticos, culturales, espirituales y económicos, en cumplimiento de un antiguo plan?. ¿Podría ser que las grandes convulsiones del Hombre, las guerras y las revoluciones, así como sus descubrimientos pioneros en la ciencia, la literatura, la filosofía y las artes, sean el resultado de una "mano oculta"?. ¿Podemos nosotros descifrar la Historia y encontrar la misteriosa interconexión entre política y ocultismo, descubriendo de esa manera a los verdaderos impulsores y agitadores en nuestro mundo moderno?.

     El filósofo alemán Oswald Spengler advirtió acerca de un "poderoso enfrentamiento" entre grupos de hombres de "inmenso intelecto" que "el ciudadano corriente ni observa ni comprende". Ya en 1930 Ralph Shirley, el editor de la London Occult Review, el principal diario británico de ciencias esotéricas, respaldó "la sospecha de que las jerarquías del ocultismo estaban trabajando en secreto para conseguir la desintegración y la revolución. La prueba positiva en la forma de un grupo de ocultistas trabajando con este objetivo en mente recientemente llegó a conocimiento de este escritor".

     El mayor-general Fuller, un antiguo discípulo de Aleister Crowley, quien tenía vínculos con la Inteligencia militar británica, escribió acerca de una fuerza insidiosa que usaba "la Magia y el Oro" para "conseguir la dominación mundial bajo un Mesías vengador como estaba pronosticado por el Talmud y la Kábala". El antiguo jefe de Fuller, Crowley, trabajó como un agente secreto tanto para Gran Bretaña como para Alemania, aunque sus manejadores británicos notaron su "falta de fiabilidad", advirtiendo que él sólo debería ser usado en operaciones de espionaje con sumo cuidado. Durante la Primera Guerra Mundial el ministerio alemán de Asuntos Exteriores solicitó secretamente que el ocultista Gustav Meyrink escribiera una novela culpando a los francmasones de Francia e Italia por el estallido de la guerra.

     La señora Blavatsky creía que la católica sociedad de los jesuítas había transferido su cuartel central desde el continente a Inglaterra, donde ellos conspiraban para sumergir al Hombre en la ignorancia pasiva e instituír el "Despotismo Universal". La fundadora de la Sociedad Teosófica, una mujer de inmenso intelecto y de experiencia de primera mano en cuanto a sociedades secretas, advirtió:

     "Los estudiantes del Ocultismo deberían saber que mientras los jesuítas han ideado mediante sus recursos buscar la forma de hacer que el mundo en general, y los ingleses en particular, piensen que no hay tal cosa como la Magia y se rían de la Magia Negra, estos astutos y taimados intrigantes mantienen círculos magnéticos y forman cadenas magnéticas por medio de la concentración de su VOLUNTAD colectiva, para cuando ellos tienen algún objeto especial que cumplir o desean influír sobre alguna persona particular e importante" (Cartas de H. P. Blavatsky citadas en The Occult Establishment de James Webb).

     La Revolución francesa, una de las agitaciones políticas más importantes de Europa, fue en gran parte obra de logias masónicas dedicadas al derrocamiento de la monarquía y a finalizar la religión católica establecida. En su libro Pruebas de una Conspiración (1798) John Robison mostró [1] que los clubes políticos y los comités de correspondencia durante la revolución, incluyendo al famoso Club de los Jacobinos, surgieron de estas logias masónicas.

[1. http://www.conspiracyarchive.com/PROOFS_OF_A_CONSPIRACY_John_Robison.pdf].

     La influencia sobre la Historia que tuvieron el misticismo y las sociedades ocultas y secretas es generalmente descartada por los académicos occidentales. Los historiadores predominantes han preferido ignorar este aspecto porque ellos creen que no tiene ningún verdadero significado para la política mundial. De hecho, es sólo mediante el reconocimiento del papel y la influencia del "submundo ocultista" que los acontecimientos mundiales importantes pueden ser totalmente comprendidos y colocados en su verdadera perspectiva histórica.


Atlantismo contra Eurasianismo

     Las sociedades secretas y los maestros de la sabiduría oculta consecuentemente remontan sus orígenes al alba misma de la civilización. Dentro de la cultura judeo-cristiana, las escuelas secretas hablan de Adán, Set, Moisés y los Patriarcas como iniciados de una sabiduría divina cuidadosamente transmitida de una generación a la siguiente. Otros grupos ocultistas miran hacia atrás, más allá del Egipto antiguo y de las escuelas de Misterio de Grecia, al continente perdido de Atlántida. Todavía otros remontan su linaje a Sumeria o a Babilonia y a las misteriosas llanuras de Tartaria.

     Al examinar los mitos de la Humanidad, sus leyendas e historias arcanas, encontramos innumerables referencias a una desaparecida civilización primordial. El brillante metafísico francés René Guénon escribió acerca de una gran cultura hiperbórea que floreció alrededor del Círculo Artico y de sus puestos de avanzada de Shambhala en Oriente y Atlántida en el Oeste. Platón escribió sobre la Atlántida, describiéndola como el centro de un Imperio grande y poderoso que, debido a la mezcla indiscriminada de "los hijos de Dios" con "los hijos de los hombres", sufrió "violentos terremotos e inundaciones" y "desapareció bajo el mar". Según la tradición ocultista, Atlántida llegó a un final después de un larguísimo período de caos, y el desastre fue provocado, en palabras de la señora Blavatsky, porque "la raza de Atlántida se convirtió en una nación de magos malvados". Atlántida fue destruída por una conspiración de magos malignos que se habían apoderado del control del poderoso continente.

