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miércoles, 16 de abril de 2014

Sobre la Perversión Sionista de la Historia



     Nuevamente presentamos en castellano un artículo del joven periodista independiente canadiense Brandon Martínez que fue publicado hace ya tres meses en su propio sitio (martinezperspective.wordpress.com). Martínez ofrece aquí un buen resumen acerca de los antecedentes de Estados Unidos, Israel y el falsario "Holocausto" que sigue siendo rebajado en su cantidad de víctimas a medida que pasa el tiempo. Y plantea claramente los mecanismos de la tiranía sionista que se ha apoderado, a veces inadvertidamente, de países otrora ilustres. Mientras el mundo occidental esté mentalmente esclavizado por mentiras que sirven al establishment dirigente, concluye Martínez, nada cambiará.


La Perversión Sionista de la Historia
Amenaza la Paz Mundial
por Brandon Martinez
13 de Enero de 2014



     Las mentiras y distorsiones de la versión de los vencedores de la Segunda Guerra Mundial están en la raíz de muchas de las injusticias que afligen al mundo de hoy.


     El planeta está siendo mantenido cautivo por dos Estados terroristas canallas: Estados Unidos e Israel. Comportándose como perros rabiosos en la escena mundial, estas dos enormes amenazas para la paz mundial están contentas de extender su arrogancia imperial por todas partes del globo, invadiendo países más débiles y poniendo sitio a millones de inocentes indefensos mientras condenan a aquellos que resisten al imperialismo estadounidense-israelí como "terroristas", "amenazas para la paz" y "actores sin escrúpulos".

     Los dos regímenes retrógrados que ocupan Washington y Tel-Aviv quieren sermonear al mundo sobre "derechos humanos" y "democracia" mientras ellos extinguen millones de vidas en Oriente Medio. Estas dos gigantescas potencias militares —aparatos gangsteriles internacionales haciéndose pasar por países— han convertido ciudades y pueblos enteros, e incluso países completos, en ruinas humeantes. Ellos han transformado paisajes hermosos en cementerios solitarios contaminados con uranio empobrecido, fósforo blanco y otras armas químicas que destruyen la ecología.

     La creación de Israel fue un crimen de guerra en sí mismo, en donde al menos 750.000 palestinos árabes autóctonos fueron o masacrados o étnicamente limpiados por bandas sionistas como Irgún, Haganá y Lehi [1]. Este cruel proyecto colonial fue patrocinado en gran parte por Gran Bretaña y Estados Unidos. Este último país fue un subproducto del colonialismo británico y alberga una herencia condenable aún peor que la de Israel [2].

     Menos conocido es el papel de la Alemania nacionalsocialista en la ayuda a los sionistas para poner sus pies en Palestina. En 1933 el régimen de Hitler y los grupos sionistas alemanes firmaron un acuerdo que implicaba la transferencia masiva de decenas de miles de judíos alemanes y sus bienes a Palestina. Conocido como el "Acuerdo de Transferencia", este pacto nacionalsocialista-sionista duró desde 1933 a 1941 [3]. La SS alemana incluso proveyó a Haganá de armas para combatir contra los árabes palestinos. El historiador Mark Weber opinó que "el Tercer Reich de Hitler hizo más que cualquier otro gobierno durante los años '30 para apoyar el desarrollo judío en Palestina. En efecto, durante los años '30 ninguna nación hizo más para alcanzar substantivamente los objetivos judeo-sionistas que la Alemania de Hitler" [4]. Este hecho de la Historia ilustra la naturaleza farsesca de la descripción hecha por el Hollywood controlado por los sionistas acerca de Hitler como un demonio infame, cuando de hecho los judíos sionistas mismos fueron los colaboradores más entusiastas de Hitler. Los sionistas vieron la aversión de Hitler hacia los judíos como una oportunidad para el éxodo masivo de la judería europea a Palestina, el objetivo declarado de los líderes sionistas durante décadas [5].

