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sábado, 7 de junio de 2014

Andrew Anglin - Movimientos Nacionalistas y Conspiraciones



     Tres breves artículos tomados del sitio totalfascism.com, que pertenece a su autor el estadounidense señor Andrew Anglin, es lo que presentamos en traducción ahora. El primero (The Anatomy of a People's Movement) aborda someramente algunos requerimientos que ha de cumplir un movimiento que haya de ser capaz de trastornar el trastornado estado de cosas. El segundo texto (On the Necessity of White Nationalism) explora por qué lo que mejor se opone y contrarresta al publicitado y venenoso multiculturalismo en EE.UU. y en otras partes no es sino un nacionalismo Blanco; y el tercero (A Massive, Confusing and Impossible Jewish Conspiracy) intenta explicar por qué son de ninguna utilidad tantas teorías de conspiración que circulan y que han echado a correr gente inadecuada. Los tres artículos son de Enero y Febrero del año pasado, y pretenden ser un apoyo y una esperanza frente a la desazón que pretenden imponer los terribles Leviatanes de hoy en día.


Anatomía de un Movimiento Popular
por Andrew Anglin
18 de Enero de 2013



    «Todos los grandes movimientos son movimientos populares. Ellos son las erupciones volcánicas de las pasiones humanas puestas en movimiento o por la cruel diosa de la Desesperación o por la antorcha de la palabra cuando es lanzada a las masas. Ellas no son las palabras dulces de la suave conversación, de la literatura y los héroes. Sólo una tormenta de ardiente pasión puede cambiar el "Destino de un Pueblo". La pasión sólo puede ser despertada por un hombre que la sienta dentro de sí mismo. Sólo el poseedor de la pasión puede pronunciar las palabras que abrirán las puertas al corazón de la gente como un martillo. Un hombre que no tiene ninguna pasión y cuya boca está cerrada no ha sido elegido por el Cielo como un Mensajero de su Voluntad. Deje que los escritores se aferren a sus plumas de tinta y hagan el trabajo "teórico" si su inteligencia y capacidad se los permite. Ellos no han nacido ni han sido elegidos para ser Líderes.

    «Un movimiento que espera conseguir grandes cosas debe estar alerta y conservar su unión con el pueblo. Cada cuestión debe ser considerada desde aquel punto de vista y ser decidida con aquella visión. Un movimiento debe evitar cualquier cosa que pudiera reducir o tan sólo debilitar ligeramente su capacidad de influír sobre las masas. Sin la poderosa fuerza de un gran pueblo, ninguna gran idea, a pesar de lo noble y exaltada que sea, puede ser probablemente conseguida».

     (Adolf Hitler, Mein Kampf).


     Se me ha ocurrido que el movimiento que estamos en proceso de formar necesita un punto de enfoque más directo. Este foco deben ser necesariamente las masas, por cuanto la fuerza de nuestra gente yace en el alma del hombre trabajador. Para este propósito, se requiere que dejemos de lado el intelectualismo condescendiente y pretencioso a favor de un mensaje que sea fácilmente entendido, mientras mantiene a la vez la honestidad brutal.

     Las razones del fracaso del movimiento de Ron Paul pueden ser encontradas tanto en su deseo obsesivo de llegar al hombre común por medio del intelectualismo, así como en su deshonestidad fundamental: su tentativa de construír un mensaje aceptable para las masas mediante un ignorar las realidades duras y notorias.

     Aunque es tarea de nuestra clase intelectual entender las complejidades involucradas en el orden económico, político y social, no es éste el deber del trabajador, y poner esta tarea sobre él es un camino seguro al fracaso. Su mente es una que busca la simplicidad, su alma es una que busca una guía que esté sobre él. Su deseo es prestar atención a la voluntad de los grandes hombres. Si los grandes hombres no se encuentran, él se satisfará prestando atención a la voluntad de hombres que están empaquetados y que le son presentados con los símbolos de la grandeza, más bien que intentar entender los mensajes intelectuales presentados a él por hombres de un carácter más noble.

