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domingo, 27 de julio de 2014

Razones contra el Nuevo Orden Mundial



     Nuevamente desde alt-market.com hemos traído otro breve artículo de Brandon Smith, del estadounidense Movimiento Liberty. Publicado allí hace once días, lo presentamos en castellano para atender a las reflexiones del autor otra vez acerca del ordenamiento que unos pocos siguen queriendo imponer sobre muchos. Desde una perspectiva que enfatiza sobre todo la libertad individual y el derecho a vivir en paz sin la interferencia de ninguna entelequia gubernamental que nada aporta, el señor Smith, defensor de un personalismo radical, va desglosando someramente las falacias que entraña esta falsa ideología del Nuevo Orden Mundial, la que sólo satisface los intereses de unas cuantas élites.


Las Razones por las que Combatimos
al Nuevo Orden Mundial
por Brandon Smith
16 de Julio de 2014




     "Innumerables personas... odiarán el nuevo orden mundial... y morirán protestando contra él" (H. G. Wells, The New World Order, 1940) [1].

[1. https://ia600707.us.archive.org/31/items/H.g.Wells-TheNewWorldOrder1940AndTheOpenConspiracy/HgWells-TheNewWorldOrder1940.pdf].


     A través de todas nuestras vidas y de toda nuestra cultura, somos condicionados para reunirnos alrededor de conceptos de una falsa división. Somos llevados a creer que Demócratas y Republicanos son partidos adversarios y separados, aunque ellos son realmente dos ramas del mismo mecanismo de control político. Somos llevados a creer que dos naciones como Estados Unidos y Rusia son enemigos geopolíticos, cuando, de hecho, ellas son dos gobiernos marionetas que están bajo el dominio de los mismos financieros internacionales. Finalmente, se nos dice que los banqueros internacionales mismos están de alguna manera separados por fronteras y filosofías, cuando la realidad es que todos los bancos centrales responden a una autoridad singular: el Banco de Pagos Internacionales (BIS) [2].

[2. http://www.edwardjayepstein.com/archived/moneyclub.htm].

     Somos agasajados con historias de conflictos y divisiones constantes, pero la verdad es que hay sólo una batalla que importa, sólo una batalla que ha importado siempre: la batalla entre aquella gente que procura controlar a otros, y aquella gente que simplemente desea ser dejada en paz.

     El "Nuevo Orden Mundial" es un concepto creado no en las mentes de "teóricos de la conspiración" sino en las mentes de aquellos que buscan controlar a otros. Ésta es la autoproclamada élite que se imagina a sí misma como grandiosamente calificada para determinar el destino de cada hombre, mujer y niño, a costa de la libertad individual y de la autodeterminación. Tales élites suelen ser muy abiertas sobre sus intenciones y ambiciones globalistas, como el autor H. G. Wells, un miembro socialista de la Sociedad Fabiana y amigo del establishment internacionalista que planteó su fórmula para el gobierno mundial en el libro ya citado. En este artículo me gustaría examinar la naturaleza de nuestra guerra contra la élite y por qué sus teorías de ingeniería social son ilógicas, inadecuadas y, en muchos casos, malévolas y destructivas.


El "Bien Mayor"

     Siempre he encontrado fascinante que mientras los elitistas y los campeones del Nuevo Orden Mundial (NOM) proclaman constantemente que la moralidad es relativa y que la conciencia no es connatural, de alguna manera ellos son los que poseen la definición apropiada del "bien mayor". Si el "bien" es en todos los casos relativo, entonces ¿no sería el "bien mayor" completamente relativo? Esta inconsistencia en su razonamiento no parece detenerlos en su intento de obligar a las masas, mediante la propaganda o la violencia, a aceptar su versión del mejor juicio.

     Como muchos psicólogos y antropólogos (incluyendo a Carl Jung y a Steven Pinker) han demostrado a lo largo de décadas de estudio, la brújula moral y la conciencia no son meros productos del entorno; ellas son ideales innatos que están fuera del reino de las influencias ambientales. El bien mayor es intrínseca e intuitivamente sentido por la mayoría de la gente. El que uno escuche a esta voz de la conciencia, depende del individuo.

     No es casualidad que las élites del NOM terminen por contradecirse al afirmar que la moralidad carece de significado a la vez que declaran que SU moralidad personal es pura. A fin de conseguir el poder sobre los otros, ellos deben convencer primero a los miembros del público de que éstos son contenedores vacíos sin significado ni dirección. Ellos deben convencer a las masas para que ignoren la voz interior de su conciencia. Sólo entonces el público sacrificará sus libertades para comprarle a las élites respuestas que ellos realmente no necesitan y que aquéllas realmente no tienen.


Colectivismo

     Yo no afirmo saber qué ideología haría una sociedad perfecta, y ciertamente no conozco las soluciones exactas que se necesitan para conseguirla. Lo que sí sé, sin embargo, es que nadie más las conoce tampoco. Siempre que alguien se sube a un escenario para anunciar que sólo él tiene las respuestas a los problemas del mundo, no puedo sino recelar de sus motivos. Raramente, si es que alguna vez, escucho a esta gente sugerir que más libertad y más individualismo ayudarán a un mejor futuro. En cambio, su solución siempre implica menos libertad, más control y más fuerza a fin de moldear a la sociedad para enfocarla hacia su visión.