     Si se la examina de cerca, la historia oficial del "holocausto" se derrumba en pedazos. Cualquiera que tenga incluso una ligera comprensión de los hechos no puede seguir creyendo en el mito de los "seis millones". La historia de "seis millones" de judíos perseguidos en el precipicio de un "holocausto" fue un tema común en la propaganda sionista que se remonta a comienzos del siglo XX [6]. En una conferencia sionista en 1911, el dirigente Max Nordau dijo a sus compatriotas que era sólo un asunto de tiempo antes de que los gobiernos europeos aniquilaran a "seis millones" de judíos [7]. Once años antes de esto, un líder sionista estadounidense llamado Stephen S. Wise hizo un anuncio similarmente dramático: "Hay 6.000.000 de argumentos vivientes, sangrantes y sufrientes a favor del sionismo", proclamó Wise en una reunión de la Federación de Sionistas Estadounidenses [8]. Tras el fin de las hostilidades en la Primera Guerra Mundial, el 31 de Octubre de 1919, la edición del The American Hebrew anunció un inminente "holocausto de vidas humanas" en el cual las vidas de "seis millones de hombres y mujeres judíos" estaban en la balanza [9]. En 1936 el líder sionista Chaim Weizmann, que llegó a ser el primer Presidente de Israel, dijo a la británica Comisión Peel que "seis millones de judíos" en Europa no tenían "ni esperanza ni futuro, salvo en la tierra de Israel" [10].

     En 1940 el líder judío Nahum Goldmann proclamó que si los nacionalsocialistas lograban la victoria en la guerra, "6.000.000 de judíos en Europa están condenados a la destrucción" [11]. Más expresivamente, el propagandista de guerra soviético (judío) Ilya Ehrenburg anunció que "Alemania ha matado a seis millones de judíos" nada menos que dos meses antes del final de la Segunda Guerra Mundial [12]. Incluso después de que la guerra había terminado, pasarían años antes de que algunos datos estadísticos exactos sobre el número de muertes de algún grupo étnico o religioso estuvieran disponibles; de manera que ¿cómo supieron estos sionistas tan rápidamente que eran seis millones?. Estas afirmaciones imprudentes y exageradas fueron repetidas una y otra vez antes, durante y después de la Primera Guerra Mundial, y fueron reproducidas y diseminadas con feroz determinación durante la Segunda Guerra Mundial. Un estudio documentó más de 250 referencias a "seis millones de judíos" en un contexto de persecución desde 1900 hasta 1945 [13]. Esta ostensible premeditación y obsesión de décadas por el número de "seis millones" es la prueba sólida del fraude.

     Un observador ocasional de estos hechos no puede evitar la conclusión de que los sionistas estaban resueltos a teatralizar historias de persecución judía a fin de despertar una simpatía global para su proyecto de establecer un Estado judío en Palestina. Resulta que la obsesión sionista con el número mágico de seis millones se origina en el misticismo religioso judío de la Kabalá [14]. Fuentes oficiales han admitido que el número de judíos que se dijo que habían muerto durante la guerra es inmensamente exagerado. Durante 45 años la placa fuera de Auschwitz erróneamente dijo que 4 millones de personas murieron allí. Después de la caída de la Cortina de Hierro en 1990, esta cifra fue oficialmente reducida a 1,5 millón. Ellos sacaron de circulación a 2,5 millones de "víctimas" de la cifra oficial de muertos en Auschwitz de la noche a la mañana [15]. Estos números no fueron simplemente un error embarazoso sino que habían sido una fabricación deliberada de la máquina de propaganda Aliada y soviética. A pesar de la nueva cifra "revisada", continúa la controversia que rodea al verdadero número de víctimas en Auschwitz, con historiadores alternativos que estiman que entre 100.000 y 300.000 personas murieron en dicho campo, principalmente de enfermedad y hambre [16].