     Más allá de esto, el trabajador tiene una capacidad casi preternatural para comprender la verdad cuando le es presentada en una forma simple, y él es intrínsecamente atraído hacia ella. Si todas las cosas son iguales, la veracidad de un mensaje dará al partido que presenta este mensaje una ventaja decidida sobre aquellas falsedades que se le presentan.

     En el actual "Movimiento por la Verdad" somos capaces de ver claramente dos graves errores cometidos por sus probables líderes. La doctrina actual es tanto de una asombrosa complejidad como de una abyecta falsedad. El trabajador no está interesado en la Historia antigua; él está interesado en el ahora. A él no le interesa conocer las complejidades del funcionamiento del sistema bancario de la Reserva Federal; él está interesado en alimentar a su familia. Tampoco él está interesado en comprender cómo sus actitudes actuales le fueron dadas a través de un proceso científico de adoctrinamiento por medio del sistema de educación y por los medios de comunicación; él está interesado en la presentación de nuevas visiones por medio de las cuales él pueda formular una nueva imagen de sí mismo.

     Por encima de todo esto, hay sólo un lunático que ha sido atrapado por cuentos de hadas que implican fuerzas misteriosas y rituales satánicos. Las masas pueden ver a los hombres que se alimentan de ellos; si uno los señala, ellos sabrán que aquéllos son gente con nombres y caras. Si los miembros de los auditorios de estos habladores en el movimiento por la verdad no tienen tendencias existentes hacia la enfermedad mental, las historias sobre fuerzas ocultas y proyectos secretos son tomadas como ridículas, o a lo más como entretenimiento.

     La verdad, reducida a su forma más simple, debe ser el núcleo de nuestra presentación; esta verdad es que el judío es responsable de la destrucción de nuestra gente. Las masas no pueden entender el concepto de un enemigo ideológico; ellas sólo pueden entender el concepto de un enemigo físico. El judío, siendo una criatura foránea, es un enemigo que es fácil de entender para las masas. No hay ninguna verdadera necesidad de enrevesar este mensaje intentando distinguir entre diferentes clases de judíos, o intentando proporcionar explicaciones ultra-complicadas en cuanto a sus ideologías religiosas y políticas. El enemigo no es una idea, no es un sistema de creencias: es una raza de gente.


La Situación en el Terreno

     Estoy principalmente enfocando este sitio web hacia aquellos con propensiones intelectuales. Las masas necesitan a gente que pueda pensar en términos más grandes para conducirlos. Actualmente, la mayor parte de la gente con capacidad para conducir está impulsando ángulos diferentes, y así dejamos de presentar un mensaje coherente y consecuente a la gente. Nosotros tenemos que perfilar bien este mensaje y presentar un frente unificado, si debemos tener alguna esperanza en absoluto de ganar esta lucha.

     Creo que las siguientes cosas necesitan ser concordadas:

    — La raza existe.
    — Los judíos son una raza.
    — Los judíos son la causa primordial de todos los problemas serios en nuestra sociedad.
    — El hombre es intrínsecamente espiritual por naturaleza.
    — El hombre es intrínsecamente colectivista por naturaleza.
    — Las tradiciones y los valores de nuestro pueblo deben ser abrazadas completamente, y las ideologías del judío rechazadas totalmente.
    — Estados Unidos no puede ser salvado; todo el viejo sistema debe ser arrojado completamente.
    — El compromiso es traición.

     Encima de esto, debemos reconocer las creencias religiosas individuales de la gente, o la carencia de ellas, como un asunto personal que no puede convertirse en un punto de atención del movimiento más grande.

     Cada vez más la gente se está poniendo de acuerdo en esto. Necesitamos más sitios web, más personas dando el mismo mensaje de modos diferentes, mientras seguimos conformando un grupo de hombres que servirán como una base para nuestra revolución.


El Futuro

     Mientras permanezcamos en Internet será imposible que sean hechos cambios serios. En el futuro próximo tendrá que ser formulado un verdadero partido político, y tendremos que usar cualquier medio necesario para desbancar el sistema actual y sustituírlo por uno que permita que nuestra raza prospere.

