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martes, 6 de mayo de 2014

Andrew Anglin - Sobre Judíos y Supremacismo Blanco



     El sitio totalfascism.com pertenece al estadounidense señor Andrew Anglin. Allí él ha publicado diversas impresiones que variados aspectos de la realidad le han sugerido. Entre ellas, hemos escogido esta vez dos artículos suyos para ponerlos en castellano. El primero, sintético como todo lo que presenta, analiza una lucha o contraposición que se da entre un cierto pueblo particular y el resto de los humanos en el planeta, invitando a privilegiar una mirada biologicista del asunto. El segundo texto se hace cargo del tema de un supuesto supremacismo por parte del hombre Blanco y de cómo se ha ejercido presión sobre éste para que asuma una culpa ficticia derivada de la Historia según el distorsionado punto de vista de ciertos pervertidos que están a cargo de los medios de comunicación y de la educación masiva. El joven señor Anglin, que ha dado que hablar por sus desafiantes propuestas y su postura pro-Hitler en una sociedad estrangulada, revela una madurez y una comprensión juiciosa del tema.


El Judío Es el Enemigo Genético
de Cada Pueblo en el Planeta
por Andrew Anglin
6 de Enero de 2013



     Ayer [1] expliqué brevemente la naturaleza de la raza, y la realidad de que las razas se desarrollaron en ambientes naturales diferentes, y que esto provocó no sólo las diferencias físicas visibles entre nosotros sino, mucho más importante aún, que se desarrollaran los diversos caracteres psicológicos, lo que hace que tengamos diferentes tendencias, deseos y sistemas de valores. Ahora me gustaría mirar específicamente al judío.

[1. http://www.totalfascism.com/race-exist/, 4 de Enero de 2013].

     Así como el Negro es un guerrero feroz, habiéndose originado en la tierra salvaje de África, y el Amarillo es un trabajador diligente que se ha originado en el altamente organizado Este de Asia, y el Blanco es un creador contemplativo, habiéndose originado en una tierra congelada que requería de innovaciones para su supervivencia, así el judío es un parásito chupador de sangre. Realmente no entendemos sus orígenes, pero mientras que la Historia ha sido consciente de él, él se ha incorporado a las sociedades de otros y ha explotado a sus huéspedes para beneficio de su tribu.

     Los judíos no son la única raza que se ha desarrollado como un parásito. El gitano, probablemente un primo genético del judío, también ha funcionado de esta manera, y en el Sudeste de Asia hay una raza de "gitanos de mar" llamados los Badjao, que supuestamente solían pescar para vivir, y que ahora no hacen nada sino mendigar en las calles. Sin embargo, la mendicidad y la estafa no son los métodos del judío, que es mucho más torcidamente inteligente que el gitano. El judío, a fin de explotar a la gente entre la que vive, aspira a infiltrar y subvertir la sociedad entera, involucrándose en todos los aspectos del orden social, desde la alta finanza hasta los negocios y la creación de cultura. De esta manera, él no sólo bebe la sangre de su población huésped sino que le da forma a la sociedad entera para encontrar sus propios estándares de lo que es confortable.

     Es importante hacer notar los motivos por los que creo que la Cuestión Judía tiene que ser vista en términos biológicos, genéticos. No creo que el judío entienda conscientemente por qué él hace lo que hace. La mayor parte de los judíos probablemente ni siquiera entiende conscientemente lo que ellos están haciendo, pero los judíos intelectuales, que entienden realmente que ellos tienen un propósito en su subversión y explotación de las sociedades de no-judíos, casi ciertamente no entienden conscientemente por qué. El profesor de la Universidad de California en Long Beach, Kevin MacDonald, ha explicado el comportamiento judío explotador en términos de una estrategia evolutiva, y de esa manera, de una tendencia biológica interna. Por cuanto ellos no están adaptados para trabajar o crear, instintivamente explotan a una población huésped, y porque ellos desempeñan este papel de explotador, deben subvertir y debilitar continuamente a la sociedad para prevenir un golpe de respuesta. Considerando esto, no veo argumentos moralizantes como particularmente relevantes o provechosos. El judío es tan "malo" como cualquier otro animal predador.

     Esto no quiere decir que hablar metafóricamente del judío como "satánico" sea necesariamente contraproducente, pero deberíamos tener presente que las serpientes y los animales predadores, así como las enfermedades, a menudo han sido expresados en la metáfora del mal sobrenatural.