     Los encargados del campo de concentración de Majdanek en Polonia han admitido ahora que la afirmación Aliada inicial de 1,5 millón de muertes en aquella instalación dirigida por los alemanes fue una exageración enorme. Ahora el número de víctimas de Majdanek oficialmente se ha fijado en 60.000 [17]. Del campo de concentración de Mauthausen, dirigido por los alemanes en Austria, fue dicho por la Enciclopedia Británica de 1963 que era el lugar de descanso de "2.000.000 de personas, sobre todo judíos" [18]. Hoy el sitio web del Holocaust Memorial Museum de Estados Unidos restó 1.986.000 de aquel número, y ahora dice que 14.000 judíos murieron allí [19]. Una revelación aún más asombrosa vino de una de los principales promotores del "holocausto", Deborah Lipstadt. En una revisión del libro del historiador israelí Tom Segev sobre el famoso "cazador de nazis" Simon Wiesenthal, Lipstadt contó cómo Wiesenthal "inventó la cifra de once millones de víctimas [del "holocausto"] a fin de estimular el interés por el "Holocausto" entre los no-judíos. Él eligió cinco millones [de víctimas no-judías] porque era casi, pero no completamente, tan grande como seis millones". El número artificial de víctimas de Wiesenthal, explicó Lipstadt, "no tenía ninguna base en la realidad" [20].

     Tales drásticas reducciones "oficiales" en las cifras de muertos en estos campos principales hacen que uno se pregunte por qué la desacreditada cifra de "seis millones" todavía es ampliamente repetida. El predominante escritor del "holocausto" Raul Hilberg hizo alusión a su significado. "Llámelo religioso, si usted quiere", dijo Hilberg en referencia al asunto de los "números" [21]. Un dato interesante de la realidad histórica que debilita el dogma oficial del "holocausto" es el origen sionista de la frase "la solución final a la cuestión judía". La mayor parte de las personas cree falsamente que los nacionalsocialistas acuñaron la frase para denotar su política hacia los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, pero en realidad los líderes sionistas judíos habían estado usando la frase desde fines del siglo XIX [22]. Una sociedad sionista alemana llamada National-Jüdische Vereinigung de Köln publicó su manifiesto en 1897, que contenía la frase: "La solución final de la cuestión judía radica por lo tanto en el establecimiento del Estado judío" [23]. Theodore Herzl, el "padrino del sionismo", usó la frase en una carta de 1899 al Zar ruso. "Su Majestad Imperial, le solicito permiso para presentar el plan sionista para la solución final de la Cuestión Judía", escribió [24]. El gobierno canadiense incluso usó la frase en referencia a su política vergonzosa hacia ciudadanos de ascendencia japonesa. El libro de 1943 Clinching the Victory cita a un funcionario canadiense que declaró que "la solución final al problema japonés-canadiense" implicaría la dispersión forzosa de la gente japonesa a través de todas las provincias canadienses para diluír su conciencia étnica y cultural [25].

     Otro judío sionista usó la frase en un contexto más siniestro. En 1941 Theodore Kaufman, un hombre de negocios judeo-estadounidense, escribió y publicó un libro genocida titulado "¡Alemania Debe Perecer!", que detallaba, en las propias palabras de Kaufman, "un plan completo para la extinción de la nación alemana y la erradicación total de la tierra de toda su gente". También contenido en el libro, Kaufman explicaba en la Introducción, había "un mapa que ilustra la posible disección territorial de Alemania y el repartimiento de sus tierras". Kaufman pedía "una solución final" que implicaba la extinción alemana, en la cual "¡Alemania debe desaparecer para siempre de esta Tierra!" [26].