     Mucho antes del final de la Atlántida, tuvieron lugar grandes migraciones hacia diferentes centros de la Tierra. En una leyenda se nos habla de un remanente no corrompido que viajó desde el Círculo Artico a Shambhala, en la remota solidez del Asia Central. Otras leyendas sugieren que los sobrevivientes atlantes establecieron la antigua civilización egipcia.

     Victoria LePage, autora de uno de los estudios más completos acerca de Shambhala, explica cómo Atlántida y Shambhala son más que meras localizaciones geográficas:

     "En el folklore Atlántida y Shambhala están implícitamente unidas como imágenes carismáticas del deseo del corazón, dos espejismos brillantes que yacen en el horizonte más apartado del anhelo humano, inaccesibles, siempre retrocediendo cuando las alcanzamos; a lo sumo, no son más que estados ideales de conciencia nunca realizados. Pero su asociación parece tener una base mucho más real e históricamente concreta que eso. La tradición iniciática afirma que ellas han existido de verdad, una en el mar occidental, la otra en las montañas del Este, como puntos centrales de lo que fue una vez una red de centros de Sabiduría localizados sobre una gran rejilla de poder que se extendía alrededor del globo. Además, Shambhala todavía existe dentro de un marco que espera la reactivación" (Victoria Le Page, en su libro Shambhala: The Fascinating Truth Behind the Myth of Shangri-la, 1996).

     A fin de identificar las actividades históricas de las sociedades secretas tenemos que apreciar el origen de una idea más poderosa. El saber ocultista habla de Shambhala como el centro positivo de la Hermandad de la Luz, y de la Atlántida como el centro negativo de los magos malvados, los Hermanos de la Sombra. Dondequiera que miremos vemos la división de sociedades secretas y esfuerzos ocultos en estas dos "Órdenes" contrarias. Todos los movimientos y enseñanzas ocultistas inevitablemente sirven o a la "Orden de Eurasia" o a la "Orden del Atlantismo", con sus respectivos centros simbólicos de Shambhala y Atlántida. Ocultos detrás de una multitud de formas diferentes y representado por una serie de crédulos agentes de influencia, estos dos centros —Shambhala y Atlántida— representan dos impulsos diferentes en la evolución humana.

     Visto desde la perspectiva de la geografía sagrada, en nuestro actual ciclo histórico, el Atlantismo es el triunfo de los elementos más destructivos y diabólicos en la civilización de Occidente. Una moderna autoridad en geografía sagrada y geopolítica, Alexander Dugin, observa:

     «La geografía sagrada sobre la base del "simbolismo del espacio" tradicionalmente considera al Este como "la tierra del Espíritu", la tierra paradisíaca, la tierra de la completitud, de la abundancia, la sagrada "tierra nativa" en su tipo más pleno y perfecto. En particular, esta idea es reflejada en el texto de la Biblia, donde se habla de la ubicación oriental del "Edén"».

     «Precisamente tal entendimiento es peculiar también a otras tradiciones abrahámicas (Islam y judaísmo), y también a muchas tradiciones no-abrahámicas (china, hindú e iraní). "El Este es la mansión de los dioses", declara la fórmula sagrada de los antiguos egipcios, y la misma palabra "Este" ("neter" en egipcio) significa al mismo tiempo "dios". Desde el punto de vista del simbolismo natural, el Este es el lugar de donde surge el Sol, la Luz del Mundo, el símbolo material de la Divinidad y el Espíritu.

     «El Oeste tiene el sentido simbólico opuesto. Es el "país de la muerte", el "mundo sin vida", el "país verde" (como los antiguos egipcios lo denominaron). El Oeste es "el Imperio del exilio", "el foso de los rechazados", según la expresión de místicos islámicos. El Oeste es el "anti-Este", el país de la decadencia, la transición degradatoria desde lo manifiesto a lo no-manifestado, de la vida a la muerte, de la completitud a la necesidad, etc. El Oeste es el lugar donde el Sol se va, donde "se hunde"».


Rusia y el Universo Mágico

     Geográficamente, Rusia es el país más grande sobre la Tierra, y ocupa una posición única en el estudio de la historia humana que nos proporciona una ventana hacia el mundo de las sociedades secretas, los maestros ocultos y las corrientes políticas subterráneas.

     Las ideas y las prácticas derivadas de la magia y el ocultismo siempre fueron parte de la vida rusa. En el siglo XVI el Zar Iván IV consultó a los magos y estaba consciente del significado oculto del conjunto de piedras preciosas que estaba en su báculo. Su reinado fue la culminación del sueño de construír una civilización profética y religiosa en la tradición cristiana oriental de Bizancio. Rodeado por órdenes secretas de monjes apocaliptistas, Iván se vio como el heredero de los reyes israelitas e intentó transformar la vida rusa de acuerdo con su visión mágica de la realidad. Iván estaba convencido de que la nación rusa tenía una misión especial que llevar a cabo: nada menos que la redención del mundo.

     En 1586 el Zar Boris Godunov ofreció el enorme salario de 2.000 libras inglesas por año, con una casa y todas las provisiones gratis, a John Dee, el mago inglés y espía maestro, por entrar a su servicio. El hijo de Dee, el doctor Arthur Dee, quien al igual que su padre era un alquimista y rosacruz, fue a Moscú para trabajar como un médico. Mijaíl Romanov, el primer Zar de la dinastía Romanov, supuestamente subió al trono con la ayuda del doctor Arthur Dee y el Servicio Secreto británico. Antes de su ascenso al poder los Romanov fueron acusados por sus enemigos de practicar la magia y de poseer poderes ocultos.