     No procuramos imitar el sistema preciso del NSDAP; procuramos usar los principios de aquel movimiento para que sirva como una base para un movimiento de nuestra propia creación. Los métodos que los Nacionalsocialistas usaron para obtener el poder también deben ser adoptados, aunque modificados para nuestra situación actual. Mientras el partido Republicano se mueve hacia abrazar el multiculturalismo, se está creando un vacío dentro de la corriente principal de la política estadounidense, uno que será fácilmente explotable. Nuestra posición representa la de la gran mayoría de la gente: el hombre Blanco trabajador, que es todavía el núcleo de la sociedad estadounidense.

     Ésta no es una lucha para los de naturaleza débil, ni una lucha para el cobarde que desea simplemente protegerse a él y a su pequeño estilo de vida material. No procuramos mantener el actual orden de cosas sino derrocarlo completamente, derribar la imagen del hombre como un consumidor frágil de bienes materiales y entretenimiento trivial, y sustituírla por una de honor, fuerza, sangre y herencia.

     Fortifiquen sus espíritus, queridos hermanos, ya que la hora se aproxima rápidamente. En nombre de nuestros antepasados, surgiremos como leones.

     El futuro es nuestro, si deseamos que ello sea así.

     Hail Victory.


Sobre la Necesidad de un Nacionalismo Blanco
por Andrew Anglin
2 de Febrero de 2013


     Recientemente ha habido un cántico desde varias facciones dentro del movimiento anti-semítico en cuanto a que el Nacionalismo Blanco es de alguna manera contraproducente para la agenda mayor anti-semítica. Esto, planteo yo, es falso. Aunque yo personalmente crea que no deberíamos rechazar rotundamente la posibilidad de una alianza con gente de otras razas contra el judío, hay varios motivos de por qué el único modo posible en que vamos a presentar un frente eficaz contra el judío es mediante el nacionalismo racial.

     Primero notaré lo obvio, por cuanto parece haber escapado a algunos de ustedes: el concepto de multiculturalismo es uno que fue diseñado para debilitar el orden social, y esto explica por qué el judío lo ha impulsado con tanta fuerza. Imaginar que podríamos esperar alguna vez crear una "alianza multinacional", en el sentido de organizaciones compuestas de todos los colores del arco-iris unidos para luchar contra el judío, es simplemente idiota. La diversidad no es fuerza. Si hubiera fuerza en aquel tipo de organización, aquel multiculturalismo funcionaría. Obviamente, no lo hace.

     Dicho eso, alianzas entre facciones, basadas en varias organizaciones que representan razas diferentes que quieren todas defender la herencia de sus pueblos contra el Judío Eterno, en efecto pueden ser posibles en algún punto.


Sólo Un Camino hacia el Poder

     Una de las razones más claves de por qué debemos impulsar la cuestión del racialismo y el Nacionalismo Blanco, es que éste es el único título posible en virtud del cual vamos a ser capaces de reparar el orden social Blanco. Nuestra sociedad entera ha llegado a estar tan fracturada, debido a la manipulación judía, que el establecimiento de una doctrina abarcadora y unificadora es absolutamente esencial para nuestra supervivencia. La única doctrina de unificación que probablemente puede esperar tener éxito es una basada en la raza, por cuanto esto habla directamente al alma de la gente, soslayando la programación psicológica judía a la que ellos han estado sometidos durante sus vidas enteras.

     Atacar sólo al judío no será de ninguna manera suficiente para unificar a la gente. Debemos abordar el asunto de la raza, antes que nada; además, es sólo por medio de una comprensión de la cuestión racial que la gente va a ser capaz de reconocer totalmente el problema judío.

     Como simplemente no hay ningún modo de construír valores, cohesión o fuerza —todos los cuales son necesidades absolutas— entre la raza Blanca, aparte de la restitución del orgullo racial y de la conciencia de raza, el restablecimiento del Carácter de Nación Blanca como un ideal es un aspecto inevitablemente necesario de la lucha contra el judío.