     Las potencias Aliadas no consiguieron el sueño de Kaufman de la extinción de Alemania, pero en efecto asesinaron deliberadamente a millones de civiles alemanes durante y después de la guerra. Las despiadadas incursiones aéreas Aliadas contra Dresden, Hamburgo y otras ciudades alemanas, causaron un indescriptible infierno de fuego donde más de 300.000 alemanes murieron en cosa de horas. Poco después de que la guerra terminó en 1945, el jefe militar estadounidense Dwight Eisenhower deliberadamente privó de comida hasta la muerte a más de un millón de prisioneros de guerra alemanes en improvisados campos de concentración dirigidos por los Aliados [27]. El escritor judío John Sack relató en su libro "An Eye for an Eye" que los judíos supervisaron 1.255 campos de concentración comunistas en Polonia después de la guerra, donde ellos privaron de comida, golpearon y torturaron a cientos de miles de civiles alemanes y prisioneros de guerra, incluyendo a niños muy pequeños. Según Sack, "más de 60.000 [alemanes] murieron a manos de una organización de seguridad en gran parte dirigida por judíos" [28].

     El historiador James Baque documentó otro verdadero holocausto infligido sobre la gente de Alemania. Según su libro "Crimes and Mercies", más de 15 millones de alemanes fueron expulsados de áreas despojadas a Alemania después de la guerra, en lo que fue uno de los actos más grandes de limpieza étnica en la Historia. De aquellos 15 millones de alemanes expulsados, al menos nueve millones de ellos fallecieron a consecuencia de la deliberada expulsión Aliada y soviética y de las políticas de hambre [29]. Muchos millones de alemanes murieron en el camino o en campos de concentración dirigidos por los Aliados y los soviéticos. Varios millones de prisioneros de guerra alemanes fueron enviados al Gulag soviético como trabajadores esclavos, y ninguno retornó jamás a casa. Encima de esto, dos millones de mujeres alemanas fueron masivamente violadas, torturadas y en algunos casos sexualmente mutiladas por los soldados del Ejército Rojo soviético [30].

     Entre los "gloriosos Aliados" de la Segunda Guerra Mundial estaba la Unión Soviética, un país dirigido por el tirano despiadado Josef Stalin, que había asesinado y esclavizado en el Gulag a más de 20 millones de personas antes de que la Segunda Guerra siquiera comenzara. Gran Bretaña, Francia y EE.UU. no tuvieron ningún remordimiento para unir fuerzas con Stalin, conociendo muy bien el grado de su prontuario sangriento de asesinato de masas. Los Aliados no dijeron nada cuando Stalin atacó tanto a Polonia como a Finlandia durante las primeras etapas de la Segunda Guerra, y ellos hicieron la vista gorda frente a la conquista por Stalin de los países del Báltico —Estonia, Letonia y Lituania— en 1940. Pero, con todo, los Aliados tuvieron la arrogancia demencial de señalar con el dedo a Alemania como un "agresor" y acusarla en los juicios de Núremberg de la posguerra de cosas de las que ellos mismos eran sumamente culpables. En su libro "Stalin's Secret War", el historiador ruso Nicholai Tolstoy proporciona datos que muestran que al menos 20 millones de los muertos de la guerra soviética habían sido liquidados por el propio Stalin en una "guerra secreta contra su propio pueblo" [31]. Los británicos y los estadounidenses fueron totalmente cómplices en muchos de los crímenes de Stalin, y ayudaron a encubrir la masacre del bosque de Katyn de decenas de miles de polacos que habían sido ejecutados por la policía secreta soviética en 1940. Las potencias Aliadas permitieron que los jueces soviéticos escogidos a mano por Stalin incriminaran a Alemania por este delito atroz en los arreglados juicios-espectáculo de Núremberg al final de guerra [32]. Esto es lo que se llama "la justicia del vencedor". Estos asesinos genocidas Aliados son la misma gente que fue juez, jurado y verdugo al final de la guerra, proyectando todas sus propias fechorías criminales sobre las Potencias del Eje.

