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domingo, 5 de enero de 2014

Miguel Serrano - Prólogo a los "Protocolos"



     Hemos encontrado en la red el siguiente texto de Miguel Serrano que data oficialmente de 1981. Sin embargo, como contiene no sólo alusiones a temas similares sino la mención expresa de su libro "Adolf Hitler, el Último Avatãra", publicado sin duda en 1982 (del cual hemos presentado hace poco una selección de sus capítulos), se deduce que este texto fue reelaborado y fue, como lo dice un reporte acerca de Serrano (Judeofobia y Mito Conspirativo, de un tal Gustavo Guzmán), publicado en 1988 en colaboración con CEDADE de España. Y a pesar de todo, al final de este Prólogo se lo fecha en 1995. Con todo esto, este escrito casi va pareciendo una falsificación, como aquella otra conocida como "Los Protocolos de los Sabios de Sión", elaborados por la policía zarista, ¿cierto?. Siempre que se trate este tema hay que resaltar que aunque los "Protocolos" puedan no ser auténticos (como sostienen algunos aduladores o temerosos y los desinformados) se cumplen sin embargo maravillosamente bien, como ha sido repetidas veces demostrado por la propia realidad, cuando obviamente se tienen ojos para ver.


Prólogo de Miguel Serrano para Su Libro
"Los Protocolos de los Sabios de Sión
y Su Aplicación en Chile"



     Este extraño y fatídico libro es de interés capital para los países del Sur de América en este momento, en especial para nosotros, los chilenos, por existir aquí un antecedente único: la obra del doctor Nicolás Palacios. Antes de que hubiera conocimiento público de "Los Protocolos de los Sabios de Sión" Palacios publica dos libros extraordinarios: "La Raza Chilena, Nacimiento. Nobleza de sus Orígenes" y "Raza Chilena" propiamente tal.

     El primero es un pequeño volumen, un anticipo de lo que será el segundo su obra definitiva. Ambos aparecen en 1904 editados en Valparaíso, por la Imprenta y Litografía Alemana, de Gustavo Schafer. "Raza Chilena" es una obra sin precedentes, única en la literatura hispánica latinoamericana y me atrevería a decir universal. Sólo "La Desigualdad de las Razas Humanas", del conde de Gobineau publicada a mediados del siglo XIX podría servirle de antecedente, y tal vez Palacios conociera esa obra; pero Gobineau no trata para nada el problema judío y Palacios sí, adelantándose genial y proféticamente a "Los Protocolos" que él no pudo conocer por el hecho mismo de que eran desconocidos, habiendo circulado sólo en Rusia en la edición que allí hiciera Sergei Nilus para advertir al Zar y al Occidente de la subversión que los judíos preparaban y que luego ha venido a ser conocida como la Revolución Bolchevique.

     En verdad, "Los Protocolos de los Sabios de Sión" aparecen a la luz pública de Occidente en 1905, un año después de los libros de Nicolás Palacios. Y el furor sionista se descarga, el escándalo, el oprobio. Todos los hilos de su poder omnímodo se mueven para desprestigiar esa revelación. Igual se ha hecho con el Dr. Palacios y de tal modo que hoy es casi desconocido en Chile su patria. No se podía permitir a Palacios su afirmación de que "bastaba indagar sobre el origen racial del autor de una teoría, de una idea, de un invento, de una religión, de una filosofía, para conocer si éstos eran beneficiosos o dañinos al hombre blanco. Si su autor era judío serían irremediablemente nocivos".

     En la inauguración del monumento a Nicolás Palacios que se intentó erigirle después de su muerte como el cantor de la raza, del pueblo y del roto chileno se organizó una manifestación en mi contra. El monumento fue pronto retirado del cerro Santa Lucía y separado en dos: la imagen se encuentra en Santa Cruz su ciudad natal y el friso en un lugar perdido de la Alameda Bernardo O'Higgins sin que nadie sepa de qué se trata y quién fuera el homenajeado.