Infiltración y Subversión de Organizaciones de Poder

     La clave del control judío es su solidaridad colectiva. Ellos funcionan del mismo modo en que todas las tribus solían funcionar: aun cuando ellos tienen desacuerdos entre sí, se apoyan unos a otros por sobre cualquier miembro de otra raza, sea cual sea. Éstos son los medios por los cuales ellos se infiltran. Cuando un judío está a la cabeza de una organización, como terrateniente, productor de películas o prestamista, él se presenta para trabajar puramente para sus propios intereses. En realidad, si sus propios intereses personales entran o no del todo en la ecuación, es discutible, por cuanto la mayor parte de los judíos con dinero tiende a vivir como si ellos fueran pobres de todos modos, dando a entender que el objetivo de tener dinero es simplemente la obtención de poder, y el poder de cualquier judío individual es siempre simplemente un componente del poder colectivo de su raza.

     Los judíos entrarán en toda y cada tipo de organización que maneje poder en una sociedad, desde partidos políticos dominantes a organizaciones de derechos de minorías, desde corporaciones multinacionales a concejos locales de ciudad. Ellos comienzan a desarrollar su camino a la cumbre de la organización con la ayuda de sus parientes, y cuando alcanzan la cumbre, designan a otros judíos o a "goyim" que ellos saben que no cuestionarán su agenda.

     Como ellos deben trabajar inevitablemente de manera directa con miembros de sus sociedades huéspedes, una de sus estrategias clave para asegurarse de que estos individuos no-judíos secunden su agenda es aprovecharse de las debilidades humanas. Soy de la creencia de que probablemente el 95% o más de los miembros del Congreso estadounidense y otros funcionarios de gobierno de alto nivel han sido engañados en algún tipo de escándalo sexual por los judíos, escándalos que luego ellos son capaces de usar como ventaja contra ellos.


Moldeado Cultural

     Como John Friend explicó en su ensayo "Organized Jewry: Destroyers of Western Civilization", los judíos subvierten nuestra cultura y la sustituyen por una propia, tanto como una estrategia para debilitarnos como pueblo, como para hacernos más susceptibles a la explotación, y también porque tienen un deseo de crear una cultura en la cual ellos mismos se sientan más cómodos. Esto puede ser comparado al modo en que un virus ataca a una célula y cambia su estructura de ADN con el propósito dual de reforzarse a sí mismo mientras a la vez debilita el cuerpo del huésped, haciéndolo así más habitable. Los judíos han creado una situación donde el hombre promedio Blanco o Negro en Estados Unidos es miserable y débil, mientras ellos se sientan cómodamente en su hogar en una sociedad llena de degradación y suciedad, teniendo todo el poder en la sociedad mediante su infiltración y el control subsecuente de básicamente cada organización que existe.

     El sistema de valores del judío es completamente diferente del nuestro, como queda claramente evidenciado en su bárbara y extraña religión, así como en los medios de "entretenimiento" que él produce. Los actuales medios de comunicación estadounidenses impulsan sólo los valores del judío, animando a la gente a ser egoísta y materialista, a no considerar la moralidad, a involucrarse en actos sexuales extraños y antinaturales, y a negar la naturaleza espiritual del hombre. Nuestra sociedad tradicional es lo opuesto de esto. Siempre hemos tenido hermandad entre nosotros, hemos sido gente compasiva y humanitaria con un estándar moral muy alto, una gente sexualmente conservadora que exalta la familia tradicional como el núcleo de nuestro orden social, un pueblo espiritual con el más alto respeto por la naturaleza divina de nuestra existencia.

     El sistema educacional, que está completamente controlado por el judío, desde el nivel de kindergarten al sistema universitario, es uno de los principales contribuyentes en esta destrucción cultural. Cuando el judío es capaz de capturar las mentes de la juventud, es capaz de formar sus creencias y sistemas de valores de cualquier forma que él desee, y lo que es enseñado en las escuelas conduce directamente a la vida de adoctrinamiento bajo la cual sufrimos por el aparato judío de los medios de comunicación. A los niños se les enseña que la raza no existe (mientras también de manera sutil o no tan sutil son llevados a creer que el hombre Blanco es el diablo), que el "sexo libre", la homosexualidad y otras prácticas sexuales antinaturales para nuestra raza son signos de un individuo sano; ellos son adoctrinados en el multiculturalismo, y se les enseña el nihilismo de la evolución y el ateísmo. Las universidades están casi todas ahora cargando con una línea marxista alarmantemente rígida.

     Aquí otra vez está el concepto de aprovecharse de la debilidad humana. Ellos explotan la debilidad natural que tenemos por el estímulo sexual, usándolo para destruír nuestro sistema de valores tradicional; ellos se aprovechan de nuestro deseo de cohesión social presentando una visión sesgada del orden social; ellos se aprovechan de la vulnerabilidad de la mente subdesarrollada de la juventud, explotando su compasión natural contándole fábulas sobre ese supuesto "Holocausto", culpando al hombre Blanco por el programa judío de la esclavitud de los Negros, distorsionando la realidad que rodea la colonización de Norteamérica, todo con el objetivo de hacerlos débiles y maleables.