     Mantener la atención del público en lo que ha sido denominado como "el holocausto" es una estratagema engañosa diseñada para distraer la atención del mundo de las atrocidades de las potencias Aliadas, de los comunistas y del Estado de Israel. El investigador judío Norman Finkelstein escribió un libro titulado "La Industria del Holocausto" que detalla la vergonzosa explotación y comercialización del "holocausto" por la clase dirigente judía [33]. "El holocausto ha demostrado ser un arma ideológica indispensable", escribe Finkelstein en la Introducción del libro. "La invocación del holocausto", escribe Finkelstein, "es una estratagema para deslegitimar toda la crítica hacia los judíos. Confiriendo total inocencia a los judíos, el dogma del Holocausto inmuniza a Israel y a la judería estadounidense de la crítica legítima". Finkelstein sostiene que el dogma del "holocausto" es agitado por los sionistas como un instrumento de chantaje emocional para "sostener significativos intereses políticos y de clase". «Mediante su despliegue», afirma Finkelstein, «una de las potencias militares más formidables del mundo [Israel], con un horrendo registro en derechos humanos, se ha catalogado a sí misma como un Estado "víctima", y el grupo étnico más exitoso en Estados Unidos ha adquirido igualmente el status de víctima». "Cuando en Europa alguien critica a Israel, entonces sacamos a colación el holocausto", dijo el ex-ministro israelí Shulamit Aloni en una entrevista con Democracy Now, describiendo aquella práctica deshonesta como "un truco" [34].

     Ian J. Kagedan, un representante de la rama canadiense de la sociedad sionista B'nai B’rith, dejó entrever la fase final del dogma del "holocausto" en la edición del 26 de Noviembre de 1991 del Toronto Star: "La memoria del Holocausto es central para el nuevo orden mundial", escribió Kagedan, añadiendo que este "nuevo orden mundial" sólo puede ser conseguido si las masas sucumben ante las "lecciones del Holocausto" [35]. Durante la Segunda Guerra Mundial, Arthur Greenwood, un político británico y miembro del gabinete de guerra, hizo un compromiso público prometiendo un "nuevo orden mundial" a la comunidad judía mundial. El New York Times del 6 de Octubre de 1940 se hizo eco de las declaraciones de Greenwood en un artículo titulado "Nuevo Orden Mundial Prometido a los Judíos". Después de la derrota de Alemania, Greenwood declaró: "Una oportunidad sería dada a los judíos en todas partes para hacer una contribución clara y constructiva en la reconstrucción del mundo" [36].

     La visión del "nuevo orden mundial" de la élite sionista y sus siniestros colaboradores es un mundo lleno de tiranía y muerte, donde los pensamientos y las ideas no deseados son despiadadamente extirpados, y el disenso es aplastado con puño de hierro. Aquellos que buscan la verdad y la justicia serán considerados como "enemigos del Estado" y serán prontamente ejecutados o relegados a campos de concentración, según el método bolchevique. Esta tiranía progresiva ha mostrado ya su bárbaro rostro en innumerables maneras. La dictadura sionista se ha manifestado en más de una docena de países occidentales donde el cuestionamiento de la versión de los vencedores de la Segunda Guerra Mundial ha sido convertido en un "delito de pensamiento". Docenas de escritores e historiadores han sido multados y/o encarcelados en estas sociedades policiacas estilo "1984" por ninguna otra razón que el que sus conclusiones históricas sobre la naturaleza de los campos de concentración de Alemania en la Segunda Guerra Mundial se diferencian de aquéllas del establishment sionista judío; la misma administración sionista judía moralmente en bancarrota que febrilmente apoya y defiende la limpieza étnica y la violación continuada de Palestina; la misma clase dirigente sionista judía que presionó vociferantemente en favor de la guerra contra Iraq, la que causó la muerte de más de un millón de iraquíes, y que ha sido el elemento principal detrás del empuje para las guerras contra Libia, Siria, Irán y otros países árabes/musulmanes que Israel quiere ver neutralizados.

     En un artículo de Ynet News titulado "Los Judíos de Stalin", el periodista israelí Sever Plocker gentilmente nos recordó: «No debemos olvidar que algunos de los mayores asesinos de los tiempos modernos fueron judíos». «Incluso si lo negamos», reconoció Plocker, «no podemos eludir la judeidad de "nuestros verdugos", que sirvieron al Terror Rojo con lealtad y dedicación desde su establecimiento. Después de todo, otros siempre nos recordarán su origen» [37]. Los descendientes de las víctimas del Terror Rojo, y del terror de Israel y del de Occidente, merecen conocer la verdad sobre aquellos que destruyeron las vidas de sus antepasados y sus familias, así como los verdaderos motivos y causas de su sufrimiento. La honestidad de Plocker es un paso en la dirección correcta.