     En las escuelas donde se da a leer la impostura de "El Diario de Anna Frank", tácitamente se ha prohibido el libro "Raza Chilena" de Palacios, exaltación de las virtudes del mestizaje chileno del visigodo de España con el mapuche, con el Reché. Porque es peligro mortal que los jóvenes puedan llegar a conocer lo que el judío significa de dañino en el ámbito de la cultura y de la eugenesia. Peligro mortal es también que se piense en mantener limpia una raza, o un mestizaje, intentando purificarlos cada vez más, sobre todo cuando el judío nos habla de la necesidad de la mezcla, y otros judíos reúnen millones para ayudar a proteger a los lisiados, a los deformes, a los mongólicos, a los imbéciles, a los productos de padres y abuelos degenerados, sin que nadie se interese en proteger a los mejores dotados, a los rubios, a los blancos, a los "rucios" de nuestros campos, propiciando la aristogenesia, y el blanqueamiento cada vez mayor del pueblo. Porque el fin a que el judío tiende es al predominio del negro africano en toda América del Sur y del Norte, siguiendo él mismo una estricta política racial, de modo que muy pronto ya será el rey tuerto ("'El Rey del Mundo") en el país de los ciegos.

     Con la complicidad de académicos, de profesores masones y cristianos, Nicolás Palacios ha sido ridiculizado e ignorado. ¡El más grande pensador y escritor de las Américas y de las Españas, el único que valga la pena de mencionar y leer!. Un genio visionario, un patriota, un adelantado con amplia cultura, gran sensibilidad e intuición.

     No es de extrañar esto, sin embargo, pues es el destino de los genios, los luchadores, los héroes, que durante dos mil años y más de Historia han tenido el valor sin igual de levantarse contra la Conspiración Universal de esa anti-raza parásita y criminal. Y contra los que han osado referirse a la purificación de una raza, a la necesidad de mantenerla sana y fuerte. Cuando es un individuo el que se atreve, cualquier desgracia puede sobrevenirle, el asesinato, la miseria en todo caso, la persecución, la cárcel, la denigración, el silencio sobre su obra. Si es una nación, la guerra mundial, como a la Alemania Nacional Socialista.

     Por todo esto, la publicación de "Los Protocolos de los Sabios de Sión" no podía haber dejado de correr una suerte semejante. Apenas aparecidos, se desató el ataque abierto, o solapado. Cuando el judío no tiene el poder total en un punto determinado de la Tierra, recurre al lamento, a la protesta explotando la vena emocional y la piedad de aquellos que no son sus semejantes, declarándose un "perseguido milenario", "una víctima inocente". Cuando el poder está en sus manos, hace uso del insulto, del vituperio, del sarcasmo de los tribunales de justicia, presentando testigos falsos, comprando, pagando. Siempre igual, siempre lo mismo, pues el judío carece de originalidad, no es creador. Ayer como hoy, en los juicios de "Los Protocolos" o en los juicios contra los que se atreven a negar el "holocausto" de los seis millones, las cámaras de gas, el "Diario de Anna Frank", etcétera. Y cuando todo esto no basta, el crimen, el atentado, como con el coronel SS (Joachim) Peiper, con el escritor y profesor francés (François) Duprat; el ensañamiento en la persecución de Paula Razonare, de Faurisson y tantos otros.

     Los judíos negaron la autenticidad de "Los Protocolos de los Sabios de Sión" en 1937 ―entablaron un juicio contra los libreros suizos en 1933―. La Corte de Apelaciones de Berna emitió sentencia por la cual los demandantes sionistas perdieron el juicio. Eran otros años. Hoy nadie se atrevería a dictar esta sentencia. También el magnate estadounidense Henry Ford, quien, por no ser judío, fue capaz de fabricar autos "eternos" (como el Volkswagen de Hitler), escribió un libro extraordinario, "El Judío Internacional", donde comprueba con ejemplos la veracidad de "Los Protocolos". La maquinaria judía se le vino encima, para tratar de liquidar su industria. Contra todo lo que se ha intentado hacer creer, Henry Ford no se retractó. Sus descendientes sí, aún en la fabricación de automóviles, ahora todos "perecibles".