     El legendario conde de Saint Germain, descrito como un alquimista, espía, industrial, diplomático y rosacruz, se vio implicado en varias intrigas políticas en Rusia y fue, según Nicholas Roerich, "un miembro de la hermandad himalaya". En 1755 él viajó a través de Eurasia para estudiar las enseñanzas ocultistas, y puede incluso haber visitado el Tíbet. Se dice que mientras estudiaba el ocultismo en Asia Central el conde fue introducido en los ritos secretos de la magia sexual tántrica que le proporcionó una técnica para prolongar su juventud. Él también se involucró en operaciones de espionaje contra la célebre British India Company. Saint Germain fundó dos sociedades secretas llamadas los Hermanos Asiáticos y los Caballeros de la Luz. Ya en 1780 él advirtió a María Antonieta que el trono francés estaba amenazado por una conspiración internacional de los "Hermanos de la Sombra". Durante muchos años después de su presunta muerte siguieron circulando rumores de que Saint Germain estaba todavía vivo trabajando entre bastidores en la política europea o estudiando doctrinas ocultas en Asia Central.


El Occidente Se Encuentra con Oriente

     "Los poderes ocultos parecen ser un asunto del temperamento nacional... Rusia tiende a producir magos, hombres o mujeres que impresionan por su autoridad espiritual; ninguna otra nación tiene un equivalente espiritual de Tolstoy y Dostoevsky, o hasta de Rozanov, Merezhkovsky, Soloviev, Fedorov, Berdaev y Shestov. Ciertamente ninguna otra nación ha estado cerca de producir a alguien como la señora Blavatsky, Gregory Rasputin o George Gurdjieff. Cada uno es completamente único" (Colin Wilson, The Occult [2]).

[2. http://selfdefinition.org/colin-wilson/Colin%20Wilson%20-%20The%20Occult.pdf].

     El proceso de síntesis de las tradiciones ocultistas de Oriente y Occidente es visto en las producciones de Helena Petrovna Blavatsky, la fundadora de la Sociedad Teosófica y autora de la enorme obra La Doctrina Secreta. Nacida como Helena von Hahn, hija de una familia militar rusa y prima del futuro Primer Ministro ruso conde Witte, ella es una verdadera emisaria de la Orden Euroasiática. Nevill Drury dice de la ocultista rusa:

     "Su principal contribución al pensamiento místico fue la manera en la cual ella procuró sintetizar la filosofía y la religión del Este y de Occidente, proporcionando así un marco para entender la enseñanza ocultista universal" (Nevill Drury, Dictionary of Mysticism and the Esoteric Traditions, 1992).

     La señora Blavatsky viajó a través de Asia y Europa, y se integró a la milicia revolucionaria nacional de Garibaldi, luchando en la batalla de Mentana, en la cual ella fue severamente herida. A finales de la década de 1870, poco después de la publicación de su primer libro Isis Descubierta, una acusación de peso contra la religión occidental contemporánea como espiritualmente en bancarrota, ella se trasladó desde Estados Unidos a India, donde el cuartel central de la Sociedad Teosófica permanece hasta este día.

     En 1891 el futuro Zar Nicolás II, en compañía del místico erudito euroasiático príncipe Ukhtomsky, visitó la oficina central de la Sociedad Teosófica en Adyar. La descripción del príncipe Ukhtomsky de la Sociedad es reveladora:

     "Por insistencia de H. P. Blavatsky, una dama rusa que sabía y había visto mucho, surgió la idea de la posibilidad, y hasta de la necesidad, de fundar una sociedad de teósofos, de buscadores de la verdad en el sentido más amplio de la palabra, con el propósito de reclutar adeptos de todos los credos y razas, para penetrar más profundo en las doctrinas más secretas de las religiones orientales, para hacer entrar a los asiáticos en una verdadera comunión espiritual con extranjeros cultos en Occidente, y para continuar relaciones secretas con diferentes sumos sacerdotes, ascetas, magos, etcétera" (según cita de James Webb en The Harmonious Circle).

     La señora Blavatsky quería unir Asia Central, India, Mongolia, Tíbet y China, a fin de —con la participación de Rusia— crear un magnífico poder euroasiático capaz de oponerse a las ambiciones británicas. Viajando a través de India, Blavatsky hizo una campaña en contra del dominio británico y se vio acusada por las autoridades coloniales de ser una espía rusa. El príncipe Ukhtomsky vio el apoyo a Eurasia en la "disposición de los indios a agruparse bajo la bandera de la extraña mujer del Norte". Él creía que la señora Blavatsky había sido obligada a abandonar la India por "la desconfianza de los ingleses".

     Ya en 1887 H. P. Blavatsky se había convertido en un tema de debate en el "místico Petersburgo" y había recibido el prestigioso apoyo del amigo de Ukhtomsky el misterioso doctor tibetano Badmaev, pronto a hacerse celebre por el favor que él recibió en la corte imperial rusa y por su relación con Rasputin. La hermana de la señora Blavatsky insistió en que el Metropolitano Ortodoxo ruso de Kiev había reconocido el talento psíquico de la joven Helena, y le aconsejó que usara sus poderes con discreción, ya que él estaba seguro de que le habían sido dados para algún propósito más alto.