El Respeto a Otras Razas

     Otras razas ven al hombre Blanco como patético y débil, y lo han visto así durante un muy largo tiempo. Aunque haya múltiples factores implicados en la debilidad real y aparente de nuestra gente, el asunto central es que hemos sido despojados del derecho a tener orgullo de nosotros mismos y de nuestra herencia. Cada uno de nosotros es la experiencia colectiva y el logro de nuestros antepasados que nos crearon, y tenemos absolutamente el derecho a tener orgullo de esto; todas las otras razas entienden este concepto, y por ello en un nivel primario ellos nos ven como débiles y patéticos por negar nuestra propia identidad. La única manera en que vamos a ser capaces de cooperar en un nivel de respeto mutuo con cualquiera otra raza es por medio de un nivel saludable y natural de racismo.

     La gente Negra, por ejemplo, puede oler la cobardía de los hombres Blancos que han sido lavados de cerebro para creer que ellos le deben algo a los Negros. Cuando ellos descubren esto, ellos serán automáticamente incapaces de tener un nivel siquiera básico de respeto para el individuo patético que siente que él le debe algo a un hombre con el que nunca se ha encontrado. El anfitrión de programas de entrevistas Don Imus, que una vez llamó a un puñado de basquetbolistas Negras como "azadones con pañales", después tomó la posición cobarde de "Oh, Dios mío, lo siento mucho; no soy un racista; por favor, estoy muy apenado", cuando tenía a los Negros saltando hacia su garganta, exigiendo que él fuera sacado del aire. Pero el programa radial Truth Militia, en el cual los invitados hablan muy clara y directamente sobre su propia identidad racial y su racismo primordial natural contra la gente Negra, tiene una gran audiencia Negra, y aproximadamente la mitad de la gente que llama son Negros. Ellos pueden comunicarse unos con otros sobre la base de un respeto mutuo.

     Considerando que sería imposible para las diferentes razas trabajar juntas en cualquier término en absoluto sin un respeto mutuo, debemos infundir el orgullo racial en la raza Blanca antes de siquiera pensar en trabajar con otros pueblos para luchar contra el judío.


Alianzas Posibles

     Como lo he dejado en claro, no tengo absolutamente ningún interés en trabajar con invasores inmigrantes en este país a menos que sea en una alianza basada en el acuerdo de que esta gente abandone nuestro país. Aunque sea magnífico y fantasioso imaginar que los musulmanes y otros habitantes del Tercer Mundo que han venido hasta aquí estarían de acuerdo en marcharse si consintiéramos en liberar sus naciones de las influencias corporativas y militares estadounidenses, la realidad es que si ellos se preocuparan muchísimo por sus propias naciones, ellos nunca se hubieran marchado. Ésta es mi cuestión pendiente con el rey del terror Mark Glenn, junto con el hecho de que él no cree que los judíos sean una raza sino una religión, y de que es también un insolente traficante de dramas.

     Con los Negros, sin embargo, yo no tendría ningún problema para trabajar con ellos, si esto estuviera bajo el entendimiento de que tanto nosotros como ellos merecemos nuestras propias naciones soberanas dentro de las fronteras estadounidenses existentes. Pienso que si los líderes nacionalistas Negros razonables, como Malcolm X, existieran ahora, ellos no tendrían demasiados problemas en trabajar con nosotros en términos de respeto mutuo. Desgraciadamente, no tengo conciencia de ningún tal líder Negro.

     Como remover las poblaciones de "latinos" desde ciertas áreas del Sudoeste sería físicamente casi imposible a esta altura, puede ser que cierto territorio tendrá que serles cedido también. Como no tengo ninguna vinculación emocional particular con Estados Unidos como una entidad, la idea de traspasar territorio no es ofensiva para mí. También podemos notar que en algún punto puede ser necesario anexar partes de Canadá, dado que esta nación al Norte es actualmente un refugio para terroristas judíos; es también verdadero que compartimos una cultura muy similar y la composición racial con nuestros vecinos del Norte, y es probable que la ciudadanía Blanca de aquella nación desee la unificación después del ascenso del Fascismo en Estados Unidos. Esto compensaría ciertamente la pérdida de cualquier territorio del Sur a manos de "latinos" o Negros.