     ¿Qué es esta anti-raza ―porque raza no es― que por más de dos mil años mantiene su cohesión, sus características y la prosecución fanática de sus fines políticos y religiosos?. Pueblo ―mejor dicho familia― archimezclado, mestizo, bastardo, cuando todos los otros mestizajes son de corta vida en este mundo sólo él permanece inmutable, casi eterno, contradiciendo las leyes biológicas, como si hubiera hecho un pacto de magia negra con alguna entidad diabólica a la que fielmente sirve. Un pacto de sangre, sin duda. Más allá de dos mil seiscientos años no sabemos nada de cierto, pues el judío mismo se ha encargado de borrar los indicios, adulterando y falseándolo todo, apropiándose la historia de la raza aria, sus mitos, sus leyendas, y transformándolos para su propio beneficio.

     Una vez pregunté sobre el judío al profesor Hermann Wirth, fundador del Ahnenerbe, instituto especializado de investigación de las SS. Él creía que "el judío había sido una tribu de esclavos en la periferia de la antiquísima civilización aria del Gobi". El profesor Wirth había escrito una obra sobre el pueblo judío; pero los manuscritos le fueron robados y nunca llegó a ver la luz. Tal vez ni el mismo judío sepa lo que él fue antes de que Nehemías y Esdrás se decidieran a seguir esa política racial terrible, de "anti-sangre", expoliando documentos antiguos, transformándolos, robándolo todo. Y estableciendo el Pacto Renovado y las leyes definitivas que regirán la vida de cada judío, desde el nacimiento a la muerte. Es así que, desde hace dos mil seiscientos años, el judío pasa a ser siempre el mismo, porque a causa de su disciplina genética todo individuo lleva en sus venas los genes de Nehemías y de Esdrás; es uno mismo, una sola familia que, cuando asimila genes arios, lo hace como un "Drácula" para sobrevivir, introduciendo energía que disuelve de inmediato en el mar de su anti-sangre bastarda, sin perder sus características milenarias, su "continuo impuro". Su ciencia racial, de la anti-raza, es casi perfecta. Y ante ella, la política racial tardía aplicada por el Tercer Reich de Hitler pasaría a ser un juego de niños, de poco más de diez años frente a los dos mil seiscientos años del judío.

     ¿Y para qué todo esto? nos preguntaremos. ¿Cuál es, el fin que el judío persigue? El dominio total del mundo, sin dudas. Hoy, como ayer y por mucho más de dos mil seiscientos años, Nilus compara el camino hacia el poder con una serpiente. En la primera edición de "Los Protocolos", hecha en Rusia en 1905 escribe:

     "Según los archivos del Sionismo secreto, a partir del año 929 antes de Cristo, los dirigentes comenzaron a estudiar teóricamente un programa para la conquista del universo entero por Sión. El proyecto fue revisado minuciosamente en todos sus detalles, siendo completado a través del tiempo por hombres especialmente iniciados para esto. Tales sabios decidieron conquistar el mundo empleando la astucia de la serpiente simbólica cuya cabeza debería representar a los iniciados judíos y el cuerpo a su pueblo. La conspiración ha sido mantenida secreta aún para la misma nación judía. Existen judíos que no creen en esta conspiración y que son sus víctimas por igual. Esta serpiente ha ido penetrando en el corazón de los países que encontraba. Devoró todo el poder no-judío de esos Estados. Se había predicho que la serpiente debe continuar su obra, cumpliendo estrictamente el plan establecido hasta que el camino a recorrer se haya cerrado con el retorno de la cabeza a Sión. Es decir, hasta que la serpiente no haya cerrado su anillo en torno a Europa y tras haberla encadenado, circunde el mundo entero. Debe llevar a término esta misión tratando de subyugar a los otros países y continentes mediante la conquista económica. El retorno de la cabeza a Sión podrá tener lugar solamente cuando el poder de todos los soberanos de Europa haya caído... He aquí un esquema del recorrido que ha efectuado la serpiente: cumplió su primera etapa en Europa en el año 429 antes de Cristo en Grecia, donde devoró el poderío de ese país en tiempos de Pericles. La segunda etapa fue la Roma de Augusto alrededor del 69 a.C. La tercera, Madrid, en tiempos de Carlos V, en 1822. La cuarta, París en el siglo XVIII, en tiempos de Luis XIV. La quinta, Londres desde 1814 en adelante, después de la caída de Napoleón. La sexta, Berlín, en 1871 después de la guerra franco-prusiana. La séptima, Petersburgo, donde aparece dibujada la cabeza de la serpiente con la fecha del año 1881".

