BUSCAR en este Blog

domingo, 23 de marzo de 2014

Discurso del Presidente Ruso ante el Parlamento (Marzo 2014)



     Hace cinco días, tras una vertiginosa sucesión de acontecimientos en Ucrania que desembocó en el referéndum efectuado en Crimea este 16 de Marzo, que determinó la voluntad incontrastable de los crimeanos de volver a formar parte de Rusia, desligándose de su pertenencia a Ucrania, el presidente ruso Vladímir Putin dio un discurso ante el Parlamento estatal ruso (Duma), donde hizo una serie de planteamientos y consideraciones de tipo histórico y legal para respaldar la histórica decisión rusa de acoger la demanda crimeana con celeridad. Todas estas reflexiones contrarrestan firmemente la sarta de mentiras, tergiversaciones y malas interpretaciones que están difundiendo EE.UU. y algunos países europeos con respecto a los hechos de Ucrania. Lo único objetable del discurso es la alusión a elementos "neo-nazis" entre los golpistas ucranianos, puesto que sabemos que no hay nada real de ello, siendo un judío (israelí) quien actualmente usurpa el más alto cargo, y judíos quienes se han hecho cargo de otras enormes regiones allí. Dichos supuestos "neo-nazis" son sólo una comparsa farsesca de estas bandas internacionales que recorren el planeta destruyendo las sociedades para provecho del sionismo y la finanza internacional. Ningún nacionalsocialismo ni un verdadero patriotismo se comprometería de antemano con los tiburones del FMI ni con los soviéticos de la Unión Europea, ni menos enviarían en secreto todo el oro ucraniano a EE.UU., como se sospecha fuertemente que ya lo han hecho. El discurso de Putin de este 18 de Marzo lo hallamos en inglés en eng.kremlin.ru, y de allí lo ponemos en castellano.


Discurso del Presidente Putin
ante el Parlamento
18 de Marzo de 2014




     Vladimir Putin se dirigió este 18 de Marzo a las autoridades de la Duma estatal, miembros del Consejo de la Federación, jefes de regiones rusas y representantes civiles de la sociedad en el Kremlin, en Moscú.

*  *  *


     Miembros del Consejo de la Federación, diputados de la Duma, buenas tardes. Representantes de la República de Crimea y Sebastopol están aquí entre nosotros, ciudadanos de Rusia, residentes de Crimea y Sebastopol.

     Queridos amigos:

     Nos hemos reunido aquí hoy en relación a un asunto que es de una significación vital e histórica para todos nosotros. Un referéndum fue llevado a cabo en Crimea el 16 de Marzo en plena conformidad con los procedimientos democráticos y las normas internacionales.

     Más del 82% del electorado participó en la votación. Más del 96% de ellos habló claro a favor de la reunificación con Rusia. Estas cifras hablan por ellos.

     Para entender la razón detrás de tal decisión hay que conocer la historia de Crimea y lo que Rusia y Crimea siempre han significado la una para la otra.

     Todo en Crimea habla de nuestra historia y orgullo común. Ésta es la localización de los antiguos quersonesos (khersones), donde el príncipe Vladímir fue bautizado. Su adquisición espiritual al adoptar el cristianismo Ortodoxo predeterminó la base total de la cultura, la civilización y los valores humanos que unen los pueblos de Rusia, Ucrania y Bielorrusia. Las tumbas de los soldados rusos cuya valentía llevó a Crimea al Imperio ruso están también en Crimea. Esto es también Sebastopol, una ciudad legendaria con una historia excepcional, una fortaleza que sirve como el lugar de nacimiento de la flota rusa del Mar Negro. Crimea es Balaklava y Kerch, Malakhov Kurgan y Sapun-gora. Cada uno de estos lugares es estimado en nuestros corazones, simbolizando la gloria militar rusa y el valor sobresaliente.

     Crimea es una mezcla única de culturas y tradiciones de pueblos diferentes. Esto la hace similar a Rusia en su conjunto, donde ni un solo grupo étnico ha sido perdido durante los siglos. Los rusos y los ucranianos, los tártaros de Crimea y la gente de otros grupos étnicos han convivido en Crimea, manteniendo su propia identidad, sus tradiciones, su lenguaje y su fe.

     Dicho sea de paso, la población total de la península de Crimea hoy es de 2,2 millones de personas, de los cuales casi 1,5 millón son rusos, 350.000 son ucranianos que predominantemente consideran el ruso como su lengua materna, y aproximadamente 290.000 a 300.000 son tártaros de Crimea, quienes, como el referéndum ha mostrado, también se inclinan hacia Rusia.