La Situación en el Terreno

     Con la forma en que las cosas están actualmente, cualquier conversación acerca de alianzas con gente de otras razas es mayormente sólo un fantasear. Aunque esto puede en algún punto en el futuro llegar a ser posible, ahora mismo nuestro foco principal debe estar puesto en reforzar a nuestra propia gente, y el único modo de llevar a cabo esto es trayendo de vuelta el honor y los valores de los cuales el judío nos ha despojado, mediante el reestablecimiento de un orgullo racial entre nuestra gente.

     También tenemos que reconocer la realidad objetiva de que la única gente que tiene la capacidad genética para destruír al judío son los hombres Blancos, dado que sólo nosotros tenemos la forma específica de inteligencia, creatividad y fuerza de espíritu necesarias para confrontar la inteligencia desviada del eterno enemigo genético. Considerando esto, es en nuestra propia comunidad racial en la cual debemos concentrarnos.

     Nos corresponde a nosotros salvar el mundo, y entonces no tenemos ninguna otra opción que congregarnos y hacerlo.

     Hail Victory.


Una Conspiración Judía
Enorme, Confusa e Imposible
por Andrew Anglin
14 de Febrero de 2013


     Inculpar a un judío por lo que él hace es como culpar a un virus por lo que éste hace. Es simplemente la naturaleza de nuestro enemigo biológico explotar y subvertir las sociedades.

     Existen algunas personas insanas en Internet que quieren afirmar que los judíos son sólo capaces de mantener el poder por medio de un método imposiblemente complejo de conspiración. Estas personas son nuestros enemigos, como lo son aquellos que desean abrigar ternura y sentimentalismo en sus corazones.

     Cuando fui atacado recientemente por Anthony Migchels, fui expuesto al traficante de ilusiones Jim Stone, que afirma haberse infiltrado en sinagogas judías y haber descubierto que cuando ellos cierran las puertas, comienzan a conspirar para hacerse cargo del gobierno y destruír la sociedad. Esto es idiota e insano.

     Recientemente, escuché un programa de Deanna Spingola donde ella tenía a una persona llamada Tim Rogers que afirmaba que hay agitadores en cada vecindad en el planeta —salvo en Rusia por alguna razón— que son pagados por los judíos para causar el caos en la "parte baja", animando a la gente a tener aventuras extra-maritales y promoviendo los suicidios de adolescentes. Aunque él por alguna razón cite a David Duke como su inspiración, él cree en toda clase de insanos "movimientos por la verdad" y conspiraciones —despoblación, satanismo, el rollo entero— y dice que el único modo de solucionar cualquiera de nuestros problemas es de alguna manera "apelar a la policía local". (Por favor note que no estoy atacando directamente a Deanna aquí: ella es claramente una persona de buen corazón y honesta que simplemente tiende a ser sumamente crédula).

     El judío Henry Makow es otro individuo que empuja la idea de una conspiración secreta insanamente imposible llevada a cabo por judíos de la élite.

     Éstos son simplemente ejemplos. Hay multitudes de otros que promueven conspiraciones similares acerca de una red secreta de judíos; independientemente de los motivos personales que esta gente tenga para promover este tipo de confuso galimatías, complicado y paranoide, el punto fundamental es que ellos dejan de reconocer la naturaleza biológica del problema judío, y mientras ellos rechacen hacer aquello, deben ser considerados como enemigos.

     Los judíos no necesitan una red de comunicación secreta a fin de subvertir a una sociedad. La naturaleza genética del judío es la de un parásito predador, y está arraigado en la psicología de cada uno y todos ellos encontrar debilidades en sus sociedades huéspedes y explotarlas, tanto para su ganancia personal como para la de su raza.