     Y Nilus agrega: "Por ahora la serpiente de la conspiración judaica respeta las condiciones económicas de Inglaterra y Alemania, pero hasta que consiga conquistar Rusia, contra la cual están concentrados todos sus esfuerzos"... En 1905.

     En 1917 se había apoderado de ese país. El resto lo hará infiltrándose con su poder económico en las grandes familias de la nobleza y de la realeza de Europa. Mezclando ahí su sangre después de haber ablandado toda resistencia con la usura y el interés del capital con el préstamo usurero. De tal modo que el Rey don Fernando el Católico, de España, tenía una madre judía, y la casa Real británica hoy es también judía como la familia de origen alemán Mountbatten. La Cámara Alta inglesa está plagada de lores judíos. La nobleza prusiana, los generales traidores a Hitler, cuando no eran masones, eran judíos, o medio-judíos.

     Al entrar en los tiempos modernos con la Revolución Industrial, los "Sabios de Sión" saben que los planes deberán ser revisados en parte, que nuevos métodos se hacen necesarios. Hasta entonces se bastaban la "Torá" y el "Talmud". En la complejidad del mundo moderno, habrá que aplicar otras estrategias que, sin embargo, no harán más que traducir a un lenguaje pseudo-científico, pseudo-económico, los viejos textos rabínicos. Y ante esta necesidad, se origina ese Congreso judeo-masónico de Basilea, del año 1897. Al parecer, es allí, en ese Congreso Sionista, donde se habría filtrado una información, con el borrador de unos "Protocolos", donde se daban las pautas a seguir para la subversión y dominación mundial por los judíos. Toda una estrategia diabólica y criminal habría sido así diseñada. El documento va primero a dar a París, de donde será transportado a Rusia. Y es allí donde Nilus hace su primera publicación. Hay quienes sostienen que el documento es anterior a ese Congreso.

     En mis libros "El Cordón Dorado. Hitlerismo Esotérico" y "Adolf Hitler, el Último Avatãra" me he referido largamente y en detalle a este asunto, discutiendo y explicando todos los argumentos que han sido dados por las partes. He repetido la famosa frase de Preziosi y de Évola, ambos prologuistas italianos de "Los Protocolos", en tiempos del fascismo: "Si Los Protocolos no son auténticos, son verídicos". Lo comprueban los hechos de la Historia.

     Controlar los centros del comercio y del dinero del mundo no bastaba. El judío recurre a una invención absolutamente diabólica: el interés del capital, y su derivado: la usura. La moneda, desde tiempos inmemoriales fue un medio para facilitar el intercambio de productos, el comercio entre tribus, naciones y pueblos. El judío pasa a hacer del dinero una mercancía en sí, capaz de reproducirse a sí mismo por medio del interés con que lo presta. De este modo, el "intermediario" pasa a ser el centro de todo el proceso, y el judío puede vivir sin trabajar y a expensas de los que trabajan, transformando a grandes zonas del planeta en un hacinamiento de pueblos esclavos que viven y mueren para que el judío prospere sin hacer nada, fuera de prestar dinero que se reproduce cada vez más, con un interés siempre creciente, de modo que los esclavos se afanen únicamente para llegar a pagar ―gracias a nuevos préstamos― el interés del interés de capital. Nunca el capital mismo. Es la historia actual de nuestra América.

     Y hubo un pueblo, una raza, un genio, que fue capaz de descubrir todo esto y revelarlo a la faz del universo: la Alemania Nacionalsocialista y su Führer, Adolf Hitler. Entonces llegó la hora de aplicar el Protocolo V de "Los Protocolos de los Sabios de Sión":

     "Somos demasiado poderosos, todo el mundo tiene que obedecernos. Los gobiernos no pueden hacer ni el más pequeño tratado sin nuestra intervención secreta. Per me reges regunt (Los soberanos reinan por medio mío). Leemos en la Ley y en los Profetas que somos elegidos de Dios para gobernar el mundo. Dios nos dio la capacidad para realizar este trabajo. Si en el campo enemigo existiera un genio, éste tal vez podría combatimos; pero un recién llegado no podría competir con viejos luchadores como somos nosotros. Y EL CONFLICTO ENTRE EL Y NOSOTROS TOMARÍA UN ASPECTO QUE EL MUNDO JAMÁS VIO ANTES. AHORA YA ES TARDE PARA EL GENIO DE LOS GENTILES".

