BUSCAR en este Blog

jueves, 29 de mayo de 2014

John Kaminski - Estados Unidos Sin la Máscara



     Del estadounidense John Kaminski hemos traducido esta vez este artículo de hace dos meses que apareció en therebel.org. John Kaminski es un escritor que vive en la costa del golfo de Florida, que constantemente trata de averiguar por qué nos estamos destruyendo a nosotros mismos, y de determinar un sistema corrupto de creencias como el motor de nuestra desaparición. Aquí aborda una vez más la espeluznante trayectoria de la potencia criminal donde él vive.


Estados Unidos Sin la Máscara
por John Kaminski
11 de Marzo de 2014




Antes que Nada, una Nación de Asesinos

     Estados Unidos es una nación de asesinos. Siempre lo ha sido, desde los primeros Peregrinos que pusieron pie en Massachusetts y que más tarde asesinaron a la misma gente que los había salvado del hambre.

     La población estadounidense entera está atrapada en un autoengaño de que ellos son héroes que están luchando contra una serie interminable de malvados enemigos. Pero de hecho sus enemigos en la mira siempre han sido gente inocente, por lo general ocupada en sus propios asuntos, puesta en peligro por sus propias valiosas posesiones, que los estadounidenses inevitablemente codician, quienes matarán a cualquiera para conseguirlas.

     Usted podría decir que este artero comportamiento homicida que se auto-justifica es realmente un problema humano, endémico en cada nación o grupo étnico. Más de moda últimamente es culparlo todo sobre los inteligentes judíos, que han controlado a Estados Unidos y a la mayor parte de los otros países de un modo subrepticio durante un muy largo tiempo. Pero últimamente, al menos durante la mayor parte del siglo pasado, cuando la sangre de inocentes se filtra en paisajes devastados carbonizados por bombas, siempre han sido los estadounidenses los que han hecho el grueso de la matanza. Esto es algo —desde Sand Creek a Dresden, desde My Lai a Fallujah— que los pone muy orgullosos.

     Usted podría decir que ellos aprendieron todo esto de los británicos, quienes aprendieron todo esto de los romanos, pero usted se equivocaría. Todos los grandes Imperios de la Historia fueron los mayores asesinos, y pensar de otra manera es ser ingenuo. Los países más prósperos y avanzados siempre han sido los mejores asesinos, y Estados Unidos, cuyo presupuesto para guerras y armas excede el total combinado de todos los otros países del mundo, es el más prodigioso país asesino de todos los tiempos.

     Algo de lo cual estar orgulloso, ¿verdad?. Lo que vale la pena examinar, sin embargo, es la falsa retórica que justifica estas acciones sanguinarias, la que siempre es expresada en términos de protección heroica de la paz. Como la famosa máxima de Vietnam: Tuvimos que destruír la aldea a fin de salvarla.

     Como una termita parásita que devora inexorablemente las vigas de una elegante mansión, esta filosofía está convirtiendo al mundo en un montón gigantesco de escombros irreparables, que es exactamente lo que Halliburton y todas las otras corporaciones vampíricas quieren: la destrucción de los tesoros del pasado de un modo tan total que las estructuras de reemplazo de calidad inferior puedan ser construídas dondequiera que el gobierno estadounidense decida destruír.

     Un análisis simple de los fragmentos de noticias del día mostrará que la carta del terror es una falsa patraña. La FBI fabrica todos estos crímenes para mostrar a cada uno que hay un terrorista en cada esquina; pero no hay ninguno. Sólo hay chivos expiatorios infra-educados inducidos a cerrar sus bocas acerca de la desinformación que ellos han malinterpretado y que hace que sean arrestados por complots que nunca realmente pudieron haber ocurrido. Piense en el Shoe Bomber, o en el Crotch Bomber [1], y los millones en ganancias para Michael Chertoff y sus máquinas de cáncer de los aeropuertos que no atrapan a ningún criminal y sólo causan enfermedad.