     El doctor Stephan A. Hoeller, un erudito en religión comparada y un Obispo gnóstico, nos recuerda que Blavatsky,

     «era una verdadera hija de la Madre Rusia. Algunos piensan que su vida y carácter corresponden fuertemente al arquetipo de la tradicional persona santa errante rusa, conocida como el staretz (literalmente "antiguo"), denotando a un vagabundo, un asceta no clerical, o un peregrino, que viaja por el campo, exhortando a la gente acerca de asuntos espirituales, a veces de una manera francamente poco ortodoxa» (Stephan A. Hoeller, "H. P. Blavatsky: Woman of Mystery and Hero of Consciousness", The Quest, Otoño de 1991).

     Después de la muerte de H. P. Blavatsky en Londres en 1891, la Sociedad Teosófica quedó bajo el firme control de los ocultistas ingleses Annie Besant y C. W. Leadbeater, un inveterado imperialista británico. La orientación euroasiática dada a la temprana Teosofía por H. P. Blavatsky se vio comprometida por la influencia de la Masonería británica y el esotérico Alto Anglicanismo de Leadbeater. En la gran lucha de los magos, el impulso euroasiático encontró nuevos agentes históricos en Occidente, entre ellos el célebre mago francés Papus.


La Gran Batalla de los Magos

     "Cuando el siglo XIX haya llegado a su fin, uno de los Hermanos de Hermes vendrá de Asia para unir a la Humanidad otra vez" (Nostradamus).

     Papus, junto con Oswald Wirth y De Guaita, soñó con unir a los ocultistas de todas partes en una revivida hermandad Rosacruz, una orden ocultista internacional en la cual ellos esperaban que el Imperio ruso jugara un papel principal como puente entre Oriente y Occidente.

     Papus era el seudónimo del doctor Gerard Encausse (1865-1916), un discípulo de Joseph Saint-Yves d’Alveydre (1842-1910), un iniciado de la Iglesia Gnóstica francesa y a menudo el instigador de muchos de los grupos ocultistas de su tiempo. Uno de los más famosos ocultistas durante el cambio de siglo, él fue el fundador de la Escuela Hermética en París, que atrajo a muchos estudiantes rusos, y dirigió la importante revista ocultista francesa L’Initiation. Papus fue también el líder de dos sociedades secretas, L'Ordre du Martinisme y L'Ordre Kabbalistique de la Rose-Croix.

     Cuando el Zar y la zarina rusos visitaron Francia en 1896, fue Papus quien les envió un saludo de parte de "los espiritistas franceses", esperando que el Zar "inmortalizaría su Imperio mediante su unión total con la Providencia Divina". Este saludo era una reminiscencia de las esperanzas de los místicos en la época de la Santa Alianza del Zar Alejandro I.

     Papus hizo su primera visita a Rusia en 1901 y fue presentado al Zar. Él rápidamente estableció una logia de su Orden Martinista en San Petersburgo con el Zar como presidente de los "Superiores Desconocidos" que la controlaban. El historiador James Webb dice que Papus "estaba simplemente reviviendo una devoción a una filosofía que había florecido en Rusia durante el paso del siglo XVIII al XIX antes de ser suprimida".

     Como el principal alumno de Saint-Yves d’Alveydre, Papus sabía del papel clave a ser desempeñado por Rusia en la unificación de Eurasia y su destino oculto como el Imperio del Final, la manifestación externa del enigmático poder de la "Shambhala del Norte".

     Por medio de Papus la familia imperial se relacionó con su amigo y consejero espiritual el Maestro Felipe (Nizier Anthelme Philippe). A éste, un místico cristiano sincero, se le dieron jerarquía y honores por parte del Zar ruso, y mantuvo contacto con la corte imperial hasta su muerte en 1905.

     Papus retornó a San Petersburgo en 1905 donde se rumoreaba que él, en presencia de la pareja imperial, invocaba al espíritu del padre del Zar, Alejandro III, quien ofrecía consejos prácticos sobre cómo manejar una crisis política.

     Tanto el Maestro Felipe como Papus desempeñaron un importante papel político en la corte rusa. Ellos no sólo aconsejaban al Zar en asuntos de Estado sino que mantenían contacto con los influyentes iniciados rusos de la Orden Martinista, entre los que estaban dos de los tíos del Zar y numerosos parientes. El ocultista alemán Rudolf Steiner, que tenía sus propios discípulos entre el Estado Mayor alemán, siguió la misión de los dos franceses, perturbada por la "extensa influencia en Rusia" de Papus. Un decidido abogado de la alianza entre Francia y Rusia, Papus advirtió al Zar de una conspiración internacional encaminada hacia la dominación mundial.

     «Él creía que el vasto Imperio ruso era el único poder capaz de frustrar la conspiración de los "Hermanos de la Sombra". Él también instó al Zar a prepararse para la guerra próxima con Alemania, que estaba entonces siendo tramada por fuerzas siniestras en Berlín. Según un relato, él prometió a la familia imperial que la monarquía Romanov estaría protegida mientras él, Papus, estuviera vivo. Cuando las noticias de su muerte llegaron a Alejandra en 1916, ella envió una nota a su marido (que en ese entonces comandaba los ejércitos rusos en el frente en la Primera Guerra Mundial) que contenía las palabras "Papus está muerto, ¡estamos condenados!"» (Stephan A. Hoeller, "Esoteric Russia", Gnosis Magazine, Nº 31, Primavera de 1994).