     Este estremecedor "Protocolo" es más que una profecía: es un arma preparada con antelación de años, para el caso preciso que esos "sabios" preveían, conocían, tal vez por haber sucedido ya antes, en un Eterno Retorno. Si esto no es una prueba de la veracidad, de la autenticidad de este documento fatídico, entonces no sabemos realmente qué es. Aparecido en 1905, aunque preparado mucho antes, viene a cumplirse en sus detalles en los años treinta y cuarenta de este siglo. Pero hay más, mucho más, algo que tocará directamente a nuestros pueblos americanos y a Chile, en el período que va desde el golpe militar de 1973 hasta la fecha en que estamos escribiendo estas líneas.

     Ha quedado en claro, con lo aquí dicho ―y lo estará aún más para el lector de "Los Protocolos"― que el marxismo y el capitalismo son una misma cosa, astutamente polarizados para mejor despistar y poder así producir otro conflicto artificial y necesario a la dominación final del mundo. En ambos extremos se encuentra el mismo judío, ya sea gobernando abiertamente o detrás de las bambalinas. Por ello, aparece como una gran ingenuidad, o una ignorancia, cuando algunos gobernantes del "Tercer Mundo" se dirigen a los "Jefes de Estado" de Europa o de Estados Unidos para "hacerles ver el peligro de la penetración comunista en el Cono Sur", en el "Pacífico", etcétera. ¡Cómo si ellos no lo supieran!. No sólo lo saben: lo están facilitando, bajo órdenes estrictas de los consejeros y amos judíos. Ellos no pueden hacer otra cosa, si es que quieren permanecer en sus puestos, o seguir viviendo. La presente persecución de judíos en Rusia es sólo una comedia para despistar mejor. Al final, siempre los liberan, o los canjean, como con el Secretario General del Partido Comunista Chileno, Corvalán, canjeado por un judío "disidente".

     Chile mismo, primero con Allende, con el marxismo, y luego con el capitalismo, ha debido seguir, en ambos casos, una política que, aún apareciendo contraria en la superficie, ha estado dirigida a socavar los fundamentos de su tradición, de su vida industrial, económica y moral. Primero, bajo la dirección del judaísmo soviético, Fidel Castro dirigía a Allende, como miembro de la OLAS (Organización terrorista Latinoamericana). Tras el interregno capitalista del gobierno militar, se facilitaría aún mejor la transformación de la cordillera de los Andes en una Sierra Maestra del terrorismo en las apropiadas condiciones de miseria, tras haber sucumbido a la esclavitud del interés del capital, y de la usura, impuestas por los economistas judíos de la Escuela de Chicago (Milton Friedman) y del Fondo Monetario Internacional. El "interés" es sacrosanto para los capitalistas y los marxistas. La Rusia bolchevique presta a igual interés y, cuando los pueblos no pueden pagarle en capital, deberán hacerlo con su libertad y con su sangre, como en el caso de Cuba. Parece así irrisorio escuchar predicar a Fidel Castro el no pago de la deuda externa, cuando Cuba debe pagar con la sangre de su gente al amo judío en Moscú. Fidel Castro es un judío sefardita, un "marrano", así como Salvador Allende Gossens era un judío ashkenazi por su madre.

     Todo el proceso chileno de los últimos años se puede referir a unos cuantos "Protocolos de los Sabios de Sión". Publicados en 1905, han venido a ser aplicados ahora en este pequeño país, en este último rincón de la Tierra. Nada, así, ilustrará mejor al lector con conocimiento, con mente abierta y honesta, sobre la autenticidad de lo que hace siglos se planeara. Ya nadie puede ocultarlo, ni hacerlo ignorar, aunque sea amenazando con los terrores del infierno. Es esta una prueba irrefutable para los pueblos de estas torturadas zonas del planeta. Nadie puede negar ya la autenticidad de "Los Protocolos de los Sabios de Sión". Se han cumplido y siguen cumpliéndose, parte por parte, protocolo por protocolo, aquí, entre nosotros.