La Destruída Solidaridad Colectiva de los No-Judíos

     Como he mencionado, el judío funciona de una manera puramente tribal y colectivista. Éste, por supuesto, es el estado natural del hombre, dado que nos desarrollamos a partir de sociedades tribales. Como ocurre con la mayoría de los otros mamíferos, éste es un mecanismo de supervivencia integrado en nosotros. Es de la solidaridad colectiva que se origina toda la fuerza de un pueblo, y de esa manera el objetivo principal de los judíos es asegurar que ellos la retengan, mientras nosotros la perdemos.

     Hay varias maneras en que esto es hecho. Una es la promoción del "individualismo", un concepto tan completamente extraño a los seres humanos como lo es para jaurías de perros salvajes. Esto hace que nosotros luchemos entre nosotros, para competir más bien que cooperar, y el judío toma el control de todo mientras somos distraídos por esta ilusión ridícula de la separación. La gente es animada a tener sus propias creencias y valores individualistas, a definirse como separados de sus hermanos a través de su gusto o aversión a diversas posiciones políticas contrarias, y a tener asociaciones de identidad con subculturas en una especie de culto, más bien que a abrazar una cultura nacional unificada.

     El flujo masivo de inmigrantes en las naciones Blancas es el clavo final en el ataúd de la cohesión Blanca. Ellos nos debilitaron completamente con su lavado de cerebro e ingeniería social, y ahora nos están acabando mediante literalmente la comisión de un genocidio de nuestra gente trayendo hordas de salvajes a nuestra tierra para destruír todo lo que queda de nuestra solidaridad racial.


¿Cuál es la Agenda Judía?

     Los métodos del judío, como los he presentado aquí, son, creo, obvios para cualquiera que esté dispuesto a romper su programación y a observarlos. Los objetivos, sin embargo, están menos que claros. Podemos mirar lo que ellos hicieron a la Unión Soviética: ellos asumieron el control de la nación más grande en el planeta Tierra, llena de recursos humanos y naturales, y en vez de hacerla productiva, ellos simplemente hicieron pobres a cada uno y comenzaron a asesinar a la gente. Vemos con Israel que incluso después de haberles sido dada su propia nación, ellos todavía no pueden mantenerse a sí mismos, y deben obtener apoyo de las naciones Blancas. Los contribuyentes alemanes y estadounidenses han dado a esta gente cientos de miles de millones de dólares directamente, y la mitad de los judíos en el planeta vive en Estados Unidos, donde ellos explotan el país para el mayor efecto posible.

     Yo afirmaría que no hay ningún objetivo real, porque éste es un rasgo genético innato que esta gente tiene. Ellos simplemente quieren vivir de la sangre de otros. Si una plaga, para la cual no hubiese ninguna cura disponible, llegara a convertirse en incontenible, ella se propagaría a través de la faz de la Tierra e infectaría a cada hombre, mujer y niño. Esto es lo que el judío hace.


Conclusión

     Podemos hablar largamente de todas las cosas horribles que los judíos han hecho y están haciendo a nuestro pueblo y a los otros pueblos del mundo, pero eso finalmente es una pérdida de tiempo una vez que tenemos una verdadera comprensión de cuáles son ellas.

     Cualquiera que sabe acerca de esto quiere detenerlo. El objetivo en este punto es consolidar un movimiento cohesivo y colectivista de nacionalistas en todas las naciones Blancas. Tomaremos las calles y recobraremos nuestras tierras por el hecho de ganar los corazones y las mentes de nuestro pueblo.

     El tiempo es ahora.

     Levántate, hombre Blanco, y recupera lo que tus antepasados te dieron.

     Hail Victory.



El Mito del Supremacismo Blanco
por Andrew Anglin
5 de Marzo de 2013



     A través de toda la existencia del movimiento pro-Blanco han existido aquellos que han etiquetado a individuos de ascendencia europea que desean conservar su cultura y herencia como "supremacistas Blancos". Me gustaría por este medio no sólo protegerme a mí y a mis camaradas en el movimiento pro-Blanco de la persecución bajo esta etiqueta orwelliana, sino también señalar que no soy consciente de ningún "supremacismo Blanco" organizado existente en absoluto, en ninguna parte.