     La utopía ofrecida por la élite del poder exige invariablemente un modo de pensar colectivista según el cual el individuo debe resignar su autodeterminación e independencia de modo que el grupo pueda sobrevivir y prosperar. El problema es que ninguna sociedad, cultura o colectivo pueden existir sin los esfuerzos y las contribuciones de los individuos. Por lo tanto, la libertad y la prosperidad del individuo son mucho más importantes que la seguridad o incluso la existencia del grupo.

     Las élites entienden este hecho, que es por lo cual ellos reservan alguna individualidad (para su propio diminuto círculo).

     No importa el disfraz presentado —ya sea socialismo, comunismo, fascismo o alguna fusión de cada uno— el objetivo es siempre el mismo: colectivismo y esclavitud para las masas y glotonería desenfrenada para los oligarcas.


La Filosofía de la Fuerza

     Si su idea de una mejor sociedad es buena y racional, usted no debería tener que aplicar la fuerza a fin de lograr que la gente la acepte. Sólo las ideas intrínsecamente destructivas requieren el uso de la fuerza para atemorizar al público y lograr su sumisión. El NOM es una idea que confía completamente en la fuerza.

     La globalización nos ha sido sistemáticamente vendida como parte de la progresión natural de la Humanidad, pero esta "progresión natural" es siempre llevada adelante mediante el uso de mentiras, manipulación, miedo y violencia. El concepto "Nuevo Orden Mundial" es uno de centralización completa, una centralización que no puede ser conseguida sin el uso del terror, ya que ¿quién apoyaría la creación de una malévola autoridad de poder global a menos que él fuera aterrorizado para hacer aquello?.

     El único uso de la fuerza moralmente aceptable es su uso para defenderse contra un ataque. Cuando el NOM despiadadamente impulsa hacia adelante su ataque contra nuestras libertades, nosotros, los defensores, somos etiquetados como "extremistas violentos" si rechazamos cooperar silenciosamente. La dependencia del NOM en la fuerza para promover sus valores, lo convierte en una metodología intrínsecamente defectuosa derivada de la ignorancia y la psicopatía, más bien que de la sabiduría y la verdad.


La Deshonestidad como Política

     Tal como ocurre con el uso de la violencia, el uso de mentiras para conseguir el éxito automáticamente envenena cualquier bien que pueda haber sido obtenido mediante los esfuerzos de alguien. Las élites comúnmente minimizan la importancia de esta lógica convenciéndose unas a otras de que existe una cosa tal como una "mentira noble" (tanto Saul Alinsky como Leo Strauss, los guardianes del falso paradigma Izquierda/Derecha, promovieron el uso de "mentiras nobles") y de que las masas tienen que ser inducidas al error de modo que ellas puedan ser engañadas para hacer supuestamente lo que es mejor para ellas mismas y el mundo. Esto es, por supuesto, un juego sociopático de auto-engrandecimiento.

     Las mentiras son raramente, si es que alguna vez, explotadas por gente que quiere mejorar las vidas de otros hombres; las mentiras son usadas por gente que quiere mejorar sus propias vidas a costa de otros. Añada a esto la aseveración egomaníaca de que las élites mienten por "nuestro propio bien", cuando ellas realmente sólo están orientadas a elevar su poder, y lo que usted consigue es una estereotípica relación abusiva a escala global.

     Las metodologías que tienen beneficios legítimos para la Humanidad deliberadamente buscan la verdad y no necesitan esconderse detrás de un velo de desinformación y distracciones. Si una metodología requiere el secreto, el ocultismo y el engaño a fin de establecerse en una cultura, entonces es muy probablemente una influencia negativa sobre aquella cultura, no una positiva.


Las Manos de los Pocos

     ¿Por qué necesita la Humanidad una élite selecta en absoluto?; ¿a qué propósitos realmente sirve esta oligarquía?; ¿es el poder centralizado realmente tan eficiente y práctico como se lo describe?, ¿o es realmente un estorbo para la Humanidad y un obstáculo en nuestra búsqueda para mejorarnos a nosotros mismos?. Los campeones del NOM sostienen que la forma de gobierno global es inevitable y que la soberanía en cualquiera de sus formas es la causa de todos nuestros males. Sin embargo, encuentro, cuando miro hacia atrás los hechos más destacables de la Historia (los hechos que ellos no le enseñan a usted en los libros de texto de colegio), que la verdadera causa de la mayoría de los males del mundo es obviamente la existencia de grupos elitistas.

     La "eficacia" de la centralización es útil sólo para aquellos que están en lo alto de la pirámide, ya que ella generalmente se encuentra en un vasto laberinto de una burocracia infranqueable. Y tiene que ser así. Ninguna estructura de autoridad hiper-condensada puede sobrevivir si la ciudadanía no es hecha dependiente de aquélla. La centralización hace la vida más difícil para cada uno removiendo nuestra capacidad de proporcionarnos nuestros propios elementos esenciales y tomar nuestras propias decisiones. Es decir, la centralización elimina del sistema todas las opciones alternativas, hasta que el único camino fácil que queda es doblegarse ante el establishment.