     Traer a la luz estas verdades escondidas es una parte integral de la búsqueda de la justicia en este mundo. Mientras el mundo occidental esté mentalmente esclavizado por mentiras que sirven al establishment dirigente, nada cambiará, y la gente que más necesita hoy nuestra ayuda (palestinos, iraquíes, afganos, sirios, libios, libaneses, etc.) nunca verá la justicia.–





NOTAS

[1] Vea "The Ethnic Cleansing of Palestine" de Ilan Pappe.
[2] Vea "Rogue State: A Guide to the World’s Only Superpower" de William Blum.
[3] Un detallado estudio del Haavara/Acuerdo de Transferencia puede ser encontrado en "The Transfer Agreement" de Edwin Black y en "The Secret Contacts: Zionism and Nazi Germany, 1933-1941" de Klaus Polkehn.
[4] Mark Weber, "Zionism and the Third Reich", The Journal of Historical Review, Julio-Agosto 1993 (Vol. 13, Nº 4), págs. 29-37. http://www.ihr.org/jhr/v13/v13n4p29_Weber.html
[5] Ben Hecht, Perfidy, p. 254.
[6] Vea "The First Holocaust: Jewish Fund Raising Campaigns with Holocaust Claims during and after World War One" de Don Heddesheimer.
[7] Vea nota 5.
[8] "ZIONISTS’ MASS MEETING", New York Times, 11 de Junio de 1900. http://query.nytimes.com/mem/archive-free/pdf?res=9E01E7D61F3CE433A25752C1A9609C946197D6CF
[9] Martin H. Glynn, "The Crucifixion of Jews Must Stop", The American Hebrew, 31 de Oct. de 1919. Un facsímil de este artículo puede verse aquí: http://jrbooksonline.com/HTML-docs/The%20Crucifixion%20of%20Jews%20Must%20Stop.htm
[10] La afirmación de Weizmann fue citada en el Israeli Government Year Book (1953) así como en The Jewish Western Bulletin (11 de Dic. de 1936).
[11] "Doom of European Jews is Seen if Hitler Wins", The Palm Beach Post, 25 de Junio de 1940. Otros artículos que mencionan la predicción de Goldmann pueden ser encontrados aquí: http://winstonsmithministryoftruth.blogspot.com/2013/12/nahum-goldmann-soothsaying-six.html
[12] "Wolves they were—wolves they remain", Soviet News Weekly (Londres), 15 de Marzo de 1945. Un facsímil de éste y otros artículos donde Ehrenburg invoca el falso número de seis millones con anterioridad al final de la guerra pueden ser encontrados aquí: http://winstonsmithministryoftruth.blogspot.com/2012/11/ehrenburg-6000000-jews-collection.html
[13] Winston Smith Ministry of Truth compiló una lista de 256 referencias al número de seis millones en varias publicaciones desde 1900 a 1945: http://winstonsmithministryoftruth.blogspot.com/2012/02/145-references-to-6000000-jews-prior-to.html
     En castellano está la traducción de este artículo en
[14] "The Kabbalah, Gematria, Jewish Magic & the Holocaust’s sacred 6.000.000", Winston Smith Ministry of Truth, 10 de Junio de 2010. http://winstonsmithministryoftruth.blogspot.com/2010/06/kabbalah-gematria-jewish-magic_228.html
[15] Universidad de Minnesota, Center for Holocaust & Genocide Studies, Auschwitz-Birkenau Memorial: http://www.chgs.umn.edu/museum/memorials/auschBirkMem/
[16] Mark Weber, "Auschwitz: Myths and Facts", Institute for Historical Review: http://www.ihr.org/leaflets/auschwitz.shtml