     La verdad es que hubo un tiempo en que los tártaros de Crimea fueron tratados injustamente, como varios otros pueblos en la URSS. Hay sólo una cosa que puedo decir aquí: millones de personas de varias pertenencias étnicas sufrieron durante aquellas represiones, y principalmente rusos.

     Los tártaros de Crimea retornaron a su patria. Creo que deberíamos tomar todas las decisiones políticas y legislativas necesarias para finalizar la rehabilitación de los tártaros de Crimea, restaurarlos en sus derechos y limpiar su buen nombre.

     Tenemos un gran respeto por la gente de todos los grupos étnicos que viven en Crimea. Éste es su hogar común, su patria, y sería correcto —sé que la población local apoya esto— para Crimea tener tres lenguas nacionales en un pie de igualdad: la rusa, la ucraniana y la tártara.

     Colegas:

     En los corazones y las mentes del pueblo, Crimea siempre ha sido una parte inseparable de Rusia. Esta firme convicción está basada en la verdad y la justicia, y fue transmitida de generación en generación, con el tiempo, bajo cualquier circunstancia, a pesar de todos los dramáticos cambios por los que nuestro país pasó durante el siglo XX entero.

     Después de la revolución, los bolcheviques, por varios motivos —pueda Dios juzgarlos— añadieron grandes secciones del histórico Sur de Rusia a la república de Ucrania. Esto fue hecho sin consideración por la composición étnica de la población, y hoy estas áreas forman el Sudeste de Ucrania. Luego, en 1954, se tomó la decisión de transferir la región de Crimea a Ucrania, junto con Sebastopol, a pesar del hecho de que se trataba de una ciudad federal. Ésta fue una iniciativa personal del jefe del Partido Comunista Nikita Jrushev. Lo que había detrás de esta decisión —un deseo de ganar el apoyo de la dirigencia política ucraniana o para enmendar las represiones masivas de los años '30 en Ucrania— es tarea de los historiadores aclarar.

     Lo que interesa ahora es que dicha decisión fue tomada en clara violación de las normas constitucionales que estaban vigentes aún entonces. La decisión fue tomada entre bastidores. Naturalmente, en un Estado totalitario nadie se molestó en preguntar a los ciudadanos de Crimea y Sebastopol. Ellos se vieron enfrentados con los hechos consumados. La gente, por supuesto, se preguntó por qué de repente Crimea era parte de Ucrania. Pero en general —y debemos declarar esto claramente, todos lo sabemos— esta decisión fue tratada como una especie de formalidad, porque el territorio fue transferido dentro de los límites de un solo Estado. En aquel entonces era imposible imaginar que Ucrania y Rusia pudieran dispersarse y convertirse en dos Estados separados. Sin embargo, esto es lo que ha ocurrido.

     Lamentablemente, lo que parecía imposible se convirtió en una realidad. La URSS se deshizo. Las cosas se desarrollaron tan rápidamente que pocas personas comprendieron cuán realmente dramáticos serían aquellos acontecimientos y sus consecuencias. Muchas personas tanto en Rusia como en Ucrania, así como en otras repúblicas, esperaban que la Comunidad de Estados Independientes que fue creada entonces llegaría a ser la nueva forma común de la estructura del Estado. Les dijeron que habría una sola moneda, un solo espacio económico y fuerzas armadas conjuntas; sin embargo, todo esto quedó como promesas vacías, mientras el gran país desaparecía. Fue sólo cuando Crimea terminó como parte de un país diferente que Rusia comprendió que no fue simplemente robada sino que fue saqueada.

     Al mismo tiempo, tenemos que admitir que, poniendo en marcha la sucesión de la soberanía, Rusia misma ayudó al colapso de la Unión Soviética. Y cuando este colapso fue legalizado, cada uno se olvidó de Crimea y Sebastopol, la principal base de la Flota del Mar Negro. Millones de personas se acostaron en un país y despertaron en otro diferente, convirtiéndose durante la noche en minorías étnicas en las antiguas repúblicas de la Unión, mientras la nación rusa llegó a ser uno de los grupos étnicos más grandes, si no el más grande, en el mundo a ser dividido en fronteras.

     Ahora, muchos años después, he escuchado a residentes de Crimea decir que en 1991 ellos fueron entregados como un saco de papas. Es difícil no estar de acuerdo con esto. ¿Y qué hay con el Estado ruso?. ¿Y Rusia?. Ésta humildemente aceptó la situación. Este país estaba pasando por tiempos tan duros entonces que de una manera realista era incapaz de proteger sus intereses. Sin embargo, la gente no podía reconciliarse con esta injusticia histórica escandalosa. Todos estos años, los ciudadanos y muchas figuras públicas retomaron este asunto, diciendo que Crimea es tierra históricamente rusa y que Sebastopol es una ciudad rusa. Sí, todos sabíamos esto en nuestros corazones y mentes, pero teníamos que proceder desde la realidad existente y construír nuestras relaciones de buena vecindad con una Ucrania independiente sobre una nueva base. Mientras tanto, nuestras relaciones con Ucrania, con el fraternal pueblo ucraniano, siempre han sido y permanecerán de una importancia principal para nosotros.