[1. Richard C. Reid, etiquetado por la prensa como Shoe bomber (el bombardero del zapato), es un sujeto de nacionalidad inglesa que intentó detonar explosivos escondidos en sus zapatos, en un vuelo de American Airlines de París a Miami en Diciembre de 2001, siendo reducido por los propios pasajeros, y posteriormente sentenciado a cadena perpetua. Crotch Bomber (el bombardero de los genitales) se refiere al nigeriano Umar Abdulmutallab, que en Diciembre de 2009 escondió explosivos en su ropa interior para evadir la seguridad aeroportuaria en un intento frustrado de hacer explotar el vuelo 253 de Northwest Airlines, que despegó desde Nigeria hacia EE.UU. En 2012 se descubrió que trabajaba para la CIA y la Inteligencia saudita. A raíz del primer caso se dispuso la revisión descalza de los pasajeros en los aeropuertos estadounidenses, y tras el segundo se dispuso la palpación genital de los mismos. NdelT.].

     Con la propaganda simplista de la actualidad, la mayoría de nosotros olvida que ésta es la jerga egoísta de los conquistadores. En la Primera Guerra Mundial los alemanes que estaban en la mira fueron presentados como hunos que devoraban bebés a fin de motivar a los provincianos estadounidenses a matarlos. Más recientemente, el presidente estadounidense insistió en que el dictador libio estaba matando a su propia gente. De esa manera él entonces invadió aquel país y mató a dicho líder. Pero entonces cuando la verdad original es revelada, de que el dictador libio realmente trataba a su propia gente muy generosamente, era demasiado tarde para revertir la atrocidad estadounidense que había sido cometida. El supuesto dictador ha sido violado y asesinado en las calles de su propio país, y 40.000 de sus leales compatriotas han muerto junto con él, todo debido a la mentira estadounidense, de manera que la pandilla de Israel de ladrones neoconservadores pudiera robar tanto su petróleo como su agua, para no mencionar su oro. Aunque la mentira sea revelada, el resultado no puede ser cambiado. Éste es un retrato de la justicia estadounidense alrededor del mundo, la herencia que esta aborrecible nación de asesinos sigue desencadenando sobre el mundo.

     Muy pocas personas están dispuestas a admitir que ésta ha sido la escala de valores sobre la cual se basó la prosperidad estadounidense.

     Por supuesto, esto no es realmente la justicia estadounidense. Aquellos que han adquirido algún discernimiento, sea cual fuere, durante el curso de sus vidas acerca de la política mundial, saben más allá de una sombra de duda que hay sólo una fuerza en el mundo entero que lo determina todo, y que es por supuesto el dinero, y que todo el dinero en el mundo ha estado controlado por millonarios judíos desde el tiempo de Rothschild, cuando Nathan Rothschild esencialmente robó el tesoro británico entero en 1815, cuando Wellington finalmente derrotó a Napoleón. Desde aquel tiempo la política mundial ha estado dominada por judíos muy adinerados que controlan tanto vuestra nación como vuestra mente, pero ellos han sido tan astutos con respecto a esto, que la gran mayoría de la población del mundo no ha tenido ninguna pista de que esto haya estado ocurriendo.


Cosas que No Nos Atrevemos a Decir a Nuestros Niños

     La historia estadounidense así como la historia británica son con mucho historia judía, una historia escrita con sangre y financiada por drogas, sexo y chantaje. La historia estadounidense y la historia británica, enormemente inseparables, no son acerca de la Carta Magna y la Declaración de Independencia; tienen mucho más que ver con el genocidio de pueblos nativos por todo el mundo, y con su esclavitud: el mundo entero ha sido esclavizado por el modelo comercial occidental. ¿Quién puede decir si los judíos realmente lo inventaron en su toma del poder en todos los países del mundo, o si ellos sólo expropiaron el modelo elaborado por los romanos y puesto a punto por los venecianos?.

     Todo lo que sabemos ahora es que la historia estadounidense y la historia británica son historias encubridoras de la toma judía del control de la realidad, que ha dado lugar a esta mentalidad de prisión en que los muy ricos tienen los medios y los métodos para decir a todos los demás qué hacer, y aquel mensaje es violar y saquear durante vuestro camino a la cima, y no prestar atención a los millones de personas que usted tiene que aplastar en el fango del tiempo para tener el trabajo hecho. Todas las bellas palabras de teólogos y filósofos están destinadas sólo a encubrir las incalificables realidades de Hiroshima y Fukushima que pretenden reducir la población a un nivel manejable en una plantación dirigida por tipos con látigos en sus manos.