     Papus promovió su Orden Martinista como contraposición a las logias masónicas que, él creía, estaban al servicio del imperialismo británico y de las corporaciones financieras internacionales. De sus papeles se sabe que él proporcionó documentación a las autoridades rusas acerca de las actividades masónicas en Rusia y Europa. Papus condenó a la Francmasonería como atea en contraste con el cristianismo esotérico de la Orden Martinista. Él censuró "nuestra época de escepticismo, la adoración de las formas materiales, muy vitalmente en necesidad de una reacción francamente cristiana, independiente de todos los cleros". Poco después de retornar de su primera visita a Rusia en 1901, apareció una serie de artículos en la prensa francesa de los cuales Papus era ampliamente responsable. Ellos advertían de una "conspiración oculta" de cuya existencia el público era totalmente inconsciente, y de las maquinaciones de una siniestra corporación financiera que trataba de interrumpir la alianza franco-rusa. El público es ciego a las verdaderas fuerzas de la Historia:

     «No ve que en todos los conflictos, ya surjan al interior de las naciones o entre ellas, están, junto a los aparentes actores, impulsores ocultos que por sus cálculos egoístas hacen inevitables estos conflictos.

     «Todo lo que sucede en la confusa evolución de las naciones es así preparado en secreto con el objetivo de asegurar la supremacía de unos pocos hombres; y son estos pocos hombres, a veces famosos, a veces desconocidos, los que deben ser buscados detrás de todos los acontecimientos públicos.

     «Ahora, hoy, la supremacía es asegurada por la posesión de oro. Son las corporaciones financieras las que sostienen en este momento los hilos secretos de la política europea...

     «Hace unos pocos años fue así fundada en Europa una corporación financiera, hoy todopoderosa, cuyo objetivo supremo es monopolizar todos los mercados del mundo, la cual a fin de facilitar sus actividades tiene que adquirir influencia política».

     Los artículos inspirados por Papus en el Eco de París revelaban el papel del Servicio Secreto británico, que fue expuesto como estando detrás de la Francmasonería británica, para aislar y debilitar a Rusia. En Francia los agentes británicos se concentraron en la propaganda anti-rusa, mientras que en Rusia ellos usaron el "engaño financiero" para infiltrarse en todos los niveles de la sociedad. Se requirieron todos los esfuerzos para "preservar al Emperador ruso —tan leal y tan generoso— de los males... (de) la corporación de financieros... que en el presente controla los destinos de Europa y del mundo".


El Tibetano Misterioso

     "San Petersburgo... en 1905 era probablemente el centro místico del mundo" (Colin Wilson, The Occult).

     Shamzaran (Pyotr) Badmaev era un mongol buriato que había crecido en Siberia y se había convertido a la Ortodoxia rusa con Alejandro III, quien actuó como su padrino. Él ganó una considerable influencia en el Ministerio de Asuntos Exteriores, y el Zar le concedió el título de Consejero de Estado. Badmaev era renombrado como doctor en medicina tibetana, herbolario y sanador, que trató a pacientes de la alta sociedad en su clínica de moda "Medicina Oriental" en San Petersburgo. Descrito por un historiador ruso como "una de las personalidades más misteriosas del día de hoy", y como un "maestro de la intriga", Badmaev disfrutó de una cercana asociación con el místico sanador Rasputin.

     Conocido como "el tibetano", Badmaev soñaba con la unificación de Rusia con Mongolia y el Tíbet. Él se involucró en proyectos interminables orientados a la creación de un gran Imperio Euroasiático. La misión histórica de Rusia, creía él, estaba en el Este, donde ella estaba destinada a unir a los pueblos budistas y musulmanes, como un contrapeso al colonialismo occidental. Badmaev bosquejó su visión en un informe de 1893 al Zar Alejandro III titulado "Las Tareas de Rusia en el Este Asiático". Su considerable maestría política aseguró el apoyo de las tribus mongolas en la guerra ruso-japonesa.

     En una carta del 19 de Diciembre de 1896, Badmaev escribió al Zar Nicolás II: "...Mis actividades tienen el objetivo de que Rusia tenga mayor influencia que otras potencias sobre el Este mongol-tibetano-chino". Badmaev expresaba una particular preocupación por la influencia de Inglaterra en Oriente, declarando en un memorándum especial que:

     "El Tíbet, que —como la meseta más alta de Asia— gobierna sobre el continente asiático, debe sin duda estar en las manos de Rusia. Controlando este punto, Rusia será seguramente capaz de hacer a Inglaterra más dócil".

     Badmaev sabía de la leyenda, popular en Mongolia, China y el Tíbet, acerca del "Zar Blanco" que vendría del Norte (de la "Shambhala del Norte") y restauraría las ahora decadentes tradiciones del budismo verdadero. Él reportó al Zar Nicolás II sobre cómo "buriatos, mongoles y sobre todo los lamas... estaban siempre repitiendo que había llegado el tiempo de ampliar las fronteras del Zar Blanco en el Este...".

     Badmaev tenía una estrecha relación con un tibetano altamente ubicado, el lama Agvan Dordzhiyev, tutor y confidente del 13er Dalai Lama. Dordzhiyev comparaba a Rusia con el próximo Reino de Shambhala anticipado en los textos Kalachakra del budismo tibetano. El lama abrió el primer templo budista en Europa, en San Petersburgo, significativamente dedicado a la enseñanza del Kalachakra. Uno de los artistas rusos que trabajaron en el templo de San Petersburgo fue Nicolás Roerich, a quien el lama Dordzhiyev le había presentado la leyenda de Shambhala y el pensamiento oriental. George Gurdjieff, otro hombre de misterio que tuvo un impacto enorme sobre el esoterismo occidental, conocía al príncipe Ukhtomsky, a Badmaev y al lama Dordzhiyev. ¿Fue Gurdjieff, acusado por los británicos de ser un espía ruso en Asia Central, un alumno de los tibetanos misteriosos?.