     Hoy podemos hablar sobre ello abiertamente, y me gustaría compartir con ustedes algunos detalles de las negociaciones que tuvieron lugar a principios de los años 2000. El entonces presidente de Ucrania señor Kuchma me pidió acelerar el proceso para delimitar la frontera ruso-ucraniana. En ese entonces, el proceso estaba prácticamente paralizado. Rusia parecía haber reconocido Crimea como parte de Ucrania, pero no hubo negociaciones en cuanto a la delimitación de las fronteras. A pesar de la complejidad de la situación, inmediatamente publiqué instrucciones para las agencias rusas del gobierno para que aceleraran su trabajo para documentar las fronteras, de modo que cada uno tuviera un claro entendimiento de que consintiendo en delimitar la frontera estábamos admitiendo de facto y de jure que Crimea era territorio ucraniano, cerrando por lo tanto el tema.

     Nos acomodamos a Ucrania no sólo en cuanto a Crimea sino también en una materia tan complicada como el límite marítimo en el Mar de Azov y en el Estrecho de Kerch. De lo que continuamos hablando desde ese entonces era que las buenas relaciones con Ucrania importaban más para nosotros y que ellas no deberían caer como rehenes de un estancamiento de las disputas territoriales. Sin embargo, esperábamos que Ucrania permaneciera como nuestro buen vecino; esperábamos que los ciudadanos rusos y los hablantes rusos en Ucrania, sobre todo en su Sudeste y en Crimea, vivieran en un Estado amistoso, democrático y civilizado que protegería sus derechos, de acuerdo con las normas de la ley internacional.

     Sin embargo, no fue así como la situación se desarrolló. Una y otra vez se hicieron intentos para privar a los rusos de su memoria histórica, incluso de su lenguaje, y para someterlos a la asimilación forzada. Además, los rusos, tal como otros ciudadanos de Ucrania, están sufriendo por la constante crisis política y estatal que ha estado sacudiendo a dicho país durante más de 20 años.

     Entiendo por qué la gente ucraniana quería el cambio. Ellos han tenido suficiente de las autoridades en el poder durante los años de la independencia de Ucrania. Los presidentes, los Primeros Ministros y los parlamentarios cambiaron, pero su actitud frente al país y su gente permaneció la misma. Ellos exprimieron el país, lucharon entre sí por el poder, los bienes y los flujos de dinero, y no se preocuparon mucho por la gente común. Ellos no se preguntaron por qué millones de ciudadanos ucranianos no veían ninguna perspectiva en su patria e iban a otros países para trabajar como jornaleros. Me gustaría enfatizar esto: no era a ningún Silicon Valley a donde ellos huyeron, sino que fueron para convertirse en jornaleros. Solo el año pasado casi 3 millones de personas encontraron tales empleos en Rusia. Según algunas fuentes, en 2013 sus ganancias en Rusia sumaron más de 20.000 millones de dólares, que es aproximadamente el 12% del PIB de Ucrania.

     Me gustaría reiterar que comprendo a aquellos que salieron en Maidan con slogans pacíficos contra la corrupción, el ineficiente manejo estatal y la pobreza. El derecho a protestar pacíficamente, los procedimientos democráticos y las elecciones, existen para el único objetivo de sustituír a las autoridades que no satisfacen a la gente. Sin embargo, aquellos que estaban detrás de los últimos acontecimientos en Ucrania tenían una agenda diferente: ellos estaban preparando todavía otra toma del poder gubernamental; ellos querían apropiarse del poder y no se detendrían por nada. Ellos recurrieron al terror, al asesinato y a disturbios. Los nacionalistas, los neo-nazis, los rusófobos y los anti-judíos ejecutaron este golpe. Ellos siguen marcando las pautas en Ucrania hasta este día.

     Las presuntas nuevas autoridades comenzaron introduciendo una ley preliminar para revisar la política lingüística, lo que fue una infracción directa sobre los derechos de las minorías étnicas. Sin embargo, ellos fueron inmediatamente "disciplinados" por los patrocinadores extranjeros de estos supuestos políticos. Uno tiene que admitir que los consejeros de estas actuales autoridades son astutos y saben bien a qué pueden conducir tales intentos de construír un Estado puramente ucraniano. La ley preliminar fue dejada de lado, pero claramente reservada para el futuro. Difícilmente se hace ahora alguna mención de esta tentativa, probablemente con la presunción de que la gente tiene una memoria corta. Sin embargo, podemos ver todos claramente las intenciones de estos herederos ideológicos de Bandera, el cómplice de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.