     Miremos primero la palabra en sí misma. El diccionario Merriam-Webster define a un "supremacista" como

    «una persona que cree que un grupo de gente es mejor que todos los otros grupos y que aquél debería tener el control de ellos».

     De este modo, hay dos criterios que hay que cumplir a fin de ajustarse a la definición de un "supremacista": hay que creer que un grupo es mejor que todos los otros grupos, y también se debe creer que este grupo debería controlar a todos los otros grupos.

     La primera parte, creer que un grupo —que sería presumiblemente el propio grupo racial / étnico / cultural de alguien, a menos que hablemos de sionistas cristianos— es mejor que todos los otros, es difícilmente una amenaza para alguien, y, yo argumentaría, es un sentimiento perfectamente natural y saludable para que cualquier grupo lo tenga.

     Como he mencionado antes, he pasado una buena parte de mis años entre los veinte y los treinta entre pueblos "primitivos" del Tercer Mundo, y a menudo uso esas experiencias como un estándar general por medio del cual evalúo la psicología humana básica. Una cosa que es evidentemente clara cuando se visitan múltiples pueblos tribales que viven en la misma región general es que cada grupo se considera mejor que todos los grupos circundantes, y ellos no tienen ningún problema para expresar esta opinión a sus visitantes. Cada uno de ellos cree que sus propias artes, alimentos, familias y creencias religiosas particulares son superiores a los de sus vecinos. Ellos también afirmarán, muy universalmente, que ellos son más amistosos, mejores en la caza, en el baile y todo lo demás, y que sus mujeres son las más hermosas.

     Esto no es algo que únicamente tenga que ver con criterios raciales o étnicos, muy por el contrario. Vemos esto a través de todos los estratos de la sociedad civil. ¿Cuál sería el propósito de alentar al equipo deportivo local de alguien, si uno pensara que da exactamente igual si fuera un equipo deportivo de la ciudad?. ¿Cuál sería el propósito de ser miembro de una religión, si uno pensara que todas las religiones son iguales?. ¿Cuál sería el propósito de involucrarse en política, si uno pensara que todas las posiciones son lo mismo?. Si esto no es así, ¿cuál sería el propósito de asignar gran importancia y defender la raza y la cultura de alguien, si uno no creyera que ellas son especiales y que tienen alguna característica que ninguna otra puede igualar?.

     El concepto judío del igualitarismo, como otras ideologías que la raza judía ha impulsado sobre nuestra gente, es un poco más que una patraña, que está en oposición directa al orden fundamental de la Naturaleza. La tendencia de un grupo único a celebrar su singularidad comparando sus características y costumbres con las de otros grupos es un instinto humano básico, y si todas las cosas son iguales, esto no daña exactamente a nadie, y al hacer aquello los diversos grupos pueden proteger con eficacia sus propios intereses, así como suministrar un entendimiento mutuo que puede servir como un marco para las relaciones intergrupales.

     No me incomoda en lo más mínimo que otras razas piensen sobre su propia gente como yo lo hago sobre la mía. Tal como es natural para un Blanco ver su propia herencia genética y su cultura como superiores a las de los Negros y asiáticos, es natural para los Negros y los asiáticos considerar sus propias razas y culturas respectivas como superiores a las de los Blancos. Me sentiría mucho más cómodo tratando de trabajar con un orgulloso nacionalista Negro —o un "supremacista negro", según la terminología judía [Jewspeak]— que con un llorón Tío Tom que desea asimilarse en la sociedad Blanca.

     Como creo que hemos establecido que no hay nada fundamentalmente peligroso o amenazante en un grupo, racial o de otro tipo, que cree que es mejor que otros grupos, en el sentido de que se está a favor de él por sobre todos los otros, abordemos la segunda parte de la definición, que es que hay que sostener la creencia de que un grupo tiene un derecho a gobernar sobre todos los otros.

     Este segundo concepto es algo totalmente diferente. Ciertamente yo, así como todos los otros en el movimiento nacionalista Blanco, en efecto favorezco a nuestra propia gente por sobre las otras razas, pero esto de ninguna manera se traduce en un deseo de gobernar, controlar, o de alguna manera forjar el destino de otros grupos raciales. En efecto, aunque es posible que ellos existan, nunca en mi vida he entrado en contacto con un Blanco que crea que los Blancos tienen un derecho a gobernar sobre cualquier otra gente. Los Nacionalistas Blancos son, por definición, separatistas, y por lo tanto no tienen ningún interés en siquiera entrar en contacto con algún número significativo de personas de otras razas, para no mencionar un interés por entrar en las sociedades de otra gente y tratar de controlarlas.