     ¡Ah!, ¡Si sólo hubiéramos escuchado a Nicolás Palacios, si lo hubiéramos leído, quizás podríamos haber evitado males irreversibles para nuestra patria!. "Antes de aplicar una doctrina se debe averiguar por el origen racial de su creador o promotor", nos decía. Antes de entrar a propiciar y seguir la doctrina económica de la Escuela de Chicago, del judío Milton Friedman... ¿Pero eran acaso libres nuestros gobernantes para poder decidir, cuando los que aparecen más poderosos en el mundo también han debido aceptarla, como Inglaterra, por ejemplo, la "Reina de los Mares", la "Poderosa Albión"?.

     Veamos, para terminar, esos "Protocolos" que se han cumplido tan trágicamente en Chile:


PROTOCOLO VI

     «A objeto de arruinar la industria de los gentiles, de los no-judíos, y de favorecer la especulación, fomentaremos el amor del lujo desenfrenado, al que ya hemos dado impulso (esto, dicho a fines del siglo pasado; pero parece escrito sólo ayer, para ilustrar perfectamente nuestra realidad). Debilitaremos astutamente la base de la producción, sembrando gérmenes de anarquía entre los obreros y alentándolos a proseguir en el abuso del alcohol. Al mismo tiempo, emplearemos todos los medios posibles para arrojar del país a todos los gentiles inteligentes...» Los comentarios huelgan.

PROTOCOLO IV

     «Para que se arruine completamente la vida social de los gentiles, tenemos que colocar el comercio sobre una base de especulaciones. El resultado de ello será que la riqueza de la tierra, que se recoge por medio de la producción, no quedará en manos de los gentiles, sino que pasará, a través de la especulación, a nuestras cajas fuertes. (Los viejos predios agrícolas chilenos, todos endeudados con la banca judía, trabajan únicamente para poder pagar, apenas, el interés de las deudas bancarias que, arteramente, se les ofreciera y fomentara). La lucha por la supremacía y especulación en el mundo de los negocios producirá una sociedad desmoralizada, egoísta, sin corazón. Esta sociedad será completamente indiferente, hasta enemiga de la religión y disgustada de la política y de los políticos. La lucha por el dinero será su única guía, haciendo un verdadero culto de los placeres materiales que él puede procurar...» ¡Qué retrato más fiel del Chile de esta última década! Exacto hasta en sus menores detalles. Y todo ha sido fomentado por la prensa, por la televisión, que el judío controla y por los hábiles mentores económicos enquistados en las alturas.

PROTOCOLO VIII

     «Circundaremos nuestros gobiernos de un verdadero ejército de economistas (de la Escuela judía de Chicago en Chile). Tal es el motivo por el que a los judíos se les enseña principalmente la ciencia de la economía. Estaremos rodeados de miles de banqueros, de comerciantes y, lo que es aún más importante, de millonarios, porque, en rigor de verdad, todo lo decidirá el dinero...» ¿Qué podríamos agregar a esto?.

PROTOCOLO XX

     «Los empréstitos contraídos en el extranjero son como una sanguijuela, que no se puede separar del cuerpo del gobierno, hasta que no se caiga por sí sola, o hasta que el gobierno no consiga liberarse. Pero los gobiernos de los gentiles no desean quitarse de encima esta sanguijuela, por el contrario, aumentan su número, y he aquí por qué sus Estados están condenados a morir desangrados. Pues, ¿qué es un empréstito exterior sino una sanguijuela?». (¡Qué revelación más extraordinaria, hecha por los verdugos a sus víctimas futuras, a nuestros pueblos americanos!. Y qué ignorantes aparecen nuestros gobernantes sobre la verdadera realidad y sus manipuladores. ¿Quién está detrás del Fondo Monetario y del empréstito externo?).

     «...Todo empréstito demuestra la debilidad del gobierno y la incapacidad de comprender sus propios derechos. Todo empréstito, como la espada de Damocles, pende sobre la cabeza de los gobernantes que, sombrero en mano recurren a nuestros banqueros...».

     «...Todas las crisis económicas que nosotros hemos organizado con tanta astucia en los países de los gentiles, fueron ocasionados retirando dinero de la circulación (las "recomendaciones" del Banco Mundial, del Fondo Monetario). El Estado se vio obligado a recurrir a empréstitos. Estos empréstitos ocasionaron pesados gravámenes a los gobiernos, obligándolos a pagar intereses, y así vinieron a quedar atados de manos y pies». (Las "recomendaciones" son para producir estancamiento y cesantía, las que llevan a la agitación social y al marxismo).