     Es también obvio que no hay ninguna autoridad ejecutiva legítima en Ucrania ahora, nadie con quien hablar. Los impostores se han apoderado de muchas agencias del gobierno, pero ellos no tienen ningún control en el país, mientras que ellos mismos —y me gustaría enfatizar en esto— a menudo están controlados por los radicales. En algunos casos, usted necesita un permiso especial de los militantes en Maidan para entrevistarse con ciertos ministros del actual gobierno. Esto no es una broma, es la realidad.

     Aquellos que se opusieron al golpe fueron inmediatamente amenazados con la represión. Naturalmente, el primero en la línea aquí fue Crimea, la Crimea de lengua rusa. En vista de esto, los residentes de Crimea y Sebastopol se volvieron a Rusia para que los ayudara en la defensa de sus derechos y sus vidas, en prevención de los acontecimientos que se estaban desplegando y que están todavía en marcha en Kiev, Donetsk, Járkov y otras ciudades ucranianas.

     Naturalmente, no podíamos dejar esta súplica desatendida; no podíamos abandonar a Crimea y sus residentes en su angustia. Esto habría sido una traición de nuestra parte.

     Primero, tuvimos que ayudar a crear las condiciones de modo que los residentes de Crimea por primera vez en la Historia fueran capaces de expresar pacíficamente su libre voluntad en cuanto a su propio futuro. Sin embargo, ¿qué escuchamos de nuestros colegas en Europa Occidental y Estados Unidos? Ellos dicen que estamos violando las normas de la ley internacional. En primer lugar, es una buena cosa que ellos al menos recuerden que existe una cosa tal como la ley internacional. Mejor tarde que nunca.

     En segundo lugar, y más importante aún, ¿qué exactamente estamos violando?. La verdad es que el presidente de la Federación Rusa recibió el permiso de la Cámara Alta del Parlamento para usar las Fuerzas Armadas en Ucrania. Sin embargo, en sentido estricto, nadie ha actuado en base a este permiso aún. Las Fuerzas Armadas de Rusia nunca entraron en Crimea; ellas ya estaban allí de acuerdo con un compromiso internacional. La verdad es que mejoramos nuestras fuerzas allí; sin embargo —y esto es algo que me gustaría que cada uno oyera y supiera— no excedimos el límite de personal de nuestras Fuerzas Armadas en Crimea, que está fijado en 25.000, porque no había ninguna necesidad de hacer aquello.

     Después, como declaró la independencia y decidió realizar un referéndum, el Consejo Supremo de Crimea se refirió a la Carta de Naciones Unidas, que habla del derecho de las naciones a la auto-determinación. A propósito, me gustaría recordarles a ustedes que cuando Ucrania se separó de la URSS hizo exactamente la misma cosa, casi palabra por palabra. Ucrania usó este derecho, pero a los residentes de Crimea les es negado. ¿Por qué es esto?.

     Además, las autoridades de Crimea se refirieron al bien conocido precedente de Kosovo, un precedente que nuestros colegas occidentales crearon con sus propias manos en una situación muy similar, cuando ellos estuvieron de acuerdo en que la separación unilateral de Kosovo de Servia, exactamente lo que Crimea está haciendo ahora, era legítima y no requería ningún permiso de las autoridades centrales del país. De acuerdo con el artículo 2, capítulo 1, de la Carta de Naciones Unidas, el Tribunal Internacional de Naciones Unidas estuvo de acuerdo con este enfoque e hizo el siguiente comentario en su fallo del 22 de Julio de 2010, y cito: "Ninguna prohibición general puede ser deducida de la práctica del Consejo de Seguridad en cuanto a declaraciones de independencia", y "la ley internacional general no contiene ninguna prohibición sobre declaraciones de independencia". Claro como el cristal, como ellos dicen.

     No me gusta recurrir a citas, pero en este caso no puedo evitarlo. Aquí está una cita de otro documento oficial: la Declaración Escrita de Estados Unidos del 17 de Abril de 2009, presentada al mismo Tribunal Internacional de Naciones Unidas en relación a las audiencias en Kosovo. Cito nuevamente: "Las declaraciones de independencia pueden transgredir, y a menudo lo hacen, la legislación doméstica. Sin embargo, esto no hace de ellas violaciones de la ley internacional". Fin de la cita. Ellos escribieron esto, lo difundieron a través del planeta, hicieron que todo el mundo estuviera de acuerdo, y ahora ellos están indignados. ¿Pero de qué? Las acciones del pueblo de Crimea se ajustan completamente a estas instrucciones. Por alguna razón, las cosas que a los albaneses de Kosovo (y tenemos un total respeto por ellos) les permitieron hacer, a los rusos, ucranianos y tártaros de Crimea no les son permitidas. Nuevamente, uno se pregunta por qué.