     Engañados por su propia realidad y siendo distraídos interminablemente por sus propias obligaciones, cuando los padres envían a sus niños a las escuelas, ellos han suprimido el conocimiento de que ellos realmente están enviando a sus hijos a aprender a ser asesinos obedientes.

     Con toda la gente inteligente en el mundo observando todos los trágicos acontecimientos y los calculados fraudes del mundo, permanezco desconcertado acerca de por qué más personas no han entendido que los judíos son responsables de todas las cosas horribles que hacen nuestras vidas tan tenues y peligrosas cada día que pasa.

     La cosa más horrible de todas es que tal vez todos nosotros queríamos que esto sucediera, para tener un líder despiadado que nos dijera qué hacer, de manera que no tuviéramos que pensar por nosotros mismos en que un día vamos todos a morir, y que todo lo que construímos no significará nada para nosotros cuando nos hayamos ido. Muy probablemente ésta es la verdadera razón de toda la matanza inútil para obtener todas las ganancias temporales y premios sin sentido.

     Cuán estúpido es el pueblo estadounidense para no notar que su presunto gobierno está haciendo lo mismo en Ucrania que lo que está haciendo en Siria y que ha hecho en docenas de países, desde Servia a Yemen, en Paquistán y en Iraq. Cada trozo de ello es expresado en términos que alegan que Estados Unidos está promoviendo la paz mientras conduce la guerra.

     El Estados Unidos controlado por los judíos paga a desesperados criminales mercenarios de todo el mundo para desestabilizar gobiernos independientes. En Ucrania, Victoria Nuland, principal agente neoconservadora para la desestabilización, había confesado que Estados Unidos ha gastado 5.000 millones de dólares para generar el cambio de régimen en Kiev. Un escritor egipcio, Ashraf Ezzat, ha indicado que los mismos aviadores usados en El Cairo para enfurecer a los participantes en aquella revolución fueron usados en Kiev para inflamar a los revolucionarios pagados en Ucrania.

     Ellos ya ni siquiera mantienen su traición como un secreto. Durante más de dos décadas hasta ahora, Estados Unidos ha instigado el caos en Iraq enviando miles de millones de dólares por toneladas para ser pagados a todo el que quiera seguir luchando (que es prácticamente la población entera del Tercer Mundo), y sobre todo a los mercenarios estadounidenses de aquella compañía que sigue cambiando su nombre y que alguna vez fue llamada Blackwater, revelándose ahora como los ejércitos privados de los oligarcas neoconservadores ucranianos.

     Cuán orgullosos deben estar los estadounidenses de que Estados Unidos siga siendo el gigante hacedor de guerras del mundo entero, expropiando la posición que insistimos que fue ocupada por Rusia cuando era la URSS. Rusia nunca fue así de obvia o de agresiva para infiltrar o sobornar a los ciudadanos de múltiples naciones para que traicionaran sus propios países. Todo lo que se necesita hoy en día es un puñado de dólares prácticamente sin valor, y Estados Unidos arrastra a otra nación prostituída hacia la órbita corrupta del Nuevo Orden Mundial judío.

     Sin embargo, en la realidad tumoral de hoy, el orgullo estadounidense pronto cede el paso al dolor cuando los soldados que están haciendo el negocio de los judíos alrededor del mundo vienen y encuentran que no hay empleos disponibles para ellos salvo como guardias de prisión, y que tanto sus derechos como sus armas les han sido arrebatados. Cuando ellos ven eso, y comprenden que la gente que ellos mataron era realmente tal como ellos, el suicidio no parece una opción tan mala.


No Hay Ganancias si Hay Paz

     Todos tenemos que protegernos de la policía. Ellos son los criminales. Ellos no protegen a la gente. Ellos sólo protegen a los banqueros. Hoy en día, ellos son mejor conocidos por asesinar a gente por diversión, y por disparar a los animales domésticos de personas inocentes.

