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miércoles, 28 de mayo de 2014

Sobre la Bancarrota de la Izquierda



     El sitio inclusivedemocracy.org presentó hace cuatro días el siguiente breve artículo analítico acerca de la situación en Grecia pero más aún acerca del latente proceso general de alcance europeo de oposición a la globalización económica, la que no resulta ser otra cosa que un robo de la soberanía de todo tipo y la imposición de una franca esclavitud y una desesperación entre quienes se ven por ella "favorecidos". Tradujimos este artículo del filósofo y economista griego Takis Fotopoulos (1940), quien reside en Londres, porque aunque breve es lo suficientemente lúcido.


¿Fascismo o la Bancarrota de la Izquierda?
por Takis Fotopoulos
24 de Mayo de 2014



     Los acontecimientos en Ucrania han sido instructivos, aunque los medios de comunicación de la Élite Transnacional (ET) hayan creado la falsa impresión de que hubo una "revolución" popular allí de cretinos luchando por su derecho a convertirse en los esclavos de la ET dentro de la Unión Europea, de modo que ellos puedan pasar hambre como el pueblo griego... Pero no abundaré aquí en la "revolución naranja" que ha sido escenificada en ese país por la burguesía pro-occidental y la pequeña burguesía de Kiev, con la ayuda decisiva de provocadores de los servicios de inteligencia de la ET que la organizó [1], sino más bien en las dos principales lecciones a ser aprendidas de ella, que son especialmente importantes para todos los pueblos europeos y, en particular, para el pueblo griego.

     En primer lugar, la lucha social en la época de la globalización neoliberal ya no puede ser sólo una lucha por la liberación social, como los obsoletos marxistas todavía creen hoy y como algunos trotskistas siempre han creído incluso durante la ocupación alemana [de Grecia], cuando ellos llamaron a los trabajadores alemanes en el ejército nacionalsocialista a fraternizar con trabajadores del país ocupado, mientras algunos "marxistas" y "anarquistas" hoy todavía llaman a una fraternización similar entre los ocupantes sionistas de Israel y los palestinos ocupados. La lucha por la liberación social hoy debe ser, antes que nada, una lucha por la liberación nacional.

     Esto se hace obvio cuando uno considera el hecho de que, cuando un país no perteneciente a la ET (es decir, principalmente el grupo de países del G7) es incorporado a la globalización neoliberal, aquél pierde todo vestigio de soberanía económica y, por consiguiente, de soberanía nacional. Esto explica por qué la lucha por la liberación social hoy es inconcebible a menos que haya pasado ya por la liberación nacional. Las tropas de ocupación que están ahora destruyendo y saqueando a Grecia (o Portugal, España e Italia) y a sus estratos sociales más débiles (con la plena cooperación de una pequeña élite local privilegiada que controla los medios de comunicación, los partidos políticos, la intelectualidad de "Izquierda", etc.) no son un ejército regular con uniforme y con armas letales de violencia física a su disposición, sino un ejército económico en trajes de negocios, que poseen instrumentos igualmente letales de violencia económica, así como los medios para justificarla.

     En segundo lugar, el objetivo en la mira de la lucha social hoy sólo puede ser la globalización neoliberal, que es manejada por una ET que se asegura de que sólo sus propias falsas revoluciones tengan éxito (las "revoluciones naranja" en Europa del Este en el pasado [2] y hoy, o los pseudo-levantamientos en Libia [3], Siria, etc.), mientras incluso los intentados levantamientos de las víctimas de la ET en Grecia y en otras partes son suprimidos del modo más brutal tan pronto como ellos ocurren. Y todavía la baronesa Ashton no encuentra nada incorrecto en esto, ni descubre ninguna violación a los derechos humanos que esté ocurriendo. Del mismo modo, los pueblos que se resisten a ser integrados en la globalización neoliberal son condenados a una matanza despiadada, como los pueblos libio y sirio lo han sido. Sin embargo, el impúdico Barroso no vaciló en declarar que los derechos humanos habían sido violados en Ucrania cuando la policía se atrevió a golpear a los "protestantes" que atacaron edificios del gobierno con excavadoras, "olvidando" que tal conducta en cualquier otro país "democrático" de la Unión Europea habría enviado a muchos al depósito de cadáveres.

     En otras palabras, contrariamente a la engañosa propaganda de la "Izquierda" degenerada, la globalización no es una quimera, o sólo una continuación de la internacionalización de la economía de mercado que tuvo lugar a principios del siglo pasado, sino más bien un fenómeno sistemático que sólo puede ser neoliberal dentro del sistema capitalista, como puede ser fácilmente demostrado. Del mismo modo, el neoliberalismo no es ni una doctrina (de "shock" y otros cuentos de hadas similares) [4] ni la formulación de malas políticas de ciertos políticos y economistas neoliberales "malos". Esto es simplemente la ideología de la globalización. La globalización neoliberal es, en otras palabras, el necesario marco institucional que asegura la apertura y la liberalización de los mercados (de capital, de bienes y de trabajo) que es requerida para la operación eficaz de las corporaciones transnacionales que actualmente controlan la economía globalizada.