     «La concentración de la producción en manos del capitalismo agotó la fuerza productora del pueblo así como la riqueza del Estado. En los actuales momentos la moneda no puede satisfacer las necesidades de la clase obrera, porque no basta para todos...».

     «...Conviene considerar a los niños como consumidores de moneda desde el día mismo de su nacimiento...».

     «Los informes de nuestros secuaces, a quienes se enviaba como "expertos" (cada gobierno sudamericano tiene uno enviado por el Fondo Monetario) fueron redactados por nuestros agentes. Resultaron siempre gratos a las mentes poco avisadas porque siempre iban acompañados de recomendaciones para realizar economías futuras. Habrían podido preguntarnos que cómo era posible realizar economía aplicando nuevas tasas..., pero no nos preguntaron nada».

     «Vosotros sabéis en qué condiciones de caos financiero han caído por su propia culpa y negligencia. Terminaron por fracasar, a pesar de los sacrificios de sus gobernados».


     Nada se puede agregar a esto. ¡Parece como increíble que en 1905 se haya dado a conocer una visión sintética, aunque exacta, de lo que ha acontecido en Chile en los últimos diez años!. Y de lo que acontece en tantos de los países esclavos de América, de Asia y de África. Y también en los de Europa.

     ¿Cuál es la salida, fuera de la revolución social marxista, que los mismos dirigentes de Sión propician desde las sombras?. Hubo una solución, la única, y que hoy adquiere dramática vigencia: la propició EL GENIO DE LOS GENTILES Adolf Hitler: Terminar con la esclavitud del interés del dinero, anular el padrón oro e instaurar el Padrón Trabajo. Se levantó contra la usura judaica ofreciendo pagar sus deudas con el producto de su trabajo y no aceptando el interés usurero. Es decir, ese dinero valdría exactamente lo que el trabajo más el producto, desconociéndose definitivamente el interés, caldo de cultivo para el parásito judío, para ese cáncer de las sociedades no judías. Y Godfried Feder, economista nacionalsocialista, aconseja la declaración de quiebra del Estado que se niega a pagar la deuda usurera: "Porque la quiebra no significa la desaparición de ese Estado sino su salvación precisamente".

     "Una persona en quiebra puede ser llevada a la cárcel: pero un país no". Con esto se destruía el plan judío. El peligro para él era mortal. Debió, entonces, aplicar el "Protocolo V" ya citado: Declaró la guerra universal al genio de los gentiles. Todo esto aconteció en nuestro propio tiempo; pero la destrucción material de la Alemania Nacionalsocialista (del socialismo nacional) de Hitler no ha significado necesariamente la aniquilación de sus ideales, más vigentes hoy que nunca, como hemos visto. Para evitar que esto se haga visible a todos los hombres valerosos y honestos en el mundo, los "Sabios de Sión" (esos secretos dirigentes) han inventado la farsa macabra del holocausto de seis millones del "pueblo elegido", del "pueblo de Dios", produciendo un impacto emocional en los no-judíos milenariamente trabajados en sus psiquis por la religión judía de la culpa del deicidio y del pecado original.

     Hay otro "Protocolo" que explica también la ceguera voluntaria en que los no judíos se envuelven y se auto-hipnotizan. Es el siguiente:

PROTOCOLO XIII "El Yugo del Pan".

     "La necesidad del pan cotidiano obligará a los gentiles a callar y a ser nuestros siervos humildes".


     Joven camarada, tú que eres valiente, tú que estás dispuesto a perder tu pan cotidiano y a morir por la causa de nuestro Führer, el Genio de los Gentiles, tú que sabes que al final venceremos contra el poder de las tinieblas, da a conocer este libro revelador, que te desprecia, al extremo de decirte en la cara lo que hará contigo, porque cree que eres un cobarde, que no estás dispuesto a arriesgar el pan, menos aún la vida, para luchar por la redención de tu universo y por la causa de los tuyos, de tu Patria, de tu Sangre y de tu
Honor.

Heil Hitler! Sieg Heil!



Miguel Serrano
Noviembre del Año 106 de Nuestra Era (1995).


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