     "Estoy entrenando a hombres jóvenes en dos capitales, Pekín y Petersburgo, para actividades posteriores", había escrito el doctor Badmaev al Zar Nicolás II.


Anarquismo Místico

     El influjo del "tibetano" se difundió más allá de la corte imperial, alcanzando a la intelectualidad rusa y posteriormente al mundo subterráneo del espionaje y la política revolucionaria. Uno de los movimientos intelectuales en el momento de las agitaciones políticas de 1905 era llamado "Anarquismo Místico". Dos de sus exponentes principales eran el poeta y escritor Viacheslav Ivanov y George Chulkov, ambos socios del doctor Badmaev. Chulkov, al igual que "el tibetano", es descrito como un medium inconsciente que transmitía fuerzas misteriosas.

     Una doctrina política radical orientada a la reconciliación de la libertad individual y la armonía social, el Anarquismo Místico usó las ideas de Federico Nietzsche. Esto no es sorprendente cuando consideramos la visión positiva que Nietzsche tenía de Rusia como la antítesis del decadente Occidente, y la apreciación del filósofo alemán del budismo y de la cultura oriental.

     Según la historiadora Bernice Glatzer Rosenthal, los Anarquistas Místicos, convencidos de que "fuerzas invisibles dirigen los acontecimientos aquí en la Tierra, creían que la revolución política reflejaba los realineamientos en la esfera cósmica, y que era inminente un nuevo mundo de libertad, belleza y amor".

     «Abogando por la abolición de todas las autoridades externas y de todas las coacciones sobre el individuo —gobierno, ley, moralidad, costumbres sociales— ellos eran indiferentes a los derechos legales como simplemente "libertades formales", y se oponían a las Constituciones y los Parlamentos a favor de la "sobornost". Por "sobornost" ellos querían decir una comunidad libre unida por el afecto y la fe cuyos miembros retienen su individualidad (a diferencia del individualismo y la auto-afirmación aparte de o en contra de la comunidad).

     «Ellos basaban este ideal en su noción de la "persona mística", el alma o la psique, que busca la unión con otros y se reconoce como un microcosmos del macrocosmos, a diferencia de la "persona empírica", el yo o el ego, que se impone por encima de o en contra de otros. La evocación y el desarrollo de esta "persona mística" haría factible una "nueva sociedad orgánica" unida por lazos interiores invisibles de amor (eros, no ágape), "experiencia mística" y sacrificio, lo opuesto de la sociedad liberal, basada en el contrato social y el mutuo interés propio y caracterizada por el discurso racional» (The Occult in Russian and Soviet Culture, editado por Bernice Glatzer Rosenthal).

     El Anarquismo Místico es una idea sociopolítica completamente euroasiática. Aquí tenemos un motivo muy arcano en una forma moderna: la gran lucha de la empírica y plutocrática civilización occidental contra la cultura mística y sacrificial de Eurasia. En términos ocultistas se trata del conflicto del impulso de "Shambhala" contra los renegados de la "civilización atlante", la Hermandad de la Luz del Norte batallando contra los Hermanos de la Sombra, manifestación externa de la larga guerra entre los agentes del Ser y el no-Ser.

     Nicolás Berdyaev, Dmitri Merezhkovsky, Zenaida Hippius, Valeri Briusov, Mijaíl Kuzmin, Alexander Blok y Vasili Rozanov, junto con una hueste de otros poetas, escritores y artistas rusos, transmitieron aspectos diferentes del Anarquismo Místico y de la visión euroasiática. Cuando en los años previos a la Revolución el maestro sufí Inayat Khan visitó Rusia, él encontró mucho que alabar en "el tipo oriental de discipulado que es natural a la nación".

     Merezhkovsky vio la posibilidad de desarrollar una "nueva conciencia religiosa" de los dos tipos peculiarmente rusos representados por Tolstoy y Dostoievsky. Tolstoy apoyaba un misticismo panteísta de la carne, y Dostoievsky los más ascéticos valores espirituales. «En esta Rusia el "Hombre-Dios" será manifestado al mundo occidental, y el "Dios-Hombre" por primera vez al oriental, y será, para aquellos cuyo pensamiento ya reconcilia ambos hemisferios, el "Uno en Dos"».

     Después de la Revolución bolchevique, Blok contrastó la nueva Rusia con Occidente. Él llamó a Rusia la "escita", es decir, la nación joven y fresca cuyo destino era desafiar al declinante Occidente:

     "Somos los escitas, somos los asiáticos... Siglos de vuestros días son sólo una hora para nosotros. Pero como esclavos obedientes, hemos sostenido un escudo entre dos razas hostiles, Europa y las hordas mongolas... Desde la guerra y el horror viene a nuestros brazos abiertos el abrazo de los parientes. Aparta la vieja espada mientras hay tiempo. Salúdennos hermanos... Ah, Viejo Mundo, antes de que hayas perecido, únete a nuestro banquete fraternal".

     El poeta Nikolai Kliuev y su joven amigo Sergei Esenin presentaron imágenes ocultistas y temas euroasiáticos en sus obras. A fines de 1917 Kliuev (1887-1937), un profeta y emisario de Eurasia, escribió:

     "Somos el ejército de los portadores del Sol.
En el centro del universo
erigiremos una casa llameante de cien pisos.
China y Europa, el Norte y el Sur
vendrán a la cámara en una danza circular de amigos
para que coincidan Abismo y Cenit.
Su padrino es Dios mismo y su Madre
es Rusia".