     Los abogados no lo defenderán a usted y los jueces no escucharán sus súplicas sobre honestidad, moralidad o justicia. El sistema de justicia se ha convertido sólo en otra fuente estable de ingresos, permitiendo a la gente que trabaja dentro enriquecerse a costa de los infortunados chivos expiatorios del exterior. Lo que ellos dijeron que sucedería es verdadero ahora: el mundo ha sido dividido en una sociedad de prisioneros y guardias, y Dios le ayude si usted no puede conseguir un trabajo como guardia.

     ¿Todavía cree alguien allí que Afganistán era un proyecto que valía la pena?; ¿digno de seis mil vidas estadounidenses, para no mencionar los cientos de miles de nativos?. ¿Todo para proteger la cosecha de amapolas?. ¿Cuánto realmente sabe usted?. ¿Cuánto quiere usted saber?. ¿Quiere usted saber cómo mantenerse vivo?.

     ¿Entiende usted la necesidad de derrocar a este gobierno?. ¿Comprende usted que no hay nadie en el gobierno federal que se preocupe por la continuación de vuestra existencia?.


Cuando las Naciones Defienden la Tortura

     Mientras la infraestructura de Estados Unidos se sigue derrumbando, las sucesivas administraciones corruptas estadounidenses han malgastado miles de millones para fomentar revoluciones y propagar la tiranía del Banco Mundial por todo el mundo.

     La elevada retórica de John F. Kennedy en los años '60 que animó a la gente hacia el servicio público como un modo de hacer del mundo un mejor lugar, ha cedido paso a las trivialidades obscenas de George W. Bush que llamó a la Constitución "sólo un pedazo de papel" y de Barack Obama que ha quitado las protecciones constitucionales del hábeas corpus y del juicio mediante un jurado, movimientos totalitarios que han sido aplaudidos por unos controlados medios de comunicación y por un populacho podrido por las drogas, ya incapaz de distinguir entre los engaños y la lógica, y entre la nobleza y la perversión.

     No recuerdo exactamente cuándo llegó a ser públicamente aceptable torturar a los presos políticos y enviarlos a cárceles extranjeras para ser mutilados, pero fue mucho después de que supiéramos que las llamadas guerras desde las cuales estos prisioneros fueron capturados eran negocios fraudulentos desde el principio, mucho después de que Zbigniew Brzezinski hubiera creado al-Qaeda como un medio de forzar a los rusos a salir de Afganistán.

     Malo para las matemáticas, el pueblo estadounidense no podría sumar dos más dos y comprender que cada desventurada persona encarcelada en Guantánamo era absolutamente inocente, porque Estados Unidos había creado al enemigo contra el que pretendía luchar.

     No, el pueblo estadounidense ha fingido ignorancia, pero realmente ha aprobado todos estos crímenes contra desdichados países sin fuerzas aéreas y contra gente inocente que no ha cometido ningún crimen salvo estar en el camino del contrabando de drogas del Nuevo Orden Mundial y tener sus camellos en la ruta de los oleoductos y gasoductos.

     Algunos de nosotros tratan de levantarse y señalar que esto está todo mal, pero nuestras voces se pierden en una ola gigante de trivialidades irrelevantes que son más importantes para la mayoría de la gente que sus propias vidas, que su propio bienestar. Y mientras nuevos aviones son lanzados y nuevas bombas son arrojadas, nuestras voces son ahogadas por los feos sonidos de personas que están luchando por respirar y agonizantes, debido a nuestra negativa a reconocer que nosotros mismos hemos dejado de protestar por las mentiras que los están matando.

     A causa de nuestra profunda ignorancia, nuestras familias sufrirán pronto el mismo destino de aquella gente inocente que ha muerto porque no tuvimos el coraje para encarar las mentiras que nos contaron y que todavía nos están contando.

     Una nación de asesinos viviendo sobre mentiras es lo que Estados Unidos ha resultado ser. Si usted se llama un estadounidense, debe aceptar aquello como la verdad, y actuar en consecuencia de algún modo para tratar de redimirse de la basura irreflexiva que la Historia juzgará que usted ha sido. O al menos usted tendrá que hacer aquello si usted se preocupa por algo en absoluto.–





No hay comentarios:

Publicar un comentario