     Seguimos escuchando de Estados Unidos y Europa Occidental que Kosovo es un caso especial. ¿Qué lo hace tan especial a los ojos de nuestros colegas? Resulta que es un hecho que el conflicto en Kosovo causó numerosas bajas humanas. ¿Es éste un argumento legal? El fallo de la Corte Internacional no dice nada sobre esto. Esto no se trata siquiera de un doble standard; esto es un cinismo asombroso, primitivo y rudo. Uno no debería tratar tan burdamente de hacer que todo satisfaga los propios intereses, llamando a la misma cosa blanca hoy y negra mañana. Según esta lógica, tenemos que asegurarnos de que cada conflicto conduzca a pérdidas humanas.

     Lo diré claramente: si las unidades de autodefensa local de Crimea no hubieran tomado la situación bajo su control, podría haber habido bajas también. Por suerte eso no sucedió. No hubo ni una sola confrontación armada en Crimea y ninguna baja. ¿Por qué piensan ustedes que esto fue así? La respuesta es simple: porque es muy difícil, prácticamente imposible, luchar contra la voluntad de la gente. Aquí me gustaría agradecer a los militares ucranianos, y éstos son 22.000 militares totalmente armados. Me gustaría agradecer a aquellos miembros de servicio ucranianos que se abstuvieron de derramar sangre y no mancharon así sus uniformes (con sangre).

     Otros pensamientos vienen a la mente en relación a esto. Ellos siguen hablando de una intervención rusa en Crimea, de alguna clase de agresión. Esto es extraño de oír. No puedo recordar un solo caso en la Historia de una intervención sin un solo tiro disparado y sin bajas humanas.

     Colegas:

     Como un espejo, la situación en Ucrania refleja lo que está ocurriendo y lo que ha estado sucediendo en el mundo durante las pasadas décadas. Después de la disolución de la bipolaridad en el planeta, ya no tenemos estabilidad. Las instituciones internacionales claves no se han hecho más fuertes; al contrario, en muchos casos ellas tristemente se están degradando. Nuestros socios occidentales, conducidos por Estados Unidos, prefieren no ser guiados según la ley internacional en sus políticas prácticas, sino por el gobierno de las armas. Ellos han llegado a creer en su exclusividad y excepcionalismo, a creer que ellos pueden decidir los destinos del mundo, y que sólo ellos pueden tener razón siempre. Ellos actúan como les place: aquí y allá, ellos aplican la fuerza contra Estados soberanos, construyendo coaliciones basadas en el principio de "Si usted no está con nosotros, usted está contra nosotros". Para hacer que esta agresión parezca legítima, ellos fuerzan las resoluciones necesarias de las organizaciones internacionales, y si por alguna razón esto no funciona, ellos simplemente ignoran al Consejo de Seguridad de la ONU y a Naciones Unidas en general.

     Esto sucedió en Yugoslavia; recordamos 1999 muy bien. Era difícil de creer, aún viéndolo con mis propios ojos, que al final del siglo XX, una de las capitales de Europa, Belgrado, estuviera bajo el ataque de misiles durante varias semanas; y luego vino la verdadera intervención. ¿Hubo alguna resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre este asunto, permitiendo estas acciones? Nada por el estilo. Y luego, ellos golpearon a Afganistán e Iraq, y francamente violaron la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Libia, cuando en vez de imponer la llamada zona de no-vuelo comenzaron a bombardearla también.

     Hubo una serie entera de revoluciones "de color" controladas. Claramente, la gente en aquellas naciones, donde estos acontecimientos tuvieron lugar, estaba enferma de la tiranía y la pobreza, de su carencia de perspectivas; pero estos sentimientos fueron aprovechados cínicamente. Sobre esas naciones fueron impuestos estándares que de ninguna manera correspondían a su estilo de vida, tradiciones, o a las culturas de estos pueblos. Por consiguiente, en vez de democracia y libertad, hubo caos, brotes de violencia y una serie de agitaciones. La Primavera Árabe se convirtió en el Invierno Árabe.