     Nunca he visto un ejemplo sólido de centralización del poder que resulte en una sociedad mejor o en un pueblo más feliz. Tampoco nunca me he encontrado con un grupo escogido de líderes lo bastante inteligentes y lo bastante compasivos como para supervisar y micro-gestionar el complejo funcionamiento de la totalidad de la Tierra. No sirven de nada la élites, de manera que hay que preguntarse ¿por qué las mantenemos?.


El Punto de Vista Opuesto

     La discusión sobre lo que debería hacerse acerca del estado del mundo es un esfuerzo infructuoso hasta que uno considera lo que debería ser hecho acerca del estado de nuestra propia vida. Mientras los hombres sean afectados por tendencias, deseos egoístas y falta de conciencia, ellos nunca serán capaces de determinar qué es lo mejor para otra gente. La filosofía contraria al NOM cree que nadie tiene el derecho de imponer su versión particular de una sociedad perfecta sobre los demás. Tan pronto como alguien hace aquello, él ha cometido un grave ataque contra la libertad individual, un ataque que debe ser respondido.

     Nuestra respuesta es simplemente que la gente que quiere controlar a otros sea removida de sus posiciones de control y que la gente que quiere ser dejada en paz sólo sea dejada en paz. La asociación y la participación siempre deberían ser voluntarias; de otro modo, la sociedad pierde valor. Esto no es anarquía en el sentido de que se le quita importancia. Más bien, los derechos del individuo se convierten en supremos; y las libertades de uno tienen prioridad por sobre las demandas siempre volátiles de algún grupo abstracto.

     La réplica más común a este principio de valorar al individuo por sobre el miedo colectivo es que "alguien" debe aplicar e imponer una estructura legal y de responsabilidad, ya de otra manera la sociedad "se desmoronará" en un vórtice de locura y caos. Y quizá eso es verdadero, aunque al auto-gobierno nunca se le haya permitido existir en la historia del Hombre sin la interferencia inmediata de grupos elitistas, de modo que nadie realmente sabe con seguridad lo que pasaría.

     Suprimir el abierto control gubernamental, sin embargo, no significa que suprimimos la "ley". La ley natural, al igual que la conciencia, existe en nuestro mismo ser biológico y espiritual, y no requiere una autoridad central para ser definida. La ley natural reemplaza las leyes de los hombres. De hecho, las únicas leyes hechas por el Hombre dignas de ser seguidas son las que derivan de la ley natural. El principio primario de la ley natural es que nadie tiene el derecho de impedir o erosionar las libertades inherentes de otros individuos, mientras ellos también respeten las leyes naturales. El instante en que cualquier persona viola los derechos innatos de otra, él ha cometido una infracción contra la ley natural. Sus infracciones contra la autoridad gubernamental son secundarias, o bien derechamente carentes de significado. Cuando uno entiende la existencia inexpugnable y la preeminencia de la ley natural, rápidamente descubre cuán intrascendentes son realmente los gobiernos.

     La ÚNICA razón para la existencia de cualquier gobierno es la salvaguardia de la libertad individual. Punto. La intención original de los Padres Fundadores de Estados Unidos era establecer una Nación que fomentara este ideal. Cuando el gobierno o la oligarquía se salen de los límites de este mandato, ya no están proporcionando el servicio para el que fueron originalmente diseñados, y deben ser desmantelados. Lamentablemente, es una regla universal que la tiranía intransigente a menudo debe encontrarse con una revolución intransigente.

     Cuando surge un nuevo sistema que canibaliza al antiguo, que esclaviza nuestro futuro, que usa la agresión contra nosotros y mutila nuestros principios fundantes en nombre del arbitrario progreso, ese nuevo sistema debe ser desafiado y en último término destruído. La ideología del NOM representa uno de los crímenes más notorios contra la Humanidad de todos los tiempos, travistiéndose como nuestra mayor esperanza. Ella se basa, fundamentalmente, en todo lo que hace terrible la vida para el hombre común y en todo contra lo cual nuestra conciencia inherente lucha.

     Obtendríamos un mucho mayor beneficio como especie si diéramos la espalda totalmente al Nuevo Orden Mundial y nos moviéramos rápidamente en la dirección opuesta. Imagine lo que sería el mañana si no hubiera reguladores, estadistas, déspotas ni reyes filósofos. Imagine un mañana donde la gente respeta los derechos naturales e innatos de otros. Imagine un mañana donde a los temores irracionales de cierta gente no se les permitiera inhibir las libertades de otra gente. Imagine un mañana donde las interacciones entre ciudadanos y gobierno fueran raras o inexistentes. Imagine si pudiéramos vivir nuestros días en paz, construyendo independientemente nuestros propios destinos, en los cuales nuestros éxitos y fracasos serían sólo nuestros más bien que propiedad del colectivo. Ése puede que no sea un mundo perfecto, o una utopía, pero sospecho que sería un mucho mejor lugar que en el cual vivimos hoy.–



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