      El protegido de Kliuev, Esenin (1895-1925), añoraba el final del viejo mundo y su reemplazo por uno nuevo, y hasta proclamó una nueva tendencia religiosa llamada "Angelismo", con raíces claras en el Gnosticismo ruso. Él saludó tanto a Cristo como a Gautama Buda como genios porque ellos eran hombres de "palabras y hechos". En una carta a un amigo, Esenin escribió:

     "Gente, mírense a sí mismos, ¿no surgieron Cristos de entre ustedes, y no pueden ustedes ser Cristos?. ¿Acaso no puedo yo con la fuerza de voluntad ser un Cristo...? Qué absurda es toda nuestra vida. Nos distorsiona desde la cuna, y en vez de gente verdaderamente real, surge una especie de monstruo".

     Él advirtió a Estados Unidos, para él el símbolo de todas las fuentes no rusas y racionalistas, que no cometiera el error de "incredulidad" y de ignorar el nuevo "mensaje" de Rusia, por cuanto el camino a la nueva vida es sólo por medio de Rusia. Un amigo escribió acerca de cómo Esenin y sus colegas poetas "escitas" querían una "profundización de la revolución política hacia lo social" y llegaron a considerar al marxismo ruso como "burdo". Antes de su muerte Esenin se convenció de que "fuerzas malignas" había usurpado la Revolución y de que los bolcheviques habían traicionado la misión de Rusia.

     El afamado poeta Nikolai Kliuev conocía tanto al doctor Badmaev como a Grigory Rasputin, y al igual que este último, había sido iniciado en una escuela secreta de misticismo sexual cristiano con semejanzas con el Tantra tibetano y el Shivaísmo hindú. "Ellos me llamaban un Rasputin", escribió Kliuev en un poema de 1918. La espiritualidad de Kliuev estaba profundamente arraigada en la tradición de los disidentes religiosos rusos como los Antiguos Creyentes, los Khlysty y los Skoptsy, que formaron un verdadero río subterráneo entre el pueblo común. Kliuev confesó cómo al ser desafiado por un anciano Khlyst para "convertirse en un Cristo", él fue presentado en la comunidad secreta de la "hermandad de la Paloma". Con la ayuda de "diversa gente de identidad secreta", Kliuev viajó por toda Rusia participando en rituales secretos y embebiéndose de las tradiciones ocultas del Este ruso.

     En sus poemas Kliuev procuró comunicar el espíritu místico de Eurasia. Él era un profeta de Belovodia, el nombre dado por los Antiguos Creyentes rusos al esperado paraíso terrenal similar a Shambhala. Kliuev visualizó una transformación radical de Rusia que daría origen a una sociedad sin clases, donde la cultura campesina triunfaría sobre el industrialismo, el capitalismo y la mecanización general de la vida. Él expresó su preocupación por los peligros de la civilización occidental sin alma en una carta de 1914 a un amigo:

     "Cada día voy al bosque, y me siento allí, donde está una pequeña capilla, y un añoso pino, casi a una pulgada del cielo. Pienso en ti... beso tus ojos y tu querido corazón... ¡Oh, madre silvestre! Paraíso del espíritu... Cuán odioso y negro me parece todo el llamado mundo civilizado. Y qué daría yo, qué Gólgota soportaría, para que Estados Unidos no se entrometiera en el amanecer de plumas azules... en la cabaña de cuento de hadas".

     El filósofo ruso Nicolás Berdyaev articuló la visión compartida tanto por los pensadores rusos de antes de la Revolución como por la élite cultural, cuando él escribió acerca del final del racionalismo occidental y el nacimiento de una nueva Era del espíritu que presenciaría la lucha entre Cristo y el Anticristo. Él vio la popularidad de las doctrinas místicas y ocultistas como la prueba del acercamiento de esta Nueva Era, y pidió por una "nueva Caballería". "El Hombre no es una unidad en el universo, formando parte de una máquina irracional, sino un miembro vivo de una jerarquía orgánica, perteneciente a un todo real y viviente". Los ataques de Berdyaev contra los materialistas valores occidentales sólo reflejaban una opinión muy extendida en la sociedad rusa. Escribiendo en el exilio a principios de los años '30 él observó:

     «El individualismo, la "atomización" de la sociedad, la codicia desmesurada del mundo, la indefinida sobre-población y la infinitud de las necesidades de la gente, la carencia de fe, el debilitamiento de la vida espiritual, éstas y otras son las causas que han contribuído a aumentar aquel sistema capitalista industrial que ha cambiado la cara de la vida humana y ha roto su ritmo con la Naturaleza».


Viaje a Shambhala

     "Nicolás Roerich fue un hombre que trajo gloria a nuestro pueblo (ruso); él es representativo de nuestra civilización y de su cultura, uno de sus pilares" (Mijaíl Gorbachev).

     A Nikolai Konstantinovitch Roerich (1874-1947) le había sido presentada la idea de Shambhala mientras trabajaba en la construcción del primer templo budista alguna vez construído en Europa. Personalmente relacionado con la intelectualidad rusa anterior a la Revolución, Roerich se convirtió en un artista muy respetado y prolífico. Un estudioso de las obras de la señora Blavatsky, Roerich creía en la unidad trascendente de las religiones, en la noción de que un día los budistas, los musulmanes y los cristianos comprenderían que sus dogmas separados eran cáscaras que ocultan la verdad interior. Entre 1925 y 1928 Roerich emprendió cinco expediciones notables a través de Asia Central, enfocándose en la región misteriosa que está entre los Urales y el Himalaya, el área considerada como el corazón de Eurasia. Las tradiciones y las leyendas encontradas por Roerich en sus viajes están descritas en los libros "Altai-Himalaya", "Heart of Asia" y "Shambhala".