     Sobre la base de este marco analítico no es sorprendente que un movimiento de masas sin precedentes "desde abajo" se esté actualmente extendiendo por todas partes de Europa, desafiando a la Unión Europea directamente pero también indirectamente a la globalización neoliberal. Este movimiento está esencialmente compuesto por las víctimas de la globalización que son llevadas al desempleo masivo y a la pobreza, así como a la falta de hogar, al hambre o incluso al suicidio. Estos estratos populares tarde o temprano se darán cuenta del fraude de la "Izquierda" degenerada, que conscientemente los engaña afirmando que el actual desastre podría ser vencido incluso dentro de la Unión Europea, a pesar de la pérdida de la soberanía económica y nacional. Entonces, estos estratos inevitablemente se vuelven hacia los movimientos nacionalistas de toda clase, ya que éstos son los únicos que levantan la bandera anti-Unión Europea, desde los movimientos patrióticos hasta los neo-nazis, dependiendo de las condiciones locales. Pero este nacionalismo, que tanto las élites Transnacionales como la sionista condenan con tanta repugnancia (en el mismo momento en que el Estado nacionalista más fuerte hoy es el sionista), tiene poco que ver con el nacionalismo agresivo de pre-guerra que condujo a dos Guerras Mundiales. Ésta es una nueva clase de nacionalismo, que es fundamentalmente defensivo y que no pretende conquistar nuevos "espacios vitales", etc., como el nacionalismo pre-Segunda Guerra. Sobre todo, este nacionalismo pretende "proteger" la soberanía nacional (cultura nacional, trabajo doméstico, etc.) que está bajo la amenaza de la apertura y la liberalización de los mercados impuestas por la globalización.

     La razón principal de que estos estratos populares hayan estado volviéndose hacia los movimientos nacionalistas no es, por lo tanto, que ellos se hayan hecho repentinamente fascistas (como la ET afirma, en un intento para difamarlos): es la bancarrota de la "Izquierda" degenerada la que, en vez de levantar la bandera anti-Unión Europea en lugar de los nacionalistas para promover una lucha por la liberación social y nacional, se ha involucrado en luchas "anti-fascistas" junto con "izquierdistas" privilegiados. No es sorprendente, entonces, que esta "Izquierda" implícitamente consienta en aprobar legislaciones "anti-fascistas", como lo requieren las élites transnacionales y sionista, de modo que dichas leyes puedan prohibir con eficacia tales movimientos que amenazan su hegemonía.

     En Grecia, por ejemplo, un así llamado proyecto de ley "anti-racista" está siendo aprobado ahora por el Parlamento, que efectivamente prohíbe la libertad de pensamiento (¡no de acción!). Este proyecto de ley significa, por ejemplo, que si alguien apoyara la lucha de liberación nacional del gobierno sirio contra la ET y los criminales que simulan ser rebeldes, que han destruido ese país, dicha persona podría terminar en la cárcel por apoyar crímenes de guerra contra la Humanidad. Esto está basado en un muy reciente informe completamente tendencioso del bien conocido instrumento de la ET, la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que afirmó por boca de Navi Pillay, la jefe de derechos humanos de Naciones Unidas, que hay "numerosas pruebas... [de] muy serios crímenes de guerra, delitos contra la Humanidad", y que "la evidencia indica una responsabilidad en el nivel más alto del gobierno, incluyendo el jefe de Estado" [5]. Por supuesto, ni este comité ni Navi Pillay, quien una vez dijo que "el Comisario es la voz de las víctimas en todas partes" [6], ni sus hermanos de sangre entre las ONGs de derechos humanos (Amnistía Internacional, Human Right Watch, etc.) han soñado alguna vez con declarar que los archi-criminales Bush, Blair y otros, son culpables de crímenes de guerra, aunque ellos sean responsables de las muertes de millones de personas. Presumiblemente, los millones de personas muertas o mutiladas por criminales de guerra como ellos no son víctimas, según la definición de la señora Pillay de una víctima.

     Sin embargo, la "Izquierda" griega, es decir el partido SYRIZA, en vez de movilizar a la gente contra esta ley desvergonzadamente fascista, la ha consentido de manera silenciosa simplemente absteniéndose de votar (sólo el Partido Comunista griego y el partido ultra-nacionalista Amanecer Dorado votaron contra ella). Debería resaltarse que SYRIZA, junto con su líder Alexis Tsipras —quien ha sido fuertemente promovido por los medios de comunicación de la ET— han sido destinados por las mismas élites para suceder a la actual junta parlamentaria para la implementación de las mismas políticas, pero bajo una tapadera de "Izquierda". Y todavía los sórdidos políticos profesionales que votaron a favor de esta ley abiertamente fascista se atreven a hablar de democracia y de lucha contra el fascismo... Esta evidente bancarrota de la "Izquierda" es aún otra razón principal de por qué un frente popular de masas es necesario en Grecia y en todos los otros países que han caído víctimas de la ET que administra la globalización neoliberal, como lo enfaticé en mi último artículo [7].



NOTAS

[1] Vea, p. ej., de Stephen Lendman, "Ukraine: Orange Revolution 2.0?", Global Research (6/12/2013).
[2] Takis Fotopoulos, "The Ukrainian Crisis and the Transnational Elite", The International Journal of Inclusive Democracy, vol. 1, Nº 4 (Julio de 2005).
[3] Takis Fotopoulos, "The Pseudo-Revolution in Libya and the Degenerate Left", Parte I y Parte II, The International Journal of Inclusive Democracy, Vol. 7, Nº 1 (Invierno-Primavera de 2011).
[4] Vea, p. ej., de Naomi Klein, The Shock Doctrine (Penguin, 2007).
[5] Ian Black, "Assad implicated in Syrian war crimes, says UN", The Guardian (3/12/2013).
[6] Jonah Fisher, "Profile: New UN human rights chief", BBC News (28/7/2008).
[7] Takis Fotopoulos, "Globalization and the End of the Left-Right Divide" (Parte I), The International Journal of Inclusive Democracy, Vol. 8, Nº 3 y 4 (Otoño de 2012 – Invierno de 2013).






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