     Una situación similar se desplegó en Ucrania. En 2004, para impulsar al candidato necesario en las elecciones presidenciales, ellos idearon alguna clase de tercera ronda que no estaba estipulada según la ley. Era absurdo y una burla de la Constitución. Y ahora, ellos han lanzado un ejército organizado y bien equipado de militantes.

     Entendemos lo que está sucediendo; entendemos que estas acciones estaban orientadas contra Ucrania y Rusia y contra la integración Euroasiática. Y todo esto mientras Rusia se esforzaba por entablar un diálogo con nuestros colegas en el Oeste. Estamos constantemente proponiendo la cooperación en todos los asuntos claves; queremos reforzar nuestro nivel de confianza para que nuestras relaciones sean igualitarias, abiertas y justas. Pero no vimos ningún paso recíproco.

     Al contrario, ellos nos han mentido muchas veces, han tomado decisiones a nuestras espaldas, poniéndonos ante hechos consumados. Esto ocurrió con la expansión de la OTAN hacia el Este, así como el despliegue de infraestructura militar en nuestras fronteras. Ellos siguieron diciéndonos la misma cosa: "Bien, esto no tiene que ver con ustedes". Eso es fácil decirlo.

     Ocurrió con el despliegue de un sistema de defensa misilístico. A pesar de todas nuestras aprehensiones, el proyecto está funcionando y avanza. Ocurrió con las interminables dilaciones de las conversaciones sobre cuestiones de visado, las promesas de competencia justa y libre acceso a los mercados globales.

     Hoy, estamos siendo amenazados con sanciones, pero experimentamos ya muchas limitaciones, que son muy significativas para nosotros, nuestra economía y nuestra nación. Por ejemplo, todavía durante los tiempos de la Guerra Fría, Estados Unidos y posteriormente otras naciones restringieron una lista grande de tecnologías y equipamiento de ser vendidos a la URSS, creando la lista del Comité de Coordinación para Controles de Exportación Multilateral. Hoy, ellos han sido formalmente eliminados, pero sólo formalmente; y en realidad, muchas limitaciones siguen todavía vigentes.

     En resumen, tenemos todas las razones para suponer que la infame política de la contención, en aplicación en los siglos XVIII, XIX y XX, continúa hoy. Ellos están tratando constantemente de arrinconarnos en una esquina porque tenemos una posición independiente, porque la mantenemos y porque llamamos a las cosas como son y no nos involucramos en la hipocresía. Pero hay un límite para todo. Y con Ucrania, nuestros socios occidentales han cruzado la línea, jugando a la especulación y actuando irresponsablemente y de manera poco profesional.

     Después de todo, ellos estaban totalmente conscientes de que hay millones de rusos viviendo en Ucrania y en Crimea. Ellos realmente deben haber carecido de instinto político y sentido común para no prever todas las consecuencias de sus acciones. Rusia se encontró en una posición de la que no podía retirarse. Si usted comprime el resorte completamente hasta su límite, éste golpeará de nuevo con fuerza. Usted siempre debe recordar esto.

     Hoy, es imperativo terminar con esta histeria, refutar la retórica de la Guerra Fría y aceptar el hecho obvio: Rusia es un participante independiente y activo en los asuntos internacionales; como otros países, tiene sus propios intereses nacionales que tienen que ser considerados y respetados.

     Al mismo tiempo, estamos agradecidos de todos aquellos que entendieron nuestras acciones en Crimea; estamos agradecidos del pueblo de China, cuyos líderes siempre han considerado la situación en Ucrania y Crimea tomando en cuenta el contexto histórico y político total, y apreciamos enormemente la reserva y objetividad de India.

     Hoy, me gustaría dirigirme al pueblo de Estados Unidos, pueblo que, desde la fundación de su nación y de la adopción de la Declaración de Independencia, ha estado orgulloso de sostener la libertad sobre todo lo demás. ¿No es el deseo de los residentes de Crimea de elegir libremente su destino, tal valor? Por favor entiéndanos.

     Creo que los europeos, y antes que nada los alemanes, también me entenderán. Déjenme recordarles que en el curso de las consultas políticas acerca de la unificación de Alemania Occidental con la Alemania Oriental, entre los expertos y a muy alto nivel, algunas naciones que eran entonces y son ahora aliados de Alemania no apoyaron la idea de la unificación. Nuestra nación, sin embargo, apoyó inequívocamente el deseo sincero e imparable de los alemanes por la unidad nacional. Estoy confiado en que ustedes no han olvidado esto, y espero que los ciudadanos de Alemania también apoyarán la aspiración de los rusos, de la Rusia histórica, de restaurar la unidad.