     En la tradición del budismo tibetano, Shambhala es la tierra oculta en la cual las enseñanzas de la escuela tántrica del Kalachakra ("Rueda del Tiempo") son mantenidas en su forma más pura. Roerich descubrió que la Shambhala del budismo tibetano no es demasiado diferente de la leyenda de Belovodia conservada por los místicos cristianos rusos. Un anciano de la secta de los Antiguos Creyentes confidenció a Roerich:

     "En tierras distantes, más allá de los grandes lagos, más allá de las montañas más altas, hay un lugar sagrado donde toda verdad florece. Allí uno puede encontrar el conocimiento supremo y la futura salvación de la Humanidad. Y ese lugar es llamado Belovodia, que significa las aguas blancas" (Nicholas Roerich, Heart of Asia).

     Nicolás Roerich escribió cómo, en una visita a la capital mongoliana Ulan-Bator en los años '20, él oyó a los soldados-revolucionarios cantar:

     "La guerra de la Shambhala del Norte.
Muramos en esta guerra
para nacer de nuevo
como Caballeros del Gobernador de Shambhala".

     Por "Shambhala del Norte" se alude a Rusia-Eurasia. En su libro Corazón de Asia, Roerich definió a Shambhala no tanto como un reino venidero sino como un acontecimiento, una nueva época para la Humanidad, de la cual Shambhala y Belovodia son símbolos eternos:

     "Usted ha notado que el concepto de Shambhala corresponde a las aspiraciones de nuestra más seria investigación científica occidental. En sus esfuerzos, las disciplinas orientales de Shambhala y las mejores mentes de Occidente, que no temen mirar más allá de los métodos desgastados, se unen".

     Roerich nunca dudó del papel crucial que Rusia jugaría en reunir la sabiduría más noble tanto del Este como del Oeste. En Rusia surgiría una nueva síntesis y un nuevo día amanecería para la Humanidad, ni exclusivamente occidental ni totalmente del Este sino verdaderamente euroasiático. En 1940, cuando el mundo se encontró sumergido en la guerra, Roerich percibió los primeros atisbos de una Nueva Era y escribió:

     "El pueblo ruso ha amontonado grandes piedras. Para admiración de todos, ellos no han construído ninguna torre de Babel sino una torre rusa. ¡Un Kremlin de Portadores del Sol con cien torres!... Escuchen: ése es el futuro, y ¡cuán radiante es!".

     Un año más tarde, en 1941, él comentó:

     "El mundo entero se precipita hacia el Armagedón. Cada uno está confundido. Cada uno está inseguro del futuro. Pero el pueblo ruso ha encontrado su curso y con un poderoso desbordamiento está fluyendo hacia su futuro radiante".


"Usted Debe Prestarme Atención para Verme"

     El radiante futuro de la Humanidad, al igual que Shambhala, está en el umbral. Un colegio invisible de hombres y mujeres en cada época y nación lo ha vislumbrado y ha respondido al impulso. Viviendo en los primeros años de un nuevo milenio estamos presenciando el despliegue de un antiguo plan. Así como no hay día sin noche, así tampoco no hay ninguna auténtica Nueva Era sin su falsificación. Y así como la oscuridad debe ceder el paso al nuevo amanecer, así nuestra actual Era Oscura desaparecerá en la gran luz de la "Shambhala del Norte".

     Detrás de la maraña de los acontecimientos del día actual, está concluyendo la batalla antigua. "En tiempos de guerra", dijo el emisario del atlantismo Winston Churchill, "la verdad es tan preciosa que ella siempre debería estar acompañada por una escolta de mentiras". Potenciadas por los malvados Magos de la Atlántida, las sociedades secretas occidentales están en un estado de guerra oculta contra la Orden de Eurasia.

     Esperamos la llegada de la Nueva Era de Shambhala, la expulsión de los Hermanos de la Sombra desde los centros gubernamentales y financieros de la Tierra, y el final del maligno karma heredado de la oscuridad de la Atlántida.

     Alice Bailey, que describió a Shambhala como "el centro vital en la conciencia planetaria" y la relacionó con la Segunda Venida de Cristo, también predijo el especial papel de Rusia en la introducción de la verdadera Nueva Era:

     "Desde Rusia... emergerá aquella nueva y mágica religión sobre la cual tan a menudo le he hablado. Ella será el producto del gran e inminente Acercamiento que ocurrirá entre la Humanidad y la Jerarquía. Desde estos dos centros de fuerza espiritual, en los cuales la luz alguna vez brilló, y desde el Este, será irradiado Occidente; el mundo entero será inundado con el resplandor del Sol de Justicia. No me refiero aquí, en relación a Rusia, a la imposición de ninguna ideología política sino a la aparición de una religión grande y espiritual, que justificará la crucifixión de una gran nación y que se demostrará a sí misma y se enfocará en una Luz grande y espiritual que será sostenida en alto por un vital exponente ruso de la religión verdadera, aquel hombre por el cual muchos rusos han estado aguardando, y que será la justificación de una profecía muy antigua" (Alice Bailey, Prophecies, por D. K.).–



1 comentario:

  1. Se me viene a la mente el científico y filosofo chileno Francisco Varela, empecinado en unir los paradigmas fundamentales de Oriente Y Occidente...

    ResponderEliminar