     El único pueblo que activa y abiertamente está intentando controlar a pueblos de otras razas es el de los judíos, que controlan todas las sociedades de los Blancos de arriba abajo, y, desde el 11-S, han estado usando el poder militar de estas naciones Blancas para invadir y dominar a la gente musulmana. Ellos abiertamente controlan nuestros medios de comunicación, nuestro sistema financiero, nuestra industria y nuestro gobierno, y piensan que tienen derecho a hacer esto debido a su supuesta superioridad racial.


Odiar o No Odiar

     Cuando se ataca al movimiento pro-Blanco también se habla mucho sobre el "odio", de manera que yo también debería dar algún breve comentario sobre ese punto.

     En primer lugar, el "odio" es una emoción y no un comportamiento, y por lo tanto no es relevante en ninguna discusión política en absoluto. El argumento, por supuesto, es que ciertos patrones de comportamiento son "alimentados por el odio"; pero ésta es una suposición indemostrable, y si un comportamiento es resultado del odio interior o de alguna otra tendencia, ello no afecta el resultado del comportamiento, y entonces es lógico mirar el comportamiento en sí mismo más bien que la supuesta emoción que está detrás de ello.

     Mi problema con los judíos no es que ellos odien a mi gente. Me importa poco qué tipo de emoción sientan ellos hacia mí o hacia mi raza. Mi problema con ellos es que ellos insisten en controlar mi sociedad, alterándola de maneras que son objetivamente perjudiciales para nuestra supervivencia como pueblo, que se alimentan de la sangre y el sudor de nuestros hermanos y hermanas. Si ellos estuvieran fuera de mi país, en alguna otra tierra, comentando su odio a mí y los míos, ¿por qué habría de preocuparme?. ¿Se supone que mis sentimientos son heridos debido a una emoción que un grupo de gente tiene hacia mí?. Las emociones de los judíos no son de mi interés. Estoy preocupado sólo por su comportamiento.

     Estos judíos, habiendo usado su control sobre la industria cultural y el mundo académico para destruír nuestra tradicional fe cristiana, la han reemplazado por una religión secular, que es completa, con pecados capitales incluídos. La lujuria, la glotonería y la avaricia son celebradas ahora, pero como es nuestra naturaleza desear reglas de acuerdo a las cuales vivir, ellos nos han dicho que debemos evitar con el mayor cuidado cualquier forma de odio dirigido contra lo que es percibido como un grupo protegido. De esta forma, mientras es estimulado el odio hacia el cristianismo y otros aspectos de la sociedad Blanca tradicional —ahora casi un requisito en el mundo marxista de la Academia—, el odio hacia grupos raciales "minoritarios" o hacia desviados sexuales está considerado como la más vil de las inmoralidades. Ellos explotan la naturaleza gentil y amable de la raza Blanca diciéndonos que debemos ser "tolerantes", no sea que vayamos a herir los sentimientos de alguien. Ah, y por supuesto, el odio es el primer paso hacia un nuevo "Holocausto", y no podemos tener eso, ¿verdad?.


Ésta es una Guerra

     El asunto aquí es que, si debemos tener en consideración el odio, al margen de cualquier discusión política, podríamos encontrar que no hay nada irrazonable, y ciertamente nada antinatural, en odiar a un pueblo que está tratando de controlar y gobernar sobre usted. Uno podría decir incluso que el odio a los enemigos de uno es una necesidad, por cuanto éste asegura que un hombre tiene la fuerza necesaria para hacer lo que debe ser hecho en el trato con ellos. Dios programó nuestras psiquis con la capacidad de sentir esta emoción por alguna razón.

     Los judíos son el eterno enemigo racial de mi pueblo, y yo los odio absolutamente. Para esto no pediré ninguna disculpa. En menor grado, odio a todos los hombres no-Blancos que están en mi país, por cuanto ellos son una amenaza para la existencia continuada de mi gente, y para esto también rechazo pedir una disculpa.

     El Nacionalismo Blanco es una respuesta a las amenazas que nuestra gente enfrenta. Si no fuera por el judío y sus políticas internacionales, seríamos una nación Blanca sin una necesidad de identificarnos expresamente como tal. Éste es el orden natural, y es como ha sido siempre. Pero estamos en guerra. El Nacionalismo Blanco es un sistema organizativo, un mecanismo de defensa que hemos activado contra una organizada amenaza contra nuestra supervivencia, y de ese modo la única gente para la que somos una amenaza es aquella que es una amenaza para nosotros.

     No somos "supremacistas", no tenemos ningún deseo de gobernar sobre las otras razas de este planeta. Deseamos la auto-determinación y deseamos asegurar nuestra existencia y una patria para los niños Blancos.


     Hail Victory.





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