     También quiero dirigirme al pueblo de Ucrania. Sinceramente quiero que ustedes nos entiendan: no queremos dañarlos de ninguna manera, o herir sus sentimientos nacionales. Siempre hemos respetado la integridad territorial del Estado ucraniano, por cierto, a diferencia de aquellos que sacrificaron la unidad de Ucrania a favor de sus ambiciones políticas. Ellos hacen alarde de slogans sobre la grandeza de Ucrania, pero son ellos quienes hicieron todo para dividir la nación. El punto muerto civil de hoy está completamente en su conciencia. Quiero que ustedes me escuchen, mis queridos amigos. No crean a aquellos que quieren que ustedes teman a Rusia, gritando que otras regiones seguirán a Crimea. No queremos dividir Ucrania; no necesitamos eso. En cuanto a Crimea, fue y sigue siendo una tierra rusa, ucraniana, y de los tártaros de Crimea.

     Repito: como ha sido durante siglos, ella será un hogar para todos los pueblos que viven allí. ¡Lo que nunca ocurrirá ni hará es seguir los pasos de Bandera!.

     Crimea es nuestra herencia histórica común y un factor muy importante en la estabilidad regional. Y este territorio estratégico debería ser parte de una soberanía fuerte y estable, que hoy sólo puede ser rusa. Por otra parte, queridos amigos (me dirijo tanto a Ucrania como a Rusia), ustedes y nosotros —los rusos y los ucranianos — podríamos perder Crimea completamente, y eso podría suceder en la cercana perspectiva histórica. Por favor piensen en ello.

     Déjenme señalar también que ya hemos escuchado las declaraciones de Kiev sobre Ucrania integrándose pronto a la OTAN. ¿Qué habría significado esto para Crimea y Sebastopol en el futuro? Habría significado que la armada de la OTAN estaría justo allí en esa ciudad de la gloria militar de Rusia, y aquello crearía una amenaza no ilusoria sino perfectamente real para toda la Rusia del Sur. Éstas son cosas que podrían haberse hecho realidad si no fuera por la decisión que el pueblo de Crimea hizo, y quiero darle las gracias a ellos por esto.

     Pero permítanme decir también que no estamos opuestos a la cooperación con la OTAN, ya que ciertamente no es éste el caso. Para todos los procesos internos dentro de la organización, la OTAN sigue siendo una alianza militar, y estamos en contra de tener una alianza militar instalándose en su casa justo en nuestro patio trasero o en nuestro territorio histórico. Simplemente no puedo imaginar que viajaríamos a Sebastopol para visitar a los marineros de la OTAN. Por supuesto, la mayor parte de ellos son maravillosas personas, pero sería mejor hacer que ellos vinieran y nos visitaran, que fueran nuestros invitados, más bien que al contrario.

     Déjenme decir muy francamente que duele a nuestros corazones ver lo que está ocurriendo en Ucrania en este momento, ver el sufrimiento de la gente y su incertidumbre sobre cómo pasar hoy y lo que les espera mañana. Nuestras preocupaciones son comprensibles porque no somos simplemente vecinos cercanos sino que, como he dicho muchas veces ya, somos un solo pueblo. Kiev es la madre de las ciudades rusas. La antigua Rus es nuestra fuente común y no podemos vivir la una sin la otra.

     Permítanme decir otra cosa también. Millones de rusos y gente de habla rusa viven en Ucrania y continuarán haciéndolo. Rusia siempre defenderá sus intereses usando medios políticos, diplomáticos y legales. Pero debería estar sobre todo en el propio interés de Ucrania el asegurar que estos derechos y los intereses de este pueblo sean totalmente protegidos. Ésta es la garantía de la estabilidad estatal y de la integridad territorial de Ucrania.

     Queremos ser amigos con Ucrania, y queremos que Ucrania sea un país fuerte, soberano y autosuficiente. Ucrania es uno de nuestros socios más grandes, después de todo. Tenemos muchos proyectos conjuntos y creo en su éxito, no importa cuáles sean las dificultades actuales. Más importante aún, queremos que la paz y la armonía reinen en Ucrania, y estamos listos para trabajar junto con otros países para hacer todo lo posible para facilitar y apoyar esto. Pero como dije, sólo el propio pueblo de Ucrania puede poner su propia casa en orden.

     Residentes de Crimea y de la ciudad de Sebastopol: toda Rusia admiró su coraje, dignidad y valentía. Fueron ustedes los que decidieron el futuro de Crimea. Estuvimos más cerca que nunca a lo largo de estos días, apoyándonos unos a otros. Éstos fueron sentimientos sinceros de solidaridad. Es en los momentos decisivos históricos como éstos que una nación demuestra su madurez y fuerza de espíritu. El pueblo ruso mostró esta madurez y fuerza mediante el apoyo unido de sus compatriotas.