     Los judíos ateos productores de pornografía en California no están recibiendo llamadas desde Tel-Aviv que les digan que aumenten el nivel de degradación en sus mugrientas películas. Estos monstruos asquerosos hacen eso de manera natural, sin siquiera considerarlo conscientemente, porque ellos por instinto comprenden que mientras más ellos deshumanicen a sus poblaciones anfitrionas, más seguros ellos estarán dentro de la sociedad. El cotidiano peón judío dueño de tienda o el artista de la estafa con pagos anticipados no están leyendo en secreto los Protocolos de los Sabios de Sión y haciendo todo lo posible para hacer progresar el complot subversivo secreto: ellos simplemente están ejercitando su habilidad biológica para detectar los puntos débiles en la sociedad y para usarlos para su ventaja.

     Por supuesto, los judíos se coluden realmente unos con otros, pero esto no requiere planificación. Ellos son capaces de percibir a sus parientes genéticos, y los ayudarán automáticamente en cualquier esfuerzo subversivo en el que ellos estén implicados. Aunque ciertamente a veces hay desacuerdos entre judíos individuales, estas discrepancias casi siempre serán dejadas de lado si ellas amenazan con poner en peligro el programa biológico judío mayor de alimentarse de las sociedades que los albergan.


Consiguiéndolo Directamente

     Es imposible saber lo que pasa por la mente de un judío, por cuanto ellos son completamente ajenos a nosotros de cada modo concebible. Preguntar por lo que un judío está pensando cuando él roba y abusa de nosotros es como preguntarle a un mosquito qué piensa cuando él bebe nuestra sangre. Debemos cesar nuestros intentos de encontrar un patrón humano reconocible para su comportamiento, ya que no existe ninguno. Ellos no necesitan reunirse en secreto a fin de atacarnos, como tampoco un enjambre de termitas antes de destruír la estructura de una casa.

     He sido acusado de ser demasiado severo con aquellas figuras de Internet que desean empujar esta mentira de los judíos como siendo simplemente un enemigo ideológico. "Ellos están de nuestro lado", me dicen; "¿por qué debería usted atacar a aquellos que también están contra nuestro enemigo, simplemente porque la percepción que tienen ellos de los detalles del problema se diferencia de la suya propia?".

     Estos individuos, que atacan mi deseo de distanciarme de aquellos que prefieren una interpretación suave del problema judío, son incapaces de entender la naturaleza de nuestra lucha. Si yo debiera aliarme con individuos que impulsan un mensaje débil, aquello debilitaría mi propio mensaje. Si yo debiera siquiera permitir que estos individuos no fueran cuestionados, aun cuando yo tenga una publicación para exponerlos por lo que ellos son, esto en sí mismo sería una forma de aceptar su posición como válida.

     Si hablamos de conspiraciones complejas y confusas, estaremos atascados apelando sólo a personas confundidas, débiles mentales o mentalmente enfermas. Es sólo con la comprensión de lo que el judío realmente es, que somos capaces de formar una presentación racional al gran público, y es sólo de esta manera que seremos capaces alguna vez de derrotar a este enemigo biológico. De este modo, nuestra victoria depende de la difusión de la información que expone la naturaleza biológica del judío, y de evitar a aquellos que desean promover la mentira viciosa y destructiva de que el problema judío es el de una ideología conflictiva.

     Debemos reforzar nuestras mentes y nuestros cuerpos, hermanos, y debemos agudizar nuestros ingenios. Ésta no es una batalla para el débil de corazón, ni para el débil de espíritu. Ha venido sobre nosotros para continuar la lucha antigua, y no hay ningún espacio aquí para aquellos incapaces de dejar ese tonto sentimentalismo y la actitud de "seguir la corriente" del lacayo afeminado.

     Estamos en un camino que termina en muerte o en gloria. Lo debemos a nuestros antepasados, que nos dieron nuestras vidas para defender a nuestra raza contra el mal que está al acecho entre nosotros, y un corazón blando es nada menos que una traición.

     Hail Victory.–


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