[17] "1,7 millón de judíos fue asesinado en Majdanek", dice Lipstadt, Winston Smith Ministry of Truth, 13 de Oct. de 2013. http://winstonsmithministryoftruth.blogspot.com/2013/10/17-million-jews-killed-at-majdanek-says.html
[18] Encyclopaedia Britannica: A New Survey of Universal Knowledge, Volume 10, 1963, p. 288. http://winstonsmithministryoftruth.blogspot.com/2011/05/close-to-2000000-mostly-jews-killed-at.html
[19] http://www.ushmm.org/wlc/en/article.php?ModuleId=10005196
[20] Deborah E. Lipstadt, "Simon Wiesenthal and the Ethics of History", Jewish Review of Books, Nº 4, Invierno de 2011. http://web.archive.org/web/20110514231859/http:/www.jewishreviewofbooks.com/publications/detail/simon-wiesenthal-and-the-ethics-of-history
[21] DD Guttenplan, "The War on Truth", The Guardian, 12 de Marzo de 2001. http://web.archive.org/web/20081008162703/http:/www.guardian.co.uk/books/2001/mar/12/artsandhumanities.highereducation
[22] "The Zionist Plan for the Final Solution of the Jewish Question", Winston Smith Ministry of Truth, 4 de Feb. de 2011. http://winstonsmithministryoftruth.blogspot.com/2011/02/final-solution-of-jewish-question.html
[23] Ibid.
[24] Ibid.
[25] "Final Solution of the Canadian-Japanese problem", Winston Smith Ministry of Truth, 18 de Julio de 2011. http://winstonsmithministryoftruth.blogspot.com/2011/07/final-solution-of-canadian-japanese.html
[26] Kaufman, Theodore N., Germany Must Perish!, Newark, NJ: Argyle, 1941. https://archive.org/details/GermanyMustPerish
[27] Vea "Other Losses: An Investigation into the Mass Deaths of German Prisoners at the Hands of the French and Americans after World War II" de James Baque: http://www.amazon.ca/Other-Losses-Investigation-Prisoners-Americans/dp/0889226652
[28] http://en.wikipedia.org/wiki/An_Eye_for_an_Eye:_The_Untold_Story_of_Jewish_Revenge_Against_Germans_in_1945
[29] Vea "Crimes and Mercies: The Fate of German Civilians Under Allied Occupation, 1944-1950", de James Baque: http://tinyurl.com/ko4c2d9
[30] Eric Westervelt, "Silence Broken on Red Army Rapes in Germany", NPR, 17 de Julio de 2009. http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=106687768
[31] Vea "Stalin’s Secret War" de Nicholai Tolstoy: http://www.amazon.ca/Stalins-Secret-War-Nikolai-Tolstoy/dp/0224016652
[32] "Está bien, mentimos acerca de Katyn, pero hemos dicho la verdad sobre Auschwitz... ¡En serio!", Winston Smith Ministry of Truth, 14 de Enero de 2012. http://winstonsmithministryoftruth.blogspot.com/2012/01/ok-we-lied-about-katyn-but-we-told.html
[33] Vea "La Industria del Holocausto", de Norman Finkelstein.
[34] http://www.youtube.com/watch?v=1oqJH1KXlPs
[35] "Memory of Holocaust central to new world order", Toronto Star, 26 de Nov. de 1991. http://pqasb.pqarchiver.com/thestar/doc/436512601.html
[36] "New World Order Pledged to Jews", New York Times, 6 de Oct. de 1940. Un facsímil del artículo se encuentra aquí: http://www.thetruthseeker.co.uk/wordpress/wp-content/uploads/2012/12/nwojews.jpg
[37] Sever Plocker, "Stalin’s Jews", Ynet News, 21 de Dic. de 2006. https://web.archive.org/web/20130227104742/http:/www.ynetnews.com/articles/0%2C7340%2CL-3342999%2C00.html





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