     La posición de la política exterior de Rusia en esta materia sacó su firmeza de la voluntad de millones de nuestra gente, de nuestra unidad nacional y del apoyo de las principales fuerzas políticas y públicas de nuestro país. Quiero agradecer a cada uno por este espíritu patriótico, a cada uno sin excepción. Ahora, nosotros tenemos que seguir y mantener esta clase de consolidación para resolver las tareas que nuestro país enfrenta en su camino adelante.  

     Obviamente, encontraremos oposición externa, pero ésta es una decisión que tenemos que hacer por nosotros mismos. ¿Estamos listos para defender sistemáticamente nuestros intereses nacionales, o cederemos para siempre, retirándonos a quién sabe dónde?. Algunos políticos occidentales nos están amenazando ya no sólo con sanciones sino también con la perspectiva de problemas cada vez más serios en el frente doméstico. Me gustaría saber qué es lo que ellos tienen en mente exactamente: ¿una acción por una quinta columna, ese montón dispar de "traidores nacionales", o esperan ellos ponernos en una situación social y económica empeorante para provocar el descontento público? Consideramos tales declaraciones como irresponsables y claramente agresivas en su tono, y responderemos a ellas como corresponde. Al mismo tiempo, nunca buscaremos la confrontación con nuestros socios, ya del Este o del Oeste, sino que al contrario, haremos todo lo que podamos para construír relaciones civilizadas y de buena vecindad, como se espera de uno en el mundo moderno.

     Colegas:

     Entiendo a la gente de Crimea, que hizo la pregunta en los términos más claros posibles en el referéndum: ¿Debería Crimea estar con Ucrania o con Rusia?. Podemos estar seguros al decir que las autoridades en Crimea y Sebastopol, las autoridades legislativas, cuando ellos formularon la pregunta, dejaron de lado los intereses grupales y políticos e hicieron de sólo los intereses fundamentales de la gente la piedra angular de su trabajo. Las particulares circunstancias históricas, demográficas, políticas y económicas de Crimea habrían hecho de cualquier otra opción propuesta —por muy atrayente que pudiera ser a primera vista— algo sólo temporal y frágil, y habría conducido inevitablemente a un posterior empeoramiento de la situación allí, que habría tenido efectos desastrosos sobre las vidas de la gente. El pueblo de Crimea de este modo decidió hacer la pregunta en una forma firme y tajante, sin áreas grises. El referéndum fue justo y transparente, y la gente de Crimea claramente y de forma contundente expresó su voluntad y declaró que ellos quieren estar con Rusia.

     Rusia también tendrá que tomar una decisión difícil ahora, teniendo en cuenta las diversas consideraciones domésticas y externas. ¿Qué piensa la gente aquí en Rusia? Aquí, como en cualquier país democrático, la gente tiene diferentes puntos de vista, pero quiero dejar en claro que la mayoría absoluta de nuestro pueblo apoya completamente lo que está sucediendo.

     Las más recientes encuestas de opinión pública efectuadas aquí en Rusia muestran que el 95% de la gente piensa que Rusia debería proteger los intereses de los rusos y de los miembros de otros grupos étnicos que viven en Crimea... el 95% de nuestros ciudadanos. Más del 83% piensa que Rusia debería hacer eso incluso si esto complicara nuestras relaciones con algunos otros países. Un total de un 86% de nuestra gente ve a Crimea como todavía siendo territorio ruso y parte de las tierras de nuestro país. Y una cifra particularmente importante, que se corresponde exactamente con el resultado en el referéndum de Crimea: casi el 92% de nuesto pueblo apoya la reunificación de Crimea con Rusia.

     Así, vemos que una abrumadora mayoría de la gente en Crimea y la mayoría absoluta de la gente de la Federación Rusa apoyan la reunificación de la República de Crimea y la ciudad de Sebastopol con Rusia.

     Ahora esto es un asunto para la propia decisión política de Rusia, y cualquier decisión aquí puede estar basada sólo en la voluntad del pueblo, porque el pueblo es la fuente última de toda autoridad.

     Miembros del Consejo de la Federación, diputados de la Duma estatal, ciudadanos de Rusia, residentes de Crimea y Sebastopol: hoy, de acuerdo con la voluntad del pueblo, presento ante la Asamblea Federal una petición para considerar una Ley Constitucional sobre la creación de dos nuevas entidades constituyentes dentro de la Federación Rusa: la República de Crimea y la ciudad de Sebastopol, y para ratificar el tratado de admisión en la Federación Rusa de Crimea y Sebastopol, que está listo ya para ser firmado. Estoy seguro de vuestro apoyo.–






No hay comentarios:

Publicar un comentario